"Sois socialistas no para amar en silencio vuestras ideas ni para recrearos con su grandeza y con el espíritu de justicia que las anima, sino para llevarlas a todas partes" (Pablo Iglesias)


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A lo largo de estos años hemos ido cambiando de signos, de logos, de imágenes corporativas, intentando adaptarnos a los nuevos tiempos, a las nuevas técnicas y modas, pero hay una esencia inmutable, unos principios y valores permanentes que no debemos perder porque son el Norte, la guía que debe movernos.
Hoy es nuestro cumpleaños y vivimos un momento de transición hasta la celebración de las primarias para elegir candidato a la presidencia del gobierno, liderado por Rubalcaba, al que la historia del partido le dedicará una gran página por su contribución y "sacrificio". Quería celebrarlo con una reflexión que es también un deseo para el próximo reto electoral.
El PSOE de hoy tiene por delante una enorme responsabilidad para contribuir de manera decisiva a un cambio, que debe empezar por Europa, por donde se cuecen las más importantes decisiones políticas y económicas que afectan a nuestro país. De la misma manera que nuestra sociedad actual tiene el sello de las políticas socialistas, la Europa que salió de la posguerra, que ha vivido la etapa de mayor progreso y bienestar social y que ha protagonizado la construcción de las instituciones europeas, tiene en la socialdemocracia su principal valedor (junto a una parte de la democracia cristiana, hoy engullida por la derecha neoliberal y diluido su protagonismo en la Unión Europea). Necesitamos recuperar el liderazgo político en Europa tanto como Europa nos necesita a nosotros. Los socialistas y socialdemócratas europeos son la única fuerza política que puede liderar un cambio de rumbo y hacer que la salida de la crisis no se lleve por delante el modelo de cohesión territorial y social que representa "la Europa de los ciudadanos" a la que aspiramos frente a la "Europa de los mercados" (especialmente financieros) que ahora reina.
El 25 de mayo es muy importante para España y para Europa. Como demócrata lo primero que me gustaría es que hubiera un gran debate sobre el futuro y se confrontaran ideas y programas y hubiera una gran participación social reflejada en una alta afluencia a las urnas. Como socialista me gustaría que consiguiéramos un porcentaje importante de los votos en todos los países para ser actores principales de la nueva etapa. El mundo necesita que en esta sociedad, cada vez más globalizada, haya una Europa, que sirva de modelo de éxito para otros lugares del mundo. Ello requerirá de un gran pacto político en el que es importante que las fuerzas progresistas tengan ideas y músculo político para orientarlo en el sentido en el que es más importante el "desarrollo" que el crecimiento, más las personas que el euro y más lo colectivo, lo público que lo individual y privado.
Por eso en los próximos días, en esta precampaña y campaña electoral, renovaré mi compromiso con el Partido Socialista, treinta y cinco años después y estaré activista, "movilizado", para conseguir ayudar a nuestro objetivo de representar a la mayoría de nuestra sociedad. Yo, Tú, Mueves Europa y Europa se moverá hacia donde digamos la mayoría de los europeos. Yo empujaré para la izquierda. Yo votaré por la lista que encabeza Elena Valenciano y apoyaré la candidatura de Martin Schulz a la presidencia de la Comisión Europea.