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domingo, 15 de mayo de 2016

Escenarios de guerra (en Sierra Nevada)

Búnker en la Loma del Mulhacén

Ha coincidido mi reportaje de esta semana en Granada Hoy con el concierto "Maniobra de Resurrección" de los 091 en Granada en el que he podido disfrutar de una excelente version de una de las canciones que más me gustan de la mítica banda granadina "Escenas de guerra" que pongo como banda sonora del artículo

https://youtu.be/YMnMv0-YNN4

La doble página que he escrito, denominada "Escenarios de guerra", está inspirada en la propuesta de itinerario por las altas cumbres de un compañero, guía-intérprete del parque nacional y natural de Sierra Nevada, que esperamos pronto ver publicada como cuaderno didáctico y guía para realizar un sendero por los restos de las construcciones de la guerra civil en Sierra Nevada.

Estos son los enlaces a la edición digital:

ESCENARIOS DE GUERRA 


UN SENDERO POR LA HISTORIA RECIENTE

Y así quedó la doble página en papel.






































SIERRA NEVADA, UNA MONTAÑA DE OPORTUNIDADES

ESCENARIOS DE GUERRA

Trincheras, nidos de ametralladoras, refugios, puestos de mando y de tiro… numerosos restos de la ‘guerra civil’ forman parte de un interesante itinerario por las cumbres.
Las "Posiciones del Veleta", fueron una posición estratégica durante toda la "guerra in-civil"
La Sierra Nevada occidental granadina, estuvo partida en dos por la línea del frente de guerra que se extendía por el norte hasta conectar con la vecina Sierra de la Alfaguara y por el sur hasta la costa. El Pico del Mulhacén fue enclave republicano durante los tres años que duró la contienda mientras que el Veleta, por su parte, fue ‘zona nacional’ gran parte del tiempo.
El frente de Sierra Nevada fue secundario ya que ambos ejércitos se concentraron en la toma (o defensa) de Madrid, y en las batallas de Cataluña y Levante. En todo caso, sí tuvo una gran importancia estratégica, y se mantuvo la pugna en la línea divisoria durante toda la Guerra, con diferentes avances y retrocesos esporádicos lo que provocó la realización de numerosas construcciones o el aprovechamiento de las existentes por parte de las tropas de ambos bandos.
Aún quedan numerosos testimonios que nos informan de las circunstancias en las que se libró la Guerra. La mayor parte de esas construcciones se encuentran en estado ruinoso por el paso del tiempo aunque aún así, nos pueden dar una idea de cómo fueron aquellos años en esta zona de alta montaña y de las penalidades que sufrieron, guerra aparte, aquellos soldados en las duras condiciones de la Sierra, aislados y con precarias comunicaciones. En invierno, mal equipados, soportando la nieve, el frío y las ventiscas; en verano, por el contrario, castigados por el calor y la fuerte radiación solar, en una zona sin arbolado que les protegiera, la guerra debió de hacerse larga y penosa.
El "primer refugio" de Sierra Nevada sirvió también para guarnecer a las tropas.
Aún se habla en muchos pueblos de las penurias que pasaban los soldados en la Sierra, destacando lo que sufrieron los “moros” regulares de Ceuta que lucharon en el bando de los sublevados en las lomas de Cáñar y Soportújar, acostumbrados a otras condiciones muy diferentes, o las que pasaron los soldados de la XIII Brigada Internacional del Ejército Republicano, la mayor parte procedentes del norte de Europa, que tuvieron que ser retirados de Sierra Nevada por las duras condiciones que soportaron durante el invierno del 37.
La alimentación se basaba en el ganado requisado por los pueblos y cortijadas, y en una considerable proporción, en conservas. Dando una vuelta por los alrededores de los principales escenarios de la guerra es fácil encontrar antiguas latas de sardinas, de carne asada o de leche condensada, de diversa procedencia: portuguesa, argentina o española.  Se cuenta que los soldados, conocedores de la existencia de las famosas ‘papas de la sierra’ enterradas en hoyos, las buscaban de noche y que alguna vez coincidieron soldados de los dos bandos en el mismo hoyo, y se repartieron el ‘botín’ sin mayores consecuencias.
“En todos los frentes se fuma”.
A lo largo de todo el frente granadino, en poblaciones situadas en el límite entre republicanos y sublevados, se cuenta como los soldados intercambiaban tabaco por papel de fumar; el primero se producía en la Vega de Granada, zona nacional, y el papel en Alicante, que resistió la sublevación fiel al gobierno republicano hasta el final de la Guerra Civil. Los niños eran los encargados de realizar el trueque, pues se confiaba en que a nadie se le ocurriría hacerles ningún daño.

CONSTRUCCIONES DE GUERRA

Los numerosos restos existentes de construcciones revelan el importante contingente humano que estuvo presente en la Sierra durante la Guerra. La mayor parte de esas construcciones se realizaban a base de ‘lajas’ recogidas en la zona aunque se pueden observar en algunos lugares, restos de ladrillos de arcilla así como placas de fibrocemento para la techumbre.
Puesto de vigulancia en la cumbre del Mulhacén
El perímetro de la posición, estaba  rodeado de alambradas, de las que ya no quedan ningún resto, probablemente debido a su valor en los años de la posguerra; esta misma causa provocó la desaparición de las cubiertas de muchas edificaciones, especialmente en los lugares más accesibles. 

Las trincheras eran excavadas sobre el terreno cuando este lo permitía; en otras ocasiones eran realizadas a base de muretes de lajas y sacos terreros.

Trincheras en el Alto del Chorrillo
Las construcciones que han resistido y que todavía podemos observar son muy variadas: trincheras, refugios subterráneos, observatorios, puestos de tirador, ‘casamatas’, parapetos, muretes de piedra, etc. En algunos puntos se observa como las rocas existentes en el lugar, sirvieron de parapeto natural, en otras ocasiones, se utilizaron cortijos, refugios forestales y otros edificios ya existentes, como las instalaciones utilizadas en el Mulhacén para el enlace geodésico entre Europa y África en 1879. 
Loma Púa

 Topónimos relacionados con la guerra civil:


En la vertiente norte: Güéjar-Sierra/Jérez del Marquesado: Cerro de las Balas, Piedra de los Soldados, Hato de los Soldados, Collado de la Trinchera, Los Parapetos, Casilla de los Rojos.

En la Alpujarra: Loma de Las Matanzas, Casilla de Los Moros, Cortijo del Combate, Cortijo de la Hoya del Capitán, El Fortín, Cerro de Los Cañones. 

UN SENDERO POR LA HISTORIA RECIENTE DE SIERRA NEVADA
Mirador de Puerto Molina, unas instalaciones reconvertidas para el Uso Público
Antonio José Ramos, guía-intérprete del parque nacional y natural de Sierra Nevada, ha diseñado una singular propuesta que se suma a la variada oferta de senderos de Uso Público de este espacio natural protegido. El itinerario conecta las dos vertientes de Sierra Nevada y une a todos los atractivos de la alta montaña nevadense, (extraordinarias panorámicas, circos y lagunas de origen glaciar, una flora y fauna exclusivas…), el aliciente de conocer diferentes escenarios en los que se libró una batalla por mantener los frentes en la Guerra que tuvo lugar entre el verano del 36 y la primavera del 39 del siglo pasado. El itinerario pasa por el Mulhacén y el Veleta y atraviesa diferentes construcciones que dan testimonio de la dureza del enfrentamiento, agravado por las hostiles condiciones de la alta montaña que tuvieron su punto álgido en el duro invierno, frío y con numerosas precipitaciones, del año 37.
El itinerario discurre entre el albergue universitario, en la Hoya de la Mora, y la localidad de Capileira y puede apoyarse en los microbuses del Servicio de Interpretación de Altas Cumbres del parque nacional, tanto en la vertiente norte como en la sur. El tramo entre las ‘Posiciones del Veleta’ y el ‘Alto del Chorrillo’ debe realizarse a pie, a través del Collado de la Carihuela para pasar a la vertiente sur y avanzar por la pista que conecta con la Alpujarrra, pasando por el refugio guardado del Poqueira. También puede realizarse en el sentido inverso, arrancando desde el Barranco del Poqueira. En total unos 15,5 kilómetros que pueden recorrerse a lo largo de una jornada completa. 

domingo, 11 de enero de 2009

Paremos el genocidio en Gaza

Miles de personas se están manifestando en España en solidaridad con el pueblo palestino y contra la agresión brutal de Israel en la Franja de Gaza, que se ha cobrado hasta el momento la vida de más de 830 personas y ya ha dejado cerca de 3.500 heridos. Las víctimas del terrorismo de Estado practicado por el gobierno israelí, (con la complicidad de parte del mundo occidental y de otra parte del mundo árabe), son la población civil, muchos niños y mujeres.
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Las últimas acciones de la organización terrorista Hamás han sido consideradas como una provocación por el gobierno israelí anque yo pienso que podrían haber buscado otra excusa para una acción que se ve premeditada, planificada y orquestada en vísperas de la toma de posesión de Barack Obama y como una posición de fuerza ante una previsible situación de negociación con el eventual cambio de estrategia de la nueva administración norteamericana, que espero que sea mucho más que el cambio de Condolezza Rice por Hillary Clinton como Secretaria de Estado.

Bajo el lema 'Paremos el genocidio en Gaza', la manifestación más numerosa se ha celebrado en Madrid y ha reunido a más de 250.000 personas y que ha terminado con la lectura de un manifiesto por el ex director de la UNESCO, Federico Mayor Zaragoza, la actriz Carmen Machí y la periodista Rosa María Mateo, quienes han exigido "el fin de la agresión de Israel contra Gaza" y han reclamado la intervención "decidida y urgente" de la comunidad internacional para imponer un alto el fuego permanente en la zona.

Yo estuve en la fría concentración de Granada, en Puerta Real, en torno a la Fuente de las Batallas que deberíamos cambiarle el nombre y convertirla en un símbolo de paz, de encuentro de culturas aprovechando que hemos sido designados capital mundial de la paz en este 2009 y que estamos preparando la celebración del Milenio en el 2013. Allí me encontré con muchos amigos y compañeros de "batallas contra la guerra". Y no necesitamos matices para estar a favor del pueblo palestino y para pedir que se acabe este genocidio. Yo ya sé que parte de responsabilidad tienen los fundamentalistas de cualquier signo en esta historia y sé quién ha "alimentado" a Hamás.

Aprovecho este post para incorporar a los argumentos de José Antonio Pérez Tapias entre los blogs que sigo y recomiendo seguir entre otras razones por cómo está tratando esta cuestión.

domingo, 12 de octubre de 2008

Sin miedo a la historia, a la verdad

Septiembre siempre es un mes difícil, de mucho trabajo, muchos proyectos, muchas cosas pendientes que no se han podido hacer antes por el verano y no se pueden dejar para después porque hace falta acabarlas antes de que acabe el año. Eso ha hecho que dejara sin rematar varios libros de los que había preparado pare este verano, (esa costumbre/manía mía de leer varias cosas a la vez), que este alargado fin de semana de descanso en Los Pedroches he aprovechado para apurar.

Entre visita a la Feria del Jamón de Bellota y la romería de la Virgen de Luna, he encontrado ratos para acabar algunas lecturas atrasadas relativas a nuestra historia como Los Años del Miedo (Juan Eslava) o El Corazón Helado (Almudena Grandes).

Vivimos momentos en los que la derecha extrema, y algunos aliados anarcoliberales, se empeñan en querer enterrar nuestra historia, justo en el instante preciso en que la (timorata) “Ley de la Memoria Histórica” está permitiendo que se abra la posibilidad de desenterrar los restos de miles de fusilados en cunetas y tapias de cementerios y de sacar a la luz, simultáneamente historias que estaban guardadas en la memoria de hijos, de nietos, de familiares que escondían en lo más profundo lo que deberían exhibir con orgullo.

Cuando profundizo en la historia del siglo XX de nuestro país, comprendo que en Granada, en Andalucía y en España, hay mucha gente que dice querer olvidar pero lo que quiere es que no se sepa, que no se conozca, que se desvirtúe la realidad, que quede sepultada como han estado los esqueletos de tantas personas por ser leales a la II República, condenados como si hubieran sido ellos los sublevados.

Juan Eslava es mi historiador de cabecera, con el que me es fácil y divertido bucear por la historia y la prehistoria. Sin embargo me ha impresionado mucho la lectura del libro de Almudena Grandes. Un libro que le hubiera gustado leer a mi padre, a los padres de los de mi generación; un libro de gran interés para los que nacimos y nos criamos a caballo entre el final de la dictadura y la transición democrática, pero, sobre todas las cosas es un libro que deberían leer mis hijas e hijos, nuestros hijos, a los que les parece, (hay quien quiere que les parezca), batallitas superadas.

Este libro me ha hecho recordar a mi padre, a su afición a la lectura, a aprender de todo, que me contagió. Cuando había muchas dificultades económicas y privaciones, nunca faltaron en mi casa las colecciones de libros, (como los100 ejemplares de la Salvat de bolsillo clasificados por colores –verde, naranja, azul, que creo que fueron los primeros libros que leí), las enciclopedias de Naturaleza y de Arte y las últimas cosas del Círculo de Lectores. Me apena que todavía siga vigente que en España “la mejor manera de guardar un secreto sea escribirlo en un libro”.

sábado, 22 de marzo de 2008

Sinvergüenzas de la vergüenza de Irak

Aún recuerdo cómo intentaban justificar lo injustificable. No sólo eran Aznar y los dirigentes del PP sino muchos acérrimos de la gaviota que en las conversaciones de calle, en el café, nos querían vender la burra. Recuerdo la cara que puso mi Ángeles, (entonces todavía no tenía los tres años), cuando yo discutí con un hooligan de los de la banderita de España a la vuelta de la manifestación del No a la Guerra.

Primero utilizaron los argumentos de que era una guerra legal, igual que la del Golfo que había apoyado el PSOE y Naciones Unidas (mentira); después que había armas de destrucción masiva y bases terroristas (mentira); luego que bajaría el petróleo y habría más seguridad… Mentiras, mentiras y mentiras.

En el quinto aniversario de la invasión de Irak, lo más grave y patético ha sido escuchar al peor presidente de los EEUU (para su país y para el mundo entero), decir que “la guerra de Irak ha sido una victoria estratégica que compensa el alto coste de vidas y económico que está produciendo” y afirmar que la actuación de las tropas americanas ha mejorado la situación del país irakí. "Mi administración entendió que EEUU no podía retroceder ante el terrorismo. Sabíamos que si no actuábamos, la violencia que consumía a Irak habría empeorado, se habría propagado y, en última instancia, habría llegado al nivel de genocidio” ha dicho, (me imagino que con los dedos cruzados detrás del atril), el presidente americano.

Pero en sostenella y no enmendalla le ha ganado su acólito Josemari Aznar. El monaguillo de las Azores, que junto a su amigo Toni Bleeer, causó una división en la Unión Europea con su apoyo a la intervención militar sin la autorización de Naciones Unidas, ha ido más allá que el propio George Bush afirmando que “la situación en Irak no llega a idílica pero es muy buena”. Ya sabíamos que a Aznar le gusta el vino, pero no sabíamos hasta que punto bebe sin moderación.

Aznar y sus colaboradores de la FAES o del GEES se han lanzado en este quinto aniversario de la guerra de Irak a cantar sus excelencias diciendo sin rubor que no hay nada de que avergonzarse ni de arrepentirse. “La decisión fue la adecuada, los ciudadanos pueden “participar en elecciones” y hay una mayor “libertad”, ha añadido Aznar para confirmar que hoy “actuaría de la misma forma”. “Es un momento personalmente difícil para mí, pero mi convicción, mi conciencia, mi mente, es clara. Tomamos la decisión adecuada”, concluyó el presidente de honor del Partido Popular.

Pero las cifras cantan y las hemos podido ver en todos los periódicos estos días al igual que hemos podido repasar las sangrientas imágenes en todos los reportajes que las televisiones han realizado sobre esta guerra ilegal, injusta e innecesaria por mucho que la maquillen los neocons del otro lado del charco y los próximos a la derecha extrema española.

Han sido cinco años de horrores y errores. Detrás de la foto de las Azores hay cientos de miles de muertos, un país descoyuntado con una guerra civil latente, atentados a diario, millones de desplazados, el setenta por ciento de la población sin agua potable… El balance no puede ser más desolador.

El mundo no es más seguro, el terrorismo internacional de raíz islamista no está más débil y Oriente Próximo sigue siendo un avispero. Como efecto rebote, ha provocado un repunte imparable del precio del barril de petróleo, que se ha multiplicado casi por cuatro en este periodo. Si me encuentro con el facha que me quería convencer de que si no había guerra el petróleo iba a subir más del doble le doy cuatro hostias y que me quedo tan a gusto porque a estos no se les puede razonar.

Cinco años después cuando se han ido cayendo las vendas de muchos ojos confiados, cuando la evidencia ha confirmado lo que casi todo el mundo sospechaba, sólo el cinismo de los principales protagonistas de la vergüenza de la guerra de Irak, es capaz de mantener un discurso político que no sea el reconocimiento del error histórico de la “guerra preventiva”, del fracaso militar y político de la intervención y de las nefastas y duraderas consecuencias sobre la inestabilidad política de Oriente Medio.

Si al menos Aznar no fuera tan chulo y tan prepotente y hubiera habido una actitud menos soberbia, alguna disculpa, una pizca de remordimiento, una excusa una petición de perdón o algún reconocimiento de error, habría alguna esperanza. Pero me temo que en la guerra de Irak como en el 11 de marzo no habrá rectificación. Ni quieren ni pueden ya.

Hoy me sumo de manera testimonial a la plataforma del juicio a Aznar y coloco su video para recordar la verdadera historia de esta abominable guerra. Y me pongo a rezar a la Virgen de Santa María de la Alhambra y a la Aurora para que el duelo de las primarias entre Obama-Clinton no deje a los dos candidatos demócratas tocados y puedan sumar sus fuerzas para derrotar al republicano McCain en la auténtica pelea que se debe librar en Norteamérica para dar marcha atrás a este histórico error. Mientras, pienso que difícilmente se les puede caer la cara de vergüenza a los que no tienen ninguna (vergüenza) y la tienen muy dura (la cara).