lunes, 6 de julio de 2026

In memoriam de "la Carmela de Bobadilla "

Arranco la semana escribiendo sobre una noticia triste, el fallecimiento de "la Carmela de Bobadilla". Que la tierra le sea leve.  DEP. 

He escrito una elegía en su memoria que Lola Quero, la directora de Granada Hoy, ha tenido a bien guardarme un hueco en la edición digital y papel del periódico, en el que no caben tantas y tantas historias y anécdotas con Carmela pero que dan testimonio de mi cariño, respeto y admiración. 








            Creo que es mi una de las últimas fotos con Carmela en una visita a la Residencia. 

viernes, 3 de julio de 2026

De verde propaganda a marrón populista

He realizado una primera evaluación del acuerdo de gobierno en Andalucía entre PP y Vox, centrado en los aspectos medioambientales, quizás el apartado en el que de manera más evidente Mpunto Bonilla se 'ha bajado los pantalones' y ha certificado la defunción de la 'vía andaluza' convertida en autovía, como en Extremadura, Aragón y Castilla-León, en autovía de dos carriles a la (ultra) derecha. 

'De verde propaganda a marrón populista' | El Independiente de Granada



miércoles, 1 de julio de 2026

Renovables SÍ, pero NO ASÍ

Al despliegue de las energías renovables en Andalucía le falta planificación y sensibilidad ambiental y le sobra especulación y oscurantismo. Las fotovoltaicas de Padul es un ejemplo paradigmático del grito que resuena en muchos rincones de nuestra tierra: "Renovables SÍ, pero NO ASÍ".

Renovables ‘SÍ’, pero ‘NO ASÍ’ | El Independiente de Granada




sábado, 27 de junio de 2026

Jureles, de pescado de pobres a joya gastronómica

 ¿Conoces las expresiones?

➡️ "Quedarse como un jurel" o 

➡️ "Ser un jurelito"

¿Has oído estos refranes marineros relacionados con el jurel?

👉"Al jurel y al pimiento, les llega su tiempo", 

👉"Por San Juan, el jurel a la brasa sabe a pan". 

Si te interesa más el tema gastronómico del jurel te cuento por qué he titulado así este artículo esta semana en "La mar de biodiversidad" en el periódico que incluye unas recetas sencillas de cocina de vanguardia.

Así  ha quedado la versión web. De pescado de pobres a joya gastronómica

Y así la versión en papel: 




viernes, 19 de junio de 2026

La VAU-5, un error que puede convertirse en horror.

 Ante tanto #debatedepollas que se da en nuestra ciudad y su entorno, ahora se plantea uno verdaderamente importante y de gran trascendencia para el futuro del Área Metropolitana. Yo me he mojado al respecto y he reflejado mi posición política que, más allá del debate concreto sobre esta infraestructura viaria, nos interpela sobre la movilidad, la sostenibilidad, la salud, el medio ambiente... 

En conclusión: que no nos entretengan ni engañen con juegos de palabras. Una autovía que atraviesa la Vega de Granada no es solución a la movilidad en el Área Metropolitana.

La VAU-5: Un error que puede convertirse en horror | El Independiente de Granada



La VAU-5: Un error que puede convertirse en horror

Sacando punta

Ignacio Henares Civantos


El necesario debate sobre la nueva autovía que atravesará la Vega de Granada, (desde el Parque Tico Medina hasta conectar con la segunda circunvalación), no es un problema (solo) de proyecto. Es un problema de modelo de movilidad, de ordenación del territorio, ambiental y de salud pública.


La Consejería de Fomento, Articulación del Territorio y Vivienda ha sometido a información pública el anteproyecto y el estudio de impacto ambiental de la vía de aglomeración urbana VAU-5, Esta es una vía de alta capacidad, que conectará la primera y la segunda circunvalación de Granada con una carretera de dos carriles por sentido.


Esta infraestructura viaria que sale desde la capital y atraviesa Armilla, Churriana de la Vega y Las Gabias, ha pasado a denominarse, por arte de birlibirloque, “corredor verde”. Lo hacen por la inclusión de plataformas reservadas para transporte público, carriles-bici y “abundante masa forestal”. Los términos entrecomillados y en cursiva forman parte de la propaganda con la que se nos intenta vender la moto (una amplia vía de hormigón, por mucho adorno que la rodee). Además muestran un preocupante desconocimiento del significado de estos conceptos. Si llamamos corredor verde a una autovía y se confunde plantar árboles con reforestar es que la cosa va de intento de maquillaje lingüístico... y ambiental.


Estos juegos de palabras pueden ser efectivos para enmascarar algunos de los aspectos más agresivos de la nueva carretera. Sin embargo, no pueden esconder las carencias de un proyecto que ni es metropolitano ni es sostenible, las dos condiciones iniciales básicas a las que debería responder. La movilidad sostenible no consiste en pintar de verde unos planos como para que los coches circulen con remordimientos ecológicos.


Se pretende orientar el debate público hacia el trazado y contenido del proyecto. Hay que hay que reconocer que ha mejorado su diseño inicial, aunque requeriría mitigar todavía sus graves impactos ambientales, incluidos los paisajísticos. Pero no nos engañemos: el problema no es el diseño del proyecto, ni el color de los planos. Laalternativa elegida es una vuelta de tuerca más hacia un modelo obsoleto que favorece el tráfico privado y la dependencia del automóvil. Con esta actuación nos alejamos de los parámetros de sostenibilidad, reducción de emisiones y lucha contra el cambio climático que debe inspirar toda actuación sobre la movilidad, (y la accesibilidad) en el área metropolitana.


Este proyecto es un error estratégico porque consolida un modelo que favorece el uso intensivo del transporte privado. Además, no resuelve, ni siquiera a corto plazo, los problemas que se plantean. Es bien sabido que estas vías de mayor capacidad de absorción generan, por su propia definición, más flujos de vehículos y un desplazamiento hacia otros puntos de los problemas de saturación y congestión. 


El error que subyace en ese modelo de movilidad caduco puede convertirse en este caso en un horror ya que produciría una nueva y potente fragmentación de la Vega. Además va acompañado de un modelo de ocupación del territorio, que favorece el desarrollo especulativo y que supone un ataque mortal a la Vega de Granada. La apertura de un nuevo y amplio ‘corredor’, por muy ‘verde’ que sea, provocaría procesos de degradación territorial y facilitaría futuras actuaciones urbanísticas e infraestructuras en los espacios residuales generados por estas nuevas barreras físicas.


De llevarse a cabo, la nueva carretera producirá la pérdida directa de elementos fundamentales del paisaje histórico de la Vega. Provocará la desaparición de árboles frutales y cultivos, junto a tramos del sistema tradicional de riego formado por acequias históricas, pagos, dulas y terrazas. También afectará a cortijos, secaderos y otras construcciones agrarias tradicionales.


Quiero hacer especial hincapié en la necesidad de proteger la Vega de Granada. Es un territorio mosaico de elevado valor paisajístico que destaca por sus excepcionales condiciones agrobiológicas y productivas. Además, desempeña una importante función como pulmón verde de toda el área metropolitana. Salvar la Vega de Granada no es un capricho de románticos y nostálgicos del azadón; es una urgencia de salud pública.


El futuro de la movilidad sostenible del área metropolitana, pasa por invertir el modelo, (en el sentido literal y original del término, de “dar la vuelta”), e invertir, (en este caso en asignar los presupuestos disponibles), en mejorar las líneas del metro, (inversiones millonarias que tienen como objetivo principal ‘quitar coches’), crear una red de autobuses metropolitanos eléctricos, (con frecuencias que hagan olvidar el vehículo particular) y cuidar los caminos rurales que ya tenemos, conectando nuestros pueblos con vías ciclistas y peatonales seguras. Y trabajar ya, en serio, para implantar la integración tarifaria con bonos mensuales asequibles.


No se trata de enfrentar a los que dependen de su vehículo para llegar al trabajo con los colectivos ambientales y en defensa de la Vega. Se trata de tener una visión global, con luces largas, y de valorar el patrimonio colectivo, natural y cultural que es común a toda la población. No es un problema de libertad individual de movimientos, sino de apuesta por unas mejores condiciones ambientales y de infraestructura verde para toda la población; para los de ahora y para los que vienen detrás.

sábado, 13 de junio de 2026

Amantes de las arenas

Había pensado en titular este artículo "plantas playeras' pero me sonaba a palmeras, alpargatas, chiringuitos... Luego al verlo impreso podía evocar 'otra cosa verde' pero no en el sentido de vegetales. Menos mal que las imágenes que acompañan el reportaje centran bien el tema de esta semana en "La mar de biodiversidad", el segundo artículo referido a plantas terrestres tras "El jardín vertical que desafía al mar". En ambos caso intento transmitir la idea de la biodiversidad de plantas con superpoderes para sobrevivir en hábitats hostiles y muy amenazados. 

Enlace a la edición digital: ‘Amantes de las arenas’




La mar de biodiversidad

‘Amantes de las arenas’

Ignacio Henares Civantos

En las escasas zonas naturales que quedan en nuestra costa sobreviven auténticos tesoros botánicos que desafían al viento y a la sal marina

Zona de reintroducción de flora de Playa-de las Azucenas


Nuestro territorio costero está fuertemente transformado por la presión antrópica tanto por la urbanización como por la actividad agrícola, siendo muy escasas las playas de arena y los cordones dunares que en otras épocas dominaban nuestro litoral. En aquellos reductos que han sobrevivido encontramos una vegetación peculiar con plantas que soportan un suelo ardiente, la escasez extrema de agua y el azote continuo del mar. Aunque alguien pueda confundirlas con ‘malas hierbas’ son joyas evolutivas, algunas son especies endémicas, que tienen que librar una batalla silenciosa contra el pisoteo, las máquinas limpiaplayas y la pérdida progresiva de su hábitat en el litoral granadino.


Un hábitat muy exigente

Las playas son biotopos muy exigentes para los vegetales, ya que a la falta de capacidad de retención de agua de los suelos arenosos, se le une el efecto del aerosol salino de los vientos del litoral. Las especies capaces de colonizar este medio tan hostil deben contar con diversas adaptaciones. En la costa granadina su desarrollo es muy escaso por el reducido espacio libre de temporales y, principalmente, por la alteración de las playas urbanas continuamente ‘labradas’ en verano por los operarios municipales que ‘limpian’ la vegetación dejando desértica toda la franja litoral disponible para sombrillas, hamacas y toallas.


Solo en algunas playas más naturalizadas y de mayor anchura, como las de Carchuna y las Azucenas, se desarrollan estas interesantes formaciones psamófilas o ‘amantes de las arenas’. Están compuestas por pequeñas especies anuales de óptimo primaveral y algunas especies perennes de matorral bajo, entre las que destacan el carretón de mar (Ononis ramossisima), la mielga marina (Medicago marítima), cardo marino (Eryngium maritimum), la linaria de las dunas (Linaria pedunculata) o la bella clavelina de mar o carmelitilla, (Silene littorea), que llena algunas primaveras de color rosa los arenales de las playas de Calahonda y Carchuna. Cuando estos arenales se enriquecen de gravas y en algunos fondos de ramblas arenosos-gravosos, suele abundar otra especie muy llamativa como es la amapola amarilla (Glaucium flavum).




Adaptaciones extremas: el 'kit de supervivencia' botánico

Para prosperar en un suelo inestable, abrasivo, pobre en nutrientes y con una altísima concentración de sal, la flora dunar y psamófila ha desarrollado adaptaciones evolutivas asombrosas que bien podrían considerarse superpoderes vegetales:


Escudos térmicos y antifugas de agua. La algodonosa (Achillea maritima) es un pequeño arbusto que llama poderosamente la atención porque toda la planta está envuelta en una densa ‘lana’ blanca. Este ‘pelaje’ cumple una doble función: refleja la radiación solar para evitar el sobrecalentamiento y reduce drásticamente la pérdida de agua por transpiración.


Hojas suculentas o impermeables. La oruga de mar (Cakile maritima) es una planta de la familia de las mostazas que crece en primera línea de playa, desafiando el impacto directo del oleaje. Almacena agua dulce en sus hojas carnosas para combatir la aridez ambiental. Además, cuenta con una cutícula cerosa externa que impide que el salitre marino queme sus tejidos.


Anclaje subterráneo y redes de sujeción. El barrón es una gramínea alta y rígida que cuenta con potentes raíces rizomatosas que forman una red compacta bajo el suelo. Es la especie 'ingeniera' por excelencia de los arenales: atrapa la arena que arrastra el viento y es la responsable directa de que se formen y crezcan las dunas móviles.


Especies nodriza: El cuernecillo de mar (Lotus creticus) es una planta rastrera perenne que crece fijando el suelo superficial. Destaca por sus vistosas flores de un amarillo intenso y sus hojas cubiertas de un vello plateado que refleja la luz del sol. Al morir y degradarse, enriquece la arena con nitrógeno y materia orgánica, creando un microclima favorable para que germinen semillas de otras especies más delicadas.


Bulbos profundos y ciclos estacionales. La azucena de mar (Pancratium maritimum) mantiene sus bulbos enterrados a gran profundidad para protegerlos del calor del verano. Sus espectaculares flores blancas y perfumadas brotan a finales de verano, aprovechando el momento en que otras plantas ya se han ‘agostado’. Sus semillas, negras, ligeras y corchosas, flotan en el agua del mar para colonizar nuevas playas.


Amenazas y problemas de conservación: un ecosistema acorralado

Estas singular flora costera se encuentra en una situación de extrema vulnerabilidad debido a que su hábitat natural ha sido ocupado y fragmentado históricamente. Sus principales amenazas actuales son:


Presión turística y pisoteo: La masificación estival de las playas destruye la vegetación incipiente. El paso continuo de bañistas o la limpieza mecánica destructiva con maquinaria pesada barren por completo las dunas embrionarias imposibilitando su regeneración natural.


Pérdida de hábitat e infraestructuras: La construcción de paseos marítimos rígidos, carreteras e instalaciones hosteleras ha sepultado los antiguos campos de dunas, rompiendo la dinámica natural de transporte de sedimentos entre la tierra y el mar.


Especies exóticas invasoras: Plantas escapadas de jardines privados o de antiguas fijaciones de taludes, como la uña de gato (Carpobrotus edulis) o el plumerillo (Cortaderia slloana), desplazan a las especies autóctonas al competir de forma agresiva por el espacio y los nutrientes.


        Invasión de plumerillos en Salobreña

Proyectos de conservación

Afortunadamente, la ciencia y la gestión ambiental pueden aliarse para revertir esta degradación mediante iniciativas pioneras:


• Islas de conservación de plantas silvestres. Proyecto que cuenta con la participación de la Consejería de Sostenibilidad y Medio Ambiente de la Junta de Andalucía y la Mancomunidad de Municipios de la Costa Tropical, junto a los ayuntamientos de los municipios costeros. En diferentes playas granadinas se han creado microrreservas valladas perimetralmente donde se eliminan las plantas exóticas y se reintroducen especies autóctonas.


        Zona de protección de flora playa de Carchuna

• Proyecto DUNE. Iniciativa de investigación enfocada en la conservación y restauración ecológica de las dunas, arenales y acantilados costeros de Andalucía. Evalúa la biodiversidad y la conectividad genética de más de 20 especies de flora protegidas. Ayuda a los gestores locales a optimizar la recogida de semillas y trazar planes de restauración adaptados al cambio climático y la subida del nivel del mar. Está coordinado por la Universidad de Córdoba y cuenta con el apoyo de la Fundación Biodiversidad.


• Plan de recuperación y conservación de especies de dunas, arenales y acantilados costeros. Aprobado en 2012 por el gobierno andaluz establece medidas de protección para 35 especies de flora que se sitúan en la interfase entre el mar y la tierra, ecosistemas dinámicos y complejos que desempeñan una función clave en el litoral andaluz.


• El programa de reintroducción de la azucena de mar. Se desarrolla en la playa de las Azucenas (Motril). Debido a la presión agrícola, la construcción del puerto y las alteraciones de la dinámica de la arena, esta especie desapareció y con este proyecto se busca recuperar el ecosistema dunar original y transformar esta playa en una reserva natural. Impulsado por el Grupo de Acción Local de Pesca de la Costa de Granada, cuenta con la colaboración científica de la Universidad de Granada, la del Ayuntamiento de Motril y la de colectivos ecologistas. Incluye la participación activa de escolares de los barrios cercanos como Varadero y Santa Adela, quienes han actuado en las repoblaciones con bulbos, y en el acondicionamiento del espacio con pasarelas y tarimas para proteger la flora sensible.

+ Información en el artículo de Jesús del Río, Descripción de las formaciones vegetales del litoral de Granada, en la web Litoral de Granada de la UGR.








viernes, 12 de junio de 2026

¡Socialistas, levantaos!

El titular creo que es elocuente. Me pidieron mi opinión sobre el momento actual en Andalucía en el grupo Joly y contesté con esta expresión y un par de reflexiones. Me dijeron que si me ajustaba a los 4.000 caracteres me publicaban en 'Tribuna' para todas las cabeceras el artículo. Y así he resumido mis ideas.

¡Socialistas, levantaos!


¡Socialistas, levantaos!


Ignacio Henares Civantos


En las recientes elecciones autonómicas, los socialistas pedíamos una amplia movilización a los andaluces progresistas. Ese ¡Andaluces, levantaos!, debe convertirse en un ¡Socialistas, levantaos!, que nos reclaman de rebote desde el electorado que, a pesar de todo, ha confiado en el PSOE, un rearme necesario ante “los líos” que se avecinan.


Desde la pérdida del gobierno de la Junta en 2018, cuando MpuntoBonilla pactó con Ciudadanos y Vox, (lo de la lista más votada no convenía al PP y entonces no era de aplicación), los socialistas no hemos sido capaces de conectar con una mayoría decisiva de la sociedad.


Entre las causas que se señalan de esta pérdida de hegemonía se repiten varias ideas: ausencia de liderazgos, falta de renovación real, exceso de dependencia de Ferraz, incapacidad para construir una oposición eficaz o ausencia de un proyecto andaluz reconocible. Ninguna de ellas es la (única) verdad, pero todas son, (en parte), ciertas al mismo tiempo. Y advierto que el acento se pone en una u otras, con diferentes intenciones.


Yo resalto que hemos dedicado más tiempo a la resistencia que a la reconstrucción. No podemos seguir procrastinando la superación de la institucionalización del Partido que debió hacerse antes de la pérdida de poder en Junta y Diputaciones.


Frente a la construida imagen institucional de moderación, tranquila y poco estridente de M.Bonilla, los socialistas hemos aparecido demasiadas veces atrapados entre las guerras internas, el ruido nacional y una oposición centrada en denunciar deterioros de la sanidad o la educación públicas. Problemas graves y reales, sí, pero insuficientes para generar una alternativa de gobierno. No podemos limitarnos a esperar errores del PP o jugarlo todo a una carta. La baraja está llena de naipes con los que poder componer más de un repóker de temas que conecten con las preocupaciones de la gente.


Señalaré inicialmente dos banderas que debemos enarbolar: transición ecológica y feminismo, ambas asociadas al concepto de justicia social. La primera porque no habrá transición ecológica si esta no es justa, sostenible y social, con una implantación mediante procesos participativos. Por otro lado, porque gran parte de las desigualdades que debemos enfrentar tienen rostro femenino, especialmente un enorme espacio de mujeres trabajadoras precarizadas (sanidad, cuidados, educación infantil, hostelería) que sienten que aunque se ha avanzado mucho en igualdad formal, sus condiciones materiales no mejoran.


Propongo que la obligada reflexión y autocrítica pendiente se realice en diálogo con la sociedad a través de un amplio proceso de escucha activa, inicio de una nueva gobernanza, de un modelo estable de relación y de intermediación con la sociedad. Se trata de recuperar, ‘gota a gota’, la confianza que desde hace tiempo hemos perdido ‘a chorros’ en amplias capas de clases medias y trabajadoras.


La historia, y el papel que el PSOE-A ha jugado en la construcción autonómica, nos obliga a levantarnos y superar el varapalo de los resultados electorales y “la que está cayendo” contra los socialistas. Nada puede invalidar nuestra innegable contribución al desarrollo y modernización de Andalucía. Ni se puede cuestionar la labor de miles y miles de socialistas por todos los rincones de nuestra tierra que trabajan con honradez y honestidad. Somos hoy más necesarios que nunca ante el auge del fascismo y debemos volver a ser un instrumento útil y atractivo para ‘la mayoría social de progreso’, especialmente entre la juventud.


Me mojo sobre un asunto clave: la formación del gobierno andaluz. El problema no es si entra o no Vox, como está ocurriendo en otras regiones y se prepara a nivel nacional, sino que el PP ha comprado el discurso de la ultraderecha y están haciendo causa común contra el Estado del Bienestar. M.Bonilla ni quiere, ni puede desmarcarse de la estrategia de Feijóo, ni se va a arriesgar a sacrificar sus aspiraciones por encima de Despeñaperros.