viernes, 19 de junio de 2026

La VAU-5, un error que puede convertirse en horror.

 Ante tanto #debatedepollas que se da en nuestra ciudad y su entorno, ahora se plantea uno verdaderamente importante y de gran trascendencia para el futuro del Área Metropolitana. Yo me he mojado al respecto y he reflejado mi posición política que, más allá del debate concreto sobre esta infraestructura viaria, nos interpela sobre la movilidad, la sostenibilidad, la salud, el medio ambiente... 

En conclusión: que no nos entretengan ni engañen con juegos de palabras. Una autovía que atraviesa la Vega de Granada no es solución a la movilidad en el Área Metropolitana.

La VAU-5: Un error que puede convertirse en horror | El Independiente de Granada



La VAU-5: Un error que puede convertirse en horror

Sacando punta

Ignacio Henares Civantos


El necesario debate sobre la nueva autovía que atravesará la Vega de Granada, (desde el Parque Tico Medina hasta conectar con la segunda circunvalación), no es un problema (solo) de proyecto. Es un problema de modelo de movilidad, de ordenación del territorio, ambiental y de salud pública.


La Consejería de Fomento, Articulación del Territorio y Vivienda ha sometido a información pública el anteproyecto y el estudio de impacto ambiental de la vía de aglomeración urbana VAU-5, Esta es una vía de alta capacidad, que conectará la primera y la segunda circunvalación de Granada con una carretera de dos carriles por sentido.


Esta infraestructura viaria que sale desde la capital y atraviesa Armilla, Churriana de la Vega y Las Gabias, ha pasado a denominarse, por arte de birlibirloque, “corredor verde”. Lo hacen por la inclusión de plataformas reservadas para transporte público, carriles-bici y “abundante masa forestal”. Los términos entrecomillados y en cursiva forman parte de la propaganda con la que se nos intenta vender la moto (una amplia vía de hormigón, por mucho adorno que la rodee). Además muestran un preocupante desconocimiento del significado de estos conceptos. Si llamamos corredor verde a una autovía y se confunde plantar árboles con reforestar es que la cosa va de intento de maquillaje lingüístico... y ambiental.


Estos juegos de palabras pueden ser efectivos para enmascarar algunos de los aspectos más agresivos de la nueva carretera. Sin embargo, no pueden esconder las carencias de un proyecto que ni es metropolitano ni es sostenible, las dos condiciones iniciales básicas a las que debería responder. La movilidad sostenible no consiste en pintar de verde unos planos como para que los coches circulen con remordimientos ecológicos.


Se pretende orientar el debate público hacia el trazado y contenido del proyecto. Hay que hay que reconocer que ha mejorado su diseño inicial, aunque requeriría mitigar todavía sus graves impactos ambientales, incluidos los paisajísticos. Pero no nos engañemos: el problema no es el diseño del proyecto, ni el color de los planos. Laalternativa elegida es una vuelta de tuerca más hacia un modelo obsoleto que favorece el tráfico privado y la dependencia del automóvil. Con esta actuación nos alejamos de los parámetros de sostenibilidad, reducción de emisiones y lucha contra el cambio climático que debe inspirar toda actuación sobre la movilidad, (y la accesibilidad) en el área metropolitana.


Este proyecto es un error estratégico porque consolida un modelo que favorece el uso intensivo del transporte privado. Además, no resuelve, ni siquiera a corto plazo, los problemas que se plantean. Es bien sabido que estas vías de mayor capacidad de absorción generan, por su propia definición, más flujos de vehículos y un desplazamiento hacia otros puntos de los problemas de saturación y congestión. 


El error que subyace en ese modelo de movilidad caduco puede convertirse en este caso en un horror ya que produciría una nueva y potente fragmentación de la Vega. Además va acompañado de un modelo de ocupación del territorio, que favorece el desarrollo especulativo y que supone un ataque mortal a la Vega de Granada. La apertura de un nuevo y amplio ‘corredor’, por muy ‘verde’ que sea, provocaría procesos de degradación territorial y facilitaría futuras actuaciones urbanísticas e infraestructuras en los espacios residuales generados por estas nuevas barreras físicas.


De llevarse a cabo, la nueva carretera producirá la pérdida directa de elementos fundamentales del paisaje histórico de la Vega. Provocará la desaparición de árboles frutales y cultivos, junto a tramos del sistema tradicional de riego formado por acequias históricas, pagos, dulas y terrazas. También afectará a cortijos, secaderos y otras construcciones agrarias tradicionales.


Quiero hacer especial hincapié en la necesidad de proteger la Vega de Granada. Es un territorio mosaico de elevado valor paisajístico que destaca por sus excepcionales condiciones agrobiológicas y productivas. Además, desempeña una importante función como pulmón verde de toda el área metropolitana. Salvar la Vega de Granada no es un capricho de románticos y nostálgicos del azadón; es una urgencia de salud pública.


El futuro de la movilidad sostenible del área metropolitana, pasa por invertir el modelo, (en el sentido literal y original del término, de “dar la vuelta”), e invertir, (en este caso en asignar los presupuestos disponibles), en mejorar las líneas del metro, (inversiones millonarias que tienen como objetivo principal ‘quitar coches’), crear una red de autobuses metropolitanos eléctricos, (con frecuencias que hagan olvidar el vehículo particular) y cuidar los caminos rurales que ya tenemos, conectando nuestros pueblos con vías ciclistas y peatonales seguras. Y trabajar ya, en serio, para implantar la integración tarifaria con bonos mensuales asequibles.


No se trata de enfrentar a los que dependen de su vehículo para llegar al trabajo con los colectivos ambientales y en defensa de la Vega. Se trata de tener una visión global, con luces largas, y de valorar el patrimonio colectivo, natural y cultural que es común a toda la población. No es un problema de libertad individual de movimientos, sino de apuesta por unas mejores condiciones ambientales y de infraestructura verde para toda la población; para los de ahora y para los que vienen detrás.

sábado, 13 de junio de 2026

Amantes de las arenas

Había pensado en titular este artículo "plantas playeras' pero me sonaba a palmeras, alpargatas, chiringuitos... Luego al verlo impreso podía evocar 'otra cosa verde' pero no en el sentido de vegetales. Menos mal que las imágenes que acompañan el reportaje centran bien el tema de esta semana en "La mar de biodiversidad", el segundo artículo referido a plantas terrestres tras "El jardín vertical que desafía al mar". En ambos caso intento transmitir la idea de la biodiversidad de plantas con superpoderes para sobrevivir en hábitats hostiles y muy amenazados. 

Enlace a la edición digital: ‘Amantes de las arenas’




La mar de biodiversidad

‘Amantes de las arenas’

Ignacio Henares Civantos

En las escasas zonas naturales que quedan en nuestra costa sobreviven auténticos tesoros botánicos que desafían al viento y a la sal marina

Zona de reintroducción de flora de Playa-de las Azucenas


Nuestro territorio costero está fuertemente transformado por la presión antrópica tanto por la urbanización como por la actividad agrícola, siendo muy escasas las playas de arena y los cordones dunares que en otras épocas dominaban nuestro litoral. En aquellos reductos que han sobrevivido encontramos una vegetación peculiar con plantas que soportan un suelo ardiente, la escasez extrema de agua y el azote continuo del mar. Aunque alguien pueda confundirlas con ‘malas hierbas’ son joyas evolutivas, algunas son especies endémicas, que tienen que librar una batalla silenciosa contra el pisoteo, las máquinas limpiaplayas y la pérdida progresiva de su hábitat en el litoral granadino.


Un hábitat muy exigente

Las playas son biotopos muy exigentes para los vegetales, ya que a la falta de capacidad de retención de agua de los suelos arenosos, se le une el efecto del aerosol salino de los vientos del litoral. Las especies capaces de colonizar este medio tan hostil deben contar con diversas adaptaciones. En la costa granadina su desarrollo es muy escaso por el reducido espacio libre de temporales y, principalmente, por la alteración de las playas urbanas continuamente ‘labradas’ en verano por los operarios municipales que ‘limpian’ la vegetación dejando desértica toda la franja litoral disponible para sombrillas, hamacas y toallas.


Solo en algunas playas más naturalizadas y de mayor anchura, como las de Carchuna y las Azucenas, se desarrollan estas interesantes formaciones psamófilas o ‘amantes de las arenas’. Están compuestas por pequeñas especies anuales de óptimo primaveral y algunas especies perennes de matorral bajo, entre las que destacan el carretón de mar (Ononis ramossisima), la mielga marina (Medicago marítima), cardo marino (Eryngium maritimum), la linaria de las dunas (Linaria pedunculata) o la bella clavelina de mar o carmelitilla, (Silene littorea), que llena algunas primaveras de color rosa los arenales de las playas de Calahonda y Carchuna. Cuando estos arenales se enriquecen de gravas y en algunos fondos de ramblas arenosos-gravosos, suele abundar otra especie muy llamativa como es la amapola amarilla (Glaucium flavum).




Adaptaciones extremas: el 'kit de supervivencia' botánico

Para prosperar en un suelo inestable, abrasivo, pobre en nutrientes y con una altísima concentración de sal, la flora dunar y psamófila ha desarrollado adaptaciones evolutivas asombrosas que bien podrían considerarse superpoderes vegetales:


Escudos térmicos y antifugas de agua. La algodonosa (Achillea maritima) es un pequeño arbusto que llama poderosamente la atención porque toda la planta está envuelta en una densa ‘lana’ blanca. Este ‘pelaje’ cumple una doble función: refleja la radiación solar para evitar el sobrecalentamiento y reduce drásticamente la pérdida de agua por transpiración.


Hojas suculentas o impermeables. La oruga de mar (Cakile maritima) es una planta de la familia de las mostazas que crece en primera línea de playa, desafiando el impacto directo del oleaje. Almacena agua dulce en sus hojas carnosas para combatir la aridez ambiental. Además, cuenta con una cutícula cerosa externa que impide que el salitre marino queme sus tejidos.


Anclaje subterráneo y redes de sujeción. El barrón es una gramínea alta y rígida que cuenta con potentes raíces rizomatosas que forman una red compacta bajo el suelo. Es la especie 'ingeniera' por excelencia de los arenales: atrapa la arena que arrastra el viento y es la responsable directa de que se formen y crezcan las dunas móviles.


Especies nodriza: El cuernecillo de mar (Lotus creticus) es una planta rastrera perenne que crece fijando el suelo superficial. Destaca por sus vistosas flores de un amarillo intenso y sus hojas cubiertas de un vello plateado que refleja la luz del sol. Al morir y degradarse, enriquece la arena con nitrógeno y materia orgánica, creando un microclima favorable para que germinen semillas de otras especies más delicadas.


Bulbos profundos y ciclos estacionales. La azucena de mar (Pancratium maritimum) mantiene sus bulbos enterrados a gran profundidad para protegerlos del calor del verano. Sus espectaculares flores blancas y perfumadas brotan a finales de verano, aprovechando el momento en que otras plantas ya se han ‘agostado’. Sus semillas, negras, ligeras y corchosas, flotan en el agua del mar para colonizar nuevas playas.


Amenazas y problemas de conservación: un ecosistema acorralado

Estas singular flora costera se encuentra en una situación de extrema vulnerabilidad debido a que su hábitat natural ha sido ocupado y fragmentado históricamente. Sus principales amenazas actuales son:


Presión turística y pisoteo: La masificación estival de las playas destruye la vegetación incipiente. El paso continuo de bañistas o la limpieza mecánica destructiva con maquinaria pesada barren por completo las dunas embrionarias imposibilitando su regeneración natural.


Pérdida de hábitat e infraestructuras: La construcción de paseos marítimos rígidos, carreteras e instalaciones hosteleras ha sepultado los antiguos campos de dunas, rompiendo la dinámica natural de transporte de sedimentos entre la tierra y el mar.


Especies exóticas invasoras: Plantas escapadas de jardines privados o de antiguas fijaciones de taludes, como la uña de gato (Carpobrotus edulis) o el plumerillo (Cortaderia slloana), desplazan a las especies autóctonas al competir de forma agresiva por el espacio y los nutrientes.


        Invasión de plumerillos en Salobreña

Proyectos de conservación

Afortunadamente, la ciencia y la gestión ambiental pueden aliarse para revertir esta degradación mediante iniciativas pioneras:


• Islas de conservación de plantas silvestres. Proyecto que cuenta con la participación de la Consejería de Sostenibilidad y Medio Ambiente de la Junta de Andalucía y la Mancomunidad de Municipios de la Costa Tropical, junto a los ayuntamientos de los municipios costeros. En diferentes playas granadinas se han creado microrreservas valladas perimetralmente donde se eliminan las plantas exóticas y se reintroducen especies autóctonas.


        Zona de protección de flora playa de Carchuna

• Proyecto DUNE. Iniciativa de investigación enfocada en la conservación y restauración ecológica de las dunas, arenales y acantilados costeros de Andalucía. Evalúa la biodiversidad y la conectividad genética de más de 20 especies de flora protegidas. Ayuda a los gestores locales a optimizar la recogida de semillas y trazar planes de restauración adaptados al cambio climático y la subida del nivel del mar. Está coordinado por la Universidad de Córdoba y cuenta con el apoyo de la Fundación Biodiversidad.


• Plan de recuperación y conservación de especies de dunas, arenales y acantilados costeros. Aprobado en 2012 por el gobierno andaluz establece medidas de protección para 35 especies de flora que se sitúan en la interfase entre el mar y la tierra, ecosistemas dinámicos y complejos que desempeñan una función clave en el litoral andaluz.


• El programa de reintroducción de la azucena de mar. Se desarrolla en la playa de las Azucenas (Motril). Debido a la presión agrícola, la construcción del puerto y las alteraciones de la dinámica de la arena, esta especie desapareció y con este proyecto se busca recuperar el ecosistema dunar original y transformar esta playa en una reserva natural. Impulsado por el Grupo de Acción Local de Pesca de la Costa de Granada, cuenta con la colaboración científica de la Universidad de Granada, la del Ayuntamiento de Motril y la de colectivos ecologistas. Incluye la participación activa de escolares de los barrios cercanos como Varadero y Santa Adela, quienes han actuado en las repoblaciones con bulbos, y en el acondicionamiento del espacio con pasarelas y tarimas para proteger la flora sensible.

+ Información en el artículo de Jesús del Río, Descripción de las formaciones vegetales del litoral de Granada, en la web Litoral de Granada de la UGR.








viernes, 12 de junio de 2026

¡Socialistas, levantaos!

El titular creo que es elocuente. Me pidieron mi opinión sobre el momento actual en Andalucía en el grupo Joly y contesté con esta expresión y un par de reflexiones. Me dijeron que si me ajustaba a los 4.000 caracteres me publicaban en 'Tribuna' para todas las cabeceras el artículo. Y así he resumido mis ideas.

¡Socialistas, levantaos!


¡Socialistas, levantaos!


Ignacio Henares Civantos


En las recientes elecciones autonómicas, los socialistas pedíamos una amplia movilización a los andaluces progresistas. Ese ¡Andaluces, levantaos!, debe convertirse en un ¡Socialistas, levantaos!, que nos reclaman de rebote desde el electorado que, a pesar de todo, ha confiado en el PSOE, un rearme necesario ante “los líos” que se avecinan.


Desde la pérdida del gobierno de la Junta en 2018, cuando MpuntoBonilla pactó con Ciudadanos y Vox, (lo de la lista más votada no convenía al PP y entonces no era de aplicación), los socialistas no hemos sido capaces de conectar con una mayoría decisiva de la sociedad.


Entre las causas que se señalan de esta pérdida de hegemonía se repiten varias ideas: ausencia de liderazgos, falta de renovación real, exceso de dependencia de Ferraz, incapacidad para construir una oposición eficaz o ausencia de un proyecto andaluz reconocible. Ninguna de ellas es la (única) verdad, pero todas son, (en parte), ciertas al mismo tiempo. Y advierto que el acento se pone en una u otras, con diferentes intenciones.


Yo resalto que hemos dedicado más tiempo a la resistencia que a la reconstrucción. No podemos seguir procrastinando la superación de la institucionalización del Partido que debió hacerse antes de la pérdida de poder en Junta y Diputaciones.


Frente a la construida imagen institucional de moderación, tranquila y poco estridente de M.Bonilla, los socialistas hemos aparecido demasiadas veces atrapados entre las guerras internas, el ruido nacional y una oposición centrada en denunciar deterioros de la sanidad o la educación públicas. Problemas graves y reales, sí, pero insuficientes para generar una alternativa de gobierno. No podemos limitarnos a esperar errores del PP o jugarlo todo a una carta. La baraja está llena de naipes con los que poder componer más de un repóker de temas que conecten con las preocupaciones de la gente.


Señalaré inicialmente dos banderas que debemos enarbolar: transición ecológica y feminismo, ambas asociadas al concepto de justicia social. La primera porque no habrá transición ecológica si esta no es justa, sostenible y social, con una implantación mediante procesos participativos. Por otro lado, porque gran parte de las desigualdades que debemos enfrentar tienen rostro femenino, especialmente un enorme espacio de mujeres trabajadoras precarizadas (sanidad, cuidados, educación infantil, hostelería) que sienten que aunque se ha avanzado mucho en igualdad formal, sus condiciones materiales no mejoran.


Propongo que la obligada reflexión y autocrítica pendiente se realice en diálogo con la sociedad a través de un amplio proceso de escucha activa, inicio de una nueva gobernanza, de un modelo estable de relación y de intermediación con la sociedad. Se trata de recuperar, ‘gota a gota’, la confianza que desde hace tiempo hemos perdido ‘a chorros’ en amplias capas de clases medias y trabajadoras.


La historia, y el papel que el PSOE-A ha jugado en la construcción autonómica, nos obliga a levantarnos y superar el varapalo de los resultados electorales y “la que está cayendo” contra los socialistas. Nada puede invalidar nuestra innegable contribución al desarrollo y modernización de Andalucía. Ni se puede cuestionar la labor de miles y miles de socialistas por todos los rincones de nuestra tierra que trabajan con honradez y honestidad. Somos hoy más necesarios que nunca ante el auge del fascismo y debemos volver a ser un instrumento útil y atractivo para ‘la mayoría social de progreso’, especialmente entre la juventud.


Me mojo sobre un asunto clave: la formación del gobierno andaluz. El problema no es si entra o no Vox, como está ocurriendo en otras regiones y se prepara a nivel nacional, sino que el PP ha comprado el discurso de la ultraderecha y están haciendo causa común contra el Estado del Bienestar. M.Bonilla ni quiere, ni puede desmarcarse de la estrategia de Feijóo, ni se va a arriesgar a sacrificar sus aspiraciones por encima de Despeñaperros. 


domingo, 7 de junio de 2026

¿Cómo afectará el eclipse solar a otros seres vivos?

En esta ocasión me salgo un poco de los temas que habitualmente trato de divulgación ambiental y bastante de la serie "La mar de biodiversidad" para exponer un reportaje que surgió de un buen amigo, divulgador científico, que primero me sugirió la idea y luego me empujó a desarrollarla. 

El interés del tema que trato surge de la anomalía astronómica de eclipses solares en nuestra península, fenómeno que no se daba desde 1905 y que no se repetirá, tras los tres seguidos entre agosto de este año y enero del 2028, ¡hasta 2053! 

En el artículo intento responder a dos interrogantes: 

¿Cómo afectará  el eclipse solar a la fauna silvestre? 

¿Quedarán 'eclipsadas' nuestras mascotas? 

El periódico Granada Hoy, como siempre, la ha acogido con cariño y le ha hecho un hueco en la web y ha reservado una doble página en la edición del domingo.


Y en el siguiente enlace se puede acceder a la edición digital  

                                    👇👇

¿Cómo afectará el eclipse solar a otros seres vivos?



lunes, 1 de junio de 2026

Parajes nevadenses con historias

En el último número de la revista digital Enred@2.0, una revista hecha por empleados públicos de la Junta de Andalucía pero abierta a la sociedad andaluza en general, vuelvo a colaborar en la sección Andalucía Naturalmente

En el artículo de este número vuelvo a contar cosas de Sierra Nevada, que ha sido el espacio al que he dedicado más entradas (paseos en otoño y escenarios de la guerra civil, además del artículo inicial sobre la biodiversidad del Parque Nacional y Natural). Con este llego al número 14 en mis colaboraciones habiendo paseado ya por la Bahía de Cádiz, Los Alcornocales, Sierra Mágina, Marismas del Odiel, Cabo de Gata, Sierra de Baza, Sierra de Cardeña y Montoro, Sierra de Huétor, Sierra de las Nieves, Sierra María-Los Vélez, Grazalema.

En esta ocasión he querido aproximarme a lugares con historias, historias ligadas a lugares. He presentado este artículo con preguntas como:

¿Sabes dónde está la Piedra de los Soldados? 

¿Por qué se llama así la Vereda de la Estrella? 

¿A quién se refiere el paraje Los Tajos del Reyecillo?

Enlace al artículo 👉Lugares Nevadenses con Historias 


Lugares nevadenses con historiaS

IGNACIO HENARES civantos. 

Sulayr, es el nombre con que los árabes denominaban a Sierra Nevada, que viene de la arabización del latín Mons Solaris, ‘la montaña del Sol’, pues este brilla en las cumbres aún cuando ya se ha puesto en la Vega granadina, lo que llevó a nuestro poeta universal Federico García Lorca, a decir, (en boca de ‘Doña Rosita la soltera’), “con qué trabajo tan grande deja la luz a Granada. Se enreda entre los cipreses o se esconde bajo el agua”.


Este nombre, Sulayr, es el que se eligió para denominar al sendero de gran recorrido GR-240, un itinerario circular de 300 kilómetros, dividido en 19 etapas, que circunvala Sierra Nevada a media ladera y al que se accede desde cada uno de los 60 municipios granadinos y almerienses que forman parte del Parque Nacional y Natural de Sierra Nevada. Su trazado se ha realizado teniendo en cuenta la combinación de patrimonio natural y cultural, biodiversidad y geodiversidad, historias y leyendas.


Mostramos algunos 
rincones de Sulayr distribuidos por toda Sierra Nevada, que tienen una o mil historias que contarnos cuando nos acercamos a ellos.


  Vereda de la Estrella


    Luis Ordóñez

 

Quizás sea este sendero uno de los más atractivos y famosos del Parque Nacional de Sierra Nevada. Como otros muchos lugares nevadenses (Alquife, Lanteira, Ferreira…) está ligado a la historia de la minería.

El nombre de ‘La Estrella’ proviene de una explotación minera recóndita a la que se accede por paisajes agrestes. La penosidad del desplazamiento hasta los puntos de extracción y los rigores del invierno impedían buena parte del año el trabajo. Las extracciones mineras en el Valle del Genil fueron numerosas y en diferentes localizaciones (Vacares, Veta Grande, Guarnón…). La senda desde la localidad de Güéjar-Sierra hasta las minas de la Estrella, fue abierta a mediados del siglo XIX y acondicionada más tarde por la compañía belga que extraía el cobre de estas minas de galena y pirita en la cabecera alta del Valle del Genil.

En realidad eran varias explotaciones con nombres que hacían alusión a las esperanzas que depositaban en ellas: la Perla, la Mejor de Todas, la Esperanza, la Poderosa, el Trueno…

Podemos utilizar para conocer este histórico y espectacular el sendero señalizado que va desde la Vegueta del Caracol. La primera mina que encontraremos se llamaba la Probadora, tras el paso del río por un pequeño puente, todavía con la boca de la mina abierta. Más oculta está la de la Justicia, y tras los muros que formaron el pequeño poblado minero y las estructuras de fundición, la mina de la Estrella propiamente dicha.

La fama nacional e internacional de estos parajes viene de lejos y ya fue paisaje cautivador para los escritores y pintores románticos.

Tajos del ‘Reyecillo’


    José Manuel Castilla


Los Tajos del Reyecillo es un lugar histórico relacionado con el fin de la rebelión morisca. En este paraje rocoso se encuentra la cueva en la que se escondía Aben Aboo, último rey morisco que había sucedido a Abén Humeya, al que había traicionado y matado en Laujar de Andarax en la Alpujarra almeriense. Él mismo fue a su vez traicionado por uno de sus colaboradores, Gonzalo el Seniz, un bandolero monfí muy célebre en su época. En el estandarte del ‘reyecillo’ lucía la siguiente leyenda: “no pude desear más ni contentarme con menos”.

Se accede hasta este paraje a través del sendero señalizado del Río Grande de Bérchules que parte del propio pueblo y que también pasa por las Juntas de los Ríos y el Cortijo de Cortes, dedicado en la actualidad a la cría de vacas pajunas, desde donde se disfrutan de unas extraordinarias vistas del pueblo de Bérchules y Alcútar.

Mirador de Puerto Molina

    Antonio J. Ramos


El fabuloso mirador de Puerto Molina, a 2.350 metros de altitud, está ubicado en el termino municipal de Capileira y es una parada obligada en la ascensión hacia la cumbre del Mulhacén desde la vertiente sur. Este lugar destaca por sus amplias e impresionantes vistas: por un lado, el Barranco del Poqueira, el río Toril y prácticamente toda la línea de tresmiles ante los ojos; por otro, la Contraviesa, la Sierra de Lújar y el mar Mediterráneo.

Este localización estratégica convirtió este emplazamiento en una posición militar clave en la Guerra Civil y ahora se ha reconvertido en un equipamiento de uso público y recurso para la educación ambiental.

Para acceder podemos ir en vehículo desde la carretera y (luego pista forestal) que sale desde la parte alta de Capileira. Al llegar a la Hoya del Portillo, donde queda restringido el paso de vehículos, cogemos un sendero que atraviesa uno de los pinares más altos de la península y nos lleva hasta este privilegiado mirador nevadense. En las inmediaciones de este punto podemos encontrar más señales de la contienda así como en el Alto del Chorrillo, más adelante en la subida al “Rey” de Sierra Nevada, el Mulhacén, que con sus 3.478 m de altitud es el techo de la península y lugar donde, según la leyenda, están los restos del penúltimo rey nazarí y padre de Boabdil el Chico.

La Gabiarra, las últimas minas de hierro


        Ignacio Henares


La Gabiarra es un paraje localizado entre los términos de Paterna del Río y Laujar de Andarax, en la Sierra Nevada almeriense, en el que se desarrolló a mitad del siglo XX una importante explotación de hierro. Los minerales de óxidos de hierro que se extraían en estas minas (oligisto, goethita y limonita) se empleaban en la industria siderúrgica especialmente como pigmentos de alta densidad para pinturas pero también en la fabricación de cementos, morteros, vidrio y, en menor medida, para esmaltes, cerámicas o en electrónica.

Al restaurarse la zona se adecuó un pequeño sendero interpretado de un kilómetro y de baja dificultad que tiene un elevado interés científico, educativo, histórico y antropológico. En el recorrido se divulgan los valores geológicos y la singularidad de Sierra Nevada a la vez que se destaca el significado que tuvo la explotación minera para cientos de familias. Podemos llegar hasta este lugar a través del sendero local señalizado “El Cerecillo-La Gabiarra (SL-A 151) que arranca en la confluencia de los tramos 10 y 11 del Sendero Sulayr.

La Gabiarra está situada al pie del Cerro del Almirez, que son los únicos restos existentes en España del extremo occidental del desaparecido océano de Tethys, de edad Jurásica, formado hace unos 180 millones de años.

Piedra de los Soldados

        Ignacio Henares



La conocida como Piedra de los Soldados se localiza por encima de la Dehesa del Camarate, en Lugros, en la vertiente norte de Sierra Nevada, a una altitud de 2.246 metros. Si atravesamos “el bosque encantado”, pasado el Tentadero, llegamos a los Prados de los Chapiteles, desde donde ya divisaremos nuestro objetivo.

Lo que más llama la atención de este lugar es la verticalidad de las rocas que parecen que hayan sido transportadas y clavadas en la tierra. Desde arriba disfrutaremos de unas estupendas vistas de la Sierra de Cazorla, el cerro del Jabalcón, o del Pico de la Sagra.

También podemos acceder desde Güéjar-Sierra, llegando al Collado del Alguacil y desde allí realizar el sendero que pasa por Las Catifas y llega a la Piedra de los Soldados volviendo por los Lavaderos de la Reina 1 y la Dehesa de las Hoyas de nuevo hasta el Collado del Alguacil. Este recorrido nos permitirá disfrutar de unas de las más bellas panorámicas de las caras norte de los princiaples ‘tresmiles’ de Sierra Nevada (Alcazaba, Mulhacén, Veleta…).

El tramo 17 del sendero de gran recorrido Sulayr (GR-240), que arranca en en el refugio Postero Alto y termina en Peña Partida (Refugio del Molinillo), es una buena opción para realizar una completa y atractiva ruta que pasa por este paraje.

Dos historias compiten para el origen del nombre con el que se conoce este paraje. Unos piensan que un soldado que cabalgaba desde Granada hacia el Marquesado fue atacado en este lugar por lobos que sólo dejaron como rastro sus botas y las herraduras del caballo. La otra teoría está inspirada en un supuesto episodio acaecido durante la guerra civil cuando unos soldados abatieron a un joven que quería cruzar el frente republicano para encontrarse con sus hermanos en el bando franquista.

Piedra Ventana, una ventana con vistas

    
        Paco Fernández


Piedra Ventana está situada en la Sierra del Manar, última estribación occidental de Sierra Nevada. Esta caprichosa formación rocosa, suspendida sobre la falla de Padul, ha sido horadada por la erosión durante años formando un gran arco de piedra.


Hay un sendero circular señalizado, denominado “La Silleta, que parte de la ermita de la Virgen de las Nieves en Dílar y sube hasta el Cerro de la Silleta (1.521 m), el punto más elevado de la Sierra del Manar, característico por su peculiar parecido con una silla de montar; tras pasar por Piedra Ventana se llega hasta el Puerto conocido como de la ‘Mala Mujer’. Se cuenta que una mujer paduleña murió en ese lugar debido a la mordedura de una víbora que ‘la esperaba’ colgada de un árbol. Desde ese punto podemos regresar a Dílar.


También podemos salir desde Padul por el sendero de la Cruz de la Atalaya, hasta el cortijo del Manar, pasar por el mirador conocido como del Padre Ferrer, (un amante y defensor de la conservación de Sierra Nevada), coronar la Silleta y desde aquí llegar hasta Piedra Ventana. La parte inicial del recorrido es conocida como ‘sendero de los Gudaris’, ya que lo construyeron presos vascos en la posguerra.

1 Se atribuye a la reina Fabiola de Bélgica la expresión "Si una reina viniese a lavar aquí, ganaría en nobleza", tras quedar maravillada por las chorreras y túneles formados en el deshielo primaveral.