sábado, 7 de marzo de 2026

8M ¡No te quedes en el banquillo!

De nuevo presto mi columna, 'Sacando punta' en el Independiente de Granada, para la causa feminista. En esta ocasión creo que es necesario hacer un llamamiento especial a la participación en las actividades en torno al Día Internacional de la Mujer, por el momento que estamos viviendo, y considero que es obligado que los hombres también nos mojemos en esta causa y ayudemos a combatir bulos, a reforzar la idea de que la lucha por la igualdad nos hace a todos mejores. 

Como en otras ocasiones es de los artículos que más feedback tengo, la mayoría de los comentarios a favor pero también algunas puyas que recibo resignadamente y que siempre son un indicador de que alguien se ha leído, siquiera parcialmente mi artículo. 

8M, ¡no te quedes en el ‘banquillo’! | El Independiente de Granada



8M, ¡no te quedes en el ‘banquillo’!

Sacando punta

Ignacio Henares Civantos

Soy de los que consideran que el 8M y el 25N, que el feminismo es (también) cosa de hombres, frente a los/las que piensan que esto no va con nosotros y que hay que ceder el protagonismo a las mujeres. Estamos obligados a sumarnos a estas celebraciones reivindicativas aunque huyendo del paternalismo que la educación machista nos ha imbuido.

Este año especialmente me siento obligado, deberíamos sentirnos impelidos muchos hombres, a aprovechar simbólicamente esta fecha en el calendario, para manifestarme en la calle, en las redes, en donde se libra ahora buena parte de la batalla por la igualdad entre hombres y mujeres; siento el peligro que corre esta conquista, y otros avances sociales, que no solo debemos debemos defender, sino que debemos ampliar, desafiando los ataques de las fuerzas reaccionarias cuyos gritos y violencia quieren aparentar que son más y son superiores.

No, no es momento de dar un paso atrás, ni siquiera de colocarnos pasivamente al lado, de hacer caso a los que dicen sentirse atacados.

Este 2026 ha arrancado con unos datos que suponen una bofetada de realidad que no permite medias tintas. No podemos ignorar los resultados de las recientes encuestas sobre feminismo entre los más jóvenes ni perdernos en análisis extensos. Es alarmante ver cómo crece un sector de varones que percibe la igualdad como una amenaza a sus derechos. Hemos permitido que el discurso del odio y el bulo machista calen en las aulas, haciendo creer a nuestros hijos que el feminismo es un ataque al hombre, a los hombres.

Es momento de hacer frente abiertamente a los que dicen que no son ni machistas ni feministas como si una cosa fuera la contraria o antagonista de la otra.

Es la hora de defender que el feminismo no busca que nosotros perdamos, busca que todos ganemos en una sociedad más igualitaria, con los mismos derechos y oportunidades.

Es tiempo de pasar de la reflexión a la acción, de analizar una realidad que no nos gusta, y ponerse a trabajar para transformarla, día a día, familia a familia, en el entorno laboral, en ‘todos lo tajos’.

No podemos perdernos en debates estériles porque la realidad es tozuda y sangrienta. El incremento de casos de violencia machista y la crueldad de la violencia vicaria nos dictan que algo está fallando en la base de nuestra educación. La brecha salarial sigue siendo una anomalía democrática que, a igual trabajo, las manos que lo ejecutan cobren distinto según su género.

Debemos entender que el patriarcado también nos encorseta a nosotros en un modelo de hombre duro, insensible y competitivo que nos enferma y nos aísla. La neutralidad nos empobrece y mina la superación del modelo social que tenemos que superar.

Hay muchos hombres (y algunas mujeres) que piensan que la igualdad es un juego de suma cero, donde lo que unos pierden, otras ganan. Pero la anatomía de la igualdad nos enseña que esta balanza de equilibrio beneficia a la sociedad en su conjunto.

Si dejamos atrás la vieja masculinidad nos quitaremos el peso del pp (proveedores + protectores, lo siento pero esas son las iniciales también), nos quitaremos la represión de las emociones y el autocuidado o el miedo a no ser ‘suficientemente hombres’-

Por contra, ganaremos corresponsabilidad, salud mental y relaciones personales más auténticas y la libertad de ser quienes queramos ser.

En el ámbito familiar dejaremos atrás la paternidad ausente o de fin de semana y disfrutaremos de la crianza real y completa de nuestros hijos.

Este 8 de marzo, más que nunca, es necesario que los hombres también estemos presentes y activos. Pero ¡ojo!, no para protagonizar las fotos y videos, sino para completar y sostener el espacio común. Para escuchar, sin intermediarios, sin prejuicios, lo que nuestras compañeras, hermanas o madres tienen que decir, y para asumir que la lucha contra la violencia machista es, ante todo, una responsabilidad nuestra.

Somos nosotros quienes debemos señalar y rechazar el comentario machista en el grupo de WhatsApp, quienes debemos exigir igualdad en nuestras empresas y quienes debemos educar a nuestros hijos en el respeto absoluto.

Porque una sociedad con mujeres libres es una sociedad con hombres mejores. El feminismo es el puente hacia una humanidad más justa, y es hora de que avancemos por ese puente juntos, sin retroceder y sin mirar con una falsa nostalgia a un pasado que fue anterior pero no mejor.


Alborán sin basuraleza

Esta semana en mi sección  de "La mar de biodiversidad" he hecho un hueco para hacer un artículo diferente, con otro formato, y visibilizar a un grupo entusiasta de jóvenes que son un ejemplo a seguir. En el reportaje  me hago eco de un proyecto de voluntariado y ciencia ciudadana denominado "Alborán sin basuraleza" en el que aprovecho para presentar a la asociación Iberozoa Granada que lo impulsa y a las entidades que apadrinan esta actividad de limpieza deplayas y fondos marinos. Yo mismo participé en ella el pasado 22 de febrero por lo que el relato es directo, sin intermediarios. 

Así quedó la versión digital: Arranca Alborán sin basuraleza

Y así la versión impresa del sábado. 




Arranca “Alborán sin basuraleza

La mar de biodiversidad

Ignacio Henares Civantos


La Asociación Iberozoa ha puesto en marcha un proyecto de voluntariado ambiental y ciencia ciudadana en torno a la limpieza de basura de playas y fondos marinos de nuestra costa.



Recientemente ha tenido  lugar la primera de las actividades que la sección granadina de la Asociación Iberozoa tiene programadas para esta temporada. El lugar escogido este año para este voluntariado ambiental son las playas de Cabria y Curumbico, en el municipio de Almuñécar, enclaves que pertenecen a la Zona de Especial Conservación (ZEC) “Tesorillo-Salobreña”. Se corresponde con una zona que tiene gran afluencia de bañistas y pescadores aficionados pero la actividad de buceo es más escasa que en las otras ZECs de nuestra provincia, (Acantilados y Fondos Marinos de Calahonda y Castell de Ferro y de la Punta de la Mona). Por esta razón, hasta ahora, el impacto de los residuos que llegan al mar, es menos conocido.

        Vista desde dron de la zona de actuación de limpieza. Autor: Félix Denk


La actividad se desarrolló el domingo 22 de febrero, aprovechando el fin del tren de borrascas que también ha afectado a nuestro litoral y en ella se cubrieron todas las plazas disponibles, 20 personas para la actividad de limpieza en la zona de playa 10 buceadores que rastrearon los fondos próximos a la costa. La actividad de limpieza se complementó en esta ocasión con un interesante taller divulgativo sobre las aves marinas que podemos ver en nuestra costa, tanto las residentes como invernantes o migradoras.

Este proyecto tendrá su continuidad los días 28 de marzo y 25 de abril para los que ya está abierta la inscripción para participar en la web de Iberozoa Granada.

Aparte de la función de voluntariado, divulgación y sensibilización ambiental, Alborán sin basuraleza tiene un papel de ciencia ciudadana ya que en la recogida de basuras se lleva a cabo un inventario, clasificación y análisis estadístico de todo el material recogido para estudiar las fuentes de contaminación y tipos de basura. Con este estudio se podrán diseñar estrategias para minimizar la llegada de los residuos a los espacios naturales.

            Residuos retirados de la playa de Curumbico

Basura encontrada en playa de Cabria

Entre los residuos sacados por el equipo de buceadores del fondo de mar y los retirados de las dos playas abundan los plásticos de todo tipo, (incluidos diferentes envases de bebidas y productos de limpieza), restos de construcción, metales, vidrios, textiles (incluidos diferentes calzados), mobiliario urbano…


  • El balance de la primera actividad de limpieza de este año ha arrojado un total de de 301.8 kilogramos de basura retirada.

  • Entre las dos playas se han recogido 638 elementos, superando los 290 kg, siendo la principal fuente de basura los materiales de construcción, (500 unidades, 179 kg).

  • En el medio marino se han recogido 69 unidades, con un total de 10,5 kg, destacando los 44 elementos metálicos sacados, (entre ellos plomos y anzuelos), y los plásticos y textiles.

  • Los sedales son una de las principales fuentes de basuraleza, (25 unidades, 1.3 kg), con un impacto grave sobre la biodiversidad marina.

Materiales encontrados por equipo de buceadores
Diversos materiales llegan a los fondos marinos

¿Quién forma Iberozoa?

Iberozoa es una entidad sin ánimo de lucro fundada en julio de 2020 y conformada mayoritariamente por jóvenes emprendedores. Sus tres pilares fundamentales son la divulgación, la conservación y el desarrollo laboral. A través de acciones vinculadas a la Educación Ambiental y el conocimiento e interpretación del medio natural, elaboran contenidos divulgativos innovadores con proyectos en los que se conjugan investigación y conservación. Entre sus objetivos está la búsqueda de oportunidades laborales a jóvenes dedicados a la Biología, las Ciencias Ambientales y otras disciplinas mediante iniciativas emprendedoras en las que la ciudadanía participa de forma activa en la conservación de la biodiversidad. La Asociación Iberozoa funciona a través de un sistema coordinado de secciones temáticas y delegaciones territoriales.

Alborán sin basuraleza en un proyecto de Iberozoa Granada que tiene como principal impulsor a un activo miembro de la Asociación, estudiante de Biología de la Universidad de Granada y buceador, Javier Morillo, capaz de contagiar su amor por la biodiversidad marina y su compromiso por su conservación a todos los que se acercan a esta Asociación.


Padrinos y colaboradores


Alborán sin basuraleza está apadrinado por LIBERA que nació con la idea de frenar las consecuencias de la basura abandonada en los espacios naturales. Entre sus actuaciones está el apadrinamiento de espacios naturales, que es la iniciativa con la que dan respaldo a entidades locales para que puedan llevar a cabo actuaciones que mejoren la calidad ambiental de los espacios naturales por todo el país. Sus pilares son el conocimiento, la prevención y la participación.


El Proyecto LIBERA, está impulsado por SEO/BirdLife y cuenta con la colaboración de Ecoembes. En esta novena edición se han seleccionado 66 iniciativas orientadas a apoyar a entidades locales comprometidas con la conservación del entorno y la lucha contra la basuraleza. Entre ellas, 12 iniciativas corresponden a asociaciones andaluzas como Iberozoa Granada a las que se les ofrece apoyo técnico, formación especializada y una ayuda económica de 1.500 euros con las que se adquiere el material necesario para la limpieza y se alquilan los equipos de buceo.


¿De dónde viene el término basuraleza?


La basuraleza es un término acuñado por el proyecto LIBERA, que proviene de la unión de basura + naturaleza y busca concienciar sobre el grave impacto de la contaminación en los ecosistemas. Se caracteriza por su origen antrópico ya que son desechos que provienen de diferentes actividades humanas (colillas, plásticos, botellas, toallitas…), depositados o arrastrados hasta espacios naturales (bosques, playas, ríos, montañas), que tienen un grave impacto ambiental ya que alteran los equilibrios de los ecosistemas, afectando a flora y fauna.


Incluyen. además de los residuos orgánicos, (que en contra de lo que algunos definen biodegradables, en realidad hablando con propiedad, debemos considerarlos bio-desagradables), a la basura inorgánica (plásticos, metales, vidrios) e incluso residuos clasificados como peligrosos.



sábado, 21 de febrero de 2026

Corvina, el gigante plateado

 De nuevo mi sección "La mar de biodiversidad" en Granada Hoy hace honor al apelativo con el que la conocen en la redacción: "la página de los peces". En esta ocasión cuento cosas, espero que interesantes sobre la corvina, un pez que puede superar los 2 metros de longitud, que 'habla' bajo el agua y tiene un alto valor culinario. 

Enlace a la edición digital:

Corvina, el gigante plateado


Y así quedó la versión en el periódico en papel el sábado.







domingo, 8 de febrero de 2026

Más pegado que una lapa gigante

 Puntualmente a la cita con la Mar de Biodiversidad en Granada Hoy.

Más pegado que una lapa gigante

Y el sábado la edición, más reducida en papel. 


Y aquí la versión original completa, sin filtros y sin retoques:

Más pegado que una lapa gigante

La Mar de biodiversidad

Ignacio Henares Civantos

  • La lapa gigante es, junto a la nacra, el invertebrado marino más amenazado del Mediterráneo.

  • La recolección intensiva y la transformación del litoral, redujeron sus poblaciones hasta reducirlas a pequeños núcleos aislados.


    Patella ferruginea. web: litoraldegranada.ugr.es


Pegada a la roca, donde el mar golpea y el sol abrasa, vive una de las especies más antiguas y amenazadas del Mediterráneo. La lapa gigante (Patella ferruginea), es uno de los invertebrados marinos más escasos de Europa y, sin duda, uno de los más emblemáticos. Algunos ejemplares superan los 10 centímetros de longitud, lo que la convierte en la mayor lapa mediterránea. En la actualidad sobrevive en pequeños enclaves del mar de Alborán como testigo de un litoral que casi hemos perdido. Su historia es la de un molusco discreto, pero también la de un mar que lucha por conservar su memoria biológica.

Este raro molusco gasterópodo es un bioindicador de parajes bien conservados y tiene un papel ecológico único en las costas rocosas, simbolizando, quizá más que ninguna otra especie, los desafíos de la conservación marina en nuestra región.

Morfología: diseñada para resistir

La lapa gigante es un prodigio de adaptación al intermareal rocoso, la franja de costa que queda alternativamente sumergida y expuesta, un entorno extremo donde pocas especies pueden prosperar. Allí soporta insolación, desecación, golpes de mar y cambios bruscos de salinidad.

Cuando sube la marea, se activa, desplazándose lentamente para raspar microalgas y biofilm con su rádula, una lengua dentada que actúa como una lima biológica. Al bajar el agua, regresa con precisión milimétrica a su punto de reposo, una pequeña cavidad excavada en la roca que encaja con su concha como una huella dactilar.

    Concha de lapa gigante, vista ventral y dorsal. Wikipedia


A primera vista puede pasar como una simple protuberancia más sobre la roca, inmóvil, casi mineral. Pero basta acercarse y observar con atención para descubrir una concha poderosa, maciza, excepcionalmente gruesa, reforzada por fuertes costillas radiales que disipan la energía de las olas. Exteriormente adopta colores pardos, anaranjados o herrumbrosos, por dentro exhibe un color blanco nacarado. Esta concha no solo protege: actúa como escudo térmico, barrera contra depredadores y herramienta de sellado para conservar la humedad.

Bajo ella se oculta un pie musculoso capaz de generar fuerzas de adhesión enormes. Cuando la lapa se fija a la roca, resulta casi imposible despegarla sin romperla. Esa sujeción le permite sobrevivir a temporales que barren por completo su hábitat.

Lejos de ser un simple habitante pasivo, la lapa gigante es una ingeniera del ecosistema: regula el crecimiento de algas, mantiene superficies limpias y contribuye al equilibrio de las comunidades intermareales.



        Patella ferruginea. Diputación de Málaga



Del pasado abundante al presente fragmentado

En tiempos prehistóricos, esta lapa era abundante en el Mediterráneo occidental: sus restos aparecen en numerosos concheros neolíticos, lo que indica que ya era explotada por los primeros habitantes humanos del litoral. Durante siglos formó parte del paisaje habitual de las costas mediterráneas. Pero a partir del siglo XIX su declive se aceleró. La recolección intensiva, unida al crecimiento urbano, la construcción de puertos y la transformación del litoral, redujeron sus poblaciones hasta convertirlas en pequeños núcleos aislados.

Hoy en día, su distribución conocida es relicta y fragmentada: persiste en unas pocas áreas del norte de África (desde el estrecho de Gibraltar hasta Túnez), algunas costas de España (incluyendo Granada, Málaga y Almería), poblaciones en Córcega y Cerdeña, y en islotes del Mediterráneo central.

Las amenazas que la cercan

El retroceso de Patella ferruginea responde a una combinación de factores principalmente de carácter antrópico:

  • Recolección histórica (para consumo alimentario, como cebo e incluso para coleccionismo), que redujo drásticamente su distribución y abundancia. El furtivismo, incluso ocasional, tiene un impacto enorme debido a la baja densidad actual de las poblaciones.

  • Fragmentación, pérdida y artificialización del hábitat, con puertos, espigones y paseos marítimos sustituyendo al litoral rocoso natural, quizás sea la causa principal que además rompe la continuidad espacial que la especie necesita.

  • Presión recreativa sin control, especialmente en zonas accesibles durante mareas bajas, que perjudica la reproducción natural.

  • Contaminación del agua y otras alteraciones ambientales, propias de un mar rodeado de grandes focos urbanos y navegación intensa.

A estas causas hay que sumar los condicionantes biológicos propios de estos organismos tales como baja fecundidad, dispersión larvaria limitada o la dependencia de poblaciones densas para una reproducción eficaz.

Cada una de estas amenazas actúa como una muesca más en una especie que ya se encuentra al límite.

    La lapa gigante es una especie en peligro de extinción. Consejería de Medio Ambiente

Proteger a la lapa gigante: medidas y estrategias

La lapa gigante está protegida por múltiples marcos legales internacionales y europeos, incluida la Directiva de Hábitats de la Unión Europea y los convenios de Berna y Barcelona, que obligan a su protección estricta.

Está incluida en los listados y catálogos de fauna silvestre amenazada, español y andaluz, como “en peligro crítico de extinción” y en el Libro Rojo de Invertebrados de Andalucía como “en peligro de extinción”, lo que significa que su estatus se asemeja al de especies como el lince ibérico o el águila imperial. Su captura, manipulación o destrucción está prohibida.

España aprobó en 2008 una Estrategia de Conservación de Patella ferruginea, actualizada en 2023, con el objetivo de orientar políticas y acciones técnicas para recuperar a la especie y reducir el riesgo de extinción. Esta estrategia define medidas clave como:

  • Seguimiento científico de poblaciones, con censos regulares.

  • Identificación de zonas críticas y sensibles para priorizar protección.

  • Evaluación y mitigación del impacto ambiental de obras costeras o actividades recreativas.

  • Investigación sobre biología y dinámica poblacional mortalidad no natural, para comprender mejor las amenazas actuales y proteger los enclaves productores.

Parientes cercanos: un árbol familiar numeroso

Las lapas pertenecen al Filo de los moluscos, el grupo más numeroso y diverso de invertebrados marinos, (casi la cuarta parte de las especies). Se incluyen dentro de la Clase de los gasterópodos que abarcan desde los conocidos caracoles con concha hasta las coloridas babosas de mar sin ella. Su nombre proviene del griego (gastro = estómago + podo = pie), ya que poseen un pie musculoso en posición ventral que utilizan para reptar.

Patella ferruginea pertenece al grupo de las conocidas como lapas verdaderas, consideradas uno de los linajes más antiguos de gasterópodos actuales. Su diseño corporal, concha simple, no enrollada, ausencia de opérculo, y pie musculoso, es el resultado de millones de años de evolución adaptada al oleaje.

Dentro del género Patella se agrupan especies muy comunes en nuestras costas, como P. rustica, que ocupa niveles más altos del intermareal, o P. caerulea, muy común en zonas más bajas. Sin embargo, P. ferruginea representa una línea evolutiva singular, endémica del Mediterráneo occidental y hoy confinada a parajes muy concretos. La lapa gigante se diferencia de ellas por su mayor tamaño, concha más robusta y distribución extremadamente restringida

Es, en cierto modo, una reliquia viviente de un litoral más salvaje. Los estudios genéticos confirman que es una especie bien delimitada, con escasa conectividad entre poblaciones. Esta falta de intercambio biológico la hace única… y especialmente vulnerable.

    Patella rustica, P ferruginea y P. caerulea. Tomado web: litoraldegranada.ugr.es



Un futuro en nuestras manos

El caso de la lapa gigante no es solo una historia de declive, sino también de resistencia biológica y de esfuerzos coordinados de conservación. Aunque sus poblaciones son escasas y fragmentadas, aún hay indicios de reproducción y reclutamiento en ciertos enclaves, lo que sugiere que, con el apoyo correcto, es posible mantener o incluso reforzar estos reductos.

La clave está en una combinación de políticas públicas sólidas, investigación científica permanente y, muy importante, una ciudadanía bien informada y comprometida. Cada vez que evitamos recolectar una lapa, que no perturbamos un acantilado o que respetamos zonas protegidas, contribuimos a su supervivencia.

Porque en las rocas del Mar de Alborán, esa lapa gigante que a simple vista puede pasar desapercibida, guarda el relato de un mar que queremos preservar: biodiverso, resiliente y lleno de vida. Y su futuro dependerá, en gran medida, de nuestra propia voluntad de protegerlo.