miércoles, 29 de julio de 2026

Los tontos del bulo alimentan los incendios

Junto a las llamas que este año devoran miles de hectáreas en Madrid, Castilla y León o el Arco Mediterráneo, prende otro fuego mucho menos visible y bastante más difícil de extinguir: el de los charlatanes, tanto analógicos como digitales.

Hago una parada en las vacaciones para sacarle punta a "los tontos del bulo" de los incendios forestales


'Los tontos del bulo alimentan los incendios' | El Independiente de Granada

Tontos del bulo, (también) en los incendios forestales
Sacando punta
Ignacio Henares Civantos

Mientras los servicios de extinción se juegan la vida en los montes de toda España, una humareda digital tóxica se extiende por las pantallas de los móviles, tablets y ordenadores. Los bulos sobre los incendios forestales no son simples ingenuidades veraniegas, constituyen una irresponsabilidad criminal espoleada por la meteorología extrema y la pereza intelectual.

Cada verano, cuando el mapa de España se tiñe del rojo de la alerta máxima, nuestro país no solo asiste al drama del fuego en nuestros montes. Juntos a los incendios forestales, que este año están devorando miles de hectáreas en Madrid, Castilla-León o en el arco mediterráneo, brota un fuego menos visible y más difícil de extinguir: el de los charlatanes, analógicos y digitales.

La regla del triple 30 describe las condiciones ambientales para que la propagación de los incendios llegue a un peligro extremo, (temperaturas superiores a 30 °C, humedad relativa del aire inferior al 30 % y vientos superiores a 30 km/h). Lo asombroso es que estas mismas variables meteorológicas parecen operar de forma simétrica en las cabezas de los ingenieros del embuste, provocando un calentamiento cerebral severo que activa sus impulsos más irracionales.

    "La coincidencia de las condiciones ambientales de la regla del triple 30 son críticas para la propagación de los incendios forestales; lo asombroso es que esas mismas variables parecen operar en los ingenieros del embuste, provocando un calentamiento cerebral severo."

Los bulos sobre los incendios forestales buscan generar desconfianza institucional o difundir teorías conspirativas de carácter político y económico. Durante las olas de incendios de este verano, plataformas de verificación y organismos oficiales han desmentido ya numerosas narrativas falsas, y lo que nos queda (de incendios y de bulos).

El catálogo vuelve a rozar el delirio patológico. La fauna de la desinformación despliega su arsenal de teorías conspirativas para consumo de mentes perezosas. Sostienen que los montes se queman intencionadamente para instalar megaproyectos de energías renovables o abrir minas. Da igual que la Ley de Montes prohíba de forma tajante cualquier cambio de uso del suelo forestal quemado durante un plazo mínimo de treinta años. Afirman que misteriosas directrices de la Agenda 2030 prohíben limpiar el monte y que en los espacios naturales protegidos (esta falsedad me duele especialmente) no se permite ‘mover ni una piedra, ni cortar una rama’, por culpa de los ecologistas. Pero, antes contrario, lo que sostenemos desde los gestores y los científicos es que el pastoreo extensivo, la trashumancia y una gestión racional y duradera de los montes contribuyen a reducir el riesgo de incendios. La retirada de restos vegetales y el desbroce no solo están permitidos, sino que además la legislación actual exige a las comunidades autónomas contar con planes anuales para la prevención activa de incendios. Lo que ocurre es que que en determinadas épocas del año, en situaciones con alto riesgo de incendio, como el verano o durante las olas de calor, existen limitaciones que afectan a actividades con riesgo de ignición, como la realización de barbacoas, la quema de rastrojos o el uso de maquinaria que genere chispas. Se trata de medidas preventivas y temporales, no de prohibiciones absolutas.

Pero, desgraciadamente para el tonto del bulo, la realidad tangible nunca debe estropear una buena conspiración que sirva para alimentar sus propios sesgos ideológicos o sus fobias políticas.

Este año se ha elevado especialmente la temperatura del negacionismo climático. A pesar de las evidencias siguen en su narrativa de “siempre ha hecho calor en verano” y aunque la verea se acabe los tontos (del bulo) siguen adelante desconociendo o ignorando la emergencia climática. La gravedad de la situación que estamos viviendo, y el hecho de que la Comunidad de Madrid esté sufriendo uno de los incendios más grandes, está haciendo que circulen más bulos, nuevos o recurrentes, y que los tontos del bulo se hayan multiplicado tanto como la superficie calcinada.

Uno de los más virales ha sido una supuesta portada de “El País” de 24 de julio que afirma que "el Estado recorta más de la mitad de su aportación a la prevención de incendios" y compara 423 millones de euros en 2018 con 181 millones en 2016. Ni el contenido de la noticia es cierto ni esa era la portada de ese día del periódico. Es fácil comprobarlo consultando la propia hemeroteca de ese medio.  

Otros bulos con ‘éxito’ de la temporada de verano son los que muestran un vídeo de un bombero encendiendo un fuego, (imagen sacada de contexto de un fuego prescrito, una maniobra de extinción usada en el incendio de Los Gallardos), o el que se ve a una multitud de personas apagando un fuego con ramas (una imagen grabada en el norte de Argelia). Especial ‘puta gracia’ me hace el de la supuesta intervención de un avión de la Real Fuerza Aérea de Marruecos, que en realidad corresponde a una aeronave de la Sécurité Civile de Francia, (fácil comprobarlo en la rotulación lateral), que depende directamente del Ministerio del Interior francés y que fue publicado en el país vecino que también sufre las secuelas de los incendios, y de los tontos del bulo. En nuestro territorio, a través de la petición del gobierno español a la Comisión Europea, se han movilizado cuatro aviones de extinción: dos de Grecia y dos de Italia.

Entre los bulos que circulan hay también un audio de un piloto español que denuncia que los vecinos no dejan usar el agua de sus piscinas para apagar los incendios que no corresponde a los incendios de Madrid, sino que viene de un incendio en Chile, ¡en 2023!

Conviene, por tanto, hacer pedagogía frente a la manipulación y delimitar las responsabilidades con precisión. Hay que dejar claro que el cambio climático no es el causante del origen del fuego; las llamas nacen casi siempre de una chispa humana, ya sea por una negligencia agrícola, un accidente, un rayo o la mano deliberada de un incendiario. Sin embargo, el cambio climático es el culpable absoluto de que esos incendios sean hoy mucho más dañinos, veloces y destructivos. Las olas de calor más prolongadas y las sequías crónicas convierten la vegetación en polvorines listos para estallar, transformando fuegos que antes eran controlables en auténticos monstruos ingobernables de sexta generación que desafían los sistemas de extinción modernos. Y este año con el agravante de que las abundantes lluvias previas hayan incrementado el material combustible en muchos de nuestros montes.

    "El cambio climático no es el causante del origen del fuego, pero es el culpable absoluto de que los incendios sean hoy mucho más dañinos, veloces y destructivos al convertir los montes en polvorines."

Sin embargo, lo verdaderamente alarmante no es el miserable que inventa el bulo, manipula un video o crea una imagen irreal con inteligencia artificial para generar inestabilidad. Lo trágico es la inmensa legión de ciudadanos, aparentemente normales y corrientes, que comparte esa basura informativa sin pestañear. En la era de la hiperconectividad, el reenvío compulsivo en redes sociales, incluyendo los grupos familiares de WhatsApp, se ha convertido en un deporte de riesgo nacional. "Yo lo paso por si acaso", suele ser la frase-escudo. Bajo ese por si acaso se cuelan audios antiguos de otros países o imágenes descontextualizadas de hace una década. Ese por si acaso es el oxígeno, el viento racheado y el combustible seco que necesita la mentira para calcinar la verdad a la velocidad del rayo.

    "El reenvío compulsivo bajo el pretexto del 'yo lo paso por si acaso' es el oxígeno, el viento racheado y el combustible seco que necesita la mentira para calcinar la verdad a la velocidad del rayo por las pantallas."

Propagar un bulo durante una emergencia de protección civil no es una simple muestra de ingenuidad; es una irresponsabilidad de dimensiones criminales. Mientras los profesionales se juegan el pellejo a pie de llama, los difusores de falsedades saturan las redes con ruido inútil. Bloquean los canales de comunicación, confunden a la población sobre qué zonas son seguras y siembran una desconfianza institucional que debilita de forma drástica la respuesta colectiva ante la catástrofe.

Hemos sustituido el noble ejercicio de pensar por el acto mecánico de pulsar la pantalla. Hoy en día, verificar una noticia sospechosa cuesta exactamente el mismo esfuerzo físico que compartirla: un par de clics. Desmentir que una foto corresponde a un incendio actual o comprobar si una ley dice lo que un tuitero afirma es tan sencillo como abrir el navegador del teléfono y consultar las plataformas de verificación o los perfiles oficiales del 112 y la AEMET. No se requiere un doctorado; se requiere voluntad, responsabilidad y decencia.

Contrastar la información antes de darle difusión no es un lujo intelectual reservado a los académicos; es un deber ciudadano de primer orden, una obligación ética con la comunidad. Quien comparte un contenido alarmista sin verificar su procedencia se convierte en ‘cooperador necesario’ de una industria de la mentira que busca dinamitar los puentes de la convivencia.

España sufre cada año el azote de las llamas debido a factores estructurales complejos que requieren debates serios y una acción coordinada de todas las administraciones públicas. Lo que no podemos permitirnos es añadir a esa ecuación el fuego cruzado de la estupidez organizada. Ya va siendo hora de exigirnos un mínimo de higiene mental. Si no somos capaces de apagar el ventilador que esparce la infamia, terminaremos devorados por un incendio mucho peor que el forestal: el de la ignorancia consentida. Saquemos punta a la cordura antes de que los tontos del bulo nos quemen, definitivamente, el juicio social. Y recuerda que, según la Ley de Fraga, “tan tonto del bulo es el que inventa como el que propaga”.


viernes, 17 de julio de 2026

Un verano complicado

No basta con hacer llamadas a la precaución y encomendarse a las vírgenes y santos. Al gobierno andaluz se le ha echado el verano encima sin hacer los deberes en las actuaciones en prevención de incendios pero tampoco en la planificación ni en la dotación de medios necesarios para la extinción.

'Un verano complicado' | El Independiente de Granada




Un verano complicado 

Sacando Punta 

Ignacio Henares Civantos 

No basta con hacer llamadas a la precaución y encomendarse a las vírgenes y santos. El gobierno andaluz se le ha echado el verano encima sin hacer los deberes ni en actuaciones en prevención de incendios ni en la planificación y dotación de medios para la extinción. 

El presidente de la Junta de Andalucía, MpuntoBonilla, ha comparecido días atrás ante los medios de comunicación con el rostro circunspecto y esa carita de no haber roto un plato para advertirnos de que afrontamos un verano “muy duro y muy difícil”. Ha enfatizado que nos espera un “verano complicado”, por los incendios forestales, como queriendo poner el parche antes de las heridas. 

Pero lo ha hecho arrastrando ya el peso insoportable de 13 víctimas mortales sobre la mesa en el trágico incendio de Los Gallardos (Almería), que lo convierten en el más letal de la historia forestal de Andalucía. En lo que va de campaña Andalucía ya ha registrado el triple de superficie quemada que en el mismo periodo del año anterior. Ante un escenario en el que "queda mucho verano y habrá más incendios", Juanma Moreno ha trasladado parte de la responsabilidad a la sociedad civil pidiendo una cultura de autoprotección y la colaboración vecinal inmediata llamando al 112 para la detección precoz y para perseguir a los incendiarios. 

El diagnóstico oficial, el libreto argumentario que sale de la factoría mediática del gobierno andaluz, recurre a los sospechosos habituales: el desorden climático, la virulencia de los incendios de nueva generación y un invierno inusualmente lluvioso que llenó el monte de un combustible que ha pasado de pólvora de invierno a luto de verano. Pero estos argumentos son verdades a medias que funcionan como una pantalla de humo, dicho sin la menor intención humorística, dada la gravedad del tema. 

Lo que el relato gubernamental calla es que los incendios de verano se apagan en invierno, y que es precisamente ahí, en los meses de frío, donde la Junta de Andalucía ha dejado los deberes sin hacer, atrapada en sus propias contradicciones ideológicas y en la precariedad de su gestión. Culpar sistemáticamente a la crisis climática o a las negligencias ciudadanas no puede eximir de responsabilidad a las administraciones por sus acciones u omisiones. 

 Además hemos llegado a este peligroso escenario, especialmente este año, advertidos de sus consecuencias, sin haber ejecutado los presupuestos necesarios destinados a selvicultura preventiva, limpieza de cortafuegos y apoyo a la ganadería extensiva. El pasado invierno los retenes preventivos han operado bajo mínimos al 75% de su capacidad. Y además hemos llegado al verano con una reducción de la plantilla de agentes forestales de extinción del 14%, como han denunciado los sindicatos. A estas deficiencias hay que sumar otros problemas que se arrastran de campañas anteriores, como los vehículos inapropiados, falta de material y equipos de protección individual profesionales adecuados. 

A esta alarmante falta de personal y de inversión sobre el terreno se suma un caos administrativo y urbanístico colosal. La ley es clara, pero en Andalucía es papel mojado. De los 593 municipios andaluces declarados oficialmente en ‘zona de peligro’, que tienen la obligación legal de contar con un Plan Local de Emergencia por Incendios Forestales, apenas algo más de un centenar disponen de él. 

El 76% de nuestros ayuntamientos carece de esta herramienta crítica actualizada, colocándose Granada en la cabeza de esta Lista Roja con 146 municipios en peligro y menos de una decena con Planes en vigor. La peor de Andalucía. Las consecuencias que hemos visto en el incendio de la provincia de Almería pueden repetirse en otras comarcas andaluzas en las próximas semanas. Urbanizaciones e interfaces urbanas sin Planes de Autoprotección privados integrados, ausencia total de mapas de confinamiento, carencia de hidrantes operativos y, lo más grave, vías de evacuación inexistentes o ciegas. 

Las víctimas no murieron en el corazón de un bosque impenetrable; murieron atrapadas en sus coches o a pie en barrancos y caminos rurales mientras intentaban huir a ciegas de una ratonera que nadie se había molestado en planificar sobre el papel y en realizar los simulacros oportunos. 

Lo primero que tiene que hacer el gobierno andaluz es sustituir la política de escaparate con multimillonarias inversiones en macrohelicópteros ante los que se busca ‘el reel’, por inversiones reales en el medio rural, entendiendo que los incendios forestales en la actualidad están asociados al fenómeno del cambio global ya que derivan tanto de una crisis social, (abandono del medio rural), como de una crisis climática (que si bien no es el origen de la chispa sí los hace más graves e intensos, más difíciles de apagar). 

 Pero el verdadero y principal lastre que impide atajar esta emergencia no es técnico, es político. El reciente pacto de gobierno entre el PP y Vox en la Junta de Andalucía se ha convertido en el principal obstáculo para articular una respuesta decidida ante los incendios forestales con base técnica y científica. No se puede combatir con eficacia un fenómeno global cuando mantienes como socio a un partido anclado en el negacionismo del cambio climático, una fuerza política que criminaliza las normativas ambientales, que nos insulta llamándonos fanáticos climáticos y que considera la transición ecológica una agenda ideológica prescindible. 

El troyano que ha metido M.Bonilla en el gobierno andaluz y los acuerdos firmados con la ultraderecha hacen poco creíbles sus manifestaciones y ponen en evidencia las contradicciones entre los mensajes a la sociedad andaluza que hace ante los medios de comunicación el presidente de la Junta y lo que suelta, con desparpajo y desvergüenza, por su boquita el vicepresidente de Vox. No podemos permitir que la inacción invernal y los peajes ideológicos de San Telmo se cobren más vidas humanas y arriesguemos miles de hectáreas de nuestro rico patrimonio natural. 

El cambio climático no es una hipótesis de futuro, es un presente que puede acabar en muchas cenizas y montes arrasados por el fuego. Y para combatirlo hace falta menos fatalismo meteorológico y mucha más valentía política para sacar de la ecuación a quienes niegan la evidencia mientras el sur peninsular arde. 

Los incendios forestales (también) matan y no solamente a árboles y animales. Guardar silencio ante el dolor de las familias es un deber, pero guardar silencio ante las carencias operativas que exponen la vida de los trabajadores del sector y de nuestros vecinos sería una total irresponsabilidad.

sábado, 11 de julio de 2026

Torpedos de plata

 Esta semana ataco en "La mar de biodiversidad" de nuevo con un artículo dedicado a una de las especies con más capturas en la lonja de Motril que también está pasando como los jureles del reportaje anterior de 'pescado de pobres' a joya gastronómica. 



Así ha quedado la versión digital: https://www.granadahoy.com/blogs/la-mar-de-biodiversidad/torpedos-plata_0_2007372259.html

Y así la versión impresa en papel.


Torpedos de plata

LA MAR DE BIODIVERSIDAD

Ignacio Henares Civantos


  • Pariente de atunes y bonitos

  • Están pasando de ‘pescado de pobres’ a joyas gastronómicas


Las caballas pertenecen a la familia de los escómbridos un grupo de peces marinos pelágicos altamente evolucionados para el desplazamiento rápido y continuo. Incluye otras especies de gran importancia como los atunes y los bonitos. En nuestra costa distinguimos principalmente dos especies: la caballa o verdel y la caballa negra o tonino.



Ambas tienen el cuerpo alargado, con la sección algo redondeada, pedúnculo caudal estrecho y aleta caudal ahorquillada y forman grandes grupos hasta los 250-300 m de profundidad. Se distinguen por su coloración, una obra maestra del camuflaje marino. La primera tiene un dorso de color azul acero, con bandas sinuosas más oscuras y con los flancos y el vientre plateados, (este sin manchas). La segunda se distingue por el dorso azul-verdoso y los flancos y el vientre amarillo-plateados, con manchas grisáceas y una banda dorada en los flancos. Ambas especies están ampliamente distribuidas por todo el Mediterráneo, occidental y oriental y por una amplia banda en el océano Atlántico.


Aunque pueden llegar a los 50-60 cm, su talla comercial óptima ronda los 20-30 cm, estando sujeta a una estricta talla mínima biológica de 18 centímetros en el Mediterráneo, para garantizar su ciclo reproductivo.


Con vejiga o sin vejiga


La presencia o ausencia de vejiga natatoria define dos estrategias de nado y flotabilidad notablemente diferentes entre estas dos especies que conviven en el Mar de Alborán.

La caballa negra o tonino cuenta con vejiga natatoria lo que le otorga capacidad de frenado. Al conseguir una flotabilidad neutra gasta mucha menos energía para mantener su posición a una determinada profundidad. La principal desventaja es que no puede realizar cambios bruscos de profundidad.

La caballa común, por su parte, carece por completo de vejiga natatoria. Ello la convierte en un atleta insomne que para no hundirse debe nadar continuamente. La gran ventaja evolutiva es que puede realizar migraciones verticales relámpago. Este sistema tiene un alto coste energético lo que le obliga a ser un depredador sumamente voraz y activo.


Biología y frenesí alimentario



Durante los meses invernales las caballas buscan refugio en aguas profundas, donde apenas se alimentan. Sin embargo, con la llegada de la primavera y el calentamiento de las aguas se produce una explosión de vida, con grandes bancos que ascienden a la superficie y se aproximan a nuestra Costa Tropical. Se activan entonces como voraces cazadores. Su dieta es oportunista y puramente zooplanctónica, devorando con avidez pequeños crustáceos como el krill, larvas de moluscos y juveniles de otros peces. Esta intensa alimentación estival es la responsable de que acumule en sus tejidos ese extraordinario índice de ácidos grasos saludables que la vuelven tan jugosa.


Amenazas


A pesar de su abundancia histórica, estos ‘torpedos de plata’ no están exentos de amenazas ecológicas que pueden poner en jaque el equilibrio de sus poblaciones.


  • Captura accidental de ejemplares inmaduros.

  • Calentamiento global de las aguas marinas que modifican los patrones de migración estacional y fragmentan la disponibilidad del plancton.

  • Ingieren partículas plásticas suspendidas.

Vamos a la cocina

La caballa es un pescado azul delicioso y muy nutritivo. Fuente de grasas saludables como el omega-3, ayuda a reducir el colesterol ‘malo’, ideal para cuidar el corazón. Su contenido en proteínas ayuda a mantener la fuerza muscular. Además aporta vitamina B12 y vitamina D.


Habitualmente se ha consumido en nuestra región a la plancha o al horno, o se ha conservado en escabeche. Como otros pescados azules, se está revalorizando a partir de su uso en las mejores cocinas y su promoción por grandes chefs, que han desarrollado multitud de preparaciones diferentes. Tres propuestas a modo de ejemplo de cómo podemos aprovechar una de las especies con más capturas cada año en la lonja de Motril.


Tortillitas de caballa. Se limpian las caballas, se sacan los lomos y se desmigan manualmente, mezclándolos con ajo picado, cebolla y perejil hasta obtener una masa cremosa. En la sartén con abundante aceite de oliva virgen extra, bien caliente, se van colocando, con la ayuda de una cuchara sopera, los trozos de la masa, en apenas unos segundos por cada lado.


Sopa con albondiguitas de caballa. Para hacer las albóndigas se pica el ajo y la cebolla y se añaden los trocitos de caballa, sacados de los lomos limpios, junto a los huevos, el pan rallado bien mezclado y salpimentado. Podemos aprovechar las cabezas para hacer el caldo junto a zanahorias, puerro, apio y tomate. Cuando la sopa esté hecha sacamos las cabezas y trituramos y pasamos por el ‘chino’. Damos forma a las albóndigas, enharinamos y las freímos en AOVE. Después las dejamos cocer 5 minutos en el caldo y servimos.


Lomos de caballa al aroma de ajo y salsa de anchoas. Fileteamos la caballa para sacar los lomos limpios con su piel y salpimentamos. En una parrilla muy caliente, con un poco de aceite de oliva, se pasan los lomos con el cuidado de que no queden muy hechos sino jugosos. Se fríen los ajos laminados añadiéndoles las anchoas desmenuzadas con una cuchara de palo. Se añade un chorreón de vinagre de Jerez, muy despacio para que no salte. Se rocían los lomos con la salsa que servimos acompañados de una pipirrana fresca.


lunes, 6 de julio de 2026

In memoriam de "la Carmela de Bobadilla "

Arranco la semana escribiendo sobre una noticia triste, el fallecimiento de "la Carmela de Bobadilla". Que la tierra le sea leve.  DEP. 

He escrito una elegía en su memoria que Lola Quero, la directora de Granada Hoy, ha tenido a bien guardarme un hueco en la edición digital y papel del periódico, en el que no caben tantas y tantas historias y anécdotas con Carmela pero que dan testimonio de mi cariño, respeto y admiración. 








            Creo que es mi una de las últimas fotos con Carmela en una visita a la Residencia. 

viernes, 3 de julio de 2026

De verde propaganda a marrón populista

He realizado una primera evaluación del acuerdo de gobierno en Andalucía entre PP y Vox, centrado en los aspectos medioambientales, quizás el apartado en el que de manera más evidente Mpunto Bonilla se 'ha bajado los pantalones' y ha certificado la defunción de la 'vía andaluza' convertida en autovía, como en Extremadura, Aragón y Castilla-León, en autovía de dos carriles a la (ultra) derecha. 

'De verde propaganda a marrón populista' | El Independiente de Granada



miércoles, 1 de julio de 2026

Renovables SÍ, pero NO ASÍ

Al despliegue de las energías renovables en Andalucía le falta planificación y sensibilidad ambiental y le sobra especulación y oscurantismo. Las fotovoltaicas de Padul es un ejemplo paradigmático del grito que resuena en muchos rincones de nuestra tierra: "Renovables SÍ, pero NO ASÍ".

Renovables ‘SÍ’, pero ‘NO ASÍ’ | El Independiente de Granada




sábado, 27 de junio de 2026

Jureles, de pescado de pobres a joya gastronómica

 ¿Conoces las expresiones?

➡️ "Quedarse como un jurel" o 

➡️ "Ser un jurelito"

¿Has oído estos refranes marineros relacionados con el jurel?

👉"Al jurel y al pimiento, les llega su tiempo", 

👉"Por San Juan, el jurel a la brasa sabe a pan". 

Si te interesa más el tema gastronómico del jurel te cuento por qué he titulado así este artículo esta semana en "La mar de biodiversidad" en el periódico que incluye unas recetas sencillas de cocina de vanguardia.

Así  ha quedado la versión web. De pescado de pobres a joya gastronómica

Y así la versión en papel: