En el último número de la revista digital Enred@2.0, una revista hecha por empleados públicos de la Junta de Andalucía pero abierta a la sociedad andaluza en general, vuelvo a colaborar en la sección Andalucía Naturalmente.
En el artículo de este número vuelvo a contar cosas de Sierra Nevada, que ha sido el espacio al que he dedicado más entradas (paseos en otoño y escenarios de la guerra civil, además del artículo inicial sobre la biodiversidad del Parque Nacional y Natural). Con este llego al número 14 en mis colaboraciones habiendo paseado ya por la Bahía de Cádiz, Los Alcornocales, Sierra Mágina, Marismas del Odiel, Cabo de Gata, Sierra de Baza, Sierra de Cardeña y Montoro, Sierra de Huétor, Sierra de las Nieves, Sierra María-Los Vélez, Grazalema.
En esta ocasión he querido aproximarme a lugares con historias, historias ligadas a lugares. He presentado este artículo con preguntas como:
¿Sabes dónde está la Piedra de los Soldados?
¿Por qué se llama así la Vereda de la Estrella?
¿A quién se refiere el paraje Los Tajos del Reyecillo?
Enlace al artículo 👉Lugares Nevadenses con Historias
Lugares
nevadenses con historiaS
IGNACIO
HENARES civantos.
Sulayr,
es
el nombre con que los árabes denominaban a Sierra
Nevada,
que viene de la arabización del
latín
Mons
Solaris,
‘la montaña del Sol’, pues este brilla en las cumbres aún
cuando ya se ha puesto en la Vega
granadina,
lo que llevó a nuestro poeta universal Federico
García Lorca, a
decir, (en
boca de ‘Doña Rosita la soltera’),
“con
qué trabajo tan grande deja la luz a Granada.
Se
enreda entre los cipreses o se esconde bajo el agua”.
Este
nombre, Sulayr, es el que se eligió para denominar al
sendero
de gran recorrido GR-240,
un itinerario circular de 300
kilómetros,
dividido en 19
etapas,
que circunvala Sierra Nevada a media ladera y al que se accede desde
cada uno de los 60
municipios granadinos
y almerienses que forman parte del Parque
Nacional y Natural de Sierra Nevada.
Su
trazado se ha realizado teniendo en
cuenta
la combinación de patrimonio
natural y cultural, biodiversidad y geodiversidad, historias
y leyendas.
Mostramos
algunos
rincones
de Sulayr distribuidos
por toda Sierra Nevada,
que tienen una o mil historias que contarnos cuando nos acercamos a
ellos.
Vereda de la Estrella
Luis Ordóñez
Quizás
sea este sendero uno de los más atractivos y
famosos del Parque
Nacional
de Sierra Nevada. Como
otros muchos lugares nevadenses (Alquife, Lanteira, Ferreira…) está
ligado a la historia de la minería.
El
nombre de ‘La Estrella’ proviene de una explotación minera
recóndita a la que se accede por paisajes agrestes. La
penosidad del desplazamiento hasta los puntos de extracción y los
rigores del invierno impedían buena parte del año el trabajo. Las
extracciones
mineras en el Valle del Genil fueron numerosas y en diferentes
localizaciones (Vacares, Veta Grande, Guarnón…). La senda desde la
localidad de Güéjar-Sierra hasta las minas de la Estrella, fue
abierta a mediados del siglo XIX y acondicionada más tarde por la
compañía belga que extraía el cobre de estas minas de galena y
pirita en
la
cabecera alta del Valle del Genil.
En
realidad eran varias explotaciones con nombres que hacían alusión a
las esperanzas que depositaban en ellas: la Perla, la Mejor de Todas,
la Esperanza, la Poderosa, el Trueno…
Podemos
utilizar para conocer este histórico y espectacular el sendero
señalizado
que
va desde la Vegueta del Caracol. La
primera mina que encontraremos
se
llamaba la Probadora, tras el paso del río por un pequeño puente,
todavía con la boca de la mina abierta. Más oculta está la de la
Justicia, y tras los muros que formaron el pequeño poblado minero y
las estructuras de fundición, la mina de la Estrella propiamente
dicha.
La
fama nacional e internacional de estos parajes viene de lejos y ya
fue paisaje cautivador para los escritores y pintores románticos.
Tajos
del ‘Reyecillo’
José Manuel Castilla
Los
Tajos del Reyecillo es un lugar histórico relacionado con el fin de
la rebelión morisca. En este paraje rocoso se encuentra la cueva en
la que se escondía Aben Aboo, último rey morisco que había
sucedido a Abén Humeya, al que había traicionado y matado en Laujar
de Andarax en la Alpujarra almeriense. Él mismo fue a su vez
traicionado por uno de sus colaboradores, Gonzalo el Seniz, un
bandolero
monfí muy
célebre en su época.
En el estandarte del ‘reyecillo’ lucía la siguiente leyenda: “no
pude desear más ni contentarme con menos”.
Se
accede hasta este paraje a través del sendero
señalizado del Río Grande de Bérchules que parte
del propio pueblo y que también pasa por las Juntas de los Ríos y
el Cortijo de Cortes, dedicado en la actualidad a la cría de vacas
pajunas, desde donde se disfrutan de unas extraordinarias vistas del
pueblo de Bérchules y Alcútar.
Mirador
de
Puerto Molina
Antonio J. Ramos
El
fabuloso mirador
de Puerto Molina,
a 2.350 metros de altitud, está ubicado en el termino municipal de
Capileira y es una parada obligada en la ascensión hacia la cumbre
del Mulhacén desde la vertiente sur. Este lugar destaca por sus
amplias e impresionantes vistas: por un lado, el Barranco del
Poqueira, el río Toril y prácticamente toda la línea de tresmiles
ante los ojos; por otro, la Contraviesa, la Sierra de Lújar y el mar
Mediterráneo.
Este
localización estratégica convirtió este emplazamiento en una
posición militar clave en la Guerra Civil y ahora se ha reconvertido
en un equipamiento de uso público y recurso para la educación
ambiental.
Para
acceder podemos ir en vehículo desde la carretera y (luego pista
forestal) que sale desde la parte alta de Capileira. Al llegar a la
Hoya del Portillo, donde queda restringido el paso de vehículos,
cogemos un sendero que atraviesa uno de los pinares más altos de la
península y nos lleva hasta este privilegiado mirador nevadense. En
las inmediaciones de este punto podemos encontrar más señales de la
contienda así como en el Alto del Chorrillo, más adelante en la
subida al “Rey” de Sierra Nevada, el Mulhacén, que con sus 3.478
m de altitud es el techo de la península y lugar donde, según la
leyenda, están los restos del penúltimo rey nazarí y padre de
Boabdil el Chico.
La
Gabiarra, las últimas minas de hierro
Ignacio Henares
La
Gabiarra es un paraje localizado entre los términos de Paterna del
Río y Laujar de Andarax, en la Sierra Nevada almeriense, en el que
se desarrolló a mitad del siglo XX una importante explotación de
hierro. Los minerales de óxidos de hierro que se extraían en estas
minas (oligisto, goethita y limonita) se empleaban en la industria
siderúrgica especialmente como pigmentos de alta densidad para
pinturas pero también en la fabricación de cementos, morteros,
vidrio y, en menor medida, para esmaltes, cerámicas o en
electrónica.
Al
restaurarse la zona se adecuó un pequeño sendero interpretado de un
kilómetro y de baja dificultad que tiene un elevado interés
científico, educativo, histórico y antropológico. En el recorrido
se divulgan los valores geológicos y la singularidad de Sierra
Nevada a la vez que se destaca el significado que tuvo la explotación
minera para cientos de familias. Podemos llegar hasta este lugar a
través del sendero local señalizado “El
Cerecillo-La Gabiarra (SL-A 151) que arranca en la confluencia de
los tramos 10 y 11 del Sendero Sulayr.
La
Gabiarra está situada al pie del Cerro del Almirez, que son los
únicos restos existentes en España del extremo occidental del
desaparecido océano de Tethys, de edad Jurásica, formado hace unos
180 millones de años.
Piedra
de los Soldados
Ignacio Henares
La
conocida como Piedra de los Soldados se localiza por encima de la
Dehesa del Camarate, en
Lugros, en la vertiente norte de Sierra Nevada, a una altitud de
2.246 metros. Si atravesamos “el bosque encantado”, pasado
el Tentadero, llegamos a los Prados de los Chapiteles, desde donde ya
divisaremos nuestro objetivo.
Lo
que más llama la atención de este lugar es la verticalidad de las
rocas que parecen que hayan sido transportadas y clavadas en la
tierra. Desde arriba disfrutaremos de unas estupendas vistas de la
Sierra de Cazorla, el cerro del Jabalcón, o del Pico de la Sagra.
También
podemos acceder desde Güéjar-Sierra, llegando al Collado del
Alguacil y desde allí realizar el sendero que pasa por Las Catifas y
llega a la Piedra de los Soldados volviendo por los Lavaderos de la
Reina
y la Dehesa de las Hoyas de nuevo hasta el Collado del Alguacil. Este
recorrido nos permitirá disfrutar de unas de las más bellas
panorámicas de las caras norte de los princiaples ‘tresmiles’ de
Sierra Nevada (Alcazaba, Mulhacén, Veleta…).
El
tramo 17 del sendero de
gran
recorrido Sulayr
(GR-240),
que arranca en en el refugio Postero Alto y termina en Peña Partida
(Refugio
del Molinillo),
es
una buena opción para realizar una completa y atractiva ruta que
pasa por este paraje.
Dos
historias compiten para el origen del
nombre con el que se conoce este paraje.
Unos piensan que un soldado que cabalgaba desde Granada hacia el
Marquesado fue atacado en este lugar por lobos que sólo dejaron como
rastro sus botas y las herraduras del caballo. La otra teoría está
inspirada en un supuesto episodio acaecido durante la guerra civil
cuando unos soldados abatieron a un joven que quería cruzar el
frente republicano para encontrarse con sus hermanos en el bando
franquista.
Piedra
Ventana, una
ventana
con vistas
Paco Fernández
Piedra
Ventana está situada en la Sierra del Manar, última estribación
occidental de Sierra Nevada. Esta caprichosa formación rocosa,
suspendida sobre la falla de Padul, ha sido horadada por la erosión
durante años formando un gran arco de piedra.
Hay
un
sendero
circular señalizado,
denominado “La Silleta”,
que parte de la ermita de la Virgen de las Nieves en Dílar y
sube hasta el Cerro de la Silleta (1.521 m), el
punto más elevado de la Sierra del Manar, característico
por su peculiar parecido con una silla de montar; tras
pasar por Piedra
Ventana se
llega
hasta el Puerto conocido como de la ‘Mala Mujer’. Se
cuenta que una mujer paduleña murió en ese lugar debido a la
mordedura de una víbora que ‘la esperaba’ colgada de un árbol.
Desde ese punto podemos regresar a Dílar.
También
podemos salir desde Padul por el sendero
de la Cruz de la Atalaya,
hasta
el cortijo del Manar, pasar
por el
mirador
conocido como del Padre Ferrer,
(un
amante y defensor de la conservación de Sierra Nevada), coronar
la Silleta y desde aquí llegar hasta Piedra Ventana. La parte
inicial del
recorrido es conocida como ‘sendero
de
los
Gudaris’,
ya que lo construyeron presos vascos en la posguerra.