lunes, 27 de abril de 2026

Del retardismo al negacionismo

El análisis de los pactos en Extremadura y Aragón entre PP y vox se están centrando en la disparatada propuesta de la 'prioridad nacional' y ha dejado menos protagonismo a la desregulación ambiental, al negacionismo climático y otras 'rebajas' ambientales. He sacado el lápiz verde y le he 'sacado punta' en mi blog digital en 'el Inde'  y ahora lo hago en mi blog personal. 

'Del retardismo al negacionismo' | El Independiente de Granada



martes, 21 de abril de 2026

Yo soy 'woke' (y a mucha honra)

Esta semana le saco punta en mi columna en El Independiente de Granada y me declaro woke, aunque en el verdadero sentido de la palabra y no en el que ha derivado por la fachosfera y la carcundia. Lo hago sin chulería pero también sin complejos, y lo uso mas en legítima defensa que como ataque. Si me van a llamar así que se sepa qué significa y por qué lo soy.

Enlace al blog Sacando punta 👉 'Yo soy 'woke' (y a mucha honra)' | El Independiente de Granada



sábado, 18 de abril de 2026

Sombras bajo el azul marino

¿Te parecen peligrosos los tiburones? Pues en el Mediterráneo nosotros somos el verdadero peligro para su supervivencia. 

Lo cuento esta semana en "La mar de biodiversidad" y de propina te hablo del 'finning' y de que los tiburones ya poblaban mares y océanos antes de que aparecieran los primeros árboles y los dinosaurios. En esta ocasión he contado con un 'socio' para su redacción, Javi Morillo, un joven biólogo, un auténtico experto en biología marina a pesar de su juventud y muy comprometido con la conservación  de la biodiversidad marina. 

Enlace a la versión digital

Sombras bajo el azul marino

Y así quedó la versión impresa 👇



lunes, 6 de abril de 2026

Tontos del bulo en Semana Santa

Me he inventado la ley de Praga, tan tonto del bulo es el que crea como el que propaga y le he sacado punta a los tontos del bulo en esta Semana Santa. ¡Qué cansinos! Ni siquiera santifican las Fiestas.     

La Ley de Praga, tan tonto del bulo es el que inventa como el que propaga.

'Tontos del bulo en Semana Santa' | El Independiente de Granada




domingo, 5 de abril de 2026

Gigantes del cielo sobre el Mar de Alborán

Este fin de semana, en mi sección de "La mar de biodiversidad" en Granada Hoy, comparto protagonismo con una joven bióloga, Lucía García Alcántara, experta en aves marinas, que me inspiró este artículo cuando impartió un taller en una jornada de 'basuraleza' con Iberozoa (lo conté aquí), lo ha supervisado y me ha ayudado a la redacción de los textos. 

Así quedó la versión digital: Gigantes del cielo sobre el Mar de Alborán

y así la versión en papel de este domingo (ayer no había periódico en papel por ser sábado santo). 


 Así eran los 'brutos' enviados a la redacción del periódico para que pudieran maquetarlo a quién le tocara de guardia en esta 'Semana de Pasión'.


Gigantes del cielo sobre el Mar de Alborán

La mar de biodiversidad

Ignacio Henares Civantos. Lucía García Alcántara

El cormorán es un maestro consumado del buceo y el albatros el rey del planeo sobre el mar.

        Grupo de albatros en alta mar


Si fijamos la mirada en el horizonte de nuestra Costa Tropical durante los meses de invierno, es probable que seamos testigos del espectáculo del vuelo de dos aves marinas, que, por su envergadura y destreza, ostentan el título de los 'gigantes' del Mar de Alborán.

Del picado vertiginoso del alcatraz al buceo táctico del cormorán

Estas especies que comparten el espacio aéreo del litoral granadino, son el resultado de adaptaciones evolutivas para sobrevivir en el medio marino.

    El alcatraz atlántico (Phalacrocorax carbo) constituye un auténtico proyectil viviente. Su adaptación más asombrosa es su capacidad de realizar picados a casi 100 km/h desde alturas de 30 metros, emboscando sin previo aviso grandes bancos de peces y explotando un nicho ecológico al que la mayoría de las aves marinas le es imposible acceder. Para no sucumbir al impacto, posee sacos aéreos bajo la piel que actúan como ‘airbags’ y carece de orificios nasales externos, evitando que el agua penetre a presión en sus pulmones.

La principal adaptación del cormorán grande (Morus bassanus) es que, a diferencia de otras aves acuáticas como las anátidas, tiene un plumaje que no es totalmente impermeable. Su glándula uropígea no es tan activa por lo que al absorber agua, pierde flotabilidad y puede sumergirse con una agilidad pasmosa para perseguir peces. Por esta razón, tras la inmersión, está obligado a posarse con las alas extendidas al sol, para secar su traje de faena, constituyendo una estampa icónica muy habitual de estas aves.

        Cormorán grande secando sus alas



    Desafíos para la conservación

La presencia de estas aves es un indicador de la salud de nuestros ecosistemas. Proteger enclaves como el paraje natural Maro-Cerro Gordo o las ZECS Acantilados y Fondos Marinos de la Punta de la Mona, Tesorillo-Salobreña y Calahonda-Castell de Ferro, o la Reserva Natural Concertada de la Charca de Suárez, no es solo una cuestión ética y estética, sino una necesidad ecológica para garantizar que estos titanes sigan patrullando el cielo sobre el mar cada invierno.

A pesar de su majestuosidad, estas especies enfrentan diferentes amenazas silenciosas en nuestras aguas:

Interacciones pesqueras: Los enredos accidentales en artes de pesca siguen siendo una causa de mortalidad relevante.

    Contaminación por plásticos: Al ser depredadores acumulan microplásticos a través de sus presas y, en ocasiones, confunden restos flotantes con material para nidos o alimento.

    Degradación del litoral: El aumento de la presión humana en acantilados y zonas de descanso puede alterar sus ciclos de invernada.

    Por desgracia, una de sus principales amenazas sigue siendo la persecución furtiva, especialmente en el caso del cormorán. Existen muchos mitos infundados extendidos en la población que le dan mala imagen, pero la realidad es que no esquilman las poblaciones, sino que suelen capturar especies de escaso valor comercial o individuos enfermos, evitando además la propagación de parásitos en la población de peces. Asociaciones de conservación y organismos científicos rechazan los controles de sus poblaciones y coinciden en que las mejores medidas de gestión es mantener en buen estado los ecosistemas y ‘dejarlas en paz’. En los últimos años se están realizando esperanzadores proyectos de colaboración entre pescadores y ornitólogos hacia una pesca artesanal sostenible, actuando este sector primario como un aliado en el estudio y conservación de las aves marinas.


            Silueta de alcatraz atlántico en vuelo



Silueta de cormorán en vuelo













¿Cómo identificarlos?

El alcatraz atlántico podemos denominarlo como ‘dardo blanco’ pues muestra una silueta con alas muy largas y estrechas con cuello y cola apuntados, formando una cruz o huso. Su envergadura (distancia entre la punta de las dos alas extendidas) roza los 2 metros y su longitud (distancia entre la cabeza y las patas) se aproxima al metro. El pico es fuerte y puntiagudo, de color azulado. En vuelo alterna aleteos potentes con planeos larguísimos, pero lo que le hace inconfundible es cuando se lanza en picado vertical. Los adultos son de un blanco radiante con las puntas de las alas negras (como si las hubiera mojado en tinta) y la cabeza con un sutil tono amarillento. Los juveniles son grisáceos o marrones oscuros, con motas blancas. Tardan 5 años en alcanzar el blanco puro del adulto; en los años intermedios parecen ‘sucios’ o a parches.

El cormorán grande tiene una envergadura de un metro y medio aproximadamente y una longitud próxima al metro. Muestra una silueta con cuerpo robusto, cuello largo, que suele llevar algo estirado o ligeramente doblado, y alas más cortas y redondeadas que la del alcatraz. Vuelan bajo, rozando el agua, a menudo en formación de "V" o en filas si van en grupo. Los adultos son casi totalmente negros. En época de celo, (final de invierno), tanto machos como hembras, cambian el plumaje, ya que que ambos participan activamente en el cortejo y la exhibición en el nido. Entonces desarrollan unas características manchas blancas en los ‘muslos’, una caperuza canosa y se acentúan los reflejos metálicos. Los juveniles son de color pardo oscuro, pero lo más fácil para reconocerlos es su pecho y vientre blanquecino o muy claro, que contrasta con el dorso oscuro.

Para saber más:

FICHA Alcatraz atlántico - SEO/BirdLife

FICHA Cormorán grande - SEO/BirdLife

Sabías que...

El alcatraz tiene una visión binocular excepcional que le permite calcular distancias con precisión milimétrica antes del impacto en el agua. Además, sus ojos cambian de color: los adultos tienen un iris azul pálido rodeado de un anillo de piel negra que parece ‘eyeliner’.


El futuro vuela sobre nuestras olas

Más allá de su valor ecológico, la presencia de estos gigantes es una oportunidad para el turismo ornitológico, una modalidad de ecoturismo en alza, que puede ser un complemento para una oferta turística desestacionalizada. Atraer a observadores de toda Europa, que acuden con sus cámaras y prismáticos a puntos de nuestra costa, pone en valor un patrimonio natural que no entiende de sombrillas ni de hamacas.

Cuidar de nuestros alcatraces y cormoranes es, en definitiva, cuidar de una marca de calidad para la Costa Tropical: la de un litoral vivo que ofrece espectáculos naturales de primer nivel a escasos metros de nuestras playas. Cada picado del alcatraz y cada silueta del cormorán secándose al sol son recordatorios de que el Mar de Alborán sigue siendo un santuario que merece ser admirado, respetado y, sobre todo, protegido.




       Alcatraz planeando sobre el mar



¿Cuándo y dónde observarlos en la costa granadina?


El alcatraz atlántico es un ave marina que se observa principalmente durante el otoño e invierno, cerca de la plataforma continental, en el cabo Sacratif, desembocadura del Guadalfeo y zonas de acantilados. La mayoría de los ejemplares avistados provienen de colonias del norte de Europa y Gran Bretaña que encuentran en nuestra costa un ‘balneario’ rico en alimento.

El cormorán grande es muy común durante la época invernal. Se puede observar reposando en espigones, rocas o pescando cerca de la costa, en zonas tranquilas como los acantilados de Cerro Gordo o de Calahonda. Se ha vuelto un vecino cada vez más habitual colonizando incluso humedales interiores como la Charca de Suárez y llegando hasta la Laguna de Padul, Cubillas, Bermejales o el Embalse de Negratín donde se ha observado una colonia reproductora.

Ambas especies también pueden observarse en los pasos migratorios pre- y postnupcial, cuando ocasionalmente también es posible avistar al cormorán moñudo.


         Cormorán en vuelo de inspección


* Las imágenes y dibujos de este artículo han sido tomados de la web de la ONG, SEO-Birdlife.

 

martes, 31 de marzo de 2026

No se frena a la extrema derecha votando a la derecha extrema

Sigo "sacando punta" desde mi columna, ya en precampaña. Yo también me apunto a "el que haga hacer que pueda" pero desde otra perspectiva a la que exhortaba Jose Mari el que quería engañarnos con lo de las armas nucleares en otra guerra ilegal como la que sufrimos actualmente. 

'No se frena a la extrema derecha votando a la derecha extrema' | El Independiente de Granada


No se frena a la extrema derecha votando a la derecha extrema

Sacando punta

Ignacio Henares Civantos

Ya tenemos fecha para las elecciones autonómicas andaluzas, un poco más precipitadas de lo que se apuntaba, probablemente, entre otras razones, por el temor del presidente del gobierno andaluz a que a partir de ahora sólo le cabe ir empeorando.

La estrategia, ideada e impuesta por los gurús de Génova, de celebrar elecciones anticipadas en varias regiones para desgastar a Pedro Sánchez y sacudirse la dependencia de Vox, ha resultado en gran parte fallida. Tanto en Extremadura como en Aragón y Castilla-León, la extrema derecha ha mejorado sus posiciones con respecto a la derecha extrema y los barones del PP han errado en el objetivo principal perseguido.

En este panorama ha resurgido un argumento que ya benefició al PP andaluz en las pasadas elecciones cuando se comió todo el voto de centro, buena parte provenía de sectores conservadores, pero también arañó en un espacio sociológico andaluz que históricamente ha sido reacio a la derecha, por su comportamiento histórico en nuestra tierra, antes y después, de la conquista de la autonomía, y en parte también por los agravios comparativos y abandonos de los gobiernos de Aznar y Rajoy.

Hace cuatro años funcionó un ‘peligroso’ argumento al que ahora vuelven a recurrir: votar al Partido Popular es necesario para frenar a Vox. Una consigna que podría sonar razonable en la superficie, ‘un mal menor’, dicen algunos, pero que en realidad funciona como la mejor herramienta de consolidación de la extrema derecha en el gobierno andaluz y, por extensión, en España. Recordemos que el cordón sanitario se rompió aquí en Andalucía con el pacto, nunca bien explicado con Ciudadanos y Vox, con el que el PP quedó desvirgado, la ultraderecha blanqueada y empezó la cuenta atrás de la desaparición de los naranjitos.

Desde que irrumpieron los parlamentos autonómicos con un discurso abiertamente reaccionario, el Partido Popular ha pasado de fingir distancia ideológica a normalizar la colaboración con Santiago Abascal y los suyos. Hoy, incluso las diferencias programáticas son tan finas que cuesta distinguir dónde termina la derecha ¿moderada? y donde empieza la extrema derecha. Lo que antes se consideraba una línea roja, pactar con un partido que cuestiona derechos básicos, niega la violencia machista o el cambio climático, hoy es la base de las negociaciones de gobierno en media España.

Recientemente Alberto Núñez Feijóo ha dado luz verde a una estrategia de acuerdos con Vox “donde sea necesario” para alcanzar el poder, abandonando cualquier pretensión de aislamiento político. Lo que se presenta como un pragmatismo electoral ha terminado por diluir la frontera entre conservadurismo y extremismo. El propio líder, (por ahora) del PP sabe que su mayoría, tanto autonómica como nacional, depende en última instancia de quienes pretenden suplantar la Constitución por un programa de pureza moral y nacionalista.

El proceso se ha acelerado. Se han intensificado las negociaciones en las comunidades autónomas pendientes de formar gobierno y pretenden cerrar acuerdos antes de que la campaña andaluza entre en su fase decisiva. Vox, por pura táctica electoral, no quiere que se perciba su posición como de bloqueo. Su líder ya ha dejado claro que no volverá a conformarse con un papel de apoyo externo, exigiendo formar parte de los gobiernos autonómicos para “demostrar utilidad política”.

Paradójicamente esa aceleración de los pactos para el PP puede representar más que un síntoma de fuerza, una muestra de debilidad. Feijóo y Juanma Moreno necesitan a Vox tanto como Vox los necesita a ellos. A ambos les interesa más la foto de la “derecha unida, jamás será vencida” como trampolín hacia Sevilla y de tapón para otra alternativa. Ambos partidos forman parte de un ecosistema político en el que las diferencias se diluyen bajo una fórmula de poder compartido. Pero cuando el PP gobierna con Vox, la agenda política deja de ser la del centro reformista del que presumen para convertirse en el vehículo de las ideas ultraconservadoras que decían querer frenar.

Andalucía de nuevo se va a convertir en terreno de experimentos políticos a escala nacional como ocurrió en 2018. Desde entonces, Juanma Moreno ha ido cultivando meticulosamente una imagen de aparente moderación: pose serena, declaraciones conciliadoras, apelación constante al sentido común y ahora, (a falta de una buena gestión que echarse a la boca), con el discurso de la estabilidad y “que no haya líos”.

Hasta ahora la extrema derecha no ha necesitado ocupar consejerías para influir: su presencia en el debate público ha bastado para marcar la agenda. Si ahora el PP obtiene un resultado ajustado y necesita nuevamente su apoyo, ese margen de influencia se convertirá en poder ejecutivo real. Si el PP necesita su respaldo, la cesión será explícita: vicepresidencias, consejerías, control mediático y la legitimación institucional de un partido que niega los cimientos democráticos básicos del pacto constitucional. Un troyano en la Junta de Andalucía que la acabará destruyendo; quizás sea la justificación que necesita el PP para continuar su programa de desmantelamiento de los servicios públicos, mediante la re-centralización y la externalización.

Es en este marco político en el que se plantea el dilema de la tesis del voto útil que ya se repite en tertulias, columnas y campañas, abonadas a la consigna “el que pueda hacer que haga”. Ahora nos bombardearán con el mantra de “si la izquierda está débil y dividida y el miedo a la ultraderecha crece, lo prudente es votar al PP para evitar que Vox entre en el gobierno”. Pero esa lógica olvida que el PP ya ha asumido de facto gran parte de su programa. Cuando se derogan leyes de memoria democrática, se aprueban discursos sobre inmigración descontrolada o ideología de género, no hace falta que Vox gobierne: ya gobierna a través del PP.

El propio Juanma Moreno lo ha reconocido en más de una ocasión. En su intento de diferenciarse de Madrid, donde Ayuso hace gala de la confrontación ideológica, el presidente andaluz ha optado por una estrategia de asimilación silenciosa. No grita las tesis de Vox, las susurra, como hace a las vacas. Pero el resultado es el mismo: una normalización del discurso ultraconservador bajo el barniz de cortesía institucional.

El riesgo, por tanto, no es que Vox entre en el gobierno andaluz, sino que el propio PP se ha convertido en el vehículo eficiente de su ideario, legitimándolo con el voto de quienes creen estar votando estabilidad. Si algo demuestra la política española de los últimos años, es que la frontera entre el pragmatismo y la complacencia con el extremismo se cruza mucho antes de lo que parece.

Nuestra respuesta no puede ser la resignación. Ni sucumbir al falso voto útil para frenar a la ultraderecha, ni la abstención por pasividad, ni mucho menos la banalización del discurso ultra, resolverán el problema. La única vía para frenar la normalización de la extrema derecha es reconstruir una alternativa democrática de verdad: un proyecto progresista y plural que no compita en el terreno moral del miedo, sino en el de la justicia social, la igualdad y la defensa de los servicios públicos.

Necesitamos un liderazgo político potente, capaz, solvente, experimentado, capaz de sostener los principios de un nuevo y verdadero andalucismo, que confíe en el autogobierno y que deje de relamerse en los supuestos agravios comparativos. En Andalucía, donde conviven historia, orgullo y heridas, ceder el gobierno a quienes niegan la memoria y la diversidad sería volver atrás. Debemos liderar, otra vez, desde el sur, la reconfiguración del mapa de competencias y de financiación autonómica a partir del “ni más, ni menos” que otras regiones y nacionalidades.

La decisión, libre, soberana, responsable, de votar no es un ejercicio técnico sino una apuesta moral y ética. Cada papeleta dibuja una línea de futuro, y apostar por ese mal menor, puede ser ahora renunciar al mejor posible. Quien vote al PP pensando que así frena a Vox, en realidad lo fortalece. El verdadero freno a Vox no está en apoyar a su socio, sino en construir una mayoría progresista que no dependa de él.

Ahora que conozco a María Jesús Montero más de cerca, que la he visto trabajar, dirigir el PSOE-A, que estoy escuchando sus propuestas y sus apuestas de futuro defendiendo los servicios públicos con ‘ardor guerrero’, estoy mucho más convencido que es la persona que puede representar esa pulsión de cambio que está germinando en muchos sectores sociales que llevan años lamentándose de que vamos a peor pero no habían visto hasta ahora la posibilidad de darle la vuelta a las encuestas.

He leído en algún sitio que podemos explicar esta tesitura con el ejemplo de los Hermanos Calatrava. No vayamos otra vez a, huyendo del ‘feo/feo, caer en manos del otro hermano; si bien aparentemente era más serio, mejor presentado y cantaba algo mejor, no era guapo, sino un poco menos feo: Pero sobre todo, hay que tener en cuenta que los dos iban en el mismo paquete humorístico y formaban un dúo inseparable con un reparto de papeles y un apoyo mutuo.


miércoles, 25 de marzo de 2026

Parque Natural Bahía de Cádiz

Está siendo una semana muy productiva en divulgación y a ello se suma una nueva colaboración en la  Enred@2.0,  la revista digital por y para empleados públicos, pero cuyos temas pueden ser de interés público general. Es uno de los productos del grupo de "Embajadores del Conocimiento", un programa del Instituto Andaluz de Administración Pública. 

Este nuevo número de la revista Nº 22 (noviembre 2025 - marzo 2026) - EnRed@2.0 tiene algunos cambios en la edición que la hacen más atractiva visualmente y los nuevos responsables de la edición han hecho una excelente labor para recopilar todos los artículos y secciones de la revista. 

En esta ocasión he escrito sobre el Parque Natural de la Bahía de Cádiz, Donde la naturaleza aprende a convivir con el ser humano, que se suma a todos los artículos de la serie ANDALUCIA NATURALmente, en la actualidad ya son una docena.