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domingo, 2 de marzo de 2025

Primer (y casi definitivo) ASALTO.

 El proceso de renovación en la dirección-gerencia del Parque de las Ciencias apunta en la dirección que se suponía: un traje hecho a medida. os lo cuento en mi blog de El Independiente de Granada 'Sacando punta'. Alguien tenía que contarlo (con pelos y señales)

'Primer (y casi definitivo) ASALTO' | El Independiente de Granada



Primer (y casi definitivo) ASALTO

Sacando punta

Ignacio Henares Civantos


El proceso de renovación en la dirección-gerencia del Parque de las Ciencias apunta en la dirección que se suponía: un traje hecho a medida.


Se ha publicado el acta de la reunión del Comité Calificador que dirige el proceso de selección y provisión del puesto de la dirección gerencia del Consorcio del Parque de las Ciencias, vamos el nuevo director/a del Parque que sustituye a Luis Alcalá, y pone fin a su etapa ‘gloriosa’ de casi cuatro años años (tanta gloria lleve como paz nos deja), sucesor de Ernesto Páramo, que fue su director desde la creación del Museo a mediados de los 90, y que recientemente ha sido fulminado del puesto de asesor científico, junto a dos insignes profesores universitarios como ya conté en Quo vadis?


Este Comité está presidido por Pablo Quesada Ruiz, el número 2 de la Consejería de Desarrollo Educativo y Formación Profesional, el viceconsejero, natural de Andújar y antes profesor de inglés en un instituto de Enseñanza Secundaria. Esto debe tener una gran importancia porque como descubriremos a continuación, al fin y a la postre será una clave de quien resulte ser el afortunado/a vencedor/a de este ‘limpio’ proceso selectivo.


Este Comité Calificador tiene como secretario a Luis Escobar, conocido en su casa y en el PP granadino, en el que ha ido en repetidas ocasiones en listas electorales, en puestos de no salida, aunque estuvo a punto de ser senador hace unos años. Pablo Casado, que por entonces hacía y deshacía, (antes de que lo deshicieran a él), lo descabalgó de las listas al Senado presentadas por la dirección provincial y lo pasó a la suplencia, con la mala fortuna de que cuando una carambola lo iba a aupar a la titularidad, se le chafó el plan. Cuando ya empezaba a calentar para sustituir a María José Martín, la delegada de educación actual, Pedro Sánchez disolvió las cámaras y convocó elecciones generales y se quedó compuesto y sin cargo. Una coincidencia los ha colocado de nuevo como tándem ya que la bastetana es también miembro del ‘club’ destinado a esta misión de buscar el candidato/a idóneo/a para intentar enmendar la deriva actual y la crisis de gestión y de de reputación que sufre ‘nuestro’ Parque de las Ciencias. Ahora Escobar ejerce como secretario porque da la ‘coincidencia’ de que le ha pillado como secretario general de la Delegación Territorial de Desarrollo Educativo y Formación Profesional y de Universidad, Investigación e Innovación en Granada, un cargo de libre designación de la delegada y compañera del PP. Desde la secretaría del Comité ejerce una función muy importante porque es el encargado de darle apariencia de limpieza y legalidad al proceso de selección y está siendo el artífice para allanar el camino y dar forma a una decisión tomada de antemano en altas (y lejanas) instancias políticas.


Completan este Comité otro cargo de libre designación, Carmen Pilar García Montes, coordinadora general de la Dirección General de Ordenación y Evaluación Educativa, que es inspectora de educación, (y que actúa como suplente de otro director general de la Consejería de Educación, este de Sanlúcar de Barrameda,) con ningún rastro tampoco en su currículum, ni del titular ni de la suplente, (como del resto de miembros del Comité), de relación, siquiera remota, con el puesto a seleccionar.


Finalmente hay una persona, que sí forma parte del consorcio del Parque de las Ciencias y que actúa, según el acta, de suplente del inefable director actual que ha tenido el gesto de no asistir, aunque le ha faltado vergüenza para renunciar a su participación. Esta persona, Fernando Vélez, trabaja en el área jurídica, (no se tomen al pie de la letra el verbo trabajar), parcela que se ha caracterizado por perder abundantes pleitos, porque se incumplan plazos de diferentes contratos y convocatorias y otros ‘méritos’ que requeriría un par de artículos sobre cómo la incompetencia puede servir para llegar muy alto. En este caso podemos alabar que sí tiene una gran ‘capacidad de adaptación’ pues ha sobrevivido en lo más alto del organigrama del Parque de las Ciencias, flotando como esa espuma blanca que aparece en el agua de los ríos contaminados.


En definitiva un equipo muy conjuntado (ojo, es ironía) para discernir sobre los requisitos que deben pedirse a una persona que aspire a dirigir el Parque de las Ciencias, hasta hace poco un orgullo del conjunto de la sociedad granadina, y todavía, una seña de identidad de nuestra ciudad y de toda Andalucía, con fama nacional e internacional entre los equipamientos dedicados a la divulgación científica (mis escasos aunque selectos lectores habituales ya saben que yo lo bauticé como “la catedral” en este campo). Pero el crédito adquirido, poco a poco, a lo largo de los años, y labrado con el esfuerzo de muchísima gente, se está agotando a una vertiginosa velocidad.


Volvamos a los resultados del Acta de la primera reunión constitutiva de este Comité Calificador y a su informe de preselección que se puede consultar AQUÍ. En este documento se incluye el listado provisional de personas candidatas admitidas que cumplen los requisitos mínimos, y el listado provisional de personas candidatas excluidas, en el que se señalan expresamente las causas de exclusión. Pues bien, ¡sorpresa!: en este primer ASALTO ya se han cargado a todas las personas que, imagino con gran ilusión pero ilusas, aspiraban al puesto y sólo ha pasado el corte una única persona de la por ahora solo se han publicado las iniciales.


Por ahora podemos deducir dos cosas de este proceso de selección:


1. Muchísima gente que podría aspirar legítimamente a la dirección gerencia del Parque de las Ciencias no se ha presentado en esta ocasión, (entre los que me incluyo y ahora comprenderán bien los que quisieron animarme a concurrir por qué no he participado), porque no han querido actuar en esta pantomima y darle carta de limpieza y de transparencia a un proceso en el que se sabe de antemano que ‘tiene bicho’ (o bicha). El número de participantes, para lo atractivo del puesto, es muy bajo y ello indica que no se ha hecho una buena publicidad de la convocatoria y/o que no se ha querido participar en este paripé de concurso selectivo.


2. Que en la selección el, aparentemente accesorio, requisito del inglés del que algunos se reían se ha convertido en determinante frente a otras cualidades, competencias directivas, experiencia, curriculum vitae… de los aspirantes que cualquiera podría pensar que tienen más importancia para dirigir el Consorcio que tener un B2 de inglés que, por otra parte, tampoco es que sea la hostia en el dominio del idioma de Shakespeare y además conozco a muchas personas que no tienen este titulillo y lo hablan y escriben mucho mejor que la mayoría de los que lo poseen.


El caso es que sólo una persona que responde a las siglas APO, pronto conoceremos su identidad, ha superado esta preselección y ahora, una vez baremados los méritos alegados, sin competencia, podrá pasar a la siguiente fase que consiste en una entrevista presencial en la que presentará su plan de gestión y con toda probabilidad será nombrada director/a gerente del Parque de las Ciencias con la misión de reconducir el rumbo, ahora descarriado, de esta institución o no sabemos si por el contrario tendrá el encargo de ahondar en su ‘desgranidinización y como algunos sospechan en la dilución de su protagonismo andaluz y en el avance hacia su privatización.


Cabe otra posibilidad y es que la plaza quede desierta por ahora y tenga que convocarse de nuevo por lo que tendríamos que tragarnos unos meses más al director actual y principal manijero de la lamentable situación de la gestión del Parque de las Ciencias. No sé que es peor pero eso explicaría el sentido de la modificación del organigrama realizado hace poco cuando la persona que ejercía la vicedirección fue apartada de esta responsabilidad para impedir que ocupara, siquiera en funciones este puesto y tuviera acceso y conocimiento del proceso.


Nota. No me pregunten por qué no se han publicado los nombres y apellidos completos. He repasado la Ley de Protección de Datos y la Ley de Procedimiento Administrativo Común y no he encontrado justificación alguna, ya que lo que se prohíbe es el uso conjunto de la identificación personal con el número del DNI completo. En todo caso, en el anterior proceso selectivo, con la misma normativa de aplicación, se publicaron los nombres y apellidos completos de todos los aspirantes. Se entiende que una persona que participa en un concurso público para acceder a un puesto público ha dado su consentimiento expreso para que sus datos sean públicos, porque si no vaya pollas de concurso público y transparente.


lunes, 13 de enero de 2025

Quo vadis, Parque de las Ciencias?

De nuevo escribo sobre el Parque de las Ciencias. Durante mucho tiempo escribía para felicitar los cumpleaños, destacando en ese sentido el reportaje que realicé en Granada Hoy en el vigésimo aniversario, con tres páginas en papel más entradilla en la portada, que en la edición digital podéis leer en los siguientes enlaces:

Parque de las Ciencias, 20 años creciendo

Claves del éxito

y que podéis ver aquí:  El Blog de Ignacio Henares: Parque de las Ciencias: 20 años creciendo.






Hace 3 años y medio, me parece ya una eternidad, al inicio de una nueva etapa,  tras la salida como director de Ernesto Páramo, 'ofrecí' públicamente unas ideas para afrontar el futuro, al haber quedado fuera del 'concurso de méritos' para optar a la gerencia.  Sabía por mis conversaciones con muchas personas, de dentro y de fuera del Parque, que se encontraba en un momento crítico pero no imaginaba la deriva que iba a tomar después y que nos ha conducido al polémico momento actual. También Granada Hoy me brindó esa oportunidad y me salió este artículo:  Apuntes para el futuro del Parque de las Ciencias de Granada. No tuvo mucho eco en los nuevos gestores y responsables públicos. 




Hace ya casi un año hubo una movilización ciudadana para defender el Parque de las Ciencias, que retomó aquél momento de diciembre  de 2019 en el que se produjo el abrazo simbólico de la sociedad granadina a este referente nacional e internacional de la divulgación científica. Yo contribuí con un artículo que, más que escribir, vomité ya que estaba especialmente enfadado y molesto por el ataque y desprecio que se estaba haciendo a nuestro Museo de la Ciencia. Hasta el título me salió fuerte: '¡Basta ya, ni pollas!' | El Independiente de Granada  

Ahora vuelvo a la carga con mi particular análisis de por qué hemos llegado a la situación actual y quiénes son los responsables para intentar contribuir a la justa y necesaria movilización de los 'amigos del Parque de las Ciencias' que somos la inmensa mayoría de la sociedad granadina. 

'Quo vadis?' | El Independiente de Granada


Quo vadis?

Sacando punta.

Ignacio Henares Civantos


El Parque de las Ciencias carece actualmente de un Plan Estratégico y necesita la recomposición de la alianza social e institucional para poder despejar su futuro. Las últimas decisiones nos alejan cada vez más de definir y aclarar hacia dónde va este importante equipamiento educativo, cultural y turístico para Granada.


En los últimos días el Parque de las Ciencias, catedral de la divulgación científica del sur de Europa, (tengo el copyright de esta expresión que utilicé públicamente por primera vez hace más de 20 años y he repetido en diferentes ocasiones en distintos artículos y conferencias), está siendo noticia desgraciadamente por una ‘mala prensa’ que nada tiene que ver con los objetivos y actividades de este equipamiento y que rompen con una tradición que lo había acompañado desde hace (casi) 30 años, en los que el Parque (casi) siempre aportaba nuevas y buenas noticias.


Conozco muy bien su historia y fui protagonista, en vivo y en directo, de su génesis. El día de su apertura oficial al público fui el primero en pasar la bóveda del área ‘Biosfera’, junto a Ernesto Páramo, ya director del Parque, acompañando a Jesús Quero, alcalde de Granada en aquel momento y uno de los principales actores que propiciaron su construcción, y a la por entonces consejera de Educación y Ciencia de la Junta de Andalucía, que asistía a aquella solemne inauguración. Era el 8 de mayo de 1995, que durante muchos años se conmemoró con un “día de puertas abiertas”, que en los últimos años se ha pasado al Día de Andalucía. Los reporteros gráficos de los medios de comunicación granadinos presentes en aquél remoto día me enviaron fotografías del dulce momento.


La presencia del gobierno andaluz no era una casualidad ni meramente protocolaria. La especial invitación se debía a que por aquellos días estábamos preparando desde el ayuntamiento de Granada los estatutos del Consorcio y cerrando el modelo de gestión que, tras algunos retoques posteriores, ha servido para colocar al Parque de las Ciencias como uno de los referentes en su materia dentro y fuera de España a la vez que una de las instituciones públicas de las que la sociedad granadina se ha sentido más orgullosa. Era una forma de implicarlos en la necesaria colaboración en la gestión futura de la Junta, conscientes de la dimensión que pretendíamos y que pronto se alcanzó. En este punto fue especialmente determinante la influencia de Manuel Pezzi, consejero de Medio Ambiente y de Educación en los 90, cuya apuesta por el Parque de las Ciencias había arrancado siendo teniente de alcalde de Obras Públicas y Urbanismo del ayuntamiento de Granada con Jesús Quero hasta su marcha al gobierno andaluz, ya con las obras bastante avanzadas del Parque de las Ciencias.


Últimamente desde ‘el Parque’ nos llegan demasiadas noticias negativas. La más reciente que nos ha deparado ha sido el despido, ‘ejecutado’ mediante burofax la semana pasada, (aunque ya se rumoreaba con anterioridad), de los tres asesores científicos. Al parecer el cañonazo iba dirigido al anterior director y las otras dos personas han sido lo que se llama víctimas colaterales. Hay que considerar, al menos, que esta medida se ha realizado “con malas artes”, si es que no hay también alguna irregularidad en la forma en la que se ‘coló’ el acuerdo en el Consejo Rector, según las manifestaciones recogidas por los asistentes a esta reunión en distintos medios de comunicación.

Las explicaciones dadas por los responsables de la Junta y el director ‘saliente’ no son satisfactorias y, ni los implicados merecen esa respuesta, ni la opinión pública puede quedar satisfecha ante esta inadecuada forma de proceder por lo que las sospechas que circulan por los mentideros de que las verdaderas razones están ocultas están más que justificadas.


Pero puestos a dimensionar en justicia esta última polémica hay que relativizar su importancia. A mí me parece lo menos relevante de los problemas que se están produciendo sobre el funcionamiento y la gestión del Parque de las Ciencias en los últimos años. La más grave quizá, y la que podrá tener peores consecuencias futuras, es el anunciado recorte en más de un millón de euros, (un uno y seis ceros), del presupuesto que la Junta de Andalucía aporta al Consorcio para el 2025. Y no he visto ni escuchado una contundente respuesta social. Pero supone que los problemas de infraestructuras denunciados, la falta de personal (que no se ha aumentado proporcionalmente al crecimiento del Parque), el evidente deterioro de las instalaciones, (con módulos que deben ser sustituidos y otros fuera de funcionamiento)... se verán agravados inexorablemente con este tijeretazo del gobierno de Moreno Bonilla que supone más del 10% del total del presupuesto con respecto a ejercicios anteriores.


Igualmente se va a resentir uno de los atractivos que deberían ser revulsivos pero que se está convirtiendo en uno de los grandes déficits actuales de la oferta de actividades del Parque de las Ciencias. La ausencia de exposiciones de gran nivel e interés está suponiendo ya un ‘atascamiento’ que priva de captar nuevos visitantes y supone una queja de los asiduos o frecuentes. Como ejemplo paradigmático de esta carencia tenemos la broma de la exposición secuela del Titanic del año pasado de la que la gente salía preguntando: ¿por dónde continúa la exposición?


En todo caso, este último incidente con el cese fulminante de los asesores científicos honorarios, ¿qué prisa había, podían haber seguido mientras sigue el que los propuso?, sí es un síntoma de lo que está ocurriendo y del ‘mal ambiente’ interno reinante que debe servir como toque de atención, para los que aún no habían advertido la deriva que acompaña al Parque de las Ciencias de Granada de un tiempo para acá, y como señal de que requiere una reacción de la sociedad granadina como la que se dio con la propuesta del ejecutivo de Moreno Bonilla de creación del Instituto Andaluz de Divulgación Educativa. Esa movilización encabezada por la Asociación de Amigos del Parque de las Ciencias sirvió para frenar el intento del gobierno andaluz de llevarse a Málaga este chiringuito de nuevo cuño. Les toca ahora de nuevo abanderar y vertebrar una respuesta ciudadana contundente y, espero, que definitiva. Yo contribuí modestamente a sacudir el avispero y fui, por lo menos, uno de los primeros en alertar con mi columna en el Independiente de Granada: '¡Basta ya, ni pollas!'


Es difícil encontrar una explicación a por qué está ocurriendo esta devaluación y adivinar por qué se está consintiendo por los responsables políticos. En conversaciones al respecto con personas que comparten este análisis y preocupación, he escuchado opiniones que señalan que esta doble circunstancia de no tener en la presidencia del Consorcio, (ni alrededor), ni en la dirección del Parque a nadie que le duela, conozca y tenga clara la importancia de esta institución y lo que supone para nuestra ciudad desde el punto de vista educativo, cultural, científico e incluso emocional. No hay nadie liderando el futuro y el Plan es que no hay planes. Se vive de la inercia y lo que han hecho los nuevos directivos es ‘okupar’ físicamente el sitio pero no ocuparse de planificar y gestionar.


Otros, por contra, piensan y temen que sí hay planes y se están desarrollando y los problemas que afloran son los síntomas que nos conducen a una mayor externalización de la gestión, dicho en román paladino, a una privatización encubierta. En este sentido las preocupantes declaraciones de los responsables de la Junta indicando que “estamos en una etapa de transición”, en la que no se sabe hacia dónde, confirmarían estas tesis.


Desde mi estrecha relación con el Parque de las Ciencias y con sus trabajadores desde su origen y durante estas tres décadas, he elaborado mi propia teoría, que sumo a los argumentos anteriores, al respecto de la crisis económica, de gestión y reputacional, que está viviendo desde hace unos años. Previamente quisiera señalar que en mi opinión, una de las razones del incuestionable éxito (de público y de crítica) de nuestro Museo de Ciencia, que ha supuesto a la vez una de sus fortalezas, ha sido que siempre tuvo un Plan, uno a corto/medio plazo y otro con visión estratégica, perfectamente alineados, que explican su evolución y crecimiento en el que se han ido acometiendo diferentes fases que estaban en la cabeza, en los planos y proyectos del equipo gestor capitaneados por el hiper-liderazgo de su director (que fue muy útil en algún momento pero al final se ha convertido en una rémora). Asociada a esta visión iba una implicación de todo el equipo (desde los principales responsables hasta ‘el último mono’) en la misión del Parque de las Ciencias, que podemos resumir en que remaban “todos a una” para convertirlo en el mejor de España. La complicidad de todos los trabajadores y el acompañamiento y respaldo de las instituciones, y de la mayoría de la sociedad granadina, han sido esenciales y decisivas en este difícil logro.


Esta visión y misión, que han sido claves para entender la historia del Parque de las Ciencias, se truncan coincidiendo con el nuevo modelo de gestión y la crisis de crecimiento derivada de la inauguración de la Cuarta Fase. Desde entonces se han ido rompiendo lazos internos y externos y se ha ido deteriorando progresivamente la gestión, desde fuera de manera aparentemente inexplicable. Y esta crisis se ha acelerado en los últimos años con dos elementos objetivos: el cambio de gobierno en Andalucía primero y después el relevo en la dirección.


La llegada del Partido Popular al gobierno de la Junta de Andalucía supuso un distanciamiento, no sé si intencionado, de estos postulados y un desprecio a ‘lo granadino’. Primero, consolidando el alejamiento de la toma de decisiones y desplazando hacia Sevilla la gestión hasta de los más nimios asuntos cotidianos. Además, desde que Moreno Bonilla es presidente, en estos últimos seis años, la cabeza del Consorcio ha estado fuera de Granada. Hasta entonces siempre había habido algún granadino o granadina ocupando este importante puesto que ejercía de puente, de defensor, de impulsor y promotor, de avalista principal... hacia dentro y hacia fuera del gobierno andaluz, de este Museo. Y lo hicieron de manera ejemplar y extraordinaria, todos y todas con gran pasión y dedicación, destinando una parte importante de su agenda a estas tareas.


Un proyecto granadino de éxito, concebido e impulsado desde lo local, convertido, por méritos propios, en una seña de identidad del conjunto de Andalucía, como consta en el propio logotipo actual (Parque de las Ciencias. Andalucía-Granada), se está convirtiendo en un problema del gobierno andaluz, (hasta los actuales dirigentes granadinos del Partido en el gobierno de la Junta, de la Diputación y del ayuntamiento lo consideran así y pasan de tomar cartas en el asunto). Y eso parece confirmarse cuando los sucesivos presidentes/as del Consorcio de los últimos años nos los han colocado desde Sevilla y todos/as han pasado con más pena que gloria. A ninguno/a le ha dolido y/o no ha sabido entender el momento que vivía esta institución y proyectar el camino a recorrer.


Por otra parte, la llegada de Luis Alcalá, al relevo de Ernesto Páramo, a la vista está, ha supuesto uno de los principales errores y herencias de su sempiterno director ya que él tuvo una gran influencia en su aterrizaje por estos lares. El todavía director, no sabemos si en funciones, interino o en prórroga, no tenía ninguna conexión anterior, ni profesional ni sentimental, con nuestro Parque de las Ciencias, y su paso por la dirección-gerencia ha ahondado más en esta brecha de conexión con la sociedad granadina y ha profundizado las grietas en la gestión del equipo humano que trabaja en el Parque de las Ciencias, a la vez que está conduciendo a una mayor precarización del empleo en las empresas que trabajan para el Consorcio. Lamento haber tenido razón en mis pre-juicios, pero hoy podemos constatar, con pesar, que del todos a una se ha pasado a que cada uno va a su bola”, (menos el director y su nuevo equipo que van a la suya). Y en el último tramo parece que se le ha encomendado una suerte de limpiar la era para la nueva etapa que se avecina. Este es uno de los lastres principales para la necesaria reconducción de la situación actual.


La salida anunciada en diferido de Luis Alcalá, en un momento crítico como es la celebración del 30 aniversario y con el consabido recorte de los presupuestos por parte de la Junta de Andalucía, me parece una irresponsabilidad, además acrecentada por la toma de decisiones que se están produciendo. Pero habrá que hacer de la necesidad virtud y construir en torno a este cambio una solución al manifiesto problema de gestión interna, económico-administrativa y de personal, que arrastra desde hace años. En honor a la verdad estos problemas son previos a la llegada del actual director para ser justos, aunque también es cierto que en los últimos tres años no han hecho más que empeorar.


De paso hay que abordar la recomposición dellazo (social) que se rompió cuando el abrazo. La restauración de la conexión del Parque de las Ciencias con nuestra sociedad, reforzando el sentimiento de identidad de los granadinos con ‘su’ Museo de la Ciencia y el orgullo de contar con este equipamiento emblemático en Granada, es una conditio sine que non, para relanzar su imagen y para afrontar los retos pendientes y futuros. Volver a ser lo que fuimos”, como dice nuestro himno, la catedral de la divulgación científica del sur de Europa. Hagámoslo, por Granada, Andalucía, España y la humanidad siguiendo con el estribillo (adaptado) de esa canción








sábado, 14 de diciembre de 2024

Y ahora, ¡A por la UGR!

En mi columna Sacando punta hoy afilo el lápiz, con la camiseta rojiblanca granadinista enfundada, señalando algunos agravios recientes. 

Algún juego de palabras de los que me gustan:

rectores y recortes, sólo baila el lugar de dos letras y lo que cambia el cuento.

bando y banda (el consejero pasa de uno en sentido figurado a la otra en sentido literal)



'Y ahora, ¡a por la UGR!' | El Independiente de Granada



Y ahora, ¡a por la UGR!


Sacando punta

Ignacio Henares Civantos


El gobierno de Moreno Bonilla le tiene inquina a Granada. A los ataques a la Escuela Andaluza de Salud Pública y al Parque de las Ciencias se suma ahora la ofensiva contra la UGR.


A estas alturas de la película, seis años ya de gobiernos de JuanMa Moreno, está claro que el presidente andaluz tiene un eje de acción preferido, Málaga-Sevilla, que acentúa cada vez más las diferencias entre provincias andaluzas y alejan la vertebración regional que debiera regir la acción política de las instituciones andaluzas, siquiera fuera por seguir el mandato del Estatuto de Autonomía de Andalucía que incluye, (aparte de en otros apartados), entre los objetivos básicos de la Comunidad Autónoma: la consecución de la cohesión territorial, la solidaridad y la convergencia entre los diversos territorios de Andalucía, como forma de superación de los desequilibrios económicos, sociales y culturales y de equiparación de la riqueza y el bienestar entre todos los ciudadanos…”. Para Granada eso de nombrarlo Hijo Adoptivo, que hacia atrás me parece a todas luces inmerecido, hacia adelante tampoco nos está sirviendo de mucho.


La derecha andaluza, ahora andalucista conversa de boquilla, tiene un vicio de origen ya que rechazaba que nuestra comunidad autónoma optara por la vía del 151, con altas cuotas de autogobierno, pidiendo el voto en contra en el 28F de 1980, y no ayudó mucho después a reforzar esta autonomía de primera con la aprobación del nuevo Estatuto en 2007, manteniendo una actitud, cuando menos, pasiva en todo el proceso de reforma, en la misma campaña del referéndum y luego en el desarrollo estatutario.


El gobierno de Moreno Bonilla, con la anuencia, connivencia y/o pasividad de los líderes populares granadinos, (lo de líderes es una forma de expresarse, no lo tomen en sentido literal), tiene una obsesión con atacar directamente instituciones granadinas o ir socavando sus cimientos, lo que está provocando un creciente rechazo a diferentes decisiones políticas pero que puede llevar a la des afección a nuestro modelo autonómico e incluso a la misma identidad y sentimiento del ‘ser andaluz’.


Un ejemplo lo tenemos en la Escuela Andaluza de Salud Pública que ha quedado diluida en el nuevo Instituto Andaluz de Salud de Andalucía que aunque mantiene, nominalmente, su sede en Granada, en contra del criterio inicial de la Junta de Andalucía, nos tememos que va ir vaciándose de protagonismo paulatinamente.


Otro caso paradigmático que me pilla muy de cerca desde su creación, por diferentes motivos, es el Parque de las Ciencias de Granada. En los presupuestos de 2025, el año que se celebrará el treinta aniversario de su apertura, ve recortado más de un millón de euros la aportación de la Junta de Andalucía, (cantidad que anticipo que irá destinada a reflotar un proyecto de divulgación científica en la vecina Málaga y a apoyar otro similar en Sevilla). Quizás aquí esté la base de la salida del director del Parque de las Ciencias adelantada ayer por el Independiente de Granada. Sin embargo, ¿han leído o escuchado alguna queja, denuncia o reclamación por parte del delegado del gobierno en Andalucía, el presidente de la Diputación o la alcaldesa de la capital al respecto? Todos ellos se sientan en el Consejo Rector del Consorcio del Parque de las Ciencias y han dado por buena esta amputación presupuestaria. Debe ser que les parece muy bien el recorte que conducirá al ya iniciado deterioro de uno de nuestros buques insignias, de la calidad de sus instalaciones y producciones expositivas y ahondará en la precarización del empleo de los trabajadores.

Desde luego el lema de “Granada, lo primero”, que pregonan se viene a pique de nuevo. Además nuestra catedral de la divulgación científica, que gracias a la movilización ciudadana, salvó la creación de otro invento, “el Instituto Andaluz de Divulgación de la Ciencia”, que iba para Málaga, sufre la gestión del mando a distancia desde Sevilla, al igual que el Patronato de la Alhambra o Cetursa, la empresa que gestiona la estación de esquí. En ninguno de estos casos, “tras los procesos rigurosos de selección del personal directivo”, (pongan risas de fondo), ha recalado gente de ‘Graná’; debe ser que aquí no estamos preparados para llevar adelante su gestión, cuando estas instituciones nacieron, crecieron, y se desarrollaron aquí y con directivos de aquí.


Ahora le toca el turno del envite a las universidades públicas andaluzas a las que el gobierno andaluz de Moreno Bonilla está asfixiando económicamente (no es una hipérbole mía, son palabras de todos los rectores andaluces). Más allá del incumplimiento de los acuerdos del presidente del gobierno en el Consejo de Universidades y de los 50 millones que adeuda la Junta a las universidades públicas andaluzas (¡qué poco vale la palabra de JuanMa ante los rectores, cuánto menos valdrá ante otros menos poderosos e influyentes!), más allá de la insuficiente consignación presupuestaria para el próximo ejercicio -faltan más de 80 millones de euros para cumplir el compromiso de financiación aprobado-, lo que se pone en evidencia es que, al igual que en Sanidad, la apuesta del gobierno del PP es por las universidades privadas que en estos años de gobierno de la derecha están proliferando como setas; vamos que nos vamos hacia el modelo Ayuso de Madrid, en Salud y en Educación Superior, con un presidente, aparentemente, más suavón y menos insultón que la IDA (son las siglas de Isabel Díaz Ayuso, no estoy descalificando vayamos a pollas y que empiecen a perseguirme como al Fiscal General del Estado o a la mujer o el hermano del presidente); otra estrategia, otro talante u otro perfil que les gusta decir, pero con la misma agenda política, los mismos planes y los mismos compromisos con los poderes fácticos.


El presidente de la Junta demuestra estar muy lejos de las universidades públicas andaluzas y de sus justas y lógicas demandas, una falta de empatía que le lleva a que le hayan bailado un poco un par de letras y haya derivado su respuesta a los rectores en ‘recortes’.


Al ataque general a las universidades hay que sumarle la tirria que le tiene la derecha andaluza a nuestra Universidad de Granada, y la envidia que tienen desde otros ámbitos al liderazgo de la UGR, reflejado en su situación en los primeros puestos de España, la primera de Andalucía, en los ránquines más prestigiosos de las universidades del mundo. Capitaneada desde que tiene autonomía por magníficos rectores y rectora (y no me refiero solamente al título honorífico que reciben al ser elegidos), parece ser que a alguien le molesta que llegue a su V Centenario reforzando esta situación preeminente y prominente en el panorama universitario andaluz y español. Quizás envidien que una ciudad de segunda tenga una Uni en la ‘Champions’.


No he visto mucho fervor en la celebración de esta extraordinaria efemérides por parte del gobierno andaluz ni siquiera del consejero del ramo, antes en el ‘bando’ de los rectores y ahora en la ‘banda’ del Consejo de Gobierno, otro de los agraciados con la extraordinaria subida de sueldos de altos cargos en la Junta de Andalucía de este año. Y quizás se me haya pasado con el ambiente pre-navideño de luces y fiestas pero tampoco he visto a los ‘próceres’ granadinos referidos anteriormente mostrar su respaldo a nuestro rector y a nuestra universidad y a sus legítimas aspiraciones de una financiación adecuada. En estos casos no ponerse a favor de una causa es estar en contra de ella. Esto solo lo cambia una movilización ciudadana, incluida la mediática, que es a lo único que reaccionan.

sábado, 3 de julio de 2021

Mis razones, mis proyectos para el Parque de las Ciencias eran...

He participado en el reciente proceso de selección para la renovación de la dirección gerencia del Parque de las Ciencias. Aunque aparentemente era un concurso de méritos abierto a personas con experiencia en el sector público y que yo cumplía con todos los requisitos establecidos en las bases de la convocatoria, he quedado 'apeado' de la segunda fase del proceso en la que debía de plantear un Plan de Acción a cuatro años. Como confiaba pasar el primer escalón ya tenía muy avanzado mi proyecto al que le había dedicado bastante tiempo por lo que he decidido hacer públicas algunas de mis principales ideas por si son útiles a los gestores de esta 'catedral de la divulgación científica del sur de Europa' (el copyright de esta expresión es mío, lo empleé por primera vez en uno de mis artículos sobre el Parque de la Ciencias en uno de sus cumpleaños). Agradezco a Lola Quero, la nueva directora del periódico Granada Hoy, que me haya acogido en sus páginas, y que me haya aportado sus sugerencias al respecto del formato y del contenido del artículo, y que me haya guardado 'una doble de finde' estupendamente editada y maquetada. Como dice el remate del artículo "Si a la nueva dirección del Parque de las Ciencias, o a las instituciones que forman parte del Consorcio, les interesa profundizar en alguno de estos apartados, quedo a su disposición como granadino, como amigo y como enamorado del Parque de las Ciencias, desde antes incluso de que fuera inaugurado"


 Adjunto enlace a la edición digital: 

https://www.granadahoy.com/granada/Apuntes-futuro-Parque-Ciencias-Granada_0_1586841789.html

Y así quedó la doble página en la edición impresa.


Apuntes para el futuro del Parque de las

 Ciencias


Nuestro colaborador y divulgador científico Ignacio Henares, desgrana sus propuestas para el futuro del Parque de las Ciencias.

Arranca en las próximas semanas una nueva etapa en el Parque de las Ciencias con el relevo en la Dirección Gerencia tras el proceso de selección realizado por el Consorcio institucional que rige este equipamiento. Como aspirante al puesto he realizado un esfuerzo de proyección de hacia dónde debe evolucionar la ‘catedral de la divulgación científica del sur de Europa’ y tras haber puesto mi sueño en acción, quisiera trasladar algunas ideas por si son útiles a los futuros gestores.

Decía Don Antonio Machado que “todas las ciudades tenían su encanto, Granada el suyo y el de las demás”. Algo parecido podríamos decir del Parque de las Ciencias, que tiene su atractivo y singularidad propios además de compartir el de otros centros interactivos y museos de ciencias. Desde su origen el Parque de las Ciencias fue concebido como un equipamiento multiusos en el que se combinaban los espacios abiertos con los espacios expositivos, tanto las ‘piezas’ interactivas como las de ‘Museo’, los elementos permanentes y los temporales. Ese concepto que se ha ido desarrollando a lo largo de las diferentes fases de crecimiento hasta configurar su carácter híbrido, ha recibido diversos nombres como museo ornitorrinco o de navaja suiza según las metáforas empleadas por el hasta ahora sempiterno director del Parque, en su tesis doctoral.

Esta hibridación lo han convertido en una nueva especie de ‘Museo’ con una gran capacidad de adaptación dada su constante evolución y su flexibilidad para responder a diferentes circunstancias, estaciones, multiplicidad de usuarios... Su futuro depende de esa habilidad, de esa capacidad de mantenerse vivo y de adaptarse a los nuevos escenarios sociales, económicos y científicos.

Decir que el Parque de las Ciencias es un Museo Modelo podría pecar de chauvinismo, (caso raro por estos entornos por otra parte), aunque sí podemos afirmar con orgullo colectivo que es un Modelo de Museo, un tipo de centro de geometría variable (otra de las analogías utilizadas), con un modelo de gestión y de financiación que ha servido durante sus ya 26 años de funcionamiento. Un Modelo de Museo que tiene que seguir teniendo como objetivo principal “enseñar y divulgar la ciencia para todos los públicos”, que tiene que seguir apostando por la interactividad, (hoy también como tantas cuestiones en momentos de adaptación), tanto manual, -hand on- (más bien habría que indicar de los cinco sentidos), como mental -minds on- y cultural/emocional -heart on-.

Los centros divulgativos de ciencias son hoy más necesarios que nunca porque se ha abierto un ‘boquete’ entre ciencia y sociedad de gran peligro con terraplanistas, negacionistas, antivacunas... que provocan interferencias peligrosas con el conocimiento, de gran trascendencia social, a través de bulos, mentiras, fakes-news...

El Parque de las Ciencias ha sido una historia, (hasta ahora y hacia fuera), de éxito pero no es un proyecto acabado y no está exento de problemas de gestión agravados en los dos últimos años a causa de la pandemia y del nuevo modelo implantado por la Junta de Andalucía, administración que ostenta la mayoría del Consorcio de instituciones que lo forman, por lo que no debe “dormirse en los laureles”.

La nueva etapa que ahora se inicia arrancará por tanto con un importante hándicap: el impacto del covid-19 tanto a nivel económico, (no se conoce aún la liquidación presupuestaria del 2020 y habrá que ver cómo va evolucionando la ejecución del ejercicio actual), como de las consecuencias que pueda tener sobre el comportamiento y la movilidad futura de los potenciales usuarios.

Una de mis propuestas iniciales es la evidente necesidad de acometer, tras el verano, un Plan de Choque post-coronavirus, (si la situación sanitaria sigue evolucionando favorablemente con el avance del proceso de vacunación), en el que se impliquen todos los recursos disponibles, internos y externos, para recuperar no solo la normalidad previa a la pandemia sino una nueva etapa de desarrollo y crecimiento cualitativo y cuantitativo.

Debería plantearse una especie de re-inauguración, de re-lanzamiento de toda la oferta del Parque segmentando por sectores y diversificando propuestas. El diseño y desarrollo de esta campaña de promoción sería una de las acciones más urgentes y prioritarias a acometer. En esta iniciativa deben implicarse todas las instituciones del Consorcio y el conjunto de la sociedad granadina (Cámara de Comercio, Federación de Hostelería, taxistas…). Una idea a trabajar podría ser la de retomar la colaboración con el Patronato de la Alhambra para reforzar los lazos de promoción conjunta.

Planteo para esta nueva etapa tres objetivos estratégicos a alcanzar:

  • Objetivo 106 . Conseguir un millón de visitantes en los próximos años. Expresado de forma exponencial este objetivo significará mucho más que su traducción a un millón (1.000.000) de visitantes, y expresará una ilusión colectiva, un reto a alcanzar en el que implicar a toda la sociedad granadina y andaluza.

  • Hacia los 25.000 abonados a la tarjeta Amigo. La fidelización de usuarios ‘cercanos’ es una necesidad para que el Parque de las Ciencias cumpla su función social de democratizar la ciencia. De igual forma considero de vital importancia dar un impulso a la Asociación de Amigos del Parque de las Ciencias.

  • Junto a los anteriores objetivos numéricos considero más que necesario alcanzar un objetivo cualitativo como es el de restaurar la conexión del Parque de las Ciencias con la sociedad granadina, reforzando el sentimiento de identidad de los granadinos con ‘su’ Parque de las Ciencias y el orgullo de contar con un equipamiento emblemático en la ciudad. Hay que volver al lazo que se rompió con el abrazo”.

Propongo para avanzar en la consecución de los objetivos expresados la apertura de tres nuevas líneas estratégicas para reforzar la singularidad, la especialización y la mejor conexión con el ecosistema científico y social granadino y andaluz y un nuevo apartado para conectar con la ciencia del futuro, “que ya no es lo que era”, que resumiré en los siguientes apartados.

1. Bendita Ciencia. Bajo esta denominación se agruparían una serie de actividades y recursos de los que ya en determinadas ocasiones ha destacado el Parque de las Ciencias y que le han dado una gran influencia y relevancia. Se trata de estar al tanto de la actualidad científica, (‘ciencia al día’), de las demandas ‘urgentes’ de conocimiento, creíble y fiable de la sociedad, ante temas diversos de gran trascendencia y proyección pública: células madre, terremotos, carrera espacial… Frente a la idea de la iniciativa de ‘Maldita Ciencia’, que pone el acento en combatir bulos y fakes-news, se optaría más por una versión proactiva aunque con el mismo objetivo. El Parque de las Ciencias puede, y en mi opinión debe como institución pública, servir de agencia de verificación de noticias, que actué contra la desinformación difundida por pseudociencias, un espacio en el que los ciudadanos puedan consultar y contrastar sus preguntas, dudas, lagunas de conocimiento… de manera segura y cierta, hasta donde la ciencia pueda ofrecerla en cada momento. Se establecería para ello la colaboración con la Universidad de Granada y otros centros de investigación andaluces para crear una red de respuesta lo más rápida posible a estas demandas.

2. Ciencia ciudadana. Otra línea de trabajo transversal a desarrollar será la de la utilización del Parque de las Ciencias para la iniciación de sus usuarios en programas de ciencia ciudadana. Las instalaciones del Parque de las Ciencias son un lugar ideal para el desarrollo de diferentes programas al respecto que reforzarán, por un lado, los contenidos de la visita y ampliarán, por otro, el alcance y efectos en la vocación y curiosidad científica. Apuntaré, a manera ilustrativa, algunos ejemplos de programas que podrían implantarse de manera fácil:

  • biodiversidad (especies de pájaros o de insectos localizados en los exteriores, especies de plantas identificadas en un recorrido botánico...) .

  • fenología (anotación de las fechas de llegada de los vencejos o golondrinas, floración de determinadas plantas…).

(Nota: los ejemplos anteriores no entran en las inmensas posibilidades que ofrece el BioDomo para otras ciencias como la Ecología o la Etología).

3. Pensemos global, eduquemos en lo local. Bajo este epígrafe anterior, planteo concentrar la recuperación del protagonismo de la dimensión ambiental original del Parque de las Ciencias, que debe ser una línea transversal en todos los contenidos. Partiría de la utilización de todos los recursos expositivos y programas disponibles, con el BioDomo como elemento nuclear, (Biosfera, Sala RENPA, Ventanas a la Ciencia, laboratorios, Taller de Rapaces en Vuelo, Itinerarios Botánicos, Mariposario…), para definir un Programa propio orientado a la conservación de la biodiversidad natural y a la lucha contra el cambio climático a partir de varias propuestas: visitas temáticas, actividades formativas (realización de cursos, congresos, conferencias), celebración de efemérides o talleres (para escolares, para familias, grupos especializados, on line…).

Por otro lado la experiencia obtenida en el proyecto LIFE Adaptamed, “Protección de los servicios ecosistemicos en Cabo de Gata, Doñana y Sierra Nevada ante los efectos del cambio climático”, en el que el Parque de las Ciencias ha participado como socio y responsable de la divulgación, permitiría convertirnos en referente del seguimiento de cambio global en los espacios naturales protegidos y de la necesaria gestión adaptativa basándonos en el nuevo paradigma científico de pasar de Espacios Protegidos a Espacios Protectores. En este sentido la participación del gobierno central y la Junta de Andalucía, Universidad de Granada y la Diputación Provincial en el Programa LIFE Watch Eric, relativa a los ‘ecosistemas de montaña’, con Sierra Nevada como observatorio y laboratorio privilegiado, nos ofrecen una oportunidad inmejorable para acoger y divulgar todo el conocimiento científico que se está desarrollando en este ámbito.

El nuevo apartado que he dejado para el final es el que me parece más decisivo abordar y en el que se debe fundamentar el crecimiento del Parque de las Ciencias, sin aumentar de tamaño, y su nueva tarjeta de presentación. Propongo cimentar su singularidad estableciendo una serie de orientaciones hacia la innovación que está suponiendo la ciencia en nuestra sociedad, con los nuevos grandes avances científicos y los que están por venir, y que significan grandes cambios sociales y económicos; muy especialmente debe centrarse en aquellas líneas en las que Granada tiene ya un protagonismo muy especial. Ello supondrá, aparte de un nuevo atractivo y mayor especialización, sin dejar de ser un espacio multifuncional, una oportunidad de financiación complementaria.

En este apartado destaco tres elementos fundamentales:

- La Salud Importa. La crisis sanitaria asociada al coronavirus ha puesto de manifiesto el enorme déficit social de cultura sanitaria, a pesar de ser uno de los elementos que más preocupan a la ciudadanía y a la cantidad enorme de información, a priori, disponible. Granada y su ecosistema técnico y científico en materia de Salud cuenta con recursos y herramientas de alto nivel que deben ser más accesibles y ‘traducidas’ al lenguaje coloquial. Se establecerá a este respecto una conexión con el Parque Tecnológico de Ciencias de la Salud y con la Escuela Andaluza de Salud Pública para promover y colaborar en todas aquellas iniciativas que redunden en una mejor educación en salud pública.

- Acelerador de Partículas. Granada aspira a ser la sede de una infraestructura científica de interés mundial, conocida como IFMIF DONES.   International Fusion Materials Irradiation Facility - Demo Oriented Neutron Source (Ifmif-Dones). La Unión Europea ha concentrado su apuesta en Granada para albergarla. Las instalaciones, experiencia y equipo especializado en divulgación científica del Parque de las Ciencias deben ser ofrecidos al Consorcio recientemente constituido, con participación de Gobierno central, la Junta de Andalucía, la Universidad de Granada y las entidades locales, bien para albergar la unidad de divulgación, bien para colaborar en las iniciativas que se desarrollen.

- Capital de la Inteligencia Artificial. No podemos desperdiciar la oportunidad de convertirnos en referente de la divulgación de la IA contando con el potencial científico e investigador en esta materia a nivel mundial de nuestra Universidad y de las empresas asociadas de este campo.

Todas estas propuestas deben ir paralelas a las reformas en la gestión económica y el ineludible replanteamiento de la política de personal y gestión de recursos humanos, con algunos errores y déficits, especialmente en los últimos años, en ambos campos, en los que no se asumió la ‘crisis de crecimiento’ con la ampliación de la Cuarta Fase; y también debe acometerse una actualización de toda la componente puramente educativa, una de las Áreas más sólidas y solventes, a la que debe darse mayor importancia y protagonismo y en la que sería adecuado realizar una evaluación conjunta con todo el sector educativo para agrupar todos los programas, recursos y herramientas disponibles que pueden distribuirse en dos bloques:

  • La Escuela en el Parque, o qué se puede hacer cuando visitemos el Parque y queramos centrar nuestro interés y conocimiento en alguna temática concreta.

  • El Parque en la Escuela o qué tiene el Parque a disposición de los centros educativos para trabajar determinados asuntos o temas de interés científico.

Si a la nueva dirección del Parque de las Ciencias, o a las instituciones que forman parte del Consorcio, les interesa profundizar en alguno de estos apartados, quedo a su disposición como granadino, como amigo y como enamorado del Parque de las Ciencias, desde antes incluso de que fuera inaugurado.

Ignacio Henares Civantos.