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martes, 21 de abril de 2026

Yo soy 'woke' (y a mucha honra)

Esta semana le saco punta en mi columna en El Independiente de Granada y me declaro woke, aunque en el verdadero sentido de la palabra y no en el que ha derivado por la fachosfera y la carcundia. Lo hago sin chulería pero también sin complejos, y lo uso mas en legítima defensa que como ataque. Si me van a llamar así que se sepa qué significa y por qué lo soy.

Enlace al blog Sacando punta 👉 'Yo soy 'woke' (y a mucha honra)' | El Independiente de Granada



jueves, 30 de octubre de 2025

'¡Tome nota, señor Parra!'

He dedicado esta columna a mi barrio, la Chana, huérfana de alcaldía de Distrito y de ciudad, y a mi amigo el 'ilustre chanero' Jesús Arias.  

'¡Tome nota, señor Parra!' | El Independiente de Granada


    Detalle del grafiti deteriorado

'¡Tome nota, señor Parra!'

Blog - Sacando punta - Ignacio Henares - Miércoles, 29 de Octubre de 2025 


A estas alturas del mandato del gobierno municipal, superado con creces el ecuador, más cerca del final que del inicio, muchos chaneros se preguntarán quién es el presidente de la Junta Municipal del Distrito Chana y qué está haciendo por los barrios que componen esta genuina parte de la ciudad. Muchos ni siquiera sepan todavía qué es, qué funciones tienen estos órganos municipales.

Voy a echar una mano. Las Juntas Municipales de Distrito son como pequeños ayuntamientos de barrio que surgieron en muchas ciudades en los años 90 como órganos municipales de desconcentración administrativa y de participación ciudadana. En Granada, en lugar de ir avanzando en competencias, medios y funciones, como han hecho en otras urbes, han ido en retroceso, quedando especialmente devaluados y carentes de protagonismo cuando el Partido Popular gobierna en la ciudad.

Sobre el actual presidente de la Junta Municipal del Distrito Chana, lo que se conoce como el alcalde de barrio,  informo que se llama Fernando Parra y es también el concejal de Juventud, cargo en el que tampoco se ha cubierto de gloria en estos dos largos años. En su currículum pone que empezó un par de carreras y luego las abandonó para estudiar Ciencias Políticas; su carrera más brillante en todo caso ha sido la política, dentro de la organización juvenil del PP, porque rastreando un poco se comprueba que no ha tenido otro “oficio ni beneficio”.

Traigo a colación este asunto de la JMD Chana y de su presidente porque, como otros muchos vecinos del barrio, estoy indignado por el avanzado deterioro del mural, obra del “Niño de las Pinturas”, dedicado a Jesús Arias. Esta artística pintada está situada en la fachada del inmueble del número 3 de la calle Veleta, en la casa natal, en la que vivió su infancia y primera juventud, este escritor, periodista, músico, compositor… genial polifacético de la cultura granadina e insigne chanero. Y quiero denunciar públicamente la ausencia de respuesta, la falta de sensibilidad y la inacción del máximo representante del barrio que en este tema, ni en otros, no ha dicho ni ha hecho nada por este asunto. Este personaje ‘alóctono’ esta demostrando una absoluta indolencia por los asuntos de La Chana y una incompetencia a la hora de afrontar sus problemas y retos.

Este abandono es uno de los síntomas del olvido del proyecto de “Museo al Aire Libre” con murales de arte urbano impulsado por la Asociación de Vecinos que tanta ilusión y expectativas generó en este barrio y en toda la ciudad. No quiero pensar que esta fabulosa iniciativa se haya guardado en un cajón y haya sido rechazada porque surgió durante el mandato del anterior alcalde, para más señas oriundo del barrio. Solamente desde la mezquindad de esta razón o por el desconocimiento de la importancia de la figura de este “ilustre chanero”. Utilizo esta presión porque cuando yo era presidente de una asociación cultural con sede en La Chana inventamos unas distinciones con este título y en la primera edición se la concedimos a Jesús Arias por lo que podemos afirmar que el título es ‘oficial’. Recuerdo vívidamente aquel momento y su palabras de agradecimiento y orgullo.

Es incomprensible que tamaña obra de arte y todo lo que simboliza estén huérfanas de un ‘alcalde de barrio’ que luche por su restauración inmediata siquiera bajo el paraguas de la excusa de la aspiración a capital cultural europea en 2031. Con el ambiguo, complejo y desconcertante lema de la candidatura, “Granada, tierra que inspira, conocimiento que transforma”, cabe cualquier iniciativa cultural y desde luego el legado de Jesús Arias casa perfectamente con esta idea, en realidad su obra serviría para cualquier iniciativa que combine tradición y modernidad, con cualquier proyecto que se precie de vanguardia cultural que desde Granada se proyecte al mundo.

No debe ser difícil ‘colar’ esta propuesta y montar un expediente al respecto. Solamente hace falta querer, querer hacerlo, querer a Jesús Arias y querer a La Chana y darle vida al barrio del que se lleva el título de alcalde.

Falta apenas un mes para que se cumpla el décimo aniversario de la pérdida de Jesús Arias, en plena etapa creativa, cuando estaba componiendo “Los cielos cabizbajos”, un poema sinfónico (suena grande como todo lo que alumbraba) y sería un buen momento para que se tomara la iniciativa de la restauración del mural de “Los Arias” para que recuperara todo el esplendor con el que su autor la plasmó originalmente.

¡Tome nota!, de verdad, señor presidente de la JMD Chana y no use esta expresión de muletilla como respuesta a todo lo que le plantean los vecinos y vecinas de La Chana en cada Pleno. Mueva un poco el culo al respecto. Ya le iremos dando más ideas y tareas para merecerse el honroso título de alcalde de La Chana. Firmado el que fue nombrado primer alcalde del barrio en el pleno constituyente de la Junta Municipal del Distrito Chana hace ...y tantos años.

lunes, 30 de junio de 2025

Balance (pobre) de Marifrán

 Balance (pobre) de Marifrán | El Independiente de Granada


Balance (pobre) de Marifrán

Sacando punta

Ignacio Henares Civantos


Dos años de la llegada de Marifrán Carazo a la Plaza del Carmen. Balance de una gestión plana, sin ambición y carente de rumbo.


La alcaldesa de Granada está realizando estos días, en el ecuador de su mandato, un balance de su gestión al frente del gobierno municipal. Con el lema 'Dos años cuidando Granada', Marifrán (como aparenta cercanía me permito llamarla por su nombre), se pasea reivindicando el alto grado de cumplimiento de su programa electoral y señalando sus intenciones para los dos años que nos quedan (“por sufrirla”, que diría un malafollá local).

En primer lugar hay que indicar que tiene mérito evaluar un programa que no se presentó, (tal y como entendemos un programa, maquetado, encuadernado o alojado en una web, con sus apartados y medidas estructuradas), y que no es posible en la actualidad cotejarlo porque no está accesible en ningún lugar y mira que he navegado intentándolo. El mismo ChatGPT cuando le he pedido que me hiciera un balance del cumplimiento de ese programa me ha contestado lo siguiente: “no dispongo de información específica sobre las principales medidas del programa electoral del Partido Popular de Granada en las elecciones municipales de 2023. Te recomendaría consultar directamente la página oficial del Partido Popular de Granada o sus documentos oficiales de campaña, donde suelen detallar sus propuestas y prioridades para esas elecciones”. Pero siguiendo su consejo he realizado esa búsqueda y ha sido en vano.

He probado después pidiéndole a Gemini AI que me hiciera ese balance y me ha elaborado un informe a base de noticias de entonces y de ahora que, claro está, tiene grandes sesgos en la medida que las fuentes que ha usado recogen principalmente declaraciones de los propios protagonistas, con lo que en hay una manifiesta división de opiniones sobre avances o retrocesos, logros y fracasos obtenidos.

En ese rastreo he encontrado una especie de folleto, presentado al final de la última campaña electoral, con una relación de actuaciones en cada uno de los ocho distritos municipales. El cumplimiento no supera (en la estimación más favorable) el 10% según las comprobaciones realizadas por el grupo municipal socialista, encabezado en la actualidad por la concejala Raquel Ruz, la nueva secretaria general de los socialistas granadinos.

Mi olfato político de tantos años (más sabe el diablo por viejo que por diablo) me hace desconfiar de un balance que se apoya en el titular con el que la alcaldesa ha querido sentenciar su gestión hasta la fecha:los granadinos llaman a la puerta y el Ayuntamiento responde”. Querer incluir bajo este paraguas inversiones, medidas en marcha y compromisos cumplidos, y cubrirse con palabras como “la recuperación de la estabilidad institucional, la transformación urbana, la apuesta cultural y la proyección de Granada como ciudad inteligente, referente en Andalucía”, para los que acumulamos trienios curtiéndonos en analizar balances de gobierno, presupuestos y otras evaluaciones de gestión, nos hace sospechar que son recursos de los que tira un ‘político’ cuando tiene un pobre balance que echarse a la boca.

Fuera de esta campaña propagandística y el gran esfuerzo creativo para adornar una paupérrima gestión, la realidad es que estamos ante una alcaldesa sin liderazgo y un gobierno municipal mediocre, sin un proyecto como el que nuestra ciudad necesita. ‘Esconderse’ bajo frases de una gestión ordinaria de los asuntos públicos, lo que algunos llaman la micropolítica, “hacer que las persianas de los servicios públicos se suban y las cosas funciones con normalidad”, no es más que la constatación de la evidencia de que no hay un rumbo, con ambición, al que dirigir la acción política. Y lo más grave, para más INRI, es que además esas afirmaciones de que la ciudad funciona no se sostienen porque la mayoría de los granadinos y granadinas no sentimos esas aparentes mejoras ni percibimos que los servicios públicos municipales hayan mejorado en estos dos años, antes al contrario, en muchos barrios de la capital observamos el abandono, el olvido y la ausencia de la alcaldesa y su equipo, y, en buena parte de la gestión municipal, la indolencia y la insensibilidad del gobierno municipal como se mostró en el último Pleno y pudieron comprobar, por ejemplo, la gente del Fargue o la plataforma “La Calle Mata”, que cuando los vecinos llamaban a la puerta el ayuntamiento Marifrán et al. no les respondían. O como pueden constatar todos los granadinos que ven que la vallisoletana entra por la puerta trasera del ayuntamiento para no ‘chocarse con la gente normal’. Vamos, que ni se está cuidando a la ciudad como se merece ni se está atendiendo a la ciudadanía cuando y cómo lo necesita.

Presume Marifrán de estabilidad económica y de haber aprobado dos presupuestos consecutivos. Gracias a su mayoría absoluta puede exhibir este ‘éxito’ que la situación política de mandatos anteriores no había permitido aunque se le ha escapado reconocer que la mala situación económica municipal viene de largo, de cuando gobernaba el Partido Popular y era alcalde Pepe Torres Hurtado, (el que salió entre cartones escoltado por la Policía); el ayuntamiento llegó a alcanzar una deuda, en 2016, de 240 millones de euros, cantidad que en los mandatos de Paco Cuenca se fue reduciendo hasta dejarla a la mitad en junio de 2023.

Esta deuda ha vuelto a aumentar peligrosamente en 16 millones en los últimos meses, lo que me hace temer que se haya vuelto a la senda de la nefasta gestión económica de aquellos gobiernos municipales del PP que llevaron a la ruina y a la bancarrota de las arcas municipales (en alguno de ellos la Carazo misma era concejala).

Se le ha olvidado a la alcaldesa referirse a la aportación del gobierno de la nación y señalar que el rescate de las cuentas municipales del que presume se debe en buena medida a las aportaciones recibidas de Pedro Sánchez, (es una manera de hablar, ya sé que no sale de su bolsillo), que ha transferido ya al ayuntamiento de Granada 84 millones (con las entregas a cuenta) y ahora se han hecho efectivos otros 18 millones (de euros oigan) extra, con la liquidación definitiva de los impuestos, gracias a la excelente gestión económica a nivel nacional. Dinero que viene de esos impuestos que dice Feijóo que va a bajar, pero que cuando lo hacen solo afectan a las rentas más altas.

Este ‘balón de oxígeno’ debería aprovecharse para cuadrar las cuentas municipales, afrontar pagos a pequeños y medianos proveedores, sufragar la subvención al transporte público o pagar las nóminas y en definitiva para cumplir con el Plan de Ajuste, como le han señalado desde la oposición.

Y ‘olvida’ también la alcaldesa, (flaca memoria), que las cuentas que presenta y el balance que realiza de estos dos años tiene una herencia recibida del anterior gobierno municipal que, bajo el liderazgo de Paco Cuenca, puso al mundo mirando a Granada, y ha permitido que en estos meses se desarrollen proyectos gestionados en aquella época como los más de 40 millones de euros de fondos europeos destinados a la reforma del Palacio Municipal de Deportes, el parque inundable del Florío y el rebautizado, (supongo que para despistar quien lo proyectó y consiguió la financiación) como ‘Parque de las Familias’ o las millonarias actuaciones en el Palacio de Congresos y Exposiciones, (que la alcaldesa y la consejera olvidaron que el 80% de su financiación corresponde al Gobierno de la Nación).

Si quitamos los proyectos que por pura inercia han avanzado en estos dos años, el balance del gobierno municipal de Carazo es bastante flojo sin grandes, ni pequeños, proyectos que ilusionen y que señalen una estrategia de ciudad, con una gestión plana, abandonada por Moreno Bonilla que ha puesto el foco de la Junta de Andalucía en el eje Sevilla-Málaga.

De este flojo balance hay que excluir un indudable éxito que hay que aplaudir y reconocer ya que tendrá una gran trascendencia para el futuro de Granada, para su desarrollo, para la imagen de la ciudad y para el urbanismo: el proyecto de integración del ferrocarril. Esta asignatura pendiente durante mucho tiempo y que tras muchos vaivenes ha encontrado por fin una solución. Si bien es cierto que el principal protagonismo en este asunto no se lo puede arrogar la alcaldesa sino que la iniciativa la lleva el ‘odiado’ ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Oscar Puente, y que ‘los dineros’ en su mayor parte los pone el gobierno de Pedro Sánchez. Hace unos días hemos conocido que el Ministerio, a través de ADIF, ha licitado por 5,2 millones de euros el contrato de redacción del anteproyecto de esta integración, que incluye la ampliación de la estación de la Avenida de Andaluces. Una actuación que conllevará una transformación urbana en la que se ganarán nuevos espacios públicos y zonas verdes, manteniendo la llegada de pasajeros en el corazón de la ciudad. La alcaldesa podrá decir que ha contribuido a lograr el acuerdo alcanzado para la necesaria cooperación entre instituciones, o por lo menos debemos reconocerle que no ha estorbado para la solución encontrada como hizo alguno de sus compañeros de partido.



viernes, 6 de junio de 2025

Perro Sanxe en Granada

 Perro Sanxe en Granada | El Independiente de Granada


SACANDO PUNTA

Ignacio Henares


Perro Sanxe en Granada


El pasado lunes aparecía por nuestro Palacio de Congresos la consejera de Fomento de la Junta de Andalucía, acompañada por la alcaldesa de Granada, para informar de “la mayor remodelación en sus más de 30 años de historia”, una inversión de casi 6 millones de euros ( 5.855.926,66 para ser exactos es la cantidad por la que se ha adjudicado el contrato). Como es habitual en los miembros del gobierno andaluz en sus declaraciones y en la nota de prensa de la Junta de Andalucía aparecen expresiones grandilocuentes impregnadas de ese adanismo que escupen cada vez que hacen algo: reforma integral para que el edificio sea plenamente funcional y accesible, salto de calidad en eficiencia energética, momento clave para Granada…


Dejo para otro día lo que decía el PP cuando un gobierno socialista en la Junta de Andalucía y un equipo de gobierno en el Ayuntamiento de la ciudad construyeron el Palacio de Congresos de Granada, por entonces y por ahora, uno de los mejores de España, y de los pocos ubicados en el centro de una ciudad con las ventajas competitivas que eso supone para el turismo MICE (acrónimo en inglés de Meetings, Incentives, Conferences and Exhibitions, que podemos traducir por “reuniones, incentivos, conferencias y eventos”). Y para otro día aparco contar cómo Moreno Bonilla ha estado torpedeando este proyecto de remodelación mientras era alcalde Paco Cuenca.


Hasta ahí ninguna novedad a la que no estemos acostumbrados aunque la mayoría de las veces estas comparecencias de los viernes o los lunes de la consejera suelen ser para hablar de cosas menos tangibles (humo), de ideas vacías, ya que en la ciudad en estos dos años de Marifrán Carazo y los ya siete de Moreno Bonilla, inversiones reales y proyectos que lleven su firma, se pueden contar con los dedos de la mano y sobran dedos.


Manifestaban las dirigentes del PP en la Junta y en el Ayuntamiento de la capital que la actuación que se va a desarrollar en el Palacio de Congresos y Exposiciones era un “importante esfuerzo económico” y la segunda agradecía a la primera “la colaboración de la Junta de Andalucía”, subrayando ”la importancia del trabajo conjunto entre administraciones para abordar proyectos de gran calado”.


Hasta ahí todo perfecto, cualquier persona que viera, oyera o leyera la noticia aplaudiría esas palabras que la inmensa mayoría de los medios han transcrito tal cual. Pero, (el pero en Granada es consustancial), si se pone uno a estudiar la financiación del proyecto anunciado se advierte que se ha ocultado la participación del gobierno de España, o escondido bajo el epígrafe de que viene de los fondos Next Generation; nada más y nada menos que el 80% del presupuesto de adjudicación del contrato 4.684,741,33 € los pone el ‘malvado Perro Sanxe’ y entre la Marifrán y la Rocío juntan el 20% restante, (les ahorro que hagan la cuenta: redondeando 773.982 € la Junta y 398.200 el ayuntamiento). Nadie va a creer que este desliz ha sido un olvido de las protagonistas ni un descuido de sus asesor@s.


Pero más allá de la guerra de cifras de “quien puso más”, de apropiarse de proyectos ajenos, (a veces se han atribuido iniciativas sin poner ni un duro), que podría parecer hasta ridículo, lo que es lamentable es que este no sea un caso aislado sino que sea la norma del comportamiento de los representantes del gobierno de la Junta de Andalucía, que se saltan todas las normas de protocolo institucional cada vez que pueden, que se están comportando con absoluta deslealtad y que en lugar de aprovechar una iniciativa como la que analizo para reforzar la bondad de los acuerdos, de la cooperación entre diferentes administraciones, se dedican a buscar la confrontación de manera continua con el gobierno de la Nación.


El objetivo manifestado en privado y que circula por los argumentarios del partido de la gaviota que salen desde Génova (para los despistados les recuerdo que es la calle en la que está la sede nacional del PP, la que se pagó con dinero negro proveniente de la corrupción sistémica del PP -me ahorro poner aquí presunta porque ese asunto quedó probado y condenado por la Justicia-). Desde esa factoría de bulos e insultos sale el mandato a los dirigentes regionales y provinciales de que hay que ‘opacar’ (la palabrota no es mía, es copiada), hay que ‘anticiparse’ a las visitas y hay que invisibilizar o intentar apropiarse de cualquier acción en la que intervenga el gobierno de España. Los codazos que pegan para ponerse en las fotos del IFMIF-DONES son el ejemplo más palpable de lo que estoy relatando.


Pero lamento anunciarles que se les va a acumular el trabajo porque el espigón de Motril que financia el Ministerio de Transición Ecológica -unos 5 millones de euros- progresa a buen ritmo y traerá a la nueva ministra del ramo cuando se acabe, este mismo mismo mes, a nuestra Costa; el proyecto de integración del tren en la ciudad progresa adecuadamente, gracias, sobre todo, al impulso del ministro de Transportes, Oscar Puente, de la misma manera que se avanza en las conexiones ferroviarias gracias a los cerca de 800 millones de euros de inversión; están en ejecución diferentes actuaciones necesarias para superar el aislamiento en que nos dejó el gobierno de MpuntoRajoy con su chapuza de avecillo de una única vía, (que imposibilita el tráfico de mercancías), y sin la variante de Loja. Esas obras nos permitirán además poder conectarnos con Murcia, finalizando el Corredor Mediterráneo. A finales de este año se terminarán también las obras del bypass de Almodóvar del Río y el año próximo se acabará el tramo Loja-Riofrío…


En materia de carreteras también se está realizando una inversión multimillonaria por parte del gobierno de Pedro Sánchez como las actuaciones de la Segunda Circunvalación, la GR-43 Atarfe-Granada, el enlace de Vegas del Genil y Cúllar-Vega o las actuaciones de emergencia en el viaducto de Rules.


Van a tener que echarle imaginación para inventar estratagemas y utilizar muchas aplicaciones para sacar de la foto a los miembros del gobierno cuando vengan a visitar o inaugurar todas las actuaciones en marcha. Porque lo que no se puede ocultar es el firme compromiso de Pedro Sánchez con nuestra provincia que supera con mucho el de gobiernos anteriores, por más que la propaganda intente sembrar la idea contraria y los dirigentes populares se empeñen en diferentes ardiles para disimularlo como el anecdótico ejemplo de la remodelación del Palacio de Congresos.




martes, 11 de marzo de 2025

¿Oportunidad desperdiciada?

 Me pidieron que opinara como 'experto' sobre la Zona Baja de Emisiones y he escrito que es una oportunidad desperdiciada aunque he puesto el interrogante por si rectifican. 

(Tras la publicación aunque no han rectificado sí han retrasado hasta otoño la puesta en marcha de la ZBE pero lamento que sea porque no han hecho los deberes y no han resuelto los contratos y ni tan siquiera han aprobado la Ordenanza Municipal. Una prórroga para ver si se calman los ánimos y se enfría el ambiente de oposición y crítica a la chapuza). 

¿Oportunidad desperdiciada? | El Independiente de Granada


¿Oportunidad desperdiciada?

Sacando punta

Ignacio Henares Civantos

El objetivo de la Zona Baja de Emisiones debe ser la mejora de la calidad del aire que no será posible si las medidas que se adoptan no tienen una coordinación con toda el área metropolitana.

La Ley de cambio climático y transición energética, establece la obligación para municipios de más de 50.000 habitantes de crear zonas de bajas emisiones (ZBE), “áreas de carácter continuo, delimitadas por los ayuntamientos, en las que se aplican restricciones de acceso, circulación y estacionamiento de vehículos para mejorar la calidad del aire y mitigar las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI), conforme a la clasificación de los vehículos por su nivel de emisiones”. Esta medida está encuadrada en la lucha contra el cambio climático, pero en nuestra ciudad, dados los altos índices de contaminación que sufrimos que nos colocan a la cabeza de España, es además de una obligación legal, una necesidad de salud pública y una oportunidad para replantear la movilidad de Granada y su entorno, apostando por el transporte público, la intermodalidad y la peatonalización.

El gobierno municipal está desperdiciando la ocasión para propiciar un amplio acuerdo social y político sobre un asunto de los que requieren altura de miras, visión de futuro y una perspectiva que va más allá de los límites del término municipal. No parece que vayan muy sobrados la alcaldesa y su equipo en estas cualidades. El empecinamiento en la imposición de ‘su modelo’, amparado en la legítima mayoría absoluta que tiene el Partido Popular en el ayuntamiento de la capital, es un error estratégico porque se pretende implantar sin el necesario consenso, lo que provocará una des afección con la medida y un mayor desgaste para conseguir el apoyo social necesario que requieren este tipo de actuaciones; pero es un error más grande realizarlo sin negociarlo con otros ayuntamientos porque la movilidad y la accesibilidad no pueden abordarse yendo cada municipio ‘a su bola’ ya que los vehículos se mueven por toda el área metropolitana, entrando y saliendo continuamente para desplazamientos laborales, compras u otros servicios.

Tampoco hay ‘fronteras’ para la circulación del aire y los granadinos no tenemos garantizada la mejora del aire que nos tragamos aliviando (supuestamente) el tráfico en nuestra ciudad si no se producen otros cambios en la movilidad en todo el territorio que nos rodea.

Parece por tanto que la opción de ZBE por la que se apuesta está más bien enfocada a otros objetivos distintos de mejorar la calidad del aire que respiramos, 13 veces por minuto según Gabriel Celaya (15 veces según los expertos médicos). Y el personal ya ha empezado a sospechar que, como en otras medidas que está aplicando el gobierno de la Señora Carazo, esté orientado más a ‘hacer caja’, por la recaudación de multas que a otras cosas. Lo de las multas tiene su guasa porque es la cuestión en la que coinciden muchas de las personas con las que hablo que más se nota de la vuelta del PP a la Plaza del Carmen (eso y que la Policía Nacional ha vuelto a entrar persiguiendo la corrupción, en este caso con el chanchullo de las oposiciones a Policía Local en el que está implicado el que la alcaldesa había elegido para dirigir el ‘Cuerpo’). Multas que como hemos podido escuchar por los audios filtrados están además bajo la sombra de la sospecha al haberse establecido un mecanismo opaco y un compadreo del que estaba enterada Marifrán y la concejal delegada del ramo y no han hecho nada por corregirlo.

Parece como si se les hubiera echado el tiempo encima, tras mucho tiempo inactivos y han tirado para adelante sin valorar adecuadamente el impacto socioeconómico que puede tener en una conurbación que funciona como una ciudad metropolitana con ciudadanos acostumbrados a moverse con libertad a los que se pretende cambiar sus hábitos de movilidad sin ofrecer alternativas reales, en precio y en tiempo, para los desplazamientos.

Para que la Zona de Bajas Emisiones proyectada funcionara debería haber venido acompañada de medidas de fomento del transporte público que no se han tenido en cuenta (mayor frecuencia de autobuses urbanos, líneas de conexión con otros municipios próximos como Maracena o Armilla a manera de la línea 33, puesta en marcha de una nueva línea de metro…), replanteamiento del mapa de los aparcamientos disuasorios de borde... y en definitiva, tener en cuenta esa realidad de la movilidad interurbana.

Una de las evidencias más claras de la chapuza es que la implantación de la ZBE no dispone de un mecanismo adecuado de medición del impacto y evaluación de las medidas presentadas lo que podría anular su validez o impedir que, pasado el tiempo de dos años de ‘prueba’ para comprobar su eficacia y el cumplimiento de los objetivos, nos demos cuenta de que no ha servido para nada, salvo para coser a multas a vecinos de otras localidades que vengan al médico, a la farmacia o a cualquier gestión de urgencia y no adviertan de que se ha colocado una muralla que no se ve pero con la que se choca a base de sanciones que, eso sí, con pronto pago se quedan en la mitad.

Y mira que la alcaldesa lo tenía fácil. El gobierno anterior había dejado los deberes muy avanzados, partiendo a su vez de lo que un gobierno del PP y Ciudadanos habían proyectado para buscar el máximo acuerdo posible, un modelo progresivo con diferentes ‘almendras’ que iba acompañado de aumento de la frecuencia de los autobuses y con una visión metropolitana del que carece el actual… Y lo sigue teniendo muy fácil. Basta con atender a los representantes de los municipios vecinos afectados, con escuchar a los comerciantes granadinos, a los profesionales autónomos y con responder a las alegaciones que los grupos municipales y la ciudadanía han realizado.

Para 'desfacer el entuerto' la alcaldesa solo tiene que hacer lo que decía que había que hacer cuando era consejera de Fomento del gobierno andaluz, cuando tramitaba, (sigue en tránsito), el Plan de Transporte Metropolitano del Área de Granada y apostaba por una movilidad metropolitana equilibrada. Entonces CARAzo afirmaba que la ZBE debía implementarse de forma coordinada en toda el área metropolitana, con mejoras en el transporte público y la creación de aparcamientos disuasorios. Sin embargo, la ordenanza municipal que ahora proponen rompe con esta estrategia, aplicando restricciones sin compensaciones para los municipios colindantes.

Porque no es de recibo que además del más que cuestionable fracaso en el diseño desde el punto de vista de la movilidad el modelo que se quiere aplicar es tremendamente injusto y supone un trato discriminatorio de la ciudadanía dependiendo del lugar de residencia y penalizando a las personas que no tienen su vehículo empadronado en la capital, mientras que los residentes en Granada pueden seguir contaminando simplemente por abonar el impuesto municipal de circulación. Quien contamine que pague sí pero con un criterio igualitario y no barra libre para vehículos contaminantes de la capital y restricciones y amenazas de multas para los de otros municipios.


Finalmente el gobierno municipal debe dejar de aparecer y parecer como el comercial de los aparcamientos privados y de los grandes centros comerciales que, en todo caso, deberían estar conectados con transporte público. 



domingo, 2 de marzo de 2025

Primer (y casi definitivo) ASALTO.

 El proceso de renovación en la dirección-gerencia del Parque de las Ciencias apunta en la dirección que se suponía: un traje hecho a medida. os lo cuento en mi blog de El Independiente de Granada 'Sacando punta'. Alguien tenía que contarlo (con pelos y señales)

'Primer (y casi definitivo) ASALTO' | El Independiente de Granada



Primer (y casi definitivo) ASALTO

Sacando punta

Ignacio Henares Civantos


El proceso de renovación en la dirección-gerencia del Parque de las Ciencias apunta en la dirección que se suponía: un traje hecho a medida.


Se ha publicado el acta de la reunión del Comité Calificador que dirige el proceso de selección y provisión del puesto de la dirección gerencia del Consorcio del Parque de las Ciencias, vamos el nuevo director/a del Parque que sustituye a Luis Alcalá, y pone fin a su etapa ‘gloriosa’ de casi cuatro años años (tanta gloria lleve como paz nos deja), sucesor de Ernesto Páramo, que fue su director desde la creación del Museo a mediados de los 90, y que recientemente ha sido fulminado del puesto de asesor científico, junto a dos insignes profesores universitarios como ya conté en Quo vadis?


Este Comité está presidido por Pablo Quesada Ruiz, el número 2 de la Consejería de Desarrollo Educativo y Formación Profesional, el viceconsejero, natural de Andújar y antes profesor de inglés en un instituto de Enseñanza Secundaria. Esto debe tener una gran importancia porque como descubriremos a continuación, al fin y a la postre será una clave de quien resulte ser el afortunado/a vencedor/a de este ‘limpio’ proceso selectivo.


Este Comité Calificador tiene como secretario a Luis Escobar, conocido en su casa y en el PP granadino, en el que ha ido en repetidas ocasiones en listas electorales, en puestos de no salida, aunque estuvo a punto de ser senador hace unos años. Pablo Casado, que por entonces hacía y deshacía, (antes de que lo deshicieran a él), lo descabalgó de las listas al Senado presentadas por la dirección provincial y lo pasó a la suplencia, con la mala fortuna de que cuando una carambola lo iba a aupar a la titularidad, se le chafó el plan. Cuando ya empezaba a calentar para sustituir a María José Martín, la delegada de educación actual, Pedro Sánchez disolvió las cámaras y convocó elecciones generales y se quedó compuesto y sin cargo. Una coincidencia los ha colocado de nuevo como tándem ya que la bastetana es también miembro del ‘club’ destinado a esta misión de buscar el candidato/a idóneo/a para intentar enmendar la deriva actual y la crisis de gestión y de de reputación que sufre ‘nuestro’ Parque de las Ciencias. Ahora Escobar ejerce como secretario porque da la ‘coincidencia’ de que le ha pillado como secretario general de la Delegación Territorial de Desarrollo Educativo y Formación Profesional y de Universidad, Investigación e Innovación en Granada, un cargo de libre designación de la delegada y compañera del PP. Desde la secretaría del Comité ejerce una función muy importante porque es el encargado de darle apariencia de limpieza y legalidad al proceso de selección y está siendo el artífice para allanar el camino y dar forma a una decisión tomada de antemano en altas (y lejanas) instancias políticas.


Completan este Comité otro cargo de libre designación, Carmen Pilar García Montes, coordinadora general de la Dirección General de Ordenación y Evaluación Educativa, que es inspectora de educación, (y que actúa como suplente de otro director general de la Consejería de Educación, este de Sanlúcar de Barrameda,) con ningún rastro tampoco en su currículum, ni del titular ni de la suplente, (como del resto de miembros del Comité), de relación, siquiera remota, con el puesto a seleccionar.


Finalmente hay una persona, que sí forma parte del consorcio del Parque de las Ciencias y que actúa, según el acta, de suplente del inefable director actual que ha tenido el gesto de no asistir, aunque le ha faltado vergüenza para renunciar a su participación. Esta persona, Fernando Vélez, trabaja en el área jurídica, (no se tomen al pie de la letra el verbo trabajar), parcela que se ha caracterizado por perder abundantes pleitos, porque se incumplan plazos de diferentes contratos y convocatorias y otros ‘méritos’ que requeriría un par de artículos sobre cómo la incompetencia puede servir para llegar muy alto. En este caso podemos alabar que sí tiene una gran ‘capacidad de adaptación’ pues ha sobrevivido en lo más alto del organigrama del Parque de las Ciencias, flotando como esa espuma blanca que aparece en el agua de los ríos contaminados.


En definitiva un equipo muy conjuntado (ojo, es ironía) para discernir sobre los requisitos que deben pedirse a una persona que aspire a dirigir el Parque de las Ciencias, hasta hace poco un orgullo del conjunto de la sociedad granadina, y todavía, una seña de identidad de nuestra ciudad y de toda Andalucía, con fama nacional e internacional entre los equipamientos dedicados a la divulgación científica (mis escasos aunque selectos lectores habituales ya saben que yo lo bauticé como “la catedral” en este campo). Pero el crédito adquirido, poco a poco, a lo largo de los años, y labrado con el esfuerzo de muchísima gente, se está agotando a una vertiginosa velocidad.


Volvamos a los resultados del Acta de la primera reunión constitutiva de este Comité Calificador y a su informe de preselección que se puede consultar AQUÍ. En este documento se incluye el listado provisional de personas candidatas admitidas que cumplen los requisitos mínimos, y el listado provisional de personas candidatas excluidas, en el que se señalan expresamente las causas de exclusión. Pues bien, ¡sorpresa!: en este primer ASALTO ya se han cargado a todas las personas que, imagino con gran ilusión pero ilusas, aspiraban al puesto y sólo ha pasado el corte una única persona de la por ahora solo se han publicado las iniciales.


Por ahora podemos deducir dos cosas de este proceso de selección:


1. Muchísima gente que podría aspirar legítimamente a la dirección gerencia del Parque de las Ciencias no se ha presentado en esta ocasión, (entre los que me incluyo y ahora comprenderán bien los que quisieron animarme a concurrir por qué no he participado), porque no han querido actuar en esta pantomima y darle carta de limpieza y de transparencia a un proceso en el que se sabe de antemano que ‘tiene bicho’ (o bicha). El número de participantes, para lo atractivo del puesto, es muy bajo y ello indica que no se ha hecho una buena publicidad de la convocatoria y/o que no se ha querido participar en este paripé de concurso selectivo.


2. Que en la selección el, aparentemente accesorio, requisito del inglés del que algunos se reían se ha convertido en determinante frente a otras cualidades, competencias directivas, experiencia, curriculum vitae… de los aspirantes que cualquiera podría pensar que tienen más importancia para dirigir el Consorcio que tener un B2 de inglés que, por otra parte, tampoco es que sea la hostia en el dominio del idioma de Shakespeare y además conozco a muchas personas que no tienen este titulillo y lo hablan y escriben mucho mejor que la mayoría de los que lo poseen.


El caso es que sólo una persona que responde a las siglas APO, pronto conoceremos su identidad, ha superado esta preselección y ahora, una vez baremados los méritos alegados, sin competencia, podrá pasar a la siguiente fase que consiste en una entrevista presencial en la que presentará su plan de gestión y con toda probabilidad será nombrada director/a gerente del Parque de las Ciencias con la misión de reconducir el rumbo, ahora descarriado, de esta institución o no sabemos si por el contrario tendrá el encargo de ahondar en su ‘desgranidinización y como algunos sospechan en la dilución de su protagonismo andaluz y en el avance hacia su privatización.


Cabe otra posibilidad y es que la plaza quede desierta por ahora y tenga que convocarse de nuevo por lo que tendríamos que tragarnos unos meses más al director actual y principal manijero de la lamentable situación de la gestión del Parque de las Ciencias. No sé que es peor pero eso explicaría el sentido de la modificación del organigrama realizado hace poco cuando la persona que ejercía la vicedirección fue apartada de esta responsabilidad para impedir que ocupara, siquiera en funciones este puesto y tuviera acceso y conocimiento del proceso.


Nota. No me pregunten por qué no se han publicado los nombres y apellidos completos. He repasado la Ley de Protección de Datos y la Ley de Procedimiento Administrativo Común y no he encontrado justificación alguna, ya que lo que se prohíbe es el uso conjunto de la identificación personal con el número del DNI completo. En todo caso, en el anterior proceso selectivo, con la misma normativa de aplicación, se publicaron los nombres y apellidos completos de todos los aspirantes. Se entiende que una persona que participa en un concurso público para acceder a un puesto público ha dado su consentimiento expreso para que sus datos sean públicos, porque si no vaya pollas de concurso público y transparente.


lunes, 13 de enero de 2025

Quo vadis, Parque de las Ciencias?

De nuevo escribo sobre el Parque de las Ciencias. Durante mucho tiempo escribía para felicitar los cumpleaños, destacando en ese sentido el reportaje que realicé en Granada Hoy en el vigésimo aniversario, con tres páginas en papel más entradilla en la portada, que en la edición digital podéis leer en los siguientes enlaces:

Parque de las Ciencias, 20 años creciendo

Claves del éxito

y que podéis ver aquí:  El Blog de Ignacio Henares: Parque de las Ciencias: 20 años creciendo.






Hace 3 años y medio, me parece ya una eternidad, al inicio de una nueva etapa,  tras la salida como director de Ernesto Páramo, 'ofrecí' públicamente unas ideas para afrontar el futuro, al haber quedado fuera del 'concurso de méritos' para optar a la gerencia.  Sabía por mis conversaciones con muchas personas, de dentro y de fuera del Parque, que se encontraba en un momento crítico pero no imaginaba la deriva que iba a tomar después y que nos ha conducido al polémico momento actual. También Granada Hoy me brindó esa oportunidad y me salió este artículo:  Apuntes para el futuro del Parque de las Ciencias de Granada. No tuvo mucho eco en los nuevos gestores y responsables públicos. 




Hace ya casi un año hubo una movilización ciudadana para defender el Parque de las Ciencias, que retomó aquél momento de diciembre  de 2019 en el que se produjo el abrazo simbólico de la sociedad granadina a este referente nacional e internacional de la divulgación científica. Yo contribuí con un artículo que, más que escribir, vomité ya que estaba especialmente enfadado y molesto por el ataque y desprecio que se estaba haciendo a nuestro Museo de la Ciencia. Hasta el título me salió fuerte: '¡Basta ya, ni pollas!' | El Independiente de Granada  

Ahora vuelvo a la carga con mi particular análisis de por qué hemos llegado a la situación actual y quiénes son los responsables para intentar contribuir a la justa y necesaria movilización de los 'amigos del Parque de las Ciencias' que somos la inmensa mayoría de la sociedad granadina. 

'Quo vadis?' | El Independiente de Granada


Quo vadis?

Sacando punta.

Ignacio Henares Civantos


El Parque de las Ciencias carece actualmente de un Plan Estratégico y necesita la recomposición de la alianza social e institucional para poder despejar su futuro. Las últimas decisiones nos alejan cada vez más de definir y aclarar hacia dónde va este importante equipamiento educativo, cultural y turístico para Granada.


En los últimos días el Parque de las Ciencias, catedral de la divulgación científica del sur de Europa, (tengo el copyright de esta expresión que utilicé públicamente por primera vez hace más de 20 años y he repetido en diferentes ocasiones en distintos artículos y conferencias), está siendo noticia desgraciadamente por una ‘mala prensa’ que nada tiene que ver con los objetivos y actividades de este equipamiento y que rompen con una tradición que lo había acompañado desde hace (casi) 30 años, en los que el Parque (casi) siempre aportaba nuevas y buenas noticias.


Conozco muy bien su historia y fui protagonista, en vivo y en directo, de su génesis. El día de su apertura oficial al público fui el primero en pasar la bóveda del área ‘Biosfera’, junto a Ernesto Páramo, ya director del Parque, acompañando a Jesús Quero, alcalde de Granada en aquel momento y uno de los principales actores que propiciaron su construcción, y a la por entonces consejera de Educación y Ciencia de la Junta de Andalucía, que asistía a aquella solemne inauguración. Era el 8 de mayo de 1995, que durante muchos años se conmemoró con un “día de puertas abiertas”, que en los últimos años se ha pasado al Día de Andalucía. Los reporteros gráficos de los medios de comunicación granadinos presentes en aquél remoto día me enviaron fotografías del dulce momento.


La presencia del gobierno andaluz no era una casualidad ni meramente protocolaria. La especial invitación se debía a que por aquellos días estábamos preparando desde el ayuntamiento de Granada los estatutos del Consorcio y cerrando el modelo de gestión que, tras algunos retoques posteriores, ha servido para colocar al Parque de las Ciencias como uno de los referentes en su materia dentro y fuera de España a la vez que una de las instituciones públicas de las que la sociedad granadina se ha sentido más orgullosa. Era una forma de implicarlos en la necesaria colaboración en la gestión futura de la Junta, conscientes de la dimensión que pretendíamos y que pronto se alcanzó. En este punto fue especialmente determinante la influencia de Manuel Pezzi, consejero de Medio Ambiente y de Educación en los 90, cuya apuesta por el Parque de las Ciencias había arrancado siendo teniente de alcalde de Obras Públicas y Urbanismo del ayuntamiento de Granada con Jesús Quero hasta su marcha al gobierno andaluz, ya con las obras bastante avanzadas del Parque de las Ciencias.


Últimamente desde ‘el Parque’ nos llegan demasiadas noticias negativas. La más reciente que nos ha deparado ha sido el despido, ‘ejecutado’ mediante burofax la semana pasada, (aunque ya se rumoreaba con anterioridad), de los tres asesores científicos. Al parecer el cañonazo iba dirigido al anterior director y las otras dos personas han sido lo que se llama víctimas colaterales. Hay que considerar, al menos, que esta medida se ha realizado “con malas artes”, si es que no hay también alguna irregularidad en la forma en la que se ‘coló’ el acuerdo en el Consejo Rector, según las manifestaciones recogidas por los asistentes a esta reunión en distintos medios de comunicación.

Las explicaciones dadas por los responsables de la Junta y el director ‘saliente’ no son satisfactorias y, ni los implicados merecen esa respuesta, ni la opinión pública puede quedar satisfecha ante esta inadecuada forma de proceder por lo que las sospechas que circulan por los mentideros de que las verdaderas razones están ocultas están más que justificadas.


Pero puestos a dimensionar en justicia esta última polémica hay que relativizar su importancia. A mí me parece lo menos relevante de los problemas que se están produciendo sobre el funcionamiento y la gestión del Parque de las Ciencias en los últimos años. La más grave quizá, y la que podrá tener peores consecuencias futuras, es el anunciado recorte en más de un millón de euros, (un uno y seis ceros), del presupuesto que la Junta de Andalucía aporta al Consorcio para el 2025. Y no he visto ni escuchado una contundente respuesta social. Pero supone que los problemas de infraestructuras denunciados, la falta de personal (que no se ha aumentado proporcionalmente al crecimiento del Parque), el evidente deterioro de las instalaciones, (con módulos que deben ser sustituidos y otros fuera de funcionamiento)... se verán agravados inexorablemente con este tijeretazo del gobierno de Moreno Bonilla que supone más del 10% del total del presupuesto con respecto a ejercicios anteriores.


Igualmente se va a resentir uno de los atractivos que deberían ser revulsivos pero que se está convirtiendo en uno de los grandes déficits actuales de la oferta de actividades del Parque de las Ciencias. La ausencia de exposiciones de gran nivel e interés está suponiendo ya un ‘atascamiento’ que priva de captar nuevos visitantes y supone una queja de los asiduos o frecuentes. Como ejemplo paradigmático de esta carencia tenemos la broma de la exposición secuela del Titanic del año pasado de la que la gente salía preguntando: ¿por dónde continúa la exposición?


En todo caso, este último incidente con el cese fulminante de los asesores científicos honorarios, ¿qué prisa había, podían haber seguido mientras sigue el que los propuso?, sí es un síntoma de lo que está ocurriendo y del ‘mal ambiente’ interno reinante que debe servir como toque de atención, para los que aún no habían advertido la deriva que acompaña al Parque de las Ciencias de Granada de un tiempo para acá, y como señal de que requiere una reacción de la sociedad granadina como la que se dio con la propuesta del ejecutivo de Moreno Bonilla de creación del Instituto Andaluz de Divulgación Educativa. Esa movilización encabezada por la Asociación de Amigos del Parque de las Ciencias sirvió para frenar el intento del gobierno andaluz de llevarse a Málaga este chiringuito de nuevo cuño. Les toca ahora de nuevo abanderar y vertebrar una respuesta ciudadana contundente y, espero, que definitiva. Yo contribuí modestamente a sacudir el avispero y fui, por lo menos, uno de los primeros en alertar con mi columna en el Independiente de Granada: '¡Basta ya, ni pollas!'


Es difícil encontrar una explicación a por qué está ocurriendo esta devaluación y adivinar por qué se está consintiendo por los responsables políticos. En conversaciones al respecto con personas que comparten este análisis y preocupación, he escuchado opiniones que señalan que esta doble circunstancia de no tener en la presidencia del Consorcio, (ni alrededor), ni en la dirección del Parque a nadie que le duela, conozca y tenga clara la importancia de esta institución y lo que supone para nuestra ciudad desde el punto de vista educativo, cultural, científico e incluso emocional. No hay nadie liderando el futuro y el Plan es que no hay planes. Se vive de la inercia y lo que han hecho los nuevos directivos es ‘okupar’ físicamente el sitio pero no ocuparse de planificar y gestionar.


Otros, por contra, piensan y temen que sí hay planes y se están desarrollando y los problemas que afloran son los síntomas que nos conducen a una mayor externalización de la gestión, dicho en román paladino, a una privatización encubierta. En este sentido las preocupantes declaraciones de los responsables de la Junta indicando que “estamos en una etapa de transición”, en la que no se sabe hacia dónde, confirmarían estas tesis.


Desde mi estrecha relación con el Parque de las Ciencias y con sus trabajadores desde su origen y durante estas tres décadas, he elaborado mi propia teoría, que sumo a los argumentos anteriores, al respecto de la crisis económica, de gestión y reputacional, que está viviendo desde hace unos años. Previamente quisiera señalar que en mi opinión, una de las razones del incuestionable éxito (de público y de crítica) de nuestro Museo de Ciencia, que ha supuesto a la vez una de sus fortalezas, ha sido que siempre tuvo un Plan, uno a corto/medio plazo y otro con visión estratégica, perfectamente alineados, que explican su evolución y crecimiento en el que se han ido acometiendo diferentes fases que estaban en la cabeza, en los planos y proyectos del equipo gestor capitaneados por el hiper-liderazgo de su director (que fue muy útil en algún momento pero al final se ha convertido en una rémora). Asociada a esta visión iba una implicación de todo el equipo (desde los principales responsables hasta ‘el último mono’) en la misión del Parque de las Ciencias, que podemos resumir en que remaban “todos a una” para convertirlo en el mejor de España. La complicidad de todos los trabajadores y el acompañamiento y respaldo de las instituciones, y de la mayoría de la sociedad granadina, han sido esenciales y decisivas en este difícil logro.


Esta visión y misión, que han sido claves para entender la historia del Parque de las Ciencias, se truncan coincidiendo con el nuevo modelo de gestión y la crisis de crecimiento derivada de la inauguración de la Cuarta Fase. Desde entonces se han ido rompiendo lazos internos y externos y se ha ido deteriorando progresivamente la gestión, desde fuera de manera aparentemente inexplicable. Y esta crisis se ha acelerado en los últimos años con dos elementos objetivos: el cambio de gobierno en Andalucía primero y después el relevo en la dirección.


La llegada del Partido Popular al gobierno de la Junta de Andalucía supuso un distanciamiento, no sé si intencionado, de estos postulados y un desprecio a ‘lo granadino’. Primero, consolidando el alejamiento de la toma de decisiones y desplazando hacia Sevilla la gestión hasta de los más nimios asuntos cotidianos. Además, desde que Moreno Bonilla es presidente, en estos últimos seis años, la cabeza del Consorcio ha estado fuera de Granada. Hasta entonces siempre había habido algún granadino o granadina ocupando este importante puesto que ejercía de puente, de defensor, de impulsor y promotor, de avalista principal... hacia dentro y hacia fuera del gobierno andaluz, de este Museo. Y lo hicieron de manera ejemplar y extraordinaria, todos y todas con gran pasión y dedicación, destinando una parte importante de su agenda a estas tareas.


Un proyecto granadino de éxito, concebido e impulsado desde lo local, convertido, por méritos propios, en una seña de identidad del conjunto de Andalucía, como consta en el propio logotipo actual (Parque de las Ciencias. Andalucía-Granada), se está convirtiendo en un problema del gobierno andaluz, (hasta los actuales dirigentes granadinos del Partido en el gobierno de la Junta, de la Diputación y del ayuntamiento lo consideran así y pasan de tomar cartas en el asunto). Y eso parece confirmarse cuando los sucesivos presidentes/as del Consorcio de los últimos años nos los han colocado desde Sevilla y todos/as han pasado con más pena que gloria. A ninguno/a le ha dolido y/o no ha sabido entender el momento que vivía esta institución y proyectar el camino a recorrer.


Por otra parte, la llegada de Luis Alcalá, al relevo de Ernesto Páramo, a la vista está, ha supuesto uno de los principales errores y herencias de su sempiterno director ya que él tuvo una gran influencia en su aterrizaje por estos lares. El todavía director, no sabemos si en funciones, interino o en prórroga, no tenía ninguna conexión anterior, ni profesional ni sentimental, con nuestro Parque de las Ciencias, y su paso por la dirección-gerencia ha ahondado más en esta brecha de conexión con la sociedad granadina y ha profundizado las grietas en la gestión del equipo humano que trabaja en el Parque de las Ciencias, a la vez que está conduciendo a una mayor precarización del empleo en las empresas que trabajan para el Consorcio. Lamento haber tenido razón en mis pre-juicios, pero hoy podemos constatar, con pesar, que del todos a una se ha pasado a que cada uno va a su bola”, (menos el director y su nuevo equipo que van a la suya). Y en el último tramo parece que se le ha encomendado una suerte de limpiar la era para la nueva etapa que se avecina. Este es uno de los lastres principales para la necesaria reconducción de la situación actual.


La salida anunciada en diferido de Luis Alcalá, en un momento crítico como es la celebración del 30 aniversario y con el consabido recorte de los presupuestos por parte de la Junta de Andalucía, me parece una irresponsabilidad, además acrecentada por la toma de decisiones que se están produciendo. Pero habrá que hacer de la necesidad virtud y construir en torno a este cambio una solución al manifiesto problema de gestión interna, económico-administrativa y de personal, que arrastra desde hace años. En honor a la verdad estos problemas son previos a la llegada del actual director para ser justos, aunque también es cierto que en los últimos tres años no han hecho más que empeorar.


De paso hay que abordar la recomposición dellazo (social) que se rompió cuando el abrazo. La restauración de la conexión del Parque de las Ciencias con nuestra sociedad, reforzando el sentimiento de identidad de los granadinos con ‘su’ Museo de la Ciencia y el orgullo de contar con este equipamiento emblemático en Granada, es una conditio sine que non, para relanzar su imagen y para afrontar los retos pendientes y futuros. Volver a ser lo que fuimos”, como dice nuestro himno, la catedral de la divulgación científica del sur de Europa. Hagámoslo, por Granada, Andalucía, España y la humanidad siguiendo con el estribillo (adaptado) de esa canción