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sábado, 7 de marzo de 2026

8M ¡No te quedes en el banquillo!

De nuevo presto mi columna, 'Sacando punta' en el Independiente de Granada, para la causa feminista. En esta ocasión creo que es necesario hacer un llamamiento especial a la participación en las actividades en torno al Día Internacional de la Mujer, por el momento que estamos viviendo, y considero que es obligado que los hombres también nos mojemos en esta causa y ayudemos a combatir bulos, a reforzar la idea de que la lucha por la igualdad nos hace a todos mejores. 

Como en otras ocasiones es de los artículos que más feedback tengo, la mayoría de los comentarios a favor pero también algunas puyas que recibo resignadamente y que siempre son un indicador de que alguien se ha leído, siquiera parcialmente mi artículo. 

8M, ¡no te quedes en el ‘banquillo’! | El Independiente de Granada



8M, ¡no te quedes en el ‘banquillo’!

Sacando punta

Ignacio Henares Civantos

Soy de los que consideran que el 8M y el 25N, que el feminismo es (también) cosa de hombres, frente a los/las que piensan que esto no va con nosotros y que hay que ceder el protagonismo a las mujeres. Estamos obligados a sumarnos a estas celebraciones reivindicativas aunque huyendo del paternalismo que la educación machista nos ha imbuido.

Este año especialmente me siento obligado, deberíamos sentirnos impelidos muchos hombres, a aprovechar simbólicamente esta fecha en el calendario, para manifestarme en la calle, en las redes, en donde se libra ahora buena parte de la batalla por la igualdad entre hombres y mujeres; siento el peligro que corre esta conquista, y otros avances sociales, que no solo debemos debemos defender, sino que debemos ampliar, desafiando los ataques de las fuerzas reaccionarias cuyos gritos y violencia quieren aparentar que son más y son superiores.

No, no es momento de dar un paso atrás, ni siquiera de colocarnos pasivamente al lado, de hacer caso a los que dicen sentirse atacados.

Este 2026 ha arrancado con unos datos que suponen una bofetada de realidad que no permite medias tintas. No podemos ignorar los resultados de las recientes encuestas sobre feminismo entre los más jóvenes ni perdernos en análisis extensos. Es alarmante ver cómo crece un sector de varones que percibe la igualdad como una amenaza a sus derechos. Hemos permitido que el discurso del odio y el bulo machista calen en las aulas, haciendo creer a nuestros hijos que el feminismo es un ataque al hombre, a los hombres.

Es momento de hacer frente abiertamente a los que dicen que no son ni machistas ni feministas como si una cosa fuera la contraria o antagonista de la otra.

Es la hora de defender que el feminismo no busca que nosotros perdamos, busca que todos ganemos en una sociedad más igualitaria, con los mismos derechos y oportunidades.

Es tiempo de pasar de la reflexión a la acción, de analizar una realidad que no nos gusta, y ponerse a trabajar para transformarla, día a día, familia a familia, en el entorno laboral, en ‘todos lo tajos’.

No podemos perdernos en debates estériles porque la realidad es tozuda y sangrienta. El incremento de casos de violencia machista y la crueldad de la violencia vicaria nos dictan que algo está fallando en la base de nuestra educación. La brecha salarial sigue siendo una anomalía democrática que, a igual trabajo, las manos que lo ejecutan cobren distinto según su género.

Debemos entender que el patriarcado también nos encorseta a nosotros en un modelo de hombre duro, insensible y competitivo que nos enferma y nos aísla. La neutralidad nos empobrece y mina la superación del modelo social que tenemos que superar.

Hay muchos hombres (y algunas mujeres) que piensan que la igualdad es un juego de suma cero, donde lo que unos pierden, otras ganan. Pero la anatomía de la igualdad nos enseña que esta balanza de equilibrio beneficia a la sociedad en su conjunto.

Si dejamos atrás la vieja masculinidad nos quitaremos el peso del pp (proveedores + protectores, lo siento pero esas son las iniciales también), nos quitaremos la represión de las emociones y el autocuidado o el miedo a no ser ‘suficientemente hombres’-

Por contra, ganaremos corresponsabilidad, salud mental y relaciones personales más auténticas y la libertad de ser quienes queramos ser.

En el ámbito familiar dejaremos atrás la paternidad ausente o de fin de semana y disfrutaremos de la crianza real y completa de nuestros hijos.

Este 8 de marzo, más que nunca, es necesario que los hombres también estemos presentes y activos. Pero ¡ojo!, no para protagonizar las fotos y videos, sino para completar y sostener el espacio común. Para escuchar, sin intermediarios, sin prejuicios, lo que nuestras compañeras, hermanas o madres tienen que decir, y para asumir que la lucha contra la violencia machista es, ante todo, una responsabilidad nuestra.

Somos nosotros quienes debemos señalar y rechazar el comentario machista en el grupo de WhatsApp, quienes debemos exigir igualdad en nuestras empresas y quienes debemos educar a nuestros hijos en el respeto absoluto.

Porque una sociedad con mujeres libres es una sociedad con hombres mejores. El feminismo es el puente hacia una humanidad más justa, y es hora de que avancemos por ese puente juntos, sin retroceder y sin mirar con una falsa nostalgia a un pasado que fue anterior pero no mejor.


miércoles, 17 de diciembre de 2025

Yo SÍ las creo

Me mojo en el asunto de las agresiones sexuales. 

Me indican en el periódico que es una de mis entradas más leídas, no sé si es el tema, el día o que lo he movido o lo han movido más desde mi comunidad de amigos (y de algún enemigo) y en general he recibido comentarios interesantes, la mayoría favorables. Me han sorprendido dos. Uno de un compañero y amigo que ha dicho, en privado, que hay que cederle el protagonismo a las mujeres y que hay mucha gente (hombres) en el PSOE que están en esta causa y en esta posición que podría parecer que mi opinión es aislada. Le he respondido que eso se soluciona con una declaración pública en la que diga: yo (también) las creo. La otra puya recibida ha sido más pública. Una mujer casi me ha acusado de intrusismo en este debate y de cómplice. Se han encargado de contestarle otras mujeres de su error.

'Yo SÍ las creo' | El Independiente de Granada




Yo SÍ las creo

SACANDO PUNTA

Ignacio Henares Civantos



Durante décadas, el acoso sexual ha sido uno de esos delitos que ocurrían a plena vista y, sin embargo, permanecían ocultos. En España, los avances legislativos, las políticas de igualdad y el debate público han ampliado el foco sobre el consentimiento, el abuso de poder y los entornos laborales y educativos, pero no han podido minar suficientemente los cimientos del patriarcado en que se asientan las conductas que lo originan. El acoso y la violencia hacia las mujeres es el resultado de un machismo estructural y sistémico, presente aún en muchos ámbitos de nuestra sociedad. Las organizaciones políticas, por desgracia, no están exentas de estos comportamientos.

En esta tesitura, en las últimas semanas, España ha vuelto a mirarse en un espejo incómodo. Las denuncias y testimonios por acoso sexual que estamos conociendo, que atraviesan todo el arco parlamentario, y a diferentes estratos sociales, han activado un reflejo casi automático en nuestra política: contener el daño, ganar tiempo y desplazar el foco. No es una reacción nueva ni exclusiva ante esta coyuntura, pero sí especialmente reveladora de la complejidad y profundidad del problema que hay que abordar.

Yo, SÍ las creo, significa comprender que este silencio histórico no es ni fue casual, sino inducido por un sistema que penaliza a quien habla y que ha pretendido, y pretende, desplazar este asunto al ámbito privado como hace con otras manifestaciones de la misma causa estructural. La presunción de inocencia no debe invalidarse, (da risa escuchar a algunos alegarla después de ver cómo se ha pisoteado este principio jurídico en el caso del fiscal general del estado), pero hay que huir del descrédito automático de las víctimas que ha sido, durante demasiado tiempo, una práctica social.

Yo, SÍ las creo, es poner en evidencia la diferencia entre la igualdad formal y la real, la brecha entre el discurso y la práctica, la (enorme) distancia que nos queda todavía por recorrer a pesar del gran trayecto realizado, lo que indica el gran hueco entre el punto de partida y el destino que anhelamos. Es curioso que estos episodios estén ocurriendo o aflorando cuando desde muchos sectores de la sociedad se intenta desprestigiar el feminismo que llaman ‘radical’, considerándolo demodé, cuando y algunos siguen negando directamente la violencia hacia las mujeres.

En la actualidad está emergiendo un pensamiento que de manera más sutil o subterránea cuestiona las políticas de igualdad recuperando en las conversaciones de bar o incluso en las mesas familiares aquello de “es que van provocando” o soltando “ya sé yo cómo ha ascendido esa”; pero lo más grave es que están encontrado eco y calor en medios y redes sociales y respaldo en determinadas capas sociales de hombres que se sienten ‘perjudicados’ por el ascenso social de la mujer y que igual que culpan al extranjero de sus problemas económicos, señalan en la diana al sexo femenino como causa de sus dificultades y su infelicidad.

A nadie debe escapársele la contribución de las fuerzas políticas más conservadoras a la siembra de estas semillas misóginas y el riego a diario de este estado de opinión. Ello nos obliga al conjunto de la sociedad a dar una respuesta contundente a este neo-machismo y a aplicar, en este nuevo escenario, las ‘lecciones aprendidas’ en la lucha por la igualdad, haciendo un gran esfuerzo pedagógico y siendo ejemplares en las organizaciones políticas progresistas.

La primera lección que quiero señalar es que la existencia de protocolos no garantiza su aplicación efectiva; la retórica feminista o institucional no inmuniza frente a la tentación de minimizar, dilatar o desacreditar cuando el denunciado pertenece al propio espacio político. Los casos mediáticos han reactivado de nuevo las mismas dudas y sospechas sobre las denunciantes que ya conocíamos: ¿por qué ahora?, ¿por qué no antes?, ¿por qué no denunció entonces?, ¿por qué siguió trabajando allí? Rara vez estas preguntas se formulan a quienes ostentan poder. Yo, SÍ las creo, responde a ese patrón con una inversión necesaria: la duda razonable no puede convertirse en una duda selectiva.

Porque estas revelaciones, no han ocurrido antes por falta de víctimas, sino por exceso de miedo, vergüenza y descrédito. Frente a esta realidad, el lema Yo, SÍ las creo, no es un acto de fe ciega ni una consigna ideológica: es una toma de posición ética y política ante una desigualdad estructural que ha silenciado sistemáticamente a las mujeres. En España, este posicionamiento ha avanzado en paralelo, aunque con tiempos y resistencias propias, a lo que supuso el movimiento Me Too en USA y en un contexto socio-político que hace más difícil afrontarlo con el necesario amplio pacto social.

En Estados Unidos, el Me Too obligó a partidos, empresas y organizaciones a asumir que la neutralidad es una forma de complicidad. En España, los casos recientes ofrecen una prueba de estrés similar: o se investiga con independencia y transparencia, o se confirma la percepción de que el poder se protege a sí mismo, sea cual sea su color político. Allí donde hay jerarquías rígidas, dependencia económica o reputacional, y culturas organizativas opacas, el acoso encuentra terreno fértil.

Defender hoy, aquí y ahora, Yo, SÍ las creo, como están haciendo muchas mujeres en el interior del PSOE, en el conjunto del feminismo, (y debieran hacer también muchos hombres socialistas), no es una consigna cómoda ni una pose moral. Es una posición difícil porque obliga a señalar responsabilidades políticas concretas. Obliga a decir que, cuando surgen denuncias que afectan a cargos, asesores o entornos de poder, no basta con comunicados genéricos ni con apelaciones vacías a la prudencia. Prudencia no es silencio; prudencia no es sospechar de quien denuncia mientras se protege la reputación de quien ostenta poder.

El PSOE, ha hecho bandera del feminismo hasta elevarlo a una seña de identidad pública, y puede presumir de haber impulsado, cuando no liderado, (muchas veces con otras fuerzas políticas en contra, en las Cortes, en la calle y en los tribunales), los grandes cambios legislativos y sociales en pos de la igualdad entre hombres y mujeres en todos los campos. Pero la reacción inicial, marcada por la cautela comunicativa y la gestión interna, ha transmitido un mensaje peligroso: que la prioridad era controlar el impacto político antes que garantizar una investigación rápida, independiente y transparente. Cuando el feminismo se invoca como marca pero se diluye si se producen costes internos, deja de ser una convicción y pasa a ser una etiqueta o un eslogan.

En este momento no debe importar tanto a los socialistas, lo que hagan en el PP o en otros partidos, si tienen protocolos y los activan o si se amparan en la presunción de inocencia, como escudo político; no podemos recrearnos en la comparación sino centrarnos en impedir que se intente desacreditar implícitamente a quien denuncia y no reducir el problema a un ataque partidista. Obviamente hay que asumir que los adversarios van a incluir los acosos sexuales en la desaforada estrategia de acoso y derribo del gobierno que llevan haciendo desde hace años, sin importarles realmente el sufrimiento de las víctimas, que dejan relegadas a daño colateral.

Por eso, Yo, SÍ las creo, significa tomarse las denuncias en serio desde el minuto uno, activar protocolos reales y externos, apartar cautelarmente cuando sea necesario, y comunicar con transparencia sin convertir a las víctimas en un problema de imagen. Hay, además, una responsabilidad política añadida que rara vez se menciona: el ejemplo. Si fallamos en la respuesta estamos lanzando un mensaje devastador a miles de mujeres en entornos laborales, institucionales o educativos: denunciar no compensa. Si incluso cuando el foco mediático es máximo las organizaciones dudan, minimizan o dilatan, ¿qué puede esperar quien no tiene altavoces ni respaldo?

Quienes hacen un uso partidista del acoso sexual están agravando aún más el problema. Convertirlo en munición política es otra forma de desprotección de las mujeres. Si el compromiso con las víctimas solo existe cuando sirve para erosionar al adversario, entonces no es compromiso: es oportunismo.

Defender Yo, SÍ las creo, hoy, es asumir que creer es escuchar sin prejuicios, no condenar sin pruebas; es corregir una balanza históricamente inclinada, no volcarla al otro lado.

Escribo para exigir que las denuncias se tomen en serio, que se investiguen con garantías reales y que quien denuncia no sea tratado como un problema a gestionar. Escribo porque cada reacción defensiva envía un mensaje claro a quienes aún dudan si hablar: mejor callar. Creer no es condenar. Creer es escuchar, investigar y no mirar hacia otro lado. Hay que huir de la falsa neutralidad cuando hablamos de acoso sexual y poder. He visto, he sufrido, cómo la duda siempre cae del mismo lado. He visto, he padecido, cómo la prudencia se convertía en coartada y cómo el silencio se disfrazaba de rigor.

El PSOE, el gobierno progresista, tiene que fijar la mirada en la sociedad más igualitaria que quiere seguir construyendo, reafirmando su voluntad de promover la reforma constitucional para blindar el derecho al aborto y defendiendo la abolición de la prostitución en el Congreso. Para ello necesita altas dosis de crédito que va a medirse en su respuesta política en esta crisis. Las mujeres, su protección y sus derechos, deben seguir siendo su prioridad política. Porque el PSOE sigue siendo la herramienta más poderosa para avanzar en igualdad y erradicar el machismo de nuestra sociedad.


miércoles, 22 de noviembre de 2023

25N es (también) cosa de hombres

 No es la primera (ni la última) que escribo en El Independiente sobre el 25N. En esta ocasión he arrancado mi columna con un tono poético, con el amarillo del ginkgo y el violeta del Palacio Müller de la Gran Vía, y la acabo reivindicativo, reclamando implicación, mayor implicación de los hombres en la lucha contra la violencia hacia las mujeres.

'25N es (también) cosa de hombres' | El Independiente de Granada

'25N es (también) cosa de hombres'



Los hombres somos tanto los causantes de las violencias contra las mujeres como una parte imprescindible para el fin de estas violencias"


Paseando el lunes por la tarde por Gran Vía me encuentro con el estupendo ‘maridaje’ entre el amarillo de los ginkgos y el violeta del Palacio Müller. Oigo una conversación entre transeúntes que especulan sobre las razones de la iluminación especial de la sede de la subdelegación del Gobierno. Uno de ellos acierta a decir que estamos en la semana en que las mujeres se dedican a la lucha contra la violencia hacia las mujeres, a lo que yo apostillo, al pasar, “y los hombres, también nosotros debemos sumarnos, y no sólo en estos días”. Me miran con cara de bicho raro.



La historia del 25N, como Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra las mujeres, tiene su origen en la República Dominicana. Empezó como homenaje a las hermanas, Minerva, Patria y María Teresa Mirabal. Conocidas como ‘las tres mariposas’, provenían de una familia acomodada, habían hecho carreras universitarias, estaban casadas y tenían hijos, -eran gente de bien, que dicen algunos- pero cometieron el ‘pecado’ de ser activistas políticas contra la dictadura de Leónidas Trujillo y de luchar contra la violencia de género que se ejercía en ese régimen machista y retrógrado. Sus cuerpos destrozados fueron encontrados en el interior de un vehículo en el fondo de un barranco el 25 de noviembre de 1960; unos sicarios habían ejecutado las órdenes y simularon, torpemente, un accidente.



En el Primer Encuentro Feminista de Latinoamérica y del Caribe, celebrado en 1981 en Bogotá, se decidió que el 25 de noviembre sería el día oficial para conmemorar aquellos viles asesinatos. Posteriormente, en 1993, la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó la Declaración sobre la eliminación de la violencia contra la mujer, definida como “todo acto de violencia basado en la pertenencia al sexo femenino que tenga o pueda tener como resultado un daño o sufrimiento físico, sexual o psicológico para la mujer, así como las amenazas de tales actos, la coacción o la privación arbitraria de la libertad, tanto si se producen en la vida pública como en la vida privada". Sería ya el 17 de diciembre de 1999 cuando esta jornada de reivindicación sería asumida por Naciones Unidas en la que se invitaba a los gobiernos, organizaciones internacionales y organizaciones no gubernamentales a realizar actividades para fomentar la no violencia contra la mujer el 25N.



En la actualidad, desgraciadamente, tenemos que seguir en esta batalla porque la violencia contra las mujeres y las niñas sigue siendo una de las violaciones de los derechos humanos más extendidas, persistentes y devastadoras del mundo. Algunos datos son escalofriantes. Según la ONU el 30% de las mujeres de 15 años o más han sido víctimas de violencia física o sexual al menos una vez en la vida. En nuestro país, según la última macroencuesta de violencia contra la mujer, 1 de cada 2 mujeres ha sufrido algún tipo de violencia por razón de género. Según datos del Balance de criminalidad del Ministerio del Interior, en el primer semestre de 2023 se denunciaron en España 2.307 violaciones, 1 cada 2 horas, y eso teniendo en cuenta que esto es solo la punta del iceberg ya que se calcula que solo se denuncia, ante la policía o en un juzgado, el 10% de las agresiones sexuales, bien por vergüenza, bien por miedo a no ser creída. Hay cerca de 50.000 mujeres víctimas de violencia de género que cuentan con medidas de protección policial bajo el sistema VioGen.

Deben comprender, ellos y ellas, que, llegados a este punto del camino hacia la igualdad, todavía hay mucha violencia machista y que esta no es más que una de las afloraciones del problema de la desigualdad de la estructura patriarcal de nuestra sociedad y de la resistencia a soltar privilegios, por lo que aún nos queda un largo trecho, aquí en España, y en todo el planeta

La violencia contra las mujeres es ‘cosa de hombres’ en el sentido que se utilizaba en una rancia campaña publicitaria de una bebida alcohólica en los años 70, que entonces podría haberse redondeado con el calificativo de “un licor español muy español”. Pero el asunto de la lucha contra esa violencia hacia las mujeres que protagonizan principalmente las mujeres es, también, debe serlo cada vez más, ‘Cosa de Hombres’. Hombres que son conscientes del origen de esa violencia y que se comprometen en su erradicación con un cambio de mentalidad, con unas nuevas masculinidades para una nueva sociedad más igualitaria. Hombres que entienden que la violencia contra las mujeres, lejos de ser superficial o individualizable, forma parte de todo un sistema, el patriarcal, que hunde sus raíces en lo más profundo de nuestra historia y que a lo largo de siglos ha mantenido la desigualdad de las mujeres como forma de dominación, explotación y subordinación.

Por estas razones hay que afirmar no sólo que “aún es tiempo de feminismo”, como reclaman con razón muchas mujeres, sino que quizás ahora más que nunca, es el momento de no flaquear porque no sólo queda mucha tarea por hacer, sino que además hay nubes negras, muy negras, de involucionismo amenazando en el cielo

A menudo escucho a mi alrededor comentarios sobre la superación de esos problemas de la desigualdad entre hombres y mujeres y sobre la innecesariedad del feminismo, aduciendo que ya se ha conquistado la igualdad ‘formal’ y ya ‘el tiempo’ irá poniendo a cada cual en su lugar según sus capacidades y sus méritos. Este discurso neomachista ha calado también en muchas mujeres que parecen inconscientes, o sin-conciencia de género, que deben desconocer que en todo caso estos importantes avances logrados, no se han producido de manera natural y automática, sino que son fruto de años de lucha del movimiento feminista, de miles de mujeres. Deben comprender, ellos y ellas, que, llegados a este punto del camino hacia la igualdad, todavía hay mucha violencia machista y que esta no es más que una de las afloraciones del problema de la desigualdad de la estructura patriarcal de nuestra sociedad y de la resistencia a soltar privilegios, por lo que aún nos queda un largo trecho, aquí en España, y en todo el planeta.



Por estas razones hay que afirmar no sólo que “aún es tiempo de feminismo”, como reclaman con razón muchas mujeres, sino que quizás ahora más que nunca, es el momento de no flaquear porque no sólo queda mucha tarea por hacer, sino que además hay nubes negras, muy negras, de involucionismo amenazando en el cielo.


Con el objetivo de implicar a esos hombres conscientes y comprometidos con los objetivos del feminismo, hace ahora una década, desde el PSOE de la ciudad se lleva a cabo una iniciativa que bajo el título de: “25N Es Cosa de Hombres” busca establecer lazos entre los granadinos para luchar contra la lacra que supone la Violencia de Género". Se trata de una lectura pública, que en esta ocasión se celebrará el viernes 24 por la tarde en el Cuarto Real de Santo Domingo, de textos feministas (literarios, filosóficos, pedagógicos, legales) por parte de hombres, pertenecientes a las diferentes esferas que componen la sociedad granadina. Es un acto más de los que esta semana se celebran como antesala y pre-calentamiento de la manifestación del próximo sábado, pero es un acto a la vez diferente porque pretende que los hombres nos involucremos activamente en una causa en la que toda la sociedad tiene que ser cómplice.



Este año el 25N llega a España marcado por dos fuerzas enfrentadas. Por un lado, la llegada, tras las elecciones autonómicas y municipales de mayo, de gobiernos regionales y en muchos ayuntamientos tras los acuerdos entre la derecha y la ultraderecha, que están suponiendo un paso atrás en las conquistas sociales en el campo de la igualdad con medidas que van, desde la eliminación de las consejerías o concejalías de Igualdad, hasta el intento de negación de la violencia machista o su dilución dentro de la violencia intrafamiliar. Desde entonces se repiten vergonzosas declaraciones de responsables públicos… Se da la paradoja de que la seguridad de las mujeres frente a la violencia de género queda en muchos lugares bajo la dependencia, precisamente, de quienes niegan su existencia.



En contraposición, la agresión sexual sufrida por Jenny Hermoso, la jugadora de la selección española de fútbol, por Luis Rubiales, expresidente de la Federación Española de Fútbol, ha supuesto un revulsivo feminista, más allá del fútbol y más allá del deporte, en torno al #SeAcabó, que se ha convertido en una derivada rojigualda y en castellano del famoso mundialmente #MeToo. Algunos (y alguna), quisieron que este incidente quedara bajo la esfera de lo privado, de un asunto particular pero las mujeres han hecho que se convierta en un hecho de relevancia social y política, en una campaña cuyo objetivo debe ser la tolerancia cero ante abusos que aún forman parte de la cotidianidad y que pretenden presentar como comportamientos naturales lo que en realidad son manifestaciones propias del machismo y del patriarcado en el que se sustenta.


Igualmente, la investidura la semana pasada de Pedro Sánchez y el nuevo gobierno progresista supone un freno a esa involución, a un discurso que ha perdido los complejos para, sin disimulo, suprimir las políticas dirigidas a luchar contra la violencia hacia las mujeres y negar incluso su evidencia. La nueva ministra de Igualdad debe recomponer los lazos con todo el movimiento feminista, que ha corrido el riesgo de una peligrosa división, que permitiría abrir brechas por las que se pretenden colarse los negacionistas, los machistas a tiempo completo y a cara descubierta, y los disfrazados con el traje de yo estoy a favor de la igualdad, pero estoy en contra de que haya medidas de discriminación positiva que, dicen, “ya no son necesarias”. No les demos facilidades al enemigo, esta vez sí en género masculino, fundamentalmente.


martes, 8 de marzo de 2011

8 de marzo. Día de la Mujer


En este blog personal, a pesar de sus múltiples vicisitudes, de sus continuas reformas, cambios de tendencia, de temas, de prioridades, hay una constante que se ha venido repitiendo desde su creación: la referencia a la celebración del 8 de Marzo, Día Internacional de la Mujer (Trabajadora).

El primer año mi alusión a esta fecha quedó diluida en una entrada titulada Posible/Granada en la que escribía más sobre la Manifestación que días después tendría lugar en Madrid sobre el terrorismo organizada por la derecha extrema.

Al año siguiente ya titulé directamente “Un 8 de Marzo especial”, dada la coincidencia del Día Internacional de las Mujeres, en esa ocasión, con la jornada de reflexión de las elecciones generales (y autonómicas en Andalucía).

En el 2009 volví a escribir sobre el 8-M y encabecé Día Internacional de la Mujer y puse el acento en esa dimensión internacional y en el origen de esta celebración.

El año pasado teñí mi blog del color violeta, para darle protagonismo al color que simboliza el feminismo y la lucha por la igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres. Pero, como reflejé entonces, este día no es asunto sólo de “mujeres” sino que es un día en el que toda la sociedad debe estar involucrada.

En el año 2007, en aquella primera ocasión en que me refería al 8-M, aquella Aquella entrada acababa con tres frases:

Todo es posible en Granada
Granada se está volviendo imposible
Otra Granada es posible


Entonces, hace ya cuatro años, yo estaba enfrascado, en cuerpo y alma, en la campaña de las elecciones municipales al ayuntamiento de Granada y mi blog estaba al servicio principal de esta causa, que luego quedó tristemente frustrada (para mí y para mi querida Granada, pobre Granada, que diría el poeta) con la reelección del alcalde actual. (el granadino es el único animal político que tropieza dos, o más veces, con la misma piedra).

Hoy estas frases vuelven a cobrar sentido y espero que mi amigo Paco Cuenca las incorpore en su discurso político.

lunes, 3 de enero de 2011

Un año más... y van cuatro

El 2010 ha sido un año de transición, (como todos), en este blog personal. A la espera de alguna ayuda profesional para remodelar la forma y contenidos, he podido sobrepasar otro año más en la vida de esta “bitácora”. Y ya van cuatro y 324 entradas o posts.

En este año he ampliado mi conexión con el mundo a través de las redes sociales virtuales, (ahora que me “acusan” algun@s de mi aislamiento y de mi desaparición de la vida social real), y por eso este blog personal, que es el más antiguo, tiene que ir adaptándose a un nuevo papel compartiendo protagonismo.

Facebook se ha convertido en mi modo de comunicación más utilizado, por su inmediatez y facilidad, (sobre todo por la posibilidad de conexión con el móvil), aunque ello obliga a adaptar los mensajes a un formato más corto, más simple, menos elaborado. Aunque parezca raro siento más intimidad (casi clandestinidad) en mi blog, como si fuera mi diario, que en el feisbú, en el que, en principio sólo pueden verme “mis amigos”. El blog entonces me sirve para cuestiones más reflexionadas y documentadas que tienen la limitación (por ahora) de disponer de un portátil y cobertura a internet.

Este 2011 me propongo utilizar con mayor continuidad Twitter, ahora que empiezo a entenderlo y empiezo a captar seguidores y lugares y personas que seguir. Me gustaría que sirviera como medio de retransmisión concreta y más detallada de los lugares y acontecimientos en los que participe, que complemente a mi estado en facebook y sirva de puente con el blog.

Las interrelaciones entre blog, facebook y twiter me permitirán dar a mis seguidores un menú adaptado a los diferentes intereses de mis contactos y una posibilidad mayor de encontrar mi rastro.

BALANCE del blog en 2010

He conseguido mantener una media de dos entradas al mes, (aunque con meses en blanco y meses hiperactivos), con temas muy variados. Una media muy inferior a la de los tres años anteriores, por la razón de la multiplicación de frentes de acción/reacción de comunicación comentada, pero en algunos casos, en contraprestación, las entradas han sido enciclopédicas, especialmente largas ya que cuando me he metido a escribir, he aprovechado para hacer disertaciones sobre algún tema o bien he aprovechado para soltar algunas cosas que necesitaba para quedarme a gusto.

Las celebraciones han sido la excusa principal para hacer entradas de temas que me ocupan y preocupan, de cuestiones que me interesan y he querido que interesen a quien las haya podido leer. Desde la celebración del Año Mundial de la Biodiversidad y el Año del Tigre a la celebración del Día Mundial de los Humedales, el 28-F (día de Andalucía), el día 8 de marzo (Día Internacional de la Mujer), al Día Forestal Mundial (21 de marzo) o el Día del Agua (22 de marzo).

En un apartado parecido habría que incluir las entradas de bloguero ciberactivista como la de la jornada contra el cambio climático “La hora del planeta” o el Blog Action Day, en esta ocasión dedicado al agua.

Otro apartado especial ha sido la crónica de acontecimientos que he querido que trasciendan o dar mi punto de vista y valoración personal. Es el caso de Ahora más que nunca", en relación con el COngreso Nacional de Medio Ambiente” o de la Cumbre de cambio Climático (COP16), Adiós Cancún, Hola Durban, en los temas ambientales o las dos dedicadas al Congreso Extraordinario del PSOE de Andalucía.

Sierra Nevada, mi vocación y devoción, ha merecido varias entradas, como es “natural”. Sierra Nevada en el top ten, en el Informe de Medio Ambiente 2009.

Especial mención quiero hacer de la entrada con motivo del Re-Encuentro de mi Promoción de Biología en la celebración del 25 aniversario.

Este blog es eminentemente verde y rojo, como su amo, aunque el blanco de la paz también suele tener un importante hueco. Este 2010 he tenido ocasión también de teñir varias veces de violeta este blog especialmente con la publicación de “El escalón de cristal”, el libro de mi amiga Cristina González y con la aprobación de la reforma de la ley del aborto. Y desgraciadamente he tenido que utilizar el negro del luto, en esta ocasión por la dedicatoria a la memoria de Enrique Morente, la entrada que más ha gustado en casa.

Como siempre se quedaron muchas cosas en el “tintero”, entradas que no acabé o que no tuve oportunidad de colgar.

Finalmente quiero destacar una entrada que tendrá su curiosidad en este año 2011, un año después, cuando se haga pública una noticia que circula ya por los mentideros y que relaciona una figura grande con un lugar alto y que quiso la casualidad o el destino que yo tuviera un encuentro anticipado y escribiera sobre ella en las jornadas sobre Sostenibilidad y Solidaridad celebradas en un instituto granadino. Y no doy más pistas.

sábado, 10 de julio de 2010

El escalón de cristal

Quiso la casualidad que el día 6 de julio acabara de leer el libro “El escalón de cristal” escrito por mi amiga Cristina González Moya y que ese mismo día lo presentara públicamente a un grupo de amigos y compañeros. Y quiso el destino que la fecha coincidiera con el aniversario de la muerte de Frida Khalo, uno de los personajes que ha utilizado la autora para ilustrar la parte del libro dedicada a la lucha de las mujeres discapacitadas en la historia del feminismo en un estremecedor capítulo titulado “una cinta de seda alrededor de una bomba”.
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(he colocado esta refrescante imagen de las sandías que fueron su última creación, poco antes de su muerte, con el provocador nombre de "Viva la vida").
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Es para mí un honor inmerecido que Cristina me sitúe entre los “chicos guerreros” por la igualdad entre hombres y mujeres en el capítulo final de agradecimientos, junto a tantas mujeres que han hecho y siguen haciendo mucho por remover los obstáculos que jalonan esta lucha.

El libro merece la pena leerlo, y releerlo, para adentrarse en el “discafeminismo” ya que aporta muchas claves para comprender la discriminación múltiple desde el testimonio directo de una mujer que ha tenido que afrontarla y, sobre todo, que ha tenido muy cerca muchos casos de otras muchas mujeres discapacitadas de las que Cristina se hace portavoz.

Es curioso que Cristina luche por “hacer visible” a nuestros ojos realidades que ella ha visto “sólo” con los ojos del corazón. Cristina me ha hecho ver cosas que yo antes no había visto, o al menos, no había sido capaz de verlas con la perspectiva que ella nos ha introducido.

Tuve que hacer un esfuerzo de re-educación para saber cómo tratarla, como dirigirme a ella y como utilizar el lenguaje para comunicarme con ella de manera correcta y me vino muy bien la guía de Forges al respecto con la que nos reímos mucho.

En la presentación del libro le deseé, y aquí también lo hago, que su obra sea leída y comentada. Decía un filósofo español del siglo pasado que en España la mejor manera de esconder un secreto era “guardarlo” en un libro. Tal era la renuencia a la lectura en aquella época afortunadamente superada. Aún así, yo soy de los que opino que en nuestro país se lee desgraciadamente poco, muy poco para mi opinión y para mi afición a este placer genuinamente humano. Que en nuestro país se lea poco no es obstáculo para que algunas personas que no leen nada sean de las que más hablan y de las que creen que lo saben todo.

Uno de los objetivos pendientes de las reformas educativas es inculcar el amor a la lectura y a la crítica de los libros que yo mamé en mi casa cuando mi padre sacrificaba otras cosas en el hogar pero nunca renunció a la dotación de libros que iba incrementando en cualquier ocasión en la que podía “estirarse” el presupuesto y por eso aprovecho cualquier ocasión para criticar a los maestros que “castigan” a los alumnos con leer un libro, en lugar de premiarlos.
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Espero que mucha gente tropiece con este escalón de cristal para que sea consciente de las enormes dificultades que podríamos evitarles/evitarnos a muchas personas si sacamos a la luz esta discriminación poliédrica a la que se enfrentan las mujeres con discapacidad. Entre todos y todas podemos convertir estas escaleras en una rampa más suave, más accesible, que nos haga llegar hasta ese techo, también de cristal, que tenemos que seguir rompiendo, aunque con cuidado para que los cristales rotos no nos abran heridas que nos desangren. Sobre esto, creo que versará el próximo libro de Cristina y sobre ello me ha pedido una colaboración que ya estoy pergeñando en los ratos libres para no defraudarla ni defraudarme.


lunes, 8 de marzo de 2010

Día Internacional de la Mujer


Hoy es el “Día de la Mujer” y tiño este blog del color que hoy debe tomar protagonismo. Pero este día no es asunto de “mujeres” sino que es un día en
el que toda la sociedad debe estar involucrada.

Dedicaré un rato a hablar con mis hijas de esta celebración, provocaré el debate en el trabajo y acudiré a la Mani, como todos lo años, (con permiso del tiempo) aunque estoy convencido tanto de la necesidad de seguir celebrándola como de replantear su organización, formato y contenido.

Coloco aquí un enlace al 8 de marzo en la wikipedia para quien quiera saber el origen histórico y significado de esta celebración y el vínculo a la página de Naciones Unidas para que no olvidemos la situación de la mujer en el mundo por mucho que tengamos que luchar todavía por la igualdad entre hombres y mujeres por aquí.

domingo, 8 de marzo de 2009

Día INTERNACIONAL de la Mujer

He escuchado en muchas ocasiones que el nacimiento del Día Internacional de la Mujer, estaba vinculado al incendio ocurrido en una industria textil en Nueva York, provocado por el propio empresario y que produjo la muerte de las 129 trabajadoras declaradas en huelga que estaban encerradas en la fábrica de "Triangle Shirtwaist Company". En algún momento yo mismo creí confiado en este origen.

En realidad fue la II Conferencia Internacional de Mujeres Socialistas, reunida en Copenhague, en 1910, la que proclamó el Día Internacional de la Mujer Trabajadora, a propuesta de la dirigente comunista alemana Clara Zetkin, como una jornada de lucha por los derechos de las mujeres. La propuesta fue aprobada unánimemente por la conferencia de más de 100 mujeres procedentes de 17 países, entre ellas las tres primeras mujeres elegidas para el parlamento finés. Cuando se celebró el primer Día Internacional de la Mujer, al año siguiente, más de un millón de mujeres participó públicamente en él. Además del derecho a voto y a ocupar cargos públicos, demandaban el derecho a trabajar, a la enseñanza vocacional y el fin de la discriminación en el trabajo.

En la actualidad la igualdad entre los sexos se ha establecido como una de las prioridades de las organizaciones internacionales, habida cuenta de que las mujeres y las niñas constituyen las tres quintas partes de los mil millones de habitantes más pobres de la Tierra, de que las mujeres representan los dos tercios de los 960 millones de adultos analfabetos del planeta, y de que el 57% de los 77 millones de niños sin escolarizar en el mundo son, de hecho, niñas. El desarrollo sostenible y la causa de los derechos de la paz sólo pueden progresar a nivel mundial, regional y local, si los hombres y las mujeres gozan de posibilidades de elección y oportunidades amplias e iguales, y si pueden vivir con libertad y dignamente.

Sin duda somos uno de los países en los que más se ha avanzado en igualdad y aunque quedan muchas cosas que hacer todavía para alcanzar la igualdad real entre hombres y mujeres en España, creo que tenemos una obligación política, moral, ética de recuperar la dimensión internacional de esta celebración y mirar con ojos solidarios hacia el resto del mundo y muy especialmente a los países más pobres, hacia las mujeres sin voz.

miércoles, 26 de noviembre de 2008

Hoy, y todos los días, contra la violencia machista

Este año no he podido sumarme a la Mani contra la Violencia de Género pero quería dejar constancia de mi adhesión a la lucha contra esta lacra social. Me he puesto el lazo violeta y me lo dejo puesto porque todos los días, en todos los sitios, debemos todas y todos trabajar para erradicar la violencia hacia las mujeres.

Destaco aquí varios artículos que he leído hoy de esta maldita celebración que me gustaría que no tuviéramos que celebrar más salvo que fuera como recuerdo del año que se acabó con esta hipoteca social. El primero es el de una jueza que admiro (y esto es mucho porque a mí en este colectivo no abundan este tipo de sentimientos); el segundo es el una gran amiga a la que quiero y respeto mucho y de la que he aprendido muchas cosas pero sobre todo a ser más sensible con las personas discapacitadas. Ella tieen su blog denominada Con otra mirada que yo sigo en mi feevy. También sigo el reciente blog de Jorge Garzón, "Té con piononos" que sobre ste tema ha escrito No nos lo merecemos; Finalmente he recogido también el artículo de la senadora socialista María Escudero, una "clásica" en los temas de igualdad.

Contra la violencia sobre la mujer (Inmaculada Montalbán). El País

Las semillas de la violencia (Cristina González). IDEAL de Granada

Ellas nos necesitan (María Escudero). Granada Hoy
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viernes, 11 de julio de 2008

Denunciar es cosa de hombres

Tolerancia cero con el maltratador

Con el lema de “Cuando maltratas a una mujer, dejas de ser un hombre” el Ministerio de Igualdad que dirige la joven gaditana Bibiana Aido, ha puesto en marcha una nueva campaña, (mala señal), de concienciación sobre la violencia hacia las mujeres (mal llamada violencia doméstica porque no da cuenta de su salvajismo y porque parece referirse a un ámbito privado, particular, como eso de lavar los trapos sucios en casa, que se decía antes).

La campaña que se acaba de presentar tiene un objetivo claro: rechazar y aislar socialmente al maltratador y busca la complicidad de los hombres en el rechazo contra la violencia de género y especialmente contra los maltratadores por lo que se diferencia de anteriores campañas en las que se hacían visibles los efectos y las consecuencias de los maltratos y se ponía el acento en las señales de la violencia en las mujeres.

He utilizado la palabra hombre en el título, igual que se hace en el eslogan de la campaña, en el sentido genérico de persona, de especie, pero también en el sentido machista de la palabra. Pienso que debemos ir más de allá del objetivo planteado por la campaña. Hay que socializar este problema y hay que asumir que todos tenemos que intervenir cuando conozcamos casos de maltrato. Dicho en plata, que hay que echarle cojones y denunciar los malos tratos y enfrentarse a las situaciones próximas en nuestro entorno, y no ser cómplices silenciosos de los casos que conozcamos. Hay que salir en defensa de las mujeres, y de los niños/as, y del hombre (otra vez en sentido genérico) porque mientras no desaparezca esta lacra, esta vergüenza, no somos dignos de llamar Humanidad a nuestra sociedad.

Los hombres que matan a sus parejas o ex parejas ni están locos, ni son alcohólicos. Todo lo contrario, actúan con conciencia y muchas veces con premeditación, tal y como dejó claro un estudio realizado por el Grupo de Expertos en Violencia Doméstica y de Género del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ).

Como ha dicho el forense granadino, Miguel Lorente, recientemente nombrado delegado del Gobierno para la Violencia de Género, “en la sociedad española todavía hay demasiadas referencias culturales que tienden a minimizar las consecuencias de la violencia machista y hay mucha (demasiada) tolerancia a los aspectos de dominación, imposición, exigencia y control de una persona, y tenemos que ser intolerantes con todos estos factores".

Yo soy partidario de que se publiquen las listas de los maltratadores (y también las de los pederastas) y de que se coloquen señales para que podamos estar sobre aviso. Creo en la reinserción pero no a costa de poner en riesgo la vida ni la dignidad de las mujeres, de los niños, de nadie.




domingo, 20 de abril de 2008

Sierra Nevada, Observatorio de Cambio Global

La acción humana está provocando notables modificaciones ambientales que afectan ya a la capacidad del planeta para mantener sus procesos naturales básicos, e incluso puede llegar a afectar a su capacidad de sustentar la vida. Las evidencias, en muchos casos ya constatadas, han provocado, además de una honda preocupación entre gobernantes, la apertura de un profundo proceso de debate científico y social, ante unos pronósticos, que si bien mantienen niveles variables de incertidumbre, parecen nada halagüeños. La puesta en marcha en Sierra Nevada de un programa de seguimiento enfocado expresamente a detectar evidencias de cambio global, es un factor que constituye un soporte técnico-científico solvente que puede tener una proyección más allá de la gestión y la investigación, participando directamente en la transferencia, intercambio y debate ante esta compleja problemática que es el cambio global.

Esta semana se ha puesto de largo el Foro del Observatorio de Cambio Global de Sierra Nevada. En su inauguración, en el Parque de las Ciencias, estuvo la delegada provincial de la Consejería de Medio Ambiente, Marina Martín que recordó que según el Ecobarómetro de 2007, "el cambio climático es ya el primer problema ambiental para los andaluces" y expuso las funciones del Foro: organización y desarrollo de conferencias, reuniones, debates, publicaciones, exposiciones y otros eventos relacionados con esta problemática, contemplado con una doble dimensión; la científico-técnica, como marco para el desarrollo de una gestión adaptativa y la enfocada a la divulgación, transferencia y sensibilización. También estuvo en este acto José María Quintana, en su doble condición de presidente del Consejo de Participación del Espacio Natural Sierra Nevada y de la asociación de amigos del Parque de las Ciencias, que abogó por "la necesidad de incrementar la cultura científica de toda la ciudadanía". Y también estuvo “la Charo Pintos, mi directora general de la Red de Espacios Naturales Protegidos de Andalucía, que presidió el acto y que explicó muy bien por qué Sierra Nevada es un espacio privilegiado para el seguimiento de los procesos de cambio global y renovó públicamente el compromiso de la Consejería de Medio Ambiente con el trabajo que estamos haciendo en el parque nacional y natural de Sierra Nevada en este campo.

Tras la parte oficial el profesor Regino Zamora presentó al invitado especial para dar la conferencia inaugural de este Foro, el profesor americano Craig Allen, una primera figura internacional que disertó sobre “Decaimiento Forestal como fenómeno emergente asociado al cambio global”.

El viernes estuvimos en La Cortijuela donde tuvo lugar un “Taller de trabajo sobre gestión forestal adaptativa”, en el que estuvimos viendo experiencias de regeneración arbórea bajo matorral, naturalización y tratamientos forestales adaptativos, plan de lucha contra la procesionaria del pino...

Esta vez hemos tenido mayor repercusión mediática, como se merece esta importante iniciativa. Medio centenar de científicos analizan la mortalidad de los bosques por el cambio global en Granada Digital y en Radio Granada, Advierten de la progresiva pérdida de bosques asociada al cambio climático y El Observatorio de Sierra Nevada crea un foro permanente sobre cambio climático(Terra), Científicos de todo el mundo debaten el efecto del clima en la pérdida de bosques en Granada Hoy, Inaugurado en Granada el foro de comunicación sobre el cambio climático, en Canal Sur... y además recibí por correo electrónico en las alertas de Google sobre cambio climático, esta misma noticia, por lo que imagino que ya llegaremos a muchos rincones del mundo.
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La semana nos ha tenido muy ocupados pero todo ha salido muy bien, a pesar del mal (o buen) tiempo, (no confundir con el clima Mariano), y del poco tiempo para organizarlo todo. Al final Javier Cano, Rut y yo acabamos el viernes por la tarde, las actividades del Foro con una gala benéfica, de nuevo en el Parque de las Ciencias, con un público mayoritario de mujeres dando una charla sobre el cambio climático que nos obligó a cambiar en pocas horas de registro y pasar de un foro científico especializado a otro más divulgativo y a volver a darnos cuenta de la necesidad de informar y formar a toda la ciudadanía sobre esta importante cuestión. Me comprometí con ellas a ir a Maracena a hablar de cómo podemos luchar contra el cambio climático desde nuestras casas. Cumpliré mi promesa.

sábado, 8 de marzo de 2008

Un 8 de marzo especial

La coincidencia este año del Día Internacional de las Mujeres con la jornada de reflexión de las elecciones generales (y autonómicas en Andalucía), ha hecho que la celebración quede condicionada y enmarcada en la campaña electoral. En la web del PSOE en la Secretaría de Igualdad he encontrado el Manifiesto Avanzar o retroceder. Aquí también he encontrado y me he descargado un documento muy interesante que utilizaré en mi tarea de re-educación denominado Recetas de Mujeres para la práctica política.
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En la contraportada de El País, me he encontrado a mi amiga María Escudero, candidata al senado por Granada, con el siguiente titular "La igualdad ha llegado, al menos, a la cárcel". Y también me he detenido en el editorial: Mujeres: mirar a otro lado
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Pero este 8 de marzo lo más importante que voy a hacer es incorporar a mi blog un enlace permanente al blog Mujeres en Red en el que he encontrado este interesante video titulado "Participar es decidir".