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lunes, 30 de mayo de 2016

Del asalto a los cielos a la condena al infierno

Una nueva entrada "guerrera" en el Independiente de Granada.


Pablo Iglesias después de habernos hecho pasar por el purgatorio, abandona su asalto a los cielos y pude condenarnos al infierno de un nuevo gobierno de Rajoy. ¿Cuánta gente se quedará en el limbo?

Para leer más pincha en el siguiente enlace. Del asalto a los cielos a la condena al infierno

 

viernes, 8 de enero de 2016

Líneas verdes en lugar de rojas

Empiezo  "En mi ambiente"  el año. Columna en El Independiente de Granada con un deseo de reorientación del debate sobre la formación del nuevo gobierno que debe surgir de la nueva composición del Congreso de los Diputados tras las elecciones del 20D.


"En las próximas semanas tendrán que decidir si se lo juegan todo a una carta, la de conquistar los cielos, o seguimos en el infierno mientras ellos se quedan en el limbo".

Para leer artículo completo: Pinchar abajo.

Líneas verdes en lugar de rojas | El Independiente de Granada

miércoles, 23 de diciembre de 2015

¿Y ahora qué?



La resaca electoral ha empezado como acabó la campaña electoral: agitada, confusa e intoxicada.  El resultado de las urnas es inapelable y no puede ser reinterpretado a la medida que nos interese. Las opiniones son múltiples, casi tantas como los votos emitidos,  pero la expresión global del resultado es la que es. A mí lo que me sorprende es que haya gente que se manifieste sorprendida de los resultados. No sé en qué mundo viven o si están rodeados de tahúres expertos en jugar al póker con su cara y con sus opiniones. El resultado de las urnas no es más que la suma integrada de lo que ocurre en las familias, en los "tajos", en los barrios... con las mismas contradicciones e incertidumbres y con las mismas cosas claras que ocurre, que se vive, en estos momentos en nuestra sociedad. Podríamos decir ante esta complejidad que a mucha gente pone nerviosa, tanto por novedosa como por difícil, (tomo las palabras del noi de Poble Sec -ya mejor dicho del avi Serrat-),  que "nunca es triste la verdad, lo que no tiene es remedio".  Lo que si tiene remedio es la gestión de un resultado que en apariencia conduce a la ingobernabilidad.

Habría que asumir,  de primeras, que los electores no hemos querido aplazar la decisión sobre la formación de un gobierno y no hemos especulado con la posibilidad de unas hipotéticas segundas elecciones. El sistema electoral actual es a una vuelta y aunque yo soy partidario de su reforma (en este mismo blog lo he expresado en varias ocasiones desde hace unos años), no se puede variar las normas a mitad de partido y cuestionar el resultado, (otros sistemas no hubieran arreglado el actual panorama político), por lo que debe conducirse la estrategia a conseguir una mayoría de gobierno con suficiente estabilidad.
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Para ello lo primero que hay que hacer es dejar de hablar de "geografía política y de matemáticas" y poner sobre la mesa la agenda de la gente. Deberíamos dejar de hablar de yo soy el primero aquí y allí, tú tienes el peor resultado de la historia, yo he subido no sé cuanto en unos meses, tú has pinchado… Es momento de tomar posiciones Políticas (con mayúsculas) y abandonar posiciones electoralistas (con minúsculas).
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Para mí el resultado no permite que Rajoy pueda ser investido presidente del gobierno. Ni la aritmética ni la herencia recibida de sí mismo y de su gobierno de estos cuatro años lo permiten ya que su despotismo absolutista le ha cerrado todas las puertas posibles. Más bien el PP se ha cerrado esta posibilidad de manera voluntaria y han jugado a que esa era la mejor y la única alternativa. Para ello habían preparado un escenario para la renovación de su mandato, alargando la legislatura para aprobar unos presupuestos, maquillando los datos económicos y de empleo, ambientando con luces de Navidad y consumismo la campaña electoral… y asumiendo un ligero desgaste poder continuar su desmantelamiento del estado del Bienestar. Pero ni siquiera con el apoyo de la muleta de Albert Rivera -podíamos decir Ciudadanos pero es que hoy por hoy es más una apuesta personal que un proyecto político- le han salido las cuentas y no puede ni acercarse a la posibilidad de ser investido ni en primera ni en segunda vuelta.

Y digo que no puede ser investido porque la abstención del PSOE ni en primera ni en segunda vuelta puede valorarse como una opción seria ni coherente. Como no lo puede ni va a ser la de Pablo Iglesias. Ni la aludida situación de emergencia nacional ni las presiones de los poderes fácticos pueden conducir a este callejón sin salida.  Ello supondría dar la razón a que el sistema está agotado y no es capaz de dar solución a los problemas institucionales, no sólo que necesita reformas sino que requeriría una solución final y significaría un fracaso político total y global ante la sociedad.
Agotada esta primera posibilidad en torno al partido más votado, ni con Rajoy ni sin él ¿hay otra alternativa? Aunque ahora se ve muy difícil, más difícil desde luego lo tiene el Partido Popular, creo que los partidos de izquierda están en la obligación de explorar una solución, de apuntar soluciones al problema y no plantear problemas a la solución. Porque en España ha ganado el cambio progresista a que las cosas sigan como están, eso es lo que, con distintas visiones y versiones una mayoría de ciudadanos ha dicho que quiere.
Si yo fuera Pedro Sánchez, si fuera candidato a la presidencia del gobierno, -vaya hipótesis más alejada de la realidad me he buscado- empezaría a tomar la iniciativa en un sentido diferente al que han tomado los primeros escarceos y desafiaría a todas las fuerzas políticas en una agenda de gobierno y legislativa (nótese la separación intencionada) y obligaría a que se retrataran todos los actores políticos (nótese que aquí me refiero no sólo a los partidos y coaliciones políticas en liza).

Mi discurso  provocador se desmarcaría del ARVotómetro e iría en las líneas siguientes: 

¿Y si fijamos el objetivo en avanzar hacia la igualdad entre hombres y mujeres, en el trabajo, la política... que alcance la vida familiar?

¿Y si ponemos el centro de atención en las personas, en los mayores, los jóvenes, los desempleados... ?

¿Y si hablamos de una nueva política energética, de transición hacia las renovables e incluimos medidas de ahorro y eficiencia en la agenda?

¿Y si incluimos la lucha contra la pobreza energética y las iniciativas para evitar los desahucios como elementos centrales de un acuerdo?

¿Y si situamos en el centro del debate del próximo gobierno un Gran Pacto educativo?

¿Y si ponemos como medida fundamental para un acuerdo de gobierno la derogación de la reforma laboral?

¿Y si ponemos como primera condición para llegar a acuerdos un programa contra el cambio climático? 

Por las ideas y los programas, por el discurso durante la campaña electoral, habría una mayoría suficiente para formar un gobierno estable del cambio que pudiera llevar a cabo la contrarreforma de las reformas del PP y si faltaran unos cuantos votos no dudo que los naranjitos que tienen esa responsabilidad y esa altura de miras y sentido de Estado y que no son ni de derechas ni de izquierdas sino de centro, igual que están dispuestos a sacrificarse por el interés general en un sentido podían hacerlo hacia el otro y España les reconocería su gesto en el futuro. Aparte del discurso de los platós y del marketing electoral, más allá de las poses y de lo de la nueva y la vieja política, lo de la casta, los emergentes y toda esa palabrería con fecha de caducidad,  yo no veo diferencias abismales entre el supuesto asalto a los cielos de Podemos et al y la presunta gestión pisando en el suelo que propone Pedro Sánchez.
 
Este debate ha estado siempre latiendo, residiendo, en la izquierda española aunque más concentrado en una fuerza hasta ahora hegemónica, el PSOE que vive con dos almas, y una segunda fuerza pequeña pero influyente políticamente, en sus diferentes versiones: los ‘comunistas’ Izquierda Unida o la Izquierda Plural. Porque, ¿qué es lo que proponen las fuerzas de izquierda ‘auténticas’, si asumimos que han superado ya la fase infantil bolivariana y se aprestan a distanciarse de la adolescente solución a la griega? Pues les queda recomponer el Estado del Bienestar, actualizado, modernizado, si se quiere, que fue posible con gobiernos socialistas, y la regeneración de la política, sobre todo con la lucha contra la corrupción institucionalizada y en este asunto, el actual líder socialista tiene las manos limpias y no puede considerarse un obstáculo por parte de los podemitas. 

¿Es posible para PODEMOS avanzar en este país, en este momento junto a un PSOE renovado, con un líder legitimado por haber ganado con el voto directo en primarias de las bases socialistas o piensan “el Coletas y los suyos” que su conquista es a todo o nada, no sólo contra el PSOE sino sin el PSOE?

En esta ocasión, hace unos días, los españoles, con todos los matices geográficos que se quiera,  con todas las asimetrías que se consideren,  han dicho que el cambio debe ser con el PSOE, incluso han dicho más, con el PSOE en primer lugar, a pesar de las condiciones tan difíciles en las que ha jugado esta partida. Pero la respuesta a esta pregunta anterior la tienen en su tejado los “En Común” y pueden evadirla amparándose en cuestiones como que lo primero es el derecho a decidir y la arquitectura del Estado, sabiendo no sólo que esa vía es estrecha y lenta frente al AVE de la formación del gobierno y que además no avanza con el bloqueo del Partido Popular.  

Puede que en el camino que yo dibujo haya más obstáculos de los que yo he señalado y más intereses partidistas y estrategias paralelas en juego pero en todo caso con esta oferta de cambio de progreso ya habríamos adelantado bastante para iniciar la carrera, si estuviéramos abocados a devolverle la palabra y la papeleta a los ciudadanos, y al menos estaríamos mejor informados de que ocurriría con nuestro voto, de cómo sería utilizado, en esas nuevas elecciones.

viernes, 2 de mayo de 2014

El PSOE cumple 135 años desde sus fundación

"Sois socialistas no para amar en silencio vuestras ideas ni para recrearos con su grandeza y con el espíritu de justicia que las anima, sino para llevarlas a todas partes" (Pablo Iglesias)

El Partido Socialista se fundó clandestinamente en Madrid, el 2 de mayo de 1879, en torno a un reducido número de intelectuales (principalmente médicos) y obreros, (fundamentalmente tipógrafos como su gran promotor Pablo Iglesias).Se cumple por tanto hoy el 135 aniversario de aquella primera Asamblea. 

Recuerdo con facilidad siempre el número de años porque yo me afilié en 1979, siendo secretario general Felipe González, en torno a la campaña realizada por el PSOE de "100 años de honradez" por lo que el "pico" son los años que llevo ya militando en la familia socialista (me sigo sintiendo también de las Juventudes y soy ugetista). Treinta y cinco haré este año a la vuelta del verano. Yo siempre he seguido una máxima de "el abuelo" leída en el libro que se editó en torno a esa referida campaña: "No sólo hacen adeptos los partidos con sus doctrinas, sino con los buenos ejemplos y la recta conducta de sus hombres". 

Haciendo balance de aquellos momentos iniciales de mi primera etapa militante con mi juventud, mi ilusión, y  máximas aspiraciones de "cambio", aquél exitoso eslogan del 1982 y comparándolo con mi diferente militancia actual ("de joven promesa a vieja gloria"), creo que lo más daño hace a la Política en general y a los partidos en particular, no son los errores cometidos en la gestión que los ciudadanos suelen incluso comprender y hasta perdonar, sino el comportamiento negativo de sus dirigentes y la corrupción, (esa mancha sí que es persistente y difícil de borrar).

Ha cambiado mucho el Partido en estos años, en los 135 (y en mis 35), y ha cambiado mucho la España en la que se fundó y la de hoy . (Y yo también he cambiado bastante). El PSOE ha contribuido mucho a la sociedad actual. A mí me gustaría una sociedad más justa, más solidaria, más igualitaria, más democrática. Pero me siento orgulloso de que lo que ahora decimos que queremos defender, como ayer 1 de mayo, "un empleo digno, la sanidad y educación universal y gratuita, las conquistas sociales, las libertades y derechos..." han sido lideradas por gobiernos socialistas. 

He discutido mucho con gente que entonces negaba que fueran grandes avances y ahora quieren restar protagonismo a los que las impulsamos y desarrollamos (con frecuencia teniendo en contra a la derecha política y social), pero la realidad es que la Historia está ahí y los errores y desaciertos cometidos  no pueden empañar todo el cristal como para no reconocer que los socialistas españoles han tenido un gran protagonismo en que la España que salió del túnel de la dictadura franquista sea hoy mucho mejor política, social y moralmente que la actual, a pesar de todos los pesares, incluida la coyuntura económica en la que caýó el país estando los socialistas, con Zapatero a la cabeza, en el gobierno de la Nación.

A lo largo de estos años hemos ido cambiando de signos, de logos, de imágenes corporativas, intentando adaptarnos a los nuevos tiempos, a las nuevas técnicas y modas, pero hay una esencia inmutable, unos principios y valores permanentes que no debemos perder porque son el Norte, la guía que debe movernos. 

Hoy es nuestro cumpleaños y vivimos un momento de transición hasta la celebración de las primarias para elegir candidato a la presidencia del gobierno, liderado por Rubalcaba, al que la historia del partido le dedicará una gran página por su contribución y "sacrificio". Quería celebrarlo con una reflexión que es también un deseo para el próximo reto electoral. 

El PSOE de hoy tiene por delante una enorme responsabilidad para contribuir de manera decisiva a un cambio, que debe empezar por Europa, por donde se cuecen las más importantes decisiones políticas y económicas que afectan a nuestro país. De la misma manera que nuestra sociedad actual tiene el sello de las políticas socialistas, la Europa que salió de la posguerra, que ha vivido  la etapa de mayor progreso y bienestar social y  que ha protagonizado la construcción de las instituciones europeas, tiene en la socialdemocracia su principal valedor (junto a una parte de la democracia cristiana, hoy engullida por la derecha neoliberal y diluido su protagonismo en la Unión Europea). Necesitamos recuperar el liderazgo político en Europa tanto como Europa nos necesita a nosotros. Los socialistas y socialdemócratas europeos son la única fuerza política que puede liderar un cambio de rumbo y hacer que la salida de la crisis no se lleve por delante el modelo de cohesión territorial y social que representa "la Europa de los ciudadanos" a la que aspiramos frente a la "Europa de los mercados" (especialmente financieros) que ahora reina. 

El 25 de mayo es muy importante para España y para Europa. Como demócrata lo primero que me gustaría es que hubiera un gran debate sobre el futuro y se confrontaran ideas y programas y hubiera una gran participación social reflejada en una alta afluencia a las urnas. Como socialista me gustaría que consiguiéramos un porcentaje importante de los votos en todos los países para ser actores principales de la nueva etapa. El mundo necesita que en esta sociedad, cada vez más globalizada, haya una Europa, que sirva de modelo de éxito para otros lugares del mundo. Ello requerirá de un gran pacto político en el que es importante que las fuerzas progresistas tengan ideas y músculo político para orientarlo en el sentido en el que es más importante el "desarrollo" que el crecimiento, más las personas que el euro y más lo colectivo, lo público que lo individual y privado. 

Por eso en los próximos días, en esta precampaña y campaña electoral, renovaré mi compromiso con el Partido Socialista, treinta y cinco años después y estaré activista, "movilizado", para conseguir ayudar a nuestro objetivo de representar a la mayoría de nuestra sociedad. Yo, Tú,  Mueves Europa y Europa se moverá hacia donde digamos la mayoría de los europeos. Yo empujaré para la izquierda. Yo votaré por la lista que encabeza Elena Valenciano y apoyaré la candidatura de Martin Schulz a la presidencia de la Comisión Europea.