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viernes, 29 de diciembre de 2023

Balance de la presidencia española en la Unión Europea

 



Termino el año mi colaboración periódica con el periódico digital "El Independiente de Granada" con mi particular balance del semestre de turno de la presidencia española en la Unión Europea. No he podido encontrar muchas referencias en la prensa española, atiborrada de 'polarización', la palabra del año.  Debo dar las gracias a mis amigos del Inde por dar cobertura a mis cosas a la vez que les animo a que no se rindan y sigan con esta aventura personal y periodística tan útil y necesaria. 

Balance de la presidencia española en la Unión Europea | El Independiente de Granada

Balance de la presidencia española en la Unión Europea

Sacando punta

Ignacio Henares Civantos


Algunas claves del semestre en el que España ha asumido la Presidencia del Consejo de la Unión Europea que no encontrarás en la mayoría de los medios de comunicación españoles y que sin embargo ha tenido gran eco en los internacionales.


Termina la presidencia española de turno en la Unión Europea que ‘algunillos’ se han encargado de torpedear y/o invisibilizar, en lo que yo aprecio que hay más envidia, por no haber podido impedir esta responsabilidad o por no haber podido gozar de esa oportunidad/privilegio, que verdaderas razones políticas de país, de Estado. Aunque el patriotismo de hojalata,“nos ha echado en el abandono”, el balance de la gestión del gobierno español merece que al menos lo “colmemos de algunas bendiciones”, siquiera por lo que ha supuesto para el futuro de Europa.


Hace unos días, el propio Pedro Sánchez, compareció en el Congreso de los Diputados para dar cuenta del balance del semestre en el que España ha estado al frente de la UE. Anteriormente lo había hecho ante el Pleno del Parlamento Europeo. Quizás no lo hayan visto en las teles ni hayan leído apenas al respecto. Aquí solemos estar enfrascados en la sempiterna confrontación política y en otros asuntos de ‘interés general’ como la ruptura de España, (ahora de nuevo supuestamente amenazada por la Ley de Amnistía) o el tema del terrorismo (desaparecido en España hace más de una década, gracias al conjunto de la sociedad española pero, –y esto les duele a algunos especialmente-, con un gobierno socialista al frente).


En algún mundano periódico a lo más que han podido llegar es a decir, y es literal, es que “la presidencia española del Consejo de la UE ha sido una decepción en términos de aprovechamiento de oportunidad y liderazgo, pero, a pesar de ello, un éxito claro a nivel técnico, diplomático y de resultados. Ello bastaría para concluir que, aunque los algunillos de la entradilla, instalados en el ‘cuanto peor mejor’, lo nieguen y no les haga gracia reconocerlo, España ha estado a la altura de la encomienda y ha cumplido con creces con Europa, y Pedro Sánchez, y esto sí que les corroe y les cuesta confirmar, ha reforzado su crédito y liderazgo a nivel internacional.


Por mi parte me he entretenido en consultar en medios internacionales, para apartar los problemas internos y el color del cristal del que se mira en la ‘canalla española’, y he podido extraer algunas conclusiones generales y prácticamente generalizadas al respecto de la gestión de la presidencia española, en la que se han aprobado, y este ya es un primer dato positivo, 43 expedientes relevantes y se han alcanzado importantes avances en materia legislativa y política.


Lo primero que destaca es el balance positivo que han realizado tanto la presidenta de la Comisión, Ursula Von der Leyen, como el presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, que la han calificado como un verdadero éxito. El recuerdo positivo de Ursula Von der Leyen, (incluido el regalo del pañuelo que le hizo Sumaya Abdelbi, guía oficial de la Alhambra), del éxito de la cumbre celebrada en nuestra ciudad, seguirá rindiendo créditos durante mucho tiempo. El propio comisario europeo de Justicia Didier Reynders, al que el Partido Popular quiere usar de ariete contra el gobierno español con el tema de la Ley de Amnistía, reconoció que el enmarañado traslado de este debate a Europa quizás había enturbiado el indudable balance muy positivo de la presidencia española.


Entre los ‘éxitos’ en la mayoría de los medios se destaca uno especialmente, que ha sido calificado como ‘hito histórico’: el inicio de las negociaciones para la adhesión de Ucrania y Moldavia a la UE. Este acuerdo tuvo su inicio en la visita que como presidente de turno, al principio del mandato, realizó Pedro Sánchez a Kiev para reunirse con Volodímir Zelenski. En Europa se valora la futura entrada de nuevos estados miembros no solo como una ampliación geográfica de Europa hacia el sur o hacia el este, que hará extender nuestras fronteras, sino también que nos hará más grandes en cada uno de los rincones de Europa, con más seguridad, más empleos y más prosperidad.


Europa ha avanzado en estos seis meses de manera decisiva en asuntos que significan mucho sobre el futuro de la UE y de nuestra sociedad. Uno de ellos es la aprobación del Reglamento de la Inteligencia Artificial, la primera regulación integral de esta materia en el mundo, que ayudará a impulsar el desarrollo y la adopción de esta compleja y revolucionaria tecnología, al tiempo que se evita la reproducción de sesgos, la discriminación, y el daño a las personas, protegiendo nuestros valores y nuestros derechos como europeos.


En este mandato el gobierno de España ha aprovechado para la avanzar en la consolidación del Pilar Social a escala europea, con avances notables como la puesta en marcha de la Tarjeta Europea de Discapacidad y el desarrollo de nuevas directivas para combatir la violencia contra las mujeres y la trata de seres humanos, así como la ampliación de los derechos de otros colectivos vulnerables. También se han aprobado medidas que refuerzan los derechos de los consumidores y mejoran las condiciones laborales de millones de trabajadores.


En el plano económico también se han dado pasos importantes a favor de la reforma del marco de la gobernanza económica, con nuevas reglas fiscales que reforzarán la dimensión social de nuestra política económica, dejando atrás los dogmas neoliberales y austericidas que tanto sufrimiento causaron en la anterior crisis a nuestro tejido empresarial y económico y que además se cebaron especialmente con las personas más vulnerables. Como uno de sus objetivos prioritarios, la Presidencia española ha tratado de impulsar la reindustrialización de Europa y su autonomía estratégica para garantizar la competitividad de aquellos sectores en los que ya somos punteros, e impulsar nuevas industrias de futuro que generen empleos de calidad y riqueza para nuestros ciudadanos. Como el presidente Sánchez ha señalado esta autonomía estratégica debe hacerse “con formación, innovación, más política industrial y más integración del Mercado Único, que acabe con las deslocalizaciones masivas y la dependencia ciega de las importaciones masivas”. En este sentido ha sido muy importante la aprobación de leyes para garantizar el abastecimiento de materias primas críticas y el impulso del liderazgo en las tecnologías verdes y digitales.


Esa combinación de una mayor justicia social y económica como prioridad de la Presidencia española ha llevado a pasos importantes, como los avances realizados hacia la reforma del mercado eléctrico para conseguir precios de la energía más bajos y estables, con mayor transparencia en el sistema para proteger a los ciudadanos frente a los posibles abusos de las multinacionales energéticas.


Quedan para la próxima presidencia de Bélgica numerosas e importantes tareas en este apartado como la actualización del marco financiero plurianual que se quedó a un suspiro, a falta de que la Hungría de Victor Orbán se sume al consenso alcanzado por los otros 26 estados miembros.


La presidencia española se ha cerrado con el Pacto sobre Migración y Asilo que, aunque no colma las expectativas de muchas organizaciones no gubernamentales al respecto, supone un importante avance para el conjunto de la Unión Europea en esta materia. En materia de política internacional también cabe destacar la firmeza del presidente del gobierno español censurando, con igual rotundidad, el ataque terrorista de Hamás y la petición de liberación de todos los rehenes, así como la legitimidad de la defensa del estado israelí, pero condenando simultáneamente los crímenes de guerra y el genocidio contra el pueblo palestino que está llevando a cabo el gobierno de Netanyahu.


Pero si hay algo en lo que particularmente me siento especialmente contento y orgulloso es que, a pesar de las dificultades y reticencias puestas por la familia política europea del Partido Popular, durante la presidencia española de la UE, haya salido adelante la Ley de Restauración de la Naturaleza, otra norma pionera en el mundo, para recuperar los ecosistemas degradados. En temas como la sostenibilidad y la transición ecológica además se ha dado un impulso importante a la revisión de las normas sobre Calidad del Aire y Europa ha tenido un papel importante en la COP28 de Dubái, en el que la UE, con la vicepresidenta del gobierno español al frente, se ha empleado a fondo para defender el fin de los combustibles fósiles. En este contexto, en los últimos meses se han aprobado además varios reglamentos que ayudarán a reutilizar mejor los residuos y a tener productos más duraderos, reparables y reciclables.


En definitiva que durante esta presidencia, España ha contribuido a afianzar esa Europa con la que soñamos, por la que merece la pena luchar. Una Europa que no se resigna a la lenta decadencia que preconizan aquellos que viven del miedo ante las grandes transformaciones de nuestro tiempo y se refugian en las banderas nacionales, intentando usar las desgracias internacionales sufridas en los últimos años para socavar los cimientos de la UE. Como ha afirmado la propia presidenta de la Comisión nuestro país simboliza el ideal de la construcción de una Europa fuerte y unida y “España se ha convertido en un ejemplo del alma europea”.


Si nos quitamos la camiseta de nuestros respectivos clubes españoles y nos colocamos la camiseta (roja, blanca o celeste) de la selección, podemos y debemos sentirnos orgullosos de nuestro gobierno, y del papel del presidente Pedro Sánchez, al frente de la presidencia rotatoria de la Unión Europea que termina oficialmente el mismo 31 de diciembre. Nuestra voz se escucha y se respeta como nunca antes y nuestras propuestas han forjado importantes acuerdos en base al diálogo y al consenso. Ojalá ocurra algo similar dentro de España en los próximos años. Algunos ya han demostrado que tienen voluntad y capacidad para llevarlos a cabo con diferentes países y con diferentes formaciones políticas. A ‘algunillos’ les falta demostrar voluntad, capacidad y autonomía para llevarlos a cabo. Ahora es su turno.  

domingo, 27 de diciembre de 2009

Copenhague: punto y ... seguido

Hace dos semanas que finalizó la cumbre climática de la ONU, una Conferencia celebrada en Copenhague en la que han participado 193 naciones y que se ha convertido en la reunión climática más grande e importante de la historia. Tras dos semanas de negociaciones contenciosas se cerró sin un Tratado formal y tuvo que consolarse con tomar nota del Acuerdo Express tomado por unos cuantos países a propuesta de Estados Unidos. Dicho Acuerdo entrará en vigor en 2010, y pone encima de la mesa la financiación a corto (30.000 millones de euros) y largo plazo (100.000 millones anuales a partir de 2020). Mientras, retrasa hasta enero de 2010 el establecimiento de las cifras de compromisos de reducción de emisiones de CO2 de los países ricos y las acciones voluntarias de mitigación de los países en desarrollo.

He esperado para hacer mi crónica final sobre la Cumbre del Clima celebrada en la capital danesa para poder reflexionar tranquilamente, bucear por distintos foros y sobre todo testar mis conclusiones con mis amigos y familia, con un grupo de gente menos implicada en este debate. Siempre utilizo estos puntos de apoyo para aproximarme a la verdadera percepción que llega al “común de los mortales” de estos magnos acontecimientos y temas. De esta manera busco el equilibrio entre la opinión pública y la opinión publicada a veces tan distantes y tan distintas.

Lo primero que tengo que decir es que no podemos decir que esta Cumbre haya concluido con un punto y final a pesar de las expectativas, ilusiones y esperanzas puestas en ella por miles, por millones de personas en todo el planeta. Más bien un punto y seguido aunque está por ver para dónde seguimos.

Como en los toros (ahora que está de nuevo en boga el debate sobre la “fiesta nacional”), ha habido “división de opiniones” sobre el cierre de la COP16. La Cumbre ni ha sido un éxito ni ha sido un fracaso sino todo lo contrario. Vamos que lo más proable es que quién sabe. En mi opinión todavía no se ha digerido bien el final de la Cumbre, no tanto por el resultado final, a todas luces por debajo de las expectativas de la mayoría de los participantes, como por la forma en la que se organizó y desarrolló la Cumbre y, sobre todo, por las últimas horas de negociaciones.

Todos los países echan balones fuera y se culpan unos a otros de no haber logrado un acuerdo vinculante para actuar con decisión contra el cambio climático. Barack Obama, reconoció al acabar la Cumbre que el llamado Acuerdo de Copenhague no era suficiente. “Hemos avanzado, pero sabemos que hay más por hacer”. El presidente de Estados Unidos, ha afirmado después que las personas tienen razón en estar decepcionadas por el resultado de la cumbresobre cambio climático que tuvo lugar en Copenhague, aunque ha valorado que "en vez de ver un total colapso en Copenhague, sin que se hubiese hecho nada -lo que hubiera sido un gigante retroceso-, al menos pudimos mantenernos más o menos donde estábamos y no hubo un gran paso atrás".

Los chinos están encantados de haber tenido un papel protagonista jugando como potencia mundial o como país en desarrollo según convenía. Además han querido arrimar el ascua a su sardina apuntándose al principio de "responsabilidades comunes pero diferentes". No son los responsables de la situación actual pero son la principal amenaza del futuro y su actitud obstruccionista y su juego a dos bandas es uno de los escollos más difíciles de superar para avanzar.

El barullo del final ha permitido también que el presidente venezolano, Hugo Chávez, haya sacado sus extraordinarias dotes de demagogo y haya copado muchos titulares con frases sensacionalistas de cara a la galería. Hugo Chávez ha querido aprovechar para abanderar una posición que no le corresponde como uno de los principales países productores de petróleo. Pero la verdad es la verdad la diga Agamenón o su porquero y aunque han sido muchas las voces que lo han expresado quizás la que más ha resonado ha sido la suya al advertir que "EEUU tiene más de 750 mil millones de dólares de presupuesto militar y ha gastado más de 800 mil millones de rescate a banqueros", y ahora para salvar el planeta las cifras barajadas eran ridículas.

Entre los países europeos, Suecia calificó el acuerdo de "desastre para el medio ambiente", mientras que el primer ministro británico, Gordon Brown, dijo que fue "defectuoso y caótico". En muchas de las valoraciones hay una posición política de consumo interno y en buena medida expresan los celos por el protagonismo que han tenido otros líderes políticos.La canciller alemana, Angela Merkel, por su parte ha defendido el Acuerdo describiéndolo como un primer paso que facilita medidas para actuar. Merkel ha comentado que Copenhague "es un primer paso hacia un nuevo orden climático mundial, nada más, pero tampoco nada menos”. Merkel ha señalado que "cualquiera que simplemente critica a Copenhague se dedica a hacer lo mismo que aquellos que ponen el freno en lugar de avanzar''.

Desde nuestro gobierno se ha declarado que se intentará "ensanchar al máximo el traje" del llamado Acuerdo de Copenhague, durante la presidencia española de la UE, en la que se seguirá impulsando el cumplimiento de la Estrategia Europea de Cambio Climático conocida como 20-20-20 (20 por ciento de reducción de emisiones, 20 por ciento de mejora de la eficiencia energética y 20 por ciento de energías renovables en 2020). El papel de la UE, a la que la COP16 le ha pillado en pleno proceso de cambios para adecuarse al Tratado de Lisboa, ha quedado mermado por la estrategia particular de varios líderes europeos como, más preocupados de brillar personalmente que de fortalecer la posición de la Unión Europea.

El presidente español que tuvo una breve, aunque brillante y valiente intervención en el Pleno de la Cumbre en su recta final, tiene la oportunidad durante el próximo semestre de hacer valer la posición europea, y liderar un incremento de los compromisos europeos para pasar de la estrategia 20-20-20 en 2020 a una estrategia 30-30-30 en la misma fecha.

“Tenemos que lograr unir el mundo para salvar la tierra, nuestra Tierra, en la que viven pobres demasiados y demasiado pobres, y ricos, demasiados y demasiado ricos. Pero la Tierra no pertenece a nadie, salvo al viento”. (José Luís Rodríguez Zapatero).

El secretario de la Convención de Naciones Unidas para el Cambio Climático, Yvo de Boer, ha marcado a los líderes mundiales lo que hay que hacer a partir de ahora: dejar de discutir acerca del resultado de la Cumbre de Copenhague y centrarse en cómo lograr un mejor resultado el año próximo en la Conferencia que se realizará en México a finales de noviembre. “Ahora el desafío debe consistir en convertir lo acordado políticamente en Copenhague en algo tangible, medible y verificable”.

Curiosamente han coincidido en los balances más negativos y en los discursos más feroces desde los dos polos más opuestos en este debate. Las grandes ONGs internacionales y los sectores negacionistas han lanzado las voces más críticas sobre el resultado final aunque los primeros han mostrado su decepción por la oportunidad perdida, y a los segundos se les ha visto más arrogantes, diría que felices, y su lamento del resultado final de la Cumbre ha sonado bastante hipócrita.

La organización ambientalista Greenpeace, (cuyo presidente de España en estos momentos continúa detenido en Copenhague por irrumpir en la cena de gala ofrecida por la reina danesa), lamentó el día de la clausura que había sido un “día negro” para la Humanidad, porque los gobernantes tuvieron en sus manos cambiar el futuro del mundo y sólo aprobaron una resolución “llena de vacíos”.

Los think tanks neoliberales lo han celebrado con champán y no voy a hacer más propaganda de sus boutades en mi blog que ya tienen bastantes lugares en los que expresarse y demasiados “liberados” desparramando sus diagnósticos y recetas. Un ejemplo de cómo se ha vivido la Cumbre de Copenhague en esa Banda (perdón quería decir en ese bando): no había transcurrido una hora desde que Obama efectuó su discurso en la sesión matinal de la COP-15 cuando varios diputados estadounidenses del Partido Republicano celebraron una conferencia de prensa para negar que el cambio climático fuera causado por emisiones de combustibles fósiles, o sea del petróleo, el carbón y el gas natural. Las conclusiones del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) y de decenas de academias científicas de todo el mundo son sospechosas, agregaron los legisladores, ninguno de ellos científicos y todos procedentes de estados con poderosos intereses en el sector automotor o de combustibles fósiles (toma del frasco Carrasco).

He de confesar que personalmente esperaba de Copenhague un acuerdo ambicioso, justo y jurídicamente vinculante, lo que se conoce como un Pacto "FAB", en la jerga de las organizaciones internacionales: justo (fair), ambicioso (ambitious) y vinculante (binding). Un pacto que supusiera un compromiso de mitigación de gases de al menos el 40% para el 2020, y un compromiso por parte de los países desarrollados de transferencia de recursos financieros y tecnologías para la adaptación de los países pobres más vulnerables al cambio climático y para reforzar su crecimiento económico desde un planteamiento de desarrollo sostenible. Se hablaba de un compromiso de 130 mil millones de euros anuales para los países del Sur en el 2020. Desde esta expectativa, evidentemente no se han cumplido los objetivos principales de la cumbre de Copenhague y se ha fracasado.

El Acuerdo de Copenhague sin embargo, reconoce algunos elementos destacables en el proceso de diálogo mundial sobre el medio ambiente y el calentamiento del planeta. Se ha asumido el criterio de la comunidad científica de no sobrepasar el aumento de temperatura en 2º C de media mundial, para no llegar a una situación de cambios bruscos e irreversibles en los ecosistemas del planeta. Se ha avalado la propuesta científica de una disminución de gases de al menos el 80% para el 2050, aunque no se han puesto medios para lograrlo. Se ha reconocido la necesidad por parte de los países menos desarrollados, de recibir fondos económicos adecuados, previsibles y permanentes, así como apoyo tecnológico. Incluso ha habido un compromiso de ofrecer 30 mil millones de dólares a estos países en los próximos tres años, lo cual es un paso en la buena dirección, aunque muy por debajo de las necesidades reales. En este sentido podemos decir que en Copenhague ha habido también éxitos parciales. Pero mientras todas estas manifestaciones de buena voluntad no se enmarquen en un acuerdo con objetivos concretos para cada país y dentro de un marco jurídico vinculante, corren el peligro de no ser más que eso, buenas palabras que se lleva el viento del que hablaba Zapatero, en clara alusión al famoso mensaje del indio americano Noah Seattle que tantos años presidió la pared de mi cuarto.

Yo ceo que hemos avanzado mucho desde el lejano Bali pero nos queda mucha distancia hasta llegar a Méjico, penúltima oportunidad antes de que expiren los acuerdos de Kyoto. Entretanto debemos ir entendiendo mejor que el cambio climático de origen antropogénico es un fenómeno causado por nuestro modelo de desarrollo, basado en el uso de energías fósiles contaminantes, y en un modelo económico que se sustenta en la explotación de los recursos naturales como un stock sin límites y en una sociedad de consumo que no se rige por la necesidad, sino por el lucro, en la que importa más el poder y el tener que el ser y compartir.

El estilo de vida promovido por este modelo de desarrollo es insostenible. El mundo no tiene capacidad para satisfacer esta demanda, ni en el presente (más de mil millones de personas pasan hambre en el mundo) ni en el futuro. Por tanto, hablar de cambio climático y de desarrollo sostenible, en realidad supone cuestionar nuestro propio estilo de vida y nivel de consumo. Asumir los desafíos de la sostenibilidad no solamente supone caminar hacia una manera distinta de obtener la energía que necesitamos, o de reciclar nuestra basura doméstica; implica un cambio de hábitos, costumbres, creencias y valores, que muy pocos están dispuestos a aceptar. Hay un problema de Educación antes que de Educación Ambiental. Y los políticos no han ido más lejos porque la sociedad no ha llegado todavía, en su conjunto, a comprender y a asumir que se requiere una gran transformación en la política, la economía y la sociedad que debe reunir las siguientes características según el argot de las ONGs participantes en la Cumbre:

Global. Con ciencia. Equitativa. Transformadora. Anticipatoria. Prospectiva. Participativa.


Sea cual sea nuestra valoración, el éxito o el fracaso de la Cumbre es colectivo y las consecuencias también lo serán para todos nosotros y para las generaciones venideras. Por tanto, todos podemos y debemos hacer más de ahora en adelante.

Claves del Pacto

- EMISIONES. Los países "subrayan que el cambio climático es uno de los grandes retos de nuestro tiempo" y que hay actuar para "estabilizar la concentración de gases de efecto invernadero en la atmósfera a un nivel que prevenga una interferencia antropogénica con el clima (...) por lo que el aumento en la temperatura global debería estar por debajo de dos grados centígrados". Para ello se comprometen a "cooperar para conseguir que las emisiones nacionales toquen techo lo antes posible". El acuerdo no incluye la concentración de CO2 necesaria -450 partes por millón- para ese objetivo, ni el año del máximo de emisiones, entre 2015 y 2020, según el IPCC, ni la necesidad de que las emisiones en 2050 sean la mitad que en 1990.

- PLANES NACIONALES. Los países desarrollados "se comprometen a presentar objetivos de reducción de emisiones antes del 1 de febrero de 2010". "Estas reducciones y la financiación a los países en desarrollo serán declaradas, medidas y verificadas" por la ONU.

Los países en desarrollo podrán "implantar medidas de mitigación" de emisiones que comunicarán antes de febrero de 2010. Estas acciones serán objeto de "declaración, medida y verificación nacional" y cada dos años informarán a la ONU y habrá un sistema "internacional de consulta y análisis bajo guías claramente definidas que aseguren que se respeta su soberanía nacional". Las acciones financiadas con dinero internacional estarán sujetas a la supervisión normal de la ONU.

- "Los países menos desarrollados y las pequeñas islas podrán realizar acciones voluntarias si reciben apoyo".

miércoles, 29 de abril de 2009

Este partido se juega en Europa

El empate a cero en el Camp Nou contra el Chelsea, hace que el partido decisivo se juegue en Londres el único lugar de Europa en el que el eslogan En Europa, se adelanta por la izquierda, no es válido.

El caso es que el partido se juega en Europa valía también para el partido de ida porque más europea que Barcelona no hay muchas ciudades en el viejo continente.

Pues eso que estoy liado con la Champions League y con las elecciones europeas y jugando con las palabras y las imágenes y me he descargado el video de “Este partido se juega en Europa” que une las elecciones americanas, ahora que se cumplen cien días de la toma de posesión de Barack Obama, en las que muchos nos quedamos con las ganas de poder votar (le), con las elecciones europeas del 7 de junio, en las que nadie, con derecho a participar, debiera quedarse sin votar.



Porque cada no puede creer en lo que quiera, pero vivimos en Europa, un lugar al que muchos quieren venir y por eso los que estamos aquí no debiéramos abandonarla a su suerte o a la suerte de otros, los que creen en Europa sólo como mercado pero ponen freno a la Europa de las personas, de los derechos sociales.

Y ya que estamos con las imágenes subo a mi blog un video que me ha encantado de los JUSOS alemanes que también han mirado a EEUU para hacer un paralelismo con estas elecciones y han recreado la rueda de prensa de Bush con una parodia de una comparecencia de un neoliberal.

Tú también puedes pegarle un zapaterazo,
perdón zapatazo, que este partido se juega en Europa, a los neocons.
XQ Europa somos tod@s

domingo, 21 de diciembre de 2008

UNA DE CAL Y OTRA DE ARENA

Aunque la entrada de este post pudiera evocar el título de la famosa canción de Merche, me voy a referir a la gran incertidumbre en cuanto a la lucha contra el cambio climático con la que acaba este año.

Por un lado, la XIV Conferencia de Cambio Climático (COP14, en sus siglas en inglés) que la ONU ha organizado en Poznan este mes de diciembre (Cumbre del Clima), que ha acabado con un acuerdo de mínimos y con la demostración de que la negociación en 2009 para conseguir un tratado que sustituya al Protocolo de Kioto será a cara de perro. Los 187 países reunidos en la ciudad polaca lo dejaron casi todo para el año que viene, para la nueva cumbre en diciembre próximo en Copenhague. En Bali, hace 12 meses, la cumbre se dio dos años para renovar Kioto. Ha pasado uno sin avances y ahora el plazo para alcanzar un acuerdo tan complejo parece insuficiente, según muchos delegados.

Los países ricos se han negado a aumentar las ayudas a un fondo de adaptación para los países pobres, que reaccionaron airados ante el Pleno de la Cumbre. Una vez claro que no saldrían de Poznan cifras de reducción de emisiones, los países en desarrollo, de China a Gabón, insistieron en salir con un Fondo de Adaptación con el que pagar obras (desaladoras o diques, por ejemplo) contra los impactos del calentamiento. Los países ricos cedieron sólo a medias. Aceptaron poner en marcha ese fondo en 2009 (oficialmente ya existía pero no funcionaba). Desde diferentes ámbitos se ha criticado la pérdida de esta oportunidad y se ha lamentado la falta de compromiso político de muchos representantes de los países más desarrollados.

Parece que son cuestiones ligadas a las complejas técnicas negociadoras en las que hay que integrar voluntades e intereses contrapuestos y en las que los diferentes países juegan cada uno con sus armas. Al menos se ha conseguido un avance ya que en Poznan, todos los países han hablado de reducir o limitar las emisiones de gases de efecto invernadero. La clave está en cuánto paga cada uno, en cuánto va de los ricos a los pobres. "La cumbre ha ido bien porque no hemos acordado nada", resumió en los pasillos un delegado de un gran país asiático. En Poznan ha habido palabras, bellas palabras en algunos casos; en 2009 debe haber números. Y pasar de la política a la economía es extremadamente complicado.

Por otro lado, la UE en su Cumbre de Bruselas ha comunicado que pretende reducir las emisiones un 20% en 2020 respecto a 1990. Es el plan más ambicioso del mundo para luchar contra el cambio climático, al que se ha llegado tras un acuerdo político que protege a la industria europea de la competencia desleal de otras zonas más laxas y concede exenciones especiales a los países del Este.

El acuerdo consolida el compromiso de la UE de reducir en un 20% las emisiones de gases responsables del calentamiento del planeta en el año 2020 respecto a su nivel de 1990, de reducir el consumo energético en un 20% en el horizonte del 2020 y de que el uso de energía de fuentes renovables alcance el 20% en ese mismo año.

En este caso Sarkozy quería cerrar su mandato al frente de la Unión Europea con un “éxito” y al menos desde el punto de vista mediático lo ha conseguido, aunque como todo avance en Europa es lento y diferido. El próximo semestre le toca a Polonia la presidencia de turno de la UE, con lo que es poco probable nuevos avances en la construcción europea.

El año próximo 2009 veremos si la crisis económica y financiera global tapa la amenaza del cambio climático o por si el contrario es una oportunidad para un nuevo modelo económico y energético, para un (nuevo) orden internacional.

domingo, 26 de octubre de 2008

La Tierra es redonda (casi) y el hombre viene del mono (y vuelve). PRESENTACIÓN DEL LIBRO PLANETA AZUL (NO VERDE)


Ya advertí de la que caería cuando José María Aznar presentara el libro 'Planeta azul (no verde)' del presidente checo Václav Klaus, pero mis previsiones se han quedado cortas. Las boutades soltadas por el presidente de la Fundación que alimenta ideológicamente al Partido Popular, han superado mis previsiones.

He aquí algunas perlas:

“No se deberían destinar fondos para causas científicamente cuestionables como el cambio climático en momentos de crisis económica”.
"El cambio climático es una nueva religión que condena a la hoguera en la plaza pública a aquellos que osen poner en duda sus tesis”.
"No sé si hay un cambio climático en el que es -o no- determinante la acción del hombre, pero, en cualquier caso, es un problema que quizá, o quizá no, tendrán nuestros tataranietos".
"España se encuentra ante uno de esos ciclos econoclimáticos que se suceden cada vez que un gobierno socialista llega al poder".
«El futuro es la energía limpia y segura, como la nuclear».

Václav Klaus, por su parte, manifestó que «hemos sido engañados» en este tema, ya que «no estamos asistiendo a un calentamiento global sin precedentes». A juicio del presidente checo, el calentamiento no es global ni tiene una magnitud excesiva, y, además, no se debe exclusivamente a la acción del hombre ni al aumento del CO2.

El ex presidente Aznar se ha convertido en uno de esos funestos personajes mediáticos que tienen que decir barbaridades para seguir en el candelabro; Aznar, (el que estaba seguro que había armas de destrucción masiva), ahora parece estar seguro de que miles de científicos de todo el mundo (incluidos los españoles que han investigado en nuestro páis con fondos públicos aprobados por los gobiernos presididos por el propio Aznar), están comprados, manipulados o simplemente equivocados en sus investigaciones.

Especialistas en geoquímica, paleontología, dinámica de fluidos, microbiólogos, limnólogos, oceanógrafos, más de una veintena de disciplinas científicas, que han confluido en sus conclusiones sobre el calentamiento global del planeta gracias al espectacular incremento de la emisión de gases de efecto invernadero, cuyo trabajo ha costado muchos años y millones de euros, han sido descalificados en este libro sin más argumentos, sin estudios alternativos que puedan refutar los datos constatados por todos los centros mundiales de seguimiento del cambio climático.

No consta en las crónicas periodísticas si en esta ocasión Aznar compareció con algunas copas de más (como cuando cuestionó las campañas de concienciación de la Dirección General de Tráfico haciendo apología del vino al volante) o lo dijo sobrio.

No es el ex presidente español el único incrédulo aunque resulta verdaderamente hipócrita y falto de coherencia al ser el propio Aznar el que adoptó en su momento un paquete de medidas en materia medioambiental, entre otras firmar el Protocolo de Kioto, para luchar contra el cambio climático.
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El PP sigue negando el cambio climático

Aznar ya es el pasado por lo que me parece más grave todavía es la actitud del presidente de la República checa ya que en el primer semestre del 2009 presidirá la Unión Europea, por lo que debemos ir preparándonos para lo que nos avecina. Václav Klaus, es un economista ultraliberal, admirador de las políticas de Margaret Thatcher, defensor de las privatizaciones masivas y firme creyente en la capacidad autorreguladora del libre mercado. Aunque se define como "eurorrealista", es un euroescéptico redomado para el que no existe una identidad europea, sino sólo un espacio económico común, un mercado, un lugar para el negocio.

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ALGUNAS REACCIONES:

El director de Greenpeace, Juan López de Uralde, lamenta el daño que hace Aznar al Partido Popular, ya que «al igual que el comentario de Rajoy sobre su primo», contribuye a situar al partido «fuera de los márgenes del debate político, porque estas afirmaciones equivalen a negar que el agua del mar es salada». Uralde recuerda que mientras Aznar gobernaba, el Parlamento ratificó por unanimidad el Protocolo de Kioto. «Aznar está persiguiendo su cuota de protagonismo excéntrico y con ello hace daño al PP y al debate internacional sobre el calentamiento global», reprochó. "El llamamiento de Aznar y Klaus contra los ecologistas nos hace preguntarnos si no estamos ante el lanzamiento de una nueva caza de brujas por parte de la derecha neocon. "Llevamos ya unos años escuchando precisamente que ahora los malos somos los ecologistas. En palabras de Klaus: 'los nuevos comunistas'. Y, ¿hay algo peor para un neocon que un comunista? Sí. Un ecologista. ¿Por qué? Simplemente porque reivindicamos el papel del Estado en la defensa de algo tan público, tan de todos, como es nuestro medio ambiente, el entorno en que vivimos. De verdad ¿alguien se cree a estas alturas que el mercado solo va a respetar el agua, el aire, el cielo o la tierra?", se pregunta del director de Greenpeace.


El naturalista y escritor Joaquín Araújo ha criticado duramente a Aznar "porque se sitúa en un pasado precientífico", continúa Araújo, "todo lo relacionado con las propuestas para mejorar la salud de los aires han sido sugerencias de la comunidad científica y de la acción social de grupos sin ánimo de lucro, que han sido aceptadas por casi todos los gobiernos del planeta libremente. Nada más lejos de esa otra portentosa falacia de que hay algún tipo de imposición en convenios y protocolos internacionales. Atacar a la verdad y a la democracia son contaminantes todavía más peligrosos que los gases de efecto invernadero".

Por su parte, Antonio Ruiz de Elvira, catedrático de Física de la Universidad de Alcalá de Henares, se pregunta porqué Aznar sigue rechazando la evidencia científica sobre el cambio climático, «que es como preguntar a una persona en la calle, a las 12 del mediodía, si piensa que es de día o de noche». "Aznar no debería hablar de lo que no sabe, porque queda en ridiculo. No existe la menor duda científica sobre la causa del aumento de temperaturas. Una subida de unas decimillas de grado puede dejar sin agua a España. Si no sabe de que habla, sería que mejor que se callara", afirma Ruiz de Elvira. "Los unicos que dicen algo en contra de esta evidencia son pseudocientificos que no han estudiado el clima, o economistas que ni siquiera saben lo que es una ecuacion dinámica", concluye el catedrático de Física.

El director del planetario de Pamplona, Javier Armentia, considera por su parte que Aznar "cuestiona lo que ya ni Bush cuestiona. Confunde temperie con clima, antropogénico con antropológico, churras con merinas pero, sobre todo, confunde a quien le escuche pretendiendo que los científicos del clima están casi todos vendidos a una creencia apocalíptica. En este país donde cualquiera pretende ser más listo que los científicos del cambio climático, no es extraño que un personaje como Aznar no sienta ningún reparo y hable así de lo que no sabe. Qué pena".
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Finalmente, el periodista ambiental Alfredo Merino considera que "oponerse al IPCC, en favor de las tesis de un arribista medioambiental como Klaus señala la catadura 'verde' de nuestro personaje, quien por cierto, cuando estuvo de Presidente de Gobierno español suscribió el compromiso de Kioto, aunque no hizo absolutamente nada para cumplirlo". «Admitir, en cualquier caso, que si hay un problema no será para nosotros sino para nuestros tataranietos, también nos advierte de su catadura moral», concluye Merino.

sábado, 3 de mayo de 2008

Manifiesto europeo 2009

Desde hace tiempo tengo colocado entre mis blogs favoritos un enlace directo (a través del feevy) a los posts de la Plataforma Europea Manifiesto 2009. Esta semana actúa como blogguer de la plataforma Esteban Romero que está colgando colaboraciones de los activistas españoles como Francisco Polo con "la importancia de llamarse Ernesto", Mario Perales, "necesitamos un partido socialista europeo fuerte", el propio Esteban que ha colgado un video sobre "José Borrell y el comercio justo" o la entrada que recomiendo especialmente de Natalia Reyes sobre "el color de la política".
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Aunque yo soy uno de los más flojos del pelotón, el blogguer me ha arrancado un post que hemos titulado socialismo democrático y desarrollo sostenible y además lo ha traducido y lo ha colocado en la web en inglés de esta Plataforma del Partido Socialista Europeo que aparece como Ignacio Henares: Democratic socialism and sustainable development

sábado, 15 de marzo de 2008

Un pasito más de la UE contra el cambio climático

Los dirigentes de la Unión Europea (UE) han acordado en la cumbre de primavera celebrada en Bruselas un cronograma para adoptar leyes destinadas a reducir las emisiones de gases de efecto de invernadero que tiene como fecha tope final de año. Los líderes de la UE pretenden llegar con una posición de liderazgo mundial a la conferencia de Copenhague de 2009 en la que se negociará un acuerdo que sustituya al Protocolo de Kioto tras la expiración de éste en 2012.

La legislación, que deberá aprobar el Parlamento Europeo, busca siguiendo el Plan aprobado por la Comisión Europea, cortar las emisiones en 20% parte antes del año 2020, en comparación con los niveles de 1990, que un 20% de su consumo de energía proceda de fuentes renovables para ese año, y que los biocombustibles supongan el 10% de los carburantes que se consuman en esa fecha.

El primer ministro de Eslovenia, Janez Jansa, cuyo país ocupa la presidencia de turno de la UE, dijo que "el acuerdo constituye un paso gigantesco para que la UE pueda mantener su liderazgo en la lucha contra el cambio climático", algo que muchos han exigido que ocurra antes de una serie de reuniones previstas para el próximo año con países como Estados Unidos y China, dos de los principales emisores de gases de efecto de invernadero.

Jansa dijo que, además,"la UE prestará 'atención específica' a la posible deslocalización de empresas a países con normas ambientales más laxas, que tendría un doble efecto negativo: más paro en Europa y más emisiones de efecto invernadero en otros países".

UNANIMIDAD. En sus conclusiones, los líderes europeos insisten en la necesidad de que "la transición hacia una economía segura y viable a largo plazo que produzca pocas emisiones de carbono sea compatible con el desarrollo duradero de la UE, su competitividad, su seguridad de abastecimiento y la seguridad alimentaria".
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DIFERENCIAS. Para conseguir el objetivo global, cada país tendrá que hacer un esfuerzo distinto, que se repartirá en función de las posibilidades de cada uno. Las propuestas de la Comisión Europea sobre el esfuerzo nacional de cada país han recibido bastantes críticas. Durante la cumbre, Francia y Gran Bretaña volvieron a poner sobre la mesa su idea de un Impuesto sobre el Valor Añadido, IVA medioambiental, para los productos "ecológicos", que obtendrían beneficios fiscales, una iniciativa que despierta muchas reservas.

jueves, 24 de enero de 2008

Europa tiene PLAN



La Comisión Europea ha presentado esta semana en Bruselas su Plan de Acción Energético “20-20-20” de Lucha Contra el Cambio Climático, que tiene como principal medida exigir a la industria el pago de cuotas para contaminar.


Ejes de la política comunitaria
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OBJETIVOS OBLIGATORIOS COLECTIVOS '20-20-20':

Las emisiones de gases de efecto invernadero deberán ser reducidas un 20% para 2020 con respecto a los niveles de 1990. Este objetivo podría ser llevado al 30% en caso de acuerdo mundial sobre el cambio climático.

Las energías renovables (eólica, solar, biomasa) deberán representar el 20% del consumo energético total de la Unión Europea en 2020. La UE estableció además un objetivo específico para los biocarburantes, que deberán representar por lo menos el 10% del consumo total del combustible y gasoil en el transporte.
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En cuanto a la eficacia energética, el compromiso es ahorrar un 20% del consumo total de energía para 2020 gracias a una mejor utilización de la energía en los edificios, la industria y los transportes.

EMISIONES GLOBALES:
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Cada país tiene "su" objetivo nacional obligatorio, establecido con respecto a los niveles de emisión de 2005. Los países de Europa Central, aún en fase de recuperación económica, pueden aumentar sus emisiones pero con ciertos límites. Los países ricos de la UE deberán en cambio reducir sus emisiones. Ningún país debe reducir sus emisiones en más del 20% y ninguno puede aumentarla en más del 25%.

BOLSA EUROPEA DE CO2:

Este sistema permite a las empresas intercambiar cuotas de emisiones de CO2 (también conocidas como 'permisos para contaminar'), que a partir de 2013 serán pagas para alentar a las empresas a adecuarse a las normas medioambientales de la UE. El primer sector en pagar en forma completa por esas cuotas será el de la electricidad, seguido en forma progresiva por la aviación, los productores de aluminio y amoníaco y las petroquímicas, entre otros.

ENERGÍAS RENOVABLES:

Cada Estado tiene un objetivo obligatorio de consumo para 2020 con respecto a 2005 y deberá presentar un plan nacional. Los países con poco potencial de desarrollo en este área podrán comprar cuotas en el exterior para cumplir su objetivo. La UE estableció además un objetivo específico para los biocarburantes, que deberán representar al menos el 10% del consumo total de combustible en los transportes para 2020. Sólo ciertos biocarburantes denominados "duraderos" podrán ser contabilizados en el objetivo de 2020. No deberán ser producidos con materias primas procedentes de selvas y bosques vírgenes o zonas naturales protegidas.