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domingo, 23 de noviembre de 2014

El regreso del quebrantahuesos

Dicen que "no hay quinto malo" aunque creo que el dicho se refiere al tema de las corridas de toros, y no al bicho protagonista de esta entrada. El caso es que este es mi quinto artículo en Granada Hoy que semanalmente publico sobre Sierra Nevada, alternativamente dedicado a Paraíso de Biodiversidad y Montaña de Oportunidades poniendo el acento en especies y en espacios de manera respectiva.

La noticia del primer nido de quebrantahuesos en Andalucía conocida recientemente me ha llevado a dedicar en esta ocasión "mi página" en el periódico a esta majestuosa ave con la esperanza de su regreso definitivo a las cumbres de Sierra Nevada. En él cuento de manera breve cuáles fueron las causas de su desaparición y cómo el programa de reintroducción de la especie ha conseguido que podamos ver ya con frecuencia volando ejemplares por Sierra Nevada en vuelos de exploración y dispersión y cómo soñamos ya con poder ver la formación de parejas en nuestros tajos y cortados en pocos años.




Del libro "Las Aves de Sierra Nevada"
En el artículo he evitado entrar en la polémica sobre el proyecto del teleférico desde Granada a Sierra Nevada, de la que hay en este blog varias entradas dedicadas al asunto, (basta con pinchar en la etiqueta "teleférico" para comprobarlo), pero es fácil deducir la incompatibilidad de esta infraestructura con el regreso del quebranta. Señalaré al menos que el nido histórico que aparece en la foto del artículo está situado a escasos metros del trazado del "columpio".

Detalle del ojo del quebranta "mirada de sangre y acero" según F. Umbral 


Quebrantahuesos posado en la nieve

jueves, 8 de mayo de 2008

"No hemos heredado la Tierra de nuestros padres, la tenemos prestada de nuestros hijos"


Para compensar el cabreo que arrastro desde la noticia del “asesinato” de Segura, he estado en la nueva suelta de pollos de quebrantahuesos en la Sierra de Segura. Era la primera vez que veía "en acción" a mi consejera, Cinta Castillo. Ha sido mucho más que un gesto, que en una de sus primeras intervenciones públicas, haya acudido a apoyar al equipo de la Consejería de Medio Ambiente, (con Miguel Angel Simón como alma mater a la cabeza), encargado del proyecto de reintroducción de esta especie a la cabeza, y a la Fundación Gypaetus que apoya todo el programa y desarrolla la campaña de concienciación y sensibilización.

Juan Montes, gerente de la Fundación ha explicado a los niños de las poblaciones cercanas, presentes en el acto de presentación de uno de los pollos que luego se han soltado, que era un día especial y por eso había mucha gente “importante”, muchas autoridades de toda Andalucía, pero ha subrayado que lo más importante era la presencia de ellos mismos porque eran los principales colaboradores para el éxito del programa de reintroducción. Y ha reforzado su argumento con una cita del proverbio que encabeza este post: “No hemos heredado la Tierra de nuestros padres, la tenemos prestada de nuestros hijos”. Me ha parecido que los escolares habían entendido el mensaje. ¿Lo habrán comprendido también los adultos?

Luego nos hemos desplazado hasta un lugar desde el que se podía divisar la suelta de los cuatro ejemplares: "Cazorla", "Acebeas", "Lézar" y "Castril", (tres hembras y un cuarto ejemplar que no ha sido sexado aún), que proceden de Austria, Lleida y, dos de ellos, del centro de cría en cautividad de la Junta de Andalucía en el Valle del Guadalentín.

Al llegar a casa he repetido las actividades de los talleres (nos hemos pintado un ojo, hemos recortado un dibujo del quebrantahuesos y hemos colocado una pegatina en nuestra carpeta) con mi hija Ángeles. Nos hemos puesto una camiseta con un dibujo del bicho y le he prometido que iremos a verlo volar cuando llegue a Sierra Nevada. Espero poder cumplir mi promesa.

martes, 29 de abril de 2008

Otro AVE que se retrasa

Un manotazo duro, un golpe helado, (como en la Elegía a Ramón Sijé), he sentido al conocer la noticia del “asesinato” de un ejemplar de quebrantahuesos en la Sierra de Castril. Nunca he entendido el placer de la caza, el gustillo por el disparo a un animal salvaje (dicho en el mejor sentido de la palabra). Pero cuando la pieza es un ejemplar como esta hermosa ave carroñera, para más INRI, en época fuera de veda, y con la premeditación y alevosía que parece estar perpetrado el crimen, me entra una gran duda sobre la humanidad de su autor, a buen seguro un salvaje animal (en el peor sentido ahora del término), y desde luego poco digno de pertenecer a la especie de homo sapiens.

La reciente muerte, por disparo de escopeta, de la quebrantahuesos Segura hará que esta gran Ave retrase su llegada a Granada y nos prive unos años más de su vuelo majestuoso por las cumbres de Sierra Nevada. Esta vez la culpa no será la falta de presupuestos ni el enfrentamiento entre instituciones, (las más de las veces estéril). Un desalmado, un gilipollas, la mala leche y la insensatez de una persona, sola o malacompañada, provocará que tardemos algo más en disfrutar del impresionante espectáculo del quebrantahuesos sobre el Trevenque o Los Cahorros, una imagen perdida desde el año 1950 (en el que se recogen las últimas citas de esta especie en nuestra provincia), por causas in-humanas (venenos, coleccionismo y accidentes en tendidos eléctricos principalmente).

Espero que mis compañeros de la Consejería de Medio Ambiente, encabezados por Miguel Ángel Simón y los amigos Juan, Mariló, Sergio... de la Fundación Gypaetus, (una organización privada, sin ánimo de lucro, que trabaja por la conservación y recuperación de especies amenazadas en Andalucía), encargada del desarrollo del proyecto de reintroducción del quebrantahuesos en Andalucía, se sobrepongan a este atentado y continúen con éxito el programa con la suelta de los ejemplares que ahora se encuentran en el Centro de Cría ubicado en el parque natural de Cazorla.