sábado, 3 de octubre de 2026

Bolsos de sirena, las cuna secretas de tiburones y rayas

Esta semana antes de enviar mi artículo testé con varias personas sobre su contenido para saber si distinguían las imágenes y si conocían la leyenda en torno a ellas. Me sorprendió que ninguna hubiera oído siquiera hablar al respecto. La biología es apasionante y divulgarla me "llena de orgullo y satisfacción". Así os dejo el enlace a la versión digital en la web del periódico Granada Hoy: 

Bolsos de sirena, las ‘cunas’ secretas de tiburones y rayas

Y así quedó la versión en papel este sábado. 




Bolsos de sirena, las ‘cunas’

 secretas de tiburones y rayas


La mar de biodiversidad

Ignacio Henares Civantos


Bolso de sirena de pintarroja. Blog Mar Menor Mar Mayor


Un paseo por la playa de Calahonda, la Rijana, Cabría o Cantarriján, después de un día de fuerte oleaje, suele deparar encontrarnos con los habituales restos que el mar arrastra a tierra: conchas, esqueletos de erizo, cañas, trozos de madera y, por desgracia, muchos plásticos. Sin embargo, si aguzamos la vista, es posible tropezar con otros rastros de la vida animal y vegetal del mar que encierran descubrimientos fascinantes. Uno de los más curiosos, y para muchos sorprendente, es una especie de pequeña vaina vegetal, como una pieza de cuero oscuro o misterioso estuche de plástico negro, con formas aparentemente caprichosas.


Antaño, los marineros de nuestro litoral alimentaban el folclore marino asegurando que se trataba de los monederos o ‘bolsos de sirena’ extraviados en las profundidades del Mar de Alborán. La realidad es incluso más hermosa: son auténticas cunas naturales de alta ingeniería, los huevos vacíos de algunas especies de tiburones y de rayas que viven en nuestros fondos marinos y que las tormentas ocasionalmente expulsan a la orilla. Encontrarlos en la arena es la prueba irrefutable de que nuestra costa esconde “un mar de biodiversidad”.


Están hechas de colágeno y queratina, una armadura orgánica que protege al embrión durante meses bajo el agua mientras se alimenta del vitelo. Cuando un diminuto tiburón o raya eclosiona y sale nadando, la estructura queda hueca, pierde peso y la corriente la arrastra pudiendo acabar varada en nuestras playas.


Dos soluciones diferentes


Podemos toparnos con dos tipos de bolsos de sirena en la playa y es fácil adivinar la especie a la que pertenecen de un simple vistazo a su forma. Una de ellos tiene hilos y pertenece a la pintarroja, (Scyliorhinus canicula), el tiburón más común de nuestras costas, o a su ’primo’ mayor, el alitán (Scyliorhinus stellaris). Sus cápsulas son alargadas, de un tono amarillento o marrón translúcido. Lo más característico son los largos filamentos rizados (zarcillos) que tienen en sus extremos que les sirven de anclas, enrollándolos pacientemente en las gorgonias, corales o algas para que la corriente no se los lleve.


¿Sabías que… la pintarroja es un tiburón que habita en muchos mares y océanos como el Mediterráneo. Miden menos de 1m y tienen los ojos alargados, lo que les proporciona el sobrenombre de «tiburones gato». Se alimenta de peces más pequeños o crustáceos. No ataca al hombre y por tanto no es peligroso, aunque ante determinadas circunstancias podría reaccionar a la defensiva.




Pintarroja o tiburón gato. Luis Sánchez.


La segunda posibilidad es una estructura con una especie de cuernos que pertenece a las rayas verdaderas (como Raja clavata o Raja undulata). Sus bolsos son rectangulares, planos y de color café oscuro o negro. En lugar de hilos, terminan en cuatro puntas rígidas dispuestas en las esquinas que parecen pequeños cuernos. Están diseñados para enterrarse levemente en el sedimento y camuflarse de los depredadores. Otras familias emparentadas como las grandes mantas o rayas águila son ovovivíparas por lo que sus crías nacen ya vivas directamente de la madre.


Bolso de sirena de raya de clavos. Antonio Robledo


Alborán: un refugio en alerta roja

El hallazgo de estos estuches en nuestras playas nos conecta de forma directa con la salud ambiental del Mar de Alborán, una de las autopistas de biodiversidad más importantes del planeta, pero también una de las más presionadas. Aunque la pintarroja goza de poblaciones relativamente estables en la Costa Tropical —gracias en parte a su capacidad de adaptación y a que suele ser descartada por parte de la flota pesquera debido a su bajo valor comercial—, el escenario global de los peces cartilaginosos (tiburones y rayas) en Alborán es crítico.


Según los últimos informes de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), más del 40% de las especies de rayas y tiburones del Mediterráneo están en peligro de extinción. 

Especies de rayas que antes eran habituales se encuentran hoy bajo estricta protección o han desaparecido de las capturas accesorias debido a la sobrepesca de arrastre y la degradación de los fondos marinos donde depositan, precisamente, sus bolsos de sirena. La pérdida de praderas de fanerógamas marinas y el impacto del cambio climático sobre las temperaturas del agua alteran los ritmos de eclosión de estos embriones.



Raja undulata. Alfredo Rosales


Tropezar con un bolso de sirena en la Costa Tropical es mucho más que un golpe de suerte fotogénico para el paseante. Es un recordatorio de que, a escasos metros de las sombrillas y los chiringuitos, la vida en el mar lucha por perpetuarse. Cuidar nuestras playas y proteger los ecosistemas sumergidos de Granada es la única garantía de que las sirenas de Alborán no dejen de olvidar sus carteras en el fondo del mar.


¿Qué hacer si nos encontramos un ‘bolso de sirena’?


En algunas ocasiones pueden llegar hasta la orilla bolsos con ‘habitantes’ en su interior. Si el huevo está flexible, húmedo y notas una masa oscura o movimiento dentro, (el embrión alimentándose de su saco vitelino), debes actuar de la siguiente manera:


  • No lo abras. Jamás intentes romper o rajar la cápsula. El embrión necesita ese entorno hermético y protegido para sobrevivir.

  • Manténlo húmedo. Si está fuera del agua, sumérgelo con cuidado en un cubo o recipiente con agua de mar de la misma zona mientras decides qué hacer. ¡No uses en ningún caso agua dulce!

  • Devuélvelo al mar (si es seguro). Si la marea está tranquila y hay una zona de rocas, arrecifes o algas profundas cerca, puedes intentar llevarlo de vuelta al agua. Intenta sujetar con suavidad sus filamentos (los zarcillos que tiene en las esquinas) a alguna alga o hendidura para evitar que la corriente lo vuelva a arrastrar a la arena.

Llama a las autoridades locales:

Si la zona es puramente de arena, hay mucho oleaje o no sabes dónde colocarlo de forma segura, ponte en contacto con los servicios de emergencia costera, el 112, la Consejería de Sostenibilidad y Medio Ambiente o con una ONG de rescate marino. Ellos activarán el protocolo para trasladarlo a un acuario o centro de recuperación marina donde pueda eclosionar a salvo y organizar de manera adecuada la vuelta a su entorno natural.



Bolso de sirena con un alevín de pintarroja en su interior. Web: Litoral de Granada




lunes, 28 de septiembre de 2026

A la alcaldesa se le va el santo al cielo

 Hoy he escrito en "El Inde" sobre un despiste millonario. 

Mientras el equipo de gobierno de Marifrán Carazo vuelca su fervor institucional en procesiones  y fastos sacrosantos, Europa puede acabar certificando una cruda realidad: que Granada pierda más de 3 millones de euros de los fondos 'Granada Respira'. El verdadero drama de esta negligencia no es el freno que puede suponer al Parque de las Familias o al lago de El Florío, sino que ahora seremos los granadinos quienes pagaremos de nuestro bolsillo, vía impuestos, un millonario «despiste».



Enlace  a la web de "El Independiente de Granada" 👇👇

A la alcaldesa se le va el santo al cielo | El Independiente de Granada


A la alcaldesa se le va el santo al cielo

Sacando punta

Ignacio Henares Civantos

Mientras el equipo de gobierno de Marifrán Carazo vuelca su fervor institucional en procesiones y fastos sacrosantos, Europa puede acabar certificando una cruda realidad: que Granada pierda más de 3 millones de euros de los fondos 'Granada Respira'. El verdadero drama de esta negligencia no es el freno que puede suponer al Parque de las Familias o al lago de El Florío, sino que ahora seremos los granadinos quienes pagaremos de nuestro bolsillo, vía impuestos, un millonario «despiste».

A estas alturas del calendario municipal, en la Plaza del Carmen parecen haber confundido la gestión de una ciudad que aspira a ser Capital Europea de la Cultura con la organización de una perpetua junta de gobierno de hermandad. Sus prioridades están meridianamente claras: si a Granada le faltan pulmones y le sobra contaminación, que nos salven las rogativas y los rezos.

Granada avanza en su entrega institucional desaforada al boato. Entre varas de mando, inciensos, oraciones al Cristo del Consuelo para que aplaque los terremotos y el despliegue de la exposición magna de la Catedral, a la alcaldesa Marifrán Carazo se le ha ido literalmente el santo al cielo. Entre ofrenda y ofrenda, su equipo se ha «despistado» con los papeles de Bruselas, dejando evaporar una subvención histórica que tanta falta nos hace.

Con este negligencia, afortunadamente, los interesantes proyectos afectados no van a desaparecer de los planes y de los planos; el verdadero drama, el hachazo que corta la respiración, viene detallado en la factura de la incompetencia. Europa nos había tendido un respirador económico de oro. De los 3,8 millones de euros concedidos originalmente a través de la Fundación Biodiversidad, del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (del gobierno de ‘Sánchez’, vamos), para el plan estratégicamente bautizado como 'Granada Respira', el gobierno actual del Ayuntamiento solo ha sido capaz de certificar a tiempo unos tristes 700.000 euros. El resto, la friolera de 3,1 millones, se puede esfumar por los sumideros de la inacción administrativa.

¿Y qué significa esto en el día a día de nuestros barrios? Significa que los proyectos que debían financiarse al 85% con el dinero de los fondos comunitarios tendrán que ejecutarse ahora, por imperativo legal y compromiso urbano, de una forma trágicamente poética: «a pulmón». Sí, la ironía se escribe sola en nuestra ciudad, que sigue siendo una de las de peor calidad del aire de España. El Parque de las Familias y el lago artificial de El Florío —ambos diseñados minuciosamente como piezas esenciales de la infraestructura verde y la resiliencia hídrica— se quedan sin el oxígeno financiero que aporta la Unión Europea.

No debemos considerar estos proyectos como parches aislados ni ocurrencias de última hora del gobierno municipal anterior. El Parque de las Familias fue concebido estratégicamente como la prolongación natural de una red de actuaciones, destinadas a coser de norte a sur ese ansiado cinturón verde que Granada necesita para frenar el avance del asfalto. Supone un eslabón clave para conectar los espacios renaturalizados y levantar una barrera viva contra la polución; un paso indispensable para consolidar un modelo de ciudad conectada, sostenible y saludable que se puso en marcha hace unos años. El Florío no es tampoco un simple capricho ornamental con patos; se concibió como un hito ambiental estratégico, un gran lago regulador diseñado para evitar inundaciones en ese polígono industrial y en la barriada de La Bobadilla y suavizar el microclima asfixiante de nuestros veranos.

Ahora, la incompetencia burocrática del Partido Popular obliga a que los granadinos paguemos a escote y con carácter de urgencia estas actuaciones, mientras se abandonan o retrasan varios años otras inversiones necesarias. Cada céntimo de esos tres millones perdidos por no mover los expedientes en los plazos fijados tendrá que salir de las maltrechas arcas municipales. En una Granada que ya arrastra una deuda histórica estructural y que camina siempre por el filo de la navaja presupuestaria, un lastre que nos viene de la gestión de aquél alcalde conocido como el tractorista, que tuvo que abandonar la alcaldía custodiado por la policía, entre cartones. A su equipo pertenecía la actual alcaldesa, que ahora tendrá que financiar estos macroproyectos con fondos municipales propios, lo que supone una asfixia económica autoinfligida de consecuencias devastadoras.

El dinero público que debería destinarse a limpiar los grafitis, a arreglar los baches de la Chana o el Zaidín, a dotar de sombra los patios de los colegios públicos o a mejorar la red de transporte público, tendrá que ser desviado obligatoriamente para tapar el boquete provocado por estos despistes de despacho. Un castigo directo al bolsillo del ciudadano vía impuestos. Pagaremos dos veces por lo mismo: primero aportamos el esfuerzo y el ‘sudor’ técnico invertido en convencer a Europa de que necesitábamos ese dinero, y ahora aportamos la cartera para sufragar el olvido de quienes estaban demasiado ocupados, entre otras acciones propagandísticas, vistiendo santos y posando en las fotos de los altares.

La paradoja es de las que hacen palidecer a cualquiera. Recibimos una pasta para comprar los respiradores contra la contaminación crónica que nos acorta la vida, y el Ayuntamiento responde con molicie burocrática y una pasmosa parálisis ejecutiva. Resulta escandaloso comprobar cómo para organizar un protocolo cofrade extraordinario se despliegan todos los recursos municipales en tiempo récord, mientras que para salvar los fondos destinados a la salud de las próximas generaciones se arrastran los pies con una indolencia insultante.

Ayer tuvimos otro domingo grandioso con la Patrona en la calle, (aunque con un recorrido provisional extraordinario), con la devoción popular desbordada y el centro de la capital lleno de fervor... y de cera. Pero este lunes volvemos a la cruda realidad: nos despertamos respirando el mismo aire tóxico, contemplando los mismos proyectos empantanados y asumiendo una gestión local que nos va a salir carísima. Harían bien en la Plaza del Carmen en dedicar la misma abnegación y devoción que ponen para sacar un santo en procesión en la tramitación de los expedientes antes de que expiren los plazos. Rezaremos todo lo que haga falta para que el cielo nos pille confesados, pero la incompetencia de este gobierno, por desgracia, no la salva ni la más milagrosa de las oraciones.


martes, 22 de septiembre de 2026

Detectada nueva especie invasora en la Costa Tropical

Los medios de comunicación se han hecho eco de uno de mis 'descubrimientos'. Donde dice "técnicos del Departamento de Sanidad Vegetal" o "los expertos recomiendan", podéis poner mi nombre. 

Granada Hoy lo ha dividido en dos noticias: 

El diminuto escarabajo que se ha detectado en la Costa Tropical y se alimenta de los huesos del aguacate. 



Las recomendaciones de los expertos ante la presencia en Granada del 'Pagiocerus frontalis', el escarabajo que se come los huesos de los aguacates de la Costa.


En el Independiente de Granada han recogido el reportaje completo tal y como lo habíamos concebido. 

Detectada una nueva especie invasora en la Costa Tropical, aunque no es peligrosa para los cultivos | El Independiente de Granada


Nueva especie invasora

detectada en la Costa Tropical

El nuevo escarabajo descubierto no es peligroso para los cultivos pues afecta a los huesos de los frutos maduros de aguacate caídos al suelo.


Técnicos del departamento de Sanidad Vegetal de la Consejería de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural de la Junta de Andalucía han detectado recientemente la presencia de Pagiocerus frontalis, un insecto que ha sido reconocido como nueva especie en el continente europeo. Hasta ahora solo había sido advertida alguna introducción ocasional e interceptaciones aisladas en Suiza, Italia y Países Bajos, aunque se considera que las condiciones climáticas de gran parte de Europa son inadecuadas para su establecimiento en exteriores.



Desde hace unos meses se seguía su pista ya que habían reconocido un ejemplar en una de las trampas centinela de la Red de Monitorización y Seguimiento desplegada para una plaga cuarentenaria en la costa granadina. Esta nueva especie exótica invasora es conocida como gorgojo volador o escarabajo barrenador del grano, (por afectar también al maíz). Pertenece a la amplia familia de los escolitinos, igual que Euwallacea fornicatus, el escarabajo de la ambrosía que ataca a la corteza de los árboles de aguacate, (y a otras muchas especies de interés agrícola, ornamentales o del medio natural), que fue detectado en otoño de 2023, inicialmente en parques motrileños y posteriormente en varias parcelas agrícolas.

Especialistas del Departamento de Equilibrios Biológicos de la Agencia de Medio Ambiente y Agua e investigadores de la Universidad de Alicante han analizado las muestras tomadas en varios aguacates cogidos del suelo en dos fincas de cultivo y han confirmado que los ejemplares recolectados pertenecen a esta singular especie.

¿Y cómo es él?

Este insecto barrenador ni pica ni muerde, solo come tejido vegetal, concretamente las semillas (espermatófago). Es completamente inofensivo para las personas y los animales domésticos.


Los adultos miden entre 2 y 2,5 mm de longitud y 1,5 de ancho. Su cuerpo es cilíndrico y robusto de color marrón oscuro a negro brillante. Las larvas son ápodas en forma de "C", de color blanco cremoso, con cápsula cefálica marrón y mandíbulas oscuras. El ciclo biológico dura de 3 a 4 semanas y se desarrolla completamente oculto en el interior del sustrato alimenticio.




Es una especie con un alto potencial reproductivo, con más de 250 huevos por hembra. Los adultos alados pueden recorrer largas distancias, tanto mediante el vuelo como a través del movimiento de productos infestados o dentro de las semillas de aguacates maduros y dañados.



Ataca al hueso de cualquier variedad de aguacates (Hass, Bacon, Fuerte, Reed) si el fruto cae al suelo y se ablanda. Sin embargo, las variedades con pieles más finas (como las de piel verde) o aquellas que se descomponen más rápido en el suelo húmedo pueden mostrar síntomas visibles de perforación unos días antes que el Hass.




No es peligroso… pero hay que seguirlo de cerca.

Pagiocerus frontalis está catalogada como un barrenador secundario. No causa daños comerciales en los frutos. Estos insectos no suben al árbol del aguacate, ya que su aparato bucal y sus hábitos alimenticios se dirigen hacia la pupa blanda madura para poder penetrar en el hueso. Cuando el fruto está en el árbol es demasiado duro y además no emite los gases producto de la fermentación que lo atraen. En principio, su daño se restringe de forma exclusiva a los frutos caídos en el suelo en descomposición, acelerando el proceso de pudrición de los restos vegetales.

Se trata de un taxón neotropical ampliamente extendido por el sur de Estados Unidos, América Central, Caribe, América del Sur e Islas Galápagos. En España, en 2020 se detectó en las Islas Canarias. Donde su estatus actual es el de especie exótica introducida y establecida pero clasificada oficialmente como “plaga de nulo o muy bajo riesgo” para el sector del aguacate.


Es
ta especie es polífaga, en su lugar de origen ataca a lauráceas como el aguacate, anonáceas (chirimoya) y borragináceas, así como al café. En Latinoamérica es considerada una grave plaga del maíz tanto en campo como en almacenes donde puede llegar a dañar el 50% de las cosechas, preferentemente variedades harinosas o de endospermo blando.


¿Qué hacer ante detección o sospecha?



La normativa vigente obliga a los propietarios de las fincas a comunicar a las autoridades de Sanidad Vegetal la detección de una nueva plaga aunque ello no implica ni precinto de la parcela ni conlleva poda o arranque de los árboles. La recogida de datos sirve para emitir los boletines informativos dirigidos al sector agrícola.


Es fundamental por tanto notificar la presencia de este insecto a la delegación territorial en Granada de la Consejería de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural para que se pueda realizar el seguimiento oficial de la dispersión y publicarlo en la Red de Alerta de Información Fitosanitaria, únicamente para el control estadístico y para el diseño de estrategias de contención cultural.


Si en una explotación agrícola se detectan frutos en el suelo con orificios circulares perfectos en el hueso y presencia de escarabajos del tamaño y las características descritas (color marrón oscuro a negro, entre 2 y 2,5 mm), deben tomarse muestras del fruto completo o de las semillas afectadas y guardarlas en un bote hermético anotando los datos de campo asociados:


  • nombre del productor y código REGEPA (Registro de Explotaciones Agrícolas)

  • término municipal y paraje

  • coordenadas de la parcela afectada

  • variedad de aguacate

  • marco de plantación

  • estimación del porcentaje de frutos caídos afectados


Después se debe contactar inmediatamente con la Oficina Comarcal Agraria (OCA) de Motril y/o enviar una comunicación directa al departamento de Sanidad Vegetal cuyos técnicos acudirán a la finca para validar la extensión del foco, emitir el informe oficial y registrar el dato en el mapa de estado fitosanitario de Andalucía.


Medidas culturales recomendadas

1. Higiene del suelo y recolección de frutos. No se deben dejar los frutos descartados acumulados en las lindes o el suelo de la finca sino recoger de manera inmediata de los aguacates maduros que caigan al suelo. Lo ideal es enterrarlos a una profundidad mínima de 50 centímetros, triturarlos finamente o gestionarlos mediante compostaje controlado para destrucción de las larvas o adultos presentes.

2. Gestión de la humedad en el suelo. Deben evitarse los encharcamientos prolongados y las fugas en los riegos por goteo. El exceso de humedad ambiental en el suelo acelera la descomposición de la fruta caída y atrae de forma masiva a este coleóptero. Debe mantenerse la vegetación segada o controlada bajo la copa de los árboles para facilitar la localización visual y rápida retirada de los frutos caídos. 

La revisión periódica de las semillas de los frutos caídos al suelo nos debe permitir la detección precoz de la llegada de este insecto a las explotaciones agrícolas o el nivel de infestación real en cada momento.




MUY IMPORTANTE

  • Los aguacates del suelo, aunque no tengan los síntomas de los daños causados por esta especie, no se deben comercializar. Cualquier fruta al caer al suelo ya pierde la categoría comercial estándar por normas de calidad. Además, el insecto realiza galerías en las que introduce hongos que pudren la pulpa rápidamente, inutilizándola para el consumo.

  • No hay productos químicos específicos autorizados para esta especie y tampoco son necesarios. El uso de insecticidas en el suelo destruiría la fauna útil (como los nematodos) y hongos beneficiosos. La recogida física de la fruta es 100% efectiva y es inútil gastar dinero en fitosanitarios contra esta plaga.