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Rubalcaba en Granada (Fernando Rodríguez, abajo) |
Parece haberse instalado un estado de opinión en el que la campaña electoral, que se supone que es un tiempo para al debate, para la confrontación de programas e ideas, para la toma de posición política… se convierta en un trámite que algunos quieren, porque les interesa, que acabe rápido. Casi molesta que se hable de Política, ahora que es el tiempo que especialmente debiera dedicarse a hablar de política.
Es lógico: la derecha, las derechas, han estado haciendo política durante estos últimos años más para desalojar al gobierno actual que para sacar a España de la crisis. Y ahora quieren recoger el fruto de ese desgaste.
El PP y sus poderosos aliados mediáticos y fácticos (he aquí uno de los errores de los gobiernos socialistas, haber convivido, haberse instalado en el status quo, sin combatir a dichos poderes), lo han planteado de manera clara. Se crea un ambiente favorable al cambio
(sin concretar hacia dónde ni cómo) y se invita a la gente a
Sumarse a la “fiesta” del Cambio. Hábil estrategia cuando se cuenta con un electorado fidelísimo en los últimos 20 años, suficiente, con el actual sistema electoral, para obtener mayorías parlamentarias holgadas aunque socialmente no sean tan importantes.
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La imagen de Rajoy y el fondo azul, todo parece angelical |
Con la campaña 0.0, campaña ligth, fría o como queramos denominarla, que está haciendo Rajoy es suficiente para que los suyos, suyos, los que llevan dos legislaturas con la miel en los labios, puedan dedicarse a sacar pecho por las calles, autobuses y bares sólo metiéndose con Zapatero, con los 5 millones de parados y cuatro latiguillos más recitados a coro (todavía no me ha resistido ninguno un debate serio sobre economía o política exterior y eso que yo en estos temas, como los expertos en la materia, no sé mucho; ni hablar si la discusión se produce sobre temas ambientales en los que me puedo defender un poco mejor, con más conocimiento de causas que se dice, entonces ya se ponen más nerviosos y empiezan los insultos, las acusaciones gratuitas y remontarse a los Gal, al hermano de Alfonso Guerra o a las iglesias que quemaban los rojos).
Hay que reconocer que la estrategia está teniendo éxito porque aparte de consolidar sus votos, tiene un efecto sobre el porcentaje, todavía amplio y que podría ser decisivo (en torno al 35%), de indecisos. Una parte de ellos, los que se apuntan a caballo ganador, desideologizados, podrían decantarse en las últimas horas hacia el PP, a pesar de Rajoy. Otra parte de los indecisos, más comprometidos ideológicamente, más críticos, podrían deslizarse hacia otras fuerzas políticas minoritarias (cuentan con la complicidad de todos los que piensan que es lo mismo PP/PSOE) o directamente lo que se pretende es minar la moral (ya bastante tocada) de los otrora votantes socialistas que ahora se resisten a respaldar a Rubalcaba aunque no quieran contribuir a que gane el PP ni mucho menos a que lo haga con una mayoría absoluta.
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El PSOE sigue con el rojo de la pasión |
Esta estrategia viene de largo: se va generando una situación insostenible que se intentó en la anterior legislatura con el tema del terrorismo y el España se rompe, pero la cosa, aunque hizo daño, no llegó a su objetivo final. En estos últimos años al Partido Popular le ha preocupado más los votos que los parados, y han vuelto a practicar el “contri peor mejor” y han proclamado el “España se hunde”, deteriorando la imagen y la confianza de propios y extraños que es lo único que faltaba para que la crisis económica y financiera mundial, a la que se unen nuestros males endémicos derivados de la estructura de nuestro modelo económico.
Así, todas las encuestas publicadas a una semana de la cita con las urnas dan una mayoría importante de personas dispuestas a acudir al guateque del 20N aunque no les guste el anfitrión, ni sepan que música se va a bailar, la bebida o comida que se servirá. Ha ocurrido igual en Inglaterra o en Portugal en la que gobiernos de izquierdas cayeron y no parece que las cosas hayan mejorado mucho aunque sí se advierten quienes son los paganos de las medidas de “ajuste”, eufemismo de los recortes sociales.
No contentos con ganar las elecciones, la derecha se propone liquidar al PSOE; se oye por los mentideros de la derecha extrema, que después de éstas “a por la Junta” y luego a hacer que el PSOE se convierta en una fuerza política marginal, vayamos a que haya una oposición seria al asalto al Estado del Bienestar que planean con la coartada de la crisis. Claro, dentro de poco, de cumplirse los pronósticos, no van a tener a quien echarle la culpa de su incompetencia y de su afán por convertir en negocio todo lo que pueda dar dinero (la salud, la educación, nuestro patrimonio natural o cultural). Entonces funcionará “la culpa es de la herencia recibida”.
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Rajoy se ha crecido con las encuestas |
Yo, que he sido y soy crítico con muchas de las actuaciones del PSOE en estos últimos años, y que he sido un damnificado de algunas de las malas prácticas de algunos socialistas, votaré al PSOE,
votaré a Rubalcaba y sigo pensando que Zapatero será recordado con mayor perspectiva, dentro de unos años, como un buen presidente tanto por los avances en derechos sociales y libertades como por la manera en la que afrontó la gestión económica durante la crisis (a pesar de los errores cometidos tanto en algunas de las medidas realizadas como en la forma de comunicarlas que yo mismo he criticado en mi blog).
Y como tengo memoria (de la historia reciente y memoria histórica) si el PP propone como solución, como recetas para salir de la crisis, la vuelta atrás, su experiencia de cuando Aznar y los suyos, pues me temo que como dice la Ley de Murphy cualquier cosa susceptible de empeorar irá a peor.
Conclusión.
Hay que ir a votar por los que no han podido hacerlo durante tantos años, por los que no lo pueden hacer en sus países,
porque todos los votos cuentan, todos son importantes, todos son iguales y valen lo mismo (aunque no “pesen” electoralmente igual).
A los que de buena fe hayan decidido ya que v
an a votar a Rajoy, al Partido Popular y que creen que Mariano Rajoy será un buen presidente del gobierno, los respeto de manera sincera.
Ojalá no queden pronto defraudados ellos y todos los demás.
A los que ya han decidido votar a Rubalcaba, al PSOE, por convicción, por afinidad ideológica, porque son socialistas a pesar de los pesares, les felicito y
les doy las gracias por su valentía y su compromiso y les animo a que participen más activamente durante estos días en la campaña, mostrando con orgullo su voto y sus ideas y les impelo a que el día 21N sigan participando en la Política porque cuando ésta desaparece o queda relegada por los mercados sólo los que tienen poder pueden participar en las decisiones que nos atañen a todos.
A los que están indecisos sobre si ir a votar y a quién, les pediría, en primer lugar,
que ejerzan su derecho, y en estas condiciones, su deber de participar en estas elecciones tan importantes. Que hagan el esfuerzo de escuchar los mensajes de los diferentes partidos, que lean sus programas, que comparen sus propuestas y que vean quienes son más próximos.
Pueden incluso hacer el siguiente ejercicio para ver su afinidad ideológica con los principales partidos y sus propuestas para estas elecciones, aunque pienso que esta aplicación realizada por un grupo de prensa está trucada y sirve para concentrar el voto de la derecha y dividir el voto de la izquierda con la selección de ítems realizada y las conclusiones a las que llega.
Que voten aunque sea en blanco o escriban en su voto un mensaje a los dirigentes políticos aunque ello convierta en nula la papeleta.
Pero les pediría que antes hicieran la reflexión de que
su voto o su abstención no pueden (ni deben)
dar más legitimidad, más fuerza, a los que más lejos están de su modelo de sociedad, de su manera de ver y entender la vida. Les pediría, que no vayan a caer en la tentación de “escupir hacia arriba”.

Y finalmente les pediría, que dada la legislación electoral actual que requiere una profunda revisión,
que midan su voto entre las opciones que en su circunscripción provincial tienen expectativas de obtener escaños y no crean en los cantos de sirena, alimentados por el PP, de opciones minoritarias que fraccionan el voto de progreso y convierten en más abultada la representación de la asociación de todas las derechas.
Para el que no esté muy puesto en estas cosas le recomiendo consultar en la
siguiente dirección en la que explica claramente ¿cómo está el partido? Cuáles son los puntos calientes y la distribución de los diputados por provincias y comunidades autónomas.
En todo caso, hasta el rabo todo es toro y seguiré
Peleando por lo que quiero e intentando ganarle la batalla a las encuestas convencido de que se pueden ganar las elecciones y en todo caso que se pueden perder pero se puede ganar el futuro.
(Ya me explicaré lo que quiero decir con esto porque merece otra entrada).