sábado, 26 de octubre de 2024

Mariposas diurnas de Sierra Nevada

Esta semana he recibido la visita de mi amigo Pepe Rodríguez, presidente de ALUMA, Asociación del Aula Permanente de Formación Abierta de la Universidad de Granada, que me ha traído el número de este año de la revista El Senado, dedicado en esta ocasión a Juan Ramón Jiménez y Lorca y al 30 aniversario del Aula. En esta ocasión mi colaboración sobre Sierra Nevada la he dedicado a las mariposas diurnas. 

Adjunto enlace a la edición digital.  https://lnkd.in/e7DJJ646








MARIPOSAS DIURNAS DE SIERRA NEVADA

Ignacio Henares Civantos para la revista “El Senado”.

Como en otros grupos taxonómicos, las mariposas diurnas de Sierra Nevada, son un exponente de la extraordinaria biodiversidad que atesora”la gran montaña mediterránea”. El origen del abundante número de especies se encuentra tanto en factores paleohistóricos como biogeográficos. Sierra Nevada ha funcionado como punto de encuentro de especies de diversas procedencias tan diferentes como el norte de África, las estepas del sureste de Asia o finalmente todas las llegadas del norte de Europa desde el Cuaternario que encontraron aquí refugio de las sucesivas glaciaciones. A las especies provenientes desde lugares tan diferentes, Sierra Nevada les ha proporcionado múltiples ambientes, una gran variedad de ecosistemas fruto de su amplio gradiente altitudinal, su diversidad climática o su compleja orografía.




De las 120 especies de mariposas diurnas citadas, el mayor porcentaje (40,8%) corresponde a las que tienen una amplia distribución y entre ellas las paleárticas, es decir, aquellas distribuidas por toda Europa, incluida Asia, en mayor o menor extensión, y África del Norte. A continuación le siguen, con una representación similar (20%), las especies europeas y las iberomagrebíes. En menor número tenemos las especies endémicas de la Península Ibérica, con un 7,5 %.


Entre ellas encontramos tres taxones endémicos estrictos nevadenses, es decir, especies que exclusivamente se encuentran en este macizo montañoso, a saber, la niña de Sierra Nevada (Polyommatus golgus), alpina de Sierra Nevada (Agriades zullichi) y erebia (Erebia hispania), además de un endemismo bético, la boabdil (Arethusana boabdil). A ellas habría que sumar otros taxones señalados como subespecies aunque todavía en discusión ‘académica’, como es el caso de la niña esmeralda’ (Plebejus idas nevadensis), la apolo de Sierra Nevada (Parnassius apollo nevadensis) o el sátiro negro (Satyrus actea nevadensis).















Especies disyuntas Sierra Nevada-Asia Central. Es seguramente una de las distribuciones más llamativas y singulares que podemos encontrar en la fauna de Sierra Nevada. Son varias las especies de insectos que tienen este tipo de distribución, que comparte la mariposa cuatro ocelos (Pseudochazara hippolyte), presente en algunas montañas de Andalucía oriental, además de Sierra Nevada, y no vuelve a aparecer hasta el Cáucaso, sur de los Urales, norte de la cordillera del Tian Chan, Mongolia y norte del Tíbet. Una explicación razonable es que estas especies debieron aparecer en estos territorios en alguna de las oleadas producidas a finales del Terciario y procedentes de Asia.


Especies relícticas tropicales
. En Sierra Nevada y otras montañas del sur, podemos encontrar incluso elementos aún más antiguos, especies muy probablemente supervivientes de aquellos períodos en los que la fauna estaba dominada por elementos tropicales o semitropicales, a mediados del Terciario, cuando Sierra Nevada estaba aún en un proceso de elevación y unión con el resto de la Península Ibérica. En el grupo de las mariposas encontramos una con este origen, la mariposa del almez (Libythea celtis), una especie rara y muy localizada junto a ejemplares de este árbol del que se alimentan las larvas.



Especies beticorifeñas. Son aquellas que aparecen tanto en el borde sur de la Península Ibérica, particularmente al sur de Sierra Morena y además en el borde norte de África, desde Marruecos hasta Túnez, bordeando por el sur el Atlas Medio. Las iberomagrebíes serían aquellas que viven en la Península Ibérica, hasta los Pirineos y en el norte de África. Para este tipo de distribución, a las causas de origen paleohistórico hay que unir unas causas actuales ecológicas basadas en una similitud climática y ambiental a ambas orillas del Mediterráneo Occidental y a una relativa proximidad geográfica entre ambas, lo que sin duda permite un trasiego de especies que pueden encontrar lugar adecuado para desarrollarse e instalarse a uno y otro lado del Estrecho de Gibraltar.



Entre los ropalóceros tenemos algunos ejemplos que se ajustan muy bien a esta distribución como es el caso de varias especie de la familia Pieridae, como la blanquiverdosa menor (Euchloe tagis), blanquiverdosa rayada (E. belemia) y la banderita española (Anthocaris euphenoides), algunos ninfálidos como la ondas blancas (Euphydryas desfontanii), y bastantes ejemplos entre los licénidos como cardenillo (Tomares ballus), duende de Lorquin (Cupido lorquinii) y abencerraje meridional (Pseudophilotes abencerragus). En algunos de estos casos la distribución de la mariposa está muy ligada a la de su planta nutricia, como es el caso de la mariposa de la alcaparra (Colotis evagore).



Especies de distribución alpina o glaciar. Este tipo de distribución es el que completa el panorama sobre los diferentes flujos migratorios que colonizaron Andalucía. Suelen ser especies que viven en las zonas cacuminales de Andalucía y de otras montañas de la Península Ibérica y/o Europa. Su origen se sitúa, con muchas probabilidades, en aquellas especies que viviendo en latitudes septentrionales a comienzos del Cuaternario, se vieron impulsadas a desplazarse hasta latitudes más meridionales como consecuencia del descenso de temperatura y los hielos permanentes que cubrieron buena parte del centro y norte de Europa. Durante los períodos interglaciares, estas especies o bien subían en latitud o bien en altitud, buscando una temperatura adecuada en las montañas, con lo que quedaban aisladas del resto de la población que desplazándose hacia el norte iban colonizando las montañas que encontraban a su paso. Por estas razones su distribución consiste en una serie de manchas salpicadas y aisladas, en las latitudes más meridionales, correspondiéndose con las montañas, y que se van haciendo más densas y uniformes en latitudes septentrionales. Buenos ejemplos de especies de este tipo de distribución son la apolo de Sierra Nevada o la erebia nevadense.



¿Dónde podemos encontrarlas?

En cuanto a los ecosistemas en que podemos localizar las especies de mariposas diurnas nevadenses realizamos la siguiente aproximación geográfica:

Pastizales y canchales de alta montaña: Las especie típicas de estos ecosistemas correspondientes a las altas cumbres son la alpina de Sierra Nevada, morena española (Aricia morronensis) y niña de Sierra Nevada. También podemos encontrar ejemplares de otras especies que llegan a estas cotas en sus desplazamientos altitudinales o en las migraciones como son la ortiguera (Aglais urticae), la mariposa de los cardos (Vanessa cardui), nacarada niobe (Argynnis niobe), espejitos (Issoria lathonia), estriada canela (Lampides boeticus) o la blanquiverdosa (Pontia daplidice).



Borreguiles y lagunas de alta montaña: En estos verdaderos oasis ‘por todo lo alto’ encuentran su hábitat diferentes especies como la nacarada (Argynnis aglaja), doncella atenea (Melitaea parthenoides) y doncella meridional, (Melitaea athalia), ajedrezada verdosa (Pyrgus serratulae) y ajedrezada mayor (Pyrgus carthami) o la manto púrpura (Lycaena alciphron), y ocasionalmente ortigueras, niñas esmeralda, erebias y niñas de Sierra Nevada.




Bosques autóctonos: Los robledales de Sierra Nevada posibilitan la presencia de una mariposa que requiere la presencia de estas masas forestales como es la niña amanda (Polyommatus amandus). Además en robledales o encinares nos encontramos especies como la medioluto ibérica (Melanargia lachesis), nazarena (Favonius quercus), rabicorta del roble (Satyrium ilicis) y rabicorta de la coscoja (S. sculi), cejirrubia (Callophrys avis), proto (Muschampia proto), piquitos (Carcharodus baeticus), banderita española, blanca verdinervada (Pieris napi), la ‘C’ blanca (Polygonia c-album), olmera (Nymphalis polychloros), nacarada pandora (Argynnis pandora), y la llamativa y muy coloreada arlequín (Zerynthia rumina).


En pinares calcícolas más o menos degradados aparece la boabdil y las especies
circe (Brintesia circe), sátiro de Hermione (Hipparchia alcyone) y sátiro rubio (H. semele), habitantes característicos de las masas forestales autóctonas y de repoblación de estas sierras. En zonas más abiertas en donde el robledal ha sido aclarado y zonas de espinal, aparece una mariposa especialmente protegida, la ondas rojas europea (Euphydryas aurinia), asociada a los pies de planta de Lonicera arborea. La doncella del gordolobo (Melitaea trivia) también es una especie típica en el robledal y en menor medida del encinar, aunque puede colonizar otros medios con facilidad. Las dos especies del género Hyponephele (H. lycaon y H. lupinus), lobo y lobo anillado presentes en la Sierra son abundantes en los bosques autóctonos, aunque pueden también encontrarse en otros ambientes más abiertos, dado su carácter relativamente generalista.

Matorrales de alta montaña: Estos ecosistemas son de enorme importancia para las comunidades de mariposas diurnas de Sierra Nevada, ya que albergan los principales núcleos poblacionales de especies emblemáticas como las ya citadas apolo, erebia o cuatro ocelos. La niña esmeralda encuentra aquí también su hábitat óptimo, lo cual no es de extrañar ya que es aquí donde el piorno amarillo (Genista versicolor) es una de las especies vegetales predominantes. En estas vastas laderas y collados, ocupados por matorrales almohadillados y una diversa comunidad de gramíneas que se asientan sobre las terrazas glaciares, la especie de mariposa diurna predominante durante la segunda quincena de julio y todo el mes de agosto es el sátiro negro. Además de esta inconfundible mariposa de ciertas dimensiones y tonos oscuros, en un paseo veraniego por estos medios podemos encontrar nutridas poblaciones de manto púrpura, mediolutos, niobes, lobos, ajedrezadas

Otras grandes mariposas de la familia de los papiliónidos como el macaón (Papilio machaon) y la chupaleches (Iphiclides feisthamelii) pueden también ser observadas en estos ambientes realizando los característicos vuelos de hill-toping en las horas más calurosas de los días de verano. La esmaltada espinosa (Plebejus argus), aunque también vuela a menor altitud, es otro habitante común de los matorrales de montaña en Sierra Nevada ya que se alimenta de vegetales que crecen aquí de forma habitual como especies de los géneros Genista y Cytisus. En los arroyos y charcos es habitual encontrarse con dos habitantes característicos del matorral a estas cotas: se trata de los hespéridos, la dorada manchas blancas (Hesperia comma) y la ajedrezada mayor.



Matorrales de media montaña: La fauna de estos matorrales es también muy variada. Uno de los elementos más característicos de la media montaña nevadense es la mariposa del majuelo (Aporia crataegi), cuyas orugas se alimentan de los abundantes pies de Crataegus y especies del género Prunus, silvestres o cultivadas. Otras especies habituales de la orla de matorral espinoso nevadense son la circe, rabicorta de mancha azul, chupaleches, mediolutos, doncella mayor o la singular boabdil. En los pastizales podemos también comprobar con facilidad la presencia de especies comunes como las colias (Colias croceus y C. alfacariensis) y oceladas dorada y común (Coenonympha dorus y C. lyllus), así como un buen número de especies de piéridos, licénidos y hespéridos generalistas. En las zonas húmedas aparecen las dos especies del género Gonepteryx, la cleopatra (G. cleopatra) y limonera (G. rhamni).


Comunidades riparias:
Entre las mariposas diurnas asociadas especialmente a la vegetación que crece en los cauces y riberas, encontramos la moradilla del fresno (Laeosopis roboris) y la mariposa del almez. A la vegetación acuática se asocia también la blanquiverdosa nervada así como otras muchas especies ya citadas que son atraídas a los manantiales de las zonas altas, concentrándose muchas especies en ‘bebederos’ en los que se puede disfrutar del ocasional espectáculo de centenares de ejemplares posados sobre el barro o merodeando el rico elenco de especies vegetales con flores que crecen en torno a los arroyos y manantiales.


Pinares de repoblación: En las abundantes masas de pinares de repoblación presentes en Sierra Nevada, podemos completar las especies de mariposas diurnas presentes en Sierra Nevada, entre las que podemos citar la saltacercas (Lasiommata megera), ondulada (Pararge aegeria), ocelada, lobito de banda blanca, (Pyronia bathseba), sátiros o la ya citada espejitos.



jueves, 24 de octubre de 2024

El que pueda hacer que haga

Una frase tan potente, una idea de extraordinario éxito comunicativo, de enorme fuerza para utilizarse de manera positiva, en favor de una causa justa, es desperdiciada con un miserable objetivo además de partidario, sectario. Se me ocurren algunas ideas para utilizar "el que pueda hacer que haga", como la de la imagen que ilustra mi columna de esta semana 'Sacando punta' en El Independiente de Granada ¿y a ti?


Enlace a la web “El que pueda hacer que haga” | El Independiente de Granada


EL QUE PUEDA HACER QUE HAGA

Sacando punta.

Llevo varios días dándole vueltas a esta ya célebre frase que la pasada semana el portavoz, (mejor dicho, el portacoz), del Partido Popular retomaba para utilizarla como resumen de la estrategia de oposición al gobierno de Pedro Sánchez.  ¡Qué lejos quedan ya aquellos tiempos en los que se decía que “las estrategias no se cuentan, se ejecutan”!

Fue José María Aznar, el peor presidente de gobierno de la España democrática, aunque su soberbia le hace creer que es el mejor, el que sintetizó en esta frase un mandato a toda la órbita conservadora. Con esta frase llamaba a un ataque por tierra, mar y aire de acoso y derribo, cada cual con las armas que tenga, “el que pueda hablar que hable, el que pueda hacer que haga, el que se pueda mover que se mueva…”. Faltó apuntar el que sepa mentir que mienta, el que sepa inventar bulos que los fabrique y los que no que los compartan. Así lo formuló sin ningún tipo de rubor JoseMari señalando al presidente como “un peligro para la democracia”.

Y el mensaje caló, y sigue calando, en primer lugar, en la División Acorazada mediática al servicio de las derechas, aunque hay medios y pseudo medios que llevaban tiempo ya metidos en esa faena, con los Pablillo Motos, Herrera, Indas, Losantos, Anas Rosa y toda esa inmensa troupe, que dedican todas sus energías a ese empeño político, aunque debo advertir que la mayoría son mercenarios y lo hacen más por dinero que por ideas. Debido a ello ya hay quien ha pasado de llamar a la prensa “la canalla” a denominarla “la-caya”.

Y caló, y cala, en algunos elementos policiales de las cloacas, y en la cúpula de las organizaciones empresariales… y singularmente en algunos sectores de la Justicia. Recuerdo especialmente cuando la Asociación Profesional de la Magistratura dijo que estábamos ante “el principio del fin de la democracia” o cuando los vocales conservadores del Consejo General del Poder Judicial aseguraban que se estaba “aboliendo el Estado de Derecho”.  Estos jueces no sé cómo serán en sus juicios, pero están llenos de prejuicios.

Hay jueces como García Castellón que no necesitan de arengas; ellos están al pie del cañón, al servicio del PP, desde hace mucho tiempo. El recién jubilado de manera forzosa juez de la Audiencia Nacional (ha aguantado y lo hemos aguantado hasta los 72 años) ha cumplido con creces con el PP la contraprestación a los buenos años que estuvo en los puestos mejor remunerados para jueces, nombrado por ministros de Aznar y de Rajoy. Aconsejo a quien no sepa de las andanzas de este personaje que eche un vistazo a la wikipedia para hacerse una idea de su trayectoria y de cómo ha sido uno de los principales ‘mamporreros’ en el Poder Judicial (me refiero aquí a la camarilla no al órgano de gobierno de los jueces). Tampoco necesita instrucciones ni motivación externa el juez Juan Carlos Peinado, el que persigue a Begoña Gómez, (de este nos quedan dos años hasta su jubilación forzosa todavía), otro con una carrera acompañada de acusaciones de prevaricación o posibles tratos de favor a partidos y asociaciones de derecha y ultraderecha. Una persona que accedió a la judicatura por lo que en la jerga se conoce como cuarto turno. Vamos que llegó directamente a la carrera judicial sin pasar por las categorías inferiores.

La derecha lo ha hecho históricamente, tiene muy mal perder democrático y un sentido patrimonialista del poder al que se sienten llamados “por la gracia de Dios”, en esto son muy ‘francos’

Y no escapan de esta estrategia algunos militares como los del chat en el que invitaban a acabar con veinte millones de rojos o las cartas con balas a ministros del gobierno progresista.

El guion común de todas estas acciones es el espíritu golpista inspirado en el “cuánto peor, mejor” que intenta provocar llegar hasta situaciones límite para luego aparecer como salvadores de la patria. La derecha lo ha hecho históricamente, tiene muy mal perder democrático y un sentido patrimonialista del poder al que se sienten llamados “por la gracia de Dios”, en esto son muy ‘francos’.

Y el objetivo confesado de todas estas campañas que se persigue es, y cito palabras textuales: “acabar con el gobierno con todos los medios a nuestro alcance hasta echar a Pedro Sánchez”. Así de francos (ahora en otro sentido), sin matices. Les ha faltado decir, legales o ilegales, morales o inmorales, aunque se intuye

Lo ha sentenciado solemnemente el portavoz del PP, el señor Tellado traído desde Galicia para hacer el trabajo (todavía más) sucio a Feijóo, aunque nunca llegará a la estrategia unipersonal y por su cuenta de la IDA (siglas de Isabel Díaz Ayuso aparte de calificativo personal), que coinciden con el espectáculo bochornoso (otro más) dado en la Asamblea de Madrid la semana pasada en la que de nuevo se erigía en la líder de facto de la estrategia de oposición, dos puntos más de insultos y de histrionismo que el resto. Y el objetivo confesado de todas estas campañas que se persigue es, y cito palabras textuales: “acabar con el gobierno con todos los medios a nuestro alcance hasta echar a Pedro Sánchez”. Así de francos (ahora en otro sentido), sin matices. Les ha faltado decir, legales o ilegales, morales o inmorales, aunque se intuye.

Una frase tan potente, una idea de extraordinario éxito comunicativo, de enorme fuerza para utilizarse de manera positiva, en favor de una causa justa, “el que pueda hacer que haga”, es desperdiciada con un miserable objetivo además de partidario, sectario.

¡Qué pena que esta campaña no sea dedicada a aprovechar la inteligencia colectiva, la suma de los saberes y de las habilidades y capacidades para tareas colectivas más loables!

He estado a punto de caer en la tentación de devolver la pedrada y caer tan bajo lanzando el mismo mensaje, pero en el sentido de que el que pueda hacer que haga lo que pueda, y sepa, para desmentir los bulos, para denunciar los abusos, propagar la corrupción pasada, presente y futura de la derecha de ayer, hoy y de siempre. Podría haber argüido que lo hacía en ‘defensa propia’ con todos los elementos necesarios (agresión ilegítima, necesidad nacional de repelerla y falta de provocación).

Una reflexión más serena me ha llevado a una estrategia alternativa que me deja menos cabreado a mí personalmente y que considero más útil y es la de proponerle a los responsables de esa campaña que la reconviertan con propuestas positivas para España y los españoles, los muchos españoles y los que solo lo somos lo suficiente, propuestas sobre los problemas de los que nunca hablan y con los que pueden invertir el sentido del eslogan. Por si están carentes y embotados con el tema de ETA, el independentismo y Venezuela, les sugiero unas cuantas posibilidades aplicables a “el que pueda hacer que haga”:

* lucha contra el cambio climático (dirigido a instituciones, empresas, ciudadanos…).

* problema de la vivienda (con una especial llamada a la colaboración entre administraciones, y también a los particulares para limitar la voracidad y la picaresca).

* el que pueda hacer que haga, también contra la violencia de género, para denunciar, ayudar a las víctimas, y para cambiar la cultura machista que da origen y soporta esta lacra social.

* o bien hacer esta llamada urbi et orbe para disminuir la siniestralidad laboral.

Sírvase querido lector, si ha llegado hasta aquí, en continuar la lista en la que podríamos hacer entre todos si remáramos en la misma dirección.

martes, 22 de octubre de 2024

Sinfonía de colores en "El bosque encantado"

 Acaba de publicarse un nuevo número de la revista Enred@2.0, la revista por y para los empleados públicos de la Junta de Andalucía, que trae como siempre un sumario amplio y variado, todo muy interesante. Los amigos de Embajadores del Conocimiento se lo han currado de nuevo y han conseguido sacar una nueva edición. 

Nº 19 (agosto 2024 - octubre 2024) - EnRed@2.0 (juntadeandalucia.es)

Como en números anteriores me pidieron una colaboración para la sección "ANDALUCÍA NATURALmente" que se me ocurrió dedicar, dada la fecha para la publicación, con una propuesta de sendero otoñal por uno de los lugares que más me apasionan del Parque Nacional de Sierra Nevada: la Dehesa del Camarate, conocida como "el bosque encantado". Os invito a leerlo y sobre todo a recorrerlo.

Sinfonía de colores en “El bosque encantado”. - EnRed@2.0 (juntadeandalucia.es)


ANDALUCÍA NATURALmente

Sinfonía de colores en 

"el bosque encantado".

Ignacio Henares Civantos.

El otoño es temporada alta en muchos de los espacios naturales andaluces que ofrecen múltiples posibilidades para disfrutar de su flora, de su fauna, de sus paisajes y de su patrimonio cultural.

La Dehesa del Camarate es uno de los parajes más bellos y singulares del Parque Nacional de Sierra Nevada. Alberga uno de los mejores y más completos bosques mixtos de toda Andalucía.




La niebla incrementa el encanto del paisaje otoñal multicolor. Javier Olivares


La Dehesa del Camarate es uno de los lugares privilegiados de nuestra región para disfrutar de la 'otoñada', un espectáculo de colores que atrae cada año a senderistas de muchas procedencias, naturalistas y fotógrafos. Localizado en el término municipal granadino de Lugros, en el cuadrante noroccidental del macizo nevadense, este espacio constituye uno de los tesoros botánicos más preciados de cuantos posee el Parque Nacional de Sierra Nevada, ya que alberga el mejor y más completo bosque mixto de toda la provincia de Granada y uno de los más sobresalientes de Andalucía. En este paraje natural, se dan cita numerosas especies de árboles de hoja caduca, tales como robles melojos, quejigos, mostajos o serbales, arces, maguillos, fresnos, sauces y toda la corte de arbustos que los acompañan (agracejos, rosales silvestres, majuelos, zarzamoras…), que lo han convertido en uno de los sitios más fotogénicos y fotografiados del otoño andaluz.

Contrasta este bosque, relicto de un pasado climático más húmedo y fresco, con el paisaje acarcavado de los badlands de la Hoya de Guadix a sus pies y con la alta montaña de Sierra Nevada que lo corona y el Picón de Jérez, el tres mil más oriental y más al norte, presidiendo el skyline de toda la comarca.


                Enclave con un bosque mixto


Conocido como el “Bosque Encantado”, es un lugar privilegiado para disfrutar de la variedad cromática del otoño aunque el espectáculo visual de la explosión primaveral de vida no le anda a la zaga. En función del año hidrológico y de las condiciones meteorológicas, durante unas semanas, este espacio nos ofrece múltiples paisajes diferentes, rebosantes de color, en donde los tonos rojos, anaranjados, amarillos, ocres y verdes van componiendo sinfonías caprichosas de colores que alegran la vista y animan el espíritu. Los días variados de otoño, lluviosos, con nieblas o soleados, multiplican la posibilidad de encontrarnos con bellas estampas diferentes, a veces incluso en la misma jornada. El encinar, en las zonas de solana y el piornal o matorral almohadillado, en las zonas más elevadas, ofrecen un contraste que remata la composición de colores y texturas. 

Una parte de la finca de la Dehesa del Camarate en la actualidad es de titularidad pública y arranca en el denominado Horcajo, lugar en el que al río Alhama se le suman las aguas del barranco de las Rozas y del barranco de Guadix; una cancela impide la circulación a los vehículos con motor (salvo los autorizados: pastores y ganaderos, propietarios y guardería del parque). El acceso es libre para senderistas y bicicletas por una puerta situada a la derecha del portón principal. Durante la temporada alta de otoño, entre el 12 de octubre y el 8 de diciembre, los festivos y fines de semana hay una regulación de accesos por lo que hay que realizar una reserva previa a través de la web de la Consejería de Medio Ambiente y Sostenibilidad en la siguiente dirección:


Los vehículos a motor deben dejarse, en todo caso en estas fechas, en un lugar habilitado como aparcamiento por el ayuntamiento de la localidad desde donde se puede utilizar una lanzadera hasta la entrada a la finca. 




Además del valioso patrimonio natural cuenta con un patrimonio cultural asociado al uso dedicado durante mucho tiempo a la ganadería extensiva, como son las ruinas de una coqueta ermita y los corrales de embarque de los toros bravos que se criaban aquí hasta el siglo pasado, ambos situados junto a la entrada. 

Un atractivo paseo botánico


El paseo por nuestro ‘bosque encantado’, desde la base en el Horcajo del Camarate, hasta el punto más elevado de la finca, puede ser considerado un recorrido por una magnífica colección botánica. Ya al cruzar la verja inicial nos encontramos con unos buenos ejemplares de sauces y fresnos. En esta zona de entrada también son destacables unos espectaculares majuelos y rosales silvestres. En las inmediaciones podemos ampliar nuestro listado de especies con álamos y alisos y dos variedades de sauces: blancos y cenicientos. 

En nuestro primer tramo de subida nos vamos a encontrar, de manera alternativa, a los robles en su evolución cromática foliar, con toda su corte de arbustos y matorral acompañante -en las zonas más umbrías- y a las siempre verdes encinas, -en la solana- con todas las especies que las escoltan. En nuestra ascensión zigzagueante por la pista aprovecharemos cada recodo para ir descansando y cobrando una visión más amplia del paisaje conforme ganamos altura. 


                Tejo milenario, incluido en Inventario de Arboles Singulares Andaluces

En la espesura del follaje podremos distinguir todavía más especies para sumar a nuestro catálogo: zarzas, madreselvas, clemátides y heléboros. Entre el matorral arbustivo abundan rascaviejas y anotaremos también en la lista a durillos, espino cerval o algún endrino andaluz perdido. 

A mitad de la ascensión, el espectáculo multicolor está a nuestro alcance. Los fresnos son los primeros árboles que comienzan a amarillear junto a los arces granadinos. De este endemismo podremos encontrar ejemplares con distintos tonos, o en un mismo pie incluso podemos observar hojas de múltiples tonalidades, verdes, amarillas y rojas. Destacan también los tonos anaranjados del mostajo y el profundo rojo bermellón de los cerezos silvestres. Si escudriñamos por los barrancos aledaños descubriremos verdes tejos mezclados con abedules y una nueva especie, (junto a robles y encinas), de quercínea productora de bellota: el quejigo. 

Continuamos ascendiendo hasta alcanzar el collado del Cerro de los Carneros. En este punto se da acceso a una propiedad particular aunque nuestro recorrido continuará por el ramal público. Desde aquí podemos apreciar ya en todo su esplendor el paisaje de la alta montaña, presidido por el cerro del Mirador Alto (2.684 metros) y detrás y más alto el Picón de Jerez (3.088 metros). 




Un tramo más arriba, en la parte más elevada de la finca, superaremos un antiguo ‘tentadero’, quizás el más alto del mundo, y nos encontraremos con el Prado de los Chapiteles donde obtendremos una perspectiva amplia de toda la Dehesa desde la que podemos disfrutar de las vistas al cortijo ganadero de “El Camarate” que da nombre al lugar, rodeado de amplios prados formados por el ‘careo’ de las acequias tradicionales. Si echamos una mirada hacia la Hoya de Guadix, veremos toda la llanura salpicada de pequeños pueblos blancos. Desde lo alto la vista alcanza hasta poder identificar los perfiles de Sierra Mágina, Sierras de Cazorla, Segura y Las Villas, Sierra de Castril, La Sagra, Sierra de Baza…


    Un tentadero "por todo lo alto". José Miguel Barea


Subimos un poco más hasta alcanzar el lugar conocido como la Piedra de los Soldados, (un nombre por el que compiten diferentes historias y leyendas para explicar su denominación), situada a 2.256 metros de altitud. Desde aquí tenemos a la vista el Puerto de Trevélez, que une las dos vertientes de Sierra Nevada, y gran parte de la cuerda que sigue en dirección este y que delimita el Marquesado del Zenete y la Alpujarra. Nos encontramos ya en el dominio del matorral almohadillado de alta montaña conocido como piornal, en el que podríamos ampliar nuestra colección de plantas con más de 50 especies adicionales a las que hemos contemplado hasta este momento. Desde aquí podemos iniciar el camino de regreso a nuestro punto de partida por el mismo lugar por el que hemos realizado la ascensión o, si las fuerzas y el tiempo nos lo permiten, conectar con otros interesantes parajes nevadenses.


    
        La Piedra de los Soldados esconde diferentes leyendas. Antonio J. Ramos



domingo, 20 de octubre de 2024

Migradoras sub-marinas

Esta semana he realizado mi mini-reportaje divulgativo sobre las tortugas marinas. Me conformo con haber podido colar estos mensajes:


  • Las tortugas marinas son unos de los pocos grupos de reptiles que han sobrevivido en estos hábitats.

  • Se desplazan centenares de kilómetros desde las playas en las que nacen hasta sus lugares de alimentación.

  • Su longevidad y capacidad de orientación les han convertido en animales mitológicos.


Os dejo aquí el enlace a la versión digital alojada en la web del periódico Granada Hoy, en la serie, que ya va creciendo, "La Mar de Biodiversidad". 

MIGRADORAS sub-MARINAS (granadahoy.com)

Y comparto la versión en color de la edición impresa del sábado. 


Y aquí os paso "en bruto" el reportaje.

LA MAR DE BIODIVERSIDAD

Ignacio Henares Civantos


MIGRADORAS sub-MARINAS


  • Las tortugas marinas se desplazan centenares de kilómetros desde sus lugares de alimentación hasta las playas en que anidan.

  • Su longevidad y capacidad de orientación les ha conferido fama de ‘sabiduría’.




Tortuga boba en aguas motrileñas. Alfredo Rosales


Las primeras tortugas marinas aparecieron en el Jurásico, evolucionando probablemente a partir de tortugas de agua dulce. Las dos familias actuales son auténticos fósiles vivientes, ya que descienden de especies que nadaban por aquellos océanos del Cretácico, hace unos 70 millones de años. Son los únicos reptiles marinos supervivientes junto a la iguana marina, (única especie entre los saurios adaptada al ambiente marino), las serpientes de mar de la familia de los elápidos, y una especie de cocodrilo del sudeste asiático que se adaptó al agua salada.

(Nota: Algún colega me ha indicado que lo más probable, según los últimos registros paleontológicos es que sea al revés, que las tortugas terrestres vengan de algún ancestro de tortugas marinas). 

El mar de Alborán, un mar de transición entre las masas de agua atlánticas y mediterráneas, es un lugar en el que se pueden observar a las tortugas marinas en sus migraciones. La especie más frecuente en nuestro litoral granadino es la tortuga boba (Caretta caretta), aunque se pueden encontrar otras especies como la tortuga laúd (Dermochelys coriacea) y, en menor medida, la tortuga verde (Chelonia mydas), de la que se han descrito interacciones con artes de pesca y varamientos puntuales en costas andaluzas. La presencia de otras dos especies, la tortuga carey (Eretmochelys imbricata) y la tortuga lora (Lepidochelys kempii), es considerada como accidental en Andalucía.

En la última década la tortuga boba está utilizando algunas playas orientales andaluzas de Almería y Málaga para anidar lo que podría relacionarse con el aumento de la temperatura del mar. De igual forma se han observado durante la realización del proyecto Meso Alborán individuos juveniles en el entorno del Cañón de Jolúcar.


Características de las tortugas marinas



La tortuga laúd es la mayor de las tortugas marinas. National Geographic


La adaptación de las tortugas a la vida en mares y océanos conllevó un cambio en sus características morfológicas y fisiológicas. Frente a los caparazones notablemente más convexos de las especies adaptadas a vivir en tierra, las tortugas acuáticas, tanto marinas como de agua dulce, lo tienen más plano y liso para conseguir un mayor hidrodinamismo. Otra diferencia estriba en que en las tortugas marinas la cabeza no se puede introducir dentro del caparazón.


Las patas están transformadas en aletas que les permiten nadar grandes distancias a velocidades relativamente importantes, en torno a los 30 km/h. Utilizan las delanteras para la propulsión, mientras que las traseras hacen de timón, marcando el rumbo; también les sirven para abrazar a la hembra en la cópula y para excavar el nido.


Las tortugas marinas tienen un metabolismo más eficiente que el de las terrestres, así como una cantidad mayor de glóbulos rojos, es decir, tienen mayor capacidad para retener oxígeno. La respiración es pulmonar, siendo importantes también los pulmones en la flotabilidad. Como en muchos reptiles, el corazón es tricameral.


Tanto la vista como el olfato, (quimiorrecepción en sentido amplio), son sentidos bien desarrollados en estos animales. Se sabe que tienen visión en color y suficiente agudeza visual como para distinguir objetos relativamente pequeños bajo el agua.


Otra adaptación al agua del mar es la glándula de sal en los ojos, cuya función es expulsar el exceso de sal del cuerpo.




La tortuga verde adulta es la única de dieta herbívora. Alfredo Rosales


Alimentación


Son predominantemente depredadoras e ingieren diversos animales marinos como medusas, crustáceos, moluscos, tunicados, peces, corales, esponjas, etc. La tortuga verde es algo excepcional pues los adultos se alimentan principalmente de algas y fanerógamas marinas. Las restantes especies de tortugas marinas suelen tener durante su estado adulto claras preferencias por unos tipos u otros de presas.


Las tortugas marinas son seres solitarios que realizan largos desplazamientos hasta lugares que le ofrezcan abundantes recursos alimenticios situados a cientos, e incluso a miles de kilómetros, desde los que tienen que volver para reproducirse en las playas donde eclosionaron y salieron por primera vez al mar o fueron liberadas, en el caso de las criadas en cautividad.


Ciclo biológico


Su ciclo biológico comienza con la eclosión de los huevos en la orilla de playas arenosas donde las hembras han anidado tras ser fecundadas en el mar. La nidificación en masa observada en ocasiones podría ser una estrategia más para saturar a los potenciales depredadores de huevos al quedar saciados que un comportamiento social. Las hembras construyen varios nidos, en los que depositan entre 30-180 huevos. Cada hembra se suele reproducir cada dos, tres o cuatro años. La incubación depende del calor del sol y su incubación puede durar en torno a 50-60 días. No existen cuidados parentales.




Momento de la eclosión del huevo. WWF


Los huevos sufren depredación por un amplio número de animales. Además, las primeras etapas, especialmente el desplazamiento hasta el mar tras la eclosión, suponen un periodo de gran vulnerabilidad, lo que hace que la mortalidad infantil sea muy elevada. Las tortugas marinas que sobreviven a estos momentos de mayor fragilidad son animales longevos, con madurez sexual tardía, con bajo metabolismo y gran resistencia a periodos sin alimentarse.


Para realizar estas largas migraciones podrían orientarse siguiendo patrones de luz, del campo magnético terrestre, de la dirección de las olas, o de los gradientes de olor transportados por corrientes marinas. Parece que los patrones químicos podrían ser particularmente importantes por parte de las hembras para la identificación de las playas donde nacieron.


Amenazas e impactos


Las diferentes especies de tortugas marinas sufren algún tipo de amenaza a su supervivencia. Las principales causas de disminución de las poblaciones de tortugas marinas a nivel mundial son:


Destrucción de su hábitat. Los lugares de anidación se han ido reduciendo paulatinamente debido a la urbanización costera que conlleva además la ‘limpieza’ y masificación de las playas. La pesca de arrastre también produce mermas de su hábitat natural, las áreas bentónicas más productivas.


La contaminación de los mares y océanos con residuos provoca grandes daños a sus poblaciones. Las tortugas confunden los residuos con su alimento, (sobre todo plásticos que creen que son presas gelatinosas). Les causan ahogamiento, obstrucciones y, como consecuencia, desnutrición e incluso la muerte de muchos ejemplares. Son asimismo frecuentes los casos de inmunodepresión y muertes relacionados con la acumulación de contaminantes en sus tejidos.



                        T
ortuga ingiriendo una bolsa de plástico. Imagen IA generativa


Los vertidos de aguas contaminadas, zonas petroleadas e incluso radiactivos provocan altas tasas de mortalidad.


Otro tipo de contaminación que sufren es la acústica: el ruido de los submarinos, el transporte marítimo, las infraestructuras petrolíferas, etc. generan malestar y estrés, pudiendo interferir en el comportamiento normal de estas tortugas.



Las tortugas marinas pueden tener accidentes con embarcaciones o quedar atrapadas en artes de pesca, causándoles heridas y lesiones. En ocasiones, cuando las redes ascienden hacia la superficie y arrastran a las tortugas, pueden causarles el síndrome de descompresión debido al cambio brusco de presión.


    Tortuga atrapada en una red de pesca. National Geographic


La captura para consumo de su carne o la colecta de huevos y su comercio, en la actualidad prácticas ilegales, ha diezmado en algunas partes del mundo las poblaciones de tortugas marinas.


Finalmente el cambio climático supone amenazas múltiples para estas especies. En primer lugar los derivados de los cambios en la temperatura del mar y su acidificación que afecta a sus zonas de alimentación. Dos impactos directos y concretos ocasionado por la elevación de la temperatura del agua son los cambios en los lugares de nidificación y la alteración de la sex ratio. Por ejemplo en la tortuga boba por encima de 32ºC todos los nacimientos son hembras, a unos 30 grados la proporción machos/hembras es similar y por debajo de 28 todos los nacidos son machos.


Estado de conservación


De las 7 especies de tortugas existentes, 6 se encuentran bajo alguna categoría de amenaza por la Unión Internacional de Conservación de la Naturaleza. La tortuga carey y la tortuga lora están catalogadas como “en peligro crítico” y la tortuga verde como “en peligro”. Las tortugas laúd, olivácea y boba están consideradas como “vulnerables”, aunque la población mediterránea de esta última se podría incluir en “preocupación menor”.



La tortuga carey está catalogada como "en peligro crítico". National Geographic



Tortugas marinas en el cine



Crush (Buscando a Nemo). Esta tortuga marina de más de 150 años es conocida por su actitud relajada y su ex traordinario conocimiento de los ‘7 mares’. Gracias a su experiencia con corrientes marinas, logró indicarle a Marlin y Dory cómo llegar a Sídney por medio de la corriente de Australia, una de las más importantes del mundo.




Sammy (El cuento de una tortuga, las aventuras de Sammy). Sammy es una tortuga marina que vive emocionantes aventuras a lo largo de su vida, desde su nacimiento hasta su regreso a la playa donde nació. Esta película sigue el viaje de 50 años de una tortuga que experimenta todos los cambios provocados por el calentamiento global. Tienen un gran componente educativo con temas anti-contaminación y a favor del la conservación del medio ambiente.



Umigame (Dragon Ball). Esta tortuga marina de más de 1.000 años ha sido parte de varias películas de Dragon Ball, siendo una compañera fiel del Maestro Roshi, que le enseñó a a hablar. Es más conocida quizás por su aparición en el mundo del anime.



El Gran Maestro Oogway que aparece en Kung Fu Panda, es una tortuga sabia y serena que guía a Po en su camino para convertirse en el Guerrero Dragón; este personaje no es una tortuga marina, sino que está inspirado en una de las especies de tortugas terrestres de las Islas Galápagos.


Preocupados y Ocupados por las tortugas marinas.


La preocupante situación de amenaza a la supervivencia de las diferentes especies de tortugas marinas ha propiciado diferentes iniciativas para su conservación en Andalucía y en todo el mundo.


Proyecto SOS Caretta. La ONG Hombre y Territorio, con el apoyo de la Fundación CEPSA, coordina este proyecto en el que participan numerosas organizaciones e instituciones entre las que se encuentran cofradías de pescadores y asociaciones pesqueras. Se centra en el fomento de rescate de tortugas marinas por el sector pesquero en las demarcaciones marinas Sudatlántica y Estrecho y Alborán.





Aquí salvamos tortugas marinas. Proyecto cuyo fin es informar a la ciudadanía sobre cómo se debe actuar ante la presencia de una tortuga marina en nuestras costas. Esta iniciativa comenzó en 2019 en la Comunidad Valenciana de la mano de la Fundación Oceanogràfic y ha ido creciendo, uniéndose la Fundación Azul Marino, ampliándose por todo el Mediterráneo. La incorporación del Acuario de Sevilla ha traído la participación de muchas localidades de Andalucía que se han adherido a la campaña.





El Centro de Gestión del Medio Marino del Estrecho, dependiente de la Junta de Andalucía, es una referencia en la recuperación de las tortugas boba y centro puntero en España en la cría en cautividad de neonatos de esta especie.


En el período comprendido entre 2008 y 2022 se atendieron un total de 4.555 varamientos, de los que 2.665 correspondieron a cetáceos (56%) y 1.990 (44%) a tortugas marinas. El año pasado ingresaron 14 tortugas marinas de las que se liberaron 13. La semana pasada fueron liberados un par de ejemplares de tortuga boba en la playa de La Herradura.


        Una de las tortugas liberadas recientemente en la Playa de la Herradura. Alba Feixas


¿Sabías qué...?


La tortuga laúd es la que alcanza mayores latitudes gracias a su mayor capacidad de regular su temperatura corporal. Esto se ve facilitado por su gran tamaño (“gigantotermia”), que favorece una baja relación superficie-volumen, por estrategias de aislamiento (presencia de un tejido subcutáneo muy graso) y cambios de flujo sanguíneo a los tejidos periféricos (tanto para disipar como para mantener calor, según la necesidad). Esto le permite, por ejemplo, mantener una temperatura corporal de 25,5°C en agua marina fría a 7,5°C.


La duración máxima registrada de buceo en una tortuga marina es de 8 a 10 horas durante el período invernal con temperaturas del agua entre 12 y 14°C. El récord conocido es de 614 minutos en una tortuga boba. La tortuga laúd ostenta el récord en cuanto a profundidad alcanzada, ya que se ha llegado a medir una inmersión a 1.250 m de profundidad en esta especie.