miércoles, 1 de febrero de 2017

Lorca en el "País de ninguna parte"


 
Mi aproximación a la divulgación de Sierra Nevada ha tomado el pasado fin de semana una nueva dimensión: la poesía. "Poesía para el pueblo, poesía necesaria..." como decía Gabriel Celaya y cantaba Paco Ibáñez. Si la poesía es un arma cargada de futuro un proyecto de turismo sostenible con base en la poesía de García Lorca debe ser la bomba. Por ello he dedicado el último artículo en el periódico Granada Hoy a inventarme es una propuesta de ruta por los lugares lorquianos alpujarreños y una invitación a participar en las actividades que está organizando la Mancomunidad de municipios de la Alpujarra en el centenario de la primera visita del poeta universal granadino a Lanjarón.

He basado el texto en el dossier presentado por la Mancomunidad de Municipios de la Alpujarra en la reciente edición de FITUR que me facilitó su vicepresidente y amigo Raúl Ruiz. Las imágenes las he conseguido por encargo a Luis Espínola del hotel Balnerario de Lanjarón y a mi compañero Francisco Contreras Parody además de mi amiga María Rosa que me ha rescatado la foto del azulejo con la imagen de Federico en Pitres.

Adjunto enlace a la edición digital:

http://www.granadahoy.com/vivir/Lorca-pais-parte_0_1103889878.html

Y así quedó la doble página a color en la edición impresa.



Sierra Nevada, montaña de oportunidades

Lorca en el ‘país de ninguna parte’

Hotel España. Hace unos años este establecimiento recuperó las habitaciones 207 y 207B, donde se alojó la familia Lorca y están abiertas al público para su visita.

Federico García Lorca visitó diversos parajes de la Alpujarra granadina. Sus estancias en Lanjarón, a la que el poeta universal llamó ‘la Puerta de la Alpujarra’, tuvieron una gran influencia en su obra.

García Lorca tuvo una estrecha relación con Sierra Nevada pero esta estuvo especialmente ligada a su visión desde la ciudad o desde la Vega granadina, como fondo escénico, como decorado o telón de fondo de sus vivencias, de su paisaje natural cotidiano. De ahí surge, por ejemplo, su hermosa definición de los atardeceres que hacen exclamar a Mariana Pineda, (al principio de la escena V):

¡Con que trabajo tan grande
deja la luz a Granada!
Se enreda entre los cipreses
O se esconde bajo el agua.
¡Y esta noche que no llega!
¡Noche temida y soñada;
que me hieres ya de lejos
con larguísimas espadas!

Esta visión de la gran montaña desde Granada es también la que inspira la Baladilla de los tres ríos:

El río Guadalquivir
va entre naranjos y olivos
Los dos ríos de Granada
bajan de la nieve al trigo.
¡Ay, amor,
que se fue y no vino!
El río Guadalquivir
tiene las barbas granates.
Los dos ríos de Granada
uno llanto y otro sangre.
¡Ay, amor,
que se fue por el aire!
Para los barcos de vela,
Sevilla tiene un camino;
por el agua de Granada
sólo reman los suspiros.
¡Ay, amor,
que se fue y no vino!
Guadalquivir, alta torre
y viento en los naranjales.
Dauro y Genil, torrecillas
muertas sobre los estanques.
(…)

No hay referencias de que Federico 'subiera a la Sierra' aunque hay constancia de que se interesó por las historias, por los misterios y tesoros que habían descrito los viajeros románticos.

Lorca y Lanjarón

Hasta muy recientemente habían permanecido más ocultas sus visitas a otros lugares de Sierra Nevada y sobre todo su especial vinculación con Lanjarón al que denominó la Puerta de la Alpujarra, (uno de los eslóganes actuales de este municipio), en una postal a Sebastián Gasch en el año 1927 que aparece con membrete del Gran Hotel España.

La primera referencia bibliográfica de la presencia de Lorca en la localidad ‘cañonera’ es la recogida por el hispanista Ian Gibson, en su libro Lorca y el mundo gay. Se produce en 1917, hace ahora 100, y se debe a una circunstancia especial. Federico llega a Lanjarón con apenas 19 años, acompañando a su madre, que acudía al Balneario de Lanjarón a ‘tomar las aguas’ ya que sufría de una afección hepática que aliviaba con los tratamientos de las fuentes de agua medicinal, especialmente la de la conocida como ‘capuchina’. Ese mismo año se inaugura el Gran Hotel España que sería el lugar elegido para su alojamiento y desde entonces la residencia de la familia cuando cada año volvía a los tratamientos paliativos de Doña Vicenta Lorca, dada la persistencia de los cólicos hepáticos. En la obra citada, Gibson narra el amorío de verano de Federico, durante esa estancia en 1917, con María Luisa Natera Ladrón de Guevara, también aficionada al piano que era hija de una familia adinerada cordobesa.

Balneario de Lanjarón

Aunque en los años posteriores en sus publicaciones estas estancias tuvieran una importante influencia en la obra de Federico, hasta 1924 no hay ninguna referencia hecha por el propio escritor; de este año se conserva una carta al músico Manuel de Falla en el que canta alabanzas de ese mundo desconocido hasta entonces para él y le invita a acudir a conocerlo.

salón del balneario que conserva el ambiente de los años 20
Los especialistas citan las visitas de los años 1926 y 1927 como las más productivas ya que está confirmado que en Lanjarón escribió varios poemas del Romancero Gitano y algún cuento y realizó una importante colección de sus dibujos y que se inspiró en sus paisajes y en sus vivencias por la comarca para varias de sus obras teatrales. Entre estos dibujos se encuentra el de San Sebastián, patrón de Lanjarón y de otros municipios alpujarreños.

CURIOSIDADES

En una carta enviada desde Lanjarón a Ana María Dalí, la hermana del pintor Salvador, aparece un cuento titulado La estética de un cuento de Lanjarón.

El manuscrito original del poema del Romancero Gitano, Reyerta de mozos, está firmado en Lanjarón. 

Huella poética de Federico en Lanjarón.

Huella poética de Federico en Lanjarón.

“Por los lugares lorquianos alpujarreños”

Podríamos trazar una ruta turístico-cultural siguiendo los pasos de García Lorca por la Alpujarra. Esta debe arrancar obligatoriamente en el municipio de Lanjarón, el punto de partida desde el que Federico realizó numerosas excursiones por diferentes rincones alpujarreños. Aunque no se tiene una secuencia ni una relación detallada de sus movimientos, sí es bien sabido que Federico disfrutaba por los viajes por el ‘país de ninguna parte’ como lo describió en una carta, fechada en 1921, dirigida a Melchor Fernández Almagro el historiador y escritor granadino compañero de Federico en las tertulias de ‘El Rinconcillo’.

La segunda parada debe tener lugar en Órgiva, ‘capital’ administrativa y comercial, que García Lorca visitó en numerosas ocasiones de lo que hay varios testimonios gráficos. Una de las huellas nos lleva hasta el Cortijo de los Montijanos en el paraje Poyo de Dios muy cerca de Bayacas, entre Órgiva y Carataunas, donde oyó una soleá que le aportó el argumento para su obra La casada infiel; otra salida le conduciría hacia la Haza del Lino de la que se guardan imágenes con varios amigos.

Otros lugares obligados para visitar son los pequeños pueblos de Cáñar y Carataunas donde también hay testimonios escritos de las excursiones de Federico. Allí pudo conocer historias sobre la Guardia Civil y el maltrato a los gitanos que según Gibson le inspirarían Canción del gitano apaleado y el Romance de la Guardia Civil española.

También hay que incluir entre los lugares lorquianos alpujarreños a Pitres, “pueblo sin voz y sin palomas”, en donde hay una fotografía famosa de Federico junto a un árbol que fue remitida al poeta Jorge Guillén. 
Lorca en Pitres
manuscrito de Lorca en el reverso de la foto

A lo largo de estas visitas Federico quedaba impresionado con todo lo que veía, con la gente que conocía, con todo lo que escuchaba… todo se convertía en fuente de inspiración literaria y le parecía mentira que “esta misteriosa y exótica tierra esté en Europa”.

2017, AÑO INTERNACIONAL LORQUIANO



Dos acontecimientos relevantes tendrán lugar este año con Lorca y la Alpujarra de protagonistas. Música, poesía, teatro, exposiciones, actividades educativas implicarán a todo el tejido social de la comarca para fortalecer el recuerdo del artista granadino más universal y atraer a visitantes a otros lugares lorquianos menos conocidos.



La Mancomunidad de Municipios de La Alpujarra y la asociación cultural Juan Gutiérrez Padial lideran un amplio programa de actividades a lo largo de todo el año para celebrar el Centenario de Lorca en Lanjarón, ya que este verano se cumplirán los cien años de la primera visita de Lorca a esta localidad alpujarreña. Con esta iniciativa, presentada la semana pasada en Madrid en FITUR, se pretende atraer un turismo cultural y artístico de excelencia.



Además en 2017 tiene lugar la III Edición del Festival de artes escénicas de La Alpujarra 'Me Vuelves Lorca', que se celebrará del 21 de Julio al 12 de agosto, en Laroles, un homenaje al escritor granadino que se ha convertido en un referente cultural de gran proyección internacional en el que la mitad de los asistentes vienen de otros países a pasar unos días de vacaciones a esta localidad y su entorno coincidiendo con este Festival.

Era recuperada en Laroles donde se celebra el Festival “Me vuelves Lorca”.
Era recuperada en Laroles donde se celebra el Festival “Me vuelves Lorca”.

domingo, 29 de enero de 2017

Mientras que el cuerpo y los lectores aguanten...

Mientras que el cuerpo aguante... y no se seque la fuente de inspiración,  seguiré escribiendo mi artículo semanal en Granada Hoy. Afortunadamente mi sección sobre Sierra Nevada, en sus dos vertientes, Paraíso de Biodiversidad y Montaña de Oportunidades, da para mucho todavía. Ya ha dado para 27 meses seguidos, 116 artículos diferentes por lo que cobra sentido lo de que Sierra Nevada es una gran montaña, un pequeño continente.


Definitivamente nos hemos pasado a los sábados en los artículos en el periódico. Dice la jefa que se venden más periódicos y, lo que es más importante, se lee más, especialmente el tipo de información que yo hago.

Pensando en esta circunstancia, cuando escribo me imagino a un lector sentado tranquilamente echándole una ojeada a las páginas, viendo y leyendo las noticias del día, los artículos de opinión, el reportaje principal... y encontrándose con mi sección, un oasis verde entre ese marasmo de #doshospitalescompletos, #casoNazarí #AveSoterrado y tantas otras cuestiones de interés público general. Me imagino a un hipotético lector/a desconocido y que tampoco me conozca a mí, 'chocando' con mis páginas, leyendo el titular y la entradilla, parándose a ver las fotos, (buscando el texto del pie de foto), interesándose por  los resaltados... y, con suerte, profundizando en su lectura completa. Poniéndome en el lugar del lector procuro componer mi reportaje teniendo en cuenta esta 'mecánica' intentando atraer a quien se encuentre con mis páginas de manera casual.

También me pongo en el lugar de aquellos seguidores que me conocían, o que me han conocido a través de esta ventana, que buscan deliberadamente mis artículos (conozco a unos cuantos 'jartibles'), en los que pienso también cuando escribo, cuando busco fotos y cuando selecciono el tema, habitualmente el fin de semana anterior. Me merecen mucho respeto, independientemente del número que sean, y hago el esfuerzo de que cada reportaje les suponga atractivo e interesante.

Pero sobre todo, cuando escribo, cada semana desde hace ya más de dos años, (exactamente 27 meses), pienso en cómo recibirán mi artículo en el periódico. Tengo tanta libertad que a veces tengo poco retorno, sólo sé que mando mi material con algunas observaciones sobre cómo pienso que debería ser 'montado' y me lo encuentro luego en el papel. No sé si será lo habitual, no sé cómo funcionan otros colaboradores, cómo me ven los 'compañeros'...  aunque siempre me quedarán las palabras, espero que renovadas, que dejó impresas la directora Magda Trillo en la publicación en la que recopilamos los artículos de mi primer año.
En esta entrada en el blog dejo abierto para comentarios de los que estén en cualquiera de los grupos anteriores y quieran indicarme cómo reciben los artículos, cómo los interpretan, qué les ha gustado más (y menos si es el caso), incluso qué temas o lugares quieren que trate. Os espero.

lunes, 23 de enero de 2017

Los más bellos de la Sierra

Detalle de la flor del narciso de Sierra Nevada.
Me gusta rebuscar en la etimología de los nombre científicos y en su origen y esta semana que tocaba un artículo sobre biodiversidad he jugado un poco buscando plantas que tuvieran una relación con dos mitos clásicos de la belleza masculina: Narciso y Adonis. Aunque los protagonistas principales del reportaje son los narcisos de Sierra Nevada y el adonis de primavera hay otras especies de sus mismos géneros que completan la representación de la, casi inagotable, muestra de la diversidad florística de Sierra Nevada.

Elaborado el texto sólo me cabía buscar el asesoramiento y revisión de mis "botánicos de cabecera", José Miguel Muñoz y Mario Ruiz que buscaron en los archivos las imágenes que ilustran el artículo y que justifican el titular.

Adjunto enlace a la edición digital en la web del periódico Granada Hoy. http://www.granadahoy.com/granada/bellos-Sierra_0_1101790337.html

Y así quedó la edición en papel, a doble página y en color, del pasado sábado, al que nos hemos pasado ya que dice la directora que es el día en el que se venden más periódicos y en el que la gente lee más tranquila este tipo de reportajes. Amén.



Los más ‘bellos’ de la Sierra
Dos géneros de plantas, Narcissus y Adonis, han recibido los nombres de los seres mitológicos más representativos de la belleza masculina.
NARCISO DE SIERRA NEVADA

Narcisos de Sierra Nevada
El “Narciso de Sierra Nevada”, (Narcissus nevadensis) es una planta perenne que puede llegar hasta los 50 cm de altura., bulbosa, glabra (desprovista de pelos y glándulas) y glauca (color verde natural). Pertenece a la familia Amaryllidaceae. Vive en suelos generalmente silíceos, en praderas de juncos o herbazales permanentemente húmedos y estacionalmente encharcados, sobre todo en bordes de arroyuelos y pequeños manantiales, entre los 1.400 y los 2.300 m de altitud. Florece entre marzo y abril. Es endémica de Sierra Nevada y de la Sierra de Baza.
Los narcisos, por ser plantas con flores de una gran belleza, han sufrido de intensas recolecciones que diezmaron sus poblaciones. En la actualidad es una planta amenazada por la escasez de su hábitat y por su fragilidad ante los usos antrópicos, las variaciones climáticas y la alteración del régimen hídrico. 
  
En Sierra Nevada hay presentes otras tres especies de narcisos. Narcissus baeticus, N. triandrus subsp. pallidulus y N. cantabricus.
Narcissus triandrus subsp. pallidulus
Narcissus  cantabricus
Narcissus baeticus
FLOR DE ADONIS
Adonis vernalis. La adonis de primavera, ojo de perdiz o flor de Adonis, es una planta de distribución euroasiática que en la Península Ibérica queda restringida al Noroeste del Sistema Ibérico y parte oriental de la Cornisa Cantábrica. En el Sur sólo está presente en el Sistema Penibético y Sierras del Levante Valenciano. En Andalucía está limitada su presencia a la provincia de Granada, en Sierra Nevada y en el parque natural de la Sierra de Huétor.
Pertenece a la familia de las ranunculáceas. Es una planta calcícola de suelos húmedos que forma parte de herbazales umbríos en bosquetes caducifolios o marcescentes (robledales o quejigales), entre los 1.100 y 1.800 m. Florece entre abril y junio. Adonis vernalis, fue descrita por Carlos Linneo en 1753.
Otras especies del género Adonis presentes en Sierra Nevada son: las lágrimas de sangre (Adonis annua), gotas de sangre (Adonis flammea), el adonis estival (Adonis aestivalis subsp. squarrosa) y el adonis amarrillo (Adonis microcarpa).

el adonis estival (Adonis aestivalis subsp. squarrosa)

adonis amarrillo (Adonis microcarpa)
las lágrimas de sangre (Adonis annua)

gotas de sangre (Adonis flammea)

MUY PROTEGIDAS Y ‘MIMADAS’ 
El narciso de Sierra Nevada y la flor de Adonis son especies incluidas en la Lista Roja de la Flora Vascular de Andalucía. El narciso está además en el Libro rojo de la flora vascular amenazada de España, como especie en peligro de extinción. Ambas especies están bajo el paraguas del Plan de recuperación y conservación de especies de altas cumbres de Andalucía mediante el que se llevan a cabo experiencias de protección de los ejemplares y de reforzamiento de las poblaciones. Se conservan semillas en el Banco de Germoplasma Vegetal Andaluz y se realiza un seguimiento demográfico detallado de estas especies.


Adonis de primavera. Plantas para refuerzo de poblaciones en Sierra Nevada



Curiosidades:
El nombre de Narciso deriva de la palabra griega narkào (= narcótico) y se refiere al olor penetrante y embriagante de las flores de algunas especies de narcisos.
Adonis, el bello joven amado por Afrodita, fue considerado por los griegos como el dios de las plantas.

ORÍGENES MITOLÓGICOS
NARCISO. El bello y vanidoso joven llamado Narciso, era hijo del dios río Cephissus y de la ninfa Leiriope. Preocupada por el bienestar de su hijo, Liríope decidió consultar al vidente Tiresias sobre el futuro de su hijo. Este le dijo a la ninfa que Narciso viviría hasta una edad avanzada mientras nunca se conociera a sí mismo.
Narciso era muy hermoso. Las doncellas se enamoraban de él, pero el las rechazaba. Entre las jóvenes heridas por su amor estaba la ninfa Eco, condenada por la diosa Hera, (celosa de esta ninfa, que no quería que encandilase a su esposo Zeus), a repetir las últimas palabras de aquello que se le dijera. Un día cuando Narciso estaba caminando por el bosque, se apartó de sus compañeros y al oír un ruido preguntó: “¿Hay alguien aquí?”, a lo que Eco respondió: “Aquí, aquí”. Incapaz de verla oculta entre los árboles, Narciso le gritó: “¡Ven!”. Eco salió de entre los árboles y le declaró su amor e intentó abrazar a su amado. Narciso la rechazó y le dijo vanidosamente que lo dejara en paz, y tomándose a mofa la declaración ya que se consideraba el más apuesto y guapo, capaz de tener a las más jóvenes y bellas de Atenas, Esparta o Corinto y despreciando a la ‘incapacitada’ ninfa. Desolada, Eco se ocultó en una cueva sola, triste y rota de desamor y allí se consumió hasta que sólo quedó su voz. Sin embargo, antes de su muerte, esta musa oró a Némesis, deidad de la venganza y la justicia divina, que maldijera a Narciso. Para castigar a Narciso por su engreimiento, Némesis, lo condenó a enamorarse únicamente de su propio reflejo.
Cuenta la leyenda que al ver su propio rostro reflejado en una fuente (o en un río) quedó Narciso en una contemplación absorta, incapaz de apartarse de su imagen y acabó arrojándose a las aguas. En el sitio donde su cuerpo había caído, creció una hermosa flor, que hizo honor a su nombre y memoria. Narciso pasó el resto de la eternidad en el inframundo atormentado por su soberbia y vanidad.
En la tradición helénica, hay una variante en la que el joven Ameinias ama a Narciso pero es rechazado cruelmente por él. Como una forma de burlarse de Ameinias, Narciso le entrega una espada; él la utiliza para suicidarse ante las puertas de la casa de Narciso, mientras reza a la diosa Némesis pidiéndole que un día conozca el dolor del amor no correspondido. Se cree que esta maldición se cumple cuando Narciso se enamora de su propia imagen reflejada en un estanque e intenta seducir al hermoso joven sin darse cuenta de que se trata de él mismo hasta que intenta besarlo. Entristecido de dolor, Narciso se suicida con su espada y su cuerpo se convierte en una flor a la que se le puso su nombre.
ADONIS. En la mitología griega Adonis es hijo de Cíniras, rey de Chipre, y de su hija Mirra, castigada por Afrodita, diosa del amor, a enamorarse de su padre. Fruto de esta relación incestuosa queda embarazada Mirra por lo que los dioses la convierten en una planta, el arrayán. De este arbusto partido nacerá Adonis, cuya belleza ya sorprendía incluso siendo un bebé. Afrodita ocultó al pequeño Adonis en un cajón y se lo llevó a Perséfone, diosa del Averno. Cuando Perséfone miró dentro del cajón quedó prendada y llevó al pequeño a su propio palacio, rechazando devolvérselo a la diosa del amor. Zeus no quiso pasar inadvertido en esta historia y decidió que el niño debería pasar una tercera parte del año con Afrodita, otra con Perséfone y el resto del tiempo, sólo.
Afrodita hechizada por la belleza de Adonis, lo que significaba que estaba perdidamente enamorada de un mortal, temía por su adorado y le advertía de los peligros del bosque. Pero el joven hizo oídos sordos y durante una cacería fue atacado por un jabalí, (que era Ares, dios de la guerra y celoso amante de la diosa), que acabó con la vida de Adonis; la inconsolable Afrodita hizo brotar anémonas rojas de cada gota de sangre vertida.
Zeus permitió que Adonis resucitase durante la primavera y el verano, siempre joven y bello, de manera que pudiese pasar el periodo de tiempo establecido con Afrodita. Su leyenda está unida al cambio de las estaciones, su coincidencia con Afrodita en el tiempo y el reencuentro de ambos marca el inicio de la primavera y el reverdecer de la naturaleza, mientras que su regreso al inframundo con Perséfone promueve el estreno del otoño y el inicio del invierno.

lunes, 16 de enero de 2017

Puente Palo, un pulmón alpujarreño

Esta semana en el periódico, tocaba el apartado "Montaña de Oportunidades"; mi idea era proponer en esta ocasión un lugar menos conocido de la Alpujarra que sirviera, por un lado, para resaltar la importancia de los bosques y por otro para promocionar el sendero Sulayr. El lugar elegido ha sido Puente Palo, un punto de enlace entre dos atractivos tramos de este sendero de gran recorrido, el cuarto y el quinto, que además encierra una interesante historia forestal.

Aquí os dejo el Enlace a la edición digital: http://www.granadahoy.com/granada/Puente-Palo-pulmon-alpujarreno_0_1099690144.html

Y así ha quedado la doble página, en papel y a color, el sábado en el periódico Granada Hoy


Puente Palo, Un Pulmón alpujarreño

En la vertiente sur de Sierra Nevada encontramos el paraje de Puente Palo, con una gran riqueza forestal: pinos silvestres, robles, encinas y castaños.



Los primeros trabajos de repoblación forestal en Sierra Nevada se llevaron a cabo en la cuenca del Río Chico, entre los términos municipales de Cáñar y Soportújar, entre los años 1925 y 1935 y tenían como objetivo frenar los importantes corrimientos de tierras que amenazaban las poblaciones de Cáñar, Bayacas, Soportújar y Carataunas así como lo arrastres que empobrecían y destrozaban las huertas de Órgiva y las vegas, a orillas del Guadalfeo, en las localidades de Vélez de Benaudalla y Salobreña. Uno de estos episodios se llevó por delante, a principios del siglo pasado, el pequeño pueblo de Barjas, en la cabecera de un arroyo secundario del Río Chico; sólo quedó un pequeño trozo del muro del cementerio.

Fruto de aquellos trabajos forestales y de actuaciones posteriores, en la actualidad la zona tiene una enorme riqueza forestal con uno de los mejores pinares de Sierra Nevada que está junto a un valioso robledal que se completa con ejemplares centenarios de encinas y castaños.

Además de su interés como pulmón forestal tiene un papel muy importante en la prevención de la erosión.

¿Cómo llegar?

Para acceder a Puente Palo hay un sendero de pequeño recorrido señalizado (PR-A22) que parte desde la casa forestal de Soportújar, próxima al vivero de Prado Grande, uno de los más antiguos de la provincia que estuvo operativo hasta los años 80 del pasado siglo. Esta es una de las razones por la que encontramos en sus alrededores un rico y frondoso arbolado de variadas especies de muchas procedencias que eran objeto de los experimentos forestales. Desde la casa forestal ascendemos unos 300 metros hasta encontrarnos con un hermoso ejemplar de secuoya, justo en una bifurcación. Tomamos el carril de la izquierda atravesando una ladera densamente arbolada desde la que disfrutamos de atractivas vistas de la Loma de Cáñar con el Cerrillo Redondo (2.912 m.) y el Pico del Tajo de los Machos (3.086 m,) que une esta Loma con la de Soportújar.

Tras cruzar el Barranco del Cerezo llegamos al antiguo vivero de Montechico, hoy convertido en un ‘arboreto’ con diferentes variedades de castaño, que atravesamos para subir por un camino que nos conduce a la pista forestal principal. Esta última parte del camino coincide con el inicio del tramo 5 del sendero Sulayr que va desde Puente Palo a Capileira. Una vez cruzado el río Chico llegaremos al paraje conocido como Puente Palo y un poco más adelante nos encontraremos el área recreativa construida en los años 80 que lleva este nombre. Estamos a una altitud de 1.750 m.



Antes de regresar merece la pena acercarnos a contemplar el robledal de Cáñar que está situado a poca distancia. Este magnífico robledal, en algunos lugares en proceso de recuperación con diferentes acciones selvícolas (podas, rozas, resalveos), tiene una gran importancia ecológica ya que el roble melojo, -también denominado rebollo-, que lo forma es una especie relicta propia de latitudes superiores que se mantiene gracias, por un lado, a las corrientes de aire cálido y húmedo procedentes del Mediterráneo (criptopluviometría), y por otro a las aportaciones recibidas de las filtraciones y careos de las acequias tradicionales.


Para llegar a la casa forestal de Soportújar podemos tomar un sendero que parte desde el mismo pueblo por bancales y cortijos hasta llegar a la pista forestal, para lo que emplearemos menos de una hora. Otra posibilidad es subir en vehículo, unos 5 kilómetros aproximadamente, desde la Ermita del Padre Eterno situada en la carretera de La Alpujarra (A-4132), a 1 kilómetro del cruce que conduce al pueblo de Soportújar.

También podemos llegar hasta el área recreativa de Puente Palo desde la localidad de Cáñar con una distancia aproximada de 9 kilómetros.


Encrucijada del sendero Sulayr

Puente Palo es el punto de encuentro de los tramos 4 y 5 del sendero circular de gran recorrido GR-240, conocido como ‘Sulayr’, el nombre con el que los árabes denominaban a Sierra Nevada, que a su vez lo habían tomado del latín Mons Solarius que significa ‘Sierra del Sol’.

El tramo 4, Tello-Puente Palo, parte de la antigua casa forestal de Tello, a 1.550 m. de altitud, ahora destinada parcialmente a refugio-vivac de senderistas y montañeros. Toda esta zona fue asolada por un extraordinadio incendio en 2005 que afectó a más de 3.000 has. y ha sido objeto de un proyecto de restauración en el que han colaborado diferentes grupos de investigadores y cuyo seguimiento y estudio sirve de orientación a otras actuaciones forestales.



Este tramo forma parte y recorre la sierra de Lanjarón y Cáñar atravesando, por sendas y pistas forestales paisajes variados, (pinares, matorrales de media y alta montaña, encinar, robledal y vegetación de ribera).

Tiene una longitud total de 8,7 km y un desnivel acumulado de 410 metros de subida y 210 de bajada. El tiempo estimado invertido en su recorrido es de unas 3 horas y media.

El tramo 5, Puente Palo-Capileira, es uno de los más concurridos y atractivos del Sulayr. Va paralelo a la acequia del Almiar, entre robles y encinas, durante varios kilómetros y luego desde La Atalaya se asoma al barranco del Poqueira, con los bellos pueblos alpujarreños de Pampaneira, Bubión y Capileira coronados por unas impresionantes vistas de las cumbres del Veleta y del Mulhacén. Este trayecto es uno en los que se produce una mejor combinación del patrimonio natural e histórico-artístico que configura el paisaje eco-cultural alpujarreño.



Muy cerca del sendero podemos visitar el centro budista O Sel Ling que significa ‘Lugar de Luz Clara’. Este centro fue fundado por el lama Yeshé y visitado por el Dalai Lama en 1.982. La tipología alpujarreña de los edificios utilizados como casas de retiro espiritual contrasta con la estupa y o el edificio con la rueda de las oraciones de inspiración oriental budista.

El tramo 5 termina en la localidad de Capileira donde enlazará con el siguiente, Capileira-Trevélez, que une las dos poblaciones más altas de Sierra Nevada. Tiene una longitud de 10,5 km con un desnivel de subida de 300 metros y de 515 de bajada. El tiempo estimado en su recorrido, en su mayor parte a través de sendas antiguas recuperadas, es de 4 horas.

CURIOSIDADES: 

El roble melojo, (Quercus pyrenaica), a pesar de su nombre científico, está presente en buena parte de la península, estando escasamente representado en los Pirineos, salvo en zonas bajas y valles del Prepirineo. El nombre melojo tiene un sentido peyorativo ya que proviene del latin malum folium = mala hoja. En Sierra nevada están ausentes otros robles considerados como los ‘hermanos mayores’, el roble carballo (Quercus robur) y el roble albar (Quercus petraea).