lunes, 8 de junio de 2020

De revolución verde a involución marrón | El Independiente de Granada

Nuevo artículo en mi columna 'Sacando punta' en el Independiente de Granada, en el que doy un 'repaso' en el doble sentido, a la legislación urbanística y ambiental que está tramitando el gobierno andaluz. Hubiera querido arrancar la semana en fase 3 de la desescalada, con una Declaración como la de Moustaki 'Je déclare l´etat de bonheur permanent' pero me he quedado en "Yo declaro el estado de alarma (ambiental) permanente' ya que a pesar de la propaganda de la revolución  verde anunciada por el presidente JuanMa Moreno, el gobierno andaluz ha iniciado la escalada hacia la reconquista de la cima de la burbuja inmobiliaria con alfombra a la vuelta al ladrillo y sus acompañantes especulación y corrupción urbanística.

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De revolución verde a involución marrón | El Independiente de Granada

De revolución verde a involución marrón

Ignacio Henares.

A pesar de la propaganda de la ‘revolución verde’ con la que JuanMa Moreno se llena la boca con frecuencia, señalándola como lo que necesita Andalucía para lograr un futuro sostenible, los hechos del presidente de la Junta marchan en dirección contraria y el gobierno andaluz se ha empeñado en acometer una vuelta al ‘ladrillo’, (y a la especulación y corrupción urbanística que la acompañan), aprovechando la confusión y argumentando la urgencia para salir de la crisis derivada de la pandemia.

Ya se inició este ataque el año pasado con el Decreto Ley de Medidas Urgentes para la Adecuación Ambiental y Territorial de las Edificaciones Irregulares, un largo nombre para enmascarar una puerta para la legalización de 327.000 viviendas construidas sin cobertura legal, casas que alguien decidió levantar, a sabiendas, donde no podía ni debía, sin infraestructuras de saneamiento, abastecimiento de agua y electricidad.

El segundo paso fue la aprobación del Decreto-Ley 2/2020, de 9 de marzo, de mejora y simplificación de la regulación para el fomento de la actividad productiva en Andalucía, conocido como ‘Decretazo’ por sus múltiples enemigos entre los que se encuentran sindicatos, consumidores, pymes y expertos en Derecho. Este Decreto Ley modifica o deroga parcialmente 21 leyes  y seis decretos y elimina más de doscientos trámites administrativos que afectan a toda la actividad económica. Pero es en la parte ambiental en la que más críticas ha recogido. Las más importantes organizaciones ambientales españolas (Amigos de la Tierra, Ecologistas en Acción, Greenpeace, SEO/BirdLife y WWF,) se han mostrado, de manera unánime, contrarias a la aprobación de esta norma señalando las numerosas modificaciones que afectan negativamente a cuestiones ambientales, tales como la ampliación de actuaciones que se pueden declarar de interés autonómico (urbanizaciones residenciales supramunicipales, puertos y aeropuertos, embalses, grandes establecimientos comerciales, turísticos e industriales…), la eliminación de la obligación de una adecuada evaluación ambiental de infraestructuras hidráulicas y energéticas y de proyectos mineros -incluidas las canteras-, la sustitución de las Autorizaciones Ambientales Unificadas por Calificación Ambiental para determinadas actuaciones…

El Tribunal Constitucional ha admitido a trámite, por unanimidad, el recurso de inconstitucionalidad presentado por el Gobierno central contra varios preceptos de este 'decreto estrella’ del gobierno andaluz por invasión de  competencias estatales, tanto en materia de publicidad institucional en medios audiovisuales (emisoras piratas) como en los trámites de obras en el entorno de Bienes de Interés Cultural, argumento legal que cuenta con el aval del Consejo de Estado. Ante este Decretazo han anunciado también los grupos de la oposición en el Parlamento andaluz un recurso ante el mismo Tribunal Constitucional, al apreciar que, por un lado, el decreto-ley no se ajusta a un caso de extraordinaria y urgente necesidad para su aprobación como establece la Constitución y el Estatuto de Autonomía y por otro señalan que se ha vulnerado el derecho de participación política al haberse convalidado el Decreto Ley en la Diputación Permanente del Parlamento, un órgano que sólo opera durante las vacaciones parlamentarias y tras la disolución de la Cámara .

El tercer mazazo, que podría ser definitivo, lanzado por el gobierno andaluz es la Ley de Impulso para la Sostenibilidad del Territorio de Andalucía, (cuyas siglas, LISTA, son toda una provocación), que fusiona la del suelo y la de ordenación del territorio, y cuyo anteproyecto ha sido aprobado por tramitación urgente hace apenas unos días. La norma derogará 3 leyes y 3 decretos, además de parte del articulado y disposiciones de otras 16 leyes y de otros 3 decretos.

Dos cosas positivas tiene esta norma. La primera es la intención, loable, de reducir la maraña administrativa y buscar la agilización de los trámites y el alivio de cargas innecesarias tanto a empresas como a particulares. Pero tras esta cacareada simplificación y agilización administrativa se esconde una desregulación, una manga ancha para eliminar los controles urbanísticos y las garantías ambientales y sea una forma de eludir la participación ciudadana. Es sintomático que el mismo anteproyecto recoja que “… en este sentido, no se trata de desregularizar el urbanismo, sino de flexibilizarlo, estableciendo unas reglas claras y sencillas, adaptadas a la realidad actual, fáciles de entender y fáciles, por tanto, de aplicar”. Excusatio non petita, acussatio manifesta.

Otra idea positiva la encontramos en la exposición de motivos del anteproyecto, que incluye unos objetivos, también loables: mejora de la calidad de vida de los ciudadanos, ciudades inclusivas y resilientes, urbanismo sostenible, regeneración y rehabilitación urbana, mitigación del cambio climático, eficiencia energética… Lamentablemente todo lo contrario de lo que se dispone a lo largo del articulado, que se separa radicalmente de dichos objetivos.

Como han señalado muchos expertos, la ‘LISTA’ se asemeja a una alfombra roja para el ladrillo, reproduciendo la mentalidad neoliberal de la etapa de la burbuja inmobiliaria de la ‘gloriosa’ época del Aznarísimo que diría Wyoming. La ley señala que todo el suelo es urbanizable salvo el suelo rústico en el que específicamente exista una prohibición expresa. Pero hay tantas excepciones que prácticamente se puede hacer de todo en todo tipo de suelos, estén protegidos o no, así que las invocaciones al modelo de ciudad compacta mediterránea que se hacen en la parte expositiva quedan en una pura falacia.

Por ejemplo se permiten las actuaciones declaradas de interés público y social por los ayuntamientos, incluyendo equipamientos e instalaciones industriales, turísticas, terciarias y, lo que sería más demoledor, “podrán autorizarse conjuntamente edificaciones destinadas a uso residencial”, ¡en suelo rústico! En la lista de las excepciones hay que incluir la larga lista de actuaciones de “Interés autonómico” que puede aprobar la Junta de Andalucía, y que son de implantación forzosa al margen de lo que determine el planeamiento territorial y urbanístico. Por tanto el poder discrecional para aprobar todo tipo de proyectos en el suelo supuestamente rústico es prácticamente total.

Otra de las amplias compuertas a la urbanización en el suelo rústico contempladas es a través de la presentación de una “Actuación de transformación urbanística” que aprobarían los ayuntamientos. Estas “Actuaciones” las pueden presentar particulares, por lo que las empresas promotoras, aún más, decidirán el desarrollo urbanístico.

Uno de los elementos más perversos de la nueva norma que se tramita es que a partir de ahora una construcción ilegal en terrenos protegidos prescribirá a los seis años, que hasta ahora no caducaban para desanimar a los infractores, lo que podría blindar a quienes han urbanizado ilegalmente en parques naturales o en bienes de interés cultural, cuyas construcciones no podrán ser demolidas. Esto supone un mensaje nefasto para los infractores sobre todo cuando en el anteproyecto de ley no hay ninguna referencia a cómo prevenir el urbanismo ilegal y cómo restaurar sus impactos, pero sí contiene uno que se denomina “Adecuación Ambiental y Territorial de las edificaciones irregulares”, en lo que constituye toda una declaración de (malas) intenciones.

Las consecuencias de estas reformas son previsibles: la nueva ley permitirá que siga la expansión descontrolada del urbanismo por todo el territorio andaluz, la generalización de segundas residencias y la dispersión territorial, con sus secuelas de degradación e impactos ambientales, y la generación de un modelo urbanístico imposible de gestionar y de financiar sus servicios públicos.

Es especialmente amenazadora esta normativa, para el litoral andaluz, un espacio ya muy urbanizado que está dando lugar a una creciente pérdida de identidad y de diversidad. En este proceso de transformación, se han ido deteriorando sus valores ecológicos, ambientales y paisajísticos, perdiendo parte de su atractivo y condiciones primigenias, las que lo convirtieron en un atractivo lugar para vivir y visitar. Sólo utilizaré unos datos en este punto para no aburrir. Las viviendas pendientes de construir en el litoral andaluz, según los suelos ya clasificados, se acercan al millón (un uno y seis ceros, 1.000.000 o 106 para los más modernos).Y eso sin contar con los nuevos planeamientos proyectados por los Ayuntamientos. Esa cantidad es el triple de la estimación del Instituto Nacional de Estadística (INE), para toda nuestra región hasta 2023 según el crecimiento poblacional.


Este desajuste entre la oferta prevista en el planeamiento urbanístico y las necesidades de alojamiento de la población reforzará la vivienda como inversión y las segundas residencias frente a la vivienda destinada a la formación de nuevos hogares, dificultando el acceso para los colectivos que la necesitan especialmente a los jóvenes.  

sábado, 30 de mayo de 2020

Tiene mérito el 'Pacto del codo"

Vuelvo a las andadas. Inicio mi particular desescalada recuperando mi columna en el periódico digital, 'on line', El Independiente de Granada y he querido arrancar con mi personal análisis del 'Pacto del Codo' suscrito en Granada por PSOE, PP y Ciudadanos para aprobar los presupuestos municipales.

He tenido que actualizar mi perfil 👉 IGNACIO HENARES ... es biólogo de bata, de bota, y de gabinete. Máster (de los de verdad) en Gestión del Medio Ambiente y del Agua por la Universidad de Granada...

Enlace al artículo en el periódico aquí.

Francisco Cuenca, flanqueado por Manuel Olivares y César Díaz.


Tiene mérito el ‘pacto del codo’


El PSOE de Granada ha firmado un acuerdo con el gobierno municipal, formado por el Partido Popular y Ciudadanos, para sacar adelante unos presupuestos que permitan hacer frente a la situación sobrevenida por la crisis sanitaria y las consecuencias sociales y económicas derivadas. El asunto cabe considerarlo como ‘histórico’, sin exageración, pues pone fin a cinco años de prórrogas de las cuentas municipales. En mi entorno social y político, poco proclive al ‘gobierno de los trapos sucios’ y al ‘alcalde por la cara’, todo el mundo ha aplaudido el que algunos llaman Pacto del Rasillo’, por ser el lugar donde se han llevado a cabo las reuniones, y otros el ‘Pacto del Codo’ (por la imagen en la que los portavoces de los tres partido firmantes comparecían para hacerlo público). La mayoría entienden con normalidad que “es lo que había que hacer”, por responsabilidad.

Pero creo que tiene un gran mérito este acuerdo porque surge de la mano tendida ofrecida por los socialistas, que están en la oposición aunque ganaron ampliamente las elecciones hace ahora un año, con 10.000 votos más que el PP y 20.000 más que Ciudadanos. El PSOE, como primera fuerza en el ayuntamiento, aporta al Pacto 10 concejales, 6 más que los naranjas y 3 más que los de la gaviota.

Y tiene mucho mérito también porque esa mano tendida ha sido recogida por el equipo de gobierno gracias al trabajo de los portavoces de los partidos que lo apoyan, César Díaz por el PP y Manuel Olivares por Ciudadanos, que han reaccionado de manera también responsable anteponiendo el bien de la institución y haciendo un esfuerzo por dar estabilidad al ayuntamiento en unos momentos difíciles y complicados, con preferencia a otras posibles aritméticas. Hay que reconocer que ese esfuerzo ha tapado la incompetencia e inacción de los otrora primeros espadas de sus formaciones, el alcalde Luis Salvador, de gira televisiva haciendo de oposición al gobierno de la nación en lugar de estar trabajando por la ciudad, y Sebastián Pérez, el vicealcalde, teniente de alcalde o no sé qué cargo y condición ostenta en la actualidad, que anunció que se retiraba pero que hoy por hoy se ha tomado muy a pecho lo del teletrabajo y está muy tele (de lejos) pero poco de trabajo.

Tiene mérito porque es un Pacto que se hace con luz y taquígrafos, que todo el mundo puede consultar y que difiere mucho del modo aún no aclarado en el que se llegó a la esperpéntica situación del actual gobierno municipal con un alcalde que fue el menos votado y ‘soportado’ (no es metáfora) por sus compañeros de grupo y por otro partido que cuenta el doble de concejales que el suyo.

Francisco Cuenca, durante la firma, con César Díaz y Manuel Olivares.

Tiene mérito también porque el Acuerdo alcanzado incluye acuerdos concretos para que los sectores más perjudicados por la pandemia no queden desprotegidos, con compromisos para reforzar los Servicios Sociales, medidas para poner en marcha programas de estímulo del comercio de cercanía, en el centro y los barrios, así como bonificaciones a los sectores profesionales más afectados como pueden ser la hostelería, el turismo o las empresas culturales. Y porque además apunta hacia la transición, que no debería de haberse torcido, hacia un nuevo modelo económico para Granada basado en la Ciencia y el Conocimiento. Entre los 22 puntos firmados se incluyen medidas fiscales, el impulso a la obra pública o una nueva movilidad, para la nueva normalidad que se avecina, con la ampliación de las zonas de peatonalización y la apuesta por un transporte público no contaminante.

Tiene mérito porque el grupo municipal socialista se ha tragado, con generosidad y por responsabilidad, que los partidos que forman el gobierno municipal no apoyaran los presupuestos en ejercicios anteriores en los que había un agujero económico heredado de la etapa negra del gobierno de Torres Hurtado, que creció con el desastre de la LAC y con las sentencias judiciales en las que la ciudad tuvo que pagar casi 30 millones de euros por asuntos de mala gestión urbanística o directamente ligados a la corruPPción, con dos P del Partido Popular.

Tiene mérito que Paco Cuenca y su equipo desde la oposición hayan facilitado el acuerdo en un contexto de crispación porque eso no es lo que está ocurriendo en Andalucía, a pesar del ofrecimiento hecho por Susana Díaz al presidente de la Junta, cuando JuanMa Moreno le da la presidencia de la Comisión Parlamentaria para la Reconstrucción de Andalucía a un miembro de Vox, formación que se había mostrado contraria a los objetivos y a la propia creación de la Comisión. No es tampoco desgraciadamente lo que está ocurriendo con la oposición nacional cuyos esfuerzos van únicamente orientados a derribar al gobierno, desde antes del coronavirus y después.

Tiene mérito el pacto firmado entre PP, Ciudadanos y PSOE porque es un acuerdo en el que las medidas recogidas han surgido del Plan de Reconstrucción por Granada propuesto por el grupo municipal socialista hace menos de un mes que a su vez recogía las aportaciones de los agentes económicos y sociales y colectivos ciudadanos de Granada. Ante la ausencia del alcalde durante estas semanas, (más pendiente de las cámaras que de las personas), Paco Cuenca, el portavoz socialista, ha cubierto el hueco y ha sabido escuchar las demandas de la ciudadanía y mostrar empatía con la situación personal, familiar, laboral o empresarial de la sociedad granadina.

Ojalá sirva de ejemplo este acuerdo, y el alcanzado en el ayuntamiento de Sevilla, (en este caso impulsado por el alcalde Juan Espadas y en el que se han implicado todas las fuerzas políticas, salvo VOX), para que haya un cambio de actitud por parte de todas las fuerzas políticas y estén a la altura de las circunstancias y del conjunto de la sociedad, que en su inmensa mayoría está teniendo un extraordinario y responsable comportamiento durante todo este ‘periodo especial’ que estamos viviendo en los últimos meses.

Ojalá suponga un punto de inflexión y fomente los acuerdos de los partidos políticos en las cuestiones de interés general, en los asuntos de estado y que este acuerdo en Granada espolee otros pactos por toda la geografía española.

Ojalá contribuya a que el Partido Popular, a nivel nacional, abandone el carril de la extrema derecha y deje de chupar rueda de la ultraderecha si quiere liderar el pelotón de la oposición y convertirse en una alternativa seria de gobierno. Convendría de camino, por su propio bien y por el del país, que Ciudadanos volviera al centro político y contribuyeran a que dejen de ser determinantes, para asuntos trascendentales de interés general, algunas fuerzas minoritarias con intereses muy particulares.

martes, 31 de diciembre de 2019

Navidad con 'V' de vegetal

He visto en redes sociales que se hablaba sobre el origen del árbol de Navidad y he recordado que le eché un poco de imaginación hace tres años para sacar un artículo sobre biodiversidad en estas fechas navideñas, cuando todo el mundo está pensando en mantecados, polvorones, uvas, cenas, regalos, luces... y me salió "Navidad con 'V' de vegetal" que ilustré con una imagen navideña del jardín botánico Hoya de Pedraza.   En este artículo, que por alguna razón que no recuerdo no coloqué en mi blog personal, hablaba precisamente del origen de la utilización del árbol como adorno y símbolo de la Navidad.

La edición digital, la he podido recuperar ahora, era mucho más reducida y se dejó fuera el reportaje sobre OTRAS PLANTAS NAVIDEÑAS y sobre LOS ADORNOS NAVIDEÑOS que llevaba la doble página de la edición impresa. Ahora la web del periódico ha mejorado mucho y habría salido una entrada muy atractiva. En todo caso le he echado unas fotos a los periódicos que guarda mi madre y así os podéis hacer una idea. Sirva también esta última entrada del año para desearos, a los que hayáis llegado hasta aquí, una feliz nochevieja y una buena entrada en el 2020, polémicas aparte sobre si es el inicio de una nueva década o no.

https://www.granadahoy.com/vivir/Navidad-vegetal_0_1093390790.html

Navidad con V de vegetal

La decoración de las viviendas con plantas es una tradición muy antigua. Los griegos y los romanos adornaban sus casas con hiedra, los celtas utilizaban el muérdago y otras plantas de hoja perenne como el laurel y las ramas de pino o de abeto.  

ASPECTOS SIMBÓLICOS DEL ÁRBOL


Los árboles han tenido a lo largo de la historia un significado muy especial: en todas las culturas poseen aspectos simbólicos de carácter antropológico, místico o poético. Los beneficios múltiples de los árboles para el hombre han dado lugar a infinitas leyendas que lo relacionaban con un sentido mágico y ritual. En varias culturas el árbol representa la unión del cielo y la tierra y para ciertas religiones, el árbol es signo de encuentro con lo sagrado, punto de encuentro entre el ser humano y la divinidad. Otros significados ampliamente extendidos sobre los atributos mágicos del árbol concernían a la fecundidad, al crecimiento, a la sabiduría y a la longevidad.
EL ÁRBOL DE NAVIDAD
Una de las teorías más extendidas sobre el origen del árbol de Navidad, defiende que proviene de los celtas de Europa central, quienes empleaban árboles para representar a varios dioses. Además, a finales de año celebraban el nacimiento de Frey, dios del Sol y la fertilidad, adornando un árbol. Tenía el nombre de Idrasil, que significaba 'Árbol del Universo'; en su copa se hallaba el cielo y en las raíces profundas se encontraba el infierno.
San Bonifacio, uno de los principales evangelizadores de Alemania, entre los años 680 y 754, entendiendo que era imposible arrancar de raíz esta tradición de la decoración del árbol, decidió 'adoptarla' dándole un nuevo sentido. Cuenta la leyenda que cortó con un hacha un roble, que representaba a Odín, y en su lugar plantó un pino, que por ser de hoja perenne simbolizaba el amor de Dios, adornándolo con manzanas y velas. Las manzanas representaban el pecado original y las velas, la luz de Jesucristo.
La opinión más generalizada es que el árbol de Navidad, tal como lo conocemos hoy, decorado e iluminado con luces, para dar la bienvenida a la época navideña, tiene su origen a principios del siglo XVI, en la orilla izquierda del río Rhin. Desde Estrasburgo, la capital de Alsacia, la tradición de los árboles de Navidad, principalmente abetos, se propaga por toda Alemania y al conjunto de Europa, y pronto, al resto del mundo cristiano.
Desde Alemania fue llevada por los soberanos de la casa Hannover hasta Gran Bretaña en el siglo XVIII. Jorge III, coronado como soberano de Inglaterra, en 1762, y su mujer, la reina Charlotte, oriunda de Alemania, fueron los primeros en adornar su palacio con un abeto doméstico, aunque no fue hasta varias décadas después, cuando la sociedad inglesa empezó a reproducir, en sus casas, lo que habían visto en el palacio de Windsor, habitado, por entonces, por la soberana Victoria y su esposo, el príncipe Alberto de Sajonia-Coburgo, un noble de origen alemán que introdujo el árbol en las navidades de la sociedad victoriana, poco después de contraer matrimonio en 1840.
A los hogares españoles esta costumbre llegaría a finales del siglo XIX, a través de una princesa de origen ruso llamada Sofía Troubetzkoy, que después de enviudar del duque de Morny, hermanastro de Napoleón III, contrajo segundas nupcias con el aristócrata español José Osorio y Silva, marqués de Alcañices, uno de los mayores promotores de la restauración borbónica que permitió a Alfonso XII reinar. Se cita la Navidad del año 1870 como la primera en la que se colocó un árbol navideño en España en el madrileño Palacio de Alcañices en el Paseo del Prado.






sábado, 21 de diciembre de 2019

No lloréis por mi


Después de un largo, e innecesario, periodo de tres meses desde que me comunicaron que iba a ser relevado, ayer me notificaron el cese con un frío correo electrónico con acuse de recibo. No he hablado con los responsables de esa decisión desde que fueron nombrados, no se han dirigido a mí salvo por una persona interpuesta que me dijo que no era de su confianza y que iban a renovar a todo el equipo de gestión de Sierra Nevada porque "tenían otras ideas". No es una cuestión personal si entendemos que han hecho lo mismo con centenares de personas en la Junta de Andalucía que han cometido 'el pecado' de haber desarrollado su trabajo técnico bajo la dirección de gobiernos socialistas, aportando su trabajo y conocimientos de la mejor manera que hemos sabido. En cualquier caso sí me consta que conmigo han tenido una especial inquina, no por mí trabajo, sino por mis ideas. La posibilidad de nombrar y de cesar es una competencia de los nuevos dirigentes políticos a la que no hay nada que achacar salvo que es extraño considerar que nadie era útil, que había que cesar a todo el mundo, a la inmensa mayoría, sin siquiera hablar con ellos y sin conocer ni haber valorado su trabajo anterior.

Por mi parte, en los próximos días me incorporaré a mi nuevo destino en la delegación territorial de la Consejería de Agricultura, Ganadería, Pesca y Desarrollo Sostenible, parece que ligado a la Gerencia de Aguas, algo que como todos sabéis es mi 'fuerte' (es ironía). No ha habido 'suerte' y ninguna de las diferentes opciones que solicité, en las que creía que podía aportar mi experiencia, puestos en los que "no molestara" al gobierno del cambio (ni me molestaran), ha sido estimada.


He recibido numerosas muestras de apoyo y reconocimiento a mi trabajo de estos años como conservador del Parque Nacional y Parque Natural de Sierra Nevada, que agradezco de todo corazón. He titulado esta entrada “No lloréis por mí” porque aunque aunque el cambio no se ha producido ‘a petición propia’, desde hace tiempo, yo ya había comunicado mi intención de iniciar una nueva etapa, quizás la última de mi ya larga carrera profesional de 30 años como funcionario de la Junta de Andalucía. Siempre he sido de los que he preferido que me echen de menos a que me echen de más. Mi opinión es que no es bueno eternizarse, que es necesario que se produzcan cambios, y que eso es bueno tanto para los puestos como para las personas que los ocupan. Por eso os pido que no lloréis por mi cese. No estoy triste por el cambio y no quiero que lo estéis por mí los que me queréis; no tengo vértigo al cambio, lo veo como una oportunidad de emprender nuevos retos, nuevos proyectos. Así que don't cry for me... no supone este cambio, salvo en las formas, una noticia triste.

Como soy funcionario del cuerpo superior facultativo, del grupo A1, y con un alto grado consolidado, tengo derecho a que me ‘reubiquen’ en un puesto de nivel parecido y en mi misma localidad y en mi misma área de trabajo (más o menos), pues tampoco tenéis que llorar por mí por ese motivo. Voy a cobrar, más o menos, lo mismo y ahora además podré ir al trabajo andando, si finalmente se confirma que aterrizo en la delegación territorial como me informaron también ayer mismo. Así que por mi situación laboral tampoco lloréis por mí, no os preocupéis, estoy feliz y quiero que también lo estéis vosotros.


He formado parte de un equipo que ha trabajado con ilusión, con compromiso por Sierra Nevada en los últimos 15 años. Este trabajo ha sido reconocido recientemente con el premio Plaza España por la Delegación del Gobierno de España en Andalucía. Mi salida de la gestión de este singular espacio protegido, junto a la del director Javier Sánchez cesado también este verano y la de la gerente, Mar Lara, que en septiembre se incorporó por concurso a un nuevo destino en la Consejería de Hacienda, supone el fin de una etapa para el Espacio Natural Sierra Nevada. Parafraseando el proverbio indio diremos que “entregamos el testigo a otras personas que tendrán que entender que no reciben una herencia sino un préstamo que tienen que devolver, al menos, en las mismas condiciones que lo reciben”. Modestamente pienso que hemos dejado el listón alto en cuanto a entrega, dedicación y amor a Sierra Nevada y pediría que los nuevos responsables fueran conscientes que esta tarea requiere una vocación y un ‘sacrificio’ que desde luego es recompensado por la satisfacción de saberse responsable de la custodia de un espacio singular y emblemático como la 'gran montaña mediterránea'.

La imagen puede contener: 2 personas, incluido Ignacio Henares, personas sonriendo, personas de pie y de traje

Nuestro paso por Sierra Nevada no puede encuadrarse en un ‘sin pena, ni gloria’. Precisamente este año 2019 hemos celebrado el doble aniversario de Sierra Nevada como espacio natural protegido pues hace 30 años se produjo la declaración del Parque Natural, en atención a sus singularidades de flora, fauna, geomorfología y paisaje (mediante la ley autonómica 2/1989 “por la que se aprueba el inventario de espacios naturales de Andalucía y se establecen medidas adicionales para su protección”) y también se celebran los 20 años desde la aprobación por la Cortes de la Ley 3/1999 “por la que se crea el Parque Nacional de Sierra Nevada”, y su entrada en la Red de Parques Nacionales representando la alta y media montaña mediterránea. El modelo de gestión integrada aprobado en 2007 de estas dos figuras jurídicas de protección, recibe la denominación de Espacio Natural de Sierra Nevada y coincide con los límites de la Reserva de la Biosfera declarada en 1986. El Espacio Natural de Sierra Nevada con unas 172.000 hectáreas afecta a 60 municipios entre la provincia de Granada (37) y la de Almería (23) y tiene como base normativa un Decreto del Consejo de Gobierno de la Junta de Andalucía por el que se aprueba la ordenación y gestión de Sierra Nevada (238/2011) que incluye el Plan de Ordenación de Recursos Naturales para todo el conjunto y sendos Planes Rectores de Uso y Gestión para cada una de las dos figuras jurídicas. A finales de 2018 el gobierno autonómico aprobó el II Plan de Desarrollo Sostenible de Sierra Nevada y su área de influencia socioeconómica.

No podemos caer en la tentación de considerar que hayamos realizado una gestión ‘modelo’ pero sí podemos afirmar que el resultado final es que Sierra Nevada se ha convertido en un ‘modelo de gestión’ con un gradiente de protección que va desde las zonas más elevadas, donde se encuentran los ecosistemas más singulares y frágiles, amparados por la figura de máxima protección, (Parque Nacional), hasta el pie de monte donde se disponen la gran mayoría de los pueblos y áreas de aprovechamientos intensivos. Entre medias queda la franja de media y baja montaña del Parque Natural, un paisaje parcialmente humanizado de gran valor donde se promueve la compatibilidad de un régimen amplio de actividades agroforestales con la conservación de la diversidad biológica. Este modelo ha sido reconocido internacionalmente por partida doble: por un lado la Unión Internacional de Conservación de la Naturaleza, en el Congreso Mundial de Parques celebrado en Sidney, en 2014, incluyó al macizo nevadense en la Lista Verde Mundial, (la Green List para los amigos), un selecto 'club' de Áreas Protegidas Bien Gestionadas, resaltando que “su gestión busca el equilibrio entre la conservación de frágil ecosistema de montaña y el rico patrimonio cultural, con la dinámica del sector turístico”; por otra parte, la UNESCO validó en 2012 la zonificación y líneas de gestión de la Reserva de la Biosfera de Sierra Nevada y certificó que cumple las tres funciones de conservación, desarrollo sostenible y apoyo logístico que se requieren para estas áreas protegidas surgidas al amparo del Programa M&B (Man and Biosphere).

En lo personal, sobre todo en los últimos años, creo que he aportado, además, una gran producción en cuanto a divulgación de Sierra Nevada y sus valores, que, haciendo balance, se salda, con unos números muy importantes: 2 libros personales y varios colectivos sobre Sierra Nevada y una importante ‘colección de artículos’ periodísticos en Granada Hoy, casi alcanzamos la cifra de 200, divididos en cuatro series:



Por tanto, en lo colectivo y en lo personal, me marcho con la satisfacción del deber cumplido que se decía antes y no quiero que lloréis mí pero sobre todo no quiero que nos den razones para que que tengamos que llorar por Sierra Nevada, como ya estamos llorando por Granada, por lo que están haciendo, (y por lo que no están haciendo), por Granada entre el alcalde por la cara y el vicealcalde en la sombra. Estaremos atentos y vigilantes.

En todo caso este año el tópico ‘año nuevo, vida nueva’ que se repite machaconamente en estas fiestas, no será sólo una forma de expresión en mi caso. Pero de eso de ya os contaré...