martes, 5 de diciembre de 2017

Sierra Nevada en 'petricolor'

La Rambla de los Yesos (Alboloduy), en el extremo oriental de Sierra Nevada, en las zonas más bajas de todo el macizo, es conocida como el ‘pequeño cañón colorado’ por el tono rojizo de los conglomerados acentuado con las luces del atardecer. (Juan Carlos Poveda)
La semana pasada volví a atreverme con la geología de Sierra Nevada y se me ocurrió "sacarle los colores" a las rocas de Sierra Nevada. Con la ayuda de mi compañero Miguel Ángel Díaz, algunas fotos de Antonio Ramos y la foto para la portada del "pequeño Cañón del Colorado" de Juan Carlos Poveda de la empresa de turismo activo Natureda, compuse este, lo más divulgativo que he sabido hacer, artículo sobre geodiversidad que tras muchas vueltas he titulado "Sierra Nevada en petricolor".

Así quedó la edición digital:

http://www.granadahoy.com/vivir/Sierra-Nevada-petricolor_0_1196280805.html

y así quedó la doble página a color:


SIERRA NEVADA, MONTAÑA DE OPORTUNIDADES

Sierra Nevada en ‘petricolor’

  • Bajo el manto blanco de la Sierra encontramos rocas de diferentes colores.
  • Sierra Nevada alberga una extraordinaria diversidad geológica con una gran variedad de rocas cuyo cromatismo, en algunos casos, domina el paisaje.
¿De qué color es Sierra Nevada? Asociamos mentalmente el macizo de Sierra Nevada con el color blanco de la nieve que cubre sus cumbres durante una etapa más o menos extensa del año. Pero la mayor parte de lo que constituye el gran macizo montañoso está desprovista durante bastantes meses de ese manto e incluso en buena parte de ella es muy raro que lleguen este tipo de precipitaciones. Entonces el color de la Sierra está marcado por el sustrato rocoso y por la vegetación. Los diferentes tipos de rocas van a condicionar los paisajes que percibimos.

La uniformidad y monocromatismo que aparenta desde la distancia el ‘suelo’, encierra una gran variedad de tonos y de matices de gran belleza, que nos informan además de la manera en la que se levantó, lentamente, a lo largo de millones de años, esta inmensa mole de 2.000 kilómetros cuadrados.

Terreras Azules desde el refugio del Poqueira en la cara sur de Sierra Nevada. De manera invertida a su antigüedad, las ‘rocas verdes’ del Manto del Muhacén, aparecen bajo los micaesquistos del Manto del Veleta. (Antonio J. Ramos)

El colorido que aporta el sustrato geológico, a mayor o menor escala, ha quedado reflejado en muchos topónimos a lo largo y ancho de la Sierra como es el caso de Terreras Azules, Peñones Negros, Tajos Colorados, Tajos Negros, Loma del Peñón Blanco, Era de los Renegrales, Loma del Cascajar Negro, Peñón Colorado, Piedra Blanca… 
Refugio Peñón Colorado

Peñón Negro
Peñón Bermejo






UNIDADES GEOLÓGICAS DE SIERRA NEVADA
 


Sierra Nevada está compuesta, a grandes rasgos, por tres grandes unidades geológicas:

1. En la parte más elevada un núcleo de esquistos metamórficos del Complejo Nevado-Filábride, los materiales más antiguos de todo el macizo con edades superiores a los 250 millones de años. Son rocas oscuras con aspecto pizarroso junto a las que aparecen cuarcitas (rocas provenientes del metamorfismo de areniscas) y, en menor proporción, ‘rocas verdes’ (serpentinitas, eclogitas y anfibolitas), así como mármoles y ortogneises de edad mesozoica.
Unos machos de cabra montés descansan posados sobre los oscuros micaesquistos con reflejos plateados en los Tajos de la Virgen
 2. En la media montaña, y rodeando al anterior, hay una banda de rocas menos antiguas (entre el Pérmico y el Trías) que forman el Complejo Alpujárride. Está compuesta mayoritariamente por filitas, (rocas de aspecto pizarroso provenientes del metamorfismo ‘suave’ o de bajo grado de arcillas), calizas -rocas con carbonato de calcio- y dolomías -rocas con carbonato de calcio y magnesio- que producen relieves escarpados, de colores grisáceos o blanquecinos. 
 
En la zona del Trevenque y los Alayos, el color que predomina es el blanco de los arenales dolomíticos formados por carbonatos de calcio y magnesio.
3. El borde más externo, está formado por una corona de rocas sedimentarias variadas: conglomerados, arenas y areniscas, margas, calizas arrecifales... Corresponde a materiales más ‘modernos’, de formación más reciente, unos 20 millones de años (entre el Mioceno y el Cuaternario).

Calizas amarillentas


PARA SABER MÁS:

Los micaesquistos son rocas metamórifcas procedentes de la transformación de limos y/o arcillas por la acción de altas presiones y temperaturas. Están compuestos fundamentalmente de mica y cuarzo dispuestos en finas capas alternantes.

Las cuarcitas son rocas provenientes del metamorfismo de areniscas muy ricas en cuarzo de aspecto masivo y muy resistentes a la erosión por lo que cuando se disgregan mecánicamente forman grandes bloques.

Tajos Negros de Covatillas (3.116 m.), uno de los tres miles más orientales de Sierra Nevada. Se observa la alternancia entre micaesquistos y cuarcitas característica del núcleo central elevado del macizo. (Antonio J. Ramos)

Los mármoles son rocas metamórficas que proceden de rocas originalmente calcáreas que han experimentado un fuerte proceso de recristalización como consecuencia de las altas presiones y temperaturas a que han sido sometidos. En Sierra Nevada suelen tener alto contenido en mica y se conocen como mármoles ‘cipolínicos’.
Mármoles del Collado de las Sabinas.

Las’ rocas verdes’ son un conjunto de rocas metamórficas que derivan del metamorfismo de rocas ígneas básicas y ultrabásicas (magmáticas), fundamentalmente del tipo serpentinitas, eclogitas y anfibolitas. Poca presencia de sílice y abundancia de minerales como anfíboles y piroxenos. Las serpentinitas en concreto son rocas ultrabásicas provenientes del metamorfismo de peridotitas del manto terrestre.
Serpentinitas, ‘rocas verdes’ en el Collado de las Sabinas.

En Sierra Nevada no son especialmente abundantes las rocas calcáreas que se circunscriben a mármoles, calizas y dolomías de la orla occidental del macizo y en el sureste (en el término municipal de Laujar de Andarax). Uno de los paisajes ‘coloreados’ de estas áreas son los calares o blanquizares como los de los la zona de Los Alayos y Trevenque.

CURIOSIDADES:

El mineral denominado andalucita es un silicato alumínico que aparece en las rocas metamórficas. Las primeras muestras que sirvieron para su descripción, procedían de una localidad de Guadalajara, pero su descubridor, Jean-Claude Delamétherie, creyó que provenían de nuestra región y lo denominó ‘andalucita’. Este mineral en ocasiones presenta unas inclusiones que forman una cruz de cruz. Se conocen con el nombre de quiastolita y fue utilizado durante siglos por los peregrinos que iban a Santiago como un amuleto conocido como lapis crucifer, que significa piedra de la cruz.

Minerales de andalucita con típicas incrustaciones en los micaesquistos bajo el Pico del Mulhacén.




martes, 21 de noviembre de 2017

Serbales y Mostajos en Sierra Nevada

Esta semana volvemos al apartado de flora en la serie de artículos de Sierra Nevada, Paraíso de Biodiversidad en el periódico Granada Hoy. En esta ocasión lo he dedicado al género Sorbus, con cinco especies representadas, de las cuales dos están en peligro de extinción en Andalucía. De nuevo he contado con el asesoramiento y colaboración de Mario Ruiz, el director del Jardín Botánico Hoya de Pedraza y de José Miguel Muñoz, mi botánico de cabecera y responsable del equipo de flora del Observatorio de Cambio Global de Sierra Nevada. Y he rescatado una bella foto del Camarate de Luis Ordóñez para ilustrar la comunidad del robledal en la que podemos encontrar los mejores ejemplares del género en Sierra Nevada.

Así quedó la edición digital:
http://www.granadahoy.com/granada/Serbales-mostajos_0_1192081103.html

Y así quedó la doble página en la versión impresa a color.

Reproduzco la versión original completa tal y como la envié al periódico con un apartado 'extra' sobre la apomixis:


Sierra Nevada, Paraíso de Biodiversidad

Serbales y mostajos

En Sierra Nevada hay presentes cinco especies del género Sorbus, dos de ellas están catalogadas como ‘en peligro de extinción’.
 Sorbus hybrida. Ejemplar en otoño en el valle del San Juan

Las especies del género Sorbus, en el que se incluyen los mostajos y serbales, pertenecen a la gran familia de las Rosáceas y dentro de esta a la subfamilia Maloideae, que agrupa a los manzanos y perales.
Hojas y flores de Sorbus aria

Los Sorbus, son árboles -de entre 10 y 20 metros de altura- o arbustos,de hoja caduca y carentes de espinas. Las hojas son simples o compuestas imparipinnadas (el número de foliolos es impar, con un foliolo terminal al final del nervio medio de la hoja). La inflorescencia es de tipo corimbiforme (abierta, racimosa en la que el eje es corto y los pedicelos de las flores son largos y salen a diferentes alturas). Las flores son pentámeras de olor nada atractivo con pétalos blancos. Estambres numerosos (entre 15 y 25). Ovario ínfero o semi-ínfero con 2-5 carpelos; estilos terminales, soldados en la base. Fruto en pomo, con varias semillas en su interior, dispersado por aves.

Los miembros de este género son endémicos de regiones frías y templadas, del hemisferio norte, con una gran cantidad de especies diversas, muchas de ellas híbridas. En España se encuentra especialmente en bosques de las sierras de la mitad norte, hasta los 2.000 m; resisten bajas temperaturas, y se pueden encontrar en bosques de hayedos, robledales y abetales. Prefieren los suelos ácidos sobre sustratos silíceos sueltos y frescos. Viven tanto a pleno sol como bajo la semisombra de otros árboles.

Algunas especies se han empleado como ornamentales debido a la vistosidad de sus hojas y frutos. La madera es muy estimada en ebanistería y para la fabricación de utensilios domésticos.

Camarate. Serbales y mostajos acompañan a otras especies en los robledales nevadenses.

ESPECIES PRESENTES EN SIERRA NEVADA.

En Sierra Nevada se encuentran presentes cinco especies del género Sorbus: S. aria, S. domestica, S. hybrida, S. intermedia y S. torminalis.

Sorbus aucuparia (el conocido como ‘serbal de cazadores’) que crece en una variedad de hábitats a lo largo del norte de Europa y en la mitad septentrional de la Península, fue citado en Sierra Nevada por diversos autores en el siglo pasado pero no se ha podido confirmar su presencia y las citas se consideran en la actualidad errores en la determinación y localización de la especie o confusiones con Sorbus domestica). 
Frutos del serbal de cazadores

El mostajo común o serbal blanco (Sorbus aria) es un árbol de 7 a 14 metros de altura de corteza lisa y de color blanquecino. Hojas ovales simples de borde dentado, con el envés blanco, lo que da al árbol un aspecto plateado. Los frutos son pomos de forma globosa ovoide, de color rojo y de pulpa poco sabrosa, de aspecto harinoso. La madera es muy dura, de color blanco a pardo rojizo. Se encuentra en robledales, hayedos, abedulares y carrascales que reciban más de 500 mm de lluvia. Se adapta muy bien en zonas con inviernos fríos..
 
Ejemplares de Sorbus aria en el robledal del Camarate

Está presente tanto en el suroeste de Europa como en el Norte de África y Canarias. En Andalucía, se encuentra muy disperso, casi siempre individuos aislados o en pequeños rodales en los sistemas montañosos. En Sierra Nevada lo podemos encontrar entre los 1.200 y 2.000 metros de altitud, en barrancos y lugares umbrosos con orientación norte, acompañando a robles, arces, quejigos y arbustos espinosos como endrinos, majuelos, rosales silvestres… La mejor masa de esta especie se encuentra en la Dehesa del Camarate.

El serbal común, (Sorbus domestica), es el único del grupo que posee un fruto comestible llamado serba. El árbol suele medir unos 12 metros de altura de media, aunque puede llegar hasta los 20 metros de manera excepcional. La copa es frondosa, tiene ramificación regular y forma alargada-redondeada. Florece durante la primavera y sus frutos, los más grandes del género y en forma de pera, se recogen a finales de verano, y deben ingerirse ‘sobremadurados’. Antiguamente se utilizaban para hacer mermelada y algunas bebidas alcohólicas fermentadas. Especie escasa en Andalucía con distribución restringida a las sierras prebéticas y penibéticas. 

Los frutos del serbal común son los únicos comestibles.

El serbal silvestre, Sorbus torminalis, tiene también una amplia distribución por el oeste, centro y sur de Europa, norte de África y oeste de Asia. En Andalucía está restringido a Sierra Morena, la Sierra de Segura y Sierra Nevada. Su ecología es la misma que la de Sorbus aria. Puede lograr la altura de 25 metros, y se caracteriza porque sus frutos en pomo, como todos los del género, son de color pardo-marrón (a diferencia de los de las otras especies de Sorbus que son rojos). Tienen propiedades astringentes de ahí su uso contra la disentería de lo que deriva el apellido (tormina=disentería).

El serbal silvestre se distingue por sus frutos de color pardo-marrón

Dos especies en peligro de extinción

En Sierra Nevada hay presentes también otros dos taxones cuyo origen es híbrido entre el mostajo y el serbal de cazadores: Sorbus hybrida  y S. intermedia. Las hojas de ambos, muestran caracteres intermedios entre las de las especies parentales. Las del S. hybrida por lo general tienen uno o dos pares de folíolos en la base y lóbulos progresivamente menos marcados hacia el ápice. Las del S. intermedia son simples, claramente más alargadas que las de S. aria y con varios pares de lóbulos profundamente marcados. Se parecen a las de esta última especie en el tomento del envés, lo que en ocasiones induce a confusión.


Sorbus hybrida. Tiene sólo dos poblaciones en Sierra Nevada localizadas en el Valle del San Juan y en el Guarnón y algunos pies aislados más en la Loma de Maitena. De Sorbus intermedia también se conocen dos exiguas poblaciones, una descubierta recientemente en el barranco de Valdeinfierno, y la que se conocía históricamente en la Haza del Sordo. Son las únicas referencias de esta especie en toda la región andaluza, por lo que constituyen además las localidades más meridionales de la Península Ibérica. 

Sorbus hybrida, especie en peligro de extinción.

En ambos casos, los ejemplares se localizan en el tránsito entre los pisos bioclimáticos supramediterráneo y oromediterráneo, ‘en el límite del árbol’ en la zona centro occidental de Sierra Nevada. Se desarrollan en roquedos abruptos casi inaccesibles, con orientación norte, próximos a corrientes de agua permanentes, sobre sustrato silíceo (micaesquistos). El riesgo de extinción es muy alto dado el escaso número de ejemplares, el aislamiento genético con respecto a las poblaciones del norte y centro peninsular, su reducida área de distribución y la escasez de áreas potenciales para su colonización a salvo de los herbívoros, para los que resultan especialmente ‘atractivas y palatables’. Por estas razones el estatus de amenaza para Andalucía es de ‘en peligro crítico de extinción’ (CR). 

Hoja de Sorbus intermedia

Además de las medidas de conservación ex situ, (banco de germoplasma, ensayos de germinación, propagación en viveros, colecciones en jardines botánicos), que se realizan para las especies amenazadas por parte de la Consejería de Medio Ambiente, se han realizado refuerzos de poblaciones y ensayos de plantaciones en otras localidades de su área potencial de distribución en el parque nacional.

Hojas y frutos de Sorbus hybrida


NOTA: En botánica, se denomina apomixis a la reproducción asexual por medio de semillas. Las plantas que presentan este tipo de reproducción, como los serbales y mostajos, producen sus semillas sin que ocurra meiosis ni fecundación, por lo que sus descendientes son genéticamente idénticos a la planta madre. Aunque desde el punto de vista evolutivo las plantas apomícticas carecen de las ventajas adaptativas que ofrece la reproducción sexual, la apomixis permite la fijación indefinida de genotipos altamente adaptados a su ambiente. Esta ventaja es —desde el punto de vista genético— la misma que presenta la multiplicación vegetativa. No obstante, en el caso de las plantas apomícticas los descendientes no permanecen en las inmediaciones de la planta madre, compitiendo con ella por recursos, sino que gracias a la dispersión de las semillas, por medio de las aves en el caso de los Sorbus, nuevos individuos pueden explorar y conquistar nuevos ambientes.


domingo, 12 de noviembre de 2017

Donde nace el (río) Nacimiento

Caras norte de la Sierra Nevada ameriense
Esta semana buscaba algún lugar para enseñar, para invitar a conocerlo, de la Sierra Nevada almeriense y he escogido un sendero 'oficial' del parque, "El Ubeire" (pincha AQUÍ);  lo he 'adornado' con algunos comentarios, lo he completado con unas notas del río Nacimiento, lo he remaquetado y lo he conectado con el gran sendero circular Sulayr. He pedido unas cuantas fotos para ilustrarlo...  y esto es lo que me ha salido

Edición digital: http://www.granadahoy.com/vivir/nace-Nacimiento_0_1189981615.html

Y así ha quedado la versión impresa.

Reproduzco la versión original remitida al periódico con unas cuantas fotos de 'propina'.
Pico del Almirez desde el Ubeire.

SIERRA NEVADA, MONTAÑA DE OPORTUNIDADES

DONDE NACE EL NACIMIENTO

El sendero del Ubeire discurre por la cara norte de la Sierra Nevada almeriense, bajo cumbres de relieve abrupto y una variada y abundante vegetación, ofreciendo una bella y desconocida imagen de la provincia vecina. En su recorrido nos encontramos con el nacimiento del río Nacimiento que unirá sus aguas con el Andarax en el vértice del extremo oriental del macizo de Sierra Nevada para dirigirse hacia la ciudad de Almería.

El recorrido de este sendero por la cara norte de la Sierra Nevada almeriense invita a la contemplación de paisajes ciertamente excepcionales, discurriendo por una gran variedad de formaciones vegetales de indudable belleza: desde los frondosos bosques en galería de las riberas fluviales hasta el genuino monte mediterráneo con algunos encinares bien conservados. Y, junto a ellos, hitos de especial interés geológico, cascadas o interesantes muestras de un patrimonio de arquitectura rural que sobrevive al paso del tiempo.


Descripción del recorrido Sendero Ubeire:

El sendero se inicia en el refugio del Ubeire al pie de la escarpada cara norte de este sector de la Sierra Nevada almeriense. El inicio del sendero se localiza en el borde del refugio, junto al arroyo del Ubeire, en un bosque de galería con abundantes mimbreras, alisos y juncos, en la zona próxima al agua, y rascaviejas, agracejos, torvizcos, majuelos y bolinas, conforme nos separamos de la margen; además podremos ver algunos nogales y castaños plantados cerca de este equipamiento. Todo el entorno está rodeado de encinas y pinos principalmente.
Unas bolinas en flor adornan el sendero en primavera
Cruzaremos el arroyo en diferentes ocasiones por unos ‘artesanales’ puentes de madera. Cerca ya del Cortijo del Rosal hay un punto en el cual las rocas metamórficas, principal material geológico que conforma Sierra Nevada, se presentan con claridad formando una pared que nos quedará a mano izquierda en nuestro camino de descenso. Estas rocas aparecen tapizadas con diversos líquenes y musgos, dado el alto nivel de humedad de esta zona. Un poco más abajo, y una vez que ya hemos visto las ruinas de los antiguos cortijos, nos podemos desviar a la derecha, antes del puente, para ver una bella cascada conocida con el nombre del Goterón, que se forma en la confluencia de tres arroyos: el Ubeire, el Estepar y el Rosal. A partir de este punto continúa un solo cauce de agua: el río Nacimiento, que se dirige hacia Fiñana.
Encinar Valle del Río Nacimiento
Volveremos sobre nuestros pasos, hasta el puente de madera, para subir al Cortijo del Rosal. En este lugar podremos apreciar un buen ejemplo de la arquitectura tradicional de estas tierras, con un inteligente uso de los materiales del lugar, como las cubiertas hechas con pizarras imbricadas entre sí. Los mismos materiales y tipología arquitectónica fueron empleados en el albergue-refugio ‘Ubeire’ construido a finales de los años 80. Seguimos el sendero y poco más adelante llegaremos a una era que atravesaremos y bajaremos hasta el río Nacimiento, que cruzaremos por un puente de madera. Una vez situados al otro lado del río el paisaje cambia por completo ya que esta zona fue castigada por un incendio en el verano del año 2007. Una década después podemos apreciar la gran capacidad de recuperación del chaparral tras aquella catástrofe.
Arroyo del Ubeire

De nuevo el paisaje vuelve a cambiar. Caminamos por la ladera derecha del barranco del río Nacimiento y penetramos en un magnífico bosque mediterráneo: encinas, rascaviejas, retamas, bolinas. También cruzaremos varios barranquillos. Es el momento de hacer un alto y contemplar el paisaje que va quedando atrás: La Cumbre (2.492 metros), Cerro del Almirez (2.519 m) y los Peñones del Mediodía (2.340 m).

Continuamos caminado por el encinar hasta comenzar la bajada hacia el río. Esta la haremos entre encinas, al principio, y entre pinos, después. Desde aquí contemplaremos los llanos de la comarca del Marquesado del Zenete. Finalmente llegaremos, por un antiguo camino carretero, hasta la pista forestal, punto final del sendero, en el paraje conocido como Los Corrales.

Desde Los Corrales podemos descender hasta la presa del Castañar y desde aquí conectar con otro sendero de Pequeño Recorrido conocido como “Ruta de los Molinos” que nos llevará hasta la localidad de Fiñana.

Otra alternativa es volver a nuestro punto de inicio por el mismo lugar que hemos venido o retornando por el sendero circular de la Fuente del Rosal.
Señalización del Sendero Ubeire-Cortijo el Rosal

FICHA TÉCNICA:

Trayecto: Lineal
Longitud: 5,0 km (Sólo ida)
Tiempo estimado: 2 horas
Dificultad: Media: 2
Tipo camino: Senda peatonal
Desnivel acumulado: 560 m
Cota máxima: 1.542 m
Cota mínima: 1.157 m

Paisaje/vegetación: Bosques en galería. Encinares y monte mediterráneo. Vistas panorámicas. Patrimonio de interés etnológico.
Recomendaciones: Llevar agua potable y vestimenta y calzado adecuados en función de cada época del año.
Cómo llegar: Desde la población de Fiñana, nos dirigimos en dirección a la A-92, en el punto kilométrico 333. En la rotonda tomamos el carril de la ‘ramblilla de Mazacuca’, por debajo de la autovía, donde encontraremos la señalización de indicación del ‘parque natural de Sierra Nevada’. Pasaremos junto a un aserradero donde encontraremos un cartel con el rótulo ‘Albergue del Ubeire’. Tras recorrer unos 13 km, llegaremos al refugio desde donde se inicia el sendero.


A UN PASO DEL SULAYR.

Desde el refugio Ubeire podemos acceder hasta el sendero circular de gran recorrido que circunvala Sierra Nevada. Si tomamos la pista perimetral contactaremos con el GR-240, ‘Sulayr’ en la Loma del Rosal subiendo por la Era de la Capitana y la Loma de Piedra Negra, el camino que conduce hasta el Pico del Almirez (2.519 m).

Albergue-Refugio Ubeire

El refugio-vivac de Piedra Negra situado a 2.050 metros de altitud, es el punto de confluencia de los tramos 13 y 14 de Sulayr. El tramo 13 viene desde el área recreativa de La Roza (Abrucena) hasta Piedra Negra, y circula bajo las cumbres del Buitre y el impresionante puntal rocoso de Peña Horadada, por la zona más agreste y salvaje de la Sierra Nevada oriental. En invierno nos regala atractivas postales con los contrastes de las blancas cumbres nevadas, las oscuras rocas esquistosas y el verde de las masas forestales. El tramo 14 nos llevará desde el refugio-vivac de Piedra Negra hasta el refugio del Toril, bajo la cumbre de El Chullo (2.613 m), el pico que ‘une’ las provincias de Granada y Almería. Este tramo pasa por lugares de atractiva belleza y de una enorme biodiversidad y de nombres sugerentes como la finca ‘El Doctor’, el Barranco de los Tejos, el Barranco del Diablo o el paraje ‘El Duende’.
Refugio vivac Piedra Negra (2.050 m). Confluencia de los tramos 13 y 14 del sendero Sulayr.


El río Nacimiento es el principal afluente del río Andarax, formando el valle del mismo nombre. Nace en la zona oriental de Sierra Nevada tomando este nombre, tras la unión de las aguas de los arroyos del Estepar, de la Fuente Encañada, del Rosal y del Ubeire que la recogen de las vertientes nortes de los Peñones del Mediodía, del Cerro del Almirez y de La Cumbre. Recoge las aguas que provienen de la provincia de Granada antes de llegar al municipio de Fiñana. Al contrario de los demás ríos de la Hoya de Guadix, es el único que vierte sus aguas al Mediterráneo ya que es el principal afluente del río Andarax donde desagua a la altura del término municipal de Terque. El valle que forma serpentea entre el macizo nevadense y las Sierras de Baza y Filabres de las que recoge aportaciones. Pasa por los términos municipales de Fiñana, Abrucena, Abla, Las Tres Villas, Nacimiento, Gérgal, Santa Cruz, Alsodux y Alboloduy.

El río Nacimiento era conocido como río Alboloduy hasta la segunda mitad del siglo XVIII. El cambio de nombre se atribuye a un general del ejército de tierra, natural de la localidad de Nacimiento, que cambió dicho nombre en los mapas militares, de dónde derivó su oficialidad.

Se recomienda una visita a la localidad de Fiñana para completar nuestra excursión