viernes, 31 de diciembre de 2010

Queridos Reyes Magos

Os escribo como cada año para agradeceros lo que hacéis por la felicidad de los niños y para daros algunas indicaciones sobre lo que me gustaría que trajerais este año a casa aunque ya sabéis que yo tengo gran confianza en vuestro criterio a la hora de escoger los regalos.

Pero en esta ocasión os escribo especialmente para pediros que os acordéis de los niños más necesitados, para que no falte en ningún hogar cualquier juguete, cualquier regalo, que haga mantener la ilusión de los más pequeños, y de los grandes, en la magia de la Navidad. Desde que me nombrasteis vuestro paje procuro siempre contribuir en mi parte a esta tarea y en este año hemos recaudado juguetes para los niños más pobres del barrio y también he ayudado a hacer llegar regalos a los niños del Sáhara. El premio de sus sonrisas supera cualquier regalo que podamos recibir.

Para mí, este año sólo pido “la salud del anterior, no necesito dinero, voy sobrado en el amor”, lo que resulta reiterativo pero “cuando se encuentra un tesoro hay que dejar de cavar”.

Para Ignacio y Ángeles ya habéis recibido la carta que mi hija ha escrito y os pido que hagáis todo lo posible en traerles lo que os han pedido. Se han portado muy bien y se merecen lo que hayan solicitado. Si tenéis que elegir, que no se os olvide el IPOD touch de Ángeles y cualquier cosa de Pocoyó o de Caillou con una caja grande para Ignacio, que al final es con lo que acaba jugando. Por otra parte hay mucha gente pidiendo trabajo para el 2011 ya que la crisis económica y financiera mundial ha llevado a mucha gente al paro en nuestro país. En casa, ya sabéis que en esta situación están Ángeles y Rocío y me gustaría que el año que entra les diera la oportunidad de demostrar lo mucho que valen en alguna empresa.

Para Diego, que se recupere de la lesión de rodilla y suerte en su etapa de reciclaje profesional. Para Nhaiara que siga madurando como persona y como matrona. Bueno y algún regalillo que ya sabes lo "niños" que son y la ilusión que les hace desenvolver los regalos.

Como os he dicho, para mi no quiero nada. Yo no quiero más trabajo, que a mí me sobra y sólo quiero disfrutar plenamente de lo que hago. En todo caso ya sabéis que me gusta mucho viajar y os pido que me ayudéis a aprovechar las oportunidades de conocer otros espacios naturales españoles, y de fuera, que me brinda mi profesión y nuestra experiencia pionera en Seguimiento del Cambio Global.

Por si acaso, de todas maneras voy a dejar escrito lo que me gustaría encontrar el día de Reyes en la chimenea, por si encontráis un hueco en vuestros zurrones: unas gafas y un gorro para esquiar, un aparato para escuchar música mientras corro, paseo o voy en bicicleta, y un balón de fútbol sala (estas cosas se puede considerar que las pido por prescripción facultativa ya que me ayudarán a controlar el peso, la tensión y el azúcar y no las pido por vicio); también me gustaría encontrar un pijama nuevo que ya debo jubilar el anterior que no está para las visitas, colonia, que tengo el bote casi listo y aguantará a duras penas hasta el día de vuestra visita y, en fin, ya conocéis, de otros años, lo agradecido que soy para los regalos de libros, que lo leo casi todo y ya he liquidado todo lo pendiente y últimamente sólo leo cosas de medio ambiente, de sostenibilidad y de espacios naturales y no “sólo de pan vive el hombre”.

Ya sé que no os gusta meteros en Política pero me gustaría que este año le hicierais un regalo a mi amigo Paco Cuenca y le ayudéis a ganar la alcaldía de Granada. En el fondo es un regalo que le hacéis a toda la ciudad porque este cambio es lo mejor que le puede venir a Granada, tan necesitada de alguien que pueda darle un impulso, sacarla de la confrontación institucional estéril y del victimismo en que se ha instalado. Y Paco está preparado para afrontar este reto y está enormemente ilusionado en este empeño.

Os doy las gracias por anticipado y como siempre dejaré unas tapillas y unas cervezas en el salón de abajo para que repongáis fuerzas. Os dejo la calefacción puesta, cuando salgáis la apagáis que hay que ahorrar energía. No hagáis mucho ruido al entrar o al salir vaya que se despierten los chicos y os pillen “in fraganti”.

Nota: Dadle gracias a vuestro compañero Papa Noel que me dejó, sin pedirlo, una hermosa megatele en sustitución de la que días antes había explotado, (que no sé cómo se ha podido enterar del accidente) y también por el jamón que ese mismo día me trajo por mediación de un buen amigo de la Alpujarra. Decidle que me ha salido muy bueno y que está cayendo en estas fiestas.

martes, 14 de diciembre de 2010

In Memoriam de Enrique Morente

Era necesario, para que Enrique Morente subiera a los Altares de los Mitos, que tuviera una muerte (relativamente) temprana y rodeada de algún halo de misterio, de tragedia, de polémica. Estaba escrito que, además, tenía que ser un año especial, una fecha mágica, como este 2010 en el que la Unesco ha reconocido que el flamenco es Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, hace apenas un mes.

Ha muerto un Patrimonio humano del mundo, del flamenco, de Granada, “de su Granada, pobre Granada”.

Se nos va una gran estrella que andará buscando definitivamente por el firmamento “la estrella “ que tanto buscó por la Tierra. Y se nos va en un momento en el que andamos muy faltos de guía, sobre todo moral.

Conocí a Enrique Morente a través de Lagartija Nick, es decir, yo llegué al flamenco a través del rock. El objetivo del cantaor era el contrario, hacer llegar más lejos, más alto, la música “moderna” con el aval de la esencia, de la pureza, del flamenco. Aprendí con Morente que, como decía Camarón, el flamenco bueno era el que a uno le gusta, el que te hace sentir un pellizco en el estómago o en el alma. Y, como muchos , supe que el flamenco auténtico es el que está vivo el que tiene tantas raíces para hundirse como alas para volar. Que el flamenco de verdad, el más puro, es el más mestizo, el que más bebe de otras músicas y el que más da a otros ritmos.

Como granaíno he tenido la oportunidad de conocer al maestro Morente de cerca, de coincidir con él en varias ocasiones, de sentirme junto a un “monstruo”, incluso de compartir alguna ilusión, pero lo mejor es que he podido gozar en diferentes ocasiones de sus magníficas actuaciones de las que ahora recuerdo especialmente la del Palacio de Carlos V, una noche de “ensueño” de verano y otra estupenda gala en el Auditorio Manuel de Falla, dos santuarios del arte mundiales, los dos en la colina de la Sabika, asentamiento de La Alhambra, otro Patrimonio de la Humanidad, este material.

Pero Enrique, como gran estrella, no nos ha dejado huérfanos porque ha quedado un gran faro de luz, que alumbrará lejos y durante mucho tiempo: su gran legado musical, cultural y personal de bonhomía . Y además nos ha dejado una gran Estrella brillando con luz propia.

Me niego a que entierren a Enrique Morente. Propongo que lo siembren en lo alto del Mulhacén, la cumbre de la Península Ibérica, en Sierra Nevada, mi Sierra Nevada.

domingo, 12 de diciembre de 2010

ADIÓS CANCÚN, HOLA DURBAN

Entre la euforia del secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, que dijo que las negociaciones de Cancún "han arrojado un importante éxito para un mundo que lo necesitaba (…) Los gobiernos se unieron para una causa común, por el bien común, y acordaron avanzar para enfrentar el desafío de nuestro tiempo", y la posición de los grupos ecologistas que han calificado como de “rotundo fracaso” y “un paso atrás” lo acordado, hay un punto de equilibrio que explica mejor lo que ha ocurrido en la COP16.

Podíamos resumir que Cancún se ha avanzado más de lo que se hizo en Copenhague pero que se ha dejado mucho pendiente para Durban. La consigna en los últimos días de los máximos dirigentes asistentes a la Conferencia era que más vale poco a poco pero seguro, que aspirar a mucho y darse de bruces contra el suelo, que es lo que pasó en Copenhague. Después de jornadas de tensión por puntos de vista que parecían irreconciliables entre países desarrollados y en desarrollo y naciones industrializadas entre sí, como Estados Unidos y Japón, el mayor mérito de la conferencia de Cancún fue haber re-encarrilado el proceso climático de las Naciones Unidas. Nadie quería volver a casa marcado por el fracaso, como ocurrió el año pasado y eso ha condicionado el cierre de la Conferencia en el que, salvo las objeciones de Bolivia, que ha anunciado que denunciará los acuerdos al Tribunal Internacional de la Haya, en general el ánimo de las delegaciones fue de satisfacción.

¿Qué se ha decidido en la cumbre?

Los acuerdos tomados en Cancún se dividen en dos apartados:

1. La renovación de un esquema para la reducción de la emisión de gases de efecto invernadero por parte de los países industrializados;
2. La creación de un fondo verde para que los países en desarrollo adopten tecnologías amigables con el ambiente y con la conservación de bosques y selvas, aunque sin especificar de dónde provendrá la financiación.


El Fondo Verde Climático (GCF) creado dentro de la Convención Marco contará con un consejo con veinticuatro países miembros. Un fideicomisario que en un primer momento sería el Banco Mundial (BM) rendirá cuentas al consejo. Será diseñado por un comité de transición que formarán 40 países, quince de ellos países desarrollados y 25 menos avanzados.

Se incorpora el compromiso de proporcionar 30.000 millones de dólares de financiación rápida para el período 2008-2012. Se reconoce la necesidad de "movilizar 100.000 millones de dólares por año a partir de 2020 para atender las necesidades de los países en desarrollo".

Los países acuerdan "elevar el nivel de ambición en la reducción de emisiones" de gases causantes del efecto invernadero (GEI), y propone que los países con vínculo jurídico con ese protocolo deberían "en 2020 reducir sus emisiones en un rango entre el 25 y el 40% en relación a los niveles de 1990".

En contraprestación los países decidieron aplazar la decisión sobre si habrá o no una segunda fase del Protocolo de Kioto. El documento final pide adoptar "tan pronto como sea posible" una decisión sobre compromisos para una segunda fase para "garantizar que no haya una brecha entre el primer y el segundo período de compromisos".

Cancún incorpora los compromisos de todos los países en materia de reducción de emisiones al proceso de negociaciones de Naciones Unidas, lo que vincula el Acuerdo de Copenhague a la Convención Marco de la ONU sobre Cambio Climático (CMNUCC).

En adaptación los países acuerdan que ésta "debe ser atendida con la misma prioridad que la mitigación" y que necesita "requerimientos institucionales apropiados para mejorar las acciones y apoyos en adaptación".

Periodo de adaptación.

Se ha decidido crear un Marco de Adaptación que pretende potenciar el modo en que se hace frente a los desastres naturales desde la Convención Marco, así como un Comité de Adaptación que proporcionará apoyo técnico y que recibirá sugerencias de los países hasta el 21 de febrero de 2011.

El texto incluye en la Convención la decisión tomada hace un año que establecía una meta climática de un aumento de 2 grados centígrados respecto a niveles preindustriales para el presente siglo. Sin embargo establece "la necesidad de considerar" el fortalecimiento del objetivo global a largo plazo a la luz de la evidencia científica, incluida la posibilidad de bajarla a 1,5 grados.

También se alcanzó un compromiso para que "lo antes posible" se fije una fecha para establecer un máximo de emisiones, misma que se pondrá a consideración de la próxima Conferencia Climática de Durban (2011).

En transparencia los países decidieron que las acciones de mitigación con apoyo internacional serán sometidas a medición, reporte y verificación (MRV) "doméstica" e "internacionalmente". Además habrá Consultas y Análisis Internacional (ICA) "de manera no intrusiva, ni punitiva, y respetuosa de la soberanía nacional" que realizarán expertos.

En cuanto al mecanismo de reducción de emisiones por deforestación y degradación de los bosques (REDD, por sus siglas en inglés) el acuerdo establece que habrá actividades en ambas áreas, para conservar los bosques desarrolladas en fases. El texto señala que habría que "explorar opciones de financiación" para posibilitar el desarrollo de REDD. Se especifica que se tomarán en cuenta las provisiones de la Declaración de Derechos Humanos de los Pueblos Indígenas, de 2007 para el programa REDD.

Se establece un mecanismo de tecnología así como una Red y un Centro de Tecnología Climática encargado de identificar la tecnología más adecuada que podría ser proporcionada a los países que la requieran.