martes, 12 de marzo de 2019

Elvira Martín: Lecciones del pasado, mensajes de futuro


El pasado fin de semana, mi protagonista de la serie de reportajes, "Sierra Nevada, Paisaje y Paisanaje" ha sido la catedrática de Paleontología de la Universidad de Granada, Elvira Martín Suárez. Ha sido muy fácil componer la entrevista, lo más difícil es resumir y entresacar lo que considero de mayor interés general a la vez que 'cuelo' lo que yo tengo interés que se sepa "en general" y sobre todo, la dificultad de las fotos ya que habitualmente es Elvira la que hace fotos y no la que posa. Pero hemos salvado el asunto con un par de imágenes "aquí te pillo, aquí te mato" y cediendo protagonismo a los fósiles.

Así quedó la versión digital en la web del periódico Granada Hoy:

https://www.granadahoy.com/granada/Elvira-Martin-Suarez_0_1334567166.html

Y así la doble página en la versión impresa:




Sierra Nevada, Paisaje y Paisanaje


En los montes de Salobreña con Sierra Nevada al fondo.

Elvira Martín Suárez


Lecciones del pasado, mensajes de futuro.

Elvira Martín Suárez es catedrática de la Universidad de Granada, en el Departamento de Estratigrafía y Paleontología. En la actualidad imparte clases de Paleobiología, Paleontología y Geología y Paleontología del Cuaternario para las titulaciones de Biología, Geología y Arqueología respectivamente. Además es profesora del Máster de Genética y Evolución en el módulo sobre Macroevolución y Diversificación de la vida en el espacio y en el tiempo.
Restos fósiles de micromamíferos, material de investigación de Elvira Martín.
De pequeña vivía en Salobreña y veía los cambios que se producían a lo largo del año en el paisaje de esa gran montaña, cubierta muchos meses de nieve, pero tan cerca del mar, de la costa ‘subtropical’. Desde allí divisaba las cumbres del Caballo y Cerrillo Redondo a escasos kilómetros de las cañas de azúcar y de los aguacates. Estudió Biología en la Universidad de Granada, doctorándose con una tesis sobre “fósiles de dientes de micromamíferos” en las Hoyas de Guadix y Baza. Completó sus estudios en la Universidad de Lyon y en los Museos de Leiden (Holanda) y Sabadell (España). Aún sigue estudiando (a través de los fósiles de dientes) los ‘roedores’ de diversas regiones de Europa.

Compromiso con la divulgación científica
Elvira Martín tiene la agenda llena de eventos divulgativos, exposiciones, charlas, conferencias, coloquios… En 2012 coordinó el programa de la Universidad de Granada “Ciencia y Sociedad”, que contó con la colaboración de la Diputación y que consistía en una exposición itinerante y la oferta de 69 charlas divulgativas sobre la ciencia que se hace en la UGR, que recorrió todos los municipios de la provincia, oferta que aún se mantiene especialmente dirigida ahora a los centros educativos de enseñanza secundaria.

Fósiles en la Ciudad. Una de las iniciativas de más 'éxito' en las que participa es el proyecto “Fósiles Ciudad” en el que los paleóntologos de la UGR ayudan a reconocer fósiles repartidos por Granada. Apoyado en una página web http://fosilesciudad.ugrestratig.es/ cuenta con cuatro rutas (Puerta Real-Plaza Nueva, Universidad-San Jerónimo, Alhambra y Catedral), que nos permiten pasear por nuestra ciudad, descubriendo rocas ornamentales que se han empleado en la construcción de edificios, (históricos y modernos), de las fuentes y de pavimentos, que contienen numerosos fósiles de diferentes épocas y procedencias y de una gran diversidad de organismos (ammonites, gasterópodos, nummulites, equinodermos, bivalvos, algas rojas, crinoides, etc.).

Parque de las Ciencias. Desde los inicios de este museo científico divulgativo nuestra protagonista ha colaborado con el equipo del Parque de las Ciencias en numerosas actividades, tanto en la formación de monitores científicos como en la organización de diversos talleres como “Descubre Fósiles” o “Pisando Fósiles”. También colaboró en el diseño y contenidos de las exposiciones de Dinosaurios y “Nuestros antepasados perdidos”. Para el aniversario de este año en mayo, en la habitual jornada de Puertas Abiertas, está preparando una actividad para descubrir fósiles por las instalaciones del Parque de las Ciencias.


Participó en la campaña de excavación de los años 1982-83 en las turberas de la Laguna de Padul en la que aparecieron restos de varios ejemplares de mamuts lanudos que vivieron hace unos 40.000-30.000 años, que durante la 'Edad del Hielo' bajaron del norte y centro de Europa, y que hoy son el símbolo 'turístico' del municipio. Uno de los colmillos de mamut encontrados fue donado para su exhibición en el Parque de las Ciencias.

 Restos fósiles de mamut lanudo encontrados en la Laguna de Padul

Disculpa pero empezamos por lo más básico, define la Paleontología para los no expertos. Podemos resumirlo como la ciencia que se encarga del estudio de los fósiles, por lo tanto es una de las 'ciencias naturales' cuyo objeto es la reconstrucción de los seres vivos ya extintos, su origen y evolución, las relaciones entre ellos y su entorno, sus migraciones, los procesos de extinción y la fosilización de sus restos. La etimología del propio término, de origen griego, así lo indica: palaios (='antiguo'), + onto (= 'ser') + logos (= 'ciencia').

¿Por qué no hay apenas fósiles en Sierra Nevada? Sierra Nevada emerge hace unos 20 millones de años del fondo del mar. Las altas temperaturas y presiones a las que estuvieron sometidas las rocas metamórficas que forman el macizo nevadense hicieron desaparecer los restos fósiles de los materiales sedimentarios de las que provenían. Por ello sólo se encuentran restos fósiles en las calizas de arrecifes de los materiales alpujárrides del Triásico Superior (hace más de 200 millones de años) -por ejemplo en la carretera de acceso a la estación de esquí hay una zona en la que son muy visibles- y en los sedimentos de las cuencas exteriores del más ‘reciente’ Mioceno 6 millones de años atrás). Estos últimos junto a los del Cuaternario son de gran interés porque nos permiten establecer dónde estaba la línea de costa y las características ambientales.

Calizas bioclásticas miocenas
 Fósiles de Dentalium, moluscos de forma tubular alargada localizados en el ‘Cerro de las Pipas’ junto a la Fuente del Hervidero.
Elvira Martín es una 'veterana' en los asuntos relacionados con la gestión del espacio natural protegido de Sierra Nevada. Desde 1998 forma parte de los órganos de participación de Sierra Nevada como representante de la Universidad de Granada, y miembro de 'reconocido prestigio', primero en la Junta Rectora del Parque Natural, y posteriormente desde 2004 en el Consejo de Participación del Espacio Natural Sierra Nevada, siendo en la actualidad la ponente de la Comisión Permanente de Conservación e Investigación del Parque Nacional y Natural.

Después de todo estos años en los órganos de representación de la sociedad en el parque nacional y natural de Sierra Nevada estás entrenada en la búsqueda de consensos, de acuerdos entre sus participantes. Esa ha sido una constante desde 1989 y no es una tarea fácil, en ningún espacio protegido pero en Sierra Nevada, con su complejidad mucho menos. Hay intereses diferentes, visiones muy distintas, están todas las administraciones implicadas (Estado, Junta, ayuntamientos)… cazadores, agricultores, ecologistas, montañeros, científicos… pero creo que han sido claves dos cuestiones: primero la consciencia de la mayoría de los miembros de que sólo se puede avanzar buscando puntos de encuentro y segundo porque los que han presidido estos órganos, Manuel Pezzi, Pascual Rivas, José María Quintana y Federico Mayor Zaragoza, han tenido el empeño y la ‘habilidad’ de orientar la gestión hacia el equilibrio entre la conservación y el desarrollo.

El papel de la ‘ciencia’ en la gestión de Sierra Nevada, en este sentido ha sido fundamental durante todos estos años. Desde el ámbito científico siempre hemos procurado que las decisiones de los gestores se basen en el mejor conocimiento disponible y en transferir los avances de la investigación para su aplicación. Afortunadamente el bagaje científico en múltiples disciplinas es muy grande ya que Sierra Nevada constituye el gran laboratorio natural de la Universidad de Granada y de otras universidades y centros de investigación y hay mucho conocimiento básico y aplicado.

La Universidad de Granada ha tenido un gran protagonismo en la defensa de Sierra Nevada, en su conservación. Obviamente, el peso de la UGR, arranca en la propia declaración, primero del parque natural en 1989 y, luego del parque nacional, una década después. Se han formado muchos universitarios de distintas disciplinas académicas que han visto el valor ecológico, paisajístico, la gran biodiversidad de Sierra Nevada y desde la Universidad siempre ha habido una llamada de atención, un ‘muro de contención’ que se dice ahora, sobre diferentes amenazas como ocurrió por ejemplo con el proyecto del Radar en el Mulhacén.

¿Qué opinas de las propuestas recurrentes de ampliación de la estación de esquí y del teleférico? Ambas propuestas son incompatibles con la normativa actual, por lo que, en su caso, deberían plantearse primero las reformas legislativas, por cierto la ley actual de Parques Nacionales es muy reciente, del año 2014 y fue aprobada en solitario por el Partido Popular cuando tenía mayoría absoluta. El teleférico es un proyecto inviable desde todos los puntos de vista y esconde, bueno pretende esconder porque es evidente, varios proyectos especulativos en los que hay un negocio detrás que no tiene nada que ver ni con el esquí ni con el transporte… no sé si me explico. Lo de la ampliación de la estación de esquí no merece la pena ni entrar en discusión. Fuera del dominio esquiable actual ni se puede ampliar la estación ni se pueden crear otras estaciones. Bien podría orientarse el esfuerzo en hacer mejor la estación de esquí y no en hacerla más grande.

¿Es posible la propuesta de estaciones de esquí ‘sostenibles’ de las que algunos hablan? Se hacen desde un gran desconocimiento esas afirmaciones por no pensar que se hagan a sabiendas de que es imposible. No sé qué es más grave. Para la práctica del esquí alpino, en Sierra Nevada, se requieren de unas grandes inversiones en remontes, adecuación y mantenimiento de pistas, innivación, drenajes, casetas auxiliares, maquinaria que suponen una transformación completa del paisaje y un gran impacto ambiental. El consenso social al que se ha llegado es permitir la actividad en el dominio esquiable con las mejores condiciones a cambio de no ‘sacrificar’ más valles que para algo se han declarado parque nacional. Por no hablar del escenario de cambio climático en el que las previsiones son que a lo largo del siglo disminuirán las precipitaciones en forma de nieve y se elevarán las temperaturas que hacen poco aconsejable orientar el futuro en esa dirección.

¿Cuál es el futuro de Sierra Nevada? Necesariamente el futuro debe no puede ser sólo mirando al blanco sino “en verde”. Sierra Nevada es mucho más que la estación de esquí y hay que apostar por las líneas del II Plan de Desarrollo Sostenible, aprobado recientemente. Hoy, como venimos haciendo desde hace tres décadas hay que seguir avanzando en la línea del equilibrio entre conservación y desarrollo. 

martes, 26 de febrero de 2019

Voluntarios Ambientales

Esta semana he roto con el formato habitual de mis personajes en la serie "Sierra nevada, Paisaje y Paisanaje" y he puesto un protagonista 'coral': la Red de Voluntariado Ambiental de Sierra Nevada. He completado el reportaje con los voluntarios del Observatorio de Cambio Global dedicados a las mariposas diurnas.Un pequeño homenaje de agradecimiento por su esfuerzo y compromiso y una manera de contribuir a visibilizar, a realzar el valor de su trabajo por el medio ambiente.

El reportaje ha quedado dividido en dos partes en la versión digital:

Todo por la Sierra 👇👇

https://www.granadahoy.com/sierra_nevada/Voluntarios-ambientales-Sierra-Nevada-Paisaje-paisanaje_0_1330367615.html

Voluntarios espacialistas en mariposas 👇👇

https://www.granadahoy.com/sierra_nevada/Sierra-Nevada-Voluntarios-especialistas-mariposas_0_1330666922.html

y la versión impresa quedó así:


Y aquí la versión original:



Sierra Nevada, Paisaje y Paisanaje

Voluntarios ambientales 'de altura'


Todo por la 'Sierra'

La Red de Voluntariado Ambiental de Sierra Nevada desarrolla anualmente un amplio programa de actividades en el parque nacional y natural.

Algunos componentes de la Red de Voluntarios.
El parque nacional y natural de Sierra Nevada cuenta con un grupo propio de voluntarios ambientales que está integrado en la actualidad por 65 personas, con edades comprendidas entre los 20 y los 73 años. Procedentes mayoritariamente de los municipios del entorno del parque nacional y natural, tiene como finalidad la protección de los valores naturales y culturales singulares de este espacio natural protegido a través de la participación activa en su divulgación y conservación.

Objetivos:
- Fomentar la conservación y conocimiento de la biodiversidad y del patrimonio cultural de Sierra Nevada mediante acciones que siguen un programa anual, con participación directa y regular.
- Potenciar la formación del voluntario-a, para que conozcan los valores del que hacen del entorno de Sierra Nevada un espacio natural singular y fomenten en sus conciudadanos actitudes respetuosas, llegándose a una relación afectiva con la Sierra.
- Colaborar para conseguir una comunicación activa, rápida, y bidireccional, de los gestores de este espacio natural con los habitantes del área de influencia socioeconómica, contribuyendo a una gestión más participativa y eficaz del Parque Natural y Nacional de Sierra Nevada.
- Constituir un equipo de colaboradores locales que pueda actuar en acciones de conservación y sensibilización ambiental promovidas en el Espacio protegido.
Voluntarios trabajan en la restauración de la alberca del Hornillo
Actividades:
Los voluntarios ambientales desarrollan un amplio abanico de actividades en labores de sensibilización y conocimiento de la biodiversidad y de los valores ecológicos y servicios ecosistémicos que aporta Sierra Nevada; ejercen de guías en itinerarios por la Sierra con colectivos de discapacitados, informan en jornadas sobre comportamiento responsable y respetuoso a los visitantes, o sirven de apoyo a la información y señalización de senderos.
Igualmente realizan una serie de tareas de conservación y restauración del patrimonio natural y cultural de Sierra Nevada, entre las que se incluye la participación en reforestaciones, restauración en Altas Cumbres (eliminación de corraletas situadas sobre los borreguiles de las lagunas de origen glaciar, limpieza en las cumbres más frecuentadas...), o la recuperación de antiguas albercas y acequias que tienen una gran importancia para muchas especies como es el caso de los anfibios.
 Restauración paisajística en la ladera del Mulhacén.
Formación cualificada. Recientemente una veintena de estos voluntarios han participado en una jornada de formación en técnicas de mantenimiento de viveros y reforestación en la que han aprendido sobre las características del monte mediterráneo y de los bosques de ribera presentes en Sierra Nevada y los problemas ambientales a los que se enfrentan estos ecosistemas debido al cambio climático, a los incendios o la presión de diferentes actividades productivas. Los participantes han recibido formación sobre las nuevas perspectivas de gestión forestal y sobre la elección de las especies para la reforestación según las condiciones climáticas y edáficas del lugar de repoblación, la preparación del suelo o la restauración hidrológica. Además de los contenidos teóricos, la jornada ha tenido una apartado práctico en las instalaciones del vivero que tiene la Red de Voluntariado en el municipio de Pinos Genil.

Miembros de una gran Red Andaluza de Voluntarios.
El grupo de voluntarios ambientales creó una asociación denominada “Red de Voluntariado Ambiental de Sierra Nevada”, en el año 2000, y pasó a formar parte del proyecto de Redes de Voluntariado en Espacios Naturales Protegidos promovido desde 1995 por la Consejería de Medio Ambiente: En este programa han participado desde entonces unas 60.000 personas y anualmente esta iniciativa encauza la participación de más de 2.300 personas que ofrecen su esfuerzo desinteresado en favor de la mejora del medio ambiente andaluz, participando en más de 250 acciones y proyectos, con más de 62.000 horas de trabajo voluntario en la conservación de la biodiversidad y la mejora del medio natural andaluz.
VOLUNTARIOS “ESPECIALISTAS EN MARIPOSAS”
. Dos mariposas emblemáticas. Apolo y ‘Niña’ de Sierra Nevada.


La Red de Seguimiento de Mariposas diurnas es un programa promovido desde el Observatorio de Cambio Global de Sierra Nevada en el que participa el Parque Nacional y Natural de Sierra Nevada y la Universidad de Granada y cuenta con la colaboración de la sección española de BMS (Butterfly Monitoring Scheme) y del proyecto Lepides de seguimiento de la distribución de Lepidópteros y Odonatos ibéricos que coordina la asociación ALAS. Sierra Nevada es un observatorio privilegiado para estudiar la evolución del clima y los ecosistemas y las mariposas se han demostrado como un excelente indicador de estos cambios que son muy útiles para prevención, mitigación y adaptación a los efectos del cambio global.

Desde el año 2007 se desarrolla un programa de seguimiento de las mariposas diurnas de Sierra Nevada que es un ejemplo de colaboración entre gestores del espacio natural y científicos que cuenta con la colaboración de un grupo específico de voluntarios ambientales, especializado y formado expresamente para esta tarea.
Este programa de voluntariado constituye una actividad de levantamiento de información ambiental y de ‘ciencia ciudadana’, pionero en la Red de Parques Nacionales españoles. En él participa una veintena de voluntarios entrenados para el seguimiento de las mariposas diurnas nevadenses, que refuerzan los datos y complementan el trabajo realizado por los técnicos del Parque Nacional y Natural y de la Agencia de Medio Ambiente y Agua encargados de los indicadores de fauna dentro del Programa de Seguimiento del Observatorio de Cambio Global.
Estos voluntarios ‘especialistas’ se encargan del seguimiento de las mariposas en transectos localizados en diferentes zonas del macizo nevadense, que se reparten por los ecosistemas más representativos de Sierra Nevada. Tras una fase de formación, que incluye varios talleres teóricos y prácticos, y un año de ‘tutoría’ por un especialista en mariposas, los voluntarios, de manera autónoma realizan sus itinerarios periodicamente, aunque siempre cuentan con el apoyo documental y la asistencia “remota” de los encargados, en el Observatorio de Cambio Global, de estos indicadores, actividad que es facilitada por la utilización de las nuevas tecnologías y las redes sociales.
Realizan su trabajo de campo entre los meses de marzo y septiembre. Consisten en recorridos fijos, (22 transectos en total), situados en puntos estratégicos de Sierra Nevada, elegidos por sus características biológicas y altitudinales. Estos trayectos, de aproximadamente un  kilómetro y medio cada uno de ellos, se recorren dos veces al mes lo que supone casi 500 kilómetros de caminatas por lugares que cubren todo el rango altitudinal de Sierra Nevada, entre los 700 y los 3.400 metros de altitud.
Dos voluntarios realizan el transecto junto a la Acequia de los Hechos.
La misión de los voluntarios es ‘sencilla: caminar y anotar qué especies y en qué cuantía, se ven alrededor del observador, lo que ofrece datos muy interesantes sobre la diversidad de especies de cada transecto, abundancia de individuos e información sobre la fenología de las mariposas. Cada año cuentan más de 15.000 mariposas que corresponden a más de un centenar de especies, entre las que se encuentran algunas de las ‘joyas’ de la entomofauna nevadense como la Apolo y la ‘niña’ de Sierra Nevada o la mariposa del Puerto del Lobo, tres especies endémicas amenazadas.
Hasta 120 especies de mariposas diurnas han sido citadas en los diferentes ecosistemas nevadenses, una enorme biodiversidad, sobre todo si se tiene en cuenta que en el conjunto de Andalucía habitan 140 especies y en todo el territorio nacional se contabiliza un total de 218.
Científicos, gestores y voluntarios en la reunión anual.

martes, 19 de febrero de 2019

Mieles nevadenses por el mundo.

El fin de semana pasado he dedicado mi reportaje en el periódico al mundo de la miel al que me he introducido a través de Enrique Fernández y su empresa Feysol Nature (Fe de Fernández y Sol de Soler, el apellido de su mujer y socia, Lina), empresa en la que trabaja también mi buena amiga Yolanda.

El reportaje me ha quedado muy meloso y lo he rematado con un menú completo a base de platos con este ingrediente. Os dejo enlace a una de las recetas que hay en el blog de la empresa: risotto de berenjenas con miel:  https://feysolnature.com/risotto-de-berenjenas-con-miel/

Pincha para acceder a la edición digital de Granada Hoy:

https://www.granadahoy.com/sierra_nevada/miel-sierra-nevada-alpujarra-nevadense-Ugijar_0_1328267549.html

Así quedó la versión impresa.


 Sierra Nevada, Paisaje y Paisanaje
Sierra Nevada, Paisaje y Paisanaje    

Enrique Fernández Sánchez

Mieles nevadenses por el mundo
Enrique Fernández en la planta de producción de Feysol Nature
Enrique Fernández Sánchez es el director gerente de Feysol Nature, empresa dedicada a la producción, envasado y comercialización, -“única y exclusivamente nos recalca”- de miel natural de abeja, en su amplio espectro, desde mieles multi-florales, hasta la más singular miel monofloral, todas ellas cosechadas entre las faldas de Sierra Nevada y el Mar Mediterráneo, un paraíso de biodiversidad de flora de riqueza infinita. En este amplio espectro caben desde la 'Miel de Sierra' obtenida de las plantas de las altas cumbres hasta la miel de aguacate obtenida en la costa tropical.
¿Dónde están situadas vuestras colmenas? Nuestras colmenas están diseminadas por el extenso valle que conforma la ladera sur del Parque Natural de Sierra Nevada y la cordillera de La Contraviesa. Sin duda, representa uno de los enclaves más privilegiados de Europa por su clima y flora, un entorno completamente natural y ausente de todo tipo de contaminación. Es en mi pueblo natal, Ugíjar, donde se concentra uno de los mayores núcleos productivos de miel de la provincia de Granada, con el mayor número de colmenas censadas.

¿Qué tipos de colmenas utilizáis? Trabajamos principalmente con colmena 'Layens', que se adapta muy bien a nuestro entorno. En invierno reduce su población de abejas para minimizar el consumo de reservas y en primavera se desarrolla rápidamente. Esto permite llegar a las primeras floraciones de almendro en óptimas condiciones. Por la orografía de nuestro entorno, es un tipo de colmena que permite llevar las colmenas de un lugar a otro, buscando siempre nuevas floraciones.

La calidad y la seguridad alimentaria son fundamentales en vuestros productos… Obtener productos naturales de calidad y la seguridad alimentaria, son los principales objetivos de nuestra empresa, ya que pretendemos llevar al consumidor nuestras mejores mieles con la máxima garantía de pureza y exclusividad. Contamos con certificación de calidad ISO, y la acreditación de producción ecológica y estamos en vías de certificación, IFS y BRC, normativas de seguridad alimentaria internacional. Todos estos distintivos nos permiten estar a la vanguardia en el mercado. Dedicar casi la totalidad de nuestra producción a la exportación requiere un nivel de exigencia muy elevado puesto que tienes que estar adaptando tus procesos a las exigencias de los mercados de destino, cada vez más exigentes.
 Equipo directivo y trabajadores de Feysol en la puerta de las nuevas instalaciones.

¿Qué porcentaje de la producción destináis a la exportación? Feysol Nature nació con una clara vocación internacional. En la actualidad, las exportaciones representan el 90% de nuestro volumen de ventas.

¿A qué países exportáis? Esa política de seguridad alimentaria y de alta calidad de nuestras mieles, orienta nuestras ventas hacia países que demandan y aprecian la calidad, así como productos que tengan un valor añadido. Los principales receptores de nuestras mieles son los países escandinavos, Francia, Reino Unido, Alemania, Japón, Canadá, Estados Unidos y los de Oriente Medio.
En una feria en Dubai
¿Hay mieles para todos los gustos? Cada país y área geográfica tiene sus gustos y preferencias por determinadas mieles. En Francia, por ejemplo, priman las mieles aromáticas y claras como pueden ser la lavanda y el tomillo mientras que en Alemania es todo lo contrario, sus preferencias van más hacia mieles oscuras y de sabor intenso, castaño o miel de Sierra… En mercados más lejanos como el de Oriente Medio, la costumbre y el reconocimiento del consumidor final conduce la producción hacia tres mieles, la de acacia, la 'milflores' y la de bosque.

Se atribuye a Einstein la frase de que si las abejas desaparecieran, a nuestra especie le quedarían 4 años en la Tierra; en realidad la inventaron los apicultores belgas para poner de relieve la importancia que tienen las abejas en los ecosistemas y los “servicios gratuitos” que nos aportan y las repercusiones que puede tener una crisis de estas especies. ¿Cuáles son las principales amenazas en la actualidad de las abejas melíferas? La principal es que las abejas, en general, como otros insectos, sufren el uso, y el abuso, de los insecticidas y de esa agricultura superintensiva con tratamientos, cada vez más, agresivos para combatir las plagas. Por otro lado, la reciente aparición de la avispa asiática, que ha llegado ya a nuestro país y a nuestra región, debido al intenso tráfico de contenedores entre Europa y China; en los últimos meses se ha ido fortaleciendo como un depredador más de la abeja. Finalmente, la intensa sobreexplotación y manejo del hombre. Las últimas temporadas la tendencia al alza de los precios ha hecho que el apicultor intensifique y fuerce el ciclo natural de la colmena, apareciendo nuevas sintomatologías que antes no existían. Y eso sin contar el cambio climático que ya ha llegado pero no sabemos los efectos que producirá y su impacto en nuestra rica biodiversidad.
Los productos de Feysol se venden en todo el mundo.

De las abejas, como del cerdo, ¿también se aprovecha todo? Exacto. De las abejas son tres productos los más reconocidos: la miel, el polen, y la jalea real a los que hay que sumar los propóleos. Los cuatro son productos naturales y sanos que se usan para el enriquecido de los cereales en desayunos, como formula en complejos vitamínicos… Las aplicaciones son tan extensas como queramos, aparte de en la alimentación, para la piel o para el pelo, incluido.

¿La miel como cosmético también? Recientes estudios de algunas de las universidades mas prestigiosas de Estados Unidos, han probado que la miel tiene propiedades antioxidantes gracias a su alto contenido en ácidos fenólicos y enzimas como la catalasa y la glucosa oxidasa que son capaces de proteger a las células de los radicales libres. Ayuda a regenerar la piel dañada, a mantener la piel hidratada. El famoso acné en la adolescencia, es muy útil debido a las sustancias antimicrobianas. La prueba es la presencia cada vez mayor de productos elaborados con miel y de miel pura en farmacias y parafarmacias.

Pero, además, en los últimos años se está desarrollando la apiterapia con los múltiples beneficios que podemos obtener de las terapias que se están llevando a cabo con el 'veneno' de abeja, que producen mejoras constatadas en pacientes.


¿La miel engorda? Como cualquier alimento si comemos demasiada cantidad, je, je. Pero hay que tener en cuenta que 100 gramos de azúcar tienen 387 calorías frente a 304 de la misma cantidad de miel. Como la miel está compuesta de glucosa y fructosa es un elemento ideal para el desayuno o antes de un ejercicio porque parte de la 'energía' que nos aporta se absorbe más despacio. Contiene además vitaminas como la B, C, D y E y numerosos minerales como hoerro, fósforo, potasio, calcio, magenesio, zinc y manganeso y prebióticos, unas sustancias muy reconocidas en salud humana.

¿La marca de Sierra Nevada 'vende' para productos agropecuarios? Para nuestro sector, es una garantía de calidad y una clara diferenciación con otros orígenes del producto. El estar en un espacio natural protegido que es Reserva de la Biosfera, Parque Nacional, Parque Natural y ahora estar incluido en la Lista Verde Mundial, para nuestra empresa, que se mueve en mercados muy exigentes, es un aval, porque en todo el mundo la reconoce como un 'paraíso de biodiversidad' de plantas y un sello que abre 'puertas'. Por ello en nuestra web 'presumimos' de estar en un entorno natural privilegiado.

Para terminar, ¿serías capaz de hacer un menú 'meloso' completo que nos dejara “la miel en los labios”?

Voy a proponer un menú doble para llegar al mayor número de potenciales comensales y aprovechar la variedad de nuestras mieles. De entrada propongo un risotto de berenjenas con miel de romero 'Jardines de la Alhambra' o bien una crema de zanahoria con miel de Sierra. Después si queremos carne, tomaremos un pollo asado con miel de limón Henrys y si optamos por pescado podemos tomar bacalao con alioli de manzana con miel de azahar Oroney.

De postre, aparte de miel sobre hojuelas, je, je, ofrezco unos canelones con nuestra miel de azahar y requesón o una tarta de manzana con miel de castaño.

¿SABÍAS QUE…


hacen falta 2500 abejas para ‘fabricar’ un kilo de miel?

la forma hexagonal de los panales es para aprovechar

 mejor el espacio?


a las abejas reina se les marca con un punto de color 

para saber la edad que tienen y localizarlas dentro del 

panal?

Abeja reina marcada para seguimiento.
las abejas reina sólo se alimentan de jalea real?

PASIÓN POR LA MIEL
Enrique Fernández mantiene la tradición familiar de sus propias colmenas en parajes naturales de la Alpujarra.

Enrique Fernández representa la tercera generación de una familia que continúa la producción de sus mieles, cuyos inicios se remontan a 1944, cuando Enrique Fernández Campos, 'el abuelo' inició la actividad con 5 colmenas en Ugíjar, en la Alpujarra granadina. En aquella época se practicaba la trashumancia con mulos desde los valles y zonas resguardadas de los fríos intensos del invierno hasta las cumbres donde se buscaba temperaturas más frescas y la flora endémica de Sierra Nevada durante el verano.


En el año 2005, se constituye la sociedad Feysol que supuso un salto hacia la creación de una industria moderna y competitiva, y finalmente en 2013, se produce el traslado a las actuales instalaciones, una moderna planta, con las últimas novedades, tanto a nivel tecnológico como en capacidad productiva en procesado de miel,con una gran capacidad de producción en torno a las 1000 toneladas al año y que da empleo a una plantilla de 20 trabajadores que en temporada alta aumenta un 25%. 
En todo caso Enrique y su familia mantienen la producción de miel en sus propias colmenas, (unas 30-35 Tn), lo que les permite mantener un contacto estrecho y directo con la producción primaria, valor que consideran esencial en su filosofía empresarial.

domingo, 10 de febrero de 2019

Arqueólogo del Paisaje



Esta semana el personaje protagonista de mi colaboración semanal en Granada Hoy ha sido el profesor de la UGR, José María Martín Civantos, y las protagonistas principales las acequias históricas de Sierra Nevada.
Enlace a la edición digital 👇👇👇:

https://www.granadahoy.com/sierra_nevada/Jose-Maria-Martin-Civantos-Arqueologo-paisaje-Sierra-Nevada_0_1326467341.html

Y así quedó la versión impresa.


SIERRA NEVADA, Paisaje y Paisanaje

José María Martín Civantos


HISTORIADOR DE LAS ACEQUIAS 'HISTÓRICAS'

Los sistemas históricos de regadío son un buen ejemplo de sostenibilidad y resiliencia, del que podemos aprender mucho”.


Las acequias de Sierra Nevada son de época andalusí y tienen, al menos, mil años de historia”.

José Mª Martín Civantos, es profesor titular de Historia y Arqueología Medieval de la Universidad de Granada y responsable del Laboratorio de Arqueología Biocultural. Su tesis doctoral " El Zenete en época medieval: poblamiento y organizacion del territorio", le creó un vínculo sentimental con Sierra Nevada y muy en especial con su vertiente norte. Considera los paisajes desde el altiplano del Marquesado y la Hoya de Guadix, con la Sierra de fondo, fascinantes y de lo más singular de toda la región Mediterránea a la vez que repletos de Historia y de historias.   

Empecemos por definir los sistemas históricos de regadío.
Los sistemas históricos de regadío son complejas construcciones humanas para el manejo del agua con una finalidad productiva. Como todos los sistemas de riego están constituidos por una unidad tecnológica, (la infraestructura, con sus tomas y presas, acequias, partidores y balsas de regulación), y una unidad social (la comunidad que mantiene esa infraestructura y que gestiona el agua). La comunidad encargada de la gestión y mantenimiento está formada por todos los propietarios de tierra con derecho de riego. El agua no es un derecho de los propietarios. Es un derecho de la tierra y no puede separarse de ella. Esa comunidad establece el reparto del agua en función de esos derechos, mantiene el sistema, resuelve los conflictos.

Este ‘manejo del agua’ ha sido históricamente un elemento clave en el poblamiento y en la ordenación del territorio.

En toda Andalucía oriental, como en otras zonas de la Península Ibérica y el Mediterráneo, una de las principales señas y elemento articulador de los paisajes son los sistemas históricos de manejo de agua, los regadíos tradicionales. Estos sistemas han marcado de manera indeleble el territorio, han condicionado el poblamiento y las vías de comunicación, así como las formas de relación con el medio y las estrategias productivas. No todas las sociedades han sido capaces de desarrollar estos sistemas ni de mantenerlos. Añadiría incluso que tampoco les ha hecho falta porque sus estrategias eran otras.

La recuperación de la acequia medieval de Barjas (Cáñar) recibió en 2015 el premio de Hispania Nostra a la mejor intervención en el paisaje.
Se ha especulado sobre la antigüedad y origen de las acequias históricas de Sierra Nevada. ¿Son romanas o árabes?

En el caso de la sociedad romana, sus formas de organización social, sus estrategias productivas o el papel que desempeña el Estado no hacían necesario (ni viable) los sistemas de regadío tal y como nosotros los conocemos. Tenían capacidad técnica y tecnológica de sobra pero su organización social era diferente. Por tanto, nuestros sistemas de regadío son una herencia directa del mundo andalusí, un complejo proceso que se inicia tras la conquista árabe del año 711 y el proceso migratorio de poblaciones que vienen de Oriente y el Norte de África. Es el resultado de la implantación de una nueva sociedad con sistemas y estrategias productivas diferentes y con formas de relación social también distintas. La mayor parte de nuestros sistemas de regadío se fijaron entre los siglos VIII y X, por lo que tienen, al menos, unos mil años.
Lo más importante de los sistemas históricos de regadío es cómo se reparte el agua.
Sin duda, el elemento más complejo y delicado de estos sistemas es el social, el factor humano. Por eso lo más importante, lo realmente determinante, es cómo se reparte el agua. A mis alumnos en clase les suelo preguntar cómo harían si tuvieran que organizar un sistema de riego. Normalmente callan porque realmente no sabríamos por dónde empezar, pero también porque desde un principio intuyen que aquello no acabaría bien. Como suelen decir los labradores “el agua quema” o “el agua calienta más que el vino”. Siempre ha sido una fuente de conflicto y el conflicto es una parte esencial de la gestión. Por eso uno de los principales valores de las comunidades de regantes es saber solucionar el conflicto en la gestión.
José M. Martín Civantos en una actuación de recuperación de acequias tradicionales en Chorreras Negras (Lugros)
¿Qué son y qué representan los ‘careos’?
Los ‘careos’ son una de las principales singularidades y señas de identidad de las acequias de Sierra Nevada. La palabra literalmente significa “sacar a pacer el ganado”, porque es una práctica que en buena medida está ligada a la ganadería y a la generación de pastos artificiales de montaña. Su gestión es muy compleja, e implica conocimientos ecológicos locales sobre el clima, la nieve, los suelos o la geología de la montaña. Implica un proceso de observación y experimentación que se ha ido transmitiendo a lo largo de generaciones. De forma muy general se trata de empapar la montaña de agua durante el periodo de mayor abundancia para que vaya poco a poco manando a lo largo de centenares de manantiales y resudaderos durante los meses estivales. Es como si empapáramos una esponja y la apoyáramos para que fuera soltando el agua poco a poco. Es un sistema tan original como efectivo.
Se dice que las acequias de Sierra Nevada "entretienen el agua"...
Una de las expresiones más bonitas de los alpujarreños es la de “entretener el agua”. Hace referencia en primer lugar a lo que explicaba sobre los careos pero también a la propia función del riego y de las acequias. Los sistemas crean un efecto en cascada, con acequias y riegos a distintos niveles, desde las lagunas glaciares de las altas cumbres, hasta la base de la Sierra. Los retornos provocados por el careo, las filtraciones de las acequias y balsas y el riego a manta van haciendo que el agua quede retenida en la montaña, y que los remanentes y manantiales vayan cayendo directamente en otras acequias más abajo o manando en los ríos para ser de nuevo aprovechados por otras tomas, aguas abajo. En la región andina, donde existen sistemas muy parecidos desde época prehispánica, hablan de ‘siembra del agua’ o de ‘criar el agua’. Estas expresiones son bastante significativas de lo que los conocimientos campesinos y las formas de relación con la naturaleza encierran. El agua no se pierde, es aprovechada y reaprovechada todas las veces posibles y cumple, además, muchas otras funciones.
Las acequias de Sierra Nevada sirven para mucho más que para conducir el agua. Tienen un importante papel ecológico y en la configuración del paisaje.
Al derivar el agua a través de las acequias, estamos expandiendo su zona de influencia. Estos nuevos socioecosistemas generados, aportan numerosos servicios de carácter ambiental, cultural y social. Algunos de ellos están relacionados con la propia gobernanza, la fijación de la población rural, la generación de una identidad y un patrimonio cultural material e inmaterial…. Pero muchos otros están relacionados directamente con la naturaleza. Los sistemas de manejo del agua generan una importante diversidad de paisajes, desde las zonas de pastos y prados a bosques abiertos y dehesas pasando por todo un mosaico de parcelas de cultivos que, además, en el caso de Sierra Nevada, están ligados a sistemas de terrazas. La humedad contribuye a aumentar la fertilidad de los suelos, pero también genera una importante biodiversidad asociada a las acequias, balsas o a los riegos y a los muros de piedra seca, las paratas. Muchas plantas y animales dependen directamente de esta gestión y de la actividad agraria más cuidadosa con el medio. Podemos decir que las acequias son corredores biológicos, infraestructuras ‘azules’ y ‘verdes’.
Vuestro trabajo de investigación conlleva una intervención en las comunidades de regantes...
La crisis de la agricultura (crisis de renta y de falta de reconocimiento social) se agudiza en los sistemas tradicionales, que no son competitivos en el marco actual orientado a la producción en masa. El concepto de eficiencia en el uso del agua se aplica solo desde una óptica productivista cortoplacista, sin tener en cuenta todos esos valores y servicios ecosistémicos de los que hablaba antes. Por eso intentamos desarrollar un trabajo conjunto con las comunidades de regantes para la defensa de los derechos históricos de riego y su papel como custodios del territorio, para su reconocimiento social y para el mantenimiento de los sistemas.
Voluntarios colaboran en la restauración de acequia en Jérez del Marquesado
y requiere la formación y colaboración de un voluntariado social y ambiental.
Una de las principales actividades que realizamos es la de la recuperación y restauración de acequias, dando un apoyo, un impulso, a las comunidades. En ella invitamos a participar a un voluntariado de muy distinta naturaleza. La labor del voluntariado es fundamental, no solo por el trabajo que realizan, sino también por lo que aprenden del mundo rural y de los propios agricultores y ganaderos. Intentamos, además, crear siempre un buen ambiente de trabajo, de aprendizaje y de compañerismo, demostrando que el trabajo comunitario, la cooperación, funciona. Y al mismo tiempo intentamos generar tejido social, no solo en las propias comunidades de regantes y en los pueblos, sino también creando un lazo entre los que vamos a colaborar y las gentes, paisajes y territorios con los que nos encontramos.
Y además estas acequias tradicionales se han mostrado como unos eficaces sistemas de adaptación al cambio climático.
A lo largo de los siglos han demostrado ser enormemente resilientes, siendo capaces de adaptarse a cambios climáticos, sociales, políticos y económicos. Los sistemas históricos de regadío y manejo del agua son buenas herramientas para afrontar los cambios y retos que tenemos ante nosotros, incluido el cambio climático. Pero necesitan nuestro apoyo, desde la ‘Academia’, la sociedad y desde las administraciones. Los regantes, los agricultores y ganaderos, no pueden hoy en día soportar solos la carga de intentar producir alimentos, sino también de conservar nuestros paisajes y sus valores y servicios ecosistémicos, que nos benefician a todos en general. Estamos en un punto crítico, no solo desde el punto de vista de la crisis ambiental, sino también en el tipo de relación que, como seres humanos, queremos mantener con la naturaleza, con nuestro planeta.

Parte del equipo del proyecto europeo ‘MEMOLA’

Un Proyecto que ‘mola’.

José M. Martín Civantos es el coordinador del proyecto europeo MEMOLA, acrónimo de “Mediterranean Mountainous Landscapes” (Paisajes montañosos de Mediterráneo) que consiste en una aproximación a los paisajes culturales  montañosos del Mediterráneo, teniendo como eje central el estudio histórico de dos recursos naturales esenciales para la  generación de los agrosistemas: el agua y el suelo. El estudio se centra en cuatro áreas: Sierra Nevada, Monti di Trapani y Colli Euganei en Italia y el Valle del Vjosa en Albania. El objetivo, aparte de entender mejor los procesos de formación de los paisajes desde una perspectiva interdisciplinar, es ofrecer alternativas y hacer algo útil por su conservación a través del reconocimiento de su valor patrimonial y la articulación de estrategias para el desarrollo sostenible de las áreas rurales. 
El proyecto Memola tiene un importante papel en educación y sensibilización ambiental.