martes, 21 de marzo de 2017

Moscas muy 'avispadas'


Parece avispa pero no lo es.  Sírfido del género Chrysotoxum
Esta semana tocaba de nuevo tratar algún asunto relativo a Sierra Nevada como Paraíso de Biodiversidad y tocaba 'bichos' y me he atrevido de nuevo con un grupo de insectos, en este caso mujy curioso porque la mayoría de la gente al verlos puede pensar que son avispas y son 'moscas'.  Por alguna razón no apareció en la web del periódico por lo que no puedo adjuntar el enlace. El reportaje fotográfico es obra de Adriá Miralles un joven aunque experto naturalista completado con alguna imagen de mi amigo, y colaborador más habitual, José Miguel Barea. 

Así quedó finalmente la doble página a color del sábado:



Reproduzco aquí el artículo original que quedó recortado un poco por razones de espacio en la versión en papel.


Moscas muy 'avispadas'

Dos grupos de insectos, estrechamente emparentados con las moscas, aparentan ser avispas o abejas para confundir a sus posibles depredadores. 

Los sírfidos son conocidos como moscas de las flores (Eristalis arbustorum)
Los dípteros son un grupo de insectos muy amplio que incluye a moscas, mosquitos, típulas, tábanos y otros insectos caracterizados por tener un par de alas membranosas y otro par reducido a una especie de diminutos balancines denominado halterios que les sirven a manera de giróscopos para controlar la dirección durante el vuelo. En este grupo se encuentran también los bombílidos y los sírfidos, dípteros braquíceros, (con antenas cortas), un asombroso caso evolutivo de mimetismo animal.

Sírfidos o ‘moscas de las flores’.

Los sírfidos constituyen una familia de dípteros braquíceros cuyos adultos liban el néctar, de ahí el nombre de 'moscas de las flores, adoptando el aspecto de himenópteros como las abejas y las avispas, con las que se confunden fácilmente a primera vista. Se les conoce también como moscas cernícalo (en inglés se les denomina hoverflies) por su habilidad para suspenderse inmóviles en el aire, e incluso para avanzar en cualquier dirección sin girar el cuerpo. Algunas especies se asemejan mucho a himenópteros con aguijón por sus colores negros y amarillos, como las avispas, o pardos con bandas anaranjadas, como las abejas.

'Moscas cernícalo'. Los sírfidos se conocen también como moscas cernícalo por su capacidad para suspenderse inmóviles en el aire.
Existen alrededor de 5.400 especies de sírfidos, de las que en España podemos encontrar cerca de 300. En Sierra Nevada se han citado, hasta el momento, unas 40 especies. 


BENEFICIOSOS:

Además de ser extraordinarios indicadores de la biodiversidad de los ecosistemas, los sírfidos son doblemente beneficiosos. Cuando son larvas, se alimentan de pulgones (en algunos lugares se emplean como control biológico de plagas). Los adultos son polinizadores importantes, ya que se alimentan de néctar y también de polen, especialmente las hembras que necesitan las proteínas del polen para la maduración de los ovarios y la producción de los huevos.

¿Cómo distinguirlos?

Aunque a primera vista el disfraz puede hacer que los sírfidos se confundan con una avispa o abeja, resulta fácil distinguirlos, aparte de por no poseer el temido aguijón. Existen varias características diferenciadoras:

En la cabeza: los ojos son ‘de mosca’, grandes, desproporcionados en relación a la cabeza y las antenas son muy cortas y sin la articulación en dos partes de los himenópteros; además, la boca tiene ‘trompa chupadora’, como las moscas, y no aparato masticador, como las abejas y avispas.

Cópula de Eupeodes. Los sírfidos a diferencia de las avispas tienen los ojos muy grandes y las antenas pequeñas.

En las alas: como todos los dípteros, tiene únicamente dos alas funcionales operativas (las otras dos están atrofiadas a modo de balancines o timones para el vuelo), a diferencia de los himenópteros que poseen dos pares de alas. 

En el abdomen: la inmensa mayoría son lampiños, y carecen de la ‘típica cintura de avispa’, manteniendo un grosor más o menos uniforme en todo el cuerpo.

 Los sírfidos tienen exclusivamente un par de alas (Helophilus pendulus) y el abdomen generalmente lampiño, careciendo de la típica 'cintura de avispa'.
Además los sírfidos se diferencian de cualquier otro díptero en que poseen una vena característica en las alas denominada vena espuria.

Bombílidos o ‘moscas abeja’.

Estos insectos tienen un aspecto semejante a las abejas (en inglés se denominan beeflies que significa ‘mosca abeja’). Los bombílidos son una de las mayores familias de dípteros braquíceros, con más de 5.000 especies en todo el mundo. Pueden encontrarse en todos los continentes excepto en la Antártida, sin embargo, su más alta distribución se produce en ambientes semiáridos y áridos. En Sierra Nevada se conocen 30 especies aunque es probable que la diversidad sea mayor ya que es un grupo insuficientemente estudiado.

Mosca abeja. Los bombílidos se alimentan de néctar y polen.
Un bombílido chupando sales minerales (José Miguel Barea)
La mayoría de las especies de este grupo son corpulentas, velludas y de tamaño mediano, con un vuelo rápido. Las larvas son predadoras de los huevos y larvas de otros insectos, tales como orugas, abejas y escarabajos. Las hembras depositan sus huevos en la proximidad de los nidos de otros insectos, en especial de abejas solitarias. Algunos taxones se han especializado con respecto al hospedador pero otras son oportunistas y parasitan a gran variedad de especies. Los adultos se alimentan de néctar y polen de las flores por lo que aumentan la confusión con su posibles predadores que pueden temer la picadura de una abeja.

Mosca abeja. Bombylella atra


Mimetismo y camuflaje: el arte de engañar
Muchos insectos han adoptado dos estrategias para la supervivencia: el mimetismo y el camuflaje. El mimetismo es una habilidad que ciertos seres vivos poseen para asemejarse a otros organismos de su entorno y así obtener alguna ventaja funcional. El objeto del mimetismo es engañar a los sentidos de los otros animales que conviven en el mismo hábitat, induciendo en ellos una determinada conducta. Los casos más conocidos afectan a la percepción visual, como es el caso de las moscas de las flores y moscas abeja, pero también hay ejemplos de mimetismo auditivo, olfativo o táctil.

Por otro lado, mediante la técnica del camuflaje o cripsis otros organismos consiguen confundirse con su entorno, (piedras, hojas, suelo…), para pasar desapercibidos, bien para evitar ser capturados o bien para evitar que sus presas los detecten hasta el momento del ataque. Aunque se da en muchos grupos zoológicos, en el amplísimo grupo de los insectos encontramos verdaderos especialistas en este arte de engañar y de camuflarse.

El mimetismo es un motor evolutivo, una lucha constante, por un lado, para conseguir pasar desapercibido y confundir al enemigo y por otra, para distinguir la realidad con las apariencias.

CAMUFLAJE: 

Geométrido. La oruga de esta mariposa nocturna parece enteramente una ramita más de la planta.

Pseudochazara hippolyte. Esta mariposa se confunde en reposo con su sustrato (José Miguel Barea)

Casos curiosos:

El gran pavón de noche (Saturnia piry) tiene unas marcas en las alas que simulan los ojos de un búho. A este fenómeno se le denomina aposematismo, animales inofensivos que adoptan rasgos de advertencia de otros peligrosos.

Autor: José Mguel Barea
La orquídea abeja espejo (Ophrys speculum) es una especie de planta cuya flor imita el aspecto de una abeja a los ojos de un macho. La mancha azul evoca el reflejo del cielo sobre las alas paralelas. Además del engaño visual las orquídeas emiten sustancias olorosas que se asemejan a las feromonas para atraer a las abejas.

Autor: Sergio Martín


Etimología:

Dípteros. Proviene del latín díptera y este a su vez del griego di = dos, doble y pteron = alas.
Braquíceros. Esta palabra en su etimología está compuesta del griego brachis = breve y keras = cuerno (antena).
Mimetismo: del griego mimetes = imitación
Cripsis: de kryptos que significa 'lo oculto'



martes, 14 de marzo de 2017

La Sierra tiene un color especial


Como los sevillanos presumen de que su ciudad tiene un color especial yo he querido hacer de la necesidad virtud y el artículo que tenía pensado hacer y que iba a titular "Con una buena capa (de nieve) todo se tapa", pensando que las precipitaciones del pasado fin de semana iban a cubrir la nieve marrón que desde hace, lo he reconvertido, sustituyendo las esperadas imágenes del después por las del antes de la tormenta de polvo sahariano.

Al final me salió un reportaje explicativo del fenómeno con imágenes comparativas de diferentes lugares de la Sierra. Enlace a la edición digital:

http://www.granadahoy.com/vivir/Sierra-color-especial_0_1116489013.html

Y así quedó la doble página a color del sábado.


Transcribo aquí la versión original del artículo.


La Sierra tiene un color 'especial'
Una capa de polvo sahariano, visible desde la ciudad, salpica de un color marrón- rojizo, desde hace unas semanas, la nieve de Sierra Nevada

Desde el Collado de la Carihuela, panorámica de la cara sur, antes y después de la ‘nieve marrón’.
En las últimas semanas las cumbres de Sierra Nevada muestran un aspecto inusual para las fechas de final de invierno. Aunque el pasado fin de semana, con las últimas precipitaciones caídas en forma de nieve, recuperaron por unas horas su característico manto blanco, desde el lunes la vista de la Sierra ha vuelto a quedar 'manchada' del color marrón, rojizo que adquirió a mediados del mes pasado.

Fue a principios de la segunda quincena del mes de febrero cuando una activa borrasca proveniente del norte de África trajo consigo una gran entrada de polvo atmosférico de origen africano que se fue extendiendo por la Península de sur a norte afectando a casi toda España. Granada y también otras ciudades andaluzas como Sevilla o Málaga, vieron los cielos teñirse de amarillo y rojo, y con el paso de las horas, la borrasca se extendió hasta el centro y todo el este peninsular.


Pocos lugares se salvaron de ver y sufrir la turbia e intensa 'calima'. Calles y coches llenos de una película de barro seco, provocadas por esa rara, y desconocida para mucha gente, lluvia. En las zonas más elevadas este hecho dejó imágenes singulares como la que ofrecía la estación de esquí de Sierra Nevada y toda la falda del Picacho del Veleta, que desde la ciudad de Granada podía advertirse su aspecto y tono diferente. Pero también otros lugares del macizo como el propio Mulhacén, el techo de la Península, el Cerro del Caballo, el tres mil más al sur, y otros bellos parajes del macizo, que normalmente en estas fechas acostumbran a lucir una imagen de nieve blanca, limpia y reluciente, se tiñeron de un tono y de un aspecto que se asemejaba al color del desierto del Sáhara. Y en realidad esta fue la procedencia de la arena que se depositó manchando la blanca nieve de la Sierra.

Además, esos vientos del sur trajeron una subida de las temperaturas y disminuyeron la cantidad de nieve haciendo que la cota de nieve ascendiera bastantes metros. Las precipitaciones caídas hace una semana no fueron suficientes para tapar ‘las manchas’ debido a la cantidad y naturaleza de la nieve caída y a las temperaturas de los días siguientes que rápidamente la deshicieron e hicieron aflorar de nuevo la capa de nieve marrón en muchos lugares.

Sierra Nevada, que con este singular aspecto acoge en estos días el campeonato mundial de snow board y freestyle, es la estación de esquí más meridional de Europa y la más próxima al continente africano. De hecho, en días claros y despejados, desde las altas cumbres se ve la costa africana. Pero la nieve marrón u oscura no es un fenómeno que se quede en Sierra Nevada ya que ocurre con relativa frecuencia en otros sistemas montañosos europeos. Y además este tipo de lluvia, o de nieve, no se da exclusivamente por el polvo del Sáhara sino que también se puede producir por otro tipo de partículas como pueden ser cenizas de incendios o de volcanes o por la contaminación. En realidad, la 'nieve oscura' se extiende desde el Himalaya hasta el Ártico. Está provocada por una suma de factores: aumento de las cantidades de polvo que provienen del suelo desnudo o las cenizas de los incendios y por las partículas ultrafinas de carbono negro y de diesel de los motores industriales que pueden volar miles de kilómetros para acabar depositándose a una gran distancia de donde fueron liberadas.

Sierra Nevada ofrece estos días una estampa bastante inusual con un tono rojizo-marrón causado por la tormenta de polvo sahariano de mediados de febrero. Los 'colosos' Mulhacén y Alcazaba antes y después de dicha tormenta


¿Qué es la calima?

La calima o calina es un fenómeno meteorológico consistente en la presencia en la atmósfera de partículas muy pequeñas de polvo, cenizas, arcilla o arena en suspensión. Cuando ésta ocurre por efectos del polvo o elementos propios del ambiente, se conoce como calima tipo "A"; cuando se produce por eventos especiales, tales como incendios forestales u otros eventos de carácter contaminante, se le denomina calima tipo "B".

En nuestro país el fenómeno de la calima es asociado principalmente a las Islas Canarias, por su proximidad al continente africano, donde en ocasiones oscurece el sol y tiene efectos negativos en la salud produciendo afecciones al aparato respiratorio.

Efectos de la entrada de polvo sahariano.

La llamada ‘nieve roja sahariana’ tiene unos efectos variados en nuestro macizo montañoso:

  • perdida del habitual y característico color blanco de la nieve que es sustituido por otro más marrón, rojizo o rosáceo al depositarse junto a los copos de nieve las partículas de polvo/arena.
  • reduce la extensión de la cobertura de nieve con la subida de temperaturas. Además en cuanto que recibe la radiación solar acelera el deshielo puesto que absorbe más calor que la nieve blanca.
¿Cómo se forma la lluvia o nieve de barro?

Dos elementos son necesarios para su formación: vientos del sur asociados a vapor de agua y partículas de polvo sahariano en suspensión. Las partículas se van asociando a las gotas de agua, esas gotas se van juntando y colisionan en capas de la atmósfera que al caer al suelo provocan los efectos que hemos visto hace unos días con la lluvia de barro, también denominada lluvia de sangre por sus tonos anaranjados o rojizos en superficie o en el caso de las cumbres una nieve muy particular. En nuestra región son muy raras y hacía muchos años que no se 'sufría' una tormenta de esta intensidad en invierno, produciéndose con mayor frecuencia en verano, en tormentas secas y cálidas con escasa cantidad de agua.


Dos imágenes de la falda del Pico del Veleta en el mes de febrero con apenas unos días de diferencia.

Curiosidades:

¿Qué es el albedo? Se define el albedo como el porcentaje de radiación que cualquier superficie refleja respecto a la radiación total que incide sobre ella. El oscurecimiento de la nieve causa una atenuación significativa de la luminosidad de la nieve, absorbiendo más calor solar y acelerando así el deshielo, hasta en un 20 %.
Nieve roja. El fenómeno de la nieve roja es diferente de la nieve marrón ya que se debe a la presencia de unas especies de algas que viven en la nieve. En algunos lugares se han visto episodios en los que han sido capaces de teñir de rojo grandes superficies. Estas algas, como Clamydomonas nivalis, ascienden desde el interior de la nieve hasta la superficie y al entrar en contacto con la luz solar producen unos pigmentos rojos para protegerse de dicha radiación que son los que tiñen la nieve.

Dos instantáneas de la estación meteorológica del Observatorio de Cambio Climático de Sierra Nevada situada en la falda del Veleta. 


domingo, 5 de marzo de 2017

Azafrán blanco de Sierra Nevada

Hay plantas que no esperan a la primavera para florecer, como el almendro cuyas flores contrastan con las nieves de las cumbres de Sierra Nevada. Pero allí arriba también hay plantas de floración temprana que han desarrollado estrategias para adelantarse a los ritmos 'naturales' y son capaces de florecer a final del invierno. Un bello ejemplo es el conocido como azafrán de Sierra Nevada sobre el que gira el reportaje de este fin de semana en el periódico que vuelve a justificar el título de "Sierra Nevada  paraíso de biodiversidad", ¿o no?.

Enlace a la edición digital:

http://www.granadahoy.com/vivir/Azafran-blanco-floracion-tempranera_0_1114389109.html

Y así quedó la doble página en la versión impresa.


Azafrán blanco, floración tempranera


El azafrán blanco de Sierra Nevada es la flor más temprana en nuestras montañas. Es frecuente verla crecer aprovechando el deshielo, incluso emergiendo entre la nieve. Sus flores forman en ocasiones una bella alfombra blanca en los prados serranos.

El 'azafrán blanco' de Sierra Nevada, pertenece al género Crocus, un grupo de plantas bulbosas, que se encuentra integrado por más de 100 taxones diferentes, ampliamente distribuidos por Europa. De los diferentes tipos de Crocus, el más conocido es el cultivado con fines culinarios, el popular azafrán (Crocus sativus), mientras que hay otras especies que han sido domesticadas con fines ornamentales, debido a su enorme variabilidad tanto en época de floración como en colores. En Sierra Nevada además del azafrán blanco podemos encontrar otra especie de este género, Crocus serotinus, conocido como 'azafrán de otoño'.


DESCRIPCIÓN.

El azafrán blanco es una planta bulbosa con un tamaño que puede oscilar entre los 12 y los 25 cm, aunque rara vez supera los 15 cm. Su tuberobulbo es ovoideo o globoso, con túnicas fibrosas pardas o pardo–anaranjadas. Este bulbo, llamado cormo, se esconde bajo la tierra y almacena las reservas nutritivas con las que reemprenderá su ciclo vital.

Los hojas (de 3 a 7), son todas basales, estrechas, filiformes de 1–2 mm de anchura. Las hojas y el tubo del perianto están envueltos por vainas membranáceas de color parduzco.

Las flores son solitarias, (actinomorfas, hermafroditas, trímeras), de unos 4-5 cm. de longitud y parten directamente del tuberobulbo. Los tépalos son blancos surcados por venas de color violeta muy atractivo.


El fruto es una cápsula, ovalada, con semillas de sección triangular.
La polinización de los azafranes es realizada por insectos. Al ser su floración temprana y precoz, cuando no ha culminado el invierno, la entomofauna no es muy abundante, por lo que ha adaptado un mecanismo de apertura de las flores en los días soleados, invitando a los insectos a que la visiten, y cerrándolas en los días con lluvias o viento, protegiendo la flor formando un tubo, y salvándola de las inclemencias meteorológicas.

DISTRIBUCIÓN Y HÁBITAT.

El azafrán blanco es un endemismo ibero-norteafricano que a pesar de denominarse de Sierra Nevada se encuentra también en otros espacios naturales granadinos como las Sierras de Baza, de Huétor, de las Albuñuelas, de Guillimona o de la Mora, y dispersa por otros lugares de Andalucía, formando parte de la vegetación pascícola y pratense, siendo indiferente al tipo de sustrato. Además de en nuestra comunidad autónoma y de las montañas del norte de África se ha citado en Aragón, Castilla-La Mancha, Cataluña, Murcia, Navarra y Valencia. Vive en pastizales de alta montaña, más raramente en herbazales y claros de matorrales, en suelos pobres, terrenos abiertos, expuestos al sol. En Sierra Nevada puede encontrarse entre los 1.000 y los 3.000 m. de altitud en los pisos bioclimáticos supra y oromediterráneo, en un amplio rango de ombroclimas desde el seco al húmedo.


El azafrán de otoño es una especie que se encuentra distribuida por el sur, centro y norte de España. En Marruecos podemos localizarla en las cercanías de Tánger y en el Rif. En ambas orillas su hábitat son los prados de la media y baja montaña, entre los 100 y los 1900 metros de altitud.


Diferencias:


El azafrán blanco (Crocus nevadensis) florece a final del invierno o inicios de la primavera. 

Los tépalos de la flor son blanquecinos y posee unas venas de color violeta; el estilo no sobrepasa a las anteras, con 3 ramas cuneiformes de ápice truncado, de color amarillento.
El azafrán de otoño (Crocus serotinus subsp. salzmannii) por su parte tiene los tépalos violáceos o rosados; el estilo sobrepasa generalmente las anteras, con numerosas ramificaciones filiformes en el ápice, de color anaranjado. 

La floración se produce cuando ya han pasado los calores del verano.






Primos del azafrán u oro rojo:

El azafrán es una especia derivada de los 3 estigmas secos del pistilo de la flor de Crocus sativus. Se caracteriza por su sabor amargo y su aroma que provienen de dos de sus componentes: el picrocrocin y el safranal. También contiene un tinte de tipo carotenoide llamado crocin, responsable del característico color amarillo dorando de las comidas en las que se utiliza como condimento, (paellas y todo tipo de arroces, pero también carnes y mariscos). Su cultivo, recolección y manipulación son muy delicados, por lo que el azafrán alcanza precios elevados. Por su alto valor económico se ha denominado oro rojo.

CURIOSIDADES:
Se necesitan 250.000 flores de azafrán para lograr un kilogramo de azafrán puro.
El precio del kilo puede rondar los 3.000 euros, vendiéndose en el mercado final detallista por 5-10 euros el gramo.

Existen referencias del azafrán que datan del año 2300 a. C. A partir de esta fecha son variadas y diversas las citas sobre su uso en ritos y ceremonias religiosas, en medicina, en la gastronomía, etc.

Etimología:

Crocus: El nombre de este género de plantas deriva del griego krokos. Este a su vez es probablemente una palabra tomada de una lengua semítica, relacionada con el hebreo karkom, arameo kurkama y el árabe kurkum, con las que se denominaba al 'azafrán'. La palabra en última instancia se remonta al sánscrito kunkumam para "azafrán".
Azafrán: Aun siendo desconocido el origen de la palabra 'azafrán', es muy similar su denominación en distintas lenguas, habiendo sobrevivido casi sin alteración en árabe (za`frān), inglés (saffron), francés (safran), italiano (zaferano), hindi, griego, etc. Un posible origen es el de la palabra del francés antiguo safran, que deriva del latín safranum y que proviene de la palabra árabe asfar que significa amarillo. Según otras fuentes, que se apoyan en la presencia del cultivo del azafrán en la meseta iraní, safranum viene del persa zaferan, zar que significa 'oro' y par que significa 'pluma' o 'estigmas'.
Sativusepíteto latíno que significa 'cultivada.


Otra planta tempranera.
El cólchico de primavera (Colchicum triphyllum) es otra pequeña planta (5 cm) de floración temprana, febrero-marzo, que podemos encontrar en los prados de Sierra Nevada. Como otros cólchicos, azafranes y merenderas posee un potente alcaloide denominado colchicina, que es muy tóxico. Sin embargo es muy usada, en la proporción adecuada, en los medicamentos que tratan la gota. Planta calcícola de comportamiento arvense, presente en pastizales y suelos pedregosos con cierta humedad edáfica. Desde los 800 hasta los 2.000 m. de altitud.
Distribuida por diferentes montañas de la Región Mediterránea. En la Península Ibérica es una especie dispersa por el Sistema Central, Cordillera Ibérica y Cordilleras Béticas. En Andalucía es poco frecuente, quedando relegada a la parte oriental de la Comunidad Autónoma. En nuestra provincia es una planta escasa que puede encontrarse en la media montaña: Sierra Nevada, Sierra de Baza, Sierra Tejeda, Comarca del Altiplano y Comarca Alhama de Granada-El Temple.



sábado, 4 de marzo de 2017

¿Cómo hacemos un ovillo con todo lo que sabemos? Tarea 4. Liderazgo Innovador. Curso MOOC Dirección Pública

He escogido como titulo de esta entrada la frase ¿Cómo hacemos un ovillo con todo lo que sabemos? extraída de la canción "Complicidad" de Vanessa Martín. Creo que el propio título y esta frase resumen una de las características del ¿nuevo? liderazgo de los directivos. 

En el cuarto módulo del curso la tarea de refuerzo que nos proponen es la de bajar al terreno práctico, (alguien se debe estar pasando con las teorizaciones), a nuestro propio campo de juego, y hagamos 'de forma concisa' (alguien se debe estar enrollando más de la cuenta), dos comportamientos o actuaciones que ayuden a materializar en la práctica el desempeño del liderazgo”, en cada una de los apartados en los que hemos analizado que se basa una nueva cultura del liderazgo. Nos solicitan que hagamos propuestas o contemos realizaciones, aparte de breves y concretas, que sean observables y demostrables. He aquí mi selección de cada una de los apartados:

Fomentar la responsabilidad y cultivar el compromiso de los equipos y de cada una de las personas a las que aportan valor.
  • Promuevo la participación en congresos, seminarios y jornadas, (nacionales e internacionales) del personal de mi equipo.
  • Reparto responsabilidades y coordinación de Áreas de Trabajo (Forestal, Biodiversidad, Aguas, Geodiversidad, Caza y Pesca, Cambio Climático, Investigación...), entre los miembros de mi equipo técnico.

Desarrollar una cultura de la innovación.
  • Hemos iniciado un programa de tutoría y mentorización con dos nuevos técnicos incorporados recientemente al equipo, en la provincia de Almería, que no tienen ninguna experiencia en el campo de los espacios naturales protegidos.
  • Programa de intercambio de personal de parques nacionales tanto para drectivos, técnicos, agentes de medio ambiente y guías-intépretes del parque.

Poner en valor el conocimiento de las personas.
  • Hemos dado cursos Promovemos jornadas de formación interna a agentes de medio ambiente en la que las charlas son impartidas por los técnicos de mi área.
  • Hemos impartido cursos en determinadas 'fortalezas' de nuestro centro a otros espacios naturales protegidos: gestión de fauna silvestre, gestión adaptativa ante el cambio climático, conservación de flora amenazada, turismo sostenible...

Planificar creando un propósito compartido y dando sentido a lo que se hace.
  • Realizamos una reunión de toda el Área de Conservación para programar actividades de cada ejercicio y otra para evaluar los resultados, compartiendo las tareas de la Memoria Anual y del Avance de Actuaciones que se presenta al Consejo de Participación del Parque Nacional y Parque Natural de Sierra Nevada, órgano de coordinación administrativa y participación ciudadana.
  • Hemos logrado el objetivo de ser incluidos en la Lista Verde Mundial (Green List) de Áreas Protegidas bien gestionadas que elabora la Unión Internacional de Conservación de la Naturaleza, tras presentar un amplio dossier en el que participó todo el equipo en un esfuerzo que iba más allá de las tareas administrativas. 

miércoles, 1 de marzo de 2017

Ferreira, lugar de paso... y para quedarse

El fin de semana pasado tocaba descubrir algún lugar y he realizado un artículo regresando a uno de los pueblos del Marquesado del Zenete, Ferreira, un lugar con mucha Historia y muchas historias. En esta ocasión debo dar las gracias al ayuntamiento de Ferreira y a su alcalde Antonio Fornieles por la cesión de varias imágenes que ilustran el reportaje. Espero que les haya gustado. He completado el reportaje con mi apuesta por convertir el Puerto de la Ragua en un lugar para el ecoturismo desgranando las posibilidades que tiene para todo tipo de actividades en la naturaleza.

La versión en la web del periódico (más corta) del reportaje puedes consultarla AQUÍ.

http://www.granadahoy.com/granada/FERREIRA-quedarse_0_1112288888.html

Y así quedó la doble página en la versión impresa:

Así era la versión original antes del 'tuneado' del periódico.
Vista aérea de la localidad de Ferreira


Sierra Nevada, Montaña de Oportunidades

FERREIRA: lugar de paso... y para quedarse

La pequeña localidad de Ferreira, se encuentra en la ladera de la vertiente norte del macizo central de Sierra Nevada, a 1.258 metros de altitud. Enclavada en uno de los valles del Marquesado del Zenete, desde la más remota antigüedad ha sido una encrucijada de caminos, tanto los que conectaban la zona de Guadix con Almería por el valle del río Nacimiento, como los que la unían con la Alpujarra y la costa mediterránea a través del Puerto de la Ragua.

Panorámica de Ferreira. Imagen GDR de Guadix

El pueblo destila en sus calles la herencia musulmana al igual que en sus huertos y balates de piedra. Pero por encima de Ferreira, como en otros pueblos del Marquesado, los bosques de Sierra Nevada se derraman hasta caer en el Altiplano, ofreciendo múltiples posibilidades para disfrutar de la naturaleza en cualquier época del año, especialmente en primavera con los almendros en flor y el espectáculo de colores del otoño con el protagonismo principal de los castaños. Los ferrileños pueden presumir con orgullo de tener una gran parte de su término municipal en un espacio natural protegido. No en vano 1.782 hectáreas, de las 4.357 totales del municipio, están incluidas en el parque nacional (843 has.) o en el parque natural (939 has.) lo que representa el 41% de su territorio.

HISTORIA

Los orígenes de la villa de Ferreira se remontan a la época prehistórica concretamente a la cultura del Argar, en la Edad del Bronce, entre el tercer y el segundo milenio antes de Cristo. Al pie del 'Cerro Juan Canal' existe una necrópolis de esta época, que data aproximadamente del año 1500 a.C., en la que se encuentran tumbas 'en cista', -con forma de cofre- hechas de pizarra. En ese yacimiento se hallaron grandes vasijas de almacenamiento, platos y otros objetos de cerámica y metal que esperan la apertura del Museo Arqueológico de Granada para poder ser contemplados. Este asentamiento tuvo su origen en la explotación de yacimientos mineros de hierro. Su poblamiento definido se atestigua ya en el Bajo Imperio Romano, y en época mozárabe, sobre todo por la explotación del mineral del hierro (de ahí deriva el nombre del pueblo) y por su estratégico lugar de paso. Los ricos yacimientos mineros, atrajeron también a los árabes; así en el siglo XII es citada por el cronista Al-Idrisi como lugar fortificado lo que da muestra del interés que tenía esta población.

En 1489, como el resto del Sened y las tierras accitanas, por la capitulación del Zagal, hermano de Muley Hacén y tío de Boabdil, pasó a la corona de Castilla. Se integró en el señorío con que los Reyes Católicos premiaron al Gran Cardenal de España, Pedro González de Mendoza, formando parte del Marquesado con posterioridad. La gente de Ferreira se unió al levantamiento y rebelión de los moriscos de los años 1568 al 1570, y fue de los lugares más afectados por la guerra.

Al ser reprimida la rebelión, los moriscos fueron expulsados y se inició la repoblación con cristianos 'viejos' de otros lugares de España.


PATRIMONIO HISTÓRICO-ARTÍSTICO:

Centro de Interpretación de la Arquitectura Árabe

La Alcazaba de época árabe y una casona morisca restaurada (conocida como 'Casa Grande'), albergan un atractivo centro de interpretación que nos acerca al legado árabe presente en el Marquesado del Zenete, (baños, castillos, torres vigía o aljibes) mediante un discurso fresco y pedagógico, basado en recreaciones virtuales, escenografías, hologramas y personajes corpóreos.


Ermita de la Virgen de la Cabeza

Está enclavada en El Castañar, uno de los parajes más frondosos y atractivos de Ferreira, donde se celebra el último fin de semana de abril una romería en honor de la Virgen Morena.


Iglesia de la Anunciación

Al igual que en otras localidades de la comarca, la iglesia se construyó sobre la antigua mezquita, conservada hasta 1500. Se trata de una iglesia mudéjar, basilical, con dos naves laterales. La entrada principal se enmarca entre dos parejas de columnas unidas por un largo friso horizontal sobre el dintel de la puerta. La torre, de dos cuerpos separados por cornisa de ladrillo, está coronada por una cúpula de media naranja con nervios.


PUERTO DE LA RAGUA, ABIERTO TODO EL AÑO.

El Puerto de la Ragua, cuya jurisdicción municipal comparte Ferreira con las poblaciones alpujarreñas de Nevada, por la parte granadina, y Bayárcal, por la almeriense, evoca a los arrieros que lo tenían como el paso más importante y asequible, y durante siglos fue el pasillo por el que circulaban los productos que se intercambiaban ambas comarcas.

En la actualidad este importante enclave geográfico, conocido especialmente por albergar unas pistas para el esquí de fondo, se está convirtiendo también en una nueva encrucijada de oportunidades para la práctica de actividades recreativas, deportivas y de turismo de naturaleza en sus diferentes modalidades. Los atractivos ecológicos y paisajísticos de este lugar son múltiples. La fauna asociada a este entorno es muy variada e interesante destacando las numerosas especies de aves que podemos encontrar, siendo uno de los lugares más adecuados para observar los pasos pre y postnupciales de muchas especies migradoras. La vegetación del Puerto de la Ragua es asimismo diversa: pinares y piornal-enebral dominando, pero también encontramos encinas, hermosos castaños y robles. En las zonas más elevadas, cascajales y borreguiles, que albergan la mayoría de las especies endémicas de la alta montaña.

Castaños centenarios.

En los últimos años se ha ido configurando una serie de equipamientos, infraestructuras y servicios para facilitar el aprovechamiento de las inmensas posibilidades del Puerto de la Ragua para el ecoturismo, disponiendo de una amplia oferta de senderos señalizados y balizados, que lo unen a los pueblos de la Alpujarra y del Marquesado, así como a las cumbre del Chullo y Lagunilla Seca, hacia oriente, y hacia la cuerda de los Morrones hacia poniente. La oferta incluye un sendero de accesibilidad universal, miradores, Punto de Información del parque nacional y natural de Sierra Nevada, y el propio albergue-refugio de la Estación Recreativo-Deportiva, que con las oportunas remodelaciones y reorientación de su papel y funciones y, sobre todo, con una mejora de la gestión y servicios, debe cumplir un papel principal en la vertebración del Uso Público de la zona.
Vista de los Morrones desde el Mirador del Marquesado.

En el Puerto de la Ragua confluyen tres senderos de gran recorrido de enorme atractivo y aceptación como son el GR-7 que sube desde Ferreira y vuelca a la Alpujarra a los pueblos de Bayárcal y Laroles, el Sendero Sulayr GR-240 que rodea todo el macizo de Sierra Nevada y el GR-140 que parte desde aquí y finaliza en Cabo de Gata. Igualmente, la ruta para bicicletas de montaña “TransNevada”, que rodea todo el macizo nevadense, tiene por esta zona unos tramos y etapas de gran interés en cualquier época del año.

La oferta de Uso Público y de ecoturismo se puede completar con una serie de itinerarios temáticos de gran atractivo e interés: ornitológicos, geológicos, micológicos… capaces de captar la atención y satisfacer las necesidades de un sector en alza, muy exigente en cuanto a los servicios y la calidad ambiental de los destinos turísticos que demandan.