sábado, 18 de junio de 2016

Barranco de los Alisos

Esta semana mi artículo en Granada Hoy ha sido dedicado al Barranco de los Alisos, un paraje nevadense un tanto desconocidopero de gran importancia por albergar un aimportante población de abedules, una especie en peligro de extinción en Andalucía.

Enlace a la edición digital:

http://www.granadahoy.com/article/granada/2309041/barranco/los/alisos.html

Y así quedó la versión en papel descargada de mi aplicación del móvil: 

Transcribo aquí la versión original del artículo, un poco más extensa y con más imágenes que la aparecida en la versión impresa en el periódico.




SIERRA NEVADA, MONTAÑA DE OPORTUNIDADES
BARRANCO DE LOS ALISOS’
Este paraje, localizado en la Sierra de Dúrcal, está incluido entre las arboledas singulares de Andalucía. A pesar del nombre, su importancia botánica se debe a la presencia de un bosquete relicto de abedules.

imagen del Barranco de los Alisos en otoño
En pleno parque nacional, entre los 1.500 y los 1.850 metros de altitud, en una ladera orientada al norte, se encuentra el Abedular del Barranco de los Alisos, denominado así por la creencia de que los árboles que allí se encontraban eran alisos (Alnus glutinosa) cuando en realidad se trata de una población espontánea de abedules (Betula pendula subespecie fontqueri), una especie muy rara y escasa en Andalucía por lo que está catalogada como “en peligro de extinción”. La primera cita de esta localidad es relativamente reciente, a finales de los 80 del siglo pasado y desde entonces se ha realizado una prospección intensa para conocer la situación de la especie a lo largo de toda Sierra Nevada. 

En esta arboleda, incluida en el Inventario Andaluz de Árboles y Arboledas Singulares, se han contabilizado recientemente cerca de 500 ejemplares. Algunos alcanzan los 15 metros de altura y se han medido pies con un perímetro de tronco de un metro y medio.  

ABEDUL, UNA ESPECIE RELICTA EN ANDALUCÍA

El abedul es un árbol caducifolio, con un tronco de corteza blanca que puede llegar hasta los 20 metros de altura. Monoico, con ramas péndulas, al menos en los extremos. Las hojas son alternas, pecioladas, ovalado-romboidales, doblemente aserradas. Flores en amentos, desnudas. Fruto en aquenio con dos alas laterales.

Hábitat: Vive en bosques caducifolios, en laderas frescas y umbrías, con frecuencia próximo a arroyos. Se desarrolla sobre suelos ácidos o descarbonatados. Convive con especies arbóreas  como el roble melojo, mostajo, arce granadino, tejo y arbustos como el rascaviejas, majuelo, agracejo o el escaramujo.

Distribución: Especie iberonorteafricana. Está presente en la actualidad en el centro y el sureste de la Península y en la cordillera del Rif en el norte de Marruecos. En Andalucía se encuentra sólo en las Sierras de Segura y las Villas y en el macizo nevadense.

Factores de amenaza. Los requerimientos ecológicos del abedul reducen notablemente la posibilidad de expansión en Sierra Nevada. El alto grado de humedad edáfica que necesita la especie, junto a la escasez de zonas húmedas y la presión que las mismas soportan por los herbívoros, hacen que el escaso reclutamiento sea destruido año tras año. Las pocas plantas que consiguen superar esta situación son las que encuentran refugio en el matorral espinoso o las que proceden de semillas que germinaron al borde de cantiles, donde los predadores no alcanzan a destruirlas. 

Detalle de las hojas doblemente aserrradas del abedul
 
El abedul en Sierra Nevada
En Sierra Nevada, además de la población del Barranco de Los Alisos en el río Dúrcal, la más meridional de toda el área de distribución y a la par la más numerosa e importante, encontramos las siguientes citas:
Río Dílar. Población formada por dos núcleos sobre un mismo arroyo, distantes entre sí unos trescientos metros, con medio centenar de individuos. Hay reclutamiento y presencia de juveniles en elevado porcentaje y diferentes estadios de desarrollo, aunque cuenta con una intensa herbivoría tanto de ganado doméstico como silvestre.
Río Monachil-Barranco de Valdeinfierno.  2 individuos adultos aislados sobre una roca. No existen  juveniles ni se observa reclutamiento alguno.
Río Genil-Real. Un único pie adulto junto al río y en terreno estable. No se observa reclutamiento ni juveniles.
Río Maitena-Barranco de Las Golondrinas.  6 pies,  un grupo de 4 y otros 2 pies aislados, la mayoría descalzados. No existe reclutamiento ni juveniles. 
Río Maitena-Barranco de Gavilanes. Población similar a la anterior. Se observa reclutamiento aunque no llegan a observarse juveniles debido a la presión de la ganadería. El grupo se encuentra descalzado.
Dehesa del Camarate-Barranco de Las Rozas. Un único ejemplar de gran porte, ramificado en la base y descalzado. No se observa reclutamiento ni presencia de juveniles.
Dehesa del Camarate-Río Alhama de Lugros. 2 pies adultos y distanciados entre sí, ambos sobre terreno estable y permanentemente encharcado.

OPERACIÓN RESCATE

En los últimos años se han realizado actuaciones para proteger, regenerar y restaurar las poblaciones de abedulares en Andalucía, tanto en el parque natural de Cazorla, Segura, las Villas como en el parque nacional de Sierra Nevada.

Para favorecer la regeneración natural de esta especie y potenciar sus áreas de expansión, se ha realizado un refuerzo de las poblaciones existentes mediante plantaciones y se ha llevado a cabo la protección del ramoneo de los ejemplares,  tanto del ganado silvestre como del doméstico, mediante cercados perimetrales o individuales. En algunos de los núcleos se han plantado especies acompañantes como sauce capruno (Salix caprea), serbal (Sorbus hibrida) y tejo (Taxus baccata). Para ello en el Jardín Botánico Hoya de Pedraza, situado entre los 1.850 y 1.900 metros de altitud, se constituyó un pequeño vivero, a manera de estación de endurecimiento de plantones de esta especie antes de su traslado al medio natural. 
 
Además en este Jardín Botánico, localizado en la carretera que sube a la estación de esquí, se ha realizado un arboreto con representación de las ocho localidades en las que está presente el abedul en Sierra Nevada a manera de banco genético. Con las semillas del Barranco de los Alisos se crearon un par de bosquetes, uno en la unidad silicícola de este equipamiento de Uso Público y otra en la parte destinada a la divulgación de las especies amenazadas. Estos ejemplares ya están produciendo semillas en los últimos años por lo que la supervivencia de la especie goza de mayores garantías.

El Jardín Botánico Hoya de Pedraza representa la flora y la vegetación de las cumbres de Sierra Nevada y de su ladera alpujarreña, además de especies de las sierras de Los Filabres, Lújar-La Contraviesa y Gádor (correspondientes a los sectores biogeográfi­cos nevadense y  alpujarreño-gadorense). Estos sectores acogen la mayor riqueza florística de Andalucía con numerosas especies endémicas, algunas con poblaciones escasas, y muchas de ellas con diferentes grados de amenaza, tanto por la acción antrópica como por causas ‘naturales’. 

lunes, 13 de junio de 2016

Piornos de todos los colores


Aspecto del piornal calizo en la media montaña mediterránea. Autor: Luis Ordóñez

Este fin de semana en mi colaboración semanal en Granada Hoy he publicado un reportaje sobre los piornos que ahora están en un momento de explosión de color. He querido resaltar la importancia de esta comunidad vegetal en Sierra Nevada y la diversidad que entraña este término. Debo agradecer de nuevo la colaboración de Mario Ruiz y José Miguel Muñoz que además de cedernos las fotos me aportan consejos y detalles, así como la de Luis Ordóñez y José Miguel Barea, autores de las imágenes de paisajes.

En la edición digital ha quedado parcial, limitada a la mitad del artículo:

http://www.granadahoy.com/article/granada/2304377/piornos/todos/los/colores.html

La versión impresa ha quedado en una colorida doble página.


El enebral-piornal ocupa una amplia extensión en la alta montaña nevadense. Autor: José Miguel Barea. 

SIERRA NEVADA, PARAÍSO DE BIODIVERSIDAD
Piornos de todos los colores
La forma semiesférica del matorral almohadillado protege tanto contra el frío del período invernal, gracias al ‘efecto iglú’,  como en verano, reduciendo la pérdida de agua.

ENEBRAL-PIORNAL 

Entre los 1.800 y los 3.100 metros de altitud, se localiza una franja en la que se encuentra el enebral-piornal, la formación vegetal más extensa de Sierra Nevada, ocupando unas 35.000 has.  Se caracteriza por las formas almohadilladas semiesféricas de sus componentes como respuesta a las condiciones ambientales. Con esta forma, (la  esfera  es  la  figura  geométrica  que  presenta  un  mayor  volumen  con  una  menor  superficie),  las especies intentan ofrecer la mínima superficie de exposición de manera que se protegen tanto contra el frío en el período invernal, (forman una especie de iglú al quedar recubiertas por la nieve), como contra la elevada insolación del verano, reduciendo la pérdida de agua.

La comunidad ‘clímax’ es una formación  constituida por enebros (Juniperus communis subsp. nana y subsp. hemisphaerica), sabinas (Juniperus sabina) y piornos de flores amarillas como  Genista versicolor  y Cytisus galianoi. En algunos lugares aparecen otras especies similares de aspecto como el piorno rosa (Hormathophylla spinosa)  o el piorno azul (Erinacea anthyllis). En la actualidad los enebros y las sabinas tienen reducida su extensión a algunas  zonas,  por  lo  que  los  piornales  dominan  ampliamente.

Producto de la degradación del enebral-piornal aparecen una serie de comunidades asociadas a distintas condiciones ecológicas como es el grado de permanencia de nieve, aridez estival, acción del hombre, pastoreo, etc.  lo que ha derivado en una mezcla de comunidades bastante compleja.

Pastizales oromediterráneos dominados por el rompebarrigas (Festuca indigesta), ocupan de forma natural los huecos del enebral-piornal y lugares con fuerte inclinación y materiales finos. En el cortejo florístico aparecen otras gramíneas que están acompañadas de flora tan llamativa como la escobilla baja, el papo, el diente de león o la gamarza.
Tomillares. Aparecen en lugares de mayor pendiente y suelos de menor potencia y se caracterizan por ser formaciones de bajo porte, escasa cobertura y una gran variedad de especies entre las que destacan la zahareña de la sierra, el cojín de pastor, el tomillo de Sierra Nevada, el piorno  blanco, el alhelí, la vulneraria o el té de la sierra.
Pedregales semifijos. Entre las especies vegetales encontramos la dedalera, belesa, grama de jopillo  o la vinagrera.
Cardal. Aparece sobre zonas que han sufrido un movimiento de tierras. Dominan plantas herbáceas espinosas como varios cardos endémicos  y otras especies como la grama de jopillo, el gordolobo, el marrubio  o el ajenjo.

PIORNOS PRESENTES EN SIERRA NEVADA

Piorno amarillo (Genista versicolor). También conocido como "aulaga morisca". 
De la familia de las Leguminosas. Endémica de Sierra de Baza, Sierra Nevada y la Sierra de Los Filabres. Tamaño máximo  1 m de altura.  Floración: mayo a julio.
El piorno amarillo o ‘aulaga morisca’ especie endémica de Sierra Nevada y Sierra de Baza
  
El piorno amarillo, cuyo nombre científico es Genista versicolor toma su nombre del cambio de anaranjado a amarillo de la flor al abrirse.
Piorno negro (Cytisus galianoi).
Leguminosa. Vive en matorrales almohadillados de alta montaña, sobre suelos silíceos entre 1.600 y 2.500 metros de altitud. Junto a Genista versicolor. Endemismo de Sierra Nevada y de las cumbres de la Sierra de Los Filabres. Tamaño máximo 35 cm. Floración: de mayo a julio. Sus flores exhalan olor a vainilla. 
El piorno negro es una especie que sólo se encuentra en las cumbres de Sierra Nevada y en la Sierra de Baza-Filabres
Piorno azul (Erinacea anthyllis).  También se le conoce como erizón, rascaculos, cojín de pastor o asiento de monja.Leguminosa. Se encuentra en matorrales almohadillados sobre calizas o dolomías, y rara vez sobre esquistos;  Sur de Francia, Península Ibérica y NO de África.  En Andalucía es una planta frecuente en la media y alta montaña de los Sistemas Béticos. Entre 800 y 2.000 metros de altitutd. Además de en Sierra Nevada, se encuentra en Sierra de Baza,  Sierras de Almijara y Tejeda,  Sierra Harana y Huétor y en la Sierra de Lújar. Tiene tallos de unos 30 cm de altura.  Florece y fructifica de Mayo a Agosto.
Piorno azul (Erinacea, anthyllis)

Piorno azul, también conocido como cojín de pastor o asiento de monja por su aspecto almohadillado pero con grandes pinchos.

Piorno de crucecitas. (Vella spinosa).  
Esta planta pertenece a la familia de las Brasicáceas (Crucíferas). Vive sobre suelos calcáreos esqueléticos. En áreas soleadas y expuestas. Desde los 1.300 a los 2.200 msnm.  Endemismo bético que se encuentra en el sur de la Península Ibérica, en la Cordillera Bética y Subbética, desde la Sierra de Aitana (Alicante) hasta la de Grazalema en (Cádiz). Tamaño máximo: 40 cm. Florece de Mayo a Junio.
Piorno de crucecitas. Su nombre se debe a la forma que adoptan las flores, en estrella o en cruz, o como alas de mariposa, con pétalos de color amarillo.
Comunidad dominada por Vella spinosa, el piorno de crucecitas.
Piorno rosa (Hormathophylla spinosa). También conocido como pendejo o ‘rascaculos’. Pertenece a la familia de las Plumbagináceas. Toda la Península, excepto por el Oeste. Vive en zonas secas y rocosas, especialmente enraizados en fisuras anchas de las rocas. Suelos calizos y silíceos en los pisos oro y crioromediterráneo, hasta los 3.400 metros de altitud. Tamaño máximo 35 cm. Período de Floración de Abril a Agosto.
Al piorno rosa se le llamaba ‘pendejo’ porque no se le conocía ningún uso medicinal.
 Con el nombre de piorno blanco hay otras dos especies de leguminosas en Sierra Nevada:  Astragalus nevadensis y Astragalus granatensis. El primero es un endemismo bético. En Sierra Nevada se encuentra en el piso oromediterráneo en matorrales espinosos, sobre todo tipo de sustratos (calcáreos o silíceos), entre los 1.300 y 2.900 m. de altitud. Florece entre junio y agosto. Hasta 50 cm. de tamaño. 

Astragalus granatensis

El segundo es también conocido como mancaperros.  Presente en el centro, este y sur de España. En Sierra Nevada vive en zonas de matorrales sobre suelos calcáreos en el piso oromediterráneo y florece de mayo a julio.  Tamaño máximo 40 cm.

Astragalus nevadensis
También se conoce como piorno blanco, fino o bolina el Echinospartun boissieri, otra leguminosa de aspecto semejante a las anteriores que se da en pedregales de las zonas altas de las subbéticas, formando agrupaciones almohadilladas de hasta 1 metros, sobre suelos calizos en el piso supramediterráneo. 




Para saber más: 
Convergencia adaptativa.  En el piornal encontramos especies alejadas taxonómicamente, de diferentes familias, que han adquirido la misma forma hemisférica como solución adaptativa a las extremas condiciones ambientales de la alta montaña mediterránea. 
Comunidades sufruticosas:  Vegetación formada por plantas que presentan tallos leñosos en la base y parte superior herbácea, cuyas estructuras hipogeas   –bajo tierra-  no mueren en invierno.




lunes, 6 de junio de 2016

Con Cuenca, la ciudad (+ ) encantada

 



Nueva entrada en mi blog de guerra en el digital "El Independiente de Granada". Sobre el cambio en la alcaldía de Granda y los primeros días del nuevo gobierno municipal. Para leer más pincha abajo.

Con Cuenca, la ciudad ( ) encantada

domingo, 5 de junio de 2016

Campos de Otero


Enlace a la edición digital:

http://www.granadahoy.com/article/granada/2298583/campos/otero.html





Sierra Nevada, Montaña de Oportunidades
CAMPOS DE OTERO
Este paraje fue escenario de los pioneros del esquí hace ahora 100 años. El albergue de San Francisco es uno de los lugares emblemáticos del montañismo en nuestro país. 

Dónde comenzó el esquí en Sierra Nevada.

El paraje conocido como los Campos de Otero guarda la memoria de los pioneros del esquí, pues fue en esta zona donde, en los años 20 del siglo pasado,  unos pocos pioneros granadinos comenzaron la práctica del esquí en Sierra Nevada, aquél “género de patinación nuevo  y curioso” del que hablara Ángel Ganivet ya en 1897 en sus Cartas Finlandesas.  Aquellos aficionados al deporte y a la montaña, ascendían hasta la zona de los Peñones de San Francisco en camiones cargados con unos rudimentarios esquís de madera para practicar un deporte por entonces completamente desconocido. Al principio lo hacían desde Güéjar Sierra, por unos terrenos abruptos muy difíciles hasta llegar al paraje donde se acababa de construir un Albergue por la Sociedad Sierra Nevada. Fueron los montañeros miembros de esta Sociedad,  (a los que se sumaron luego el Club Penibético y la Asociación Alpinista Granadina),  los auténticos precursores del esquí granadino con la organización de las Semanas Deportivas de Sierra Nevada.  Contaron con el impulso empresarial y político del duque de San Pedro de Galatino. Más tarde, en los años 30, se construyó por el ingeniero Santa Cruz la carretera, ahora antigua,  que iba por el Dornajo y ascendía hasta el Collado de las Sabinas;  desde aquí se dirigía hasta la Hoya de la Mora, en dirección hacia el Picacho del Veleta. Con su puesta en servicio la zona de los Campos de Otero recibiría un gran impulso al facilitar la accesibilidad y la comodidad de la llegada a la “zona esquiable”. Aquí se instaló el primer remonte mecánico.

A principios de los 60, tras el impulso, más ‘moral’ que económico, dado con la visita del dictador Franco,  (que llegó hasta el mismo albergue universitario), el ayuntamiento de Granada compra unos terrenos a las monjas Adoratrices en la Dehesa de San Jerónimo  y a la Compañía Eléctrica del Chorro en la Dehesa de Dílar,   por unos 2 millones de pesetas, (aproximadamente unos 400.000 euros de hoy). Con esta adquisición se inicia el Plan de ‘asalto’ a Pradollano y luego de la zona de Borreguiles y empieza la historia de estación de esquí Sol y Nieve tal y como la conocemos actualmente. Pero eso es otra historia.

ALBERGUE SOCIEDAD SIERRA NEVADA 


La asociación de Amigos de Sierra Nevada se constituyó  en 1912 con 156 socios que aportaron poco más de 20.000 pesetas. En 1913, bajo la dirección de uno de sus socios, el arquitecto Modesto Cendoya, se inicia la construcción del albergue en el Peñón de  la Mojonera, a 2.250 metros de altitud. La zona pasa a conocerse como Los Llanos de Campo de Otero, en honor de Benito Campo y Otero, gobernador civil que lanzó la iniciativa y promovió esta Sociedad. La denominación popular ha reducido y derivado luego el nombre hacia los Campos de Otero o Llanos de Otero. Los primeros en utilizar el albergue, aún en obras,  fueron unos jóvenes alemanes que pernoctaron en julio de 1914 y donaron 150 pesetas para los gastos. El albergue denominado de San Francisco, o de las Cúpulas  no fue terminado hasta 1920. Originalmente tenía dos cuerpos con cúpulas unidos por un elemento central.

Durante los primeros meses de la Guerra Civil la zona era lugar de enfrentamiento constante entre los dos bandos. En la Navidad del 37 los republicanos tomaron el albergue pero en la primavera siguiente los nacionales hicieron retroceder al enemigo hasta la margen derecha de la orilla del Genil. El 8 de marzo cuando un grupo de los sublevados fascistas llega a inspeccionar el Albergue accionan el mecanismo de una bomba y se produce la destrucción del albergue acabando con la vida de dos soldados de la Patrulla Alpina.  Gran parte de la construcción quedó convertida en escombros. Los testigos dijeron que las cúpulas de la zona Este del refugio, literalmente volaron por los aires.

La Sociedad Sierra Nevada se reorganizó tras la guerra y en 1945 restauró la cúpula que quedaba de su antiguo albergue y, bajo proyecto de uno de sus socios, el arquitecto Robles Jiménez, inició la construcción de uno nuevo que nunca llegó a terminar. Los restos del primero volvieron a ser restaurados en 1981 y recientemente por la Federación Andaluza de Montañismo actual gestora de este emblemático e histórico edificio.

 ¿Cómo acceder a Los Campos de Otero?

Hay un sendero señalizado que une el Centro de Visitantes El Dornajo y los Campos de Otero. Su recorrido termina en este lugar que guarda la memoria de los pioneros del esquí granadino, un lugar de extraordinaria biodiversidad vegetal y animal, convertido en la actualidad en una de las estaciones de seguimiento del cambio climático, representativa de los matorrales de alta montaña (enebrales-sabinares y matorrales almohadillados).

FICHA TÉCNICA:
Punto de partida: Centro de Visitantes El Dornajo (carretera A-395, km. 23)
Longitud: 8 km (sólo ida)
Tiempo estimado: 4-5 horas (sólo ida).
Desnivel en subida: 700 m
Desnivel en bajada: 70 m
Cota máxima: 2.200 m
Cota mínima: 1630 m
Tipo de camino: carretera, senda y pista forestal.
Punto final: Albergue San Francisco, Campos de Otero.
Paisaje: El sendero recorre diferentes ambientes pasando por un matorral de media montaña, zona de cultivos, pinares, pastizales y matorral de alta montaña.
Época recomendada: Primavera, verano y otoño.

Otra alternativa para llegar al albergue de San Francisco es continuar por la carretera que accede desde la estación de esquí hacia la Hoya de la Mora; al pasar el Collado de las Sabinas y antes de llegar a los Peñones de San Francisco, hay una pista forestal que sale a la izquierda. A poco más de un kilómetro de este desvío de la carretera se sitúa el refugio montañero y el paraje de los Campos de Otero.