domingo, 31 de julio de 2016

Roqueros en las montañas

Esta semana mi colaboración en el periódico Granada Hoy ha ido dedicado a unos roqueros que cantan en las cumbres de Sierra Nevada, (aunque algunos se dejan ver por ambientes urbanos). Pronto habrá un Festival por todo lo Alto en las actividades de verano de la estación de esquí y de montaña en los que habrá rockeros que habitualmente actúan en medios urbanos desplazados a las cumbres: Un cambio de papeles.
Gracias en esta ocasión por su colaboración a Pedro J. Sánchez que me cedió la impresionante foto del roquero solitario que abre el artículo y a mi amigo Jorge Garzón Gutiérrez, un emigrado del 'cambio global' hacia latitudes más septentrionales, con quién publiqué el Libro "Las Aves de Sierra Nevada" hace 4 años.
Enlace al Libro de las Aves de Sierra Nevada: 
http://www.juntadeandalucia.es/…/menuitem.7e1cf46ddf59bb2…/…

Así quedó la doble página:



Sierra Nevada, Paraíso de Biodiversidad

‘Roqueros’ en las montañas
Tres especies de pájaros roqueros, denominados así por sus hábitats, pueden encontrarse en Sierra Nevada. Sus cantos son melodiosos y aflautados. Pertenecen a dos familias diferentes.

Roquero solitario, en su hábitat, con su inconfundible color azul
Los roqueros son unos pájaros que forman parte de la familia de los túrdidos, un grupo amplio que incluye a especies como collalbas, tarabillas, zorzales y colirrojos. Los miembros de esta numerosa familia son insectívoros, aunque en época migratoria completan su dieta con la ingesta de frutos y bayas silvestres. De tamaño variable, poseen picos finos, patas fuertes y plumajes variados según los grupos, desde el negro del mirlo y el colirrojo tizón al cromatismo del zorzal real o el roquero rojo. Todos emiten cantos con melodías elaboradas que los distinguen de otras familias.

Los roqueros son aves de aspecto similar a los estorninos, de picos finos y fuertes, que se alimentan fundamentalmente de insectos y otros invertebrados y que emiten cantos melodiosos aflautados. Su nombre popular es indicativo de su preferencia por zonas rocosas en las que se les suele encontrar erguidos, en puntos dominantes. En Sierra Nevada están presentes dos especies del mismo género: el roquero rojo (Monticola saxatilis) y el roquero solitario (M. solitarius). Ambos roqueros son aves de montaña y se distribuyen por la franja meridional del Paleártico, siendo el rojo más proclive a alcanzar mayores altitudes en las montañas perimediterráneas e incluso llega puntualmente a algunos enclaves concretos en Europa Central.

Roqueros nevadenses

Roquero rojo: Los colores del roquero rojo macho son muy llamativos, con una combinación inequívoca de color azul en cabeza y manto junto a pecho, vientre y cola rojizos; las hembras y los ejemplares jóvenes tienen tonos más pardos y discretos, salvo la cola, similar a la de los machos.  

Roquero rojo macho con su típica coloración.
En Sierra Nevada el roquero rojo es una especie bien establecida, pero esquiva y poco común, ocupando zonas cacuminales en laderas donde alterna el pastizal-piornal abierto con zonas rocosas, entre 1.500 y 2.500 m de altitud, tolerando también zonas de matorral algo más denso, por encima del ‘límite del árbol’, siempre que disponga de promontorios, canchales o pedreras que pueda utilizar para emitir sus cantos territoriales y construir su nido. Se rarifica a partir de la cota 2.500, aunque a veces explora zonas más altas donde se alimenta o enseña a sus pollos, en pleno verano, técnicas de caza de insectos e invertebrados. En época migratoria se le puede observar en otros ambientes diferentes.  

El roquero rojo es un ave reproductora que llega a Sierra Nevada sobre el mes de mayo, ascendiendo en altitud según las condiciones meteorológicas se lo permiten, abandonando el territorio a finales de agosto y primeras semanas de septiembre tras la época de cría. En migración prenupcial pueden observarse roqueros rojos tardíos hasta el mes de junio.

Roquero solitario: El macho del roquero solitario destaca principalmente por mostrar una uniformidad cromática de un azul harinoso muy evidente con buenas condiciones lumínicas; las hembras presentan un plumaje más discreto y un comportamiento más tímido.  El roquero solitario tiene una cola más larga y un pico mayor que su ‘primo’ el roquero rojo, algo desproporcionado en relación con el tamaño de su cabeza.  

El roquero solitario es un ave estrictamente rupícola que selecciona farallones calizos, paredes margosas, bad-lands y tajos de areniscas, frente a los cortados micaesquistosos del interior del macizo. A veces utiliza construcciones humanas e incluso edificios urbanos en plena ciudad (tal y como se ha comprobado en pleno centro de la ciudad de Granada o en las mismas murallas de la Alhambra), pero en Sierra Nevada siempre lo hace entre las cotas más bajas del piso termomediterráneo hasta aproximadamente los 1.500 m de altitud. A veces sobrepasa esa altitud en las zonas cacuminales bien soleadas, pero es algo infrecuente. En terrenos llanos y despejados o en ausencia de ambientes rupícolas no se ha citado.

El roquero solitario es un pájaro local nidificante, más ampliamente distribuido que el rojo, pero nunca abundante.

Otras ‘bandas’ de roqueros

Una banda de aviones roqueros descansando tras una ‘actuación’ insecticida.
En Sierra Nevada podemos encontrar otro ‘roquero’ distinto, el avión roquero,  que pertenece a un grupo de paseriformes diferente, el de los hirundínidos que agrupa a golondrinas y aviones. Esta familia es también amplia e incluye a pequeñas aves cosmopolitas, que forman nidos de barro o arena, incansables voladoras, con formas aerodinámicas y colores oscuros, grandes devoradoras, en vuelo,  de insectos y (casi todas) migradoras transaharianas.

El avión roquero (Ptyonoprogne rupestris) es el de mayor tamaño de todos los ‘aviones’. De colores pardos y crema, tiene la cola levemente escotada con ventanas blancas, lo que lo diferencia del avión zapador (también presente en Sierra Nevada), así como en la ausencia de franja pectoral, bien marcada y visible en el zapador.

El avión zapador es típico de zonas húmedas, marismas, lagos y áreas encharcadas del Paleártico, por lo que su presencia, ocasional en Sierra Nevada, se restringe al Humedal de Padul.  El avión roquero sin embargo está bien repartido por Sierra Nevada, junto a roquedos, o también construcciones, donde nidifican. Distribuido por zonas de montaña, acantilados y terreno abrupto, falta en el piedemonte agrícola y en áreas llanas deforestadas. Aún así, ocupa desde las cotas bajas del termomediterráneo hasta los 3.000 m de altitud. Corresponden las citas de reproducción nevadenses a la máxima altitud de toda Europa occidental.

El avión roquero es un ave local reproductora con movimientos altitudinales desde la alta y media montaña a cotas bajas y menos frías, donde parecen confluir con congéneres de procedencia desconocida. Por su parte, el avión zapador es un migrador ocasional, poco visible en primavera, más evidente entre agosto y octubre, durante el paso migratorio otoñal.

¿SABÍAS QUÉ…?

Todos los pájaros son aves pero no todas las aves son pájaros. Los roqueros de la familia de los túrdidos y los aviones de la familia de los hirundínidos son del gran Orden de aves paseriformes que incluye a todos los pájaros en sentido amplio.

A pesar de la creencia extendida que lo que distingue a los pájaros de otras aves es el menor tamaño de los primeros hay excepciones en ambos sentidos, pájaros muy grandes, como nuestros cuervos, y aves muy pequeñas, como los colibríes.

Una de las características verdaderamente diferenciadoras de los pájaros es que tienen cuatro dedos en las extremidades posteriores, tres de ellos dirigidos hacia adelante y uno hacia atrás.

(Más información en:  GARZÓN GUTIÉRREZ, J., HENARES CIVANTOS, I. “Las Aves de Sierra Nevada”. Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía, Granada, 2012).

lunes, 25 de julio de 2016

Objetivo: "la cima del Mulhacén"

  1. El refugio vivac de La Caldera, un lugar ideal para preparar “el asalto” al Mulhacén.

Este sábado he publicado un reportaje a doble página en Granada Hoy. En él reportaje intento responder a la pregunta ¿qué tiene el Mulhacén para convertirse en "La Meca" del montañismo? Por otro lado cuento de dónde viene el nombre de esta cumbre y señalo el camino para acceder a lo más alto de la Península.
No sé cuánta gente habrá leído el artículo en su versión impresa pero creo que se ha convertido en uno de los más leídos tanto en la versión digital de la web del periódico como por el contador de me gustas y compartido de la fanpage del facebook del parque nacional y natural de Sierra Nevada.  

http://www.granadahoy.com/…/…/objetivo/la/cima/mulhacen.html
https://www.facebook.com/ParqueSierraNevada/

Así quedó la doble página  tal y como me la descargué de la aplicación del móvil. 


Y aquí os dejo aquí la versión original con las fotos del artículo. 

  1. En lo más elevado del Pico del Mulhacén hay una pequeña hornacina a la Virgen de las Nieves.
 SIERRA NEVADA, MONTAÑA DE OPORTUNIDADES


OBJETIVO: LA CIMA DEL MULHACÉN

Las impresionantes vistas que se disfrutan desde lo más alto de Sierra Nevada justifican el esfuerzo por el ascenso.
  1. La Alcazaba, el otro coloso, visto desde el Mulhacén.
El ascenso al Pico del Mulhacén, techo de la Península Ibérica con sus 3.479 metros de altitud, se ha convertido en una experiencia que todo senderista y amante de la naturaleza debe realizar, al menos una vez en la vida, una especie de peregrinación a ‘La Meca del montañismo en nuestro país’. Son muchos, no obstante, los que repiten la hazaña anualmente y renuevan esta experiencia ‘casi religiosa’ de encuentro con  la cumbre más elevada de Sierra Nevada.

La conquista de la cima, coronar la cúspide más elevada, ejerce de por sí un gran atractivo. Lo más alto, lo más difícil, lo más duro… tiene un poderoso imán para los deportistas, para muchos de los que nos visitan. Pero hay además una poderosa razón, un motivo adicional para lograr alcanzar la emblemática cumbre del Mulhacén: las impresionantes vistas que se disfrutan desde allí arriba.
La Laguna del Mulhacén, popularmente conocida como “La Mosca” desde la cumbre
Mulhacén 360 grados

En verano, si el cielo está limpio, la vista de 360 grados alrededor de este vértice geodésico alcanza muy lejana. Podemos atisbar hacia el norte, las Sierras de Baza y Filabres y más hacia el horizonte las de Castril y de Segura. Hacia el oeste podemos ver el circo, la laguna y el Puntal de la Caldera, en primer plano y de fondo Los Machos, el Veleta, Tajos Altos… hasta el Pico del Caballo; también en lontananza la vista alcanza al parque natural de las sierras de Almijara, Tejeda y Alhama, el área metropolitana de Granada y las sierras próximas a la capital. Si miramos hacia el sur tendremos vistas hacia la Cañada de Siete Lagunas, podremos  ver las sierras costeras, el litoral oriental almeriense y, con suerte, en días muy claros, al fondo se adivinan las cumbres de la cordillera del Atlas, en el continente africano. A nuestros pies queda la Laguna del Mulhacén, popularmente conocida como “La Mosca”, y muy cerca, aparentemente a nuestro lado, se sitúa la ‘Dama’, La Alcazaba, que luego enlaza con el Puntal de Vacares y la línea de cumbres de los tres miles que terminará en el Picón de Jérez.


Desde  lo más alto se disfruta de una impresionante vista de la laguna de La Caldera
¿Dónde está la tumba?

Se sabe que Mulay Hasan (castellanizado Muley Hacén), el padre de Boabdil el Chico, murió ya mayor y muy enfermo en su castillo de Mondújar, dejando como heredero en el trono a su hermano, apodado El Zagal. En su lecho de muerte pidió a sus dos hijos, (fruto de su matrimonio con Isabel de Solís, luego Zoraida), que le enterraran “en el lugar más alto, cerca del cielo y lejos de vivos y muertos, donde nadie pueda ver mi tumba”, por lo que cuentan fue trasladado a la cumbre del Mulhacén que por ello tomó su nombre.  Aunque se han realizado muchas búsquedas de sus restos y de los posibles tesoros que se suponía que lo acompañaban, nunca ha sido encontrado ni el más mínimo vestigio que pueda dilucidar si en verdad está enterrado allí  y, en su caso, el lugar exacto al que se trasladaron los restos del antepenúltimo ‘rey moro’, que de ser cierta la historia, a fe que se cumplió el deseo del sultán.


Área de Siete Lagunas desde la cima
¿Cómo ‘subir’ al Mulhacén?

La ascensión al Mulhacén, que en otras épocas del año requiere de un completo equipo y adecuada preparación, es relativamente accesible en verano para (casi) ‘todos los públicos’, siempre teniendo en cuenta las dificultades y las sorpresas que puede depararnos la alta montaña, en cualquier parte del año.

Desde la vertiente Norte.


Restos de construcciones en las inmediaciones del Mulhacén.
Podemos arrancar nuestra excursión desde las ‘Posiciones del Veleta’, restos de unas construcciones levantadas durante la Guerra Civil, lugar en el que nos deja la lanzadera del Servicio de Interpretación de Altas Cumbres del Parque Nacional y Parque Natural de Sierra Nevada que parte desde La Hoya de la Mora. Nos dirigimos hacia el Collado de la Carihuela, desde donde cambiaremos de vertiente y pasaremos de ver el valle del Alto Dílar a las fabulosas vistas al Valle del Poqueira,  con la Laguna de Aguas Verdes a nuestros pies; desde aquí tomaremos el conocido como Paso de los Guías y llegaremos hasta el Collado del Lobo donde haremos una parada obligada para disfrutar del mirador del Valdeinfierno al norte. Continuaremos por la Pista de Capileira atravesando el paso en U abierto entre los Raspones y Crestones de Río Seco. Más adelante, a la altura de la Laguna de Río Seco, tomamos una senda a nuestra izquierda que nos conduce a Loma Pelá desde donde bajaremos hacia la Laguna de la Caldera; en el refugio vivac realizaremos una parada ‘técnica’ antes de emprender la empinada subida que nos conduce directamente hasta la cumbre del Mulhacén, aunque no veremos la cima hasta que estemos en las inmediaciones. En una jornada completa podemos hacer el recorrido de ida y vuelta de aproximadamente unos 20 kilómetros.

Desde la vertiente Sur.

Si nos encontramos en la Alpujarra podemos también apoyarnos en el Servicio de Interpretación de Altas Cumbres que en su vertiente sur sale desde la localidad de Capileira y que en una hora nos lleva hasta el Alto del Chorrillo, otro escenario de la Guerra Civil, en este caso del frente republicano.

Un poco más arriba del Alto del Chorrillo la pista por la que hemos accedido se bifurca y por un lado conduce hasta el Refugio del Poqueira y por otro hasta La Carihuela en la falda del Veleta. Para subir al Mulhacén, que los locales llaman “el Cerro”,  hay un sendero que sube por la Loma del Tanto y luego del Mulhacén pasando por Tajos Negros. La subida hasta lo más alto de la cumbre puede completarse en unas cuatro horas.

Si las condiciones meteorológicas, y nuestras condiciones físicas, lo permiten es aconsejable hacer todo el recorrido a pie, desde Trevélez o desde Capileira en dos partes, pernoctando en algún refugio o vivaqueando, lo que nos permitirá disfrutar de unas extraordinarias puestas de sol y amaneceres en las cumbres que equiparan en interés a la conquista del techo de la península y de las vistas desde su cumbre.

Una  cabra montés pasea confiada entre los senderistas. Al fondo Laguna Hondera


viernes, 15 de julio de 2016

Campeonas de los 3.000 metros


Amapola de Sierra Nevada, especie en peligro de extinción con una población escasa y muy localizada en las proximidades del Mulhacén.

Como está el verano muy deportivo y competitivo con la Eurocopa, el Tour, luego vendrá el baloncesto, las Olimpiadas... he pensado en sumarme a la fiesta con un titular de esta índole y con una metáfora sobre las especies vegetales, del amplio pelotón de cerca de 2.500 especies, que han llegado en su escalada a las cotas más elevadas, por encima de los 3.000 metros. Como ocurre en el Tour sólo llegan en cabeza arriba lo más selecto de cada familia botánica, cerca de un centenar, que han desarrollado estrategias evolutivas para afrontar las duras condiciones de la alta montaña, tanto en invierno como en verano.

Os dejo el enlace a la edición digital del periódico AQUÍ.

Y aquí os dejo también la versión en papel, más amplia y con más imágenes.


Como siempre transcribo la versión original con las fotos que aparecen en el periódico y algunas más que no "han cabido".


A pesar de su apariencia 'el desierto de alta montaña' esconde una amplia colección de joyas botánicas.

 Campeonas de los 3.000 metros

Un grupo selectivo del amplio ‘pelotón’ de plantas nevadenses, es capaz de sobrevivir la ‘escalada’ a más de 3.000 metros.


Sierra Nevada es el núcleo central y la parte más elevada de todas las Cordilleras Béticas. Del conjunto del macizo nevadense, que ocupa unas 200.000 has aproximadamente, algo más del 1%, unas 2.260 has, están situadas por encima de los 3.000 metros. La línea de los tres miles va desde el Caballo (3.011), la cima más occidental y más al sur, hasta el Picón de Jérez (3088), el más al norte y más oriental de todos los que superan esta cota. En el centro de este área se encuentran las cimas más altas de todo el macizo, Veleta (3.396), Mulhacén (3.479) y Alcazaba (3.369). También se incluyen varias lagunas por encima de los tres mil metros: Laguna del Corral del Veleta (3.086), Aguas Verdes (3.056), La Caldera (3.028), Río Seco (3.023-2.995) y Laguna Altera -Siete Lagunas- (3.050 m). Toda esta zona tiene una base geológica de rocas metamórficas, las más antiguas de la Sierra, en las que abundan esquistos, pizarras y cuarcitas.

De las cerca de 2.500 plantas presentes en Sierra Nevada, apenas un centenar han conseguido colonizar sus cotas más elevadas, gracias al desarrollo de estrategias que les permiten sobrevivir a las duras condiciones de la vida en las altas cumbres mediterráneas. Pertenecen a familias vegetales muy diferentes que han llegado a ‘soluciones’ a los mismos problemas de supervivencia por distintas vías evolutivas.

Esta vegetación singular se corresponde con el piso bioclimático más alto de toda la región biogeográfica mediterránea que se denomina crioromediterráneo, (el prefijo griego crio significa “frío intenso”, “congelación”), y está dominado por la fisonomía del pastizal de alta montaña conocido como psicroxerófilo (de frío + sequía). Es la vegetación más original y característica de Sierra Nevada y alberga buena parte de los endemismos nevadenses. En general a esta altitud el 50% de las plantas que nos encontramos son exclusivas de Sierra Nevada, porcentaje de endemicidad que asciende hasta el 80% en roquedos y cascajares.

DURAS CONDICIONES PARA LA VIDA VEGETAL

La alta montaña presenta unas condiciones muy adversas para el desarrollo de las plantas ya que el periodo vegetativo es muy corto por la permanencia de la nieve durante buena parte del año. Además en la época más ‘benigna’ tienen que soportar una radiación solar elevada, fuertes vientos, oscilaciones térmicas muy amplias o la sequía estival. Las plantas han debido adaptarse a este medio hostil con unas raíces muy desarrolladas para captar agua y nutrientes de manera eficaz. Son frecuentes los órganos de reserva subterráneos (rizomas, tubérculos, bulbos). Las plantas anuales son muy raras. En muchas especies la parte aérea desaparece y quedan las yemas a ras del suelo, cubiertas por la parte seca que las protegen de las bajas temperaturas. Otras adaptaciones son la presencia de pelos blanquecinos a manera de aislante térmico y para atenuar la radiación solar. Las flores suelen ser grandes en proporción al tamaño diminuto de muchas plantas para atraer a los polinizadores que pululan por las cumbres, o bien pequeñas y poco llamativas, las adaptadas a la polinización anemófila.

En suelos un poco desarrollados dominan las gramíneas vivaces y plantas de pequeño porte (nanocaméfitos y hemicriptófitos). En determinados hábitats como las laderas soleadas, los canchales móviles o los roquedos se establecen comunidades vegetales con adaptaciones específicas.

Toda el área por encima de la cota 3.000 está incluida en el parque nacional, (salvo una pequeñísima parte de la estación de esquí en la falda del picacho del Veleta), y además está clasificada como zona 'núcleo' de la Reserva de la Biosfera de Sierra Nevada, por lo que goza del máximo grado de protección. Está prohibida la recolección de cualquier planta o de partes de ella.

ADAPTACIONES:

Genciana azul. Una flor grande y vistosa en una planta muy diminuta.
Estrella de las nieves. Ejemplo de adaptación de las hojas a la radiación solar y de las flores a una polinización anemófila.
Siempreviva de Sierra Nevada. Mantiene una roseta de hojas gruesas que acumulan agua.
La romperrocas de la Sierra está adaptada a roquedos húmedos y fríos.
Diferentes gramíneas también están adaptadas a la vida en la alta montaña.

Una ‘tundra’ diferente

La alta montaña ha sido denominada ‘tundra alpina’ por su similitud con la original tundra, la ártica. El término deriva del finés ‘tunturi’, aunque nos ha llegado a través del ruso y del lapón, y representa una “llanura sin árboles”, “tierra infértil”. En ocasiones se ha resaltado la similitud entre ambas, disponer de un periodo vegetativo corto por la presencia de nieve, pero hay que hacer constar también las enormes diferencias. En el invierno ártico existe una noche continua y en verano un día permanente por lo que las oscilaciones térmicas diarias son muy pequeñas, especialmente en los días claros. En Sierra Nevada, por el contrario estas oscilaciones son muy acusadas con una intensa radiación diurna que en todo caso es muy débil en latitudes septentrionales, donde los rayos solares son casi paralelos a la superficie. Por otro lado en la tundra ártica el suelo se encuentra helado hasta la superficie la mayor parte del año y solamente se deshiela, en verano, la capa superficial.


CURIOSIDADES

Sólo una gimnosperma supera los tres mil metros, el enebro rastrero que en la vertiente sur puede alcanzar los 3.100 metros. (foto enebro rastrero).

Cuatro especies de helechos (Polystichum lonchitis, Botrichium lunaria, Asplenium viride y Cryptogramma crispa) también consiguen ‘trepar’ por encima de los tres mil metros. En la imagen la lunaria menor, una especie catalogada como Vulnerable. (foto lunaria menor). 

El ranúnculo glacial es la flor que se encuentra más cerca del Polo Norte. Tiene el récord de altura tanto en países nórdicos como en las montañas europeas (foto ranunculus glacialis) 


OTRAS ESPECIES DE ALTAS CUMBRES EXCLUSIVAS DE SIERRA NEVADA

Androsace vitaliana subsp. nevadenis. Gregoria.

Linaria glacialis. Conejitos de la sierra. 

Viola crassiuscula. Violeta.


Leontodon boryi. Diente de león. 


Ranunculus acetosellifolius. Ranillo de las nieves

Nevadensia purpurea. El ‘piornillo’ rosa es otra planta exclusiva de las altas cumbres nevadenses.

La famosa manzanilla real también está entre el selecto club de las que superan los 3.000 m.


Dos especies del mismo género:

Arenaria tetraquetra subsp. amabilis. Piel de león o papo. 


Arenaria nevadensis. Esta especie anual está en peligro de extinción por reducción de su hábitat.
















martes, 12 de julio de 2016

¿Debatir? Sí, pero…sin pollas.

Una nueva columna  en el blog  "En mi ambiente", en el Independiente de Granada.

¿Debatir? Sí, pero…sin pollas.

Ver otras entradas en el blog: http://www.elindependientedegranada.es/blog-t/en-mi-ambiente


¿Debatir? Sí, pero... sin pollas.

Empezaré diciendo que me repatea escuchar eso de que “ahora no toca” y el tono arrogante con el que han utilizado esta expresión algunos dirigentes políticos para ahorrarse explicaciones sobre asuntos de interés general. Para mí, en una sociedad madura,  el pensamiento no debe tener descanso, -no debe tomar asiento que diría el gran Aute- siempre es tiempo de debates, de reflexión, de análisis y quizás uno de los problemas de esta coyuntura política sea la ausencia dediscusión, en el buen sentido de la palabra, y que desde los, escasos, debates televisados a las tertulias radiofónicas o de bar (la mayoría de las veces no se distinguen unas de otras), asistimos a sumas de monólogos sucesivos que conducen al máximo común divisor. El debate, la confrontación de ideas es la sustancia de la legítima pugna democrática, pero también el avance social se basa en el acuerdo, en la concertación, en la obtención del mínimo común múltiplo.


Otra cosa bien distinta es la oportunidad de algunos debates, el momento ideal para librar una batalla dialéctica. En ocasiones un interesante y necesario debate se plantea de manera extemporánea y conduce al #yapollas o podemos quedar enredados en la esterilidad de algunas polémicas convertidas en #debatesdepollas.No diré que estas etiquetas son endemismos exclusivos de Granada pero sí que aquí se manifiestan con relativa frecuencia y forman parte denuestra idiosincracia, del “ser granadino” que dirían los ilustres teóricos de la malafollá como Ladrón de Guevara o Andrés Cárdenas.

Pondré ejemplos para no despistarnos. Me parece muy interesante, como reflexión teórica, académica, discutir sobre si la A-92 entre Granada y Guadix debió hacerse por medio de la Sierra de Huétor o por  Iznalloz, o si Granada necesita un metropolitano o pudiera tener otros modelos de movilidad metropolitana, pero como debates sociales y políticos actuales me parecen ejercicios gratuitos. Podríamos incluir esas reflexiones y propuestas sobre estos asuntos en el grupo de los #yapollas.

Otros debates librados recientemente, como la ubicación de la estación de ferrocarril junto a la rotonda de la Avenida Europa que inventó Torres HURTADO (exalcalde, por la gracia de Dios y por la Justicia), entrarían en la calificación de #debatesdepollas o polladas directamente ya que lo único que pretendían, como ha quedado de manifiesto, era ocultar la mala gestión sobre la llegada del AVE y el soterramiento y desviar la atención ciudadana. Dicho en lenguaje granadino el único objetivo era “entretenernos con pollas”.



Desgraciadamente, en ocasiones, debates interesantes se han convertido en estériles porque se han producido fuera de lugar y tiempo.Este puede ser el caso de la fusión hospitalaria y el nuevo Hospital del PTS que ha realizado, de manera exitosa, este fin de semana una compleja, delicada y difícil  operación de traslado para poner en marcha unas instalaciones modernas avanzadas que colocan a Granada en la vanguardia de la atención médica. En las últimas semanas, en la recta final de esta   movilización de recursos para llevar a buen puerto todo el dispositivo, cuando me manifestaba orgulloso como granadino de todo este mogollón y de la implicación de todas las instituciones, he observado cómo se discutía, a estas alturas de la película, no sólo algunos aspectos del traslado, sino también problemas relativos a la lejanía y accesibilidad del nuevo complejo, y de paso también he oido críticas a algunas cuestiones funcionales, por ‘prestigiosos profesionales’; algunas fuerzas políticas se han querido sumar al carro de los supuestos agraviados y damnificados, (también ha funcionado “la pinza” en este asunto), y ya han llegado a poner en duda la necesidad de este nuevo y gran hospital, su ubicación, su diseño arquitectónico y hasta el color de la fachada. Y en este debate no podrán decir que no han tenido lugar y tiempo para opinar, ya que tenía yo un matucón de pelo cuando se puso la primera piedra y ahora el día del estreno voy disimulando los huecos capilares.


En mi opinión Granada es una ciudad en la que abundan los miedos, los vértigos a los cambios, y quizás esa sea una de las explicaciones a las profundas raíces conservadoras que la lastran, la atan y la inmovilizan. Pero hay que tomarse unas pastillas contra el mareo porque, al final del viaje, estos cambios, (el Hospital del PTS hoy, una nueva estación de ferrocarril mañana, el Parque de las Ciencias ayer), estos avances, son los que nos harán sentirnos más orgullosos, no sólo de nuestro pasado sino también de nuestro futuro. Que no sólo de los siglos anteriores, de Alhambras y Catedrales debe vivir la ciudad.

Si queremos debatir hagámoslo con visión de futuro, gastemos las energías en buscar consensos sobre la capitalidad cultural del año dosmiltreintaytantos con perspectiva, con tiempo y también propongo un amplio y extenso debate sobre el acelerador de partículas. Quien tenga que decir algo al respecto, sobre si estos proyectos son buenos o malos, que lo diga ahora y podrá repetirlo entonces siempre; y puestos a debatir vayamos resolviendo con tranquilidad también sobre el cómo y sobre el dónde instalar el acelerador, sobre la idoneidad de la ubicación, basándonos en criterios económicos, de seguridad de las instalaciones, ambientales… vayamos luego #apollas y a buscarle los peros cuando se esté decidiendo  en otros ámbitos la candidatura o cuando ya se haya hecho efectiva la apuesta conjunta de todas las instituciones.


Al menos dejemos como herencia para las generaciones venideras elementos de desarrollo con un alto consenso social en el que todos podamos caminar hombro con hombro y no a codazos y remar en la misma dirección, a ser posible a favor del viento del cambio y del progreso social. Porque no está el asunto #papollas.

lunes, 4 de julio de 2016

Refugios con miles de estrellas

Cabras monteses delante del refugio Poqueira
El reportaje de esta semana ha estado dedicado a los refugios de Sierra Nevada, especialmente a los dos refugios guardados, Poqueira y Postero Alto. He dudado con el titular porque quería jugar con que son refugios de alto nivel y que además son lugares privilegiados para observar las estrellas. Os paso la versión en papel y os reproduzco el texto además de acompañar el artículo con todas las fotos (y alguna más).



Refugio Postero Alto


Refugios con miles de estrellas


Sierra Nevada dispone de dos refugios guardados de alta montaña y una red de refugios vivacs de apoyo a la práctica del montañismo y otras actividades de ocio y recreativo-deportivas.


REFUGIOS GUARDADOS

Son alojamientos pensados para facilitar la práctica deportiva (montañismo, senderismo, esquí de travesía), en zonas de montaña con una capacidad de entre 60 y 80 plazas. Sierra Nevada cuenta con dos refugios de este tipo. Son propiedad de la Consejería de Medio Ambiente y están gestionados por la Federación Andaluza de Montañismo.


REFUGIO POQUEIRA.

El Refugio Poqueira es un refugio de montaña ubicado a una altitud de 2.500 metros, en la ladera sur de Sierra Nevada, en el término municipal de Capileira, en la Alpujarra granadina. Enclavado sobre el Barranco del Río Poqueira, en la margen izquierda del río Mulhacén, encima de la confluencia con Río Seco en La Hoya de Peñón Negro. Posee al noroeste una maravillosa perspectiva de las cimas del Veleta y Cerro de los Machos, y hacia el Sur se abre un gran vacío de valles que al fondo chocan con la Sierra de Lújar y el Mar Mediterráneo. Desde su estratégica posición a los pies del Pico del Mulhacén, (el techo de la península con sus 3479 m. de altitud), se pueden realizar ascensiones y travesías muy variadas por toda la zona de las altas cumbres occidentales entre las que destacamos la visita a “Siete Lagunas” y a “La Caldera”.

Servicios e instalaciones: El Refugio Poqueira es una instalación deportiva cuyo objetivo principal es facilitar/potenciar la práctica del montañismo aunque en la actualidad se ha extendido a otras actividades de ocio y deportivas y de turismo en la naturaleza. Ofrece, además del alojamiento, múltiples servicios a todos los visitantes: información y orientación, alquiler de material deportivo (botas y ropa) y sirve de apoyo a labores de rescate y emergencias, o a la investigación. Abierto todo el año.


Con una capacidad para 85 personas entre sus dos plantas, cuenta con un salón comedor con chimenea, siete dormitorios, aseos y duchas (agua caliente), cocina libre, terraza, biblioteca, rocódromo y helipuerto.

Contacto: Teléfonos. 958343349. 659554224. www.refugiopoqueira.com

Accesos: Desde Capileira, se tarda de 4 a 5 horas, tanto por el sendero que nos conduce por la Central Eléctrica Poqueira como por la llamada Ruta de las Acequias; ambas rutas parten del Barrio del Castillo.

Cuando no hay nieve, se puede acceder en coche hasta la barrera de control de vehículos situada en la Hoya del Portillo. Desde aquí sale un sendero señalizado hasta el refugio al que llegaremos en dos horas y media aproximadamente.
Desde final de primavera hasta el otoño, en función de las condiciones de nieve de la pista, funciona el Servicio de Interpretación de Altas Cumbres Sur (SIAC-Sur) del Parque Nacional que dispone de microbuses que van desde Capileira hasta el Mirador de Trevélez, en la Hoya del Chorrillo. Desde aquí hasta al refugio hay 1 hora a pie.

(SIAC Sur. Teléfono: 958 76 3090. 651564406 -hay que reservar plaza-).

REFUGIO POSTERO ALTO.

El Refugio Postero Alto (1879 m) se sitúa en la vertiente Norte de Sierra Nevada, dentro del Parque Nacional, en el término municipal de Jérez del Marquesado, en la comarca del Marquesado del Zenete. Se encuentra a los pies del Picón de Jérez, el tres mil más al norte y más occidental de Sierra Nevada. Está situado a medio camino entre Jérez del Marquesado y el puerto de Trevélez, en la Loma de Ennmedio. Desde su enclave, domina una extensa panorámica que abarca desde la Hoya de Guadix-Baza hasta las líneas de cumbres y crestas del macizo nevadense.

El Refugio Postero Alto ofrece una gran variedad de posibilidades para las actividades de senderismo y montañismo como es la subida al Picón de Jérez (3.088 m.), que es a la vez el inicio de la “Integral de los Tresmiles”, que termina tras 3 o 4 jornadas en el Pico del Caballo, el tres mil más oriental y al sur del macizo; otra travesía particularmente interesante es la que va desde Jérez del Marquesado a Trevélez, comunicando el Marquesado del Zenete con la Alpujarra Alta.

El conocido sendero circular Sulayr (GR-240), que recorre toda Sierra Nevada, tiene un punto neurálgico en el Refugio Postero Alto, que por un lado -tramo 16- nos conduce hasta Las Chorreras con unas bonitas vistas de los pueblos del Marquesado y por otro, -tramo 17- nos lleva hasta el Refugio de Peña Partida por el maravilloso paraje de los Lavaderos de la Reina.

La oferta senderista de la zona, se ha ampliado recientemente con la “Ruta Solidaria El Avión”, un sendero de 13 km que reproduce el camino que siguieron los vecinos de Jérez del Marquesado el 9 de marzo de 1960 para rescatar a los marines del avión siniestrado en el paraje de Chorreras Negras.

Servicios e instalaciones: El refugio dispone de: servicio de comidas y bebidas, economato, camas, duchas (agua caliente), botiquín, teléfono público, chimenea, biblioteca, red wifi, cocina libre, mantas, luz (a través de grupo electrógeno) y depuradora de aguas residuales.
Tiene una capacidad para 65 personas, distribuidas en 7 habitaciones independientes bautizadas con toponimia serrana (Alhorí, Picón de Jérez, Sabinar, Vencejos, Lobos…).

Permanece abierto con todos los servicios diariamente desde el 15 de Junio al 15 de Septiembre. El resto del año abre todos los fines de semana, puentes y festivos, incluso entre semana bajo reserva. En todo caso, durante todo el año, debe quedar abierta y disponible un área de refugio.

Contacto: Teléfonos: 958066110 – 616506083. www.refugioposteroalto.es

Accesos: Durante la época estival permite el acceso con vehículo todo-terreno a través de una pista forestal de unos 11,5 km de recorrido; el tramo final es un cortafuegos. En invierno, este último tramo del cortafuegos suele acumular nieve y/o hielo por lo que en ocasiones, ni siquiera con cadenas, es posible acceder.

Para la aproximación a pie debe tomarse el sendero señalizado de Pequeño Recorrido PR-A-31 que parte del pueblo subiendo por el Barranco Alcázar y la Loma de Enmedio. El trazado es muy recto y tiene unos 6 km de largo y 650 metros de desnivel positivo aproximadamente. En condiciones normales y cargados con mochila, se puede tardar entre 2 y 2,5 horas en cubrir el recorrido.

REFUGIOS-VIVAC

Son refugios muy simples cuya finalidad es posibilitar la estancia breve o pernocta durante una noche por un grupo de usuarios con las condiciones básicas de confort. Están situados en zonas montañosas y otros parajes aislados o de difícil accesibilidad. Su capacidad oscila entre 6 y 12 personas. En Sierra Nevada hay muchas instalaciones (forestales, de pastores, abrigos de montaña) que pueden servirnos en situaciones de emergencia pero muchos de esos “refugios” están en mal estado o en ruinas por lo que desde el parque nacional sólo se ofertan y publicitan los que están en buenas condiciones para pasar la noche.

Provincia de Granada

Refugio-vivac La Caldera
Refugio-vivac la Carihuela
Refugio forestal Solana del Molinillo (Peña Partida)
Refugio forestal del Calvario (popularmente conocido como La Cucaracha)
Refugio forestal del Aceral
Refugio Loma Pelada (también denominado Villavientos o Pillavientos)
Refugio El Caballo
Refugio Tello.

Refugio de Tello

Refugio forestal del Calvario (popularmente conocido como La Cucaracha)

Peña Partida

Pillavientos

Refugio El Caballo

Refugio de la Carihuela
Refugio de La Caldera

Provincia de Almería

Refugio Peñón de la Polarda
Refugio El Doctor
Refugio Piedra Negra.

Regugio de La Polarda

Piedra Negra