lunes, 25 de diciembre de 2017

Las 'bichas' de la Sierra

Detalle de la cabeza de la culebra lisa meridional.
El último artículo (¿del año?, me tomo unas vacaciones), lo he dedicado a las 9 especies de serpientes presentes en Sierra Nevada. Así completo el capítulo de los reptiles, sumando el de la semana pasada que recogía las 10 especies de saurios que podemos encontrar en el macizo nevadense. He contado con la colaboración y fotos del profesor Juan M. Pleguezuelos y de Juan Ra Cardenete, coordinadores del estudio sobre herpetos en Sierra Nevada hace unos años.

Pincha aquí  para acceder a la edición digital en Granada Hoy:

http://www.granadahoy.com/vivir/Bichas-Sierra-Nevada_0_1200480470.html

Y así quedó la edición en la versión impresa, a doble página y color del periódico.


Reproduzco la versión original con algunas imágenes extra.


Culebra de collar

SIERRA NEVADA, PARAÍSO DE BIODIVERSIDAD

Bichas en Sierra Nevada

En Sierra Nevada viven 9 especies diferentes de ofidios, de las 15 especies presentes en la Península Ibérica. Sólo una especie nevadense es venenosa: la víbora hocicuda.

Serpientes, culebras, víboras, bichas...

Existe una gran confusión sobre el significado y el uso de estos términos que tiene una fácil aclaración. El término serpientes es sinónimo de ofidios e incluye a todos los reptiles que no tienen patas, con cuerpo alargado y cubierto normalmente de escamas para distinguirlos de otros grupos de reptiles, como los saurios (lagartos, lagartijas, salamanquesas…), los quelonios (tortugas) y los anfisbenios (culebrillas ciegas). Las culebras y las víboras son dos familias diferentes incluidas dentro del grupo de las serpientes, al que se suman los elápidos, gran familia que incluye a las famosas cobras, serpientes de coral, mambas y serpientes marinas.

  • Todas las culebras son serpientes pero no todas las serpientes son culebras.
  • Las víboras no son culebras, pero sí son serpientes.
  • El término coloquial ‘bicha’ es una expresión que incluye a todas las serpientes y a otros animales con un aspecto parecido.
ORIGEN BIOGEOGRÁFICO DE LOS OFIDIOS NEVADENSES

El origen biogeográfico de las serpientes u ofidios presentes en Sierra Nevada es muy variado. Tenemos especies eurosiberianas (culebra lisa europea y la culebra de collar), otras de origen ibero-norteafricano y de carácter termófilo (culebra de herradura o culebra de cogulla), o taxones iberomagrebíes de amplio espectro térmico (culebra bastarda o víbora hocicuda). También encontramos taxones del mediterráneo occidental (culebra viperina y culebra lisa meridional), o ibero-occitanos (la culebra de escalera).


ESPECIES DE OFIDIOS PRESENTES EN SIERRA NEVADA

Familia ColubridaeLas culebras son una familia amplia de serpientes, la inmensa mayoría inofensivas. Hay especies acuáticas, anfibias y excavadoras. Algunas pueden tener veneno en la saliva pero no ‘inyectan’ con los dientes, situados en la parte posterior, el veneno.

Culebras lisas. Dos especies de este género se hallan presentes en Sierra Nevada: la culebra lisa europea (Coronella austriaca) y la culebra lisa meridional (Coronella girondica). Destacan por su pequeño y esbelto cuerpo, (raramente sobrepasan los 60 centímetros de longitud) y su aspecto suave y brillante. Son fundamentalmente crepusculares y nocturnas y se alimentan de lagartos y lagartijas así como de insectos. La muerte directa a manos del hombre, confundiéndolas con víboras y los atropellos son las principales amenazas para estas especies.
Un ejemplar de culebra lisa europea se mueve entre 'estrellas de las nieves'.
* La culebra lisa europea es muy escasa en Andalucía donde sólo se han localizado poblaciones residuales aisladas en algunas Sierras Béticas y en Sierra Nevada, donde ha sido observada en borreguiles y pastizales de cabeceras de cursos de de agua y en canchales y áreas del piornal-enebral, en un reducido rango altitudinal entre los 2.100 y los 2.700 metros de altitud.
Culebra  lisa meridional
* La culebra lisa meridional tiene una amplia distribución en Andalucía y sólo está ausente en zonas muy antropizadas y en las partes mas elevadas de las montañas. En Sierra Nevada se encuentra desde los 700 metros hasta los 2.400 metros, donde entra en competencia con su congenérica, aunque es más abundante a altitudes medias (1.400-1.800).

Culebra de herradura, el ofidio más 'antropófilo'.
Culebra de herradura (Hemorrhois hippocrepis). La culebra de herradura es marcadamente rupícola, hábito para el que está morfológicamente bien adaptada (cuerpo largo y delgado con cola relativamente larga, con una longitud total de aproximadamente 1 metro en los adultos). Ocupa biotopos de carácter abierto, dentro de los pisos bioclimáticos termo y mesomediterráneo, apenas penetrando en el ‘supra’, donde han sido encontrados ejemplares en robledales cerca de los 2.000 metros en la vertiente sur. Las citas por encima de esta cota, como la del Albergue Universitario (2.400 metros), se deben considerar como muy excepcionales. Como sustituto de los medios rupícolas naturales, muy a menudo utiliza construcciones humanas, siendo en este sentido el ofidio más antropófilo, por lo que es habitual su observación en medios agrícolas y núcleos de población. Se alimenta de roedores y pequeños pájaros.

La culebra de cogulla tiene hábitos minadores
Culebra de cogulla occidental (Macroprotodon brevis). Mide en torno al medio metro de longitud. Tiene hábitos minadores, por lo que es una especie difícil de detectar y de la que se desconoce su distribución y abundancia reales. Un factor biológico que condiciona su presencia en los distintos hábitats, es la abundancia de sus principales presas, (culebrilla ciega y eslizón ibérico). En Sierra Nevada tiene una distribución dispersa, desde los 700 a los 1.700 metros, estando ausente de las cotas altas y de las zonas más frías y umbrías.

La culebra de escalera tiene hábitos nocturnos.
Culebra de escalera (Rhinechis scalaris). Alcanza 1,5 metros de longitud. En Sierra Nevada parece estar mejor distribuida en las zonas más húmedas y en cotas medias, alcanzando la cota máxima sobre los 2.200 metros, (Fuente del Mirlo, junto a Pradollano). Su actividad es eminentemente nocturna, por lo que aprovecha el calor retenido en el asfalto para desplazarse por la noche. La conservación de esta especie sufre varias amenazas. En los cotos de caza es perseguida por la errónea creencia de que causa estragos en las especies de interés cinegético. Pero probablemente la mayor amenaza procede del elevado número de ejemplares atropellados en las carreteras.

La culebra viperina vive en todo tipo de medios acuáticos
Culebra viperina (Natrix maura). Ocupa todo tipo de medios acuáticos continentales, donde se alimenta de peces y anfibios, salvo en cotas muy elevadas, tolerando medios salobres y levemente eutrofizados. En Sierra Nevada se distribuye entre los 400 y los 2.035 m, que alcanza en la parte oriental almeriense, habiéndose adaptado a acequias, albercas y otros hábitats antropizados.

Culebra de collar
Culebra de collar (Natrix natrix). En Sierra Nevada su distribución es dispersa asociada a cauces fluviales y a infraestructuras de almacenamiento de agua. Tiene un amplio rango altitudinal desde las cotas bajas del macizo hasta los 3.200 metros, aunque las citas por encima de los 2.300 metros parecen deberse a ejemplares juveniles en dispersión donde difícilmente van a asentarse por las altas temperaturas y la ausencia de presas.

La culebra bastarda es la especie europea de mayor tamaño
Culebra bastarda (Malpolon monspessulanus). Es la especie europea de mayor tamaño, los adultos superan los 2 metros de longitud. En Sierra Nevada aparece de modo continuo y uniforme por todo el borde de la vertiente sur y en ambas vertientes en los extremos occidental y oriental penetrando hacia el interior por las valles con buena insolación. Ausente a partir de los 2.000 metros, (salvo citas puntuales como la del Refugio de Peña Partida a 2.409 metros, cota máxima de su distribución mundial). Es el ofidio más frecuentemente víctima de atropellos en el asfalto en el que gusta asolearse para calentar su cuerpo.

Familia Viperidae (víboras). Las víboras se caracterizan por el hecho de resultar venenosas y contar con dos largos y afilados colmillos. Son de cabeza triangular y una gran rapidez para colocarse en posición de ataque contra sus presas.
La víbora hocicuda es el único reptil peligroso en Sierra Nevada.
Víbora hocicuda (Vipera latastei). Muestra uno de los mayores rangos altitudinales entre los reptiles de Andalucía, ocupando todos los pisos bioclimáticos en Sierra Nevada, desde los matorrales subdesérticos del termomediterráneo en el extremo oriental hasta alcanzar el pastizal psicro-xerófilo del piso bioclimático crioromediterráneo, con citas algo por encima de los 3.000 metros. 

 

CURIOSIDAD: La expresión “mentar la bicha” suele emplearse para señalar que alguien se ha referido a una cosa desagradable. Entre personas supersticiosas suele asociarse a la creencia de que trae mala suerte referirse a ‘la bicha’, (una forma de referirse al demonio). 

miércoles, 13 de diciembre de 2017

Saurios monteses

Dentro del apartado de la biodiversidad de la fauna nevadense no me había introducido en el apartado de los reptiles (salvo el artículo dedicado a las culebras lisas, "La coronella sí tiene quien le escriba"), por lo que la semana pasada me aventuré preparando un reportaje sobre las diferentes especies de saurios presentes en Sierra Nevada. Aunque tuve dificultades para conseguir fotos de todas las especies, (normalmente son animales bastante esquivos y poco 'conspicuos', y con pocos aficionados a la fotografía de estos animales), finalmente puede componer este artículo que denominé "Saurios monteses" con la inestimable colaboración de los profesores de la UGR, Juan M. Pleguezuelos y Manuel Chirosa que además me 'prestaron' las fotos.  Así quedó en la edición digital:

http://www.granadahoy.com/provincia/Saurios-monteses_0_1198380613.html

y así quedó la versión impresa.

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Sierra Nevada, Paraíso de Biodiversidad
Saurios ‘monteses’

  • En Sierra Nevada se encuentran presentes 9 especies de saurios que pertenecen a 3 familias diferentes.
  • Alcanzan las cotas más elevadas de toda el área de distribución.
El término saurios incluye a un amplio grupo de reptiles que agrupa a lagartos, lagartijas y salamanquesas caracterizados por tener dos pares de patas y cuerpo recubierto de escamas. Junto a los ofidios o serpientes y los anfisbenios forman el grupo de los reptiles “escamosos”. Además, entre los reptiles presentes en Sierra Nevada también encontramos un quelonio, el galápago leproso.

A pesar de su altura, poco favorable para los animales ectotermos (‘de sangre fría’) y su reducida extensión, Sierra Nevada puede considerarse un territorio rico en especies de reptiles ya que alberga 20 de las 29 especies diferentes que podemos encontrar en Andalucía, (que a su vez representan el 50% de las presentes en toda nuestra Península). De las 17 especies de saurios con presencia en nuestra región, 9 viven en el macizo nevadense.

Entre las especies de saurios presentes en Sierra Nevada encontramos algunas que son de amplio espectro altitudinal o “eurihypsas” como la lagartija colilarga y otras que tienen una estrecha cota altitudinal o “estenohypsas”, como la salamanquesa rosada.

ESPECIES DE SAURIOS PRESENTES EN SIERRA NEVADA

Familia Gekkonidae.
En esta familia se incluyen las populares salamanquesas. Las especies de este grupo emiten sonidos para comunicarse, tienen hábitos nocturnos y se alimentan de insectos. Dotados de ojos grandes con pupilas verticales, se caracterizan por las almohadillas’ adhesivas en las plantas de los pies que les permiten escalar superficies lisas verticales e incluso transitar por los techos con facilidad. Colores variados habitualmente crípticos.


Salamanquesa rosada (Hemidactylus turcicus). Especie circunmediterránea, es el reptil más termófilo de los que aparecen en Sierra Nevada. En Andalucía está presente en muchas zonas costeras. En Sierra Nevada las escasas poblaciones citadas están en localidades en cotas bajas de la ladera suroccidental y en el río Nacimiento. Sólo una población ha sido detectada ligeramente por encima de los 1.000 metros, el resto se encuentran por debajo de los 800 m. 

Salamanquesa común (Tarentola mauritanica). Más abundante en la mitad oriental y ausente en las partes más elevadas, aunque hay citas en la Laguna de las Yeguas (2.850 m) y cerca del Chullo (2.350 m), ligada a construcciones. Su mayor frecuencia se encuentra en en el rango entre los 1400 y 1800 m. Hábitos nocturnos y crepusculares y adaptación a la vida en sustratos verticales.

Familia Scincidae. Grupo de reptiles curioso, poco conocidos con apariencia de serpiente pero con pequeñas extremidades. Poblaciones reducidas y rapidez de movimientos y hábitos discretos, hacen muy difícil detectarlas.

Eslizón ibérico (Chalcides bedriagai). Endemismo ibérico en Sierra Nevada ocupa un amplio rango altitudinal con abundantes citas por encima de los 1.800 m. y llegándose a localizar en varias localidades por encima de lo 2.200 m en la vertiente sur. Por sus hábitos discretos sublapidícolas pasa desapercibida en gran parte de su área de distribución.

Eslizón tridáctilo ibérico (Chalcides striatus). En Sierra Nevada sólo se ha confirmado su presencia en las Turberas de Padul aunque su distribución puntual en hábitats que son escasos en Sierra Nevada, sus hábitos discretos y movimientos rápidos hace difícil su localización.

Familia Lacertidae. Incluye a lagartos y lagartijas. Su coloración es generalmente parda o grisácea, y ocasionalmente tienen color verde. Algunas especies tienen filas de manchas y dibujos coloreados en los laterales. Todos los lacértidos presentan cuatro miembros bien desarrollados, cinco dedos en cada extremidad y la cola con capacidad autotómica en parte de las vértebras caudales.

Lagartija colirroja (Acanthodactylus erythrurus). Habitualmente vive en ambientes áridos, en suelos arenosos como los de las playas pero en Sierra Nevada se puede encontrar desde los 1.800 m de altitud, en los arenales dolomíticos de la orla occidental, hasta los 400-500 m de las ramblas en el extremo oriental inferior del parque natural.

Lagartija ibérica (Podarcis hispanica). Es el reptil con mayor rango altitudinal de toda la Península y el que ha subido más alto, pues hay citas de ejemplares en la misma cumbre del Mulhacén, a 3.478 metros, (la de mayor altitud para un reptil de toda Europa occidental), en El Pico del Veleta o en La Laguna de la Caldera. Su pequeño tamaño le permite termorregular de manera efectiva y rápida en este medio extremo. De igual manera es capaz de colonizar las cotas inferiores del macizo. Es el saurio más frecuente en Sierra Nevada dada su plasticidad ecológica y su variedad de hábitats.

Lagartija cenicienta (Psammodromus hispanicus). En Sierra Nevada ocupa sobre todo tomillares y otros matorrales en suelos no muy compactos y de escasa pendiente. Más frecuente hacia el extremo oriental y en el sur por su carácter termófilo, donde puede llegar a ser abundante. En la actualidad es una especie en expansión y “en ascensión” alcanzando cotas cada vez más elevadas ‘empujada’ por el cambio climático, el abandono agrícola y la naturalización de las masas forestales. A pesar de ese carácter termófilo se ha citado en zonas, a priori, poco propicias como en el refugio del Peñón de la Polarda (2.180 m) y en las inmediaciones del Puerto de la Ragua a 2.075 m.

Lagartija colilarga (Psammodromus algirus). Lagartija de tamaño grande cuya longitud de cabeza y cuerpo mide hasta 95 mm y la cola relativamente muy larga, que puede alcanzar casi tres veces el tamaño del cuerpo. Presente en la mayor parte de la Península Ibérica excepto en el extremo norte, desde el nivel del mar hasta los 2.400 m de altitud que alcanza en Sierra Nevada. Especie común, asociada principalmente a matorrales, se encuentra en diversos tipos de hábitats como encinares, jarales, espartales, arenales, pinares y robledales. Se alimenta sobre todo de insectos, que busca en la hojarasca.

Lagarto ocelado (Timon lepidus). En Sierra Nevada conviven dos subespecies (T.l. lepidus) y T.l. nevadensis, endémica restringida al sureste peninsular. Ocupa hábitats muy diversos siempre que disponga de refugios adecuados, naturales o artificiales. En los últimos años parece tener una tendencia a su rarefacción en toda su área de distribución a lo que no es ajena Sierra Nevada. Bien repartido por todo el macizo, tiende a ocupar las altitudes medias (1.000-2.200 m) no llegando a las cumbres más elevadas. En todo caso el lagarto ocelado alcanza en Sierra Nevada las cotas más altas de toda su área de distribución habiendo sido observado por encima de los 2.400 de altitud. Su ‘afición’ a solearse en pistas y carreteras le hace ser el saurio que más frecuentemente es víctima de atropellos. Envenenamientos, disparos y su captura como mascota constituyen otras amenazas que sufre esta especie de gran atractivo por sus vivos colores.

Anfisbenios

Las culebrillas ciegas pertenecen al grupo de reptiles que junto a saurios y ofidios forman el Orden Squamata (Escamosos). Etimológicamente el nombre anfisbenios significa que “pueden andar en dos direcciones, en la de la cola o en la de la cabeza. Adaptados a la vida en el subsuelo, carecen de patas, pero tienen capacidad para excavar y deslizarse plegando el cuerpo en modo acordeón. Su piel es suave, dividida en anillos, tienen los ojos atrofiados y no tienen oídos.



martes, 5 de diciembre de 2017

Sierra Nevada en 'petricolor'

La Rambla de los Yesos (Alboloduy), en el extremo oriental de Sierra Nevada, en las zonas más bajas de todo el macizo, es conocida como el ‘pequeño cañón colorado’ por el tono rojizo de los conglomerados acentuado con las luces del atardecer. (Juan Carlos Poveda)
La semana pasada volví a atreverme con la geología de Sierra Nevada y se me ocurrió "sacarle los colores" a las rocas de Sierra Nevada. Con la ayuda de mi compañero Miguel Ángel Díaz, algunas fotos de Antonio Ramos y la foto para la portada del "pequeño Cañón del Colorado" de Juan Carlos Poveda de la empresa de turismo activo Natureda, compuse este, lo más divulgativo que he sabido hacer, artículo sobre geodiversidad que tras muchas vueltas he titulado "Sierra Nevada en petricolor".

Así quedó la edición digital:

http://www.granadahoy.com/vivir/Sierra-Nevada-petricolor_0_1196280805.html

y así quedó la doble página a color:


SIERRA NEVADA, MONTAÑA DE OPORTUNIDADES

Sierra Nevada en ‘petricolor’

  • Bajo el manto blanco de la Sierra encontramos rocas de diferentes colores.
  • Sierra Nevada alberga una extraordinaria diversidad geológica con una gran variedad de rocas cuyo cromatismo, en algunos casos, domina el paisaje.
¿De qué color es Sierra Nevada? Asociamos mentalmente el macizo de Sierra Nevada con el color blanco de la nieve que cubre sus cumbres durante una etapa más o menos extensa del año. Pero la mayor parte de lo que constituye el gran macizo montañoso está desprovista durante bastantes meses de ese manto e incluso en buena parte de ella es muy raro que lleguen este tipo de precipitaciones. Entonces el color de la Sierra está marcado por el sustrato rocoso y por la vegetación. Los diferentes tipos de rocas van a condicionar los paisajes que percibimos.

La uniformidad y monocromatismo que aparenta desde la distancia el ‘suelo’, encierra una gran variedad de tonos y de matices de gran belleza, que nos informan además de la manera en la que se levantó, lentamente, a lo largo de millones de años, esta inmensa mole de 2.000 kilómetros cuadrados.

Terreras Azules desde el refugio del Poqueira en la cara sur de Sierra Nevada. De manera invertida a su antigüedad, las ‘rocas verdes’ del Manto del Muhacén, aparecen bajo los micaesquistos del Manto del Veleta. (Antonio J. Ramos)

El colorido que aporta el sustrato geológico, a mayor o menor escala, ha quedado reflejado en muchos topónimos a lo largo y ancho de la Sierra como es el caso de Terreras Azules, Peñones Negros, Tajos Colorados, Tajos Negros, Loma del Peñón Blanco, Era de los Renegrales, Loma del Cascajar Negro, Peñón Colorado, Piedra Blanca… 
Refugio Peñón Colorado

Peñón Negro
Peñón Bermejo






UNIDADES GEOLÓGICAS DE SIERRA NEVADA
 


Sierra Nevada está compuesta, a grandes rasgos, por tres grandes unidades geológicas:

1. En la parte más elevada un núcleo de esquistos metamórficos del Complejo Nevado-Filábride, los materiales más antiguos de todo el macizo con edades superiores a los 250 millones de años. Son rocas oscuras con aspecto pizarroso junto a las que aparecen cuarcitas (rocas provenientes del metamorfismo de areniscas) y, en menor proporción, ‘rocas verdes’ (serpentinitas, eclogitas y anfibolitas), así como mármoles y ortogneises de edad mesozoica.
Unos machos de cabra montés descansan posados sobre los oscuros micaesquistos con reflejos plateados en los Tajos de la Virgen
 2. En la media montaña, y rodeando al anterior, hay una banda de rocas menos antiguas (entre el Pérmico y el Trías) que forman el Complejo Alpujárride. Está compuesta mayoritariamente por filitas, (rocas de aspecto pizarroso provenientes del metamorfismo ‘suave’ o de bajo grado de arcillas), calizas -rocas con carbonato de calcio- y dolomías -rocas con carbonato de calcio y magnesio- que producen relieves escarpados, de colores grisáceos o blanquecinos. 
 
En la zona del Trevenque y los Alayos, el color que predomina es el blanco de los arenales dolomíticos formados por carbonatos de calcio y magnesio.
3. El borde más externo, está formado por una corona de rocas sedimentarias variadas: conglomerados, arenas y areniscas, margas, calizas arrecifales... Corresponde a materiales más ‘modernos’, de formación más reciente, unos 20 millones de años (entre el Mioceno y el Cuaternario).

Calizas amarillentas


PARA SABER MÁS:

Los micaesquistos son rocas metamórifcas procedentes de la transformación de limos y/o arcillas por la acción de altas presiones y temperaturas. Están compuestos fundamentalmente de mica y cuarzo dispuestos en finas capas alternantes.

Las cuarcitas son rocas provenientes del metamorfismo de areniscas muy ricas en cuarzo de aspecto masivo y muy resistentes a la erosión por lo que cuando se disgregan mecánicamente forman grandes bloques.

Tajos Negros de Covatillas (3.116 m.), uno de los tres miles más orientales de Sierra Nevada. Se observa la alternancia entre micaesquistos y cuarcitas característica del núcleo central elevado del macizo. (Antonio J. Ramos)

Los mármoles son rocas metamórficas que proceden de rocas originalmente calcáreas que han experimentado un fuerte proceso de recristalización como consecuencia de las altas presiones y temperaturas a que han sido sometidos. En Sierra Nevada suelen tener alto contenido en mica y se conocen como mármoles ‘cipolínicos’.
Mármoles del Collado de las Sabinas.

Las’ rocas verdes’ son un conjunto de rocas metamórficas que derivan del metamorfismo de rocas ígneas básicas y ultrabásicas (magmáticas), fundamentalmente del tipo serpentinitas, eclogitas y anfibolitas. Poca presencia de sílice y abundancia de minerales como anfíboles y piroxenos. Las serpentinitas en concreto son rocas ultrabásicas provenientes del metamorfismo de peridotitas del manto terrestre.
Serpentinitas, ‘rocas verdes’ en el Collado de las Sabinas.

En Sierra Nevada no son especialmente abundantes las rocas calcáreas que se circunscriben a mármoles, calizas y dolomías de la orla occidental del macizo y en el sureste (en el término municipal de Laujar de Andarax). Uno de los paisajes ‘coloreados’ de estas áreas son los calares o blanquizares como los de los la zona de Los Alayos y Trevenque.

CURIOSIDADES:

El mineral denominado andalucita es un silicato alumínico que aparece en las rocas metamórficas. Las primeras muestras que sirvieron para su descripción, procedían de una localidad de Guadalajara, pero su descubridor, Jean-Claude Delamétherie, creyó que provenían de nuestra región y lo denominó ‘andalucita’. Este mineral en ocasiones presenta unas inclusiones que forman una cruz de cruz. Se conocen con el nombre de quiastolita y fue utilizado durante siglos por los peregrinos que iban a Santiago como un amuleto conocido como lapis crucifer, que significa piedra de la cruz.

Minerales de andalucita con típicas incrustaciones en los micaesquistos bajo el Pico del Mulhacén.