viernes, 18 de febrero de 2022

Mieles de gran 'altura'

Este fin de semana diversos medios de comunicación se han hecho eco del proyecto de investigación Nutracmiel “determinación y control de variables de origen botánico y de proceso para potenciar las propiedades antibacterianas, saludables y de interés general de la miel de Sierra Nevada”, un proyecto en el que colaboro en la parte 'ambiental' y que desarrolla la empresa Feysol Nature que dirige mi amigo Enrique Fernández al que entrevisté hace ahora tres años (Enrique Fernández, mieles nevadenses por el mundo). La historia de mi implicación en esta aventura y me retorno al mundo de la investigación es larga y amenazo con algún día contarla con detalle...

El objetivo principal de Nutracmiel principal potenciar las propiedades funcionales (antimicrobianas, antioxidantes y prebióticas) y de calidad diferenciada (nutricionales y organolépticas) de la miel multifloral con origen en Sierra Nevada, para lograr una nueva línea de mieles de alta gama con propiedades beneficiosas para la salud. Se trata de identificar y controlar aquellas variables, fundamentalmente de origen botánico pero también de proceso, que afectan a la calidad de la miel producida en Sierra Nevada y determinar su contribución ponderada a las propiedades funcionales y de calidad buscadas. Este objetivo se conseguirá gracias a un estudio piloto para el monitoreo de colmenas mediante herramientas basadas en tecnología 4.0, y el desarrollo de algortimos de inteligencia artificial a partir del Big Data, que permitirán medir y controlar los factores que influyen y determinan la calidad de la miel a lo largo de todo el proceso, tanto en producción apícola primaria, como durante su procesado, envasado y almacenamiento en planta. 

Así recogió la noticia Granada Hoy en su versión digital: Inteligencia artificial para conseguir mieles florales de Sierra Nevada biosaludables, que en su versión impresa dedicó una página completa.

Por su parte otros medios como el Independiente de Granada también dedicaron un apartado a informar de este proyecto: "La empresa granadina Feysol impulsa un proyecto de investigación sobre la miel de Sierra Nevada".

Más adelante os iré informando de los resultados que vamos obteniendo de esta investigación. Por ahora deciros que se están cumpliendo con creces las expectativas con las hipótesis de partida que manejábamos y que las catas de la primera campaña de miel están deliciosas.  En pocas semanas, con la llegada de la primavera,  arrancaremos la segunda campaña con la instalación de las colmenas en las mismas parcelas y con la continuación del trabajo de caracterización de la vegetación, inventarios florísticos y seguimiento fenológico de las especies de mayor interés apícola.  

martes, 1 de febrero de 2022

Miradas y miradores de la Sierra de Huétor



Nueva publicación en la web del periódico Granada Hoy con este nuevo formato que estrené con Rincones de Sulayr, once propuestas para visitar y conocer el entorno, la historia y las leyendas de Sierra Nevada. El formato es nuevo pero persigue el mismo objetivo divulgativo de nuestros espacios naturales y de su biodiversidad que me empuja desde hace años.

En esta ocasión propongo unos paseos por la vecina Sierra de Huétor e invito a mirarla y a mirar desde ella los bellos paisajes que la rodean. Lo hemos titulado "Miradas y miradores de Granada", y está inspirado en un taller de interpretación del paisaje impartido por los profesores Rafael Hernández del Águila y Miguel Ángel Sánchez del Árbol organizado por la directora del parque natural Sierra de Huétor, Milagros Menéndez. (Pincha en la imagen siguiente para entrar en la publicación)



El Parque Natural Sierra de Huétor es un espacio natural en el que se entremezclan diversos paisajes forestales y a la vez es una atalaya estratégica desde la que asomarse a contemplar un amplio y profundo campo de visión que incluye a Sierra Nevada, el Altiplano de Guadix, la Depresión de Granada…

Por su cercanía a la capital y su posición central en la provincia, el Parque Natural Sierra de Huétor es uno de los espacios protegidos más visitados de la geografía granadina. Está formado por un conjunto de sierras de media altura del Sistema Penibético (Sierra de la Alfaguara, Sierra de Cogollos, Sierra de Diezma, Sierra de Beas y estribaciones del sur de la Sierra de Arana). Se alternan estrechos barrancos, arroyos, tajos y calares que forman un relieve complejo debido a la naturaleza caliza del terreno que determina la abundancia de formaciones kársticas, que se combinan con una vegetación autóctona de encinares ricos en matorral espinoso, robles, arces y quejigos a la que se suman masas de repoblación de diferentes especies de pinos y otras coníferas alóctonas dispersas como cedros, cipreses, abetos, secuoyas...

Además de su valiosa naturaleza, sus paisajes y biodiversidad, este parque natural cuenta con otros muchos alicientes derivados de su rico pasado histórico-cultural, del que destaca el legado musulmán y el inconfundible sabor serrano de sus pueblos: Alfacar, Beas de Granada, Cogollos Vega, Diezma, Huétor Santillán, Nívar y Víznar. Para disfrutar de todos estos atractivos cuenta con una amplia oferta de Uso Público en la que se incluye el centro de información y recepción de visitantes de Puerto Lobo y una amplia y variada red de senderos señalizados, áreas recreativas y miradores.

1. Sierra Nevada desde Majalijar.    Autor: Javier Rodríguez. 


La Sierra de Huétor ha recibido la denominación de privilegiado balcón o del ‘mejor mirador de Sierra Nevada’ y reúne méritos sobrados para dichas calificaciones. El pico de Majalijar (1.878 m.), es el punto más elevado de todo el parque natural, solo superado por el Peñón de la Cruz, ya fuera del parque natural, en la vecina Sierra ‘Harana’.  Llegamos a su cima por una cuerda compuesta por varios picos entre los 1700 y los 1800 metros conocidos como los Altos de Majalijar. 

Todo este paraje constituye por tanto uno de los mejores lugares para contemplar las cumbres occidentales del macizo nevadense, toda la línea de picos por encima de los tres mil metros, que van desde el Cerro del Caballo, el más occidental y meridional, hasta el Picón de Jérez, el más al norte de esta parte de la divisoria de cumbres, con “los reyes”, Alcazaba y Mulhacén, y el Pico del Veleta en el centro de esta panorámica. 

2. Río Fardes.  Autora: Sheila Moreno Tapia.


El bosque galería lineal en torno al río Fardes es una de las imágenes más espectaculares del parque natural Sierra de Huétor. Dada la naturaleza, principalmente caliza, de este sistema montañoso, no abundan los cursos de agua permanentes en superficie por lo que constituye un excepcional elemento con un gran valor paisajístico.  

El río Fardes nace en la confluencia de los arroyos Prado Negro y de las Perdices. Tras discurrir por la Sierra de Huétor entre bosques mixtos, camino de su encuentro con el Guadiana Menor,  recibirá aportes de afluentes provenientes tanto de Sierra Nevada como de la Sierra de Baza, pasando a atravesar un paisaje de gran contraste con el anterior, el de los arroyos y cárcavas de los badlands de la Hoya de Guadix. 

3. Mirador de la Cueva del Gato.  Autor: Javier Rodríguez. 


Uno de los mejores miradores de la Sierra de Huétor es el conocido como ‘La Cueva del Gato’ ya que está situado cerca de la cueva del mismo nombre, una amplia cavidad resultante de la acción del agua sobre la roca caliza, de gran interés geológico,  que ha sido usada habitualmente por los pastores como refugio del ganado. Podemos llegar a este mirador a través de un sendero que sale desde la Casa Forestal de Puerto Lobo y que pasa previamente por las bien conservadas  Trincheras del Maúllo. 

Localizado en el término municipal de Víznar, tiene unas privilegiadas vistas sobre buena parte de la Sierra de Huétor, es un estupendo mirador de las majestuosas cumbres occidentales de Sierra Nevada. Hacia abajo podemos ver serpenteando un bosque de ribera que encierra al Darro,  el río que algunos kilómetros después, ya en la capital granadina, atravesará la Carrera del Darro, “una de las calles más bellas de Europa”. Dadas las altas cotas de las cumbres, que se aproximan a los 2.000 metros, es frecuente que en invierno se produzcan precipitaciones en forma de nieve que dan lugar a unos paisajes excepcionalmente bellos. 

4. Trincheras de la Yedra. Autor: Javier Rodríguez.


En diversos puntos del parque natural hay hermosas combinaciones entre la vegetación y los afloramientos rocosos calizos, entre las ‘piedras’ y las ‘plantas’, que bien pueden inspirar los equilibrios y la armonía del feng-shui. Es el caso de la panorámica desde las Trincheras de la Yedra desde la que se contempla un juego de roquedos calizos y diversas formaciones vegetales con un fondo escénico en el que se divisa el punto más alto del parque natural, el Pico de Majalijar, y Sierra Arana.  También conocidas como ‘Avanzadilla de Nívar’ eran la primera línea de defensa del ejército sublevado, apenas a 2 kilómetros del Peñón de la Mata donde se ubicaban las fuerzas republicanas. 

Situadas a una altitud cercana a los 1.400 metros se puede acceder a ellas a través de un sendero que parte del área recreativa de La Alfaguara o realizando el “Itinerario de las Tricheras”, un sendero señalizado completo que recorre el Parque Natural desde Alfacar hasta la Fuente Los Potros. 

5. Tajo de los Halcones. Autor: Javier Rodríguez.


Una de las estampas más bellas y singulares del parque natural de la Sierra de Huétor la encontramos en el Tajo de los Halcones, unos acantilados rocosos que juegan en la imagen con bosques mixtos de pinos y frondosas dando unos peculiares contrastes cromáticos especialmente en otoño y primavera. 

Recomendamos llegar a este paraje desde la zona Recreativa de la Fuente de los Potros hasta llegar al Cortijo Florencia desde donde sale un atractivo sendero que recorre la Acequia del Fardes, una acequia tradicional construida para los regadíos históricos de las vegas de Cogollos y Pulianas que atraviesa bosques de encinas, quejigos y masas de pinares. 

6. Prado Negro. Autor: Miguel A. Sánchez del Árbol


La geología y geomorfología de la Sierra de Huétor la convierten en un aula al aire libre también de estas disciplinas científicas. Uno de los ejemplos es la imagen desde el Puerto de la Mora donde se puede desarrollar una lección gráfica con la apreciación del impresionante manto de cabalgamiento o el cerro testigo del fondo de la imagen, por encima de Prado Negro.  El paraje de Prado Negro es uno de los elementos dominantes del paisaje, de gran visibilidad desde numerosos puntos. Recibe este nombre por el  contraste de su color frente a los colores claros de los roquedos que hay por encima y con los tonos verdes más claros de la vegetación que aparecen por debajo.  

Prado Negro es el nombre también de la pequeña aldea próxima, cuya primera mención documentada data del año 1500, cuando se señala su condición de paso natural para los viajeros que iban desde el Levante hasta Granada. En sus inmediaciones se encontró el Tesoro de la Cueva del Agua (2500 a. de C.), que actualmente se encuentra en el Museo Arqueológico y Etnológico de Granada. 

7. Las Agujas de Salinas. Autor: Javier Rodríguez.


La naturaleza caliza y dolomítica predominante de estas sierras da lugar a  formaciones características tanto en superficie como subterráneas. Una de las más curiosas es la conocida como ‘Agujas de Salinas’, que se encuentran entre el Mirador de las Veguillas y la Fuente de la Teja. 

Las ‘agujas’ (también denominadas pináculos o farallones) son formaciones geológicas que consiste en columnas de roca, fuertes y con frecuencia verticales, formadas por procesos erosivos en los que interviene principalmente  el agua. Tienen lugar en calizas afectadas por multitud de planos de fractura que se disponen en orientaciones perpendiculares. El agua de lluvia se infiltra y va erosionando lentamente la roca caliza y ensanchando las fracturas hasta dar curiosas formas al relieve conocido como ruiniforme. 

8. La Ermita. Autor: Javier Rodríguez


La Finca de la Ermita, recientemente adquirida por la Junta de Andalucía, es un paraje de enorme belleza paisajística y gran riqueza ecológica ya que alberga diversas formaciones vegetales representativas del bosque mediterráneo a las que hay que sumar los bosques lineales de galería que la atraviesan a lo largo de los cursos fluviales. 

De sus 2.095 hectáreas de extensión destaca la formación híbrida de quejigos y encinas en las zonas más umbrías, (que constituye la zona de mayor biodiversidad vegetal de todo el espacio natural), especialmente atractiva en los contrastes de color de la fenofase otoñal que a su vez contrasta con los pinares de su entorno y con los afloramientos rocosos del fondo.  Una ruta que parte desde la venta El Molinillo y termina en Prado Negro nos permite recorrer esta finca y apreciarla en todo su esplendor. 

9. Llanos del Fraile.    Autor: Javier Rodríguez


Vestigio de la historia reciente son las numerosas trincheras y búnkeres construidos durante la Guerra Civil española, auténticos miradores naturales desde donde se divisan las mejores panorámicas de este espacio natural. 

La Sierra de Huétor cuenta con un sendero señalizado con un total de 20 kilómetros de longitud, el Itinerario de las Trincheras, que además de pasar por lugares emblemáticos del Parque como la Fuente La Teja o el área recreativa de la Alfaguara, nos permite recorrer los restos mejor conservados de todas las trincheras existentes (además de las más famosas del Maúllo, las del Fraile, Las Veguillas y las de la Sierra de la Yedra). El recorrido de este sendero permite por un lado acercarnos a la historia de la Guerra Civil y cómo se desarrolló en este territorio y, por otra parte, disfrutar de magníficas vistas dada su estratégica y privilegiada situación.

10. Cortijo de Pedro Andrés. Autor: Javier Rodríguez


Un ejemplo de la combinación de paisajes que podemos disfrutar en este parque natural lo constituye los alrededores del Cortijo de Pedro Andrés, una de las fincas ligadas históricamente al uso agro-ganadero en estas sierras. En la composición se alternan ‘pisos’ diferenciados; el primer plano  lo portagoniza la agricultura extensiva, (con algunos pies de encinas aislados para el ganado); en el plano intermedio dominan los pinares de repoblación; los tajos rocosos calizos con escasa vegetación, coronan el paisaje en la parte superior. 

lunes, 10 de enero de 2022

En tránsito


He escogido este titular recordando el álbum del mismo nombre de Joan Manuel Serrat, uno de mis preferidos, que contiene canciones que forman parte de la banda sonora de mi vida, de nuestras vidas, como: Esos locos bajitos, Hoy puede ser un gran día, Una de piratas... Dicen que es uno de los discos de mayor compromiso y crítica social del 'noi de Poble Sec'. 

Cuarenta años después, yo también estoy "En Tránsito", como Serrat. Como para otras muchas personas el 2021 ha sido un año de tránsito, en mi caso acentuado por mi situación profesional en 'destino provisional' a la espera de la resolución del concurso de traslados de funcionarios de la Junta de Andalucía. Cuando terminé mi etapa (larga) en el parque nacional y natural de Sierra Nevada, (aquí podéis abundar en cómo se produjo el relevo), la de mayor duración y estabilidad en mi vida laboral, recalé en la delegación territorial de la Consejería de Agricultura, Ganadería, Pesca y Desarrollo Sostenible, (CAGAyPeDes en la jerga jugando con las siglas), en el departamento de Vertidos dentro del Servicio de Dominio Público Hidráulico y Calidad de Aguas. 

Entre que estoy en un destino provisional y en que me ha pillado este 'periodo especial', (utilizo este eufemismo aprendido en Cuba), he aprovechado este tiempo para complementar mi formación profesional como directivo público y he estado apuntado a varios proyectos ligados al Instituto Andaluz de Administración Pública a los que antes, por diferentes motivos, no había podido hincarle el diente, no por falta de motivación e interés. Estos proyectos me han acercado a compañer@s que trabajan (a veces luchan) por una administración más ágil, cercana y transparente. Haberlos, haylos, much@s afortunadamente aunque se desconozca su esfuerzo y trabajo y tengan que enfrentarse a la denostación del empleado público, a veces desde dentro que quizás es la que más duele'.  

Ahora que es tiempo de balance recopilo los proyectos en los que he estado embarcado mientras valoro en cuáles voy a poder continuar este nuevo año.

Embajadores del Conocimiento

Embajadores del Conocimiento es un programa que inició su andadura en mayo de 2017. Y del que forman parte un grupo de empleadas y empleados públicos con clara vocación de servicio público. Este programa nació con la idea de establecer una red de personas que colaboraran, de manera totalmente desinteresada, con el IAAP. Siendo por tanto su objetivo, el implantar proyectos de Gestión del Conocimiento en la Junta de Andalucía.

Las actividades que realiza este colectivo de profesionales implicados en la mejora de la Administración Pública, consisten en:

  • Reflexionar conjuntamente sobre la Gestión del Conocimiento en la organización. Así como en detectar posibles problemas y en proponer soluciones.
  • Realizar una actualización permanente de conocimientos (Benchmarking). Qué hacen otros y qué podríamos aplicar en nuestra organización.
  • Poner en marcha iniciativas y proyectos de Gestión del Conocimiento para toda la Junta de Andalucía.
  • Proponer formación permanente en este nuevo ámbito de la Gestión del Conocimiento. Tanto para la propia Red de Embajadores y Embajadoras, como para el resto de la organización.

Se trata de un programa anual al que se accede por convocatoria pública entre los y las profesionales de la Junta de Andalucía.


Hay varios grupos de trabajo en Embajadores del Conocimiento. Yo he estado integrado en el de Fomento de la cultura audiovisual. Adjunto enlace al video de la jornada final de presentación de los trabajos de los diferentes grupos para el que quiera profundizar en los contenidos y resultado del programa. 


Otro de los grupos de trabajo de los 'embajadores del conocimiento' es el de la Revista Enred@2.0 en la que también he colaborado este curso pasado creando una nueva sección divulgativa de los espacios naturales andaluces que he titulado 'ANDALUCÍA NATURALmente', que estrené, como era lógico, con el Parque Nacional y Natural de Sierra Nevada: 'Una gran montaña, un pequeño continente', que tuvo luego continuidad en el siguiente número de la revista  con uno dedicado a la Sierra de Grazalema que titulé 'Primus inter pares'. 

Comunidad InnovAnda. La segunda  movida en la que he estado liado es mi participación en la comunidad InnovAnda. Para explicar qué es este proyecto aprovecho el artículo, InnovAnda, sumamos y seguimos, que en representación del grupo escribí en la misma revista Enred@2.0 en el que cuento el origen, objetivos y actividades del año pasado. 



Iniciativa Mentor.   

Desde que realicé el 'Máster' de Competencias Directivas del IAAP, allá por el año 2010 y siguientes, había recibido la invitación para participar como mentor en la formación de empleados públicos pero me había resistido ya que requiere una dedicación extra que yo hasta ahora consideraba que no disponía. Pero en la última edición caí y acepté por lo que este año he tenido mi propio telémaco que por razones del programa no puedo revelar. Sólo diré que he conseguido una alta valoración de mi trabajo como mentor y he sido invitado de nuevo a participar este año y que yo he aprendido más que mi 'alumno'.  



Mi actividad formativa durante el 2020 ha sido muy amplia ya que además he realizado varios MOOC de los ofertados por la Junta de Andalucía. Me ha gustado mucho el de Patrimonio Cultural, y el último de ellos, terminado en los días de Navidad, que versaba sobre Planificación Estratégica de Políticas Públicas, me ha sido muy útil para actualizar conceptos y metodologías. 

Y 'fuera aparte' de estas tareas formativas he estado entretenido en 'otras cosas' entre las que destaco mi colaboración en un proyecto de investigación sobre las propiedades de la miel de Sierra Nevada pero de esos os contaré en los próximos días con más detalle.

También he retomado mis colaboraciones a finales del año pasado con el periódico Granada Hoy con una nueva serie de reportajes, nuevo formato y contenido, que se estrenaron con 'Rincones de Sulayr' y ahora acabo de terminar otro que he titulado 'Miradas y Miradores de la Sierra de Huétor', que espero se publique en los próximos días.

Ahora que lo pienso, yo siempre he estado 'En Tránsito', aunque no me haya movido del sitio.  

martes, 7 de diciembre de 2021

Glasgow, tan lejos, tan cerca de Granada

Vuelvo a asomarme a las páginas del periódico Granada Hoy, en esta ocasión con un artículo en el que me meto en un par de charcos, a sabiendas. 

"El partido de la COP26 de Glasgow también se juega en otros campos y en la ciudad de Los Cármenes ahora tenemos el balón en juego, botando, en dos competiciones importantes: Cierre del Anillo y ampliación de la estación de esquí".  

Enlace a la edición digital: https://www.granadahoy.com/opinion/analisis/Glasgow-lejos-cerca-Granada_0_1631837214.html

Glasgow, tan lejos, tan cerca de Granada


Aunque ahora estamos inmersos en el recurrente turno de quejas y lamentaciones sobre la carencia de infraestructuras de transporte de nuestra provincia y en el sempiterno debate sobre el aislamiento de Granada, mi artículo no versa sobre la distancia física entre Glasgow y Granada y las conexiones entre ambas, sino que va destinado a hacer una relación entre lo discutido en la Cumbre del Clima COP26, celebrada en la capital escocesa entre el 31 de octubre y el 12 de noviembre, (al final acabada el día 13), y algunos temas de candente actualidad en nuestra provincia.

Pretendo contribuir con ello a poner de relieve que todos somos Glasgow, (como antes París, Copenhague, Madrid-Chile…), que lo que pasó en la última cumbre nos afecta y sobre todo poner el acento en cómo estamos abordando desde aquí el debate, o mejor dicho, no abordando ni afrontando, las cuestiones que allí han congregado a cerca de 40.000 personas entre representantes institucionales, científicos, técnicos de las diferentes administraciones, empresarios, periodistas, organizaciones no gubernamentales…

Es cierto que la lucha contra el cambio climático, depende principalmente de los grandes contaminadores, las grandes industrias, las grandes potencias mundiales, que suponen la mayor parte de la emisión de gases de efecto invernadero (GEI). Pero ello no debe llevarnos a pensar que nuestra contribución no es significativa y que nuestra capacidad, y responsabilidad, para revertir la situación es mínima o insignificante. Focalizar la responsabilidad en terceros, en el conjunto del planeta y en la distancia, aleja la toma de conciencia y desplaza la necesidad y la posibilidad de acción individual y colectiva a escalas más pequeñas.

Los efectos del cambio climático son globales, pero se producen y tienen su solución a escala local. Todos somos culpables y todos tenemos protagonismo en su reversión. Tenemos que hacer el esfuerzo para relacionar nuestras decisiones individuales y colectivas, nuestro modelo de producción y consumo, con el calentamiento global. Tenemos que saber y reconocer que nuestra forma de movernos, de alimentarnos, nuestros hábitos de vida, de compras, inciden en el problema y por tanto, no debemos eludir nuestra responsabilidad despejando hacia arriba la pelota.

El partido de la COP26 de Glasgow también se juega en otros campos y en la ciudad de Los Cármenes ahora tenemos el balón en juego, botando, en dos competiciones importantes: Cierre del Anillo y ampliación de la estación de esquí.

Cierre del Anillo

Empezaré diciendo que el nombre está mal escogido y llama al engaño. En nuestra ciudad no hay un anillo que haya que cerrar y la pretendida infraestructura, también conocida como Ronda Este, no cierra nada, en todo caso abre una conexión entre la Ronda Sur y la Autovía del 92, la carretera de Murcia o de Baza para los más antiguos. Esta nueva carretera está proyectada sobre una zona de gran valor ambiental y patrimonial que supondría un elevadísimo impacto aparte del brutal coste económico calculado para su ejecución (que probablemente como sabemos, sería incrementado luego aplicando la teoría de la sumas de las dudas). El tráfico que evitaría atravesar la ciudad es muy bajo y no justificaría en ningún caso este obrón.

Cuestiones económicas y ecológicas aparte, el cierre del anillo, según todos los expertos consultados, -Aunque no hace falta más que sentido común para llegar a esta conclusión-, no solucionaría los problemas de movilidad de entrada y salida de la ciudad de Granada y, lo que es peor, supone favorecer más aún el uso del transporte privado. Y eso sin hablar de las tensiones urbanísticas y de la especulación agazapada bajo este proyecto.

En la lucha contra el cambio climático y la contaminación que sufre nuestra área metropolitana las soluciones al problema de la movilidad, y de la accesibilidad, deben centrarse en el fomento del transporte público, y en un nuevo modelo urbanístico que promocione la rehabilitación y la rehabilitación frente a la ocupación de nuevos suelos y que disminuya la necesidad de continuos desplazamientos para ir al trabajo, realizar gestiones, compras u ocio.

En conclusión, el Cierre del Anillo incrementaría nuestra aportación al incremento de GEI y al cambio climático en la línea contraria de las propuestas surgidas de la COP26 de Glasgow.

Ampliación de la estación de esquí

El otro tema que debería hacernos pensar sobre nuestra responsabilidad ante el cambio climático y que Glasgow no está tan lejos es el recurrente proyecto de la ampliación de la estación de esquí de Sierra Nevada.

Tenemos las 3 ‘E’ como razones para desaconsejar esta iniciativa: ÉticasEstéticas y Ecológicas. No confío demasiado en la sensibilidad ambiental del gobierno andaluz para frenar este proyecto porque, desgraciadamente, hay mucha gente en su entorno que por ignorancia, por inconsciencia o mala leche (que diría Serrat), está dispuesta a sacrificar una parte del Parque Nacional de Sierra Nevada al becerro de oro del contri más mejor. Pero con el escenario climático que viene y con las evidencias científicas que disponemos de que la cubierta de nieve está de capa caída, (con temporadas cada vez más cortas y a cotas más elevadas), hay que sumar razones Económicas para desaconsejar destinar inversiones que apuesten por esta vía. No caben más huevos en esta cesta.

La alternativa en este caso es gestionar la adaptación de la estación de esquí, (y de montaña), en su emplazamiento actual, haciendo un uso más racional y eficiente del agua y de la energía, apostar por el cuanto mejor, más, por la calidad y la excelencia y por la diversificación y la desestacionalización.

En ambos casos, aparte de ser ideas, proyectos, que van en la línea contraria a la lucha contra el cambio climático, se lanzan mensajes muy negativos que alientan el negacionismo por un lado y, por otro, alimentan conductas y hábitos insostenibles. A nivel educativo el efecto es criminal, como me han confesado muchos profesores que intentan educar en un comportamiento respetuoso con el medio ambiente, en una cultura del consumo responsable, o en la necesidad de fomentar el uso del transporte público, por poner algunos ejemplos. Lo que se predica en las aulas choca con lo que desde los púlpitos de algunas élites políticas y económicas se nos intenta colar desde los medios de comunicación. Imagino la dificultad de hacer educación ambiental centrada en la crisis climática con los manchurrones aislados de nieve producida allí en lo alto, por resumirlo gráficamente.

¿Estoy reclamando un freno al desarrollo? Al contrario, quisiera que distinguiéramos progreso de desarrollo y que no confundamos crecimiento con desarrollo. No se trata de renunciar a nada, sino saber por qué derroteros, podemos y debemos avanzar. Granada tiene muchas potencialidades basadas en el conocimiento, la I+D+i, la inteligencia artificial, la cultura, la salud, el turismo (otro modelo de turismo), etc.

Hagamos que la Ecología y la Economía, que tienen un origen etimológico común, vuelvan a encontrarse. Hagámoslo por nosotros y por las generaciones venideras. Ya va siendo hora. Es la hora, ahora o nunca.

martes, 30 de noviembre de 2021

A vueltas con la Transición Ecológica

Vuelvo a escribir sobre "Transición Ecológica" ahora en GRANADA ECONÓMICA, el decano de la prensa económica de Granada, es decir, en 'campo contrario', Hacía tiempo que no me prodigaba por estas lides (la prueba es la foto de archivo que han utilizado). Espero que a pesar del reducido espacio concedido para explicar este concepto de transición ecológica, (que yo suelo acompañar de las palabras justa y necesaria), haya conseguido trasladar al mundo empresarial la importancia de apostar por un  nuevo modelo de desarrollo . 

https://granadaeconomica.es/2021/11/30/transicion-ecologica/


TRANSICIÓN ECOLÓGICA

El binomio transición ecológica se ha colado en el discurso social y político con fuerza y rapidez pero me temo que mucha gente no es capaz aún de entender la profunda dimensión de su significado, aunque puedan intuir  que nos encontramos ante una oportunidad agazapada detrás de la crisis sanitaria, económica y social.

La recuperación económica en la que estamos inmersos, que parece haber  arrancado en esta ocasión con más rapidez que tras la crisis anterior, debiera ser aprovechada para acelerar las tendencias que ya asomaban antes del covid_19 y que si antes eran importantes, ahora se han convertido en urgentes; si antes eran una posibilidad, ahora son la alternativa para no volver a ser atrapados por otra crisis mundial, planetaria: la crisis climática.

Cuando hablamos de transición ya estamos refiriéndonos a que pasamos de una situación a otra, estamos aludiendo a algo más que un cambio, que unas simples reformas. No es sólo una cuestión de salto tecnológico, aunque este pueda y deba ayudarnos en el camino, sino que el cambio de modelo de desarrollo, debe ir acompañado de una ‘revolución’ cultural, de un cambio de mentalidad.

Con el uso de la palabra ecológica para calificar esta transición se quiere indicar la amplitud del cambio que debe dirigirse tanto a los sistemas de producción como a los modos y hábitos de consumo. El planeta ha mostrado sus límites y si no advertimos sus señales, vamos abocados al colapso o al decrecimiento. Nos puede dar miedo asomarnos a esta  incertidumbre pero más vale susto que ‘muerte’.

Algunos, además, exigimos que se incorpore el adjetivo de justa a este concepto de transición ecológica. Ello implica que la adaptación y la transición hacia el nuevo modelo económico debe llevarse a  cabo de forma progresiva y no traumática, en la que nadie quede atrás. No habrá transición si no es justa, no es sostenible y no es social; de igual forma tampoco la habrá si no se hace mediante una adecuada gobernanza en su implantación.

La salida a esta crisis no puede consistir en volver al punto de partida. La recuperación tiene que dirigirse hacia una economía baja en carbono basada en la transición energética y la economía circular pero también en una nueva manera de relacionarnos con la Naturaleza. Hasta ahora hemos pensado que lo primero era el crecimiento y el desarrollo económico y posteriormente, en el mejor de los casos,  la redistribución de la riqueza y el bienestar y la corrección, si acaso, de los déficits e impactos ambientales. 

Ahora, más que nunca, la sociedad debe implicarse en un proceso de cambio que necesita de todos: de líderes políticos comprometidos, de profesionales capacitados, de empresas con visión de futuro, de agentes sociales y económicos que actúen proactivamente para construir ese nuevo modelo de desarrollo, sostenible en su triple vertiente (económica, social y ambiental), que nos permita mirar el futuro con optimismo. Nos va la vida,  en ello.


martes, 23 de noviembre de 2021

Rincones de Sulayr

Inicio una nueva serie de reportajes divulgativos con nuevo formato y, (aunque este artículo va referido a 'mi' Sierra Nevada), saliendo de las fronteras de la gran montaña mediterránea para bucear en nuevos escenarios de espacios naturales, por ahora, de la provincia granadina. 

Como he señalado arranco con algunos rincones de Sierra Nevada, lugares menos frecuentados, quizás para muchas personas desconocidos, a los que invito a conocer siempre con el respeto y amor que requieren.  


Os dejo aquí el enlace a la versión digital (para la que están especialmente pensados y diseñados estos artículos) , y os transcribo a continuación el contenido tal y como lo remití al periódico.

11 RINCONES 11 DE SULAYR

Sulayr, es el nombre con que los árabes denominaban a Sierra Nevada, que viene de la arabización de ‘Mons Solaris’, la montaña del Sol, pues este brilla en las cumbres aún cuando ya se ha puesto en la Vega granadina, lo que llevó a nuestro poeta universal Federico García Lorca a decir, en boca de Doña Rosita la soltera, “con qué trabajo tan grande deja la luz a Granada”. Este nombre, Sulayr, es el que se eligió para denominar al sendero de gran recorrido GR-240, un itinerario circular de 300 kilómetros, dividido en 19 etapas, que circunvala Sierra Nevada a media ladera y al que se accede desde cada uno de los 60 municipios granadinos y almerienses que forman parte del Parque Nacional y Natural de Sierra Nevada.

Mostramos en esta entrada algunos rincones de Sulayr, sitios o parajes distribuidos por toda Sierra Nevada, quizás menos famosos y conocidos, en los que se combina patrimonio natural y cultural, biodiversidad y geodiversidad, historia y leyenda. A ellos se puede acceder a través de este sendero de gran recorrido o por otros itinerarios señalizados de este singular espacio natural protegido que es además Reserva de la Biosfera y forma parte de la Red Europea Natura 2000.


El Dornajo, Sulayr Kilómetro 0.

En el Centro de Visitantes ‘El Dornajo’, situado en el pk. 23 de la carretera A-395 que lleva hasta la estación de esquí, arranca nuestro periplo por diferentes lugares de Sierra Nevadas. En sus instalaciones podemos realizar una aproximación a todo lo que ‘contiene’ la gran montaña mediterránea que comenzaremos con un recorrido histórico con referencias a los viajeros románticos y a los científicos que descubrieron Sierra Nevada y con una sección muy especial dedicada al tranvía que circuló hasta 1974 por el Valle del Genil. Y podremos conocer con detalle todas las etapas de las rutas para bicicletas de montaña, TransNevada y del sendero de Gran Recorrido Sulayr, GR-240, que tiene aquí el final de su última etapa, el tramo 19 con algo más de 7 km de recorrido, que viene desde La Hortichuela y el arranque del tramo 1 que desde aquí nos llevará hasta el Jardín Botánico de la Cortijuela, con cerca de 15 kilómetros de distancia. Unos cinco kilómetros más arriba, junto a la misma carretera, se encuentra el Jardín Botánico Hoya de Pedraza un lugar acondicionado para mostrar la extraordinaria biodiversidad vegetal de las cumbres de Sierra Nevada que no hay que perderse y al que gusta volver de vez en cuando.

El nombre Dornajo hace alusión originalmente a una especie de artesa, pequeña y redonda, que servía para dar de comer a los cerdos, para fregar o para otros usos, aunque ahora se ha extendido a otros recipientes de diferentes tamaños y materiales (madera, piedra, alfarería…).


Una Ventana con vistas.


Piedra Ventana está situada en la Sierra del Manar, última estribación occidental de Sierra Nevada. Esta caprichosa formación rocosa, suspendida sobre la falla de Padul, ha sido horadada por la erosión durante años formando un gran arco de piedra. Hay un sendero circular señalizado que parte de la ermita de la Virgen de las Nieves en Dílar sube hasta el Cerro de la Silleta (1.521 m), característico por su peculiar parecido con una silla de montar, y tras Piedra Ventana llega hasta el Puerto conocido como de la ‘Mala Mujer’, desde donde se regresa a Dílar. También podemos salir desde Padul por el sendero de la Cruz de la Atalaya hasta el cortijo del Manar, coronar la Silleta y desde aquí llegar hasta Piedra Ventana. La parte inicial de este sendero es conocida como de los Gudaris, ya que lo construyeron presos vascos en la posguerra.



Monumento Natural ‘la Falla de Nigüelas’.

En el extremo occidental del macizo de Sierra Nevada, a pocos metros del casco urbano de Nigüelas, se levanta este colosal accidente geológico, declarado monumento natural en noviembre de 2001. Es uno de los mejores ejemplos visibles de estas estructuras tectónicas que se estudian en las asignaturas de Ciencias Naturales, de la Tierra o del más moderno Conocimiento del Medio. Este paraje tiene un elevado valor científico, es un extraordinario recurso didáctico y constituye un atractivo adicional para el ecoturismo. Las rocas corresponden a materiales carbonatados del Complejo Alpujárride formados en el Triásico hace unos 225 millones de años en el fondo del Mar de Thetys. El origen de la falla es bastante reciente, geológicamente hablando, puesto que empezó hace unos 7 millones de años en el periodo conocido como Tortoniense, y se ha activado en varios episodios, proceso que continúa de manera muy lenta en la actualidad.



Balsa del Almiar.

La Balsa del Almiar se encuentra en el tramo 5 del sendero Sulayr: Puente Palo-Capileira. Este tramo es uno de los más concurridos y atractivos del Sulayr. Va paralelo a la acequia del Almiar, entre robles y encinas, durante varios kilómetros y luego desde el paraje de La Atalaya se asoma al barranco del Poqueira, con los bellos pueblos alpujarreños de Pampaneira, Bubión y Capileira coronados por unas impresionantes vistas de las cumbres del Veleta y del Mulhacén. En este trayecto es uno en los que se produce una mejor combinación del patrimonio natural e histórico-artístico que configura el paisaje eco-cultural alpujarreño. Este tramo tiene una longitud total de 8,7 km y un desnivel acumulado de 410 metros de subida y 210 de bajada. El tiempo estimado invertido en su recorrido es de unas 3 horas y media.


Mirador Puerto Molina.

Puerto Molina es un mirador fabuloso a 2.350 metros de altitud, ubicado en el termino municipal de Capileira y parada obligada en la ascensión hacia la cumbre del Mulhacén desde esta localidad. Este lugar destaca por sus amplias e impresionantes vistas: por un lado, el Barranco del Poqueira, el río Toril y prácticamente toda la línea de tresmiles ante los ojos; por otro, la Contraviesa, la Sierra de Lújar y el mar Mediterráneo. Para acceder podemos ir en vehículo desde la carretera y (luego pista forestal) que sale desde la parte alta de Capileira. Al llegar a la Hoya del Portillo, donde queda restringido el paso de vehículos, cogemos un sendero que atraviesa uno de los pinares más altos de la península y nos lleva hasta este privilegiado mirador nevadense.




Tajos del ‘Reyecillo’.

Los Tajos del Reyecillo es un lugar histórico relacionado con el fin de la rebelión morisca. En este paraje rocoso se encuentra la cueva en la que se escondía Aben Aboo, último rey morisco que había sucedido a Abén Humeya, al que había traicionado y matado en Laujar de Andarax en la Alpujarra almeriense. Él mismo fue a su vez traicionado por uno de sus colaboradores, Gonzalo el Seniz, el célebre bandolero monfí. En el estandarte del ‘reyecillo’ lucía la siguiente leyenda: “no pude desear más ni contentarme con menos”. Se accede a través del sendero señalizado del Río Grande de Bérchules que parte del propio pueblo y que también pasa por las Juntas de los Ríos y el Cortijo de Cortes, dedicado en la actualidad a la cría de vacas pajunas, desde donde se disfrutan de unas extraordinarias vistas del pueblo de Bérchules y Alcútar.





La Gabiarra. Las últimas minas de hierro

La Gabiarra es un paraje localizado entre los términos de Paterna del Río y Laujar de Andarax, en la Sierra Nevada almeriense, en el que se desarrolló a mitad del siglo XX una importante explotación de hierro. Los minerales de óxidos de hierro que se extraían en estas minas (oligisto, goethita y limonita) se empleaban en la industria siderúrgica especialmente como pigmentos de alta densidad para pinturas pero también en la fabricación de cementos, morteros, vidrio y, en menor medida, para esmaltes, cerámicas o en electrónica. Al restaurarse la zona se adecuó un sendero interpretado de 1 kilómetro y de baja dificultad que tiene un elevado interés científico, educativo, histórico y antropológico. En el recorrido se divulgan los valores geológicos y la singularidad de Sierra Nevada a la vez que se destaca el significado que tuvo la explotación minera para cientos de familias.

La Gabiarra está situada al pie del Cerro del Almirez, que son los únicos restos existentes en España del extremo occidental del desaparecido océano de Tethys, de edad Jurásica, formado hace unos 180 millones de años.



Rambla del Colorado.

Situado en las estribaciones más orientales de la Sierra se esconde uno de los paisajes más sobrecogedores del sur de Europa, lejos de las cimas nevadas, de las grandes cotas y contrapunto del desierto frío de la alta montaña. La Rambla de los Yesos es un lugar que merece la pena visitar por su singular paisaje, al que se asocia una flora y fauna especialmente adaptada a las condiciones de extrema aridez y a la acusada amplitud térmica entre la noche invernal y el tórrido mediodía estival. Para conocer este paraje se puede aprovechar un sendero de pequeño recorrido señalizado denominado Rambla de los Yesos y Cordel de la Solana que arranca en la misma plaza del pueblo de Alboloduy y se adentra hasta llegar al río Nacimiento y desde allí al área recreativa Salto del Caballo. El sendero continúa entre adelfas y tarajes solitarios hasta llegar a un espectacular cañón de paredes de barro y yeso. Desde la parte alta se disfrutan de bellas panorámicas del Valle del Andarax y de la Sierra de Gádor y de los pueblos que hay en su faldas. Hacia el este podemos ver Sierra Alhamilla y aún más lejos el parque natural del Cabo de Gata.



El Chullo.


El Pico del Chullo, une las provincias de Granada y Almería siendo con sus 2.611 metros, la altura más elevada de esta última provincia. Sus laderas meridionales de ‘derraman’ hacia el municipio almeriense de Bayárcal. En su vertiente norte vuelca hacia el municipio granadino de Dólar. Su ascensión es muy accesible y relativamente fácil por las diferentes caras, al ser una cima suave y de relieve poco prominente. La línea de cumbres orientales de Sierra Nevada continúa por la provincia almeriense hacia el Cerro del Almirez (2.517) y el Buitre (2.465), culminando ya en el Peñón de la Polarda a 2. 252 metros de altitud. La alternativa más cómoda para llegar a esta cumbre es a través del sendero que parte desde el Puerto de la Ragua con una distancia de 7 kilómetros y un desnivel de 611 metros.




Castañar de Huéneja.

El área recreativa localizada en Huéneja junto al río Isfalada, alberga un conjunto de castaños que está incluido en el Catálogo Andaluz de Arboledas Singulares. Repartidos de forma regular por toda el área recreativa, los ejemplares de estos castaños centenarios tienen un grosor de tronco soberbio, llegando alguno a superar los 12 metros de perímetro, medido a metro y medio del suelo. Alcanzan una altura media de 10 metros, llegando el mayor a los 12 metros. Sus copas, no muy densas por el devenir de los años, tienen perfiles piramidales y procuran a los visitantes una fresca sombra en verano, constituyendo un espectáculo de contrastes de colorido al llegar el otoño. Los integrantes de esta arboleda están rodeados por un pequeño muro de piedras que sirve de asiento para el visitante.



Piedra de los Soldados

La conocida como Piedra de los Soldados se localiza por encima de la Dehesa del Camarate, en Lugros, en la vertiente norte de Sierra Nevada, a una altitud de 2.246 metros. Si atravesamos “el bosque encantado”, pasado el Tentadero, llegamos a los Prados de los Chapiteles, desde donde ya divisaremos nuestro objetivo. Lo que más llama la atención de este lugar es la verticalidad de las rocas que parecen que hayan sido transportadas y clavadas en la tierra. Desde arriba disfrutaremos de unas estupendas vistas de la Sierra de Cazorla, el cerro del Jabalcón, o del Pico de la Sagra.

Dos historias compiten para el origen de la denominación de la Piedra de los Soldados. Unos piensan que un soldado que cabalgaba desde Granada hacia el Marquesado fue atacado en este lugar por lobos que sólo dejaron como rastro sus botas y las herraduras del caballo. La otra teoría está inspirada en un supuesto episodio acaecido durante la guerra civil cuando unos soldados abatieron a un joven que quería cruzar el frente republicano para encontrarse con sus hermanos en el bando franquista.