sábado, 29 de marzo de 2014

Una sentencia del TSJA "divina": ha resucitado un muerto.

ElTribunal Superior de Justicia de Andalucía ha resucitado un muerto con una sentencia “esperpéntica” (el calificativo no es mío es de mi amigo virtual de twitter @andres_m_o que ha escrito una interesante entrada en su blog comentando la Sentencia). El TSJA declara viable medioambientalmente el proyecto de Teleférico desde Granada a la estación de esquí de Sierra Nevada, a partir de un recurso ante, sorpresa,  una resolución del órgano sustantivo en materia de Transportes (alucina vecina, además directamente los magistrados sin ningún informe pericial se ponen de parte de los informes de las empresas en contra de la presunción de veracidad de los informes de la Administración, con dos cojones).

Rápidamente, (tan ligeros en velocidad como de cascos, sin leerse ni siquiera la sentencia, salvo que la conocieran de antemano, que no es mucho presuponer), los representantes del Partido Popular con el alcalde a la cabeza se han tirado a la yugular de la Junta de Andalucía, en el caso del arcarde a embestir que para algo tiene una cabeza destinada a tal fin, y se han lanzado a aprovechar el tirón para utilizar el tema con sus manidos y repetidos argumentos –mientras les den réditos no los van soltar- contra todo lo que huela a socialista. No se le ha visto al arcarde tan dispuesto a pelear por otros asuntos, como el soterramiento del AVE y la nueva estación, el futuro del aeropuerto o el Cierre de la Circunvalación, por mentar dos o tres asuntillos, como se le ha visto salir en esta ocasión corriendo a los micrófonos. 

Envalentonados por la sentencia el PP ha presentado una Proposición No de Ley en la Cámara Andaluza (PNL en el argot parlamentario), que tiene un poco de guasa porque ya se han animado y van subiendo los puestos de trabajo (de 850 en la primera rueda de prensa tras la sentencia, pasan a 1.850) y las repercusiones del megalómano proyecto en la economía provincial, consiguiendo por el momento cargar el muerto (me refiero a la situación del empleo y la economía provincial) al enemigo y eludir su, al menos, alícuota parte con el tema del retraso en las infraestructuras viarias, el capitis deminutio AVE, y otras carencias diversas a las que el gobierno de la Nación, el de Rajoy, (no confundir con me cago en su nación, en la de Rajoy), hace oídos sordos y cuando habla es para echar la culpa a la herencia recibida.

También la confederación de empresarios granadinos  han saltado a la palestra, (me refiero a la discusión no al origen de la expresión en la antigua Grecia que era la salida a la confrontación, que los empresarios no se prestan a estas cosas ;)), y han pedido que se recupere el proyecto del Teleférico y  de camino han asomado la patita y han dicho que “y la ampliación de la estación de esquí”, con lo que ya se atisba por donde van los tiros, y en este caso no es una metáfora sino que me refiero explícitamente a dónde y a quién apuntan los disparos. Yo ya había escrito hace tiempo que sabía “por quién doblan las campanas” y ahora se confirman mis temores.

La reacción de la Junta de Andalucía ha sido prudente, demasiado a mi gusto porque puede dar lugar a pensar que la estrategia de respuesta es que no hay estrategia. Por un lado, la Consejería de Fomento(en la actualidad en manos de los socios de gobierno de Izquierda Unida), ha señalado que ve "preocupante" la sentencia del TSJA que avala el proyecto del teleférico a Sierra Nevada y por otro la Consejería de Medio Ambiente ha dicho que la Junta ha tardado bastante en decir simplemente que recurrirá el fallo del TSJA, manifestando la consejera M. Jesús Serrano que "la postura de la administración autonómica respecto al teleférico no ha variado". 

Por su parte los promotores del Teleférico han declarado que quieren el respaldo expreso y completo de la Junta de Andalucía, y se han encontrado más timoratos que el Partido Popular y que la patronal en sus manifestaciones y peticiones públicas, (ya analizaremos con más detalles los porqués).

A lo largo de estos años he podido hablar del Teleférico y de la evaluación ambiental realizada en numerosas ocasiones, en ámbitos académicos, en variados foros públicos, en múltiples charlas y coloquios  y siempre he constatado la escasa información, en el mejor de los casos, cuando no la intoxicación, sobre el proyecto y sus supuestos beneficios económicos e incluso ambientales y sobre el carácter privado de la inversión y he tenido que explicar los detalles reales del proyecto técnico y sus repercusiones sobre el parque nacional y natural de Sierra Nevada, así como el contenido de los informes. 

Cuando se desmenuza el proyecto y se analiza seriamente se comprueba que el principal problema del teleférico no es ambiental ni legal sino su viabilidad económica y técnica y su mal planteamiento. Y se puede deducir, sin ser experto ni en una cosa ni en otra, que el proyecto no podía ni debía salir adelante, al menos en las condiciones en las que se planteaba. Una vez escuché a alguien que sube todos los días a la Sierra y que conoce la estación desde hace muchos años, decir que el Teleférico "no es ni bueno ni malo sino que es... mentira". No entraré, por el momento, en especular sobre “especulaciones” y analizaré sólo lo que hay en los papeles aunque está claro que hay una parte de este proyecto que no está, todavía, sobre la mesa, pero que antes o después aparecería o aparecerá.

Han pasado ya varios años desde que arrancó este este "affaire" y mucha gente no conoce y otra no se acuerda realmente de lo que nos jugábamos; el hecho se agrava porque nunca hubo un debate público sereno, real y riguroso al respecto y por el contrario se derrochó en publicidad y propaganda por parte de los promotores con la intención de crear una presión social fuerte, muy fuerte, sobre la decisión de la Administración Autonómica que se limitó a tramitar un proyecto pero no a divulgar y defender su posición, ni la técnica ni la política. 

La primera de las andanadas del PP con la presentación de una moción en el Parlamento andaluz ha sido tumbada (El Parlamento rechaza pedir a la Junta el teleférico a Sierra Nevada) pero esta mañana leo que la Junta de Andalucía da marcha atrás y se abre al diálogo con los promotores  (Granada HOY) y que no da por aparcado el proyecto del teleférico  (Ideal) y me parece bien que los máximos dirigentes de la Junta no pongan obstáculos al debate ni tengan miedo a debatir esta cuestión (de nuevo). Adelante, hágase el debate ahora. Yo el tema lo tengo muy estudiado por lo que utilizo esta entrada como introducción de una serie de artículos para sacar a la luz mi punto de vista y exponer “todo lo que usted quería saber sobre el Teleférico y nadie se atrevió a contarle”. Espero con mis argumentos, con mi información y con mis opiniones, las separaré convenientemente, dar luz al asunto y que el debate político continúe por sus derroteros, el jurídico por los suyos, y los técnicos por los respectivos, alumbrando a los anteriores para la toma de decisiones sobre sus también respectivas competencias.

Abro el paraguas para aguantar los chaparrones que a buen seguro van a caer pero en este debate sobre Sierra Nevada y su modelo de desarrollo, que es en el fondo lo que se sustancia aquí y no  el simplista y maníqueo Teleférico SÍ o Teleférico NO, no quiero ni puedo estar ausente, ni yo ni ninguno de los amigos de Sierra Nevada. Espero que alguno me acompañe en esta batalla contra los molinos. Sí amigo Sancho, ya sé que tú sólo ves molinos, pero hazme caso son gigantes y quieren apropiarse de lo que es nuestro, lo que es de todos.

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