martes, 1 de abril de 2014

EL TELEFÉRICO MÁS GRANDE DEL MUNDO

Cuesta trabajo creer algunas cosas en torno al proyecto del teleférico desde la ciudad de Granada hasta la estación de esquí de Sierra Nevada.

Que la Junta de Andalucía, léase los socialistas, estén en contra de un proyecto privado, de empresarios granadinos para más INRI, que no cuesta un euro a las arcas públicas, que generará, (pongan la cifra que quieran, es gratis), 1.000, 2000, 3.000 puestos de trabajo?, y que supondrá un enorme revulsivo para nuestra economía provincial, es difícil de entender. El Partido Popular y el gobierno del ayuntamiento de Granada repiten esta letanía que ha calado en muchos sectores de la sociedad. A mí me gustaría pensar que el PSOE, la Junta, no apoya esta iniciativa por su más que presumible gran y grave impacto ambiental, por mucho que los promotores lo nieguen y la jueza del TSJA en un alarde de conocimiento técnico al respecto haya escrito lo que ha escrito en la sentencia reciente (ver la sentencia "divina" del TSJA en la entrada anterior en este blog).

Trazado del teleférico, puntos de apoyo y estaciones intermedias.
Ahora leo que los empresarios responden a la oferta de diálogo de la Junta a que se replantee el proyecto para adaptarlo a las exigencias medioambientales  que están dispuestos a reformular el proyecto (yo pensaba que lo tenían ya todo muy estudiado y medido y había escuchado que habían tenido todas las cautelas ambientales ya en su proyecto pero por lo visto hay margen para que donde no iba a haber ningún impacto ambiental negativo haya menos 10, o menos lo que haga falta).  Esperaré expectante las nuevas propuestas pra opinar al respecto.

El proyecto del teleférico tal y como se planteó hace unos años, no es viable, no sólo ambientalmente,  (me temo que no sería una razón suficiente, antes o después caería esta cautela), sino que no lo es tampoco económicamente,  (ahora mucho menos que cuando se planteó),  y por otras muchas razones que voy a intentar desmontar, a sabiendas de que me va a caer por todos lados y que lucho contra unos pocos enemigos pero muy poderosos y cuento con muchos aliados pero con escaso poder y bastante difuso y difícil de articular. 

Cuenta la propaganda y la publicidad que estamos ante el que será “el teleférico más grande del mundo” para estimular el orgullo patrio chico. Los granadinos debemos ser un poco ingenuos si hacemos caso a estos mensajes porque en una provincia que no ha sido capaz de conectarse a estas alturas del siglo por autovía con su puerto y playas, que se va a conformar (parece) con una estación del siglo XIX, con un repaso de chapa y pintura a lo máximo, para recibir a un AVE con las alas cortadas (me refiero a sin soterrar, una sola vía), un aeropuerto infrautilizado y algunas otras carencias de infraestructuras, es difícil creer que vamos a dar el salto técnico, inversor y social para convertirnos en los primeros de la fila en esta cuestión, como si fuéramos los más listos del mundo mundial.

¿Alguien se ha parado a pensar por qué no hay teleféricos tan largos en otros lugares del mundo?Yo lo voy a explicar.

Simulación de una de las torres y de las cabinas (posteles en el lenguaje del alcade de Granada) cerca de la última estación intermedia, Tajo del Zorro).
La respuesta es clara: este medio por cable no es el transporte más adecuado para estas distancias tan largas. A nivel mundial ha habido muchas ideas al respecto pero se ha demostrado que el teleférico no puede competir ni con la carretera ni con ningún medio de transporte por ser la forma de viajar más costosa (en construcción y mantenimiento) y lenta. Solamente tiene sentido y puede ser rentable –sino económica al menos socialmente- donde no existe otra alternativa de transporte para acceder a un determinado destino. Está claro que en este caso ni una cosa ni la otra.

Normalmente los teleféricos se construyen para comunicar dos puntos relativamente próximos pero separados por desniveles muy elevados, es el caso de los ejemplos que se citan, Chamonix-Aiguille de Midi (Francia) o el de Fuente-Dé en el parque nacional de Picos de Europa y/o en lugares que permanecen cubiertos de nieve durante largos periodos y el acceso por carretera no es posible como es el caso de Encamp-GrandValira en Andorra o Kitzbühel-Hahnenkmamm en Austria o las telecabinas en el interior de la mayoría de las estaciones de esquí durante las temporadas.

Casualmente la estrategia de marketing de los promotores ha colocado la imagen del teleférico en situaciones de estas características y en los vídeos publicitarios se veía una telecabina, (más pequeña que el del proyecto que nos ocupa y me preocupa), circulando por un territorio cubierto de nieve.

Una muestra de los impactos sobre la avifauna del teleférico. No se ponen los puntos en concreto por razones de precaución para la conservación de estas especies.
El itinerario previsto desde el parking del Zaidín, junto al nuevo estadio de Los Cármenes, hasta el parking de Pradollano no cumple ninguno de estos requisitos y se me antoja que los 19 kilómetros de longitud, los más de 50 minutos de tiempo medio en el recorrido y los 27 (o más) euros del trayecto per cápita, son cifras que no se sostienen como supuesta alternativa al transporte en vehículo por carretera con sus 30 kilómetros desde ese mismo punto, unos 35 minutos de duración y unos 8-9 euros (cada vez más)  de coste. Es decir un 50% más en tiempo y entre un 350 a un 1.100% en precio en función del número de pasajeros por vehículo.

¿Dónde está entonces la alternativa? Continuará.

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