jueves, 7 de enero de 2016

Senecios nevadenses.

Senecio nevadensis. Suzón de Sierra Nevada.
Estas vacaciones de Navidad he aprovechado el hueco informativo para colar una doble página en el periódico Granada Hoy con los Senecios de Sierra Nevada, tanto el Senecio nevadensis propiamente como otras especies del género que podemos encontrar en nuestro macizo montañoso.

Enlace a la edición digital: http://www.granadahoy.com/article/granada/2187672/anciano/bien/conservado.html











SIERRA NEVADA, PARAÍSO DE BIODIVERSIDAD

UN ‘ANCIANO’ BIEN CONSERVADO
El suzón de Sierra Nevada es una planta endémica de nuestras cumbres del género Senecio, (que en latín significa anciano). De floración tardía, se está viendo favorecida por los otoños más cálidos de las últimas décadas.
El suzón de Sierra Nevada, cuyo nombre científico es Senecio nevadensis, es una planta exclusiva de nuestra alta montaña. Está catalogada como vulnerable tanto en Andalucía como por la Unión Internacional de Conservación de la Naturaleza. El paraguas de protección que supuso la declaración de Sierra Nevada como espacio natural protegido junto a la evolución del clima, (otoños más largos y cálidos y retraso de la llegada de la nieve), está conduciendo a la mejora de las poblaciones de esta especie como consecuencia de una mayor producción de frutos lo que podría conducir al abandono de este estatus de amenaza, una excepción a la regla general.

DESCRIPCIÓN.

Senecio nevadensis es una planta leñosa en su base y con brotes herbáceos producidos cada año. Sus tallos, de unos 25 a 30 cm, son erectos o arqueados ascendentes, simples o con pocas ramificaciones.
Las hojas son alternas, oblongo o linear-lanceoladas, con un peciolo muy corto, enteras y algo carnosas.
Como todo el género Senecio tiene inflorescencias en capítulos terminales, solitarios o en pequeños grupos, (de 2 a 5), en forma de corimbo (racimo abierto con pedicelos florales largos que abren aproximadamente a la misma altura) y heterógamos (flores centrales perfectas y periféricas pistiladas o estériles). Las flores son amarillas, pentámeras; las externas, femeninas liguladas con base tubulosa y lengüeta con 3 dientes; las internas hermafroditas, tubulosas con 5 dientes. Tienen 5 estambres. El ovario es ínfero.
Los frutos son en aquenio -secos e indehiscentes-, con pelos cortos y un vilano también con varias filas de pelos, más largos que el aquenio.

BIOLOGÍA.

Como caméfito tiene las yemas de reemplazo por encima del suelo. Durante el invierno pierde casi toda la parte aérea, manteniendo la parte basal, ligeramente lignificada. El periodo de rebrote comienza ya avanzado el verano, produciéndose la germinación en el mes de septiembre que da paso a una floración masiva a partir de la segunda quincena de este mes.
Los polinizadores son variados (abejas, escarabajos, moscas…) y la dispersión de las semillas se produce por el viento.

ECOLOGÍA.

Es una planta pionera que vive en lugares pedregosos y en taludes de caminos soportando cierto grado de nitrificación. Tiene su óptimo en el piso bioclimático denominado crioromediterráneo, por encima de los 2.900 m, pero puede descender por el piso oromediterráneo hasta los 2.500 metros, siempre en un ombroclima húmedo o hiperhúmedo.

En los últimos años se han observado tasas de crecimiento positivas de Senecio nevadensis en su límite superior altitudinal, a partir de los 3.000 m. Sin embargo este aumento no es generalizado por lo que pueden estar influyendo otros factores aparte del clima como la estructura del suelo y la herbivoría (silvestre y/o doméstica). En el rango inferior de distribución de la especie, por el contrario, se han mantenido más estables las poblaciones e incluso se ha producido disminución de reproductores, lo que puede estar debido al empuje “vertical y hacia arriba” que están experimentando muchas especies vegetales debido al cambio climático, buscando condiciones más adecuadas a sus requerimientos térmicos o hídricos.

MIEMBROS DE UNA GRAN FAMILIA

El género Senecio está integrado en la familia de las Asteráceas, también conocida como Compuestas, que está considerada la más rica y diversificada de las plantas con flores, con más de 1.500 géneros y cerca de 23.000 especies, por encima de las leguminosas y de las orquídeas que se aproximan a las 18.000 especies.
Los senecios son probablemente los más abundantes de la familia con casi 1.250 especies. De distribución cosmopolita, (han conquistado todo el planeta salvo la Antártida), tienen formas muy diversas desde diminutas plantas anuales hasta pequeños árboles. Algunas especies han sido ‘domesticadas’ y tienen una amplia utilización en jardinería gracias a su facilidad de cultivo y a sus espléndidas floraciones.
El género toma el nombre del latín senecio = anciano, por los capítulos maduros que recuerdan a cabezas de pelo y barba blancas.

Otros ‘senecios’ presentes en Sierra Nevada
Además del suzón de Sierra Nevada (Senecio nevadensis) en nuestro macizo montañoso se pueden encontrar otras especies del género Senecio entre las que destacamos:

Senecio elodes. (Cineraria de Sierra Nevada). Especie catalogada en peligro crítico de extinción. Pocas poblaciones, en pastizales silíceos húmedos de alta montaña, entre los 1.800 y los 2.500 m. de altitud. En la actualidad se ha separado del género Senecio y se incluye en el género Tephroseris.

Senecio eriopus subsp. eriopus. Especie catalogada como vulnerable. Endémica de las Sierras Béticas. Se encuentra en matorrales calcáreos (900–1500 m). La única población presente en Sierra Nevada se encuentra en la Alpujarra Media, siendo el límite oriental de esta subespecie que alcanza la Sierra de Grazalema en Cádiz.

Senecio quinqueradiatus. (Suzón de 5 radios). Catalogada como vulnerable. Forma parte de la vegetación de roquedos, canchales y pedregales de montaña entre los 1700 a 2700 m. Endémico de las Sierras Béticas (Cazorla, Mágina, Filabres), en Sierra Nevada se conocen escasas poblaciones con pocos individuos.

Senecio pyrenaicus subsp. granatensis. (Árnica, azuzón). Forma parte de la vegetación almohadillada y rastrera de alta montaña, (1700–3200 m), por encima del límite arbóreo en diversos sistemas montañosos andaluces: Cazorla, Sierra de la Sagra, Sierra de los Filabres, Sierra Tejeda…

Senecio boissieri. Endemismo ibérico. Se encuentra entre el piornal, en el borde de borreguiles o herbazales y pedregales húmedos, entre 1.900 y 3.000 de altitud. En Andalucía está presente en las Sierras de Cazorla (Sierra de la Cabrilla), Sierra de la Sagra, Sierra de los Filabres y Sierra de Gádor. Inflorescencias purpúreas a rojizas saliéndose del patrón de colores amarillos del grupo.


Senecio boissieri. Las inflorescencias purpúreas a rojizas le distinguen de otros miembros de la familia con colores amarillos.
Pie de foto 4. Senecio pyrenaicus subsp. granatensis. (Árnica o azuzón). Detalle de la inflorescencia de esta especie
 
Senecio quinqueradiatus. (Suzón de 5 radios). También está catalogada como vulnerable.


Senecio elodes. Esta especie está catalogada en peligro crítico de extinción por sus escasas poblaciones localizadas en pastizales húmedos de alta montaña.




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