lunes, 1 de mayo de 2017

El Camino de los Neveros

He dedicado mi última colaboración semanal al legendario Camino de los Neveros, que hoy puede ser re-utilizado como un itinerario que permite recorrer todos los pisos bioclimáticos de Sierra Nevada y descubrir buena parte de la biodiversidad que atesoran a la vez que es también una forma de atravesar los diferentes paisajes geológicos del macizo.

Enlace a la edición digital: http://www.granadahoy.com/granada/Camino-span-Neveros-Sierra-Nevada_0_1131487360.html.

Y así quedó la doble página de la versión impresa.
 
Reproduzco la versión original con algunas fotos adicionales.



SIERRA NEVADA, MONTAÑA DE OPORTUNIDADES


CAMINO DE LOS NEVEROS

El legendario camino que recorrían los neveros se ha convertido en un atractivo itinerario que recorre todos los pisos bioclimáticos y atraviesa los diferentes paisajes geológicos del macizo nevadense.


¿Qué luces son aquellas que veo brillar por Sierra Nevada, debajo de las nieves, y que podrían tomarse por estrellas si no fueran rojas y no brillaran sobre la oscura ladera de la montaña?
Aquellas, señor, son hogueras que encienden los hombres que recogen nieve y hielo para abastecer a Granada. Todas las tardes suben a la Sierra con mulos y pollinos y se turnan para descansar y calentarse (…). Bajan después para llegar a las puertas de Granada antes de la salida del sol”. 
Washington Irving. Cuentos de la Alhambra (1832).

Recorrer el Camino de los Neveros no sólo es transitar por una senda cargada de historias y leyendas de los hombres que transportaban la nieve. Es también rememorar la ruta que realizaron ilustres viajeros románticos, como el escritor Richard Ford o científicos y naturalistas, como los afamados botánicos Wilkomm y Boissier.

Si hay un sendero tradicional que una la ciudad de Granada con Sierra Nevada, éste es, sin duda, el famoso 'Camino de los Neveros', llamado así por haber sido el recorrido que hacían habitualmente los arrieros que traían nieve a la capital desde las cumbres. Los 'neveros' procedían sobre todo de pueblos como Monachil, Güéjar-Sierra o La Zubia subían con caballerías, durante el verano y por la noche, y regresaban con los serones llenos de nieve nada más ponerse el sol, de forma que la preciada carga llegara lo más entera posible.

Ya desde la época musulmana se tienen citas de estos viajes 'relámpago', de ida y vuelta, en busca de este preciado producto, pero fue en la Granada cristiana cuando tuvo un mayor auge. La nieve tenía un uso principal en la conservación de alimentos y como refrescante de las bebidas pero también un uso medicinal, para reducir las inflamaciones o para calmar el dolor por ejemplo.

FICHA TÉCNICA:

Municipios que atraviesa: Granada,  Huétor-Vega, Monachil, Güéjar-Sierra.
Punto de inicio: Puente Verde (Granada): 685 m.
Punto final: Hoya de la Mora (Monachil): 2.500 m.
Longitud: 22 km.
Duración: 7-8 horas.
Dificultad: Media-Alta
Desnivel: 1.815 m.
Ecosistemas representados: zonas de cultivos, pinares, encinar, piornal-espinar sobre sustrato calizo, piornal-sabinar sobre sustrato silíceo, pastizales y matorrales de alta montaña.

Descripción del recorrido:

Este largo sendero arranca en la propia ciudad, al final del Paseo de la Bomba, en el Puente Verde y por la avenida Cervantes subimos a Los Rebites, el primer mirador privilegiado de nuestro recorrido, tanto hacia la ciudad como hacia la Sierra. Junto al Restaurante Las Perdices empieza el Camino de los Neveros propiamente dicho, unión de tres cañadas reales: la de Huétor Vega (o de los Neveros), la de Monachil, (denominada Cañada Real de la Cuerda), y la de Güéjar-Sierra, (Cañada Real de las Sabinillas).


Ascendemos primero entre unas viñas, restos de los numerosos pagos medievales, y luego entre pinos, por una pista arcillosa, teniendo a nuestra izquierda siempre el valle del río Genil y a la derecha el del Monachil. Al fondo como faro, como referencia, divisaremos continuamente el Picacho del Veleta, (3.396 m.) con su silueta característica.


Nuestra primera meta volante será 'El Contadero', un paso en el que iniciamos la Cuesta de los Desmayados, que hace honor al nombre, ya que nos llevará un gran esfuerzo superar los 6 kilómetros que nos separan de la 'Fuente de los Castaños'. Esta parte del camino atraviesa una zona que tiene como vegetación un matorral degradado con aulagas, retamas, tomillos... en donde se han realizado restauraciones con encinas de desigual éxito. Al llegar a este segundo punto podremos disfrutar de vistas de otros picos que superan los tres mil metros, como el Picón de Jerez o el Cuervo. Un kilómetro más adelante está el cruce con la carretera que sube desde Monachil. Subimos por ella hasta El Purche. Estos antiguos prados, aparte de cultivos, se utilizaban como descansaderos de ganado, pues la Cañada Real del Camino de los Neveros es una vía pecuaria de largo recorrido, usada tradicionalmente para trasladar el ganado en otoño (bajada) y primavera (subida), cruzando hasta hace unas décadas por el mismo Camino de Ronda, con destino a Sierra Morena.


Siguiendo por la carretera del Purche, encontramos a la derecha restos de los pozos de nieve de los neveros para los que no hacían el camino de un tirón, almacenándola en ellos.



Dejamos la carretera asfaltada del Purche en el paraje conocido como 'Collado del Muerto,' denominado así al parecer por un espeluznante episodio en la guerra civil. En este cruce de pistas tomamos la vereda que nos sube serpenteando por pedregales por Cuesta Bermeja, hasta el 'Collado de las Víboras', donde nos cruzamos con la pista que conduce hasta el cortijo de San Jerónimo. Este tramo se conserva en el estado original en el que deambulaban los neveros. En una hora iremos atravesando una vegetación típica de zonas calizas con abundantes y variadas plantas aromáticas.


La siguiente 'etapa' se conoce también como 'Cuesta del Desmayo' (por los mismos motivos referidos) y nos sube a la carretera de acceso a la estación de esquí, que debemos cruzar por la variante del Dornajo para retomar la subida por el pinar de repoblación por el que hemos llegado. Hacia la mitad de este tramo se encuentran los restos de lo que debió ser un punto estratégico en este camino: 'La Fuente de los Neveros'. A escasos metros de nuestro camino podemos acercarnos a contemplar la conocida como 'Piedra de los Hornachos'. Esta parte del camino culmina en la parte posterior del Dornajo, muy cerca de la cumbre, donde se encuentra el mirador del Monte Ahí de Cara, al que merece la pena acercarse para disfrutar de sus extraordinarias vistas.


Por la cuerda, ya en el dominio del piornal-sabinar, por encima del límite de la vegetación arbórea, (aunque algunas forzadas repoblaciones de coníferas han desafiado a la naturaleza, traspasando este umbral), llegamos al Collado de las Sabinas (2.175 metros), un lugar que se ha restaurado y se recupera del impacto producido por los vertidos de las actuaciones realizadas en Pradollano en los años 80.


Nos encontramos en una zona de transición entre la zona caliza de la media montaña y la silícea de las altas cumbres. En lugar de circular por la carretera continuaremos nuestro largo recorrido por la loma, hasta alcanzar el 'Collado del Diablo', donde baja una pista al Albergue de San Francisco en los Campos de Otero. Nos acercamos ya al final de nuestro recorrido, con impresionantes vistas del entorno, no sólo de Granada y sus sierras, sino también de las provincias de Granada y Jaén. La vereda continúa por la cuerda y luego a media ladera hasta la altura de los Peñones de San Francisco, junto al cruce de la carretera que baja a la Urbanización de Pradollano. Desde este cruce seguiremos por la carretera hasta el albergue universitario. En las inmediaciones de este lugar se recogía la nieve, bien en la Hoya de la Mora, bien más arriba en el paraje conocido como Cauchiles
.


En años más secos y calurosos los neveros tenían que llegar hasta cerca de las altas cumbres para realizar la carga. Si prolongamos nuestra ascensión podremos descubrir los borreguiles y pastizales de alta montaña, los lugares de mayor diversidad y endemismos botánicos y las huellas del paisaje glaciar y periglaciar. En la actualidad, con el cambio climático ni siquiera el Corral del Veleta podría abastecer a los esforzados muleros muchos años.



El libro “Los neveros de Sierra Nevada” del profesor Manuel Titos contiene una descripción detallada del recorrido y abundante información sobre la historia de los neveros de nuestra Sierra.

Curiosidades:

El Monte Pueblo (1281 m). está situado a mitad de altura del recorrido. Conocido como el trono de Dios y también por “donde canta el gallo” ya que en este punto debían estar los neveros al amanecer para llegar a Granada a la hora necesaria.

Etimología:

Hornacho: Excavación hecha en la montaña para extraer minerales, tierra o cal.
Dornajo: Cuenco dedicado al abrevadero de ganado o para lavar.

Copla a Los Neveros:

En una noche oscura bajando "pa" Granada,
con rumor de acarreto y herradura y carga algo mermada,
soñé con gran ternura esta coplilla cantada
No le alteréis los caminos por si "güerven" los Neveros...
Peor que mulos mohínos son algunos caballeros.


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