lunes, 20 de mayo de 2019

Roberto Travesí. "Instantes precisos" nevadenses

Autor: Juan M. Marín Escribano. Roberto Travesí en el valle del Dúrcal, una tarde tormentosa en la que buscaba los fugaces rayos del sol y sus juegos de luces.
Sierra Nevada es un lugar muy fotogénico, y hay muchos y muy buenos fotógrafos de Sierra Nevada. Esta semana he escogido como protagonista de mis reportajes a uno de ellos, Roberto Travesí, en el que he destacado su habilidad y su tenacidad para buscar "instantes precisos" de los paisajes y de la biodiversidad nevadense. Su conocimiento de la Sierra y de la fotografía le permiten 'atrapar' impresionantes escenas de la vida nevadense.

Así quedó la versión en la web del periódico:

https://www.granadahoy.com/sierra_nevada/Roberto-Travesi-Ydanez-Instantes-precisos-nevadenses-Paisaje-paisanaje-Ignacio-Henares_0_1355864401.html

con una galería adicional de fotos con "Las cuatro estaciones" :

https://www.granadahoy.com/sierra_nevada/Cuatro-estaciones-Sierra-Nevada_3_1355894398.html

Y así quedó la versión impresa.


Sierra Nevada, Paisaje y Paisanaje


Roberto Travesí Ydáñez

'INSTANTES PRECISOS’ NEVADENSES

  • Es uno de los fotógrafos de naturaleza que mejor ha captado la esencia de la alta montaña mediterránea.
  • Sus imágenes ilustran las páginas de numerosas publicaciones sobre Sierra Nevada.
Autor. Miguel Cerón.

Nacido en Granada, naturalista vocacional, cursó estudios de Ciencias Biológicas. En aquella etapa, a principios de los 90, encuentra en la fotografía el complemento ideal para sus trabajos de campo. Posteriormente se fue abriendo hueco profesionalmente, logrando convertirse con el paso del tiempo en uno de los más acreditados fotógrafos de naturaleza en el panorama nacional, 'triunfando' incluso fuera de nuestras fronteras con algunos de sus trabajos.

Su conocimiento del medio, de la biodiversidad y de los paisajes nevadenses, y su sensibilidad para transmitir 'instantes precisos' de la vida en la alta montaña, han llevado sus imágenes a las más prestigiosas publicaciones nacionales (Quercus, National Geographic, Muy Interesante, Geo) y a los suplementos semanales de naturaleza (‘especies’ prácticamente extinguidas) de los principales periódicos. También hay imágenes suyas en relevantes enciclopedias y coleccionables sobre naturaleza y medio ambiente.

Tiene 14 libros publicados como autor de sus fotografías y múltiples colaboraciones en libros sobre Sierra Nevada, de diferente contenido. Las imágenes con su nombre son un sello de calidad, un apreciado adorno visual, que buscan, (que buscamos), los que escriben sobre nuestra montaña.

Cuenta en su haber con multitud de reconocimientos, galardones y premios en diferentes concursos, entre los que se encuentra, en dos ocasiones, el organizado por el Natural History Museum de Londres y la BBC, el Wildlife Photographer of the Year, el de mayor prestigio internacional en fotografía de naturaleza.

En la actualidad está dedicado a la docencia, divulgando tanto naturaleza como formación fotográfica.
Senecio nevadensis y Baetica ustulata. Dos endemismos de las altas cumbres nevadenses inmortalizados en una imagen excepcional por la presencia de la nieve en plena floración.
Empezamos con una pregunta obligada, ¿es difícil vivir en la actualidad profesionalmente de la fotografía de Naturaleza? Demasiado complicado, máxime teniendo una familia numerosa como la mía (cinco hijos). La pasada crisis general cortó de raíz las publicaciones, y la era digital hizo accesible la fotografía a multitud de personas… cualquiera imparte ya cursos sobre la misma. Aunque lo que se vea en internet no sea sinónimo de calidad, parece que lo importante hoy día es estar delante de la acción y capturarla como sea… luego se confunde fotografía con retoque (photoshop u otras aplicaciones para smartphones).
¿Cuál es la foto que más trabajo te ha costado hacer? La 'suerte' es fundamental, alguna vez fotografías difíciles ,que requieren trabajo para su consecución se pueden presentar sin apenas trabajarlas. En otras ocasiones hay un trabajo de meses para planificar unas imágenes. No obstante, siempre recuerdo el reportaje completo que realicé de la abubilla durante los estudios de Ciencias Biológicas: 20 jornadas continuadas en las que tuve que sacrificar algunos días de clase en la Facultad.
Águila real. Para captar el majestuoso vuelo del águila real hay que armarse de paciencia. Tres largos días, con sus noches, de espera en el interior de un reducido ‘hide’ fueron necesarios para esta imagen.
Estamos en la Semana del Libro. Recomienda uno de Sierra Nevada que creas 'de obligada lectura' para conocerla. Es una pregunta muy difícil de contestar ante la amplia, afortunadamente, variedad bibliográfica de la Sierra. Hay muy buenas guías que contienen una información amplia, 'un todo en uno', pero para tener una correcta perspectiva yo recomendaría los dos volúmenes del profesor Manuel Titos: “Sierra Nevada: una gran historia”  
¿En qué andas metido en estos momentos? Estos días atrás he estado parcialmente dedicado unas jornadas a la chova piquirroja, una especie que parece en regresión en toda su área de distribución. El año pasado retomé, por y fin tras varios años pendientes, el acentor alpino y el topillo nival, dos especies emblemáticas… me gustaría este verano poder dedicarles más tiempo. Por lo demás y aunque no sea muy viable en los tiempos actuales, sigo anhelando la publicación de un libro de fotografía sobre Sierra Nevada.

¿Qué se te ha resistido, qué tienes pendiente? ¡Tantas cosas y tan poco tiempo! Me faltarían varias vidas para poder calmar mi ansia por representar Sierra Nevada como se merece.
Cabra montés. A finales de año, en la época de celo, los machos cortejan a las hembras.
Dicen que una imagen vale más que mil palabras… ¿cuál utilizarías para fomentar el interés por la naturaleza nevadense? Una hembra de cabra montés con su choto cruzando alegremente un inexpugnable tajo vertical, por ejemplo.
¿Y qué imagen seleccionarías en una campaña para despertar el sentimiento de la necesidad de la conservación de nuestra gran montaña mediterránea? Usaría una con unos bañistas en una laguna de alta montaña en cuyo borreguil hay varias 'corraletas' usadas como vivac y varias tiendas de campaña (y añado yo: y unos cuantos dándose un chapuzón alegremente).
¿Cómo ves Sierra Nevada en estos momentos? ¿Qué ha cambiado en los últimos 30 años? El estatus legal del macizo y el buen hacer y criterio de sus gestores se ha notado afortunadamente, aunque todavía quedan muchos asuntos por resolver y no todo es perfecto. Un ejemplo a cuidar es la transformación, a mal, de algunos rincones del paisaje alpujarreño, o las interminables obras año tras año del negocio del esquí y sus 'necesidades de novedades'.
Llevas desde hace muchos años sacando imágenes de la alta montaña ¿Hay alguna huella del 'cambio climático' en tus fotografías? Con mis imágenes intento reflejarlo, como otras personas, aunque es una cuestión muy relativa, ya que una imagen dramática puede ser reflejo de un hecho aislado y excepcional y no de un verdadero cambio de decenios. Como ejemplos, de esta evidencia en Sierra Nevada, podría citarte la imagen de una montés que baja a beber a un charco que antes fue una hermosa laguna o la de especies (de flora o de fauna) desenvolviéndose a una altitud completamente inhabitual hace unas décadas.
    Narciso de Sierra Nevada. Esta población, la de mayor altitud del macizo, fue descubierta por Travesí.
¿Cuáles son las principales amenazas para sus paisajes, para su flora y para su fauna? El hombre y el hombre. Pero el hombre 'moderno'. Hay que entender que el ser humano ha modelado Sierra Nevada desde la Prehistoria… el uso de los recursos naturales de una forma racional es compatible… Además el abandono de la agricultura tradicional y sus sistemas de riego, la pérdida de la ganadería extensiva, tienen efectos negativos para la conservación de los espacios naturales.
Atrévete a sugerir una norma, una directriz, una condición… para los gestores de Sierra Nevada. La gestión del parque nacional y natural de Sierra Nevada es muy compleja y a su frente hay personas muy capacitadas e inteligentes; pero las dificultades muy variadas y a veces escabrosas y los intereses en juego son muy potentes. Por citar alguna y no extenderme, deberían ampliarse perímetros de protección de ciertas zonas que lo necesitan, como el robledal del Maitena.
¿Algún mensaje para los que vienen a 'retratar' a Sierra Nevada, en ocasiones desde lugares recónditos? En general, que disfruten de manera inocua de la Sierra, no dejando basuras, no pisando inadecuadamente la flora y respetando escrupulosamente la fauna (obtener una determinada imagen no justifica de ninguna manera un procedimiento lesivo). En cualquier caso, seguir las directrices de la 'guardería' y solicitar los permisos necesarios. Y si el destino son las cumbres, que no desprecien la climatología cambiante de las alturas y se equipen y protejan adecuadamente.

FOTOGRAFÍA DE LA NATURALEZA: DOBLE PASIÓN

Hace ya tres décadas, el fotógrafo John Hannavy decía: “la fotografía es probablemente la forma más eficaz de comunicación visual. Las televisiones, las revistas, los anuncios nos lo recuerdan constantemente”; por aquellas fechas internet era todavía prácticamente un desconocido y la fotografía se presentaba como la más importante proyección de los pensamientos, de las ideas y, sobre todo, de las imágenes. Hoy, la fotografía sigue en auge, la comunicación visual es cada vez más potente en medios de comunicación clásicos y en las redes sociales, pero también la 'manipulación', la elaboración y fabricación de imágenes. Pese a todo, sigue habiendo 'fotógrafos' en el sentido literal de la palabra y 'de la naturaleza' que suman a la pasión por la fotografía, otra de la misma intensidad y fuerza por el medio ambiente, por la fauna y flora, por la vida misma. Roberto Travesí es un genuino ejemplo de esa doble pasión centrada especialmente en Sierra Nevada, a la que hay que sumar la pasión por su ‘gran’ familia. Su padre lo introdujo en la Naturaleza y en el mundo de la imagen y él transmite a sus hijos estas pasiones.
“Con tres de sus cinco hijos en un gran pino salgareño, durante una excursión familiar hace una década”.
    CUATRO ESTACIONES.



    PRIMAVERA. Al final de la primavera, la media montaña de Sierra Nevada se tiñe de un alfombrado amarillo de piornal en flor, en este caso de Cytisus galianoi, endemismo nevado-filábrico. Valle del Trevélez.

    VERANO. El Mulhacén, parece mostrar su furia por las crecientes ‘cicatrices’ que se van acumulando en su vertiente occidental a causa de las salidas de vereda de los excursionistas.

      OTOÑO. Acer granatense frente a la primera nevada otoñal en la cabecera del río Genil.

      INVIERNO. A través de un hueco en el mar de nubes, el emblemático Veleta nos muestra, las justificaciones del ‘progreso del hombre moderno’, lejos ya de aquellas hogueras que portaban los neveros en otras épocas.




lunes, 15 de abril de 2019

Observando, y gestionando el cambio climático




De nuevo he tirado de amigos cercanos para poner de relieve dos cuestiones que quería resaltar aprovechando 'la ventana' que me da el periódico Granada Hoy con la serie de entrevistas que he titulado "Sierra Nevada, paisaje y paisanaje". Quería traer a colación a alguien que hablara del cambio climático, aquí y ahora y de la necesidad de actuar, ya, ante este importante reto de la Humanidad. Alguien que lo hiciera, sin alarmismos, sin catastrofismos y con la cercanía y conocimiento por estar trabajando en el Observatorio, y Laboratorio, de Cambio Global de Sierra Nevada. Pero a José Miguel Barea, el protagonista, le venía 'chico' este asunto porque él es mucho más que uno de los puntales del Programa de Seguimiento del Observatorio y por eso he completado el 'retrato' con un apartado a su faceta de 'joven naturalista moderno'. 

Con todo el equipo, por todo lo alto.


Adjunto enlace a la edición digital:
https://www.granadahoy.com/granada/Jose-Miguel-Barea-Observando-gestionando_0_1345066177.html


Sierra Nevada, Paisaje y Paisanaje

José Miguel Barea Azcón

Observando, y gestionando, el cambio climático.

* Coordinador del Seguimiento de fauna en el Observatorio de Cambio Global de Sierra Nevada.
* Naturalista, investigador, divulgador, gestor ambiental.

 José Miguel Barea frente a las cumbres del Mulhacén y la Alcazaba una tarde de
verano.


José Miguel Barea lleva ya casi 20 años trabajando para la administración ambiental andaluza, desarrollando proyectos con diferentes grupos de fauna, principalmente aves y mamíferos entre los vertebrados, y lepidópteros, odonatos, coleópteros y moluscos dulceacuícolas, entre los invertebrados. En la actualidad trabaja en el Seguimiento del Observatorio de Cambio Global de Sierra Nevada como coordinador de los seguimientos de fauna. Su participación en el proyecto Life Adaptamed le ha introducido en el campo de la gestión adaptativa, formando parte del equipo multidisciplinar mixto entre gestores y científicos.

Las montañas, son observatorios privilegiados del cambio climático... Efectivamente, por
muchas razones. Las montañas acogen ecosistemas y comunidades especialmente sensibles
al cambio climático. La atmósfera y la capa de ozono son finas, la radiación muy alta, las
condiciones frías facilitan la condensación de compuestos semi-volátiles y la orografía ejerce
un efecto barrera ante sustancias y microrganismos transportados a lo largo de largas
distancias por las masas de aire. Las comunidades de organismos se encuentran
especializadas a unas condiciones extremas.

3. En la estación meteorológica de Cáñar. Autor J. Enrique Gómez

Y Sierra Nevada muy en especial... La situación biogeográfica, la paleohistoria de Sierra
Nevada... la hacen muy especial y aquí encontramos una biodiversidad única en Europa y en
el Mediterráneo, con más de 2.300 especies de plantas vasculares, más de 4.000 especies de
insectos descritas, casi 300 especies de vertebrados... además con un elevado número de
especies endémicas, joyas vivientes que no podemos dejar que se pierdan. Hemos de facilitar
los procesos de adaptación para cuya implementación la gestión ya dispone de herramientas
adecuadas.


Se habla de los efectos del cambio climático en el Ártico, en islas remotas del Pacífico,
pero el cambio climático también tiene efectos aquí y ahora. Totalmente de acuerdo, el
cambio climático no es una cuestión con efectos sólo en regiones remotas del planeta. En
Sierra Nevada los efectos ya se están observando y las consecuencias no son sólo
ambientales, sobre la biodiversidad, también hay impactos socioeconómicos de gran calado.
Por ejemplo, hemos comprobado en el marco del Observatorio de Cambio Global una subida
de las temperaturas y una tendencia negativa de la cantidad de precipitaciones... Las
condiciones en las lagunas de alta montaña, (ecosistemas únicos, extremadamente complejos
y sensibles), han cambiado notablemente en las últimas décadas... Se han constatado efectos
sobre la biodiversidad que involucran la aparición de nuevas especies y la rarificación de otras.
Sin ir más lejos, el prestigioso diario británico The Guardian incluye a la ‘niña de Sierra
Nevada’, una pequeña mariposa, entre las diez especies más amenazadas por el cambio
climático del Planeta junto a otras especies icónicas como el pingüino de Adelaida o los corales
que forman la famosa Gran Barrera.

En un muestreo de invertebrados

En el apartado de fauna ¿qué indicadores habéis seleccionado?. Los insectos y las aves
tienen un papel protagonista en nuestros seguimientos de fauna. Son grupos muy sensibles a
los cambios ambientales, y se cuenta con multitud de valiosos datos históricos previos. Entre
los insectos, destacamos el esfuerzo que se está haciendo en el seguimiento de mariposas
diurnas, como uno de los grupos de bioindicadores que reúne mejores condiciones para trazar
los cambios en el clima y en los usos del territorio. Aves y mariposas diurnas son además
objeto de seguimiento a lo largo de multitud de puntos distribuidos por todo el Planeta, lo que
confiere un enorme valor añadido, para comparar resultados y extraer conclusiones a gran
escala.

¿Qué le está ocurriendo a los pájaros en una montaña como la nuestra, al Sur de
Europa? Las comunidades de aves de Sierra Nevada han cambiado mucho en las últimas
décadas. Si comparamos las comunidades actuales con las de los 80, vemos una reducción en
el número de individuos, la aparición de determinadas especies y el deterioro especialmente
acentuado de las poblaciones de especies asociadas a la alta montaña.
Por otro lado, el abandono de la agricultura y la ganadería junto a las políticas de conservación
y el importante trabajo de gestión forestal ha facilitado la mejora del estado de los bosques de
Sierra Nevada. Esta nueva situación podría estar favoreciendo a determinados grupos de aves
en los que se ha detectado un incremento destacado durante este periodo. También estamos
observando el hecho de que especies propias de zonas más bajas experimentaron cambios
positivos en sus poblaciones, mientras que especies con preferencias por zonas elevadas
mostraron tendencias negativas.

En un seminario divulgativo organizado por IDEAL sobre cambio climático con el director del parque nacional, Javier Sánchez, el coordinador científico del  Observatorio de cambio global, Regino Zamora y el periodista Juan Enrique Gómez. 

¿Cuál es el 'estatus' de las poblaciones de rapaces en Sierra Nevada? Sierra Nevada
cuenta con nutridas poblaciones de rapaces. La ‘reina’ de la Sierra es sin duda el águila real,
con más de 20 parejas reproductoras. Prácticamente no hay valle en donde no encontremos
territorios ocupados. La perdicera, por su parte, ocupa zonas menos elevadas con una
población reproductora promedio de 11 territorios en la última década.
En los últimos años, además, estamos asistiendo a la recolonización de dos especies de
rapaces necrófagas, el buitre leonado y el quebrantahuesos. Hace unos años se veían pocos
buitres sobrevolando Sierra Nevada, mientras que en la actualidad la presencia de esta especie
se ha consolidado. No hay constancia de que se estén reproduciendo en Sierra Nevada, pero
todo llegará... El ‘quebranta’ también es un morador habitual ahora, con presencia constante de
varios individuos excepto en pleno invierno. Esta recuperación es el fruto del buen trabajo de
los responsables del programa de reintroducción de esta especie con las crías y liberaciones
que se llevan a cabo en las cercanas Sierras de Cazorla, Segura, las Villas y en la de Castril.



¿Qué le pasa a la chova piquirroja? Esta ave es emblemática de la montaña y su piar está
inexorablemente unido a esa fabulosa sensación que experimentamos al asomarnos a un
paisaje abrupto de montaña. El problema con esta especie no es otro que los cambios en los
usos del suelo y la gestión actual de la agricultura que afectan a su alimento, los insectos.
También la matorralización de los pastizales de alta montaña tiene efectos. Esta especie ha
disminuido cerca de un 60% en España en diez años por lo que estamos preocupados y
haciendo un seguimiento en colaboración con la Universidad de Granada.

¿Cuál es el carnívoro más 'en peligro' en Sierra Nevada? El carnívoro más amenazado de
Sierra Nevada es el gato montés. En realidad, las poblaciones de este felino han sufrido una
regresión importantísima en toda la provincia de Granada en menos de dos décadas. Los
motivos aún no están del todo claros. En Sierra Nevada, nuestro trabajo mediante seguimiento
a través de trampeo fotográfico ha desvelado la presencia de unos 74 individuos. Las mejores
poblaciones se mantienen en la orla forestal de la Sierra Nevada almeriense y en determinados
puntos de las alpujarras granadinas. Urgen medidas para la conservación de esta especie que
se está perdiendo de forma silenciosa.
Investigación. Especialistas en mariposas en una sesión de campo. Autor J. Enrique Gómez

Y a las mariposas, ¿cómo les va? En el Observatorio de Cambio Global contamos con
completos seguimientos de este grupo, en los que colabora una red de voluntarios, que han
desvelado que cada vez hay menos mariposas en Sierra Nevada. Esta conclusión es extensiva
a toda la superficie del Parque excepto para las zonas de cumbres en donde las poblaciones
parecen estar creciendo. La explicación a este crecimiento en las zonas más elevadas hemos
de buscarlo en que las cumbres se han convertido en un lugar más ‘amigable’ para las
mariposas debido a la subida de temperaturas y la reducción de los periodos de innovación que
está facilitando que algunas especies propias de zonas no tan altas ‘pasen arriba’ cada vez
más tiempo y encuentren la ‘ventana de oportunidades’ que necesitan para tratar de completar
sus ciclos vitales. Algo que hace unas décadas seguramente sería impensable. La reducción
de las poblaciones de mariposas en zonas bajas se debe a la pérdida de usos tradicionales que
está favoreciendo la escasez de hábitats en mosaico que favorecen la aparición de multitud de
nichos ecológicos. Esto nos indica la importancia de conciliar en la montaña la conservación
con el mantenimiento de las actividades tradicionales como la ganadería extensiva o una
agricultura de montaña.

Exponente del ‘nuevo naturalismo’

Seguimiento de aves junto a Fran 'Parody' . Autor J. Enrique Gómez
José Miguel Barea Azcón es de formación, licenciado en Ciencias Biológicas, especializado en Zoología, lo que venía a llamarse un “biólogo de bota”, de campo. De vocación, es uno de los nuevos grandes naturalistas, heredero de aquellos investigadores decimonónicos enciclopédicos de Historia Natural y de los grandes naturalistas del siglo XX como Félix Rodríguez de la Fuente, Valverde o Araujo. Lo mismo lo encuentras en un seminario internacional de seguimiento de mariposas diurnas, junto a los más importantes investigadores europeos, que inventariando pequeños moluscos de agua dulce o proponiendo ideas para la
renaturalización del Río Genil por la ciudad y para eliminar las barreras que impiden el paso de la nutria hacia Sierra Nevada. José Miguel Barea es uno de los grandes naturalistas ‘modernos’. Como sus antecesores, es un biólogo 4X4, un ‘todo terreno’, que aunque especializado en fauna, tiene un conocimiento muy amplio en otras disciplinas y una curiosidad y una pasión eternamente juvenil por descubrir, por conocer. Su motivación y entusiasmo por emprender nuevos proyectos, por explorar ideas, por abrir nuevos campos de investigación, es digna de admiración y debiera ser una 'enfermedad' infecto-contagiosa. De casta le viene al galgo y él la heredó de sus padres y la comparte con su mujer y sus hijos pequeños.

Con su mujer Elena y sus hijos.

domingo, 7 de abril de 2019

Ciencia, gestión y 'pasión' por la montés

Esta semana le tocó a alguien 'de la casa' en mis reportajes/entrevista sobre personas ligadas a Sierra Nevada. Mi compañero José Enrique Granados es sin duda una de las personas con más conocimiento, teórico y empírico, sobre la gestion de la cabra montés, este icono de la fauna nevadense, no en vano nuestra gran macizo montañoso alberga la población más importante de este ungulado silvestre.

Así quedó la edición digital
https://www.granadahoy.com/sierra_nevada/Ciencia-gestion-pasion-cabra-montes_0_1343265661.html

Y así quedó la doble página en la versión impresa.


Sierra Nevada, Paisaje y Paisanaje

José Enrique Granados Torres.


Ciencia, gestión y pasión por 'la montés'

José Enrique Granados lleva toda su vida profesional dedicado a la investigación y la gestión de la cabra montés en Sierra Nevada. Hace ya casi 30 años, empezó con el seguimiento de la sarna sarcóptica en la provincia de Granada, tras los graves episodios de esta enfermedad que diezmaron las poblaciones de la Sierra de Cazorla y de la Serranía de Ronda, a principios de los 90. Desde la creación del parque nacional de Sierra Nevada en 1999 trabaja en el Área de Conservación, coordinando el equipo técnico adscrito al Plan de Gestión de la cabra montés. En 2001 leyó su tesis doctoral en la Universidad de Jaén, “Distribución y estatus de la cabra montés en Andalucía”, siendo autor de más de 75 artículos científicos y habiendo dirigido 3 tesis doctorales relacionadas con esta temática. En 2011 el Plan de Gestión de la cabra montés en Sierra Nevada recibió de EUROPARC el Premio a las Buenas Prácticas de Conservación en Espacios Naturales Protegidos. Sierra Nevada se ha convertido en centro de referencia para la investigación y el seguimiento de las poblaciones de cabra montés y para la formación de universitarios de diferentes especialidades en su conservación y manejo.


ANEXO.  Plan de Gestión de la Cabra Montés. 

La creación del parque nacional de Sierra Nevada en 1999 trajo consigo la implantación de un plan de gestión para la cabra montés que incluye la monitorización de la población (densidad, relación de sexos, pirámide poblacional, índice de natalidad), seguimiento de las enfermedades que le afectan, la sarna fundamentalmente y el establecimiento de un cercado reservorio, como herramienta de conservación "ex situ" en donde mantener en semicautividad un "pool" genético que asegure la pervivencia de la población ante cualquier fenómeno estocástico. Adicionalmente con esta infraestructura de gestión, se persigue el desarrollo de estudios específicos, difíciles de ejecutar en la población libre, que generen una valiosa información sobre la biología de esta especie.

Todo el plan se desarrolló por razones de conservación y protección de la especie, así como de la flora autóctona y los hábitats que conforman los ecosistemas nevadenses, con el fin de reducir la densidad y controlar las poblaciones de cabra montés asentadas en este espacio natural.

Para la redación del plan se tuvieron en cuenta todos los estudios que se iniciaron unos años antes, como consecuencia de la aparición de un brote de sarna que se pensaba podía poner en riesgo a la población como había ocurrido en Cazorla o Serranía de Ronda. Este motivo fue el detonante para que la administración ambiental andaluza tomara cartas en el asunto y se planteara conocer donde había cabras, cuantas había, como eran de variables genéticamente y que enfermedades parasitarias e infectocontagiosas le afectaban.


¿Es la cabra montés la especie más emblemática de Sierra Nevada? Para mí sí que lo es,
je, je. Hay otras especies de flora y fauna que se usan también para representar
simbólicamente a Sierra Nevada; en la actualidad el área de distribución de la cabra montés se
encuentra muy extendida por lo que no no podemos asociarla exclusivamente a Sierra
Nevada. No obstante, hay que reseñar que en el macizo nevadense se encuentra la población
mundial más numerosa de este ungulado y la que mayor variabilidad genética presenta.

¿Cuántos ejemplares se calcula que existen? ¿Cómo los 'contáis'? En poblaciones
abiertas es muy difícil contar los individuos que hay. Contar es realizar un censo y eso es
imposible. Lo que hacemos es estimar el tamaño de la población, en base a muestreos y
observaciones realizadas en una época concreta y en unos itinerarios fijos que se repiten todos
los años. Se realiza en otoño, cuando los animales se encuentran más activos a consecuencia
del inicio del celo. Los datos del último muestreo arrojan una densidad por debajo de los 8
individuos por km2, lo que supone una población en torno a unos 15.000 ejemplares. Estas
cifras están referidas a un territorio que incluye además de Sierra Nevada, las sierras
periféricas de Huétor, Lújar, Contraviesa o Gádor. La densidad varía espacialmente.

La tecnología de seguimiento a distancia ha variado mucho en estos últimos 30 años.
¿Cuál será el siguiente paso? En Sierra Nevada llevamos bastantes años colaborando con
Microsensory, una empresa cordobesa líder en la investigación y desarrollo de dispositivos
para el seguimiento de fauna, probando muchas veces los prototipos de collares que saldrán al
mercado. Cada vez tenemos transmisores GPS más pequeños, con placas solares, baterías de
respaldo, que nos asegura el seguimiento de un animal marcado durante al menos 5 años, una
ventaja a la hora de obtener resultados sobre la biología de la especie. En unos meses vamos
a probar un nuevo dispositivo con el que además del personal del parque nacional, los
ciudadanos podrán colaborar con sus teléfonos móviles. Se abre una nueva ventana para la
'ciencia ciudadana' en Sierra Nevada.

¿Cuánto y cómo se mueve una cabra montés en un día? Con la información que
disponemos podemos decir que varía bastante ya que el movimiento está relacionado con el
área de campeo del animal y por consiguiente con la disponibilidad de recursos. Si hay poco
alimento se mueven más que cuando abunda. Además estas pautas varían estacionalmente.
Por dar un dato podemos decir que entre 300 metros y 3 kilómetros.

Es extendido el comentario de que hay muchas cabras enfermas de sarna, ¿qué hay de
cierto? La sarna es una enfermedad infectocontagiosa causada por un ácaro, que afecta
fundamentalmente a la piel, provocando su hiperqueratinización y alopecias. Desde que
comenzamos a observar animales enfermos allá por 1993 conocemos el impacto de la
parasitosis en la población. Hay que decir que la enfermedad se ha endemizado, con
prevalencias bajas, aunque en determinadas zonas o años sube. En la actualidad tenemos
calculada una prevalencia media en el área del 3%. La dinámica de esta también es estacional,
siendo más patente en primavera. Pero no todos los animales afectados por la sarna mueren,
gran parte de ellos son capaces de superar la enfermedad, han creado resistencia a la misma,
lo que hemos podido comprobar con el marcaje y seguimiento de animales enfermos.
Permíteme decir, que con el cambio de pelo de invierno a verano, la llamada borra, los
animales presentan un aspecto deteriorado que mucha gente confunde con animal enfermo. De
hecho, ahora en primavera se reciben infinidad de llamadas indicando la presencia de animales
enfermos y cuando vamos a verlos se confirma que lo que ocurre es que el animal está
mudando el pelo.

El modelo de gestión integrada que hay en Sierra Nevada, con un parque nacional,
rodeado de un parque natural que lleva casi veinte años ¿es viable? ¿es 'exportable'?
Las cabras no entienden de límites administrativos y se distribuyen por todo el espacio en el
que hay normas diferentes: el parque nacional, donde la caza está prohibida, y el parque
natural en donde está regulado el aprovechamiento como recurso cinegético. La visión y una
gestión de conjunto del Parque Nacional y del Parque Natural, ha permitido incrementar el cupo
de capturas en los cotos existentes en este último y aumentar en más de un 500% los permisos
de caza. Estamos reduciendo la densidad progresivamente. Al tratarse de una población
abierta, en crecimiento continuo, con flujos y migraciones, sin apenas predadores naturales y
sin presión cinegética en Parque Nacional, es necesario mantener el esfuerzo de capturas, en
los cotos incluidos en el Parque Natural, para ir avanzando hacia pirámides de población y
sex-ratio adecuadas. Es un modelo viable y perfectamente exportable a otras zonas con una
situación parecida.

Se ha lanzado el debate de permitir la caza en parques nacionales. ¿Desde el ámbito de
la ciencia y de los gestores cómo se ve esta medida? Hay diversos factores que han
provocado que las poblaciones de ungulados silvestres hayan aumentado de manera
significativa en estos últimos años, incrementándose no solo sus efectivos poblacionales, sino
también su área de distribución. La caza debe ser una herramienta de gestión para disminuir
las densidades y reducir la probabilidad de propagación de enfermedades denso dependientes
así como la presión herbívora sobre determinadas especies vegetales, algunas de las cuales
son endémicas del lugar y objeto de protección. Pero entiendo que deben mantenerse algunos
'santuarios' como son los parques nacionales en donde no se permita la caza deportiva y se
reserven procesos ecológicos naturales con la mínima intervención antrópica. Ese es el
objetivo de la Ley de parques nacionales.

Sierra Nevada es un ejemplo de colaboración entre científicos y técnicos en muchos
ámbitos, en el tema de la gestión de los ungulados silvestres, ¿hay mucho investigador
implicado?, ¿hay ciencia suficiente para aplicar a la gestión? Son varias las universidades
y centros de investigación, los que durante estos últimos años han trabajado aprovechando
este gran laboratorio natural y nuestro 'Cercado Reservorio', generando un vasto conocimiento
de la especie que repercute a su vez en una mejor gestión. La interfaz ciencia-gestión es
bastante notoria, siendo esta la vía necesaria para encontrar soluciones a los desafíos
ambientales. Estudios parasitológicos, inmunológicos, virológicos, bioquímicos o genéticos se
están desarrollando en estos últimos años. Colaboramos con la Universidad de Granada,
Almería, Murcia, Extremadura, Autónoma de Barcelona o la de Turín, además de con varios
centros del CSIC, con la Estación Biológica de Doñana especialmente.

En el caso de la cabra montés hay también una 'salida' de conocimiento por parte del
parque nacional hacia el campo académico, ya que se forman muchos universitarios en
Sierra Nevada. ¿Cómo va esa colaboración? Son precisamente esas universidades las que,
a través de convenios firmados con la Consejería de Medio Ambiente, están formando a
bastantes de sus alumnos en el campo del manejo de la fauna silvestre. Podemos destacar a la
Universidad de Murcia a través de uno de sus másteres, con la que llevamos 10 años
trabajando codo con codo, formando profesionales; muchos de ellos han tenido contacto
directo con los animales en nuestras instalaciones. Parte de la docencia de ese curso se
imparte aquí y muchos de los alumnos han pasado dos o tres meses con nosotros, realizando
prácticas y afianzando ese conocimiento.

¿Cuál es la próxima estación de destino para 'predicar' la importante experiencia de
gestión acumulada en Sierra Nevada? Este año la agenda está cargada de eventos a los que
vamos a asistir y exponer nuestros trabajos. Sin ir más lejos, la próxima semana iremos al norte
de Portugal, al Parque Nacional de Peneda-Gêres en donde nuestros colegas portugueses nos
han invitado a exponer las líneas básicas del trabajo que desarrollamos en Sierra Nevada.
Iremos a la reunión anual del grupo de ecopatología de la fauna silvestre de montaña que este
año se celebra en los Alpes italianos, al primer congreso ibérico de ciencia aplicada a los
recursos cinegéticos a celebrar en Ciudad Real y a la reunión ibérica de ungulados silvestres
que tendrá lugar en Lousa (Portugal). Este año también se celebrará allá por otoño el VII
Congreso Mundial de Ungulados de Montaña en Bozeman, Montana (USA) al que asistiremos
y expondremos los 25 años de monitorización de la población de cabra montés de Sierra
Nevada. No hay que olvidar que esta misma reunión, en su quinta edición la organizamos en
Granada hace ahora una década.













Biología de la cabra montés.

La cabra montés es un artiodáctilo perteneciente al género Capra, endémico de la Península Ibérica aunque en la actualidad se han efectuado reintroducciones en Francia, después de haberse extinguido a principios de siglo de la vertiente francesa de los Pirineos.

Presenta un marcado dimorfismo sexual en aspectos morfológicos (tamaño y peso), acentuándose esta característica en ejemplares adultos que ya han desarrollado caracteres sexuales secundarios, principalmente el tamaño de la cuerna o el color del pelaje. Los criterios más útiles para determinar la edad en la cabra montés son fundamentalmente caracteres morfológicos. El tamaño y forma de los estuches córneos en ambos sexos y la proporción del pelaje negro solo en machos son los parámetros utilizados para determina la edad de las monteses.

En general, las cabras son animales de tamaño mediano con una longitud total de 115-140 cm. , altura en la cruz de 60-110 cm. y peso oscilante entre 30 y 120 Kg.

Es un animal gregario, variando la composición y el tamaño de los grupos estacionalmente.Este comportamiento deriva del dimorfismo sexual que presenta la especie, que influye en la separación de sexos para no competir por el alimento. El tamaño de los grupos varía en función de la densidad de la población. Durante la mayor parte del año, los sexos permanecen separados, formándose piaras de machos entre los que se establece cierta jerarquía a través de combates. Esta segregación sexual se rompe durante el celo, cuando se forman grupos mixtos de ambos sexos y todas las edades. Las hembras junto con las crías y jóvenes forman rebaños dirigidos por una hembra vieja. Durante la paridera (mediados de primavera) las hembras se aíslan, para parir generalmente una cría. Después del parto, las hembras forman de nuevo pequeños grupos, normalmente familiares.

Los movimientos trasterminantes son frecuentes en aquellas especies que viven en ambientes con cambios estacionales. Con el verano, los grupos de machos y de hembras se desplazan hacia las zonas cacuminales donde encuentran pastos frescos En los meses invernales, las cabras se ven obligadas a descender hacia valles y barrancos, empujadas por las nieves y la escasez de alimento.

La cabra montés es polígama, lo que implica una serie de conductas como la jerarquización de los machos y el desarrollo de los elementos sexuales secundarios. El periodo de celo se produce al final del otoño-principio de invierno y la época de partos en primavera, coincidiendo en general en todas las poblaciones. El tiempo de la gestación dura aproximadamente 155 días. Las hembras eligen lugares resguardados para parir. Los chotos permanecen ocultos e inmóviles hasta que pueden defenderse, prolongándose a veces hasta los dos o tres meses de edad.

La relación entre madre y recién nacido es muy estrecha en la cabra montés, al igual que en todos los caprinos, prolongándose hasta los primeros seis meses de vida. Después de este tiempo, la ayuda de la hembra a la cría no es tan intensa, limitándose sólo al reconocimiento del terreno o frente a depredadores. Por eso ahora en primavera, si ves una cría sola déjala en su sitio, no la toques, la madre está cerca de ella.

El número de crías por parto normalmente es uno, pero en algunos casos, debido al componente genético o al ambiental (abundancia de recursos) se pueden producir partos gemelares.

Las cabras muestran un elevado carácter adaptativo a las condiciones del medio donde viven, alimentándose tanto de pasto como de árboles y arbustos.



FOTOS:
Para perfil envío 2 fotos a ver si pueden valer.
Principal. José Enrique Granados en una sesión de campo, bajo el Pico del Veleta.
Equipo. Junto a una miembros del Equipo de Gestión de la cabra montés.
Formación. Técnicos de otros parques nacionales en curso de formación de técnicas de
manejo.
Muestras de piel. Tomando muestras de la piel de un ejemplar.
Manejo. En el cercado reservorio, haciendo el 'chequeo' anual.
Marcado. Un macho con collar para seguimiento a distancia. Autor: Paulino Fandos.
Rebaño. Sierra Nevada alberga la población más importante de cabra montés. Autor Paulino
Fandos.

lunes, 25 de marzo de 2019

Enseñar a enseñar ciencia

He traído en esta ocasión 'a la palestra' de mis personajes nevadenses a la profesora Susana Rams en una doble dimensión. como profesora que enseña a enseñar 'ciencias' y como experta en un grupo menos conocido de plantas, los musgos y hepáticas.

Enlace a la entrevista/reportaje en la versión digital
https://www.granadahoy.com/sierra_nevada/Ignacio-Henares-Ensenar-ensenar-ciencia_0_1339066081.html

Y  así nos quedó la doble página en la versión impresa.



martes, 12 de marzo de 2019

Elvira Martín: Lecciones del pasado, mensajes de futuro


El pasado fin de semana, mi protagonista de la serie de reportajes, "Sierra Nevada, Paisaje y Paisanaje" ha sido la catedrática de Paleontología de la Universidad de Granada, Elvira Martín Suárez. Ha sido muy fácil componer la entrevista, lo más difícil es resumir y entresacar lo que considero de mayor interés general a la vez que 'cuelo' lo que yo tengo interés que se sepa "en general" y sobre todo, la dificultad de las fotos ya que habitualmente es Elvira la que hace fotos y no la que posa. Pero hemos salvado el asunto con un par de imágenes "aquí te pillo, aquí te mato" y cediendo protagonismo a los fósiles.

Así quedó la versión digital en la web del periódico Granada Hoy:

https://www.granadahoy.com/granada/Elvira-Martin-Suarez_0_1334567166.html

Y así la doble página en la versión impresa:




Sierra Nevada, Paisaje y Paisanaje


En los montes de Salobreña con Sierra Nevada al fondo.

Elvira Martín Suárez


Lecciones del pasado, mensajes de futuro.

Elvira Martín Suárez es catedrática de la Universidad de Granada, en el Departamento de Estratigrafía y Paleontología. En la actualidad imparte clases de Paleobiología, Paleontología y Geología y Paleontología del Cuaternario para las titulaciones de Biología, Geología y Arqueología respectivamente. Además es profesora del Máster de Genética y Evolución en el módulo sobre Macroevolución y Diversificación de la vida en el espacio y en el tiempo.
Restos fósiles de micromamíferos, material de investigación de Elvira Martín.
De pequeña vivía en Salobreña y veía los cambios que se producían a lo largo del año en el paisaje de esa gran montaña, cubierta muchos meses de nieve, pero tan cerca del mar, de la costa ‘subtropical’. Desde allí divisaba las cumbres del Caballo y Cerrillo Redondo a escasos kilómetros de las cañas de azúcar y de los aguacates. Estudió Biología en la Universidad de Granada, doctorándose con una tesis sobre “fósiles de dientes de micromamíferos” en las Hoyas de Guadix y Baza. Completó sus estudios en la Universidad de Lyon y en los Museos de Leiden (Holanda) y Sabadell (España). Aún sigue estudiando (a través de los fósiles de dientes) los ‘roedores’ de diversas regiones de Europa.

Compromiso con la divulgación científica
Elvira Martín tiene la agenda llena de eventos divulgativos, exposiciones, charlas, conferencias, coloquios… En 2012 coordinó el programa de la Universidad de Granada “Ciencia y Sociedad”, que contó con la colaboración de la Diputación y que consistía en una exposición itinerante y la oferta de 69 charlas divulgativas sobre la ciencia que se hace en la UGR, que recorrió todos los municipios de la provincia, oferta que aún se mantiene especialmente dirigida ahora a los centros educativos de enseñanza secundaria.

Fósiles en la Ciudad. Una de las iniciativas de más 'éxito' en las que participa es el proyecto “Fósiles Ciudad” en el que los paleóntologos de la UGR ayudan a reconocer fósiles repartidos por Granada. Apoyado en una página web http://fosilesciudad.ugrestratig.es/ cuenta con cuatro rutas (Puerta Real-Plaza Nueva, Universidad-San Jerónimo, Alhambra y Catedral), que nos permiten pasear por nuestra ciudad, descubriendo rocas ornamentales que se han empleado en la construcción de edificios, (históricos y modernos), de las fuentes y de pavimentos, que contienen numerosos fósiles de diferentes épocas y procedencias y de una gran diversidad de organismos (ammonites, gasterópodos, nummulites, equinodermos, bivalvos, algas rojas, crinoides, etc.).

Parque de las Ciencias. Desde los inicios de este museo científico divulgativo nuestra protagonista ha colaborado con el equipo del Parque de las Ciencias en numerosas actividades, tanto en la formación de monitores científicos como en la organización de diversos talleres como “Descubre Fósiles” o “Pisando Fósiles”. También colaboró en el diseño y contenidos de las exposiciones de Dinosaurios y “Nuestros antepasados perdidos”. Para el aniversario de este año en mayo, en la habitual jornada de Puertas Abiertas, está preparando una actividad para descubrir fósiles por las instalaciones del Parque de las Ciencias.


Participó en la campaña de excavación de los años 1982-83 en las turberas de la Laguna de Padul en la que aparecieron restos de varios ejemplares de mamuts lanudos que vivieron hace unos 40.000-30.000 años, que durante la 'Edad del Hielo' bajaron del norte y centro de Europa, y que hoy son el símbolo 'turístico' del municipio. Uno de los colmillos de mamut encontrados fue donado para su exhibición en el Parque de las Ciencias.

 Restos fósiles de mamut lanudo encontrados en la Laguna de Padul

Disculpa pero empezamos por lo más básico, define la Paleontología para los no expertos. Podemos resumirlo como la ciencia que se encarga del estudio de los fósiles, por lo tanto es una de las 'ciencias naturales' cuyo objeto es la reconstrucción de los seres vivos ya extintos, su origen y evolución, las relaciones entre ellos y su entorno, sus migraciones, los procesos de extinción y la fosilización de sus restos. La etimología del propio término, de origen griego, así lo indica: palaios (='antiguo'), + onto (= 'ser') + logos (= 'ciencia').

¿Por qué no hay apenas fósiles en Sierra Nevada? Sierra Nevada emerge hace unos 20 millones de años del fondo del mar. Las altas temperaturas y presiones a las que estuvieron sometidas las rocas metamórficas que forman el macizo nevadense hicieron desaparecer los restos fósiles de los materiales sedimentarios de las que provenían. Por ello sólo se encuentran restos fósiles en las calizas de arrecifes de los materiales alpujárrides del Triásico Superior (hace más de 200 millones de años) -por ejemplo en la carretera de acceso a la estación de esquí hay una zona en la que son muy visibles- y en los sedimentos de las cuencas exteriores del más ‘reciente’ Mioceno 6 millones de años atrás). Estos últimos junto a los del Cuaternario son de gran interés porque nos permiten establecer dónde estaba la línea de costa y las características ambientales.

Calizas bioclásticas miocenas
 Fósiles de Dentalium, moluscos de forma tubular alargada localizados en el ‘Cerro de las Pipas’ junto a la Fuente del Hervidero.
Elvira Martín es una 'veterana' en los asuntos relacionados con la gestión del espacio natural protegido de Sierra Nevada. Desde 1998 forma parte de los órganos de participación de Sierra Nevada como representante de la Universidad de Granada, y miembro de 'reconocido prestigio', primero en la Junta Rectora del Parque Natural, y posteriormente desde 2004 en el Consejo de Participación del Espacio Natural Sierra Nevada, siendo en la actualidad la ponente de la Comisión Permanente de Conservación e Investigación del Parque Nacional y Natural.

Después de todo estos años en los órganos de representación de la sociedad en el parque nacional y natural de Sierra Nevada estás entrenada en la búsqueda de consensos, de acuerdos entre sus participantes. Esa ha sido una constante desde 1989 y no es una tarea fácil, en ningún espacio protegido pero en Sierra Nevada, con su complejidad mucho menos. Hay intereses diferentes, visiones muy distintas, están todas las administraciones implicadas (Estado, Junta, ayuntamientos)… cazadores, agricultores, ecologistas, montañeros, científicos… pero creo que han sido claves dos cuestiones: primero la consciencia de la mayoría de los miembros de que sólo se puede avanzar buscando puntos de encuentro y segundo porque los que han presidido estos órganos, Manuel Pezzi, Pascual Rivas, José María Quintana y Federico Mayor Zaragoza, han tenido el empeño y la ‘habilidad’ de orientar la gestión hacia el equilibrio entre la conservación y el desarrollo.

El papel de la ‘ciencia’ en la gestión de Sierra Nevada, en este sentido ha sido fundamental durante todos estos años. Desde el ámbito científico siempre hemos procurado que las decisiones de los gestores se basen en el mejor conocimiento disponible y en transferir los avances de la investigación para su aplicación. Afortunadamente el bagaje científico en múltiples disciplinas es muy grande ya que Sierra Nevada constituye el gran laboratorio natural de la Universidad de Granada y de otras universidades y centros de investigación y hay mucho conocimiento básico y aplicado.

La Universidad de Granada ha tenido un gran protagonismo en la defensa de Sierra Nevada, en su conservación. Obviamente, el peso de la UGR, arranca en la propia declaración, primero del parque natural en 1989 y, luego del parque nacional, una década después. Se han formado muchos universitarios de distintas disciplinas académicas que han visto el valor ecológico, paisajístico, la gran biodiversidad de Sierra Nevada y desde la Universidad siempre ha habido una llamada de atención, un ‘muro de contención’ que se dice ahora, sobre diferentes amenazas como ocurrió por ejemplo con el proyecto del Radar en el Mulhacén.

¿Qué opinas de las propuestas recurrentes de ampliación de la estación de esquí y del teleférico? Ambas propuestas son incompatibles con la normativa actual, por lo que, en su caso, deberían plantearse primero las reformas legislativas, por cierto la ley actual de Parques Nacionales es muy reciente, del año 2014 y fue aprobada en solitario por el Partido Popular cuando tenía mayoría absoluta. El teleférico es un proyecto inviable desde todos los puntos de vista y esconde, bueno pretende esconder porque es evidente, varios proyectos especulativos en los que hay un negocio detrás que no tiene nada que ver ni con el esquí ni con el transporte… no sé si me explico. Lo de la ampliación de la estación de esquí no merece la pena ni entrar en discusión. Fuera del dominio esquiable actual ni se puede ampliar la estación ni se pueden crear otras estaciones. Bien podría orientarse el esfuerzo en hacer mejor la estación de esquí y no en hacerla más grande.

¿Es posible la propuesta de estaciones de esquí ‘sostenibles’ de las que algunos hablan? Se hacen desde un gran desconocimiento esas afirmaciones por no pensar que se hagan a sabiendas de que es imposible. No sé qué es más grave. Para la práctica del esquí alpino, en Sierra Nevada, se requieren de unas grandes inversiones en remontes, adecuación y mantenimiento de pistas, innivación, drenajes, casetas auxiliares, maquinaria que suponen una transformación completa del paisaje y un gran impacto ambiental. El consenso social al que se ha llegado es permitir la actividad en el dominio esquiable con las mejores condiciones a cambio de no ‘sacrificar’ más valles que para algo se han declarado parque nacional. Por no hablar del escenario de cambio climático en el que las previsiones son que a lo largo del siglo disminuirán las precipitaciones en forma de nieve y se elevarán las temperaturas que hacen poco aconsejable orientar el futuro en esa dirección.

¿Cuál es el futuro de Sierra Nevada? Necesariamente el futuro debe no puede ser sólo mirando al blanco sino “en verde”. Sierra Nevada es mucho más que la estación de esquí y hay que apostar por las líneas del II Plan de Desarrollo Sostenible, aprobado recientemente. Hoy, como venimos haciendo desde hace tres décadas hay que seguir avanzando en la línea del equilibrio entre conservación y desarrollo.