miércoles, 25 de marzo de 2009

WO HEN HAO XIEXIE

Hoy hemos madrugado un poco porque nos vamos hacia el Norte, a las afueras de la capital. Visitaremos la Gran Muralla (es una tontería referirse aquí a ella como la muralla china) y las tumbas de la dinastía Ming.

Los Chinos conocen la Gran Muralla como la Muralla de los Diez Mil Li (una medida de longitud de aproximadamente medio kilómetro). Nosotros hemos conocido el tramo más cercano a Pekín (aproximadamente 60 kilómetros de la capital), el de Badaling, el más famoso y visitado y también el que se encuentra en mejor estado de conservación.

Hemos recorrido sólo un pequeño tramo para poder tener una perspectiva amplia de esta obra que la propagada señala como la única obra humana que se puede ver desde el espacio y la suficiente distancia como para llegar a un puesto “oficial” de acreditación donde encargamos una placa y medalla con nuestros nombres. (Luego advertiré que también se pueden conseguir abajo en la zona de recepción donde están los aparcamientos restaurantes y chiringuitos de abalorios varios). El paseo no sirve para tomar el sol, hacer un poco de ejercicio (que se convertirá en agujetas para alguno del grupo) y para cruzarnos con gente de todos los continentes, de todas las razas, de todos los idiomas.

Mi chaquetón de la Consejería de Medio Ambiente y mi gorra del sendero Sulayr de Sierra Nevada sirvieron para hacer publicidad, on line, a través de Facebook con una foto que titulé “Sulayr, el sendero más largo del mundo”.

Junto a la carretera que nos ha llevado a Badaling, hemos visto un AsiaDisney a medio hacer y Yolanda nos ha revelado que es un proyecto que lleva “congelado” cinco años así que no es víctima de la crisis global y las causas son secreto del régimen aunque se descarta la falta de mano de obran y tampoco se deberá a los altos salarios de la construcción o del sector servicios.

A la vuelta de la visita a una de las maravillas del mundo que me faltaban (me quedan ya tres de las siete por conocer), hemos parado a comer en un complejo turístico, que además de un gran restaurante en el que repetimos buffet variado de comida china (prohibidas las ensaladas y comidas crudas), tenía unos talleres de artesanía y una gran tienda en la que hemos podido ver cómo se hacen esos jarrones que se comparan con los expresidentes de gobierno en España.

Tras la comida la segunda parte cultural del día: visita a las tumbas de la dinastía Ming, un complejo funerario con 13 mausoleos que arrancan en la Gran Puerta Roja y se comunican por la Vía de los Espíritus, aunque sólo hemos visto una y es suficiente. Las tumbas están orientadas siguiendo el fengshui (viento y agua) con el fin de ponerse en armonía con las fuerzas naturales, ya que eran muy dados a eso de la geomántica. Hemos visto trajes y joyas imperiales, cerámica y esculturas de la época otras cosas interesantes pero pasará a nuestra memoria por ser el lugar donde nos retratamos vestidos de emperadores como si nos hubiéramos recasado.

El cambio de programa nos permite hoy tener la tarde libre que aprovechamos para… comprar. Hoy le toca al famoso Mercado de la Seda, cuyo nombre no tiene nada que ver con lo que se puede encontrar ya allí de la misma manera que en El Corte Inglés no hay nada, o casi nada, cortado en Inglaterra.

Terminamos muy tarde y ya no tenemos tiempo ni de cambiarnos ni de ir a ninguno de los restaurantes recomendados ya que a las 8,30 o a las 9,00 PM no permiten la entrada. Repetimos en el Relax, enfrente del hotel, y somos especialmente atendidos por el dueño. Comemos bien y somos perfectamente servidos por el personal que nos toma como algo extraño, han debido pasar por aquí poca gente como nosotros. Al final se quedará todo el personal sólo con nosotros como clientes, nos hacemos fotos e incluso nos recomiendan un lugar donde tomar una copa. Existe la noche en Pekín. Vamos a un barrio, chino claro, que es una zona llena de Pubs y recalamos en uno con actuaciones musicales, danza del vientre y acrobacias en directo. Sólo un par de cubatas mientras nos hacen una caricatura, les regalan flores a las mujeres y nos hacemos fotos con las cantantes del grupo.

1 comentario:

Jose Antonio dijo...

Ignacio que suerte, es genial el viaje que has realizado con tu encantadora mujer. Supongo que la cultura es bastante distinta o no tanto a la Occidental, pero me alegro.
José A. Arco