Cuento con la ventaja de que ya he vivido situaciones difíciles, muy difíciles, en el Partido y que ésta me pilla lo suficientemente maduro para analizarla con frialdad y lo suficientemente joven para verla con perspectiva de futuro, como una etapa más, más como el principio de algo nuevo que como el final de algo viejo.
Lo que más me ha sorprendido en estos primeros momentos de reflexión/análisis/acción es lo claro que lo tienen algunas personas frente a mis dudas, a mis incertidumbres. Siempre me refugio en una cita del genial Einstein, algunos lo han descubierto ahora, que dijo, en un contexto socio-político análogo, algo así como que gran parte de los problemas de la Humanidad estribaban en que los intelectuales estaban llenos de dudas y los ignorantes estaban seguros.
Confieso que yo en estos momentos tengo más preguntas que respuestas, que necesito más información, más análisis, más conocimiento, más indicadores que me orienten. Por eso mi primera comunicación sobre la situación actual es esta fábula de los tres hermanos de Silvio Rodríguez basada en un cuento cubano que tuve la oportunidad de oír de una santera en una aldea próxima a Pinar del Río hace ya muchos años en mi segunda visita a la isla caribeña. (He escogido la versión Bob Esponja para restarle dramatismo al momento y para conectarlo con lo que más me guía en estos momentos a la hora de tomar mis decisiones y mis posiciones: el futuro de mis hijos).
De tres hermanos el más grande se fue
Por la vereda a descubrir y a fundar
Y para nunca equivocarse o errar
Iba despierto y bien atento a cuanto iba a pisar
De tanto en esta posición caminar
Ya nunca el cuello se le enderezó
Y anduvo esclavo ya de la precaución
Y se hizo viejo, queriendo ir lejos, con su corta visión
Ojo que no mira más allá no ayuda el pie
óyeme esto y dime, dime lo que piensas tú
De tres hermanos el de en medio se fue
Por la vereda a descubrir y a fundar
Y para nunca equivocarse o errar
Iba despierto y bien atento al horizonte igual
Pero este chico listo no podía ver
La piedra, el hoyo que vencía a su pie
Y revolcado siempre se la pasó
Y se hizo viejo, queriendo ir lejos, a donde no llegó
Ojo que no mira más acá tampoco fue
óyeme esto y dime, dime lo que piensas tú
De tres hermanos el pequeño partió
Por la vereda a descubrir y a fundar
Y para nunca equivocarse o errar
Una pupila llevaba arriba y la otra en el andar
Y caminó, vereda adentro, el que más
Ojo en camino y ojo en lo por venir
Y cuando vino el tiempo de resumir
Ya su mirada estaba extraviada entre el estar y el ir
Ojo puesto en todo ya ni sabe lo que ve
óyeme esto y dime, dime lo que piensas tú
Hay quien piensa que el cuento tiene una moraleja escondida y son capaces de elaborar una compleja teoría sobre los valores que inspira esta fábula, la solidaridad frente al individualismo, el espíritu libertario y hay quien piensa que es un cuento que simboliza el enfrentamiento entre el pasado, presente y futuro encarnados por cada uno de los hermanos, el mayor que representa a la sabiduría, el segundo a la fuerza y el menor a la inocencia.
Yo siempre he considerado dos moralejas: primera, de broma, que había que tener más de tres hijos y yo por eso voy ya por cuatro; segunda, más en serio, y es la que viene en este momento más a pelo, que sería que lo importante, en una encrucijada como la que ahora se enfrenta el PSOE en particular, y la izquierda en general, (en nuestro país, y en el conjunto de Europa), no es girar ni a la derecha ni a la izquierda, sino que lo que ahora toca es mirar hacia dentro, hacia el corazón, hacia los sentimientos. Dicho en términos ecológicos que dentro del Partido, en la esencia socialista, están las personas y las ideas adecuadas para este nuevo escenario de Cambio Global porque como he escrito en repetidas ocasiones más que una época de cambios lo que vivimos es un Cambio de Época.
Y claro lo que nos enseña el cuento es que la mejor manera que tenían los hermanos de haber salido, “a descubrir y a fundar”, habría salido salir juntos. Y eso es lo que yo digo que la palabra compañero, como nos recuerda el ídem y sin embargo amigo Ángel Gallego, es el que acompaña, el que va con y cualquier salida a esta situación crítica camino de convertirse en crítica situación tiene que ser de unidad, de cohesión interna y eso se consigue mediante más participación y más compromiso por parte del conjunto de la militancia.





Por estas razones, y otras muchas más que en anexos se especifican, con las únicas fuerzas que dispongo, que son mi palabra y mi pensamiento, sencillamente expongo que, Yo como del Caserío, de Paco Cuenca me fío. 































n y degradación de los bosques (REDD, por sus siglas en inglés) el acuerdo establece que habrá actividades en ambas áreas, para conservar los bosques desarrolladas en fases. El texto señala que habría que "explorar opciones de financiación" para posibilitar el desarrollo de REDD. Se especifica que se tomarán en cuenta las provisiones de la Declaración de Derechos Humanos de los Pueblos Indígenas, de 2007 para el programa REDD.
